miércoles, 7 de junio de 2017

Venezuela 2 y el imperio 0

Por Carlos E. Lippo

El pasado miércoles 31 de mayo la Venezuela revolucionaria obtuvo sendos triunfos diplomáticos en el seno de los dos más importantes foros internacionales en los que tenemos la mala fortuna de compartir con los representantes del imperio: la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA). Para mayor desgracia del imperio ambas derrotas le han sido propinadas en su propio territorio, en cada una de sus dos capitales: la comercial (Nueva York), en el primer caso, y la política (Washington), en el caso de la OEA, lo que hace poco probable que las noticias asociadas a estos hechos hayan podido ser totalmente ocultadas a los ojos de sus ciudadanos.


 En el seno de la ONU nuestra representación permanente fue honrada con la designación para presidir la “Cuarta Comisión de Misiones de Paz, Descolonización y Palestina”, una designación que habitualmente se hace por consenso, pero que en esta oportunidad la representación del imperio, en expresión de la verdadera obsesión fatal que tienen en contra de nuestra patria, forzó a que fuese hecha por votación, confiada en que su capacidad de torcerle el brazo a quienes se oponen a sus designios podría evitarla, o en todo caso nos haría quedar como un país aislado o con pocos amigos en la escena mundial. El resultado de la votación fue catastrófico para el imperio ya que Venezuela recibió el 95,6 % de los votos, lo que demuestra que en esta oportunidad no lo acompañaron ni siquiera los 13 países cipayos que tenía “amarrados” en la OEA para condenarnos un poco más tarde en ese mismo día.Pero para que nuestra victoria fuese aún más clamorosa, en la misma oportunidad fuimos designados para desempeñar la Vicepresidencia del 72° período de sesiones de la Asamblea General, próximo a iniciarse.

La derrota que le hemos propinado en la reunión de consulta de los cancilleres de la OEA tuvo que ser más vergonzosa aún, por habérsela propinado en lo que siempre ha sido su “ministerio de colonias” y lo que es más impactante, estando ausentes de ese foro por haber renunciado a la membresía de esa organización desde finales del mes de abril del presente año, tan pronto fue convocada la citada reunión de consulta en contra de nuestra voluntad.

Quienes tuvimos ocasión de ver al menos en parte el desarrollo de esta reunión, en mi caso gracias a una transmisión en vivo difundida por el escualidísimo portal“noticierodigital.com”, lo que demuestra las desmesuradas expectativas que tenía la contra en relación a sus resultados, pudimos comprobar que se trató de una extremadamente desordenada reunión, interrumpida muchísimas veces a causa de fallas de orden técnico, según la información dada por quien la presidía. Considero que dichas fallas, realmente inusitadas en el país más tecnológico del planeta, deberían hacer temer por su cargo al conserje Almagro.

Ignoramos cual fue la causa de tales fallas en una reunión a la que el imperio asignaba tanta importancia que designó para que lo representara a un verdadero“peso pesado” de su diplomacia, el inefable Thomas Shannon, tantas veces designado por Obama para reunirse con el Presidente Maduro, en busca de puntos coincidentes para “mejorar” las relaciones diplomáticas entre nuestros países. Lo que nos queda claro es que debió ser una reunión sumamente patética y desilusionadora a los ojos de la contra, como queda evidenciado por las larguísimas caras de Edgardo de Castro, quien fungía de moderador de la transmisión y del  presentador venezolano-mayamero, David (RCTV) Pérez Hansen, quien finalizada ésta entrevistó a unos frustrados embajadores de Méjico y Paraguay.

Entrando de lleno en el desarrollo de la reunión es necesario apuntar que el imperio fue incapaz de conseguir para su propuesta de resolución contra Venezuela, una resolución falaz, irrespetuosa, altamente injerencista y violadora de los más elementales principios universales de la diplomacia, más que un solo voto adicional a los 13 que ya tenía: Canadá, Méjico, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú, Chile, Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil; tratándose como los lectores habrán de suponer del voto de Guyana, cuya animadversión por el país por el tema de la reclamación del Esequibo le llevó a desmarcarse de la propuesta conjunta de sus hermanos de la Comunidad del Caribe (CARICOM).

En esta oportunidad como en muchas oportunidades anteriores en el pasado reciente, el imperio ha chocado con la dignidad de un grupo de naciones hermanas, agrupadas en el Alba-TCP, el CARICOM y/o Petrocaribe, que a pesar de las diferencias que pudiesen tener fueron capaces de nuclearse detrás de una habilísima propuesta alterna auspiciada por el CARICOM, que dejando de lado los argumentos injerencistas de la propuesta del imperio, hacía hincapié en la necesidad de promover un diálogo constructivo en Venezuela.

Dado que ninguna de las dos propuestas alcanzó la mayoría estatutaria requerida (23 votos) para convertirse en una Resolución del organismo, se acordó diferir el tema, que será tratado nuevamente en la próxima Asamblea General de la organización a celebrarse entre el 19 y el 21 de junio en Cancún, Méjico; una reunión a la cual asistirá nuestra canciller para reiterar nuestra posición libre y soberana así como para abundar en las causas que han determinado nuestra separación de ese organismo multinacional. A la luz de este resultado, ¿qué dudas podrían existir en relación al extraordinario acierto que ha sido, es y será la política del comandante Chávez hacia esas naciones vecinas con las que compartimos nuestro hermoso mar Caribe?

Tengo la firme opinión de que este par de victorias de nuestra diplomacia, logradas en organismos multinacionales en los cuales el imperio impone frecuentemente su arbitraria y atrabiliaria voluntad representan un paso importante en la tarea más que factible de neutralizar la pretendida invasión imperial, ya que si no han podido lograr el apoyo de la mayoría de los países latinoamericanos para condenarnos ni siquiera en el papel, ¿cómo carajos es que pudieran aspirar a promover una intervención militar basada en una fuerza militar conjunta integrada por ellas? Tendrían entonces que intentar invadirnos solos, para lo cual les faltan testículos, o apoyados en “El Israel de la América del Sur”.

Considero además que tales triunfos deberían servirnos de acicate para intentar promover acciones de apoyo a nuestra causa y/o de rechazo a las acciones injerencistas del imperio, en organizaciones multiestales en los cuales éste no tiene presencia directa, tales como la CELAC, el MNOAL cuya presidencia pro témpore estamos ejerciendo y el G77+China, así como en el seno de las diferentes organizaciones sociales amigas.

Para terminar, haciendo uso del argot futbolístico implícito en el título de estas notas, debo decir que en el juego del 31 de mayo contra el imperio y sus aliados, el resultado fue realmente Venezuela 5 goles – El Imperio 0 goles, si tomamos en cuenta que también derrotamos a los terroristas de la contra, que frenéticamente trataron de provocar a las autoridades para conseguir un muerto mientras se celebraba la reunión, así como a la canalla mediática internacional que al parecer habría ampliado su plantel sólo para lograr plasmar en fotografías o videos el infausto hecho o al menos poder generar otro falso positivo con ese motivo.

Seguro que se estarán preguntando por el 5° gol; ese lo metimos con la ayuda de los europarlamentarios Javier Couso y Marina Albión, que con impecables discursos ampliamente difundidos por nuestros medios, desenmascararon al terrorista vendepatria Julio Borges, que impúdicamente acudía al parlamento europeo para solicitar el apoyo a una intervención de nuestra patria por parte de las fuerzas del imperio y sus aliados.

¡La intervención militar del imperio es neutralizable!
¡Prohibido fallarle a la Patria, prohibido fallarle a la Revolución… prohibido fallarle a Chávez, carajo!
¡El presente es de lucha, el futuro nos pertenece!
¡Venceremos!


celippor@gmail.com

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