Mostrando entradas con la etiqueta prensa escrita. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta prensa escrita. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de noviembre de 2019

Chile: el Tema Central



 Por Eduardo Contreras:
Por estos días observamos la manipulación de la opinión pública instrumentada desde importantes medios de comunicación en relación a los sucesos que se vive y cuando el pueblo ha dicho basta y ha echado a andar exigiendo cambiar el modelo de sociedad en que se vive.

Son los propios periodistas, es decir trabajadores de los mismos medios los que formulan dichas denuncias, demostrando así cómo los canales de televisión y los clásicos de la prensa escrita deforman la realidad y mienten. Hemos conocido, por ejemplo, las revelaciones del periodista Juan Wilfredo González Mardones del Canal 13 de TV, así como las denuncias de periodistas del diario La Tercera. Todos han tenido la valentía de hacer públicas las deformaciones y adulteraciones de la realidad perpetradas por esos medios, aun a riesgo de sus empleos.


Lo que trae al recuerdo que los golpistas del 73, manejados y financiados desde Washington, no fueron sólo las Fuerzas Armadas y el gran empresariado, nacional y extranjero, sino además los principales medios de comunicación privados. Es preciso seguir las notas de El Mercurio y La Tercera por estos días y su intento por acomodar la realidad a los intereses de los grupos que representan. Con razón la académica de la Universidad de Chile, Faride Zerán, en una interesante nota escrita para la Agenda Popular 2019 titulaba que el Pluralismo y la Libertad de Expresión son una deuda pendiente para la democracia y no sólo “por la alarmante concentración mediática “sino además por la existencia de normas legales obstructoras de la libre expresión.

Llega pues el momento de analizar el comportamiento actual del conjunto de los factores desestabilizadores, lo que ayuda a entender mejor cuanto ocurre y los riesgos que la situación encierra cuando se manipula la conciencia colectiva.

La conducta de las FFAA y de Carabineros no constituye sorpresa alguna. Acorde a su formación prusiana y su impronta clasista, los uniformados de todas las ramas de las FFAA no han cambiado su orientación fundamental. Su enemigo principal es el pueblo y parecen creer que la democracia consiste en un gobierno manejado por los poderosos y vaya que han hecho esfuerzos por serlo también ellos personalmente. No nos referimos sólo a sus muy exagerados privilegios legales, sino además a los ilícitos perpetrados por varios de sus altos mandos, algunos de ellos hoy sometidos a procesos judiciales por diversos delitos.

Que nadie se sorprenda entonces por la represión desatada en estos días. No respetan a los trabajadores ni a los estudiantes, ni a los profesionales, ni a las dueñas de casa, ni a los sindicatos y demás organizaciones sociales que protestan por los bajísimos salarios, pensiones de hambre, altos precios, especulaciones y negociados.

Algo positivo ha sido la actitud del Poder Judicial chileno que, golpista el 73, en cambio hoy ha tenido una importante conducta en defensa de la democracia, al punto que ha hecho presente, incluso, su acuerdo como poder del Estado para llevar adelante una asamblea constituyente que pueda dar a Chile una Nueva Constitución. Además, cuando fue convocado precipitadamente el Consejo de Seguridad Nacional, COSENA, por un desorientado y torpe Piñera, el presidente de la Corte Suprema no tuvo inconveniente en hacer pública su opinión en el sentido de la improcedencia de ese paso, coincidiendo con varios de los otros convocados por el personaje de triste memoria.

A estas alturas ya nadie duda que el problema de fondo, lo que está en el centro del debate nacional es el modelo de sociedad de nuestro país que, impuesto de modo sanguinario por los golpistas del 73, ninguno de los gobiernos democráticos posteriores tuvo el valor de cambiar. Es el modelo capitalista, el de la propiedad privada de los medios de producción, el que concibe un Estado sin recursos para atender las necesidades de la sociedad las que son atendidas por empresarios que cobran caro. Es el Chile sin educación pública, sin salud pública, si previsión social pública. El Chile de un Estado despojado del aprovechamiento de los recursos naturales del país, cedidos al gran empresariado y a los grandes grupos económicos transnacionales. El cobre, el litio, la luz, el agua, los caminos, todo privado, todo de unos pocos.

¿Es sólo en Chile donde la población da señales potentes de la urgente necesidad de poner fin a esta infamia histórica? No. El empeño por terminar con el así llamado neoliberalismo es hoy tendencia mundial. Sólo un ejemplo: el periódico ruso Izvestia del 6 de noviembre de este año da cuenta del estudio que la agencia Sputnik encomendó a la compañía francesa I Fop respecto de la aprobación o desaprobación del modelo económico social en que se vive. El resultado del trabajo efectuado entre el 2 y el 15 de octubre del presente año, encuestando en cada país a mil personas de diferentes estratos sociales respecto de la crisis del modelo vigente y de su aspiración a cambiarlo pronto por otro modelo de sociedad, fue el siguiente. En Italia se pronunció así el 80% de los encuestados, en Francia el 73%, en Alemania el 61%, en los EEUU el 60% y en Inglaterra el 58%.

En nuestro caso cada día que pasa muestra la creciente maduración de chilenas y chilenos y su percepción de que el tema pasa por cambiar a fondo el actual modelo y establecer un nuevo modo de vida, una nueva sociedad, fijando sus aspectos fundamentales en la ley de leyes. Esto es en la Ley superior del Estado, es decir en una Nueva Constitución Política.

Una normativa radicalmente diferente a la actual y que reemplace a la que nos fuera impuesta por la violencia de las armas y mantenida con la complacencia de políticos más leales al gran empresariado que a su pueblo.
¿Lograrlo es esta una tarea sencilla, exenta de riesgos? En lo absoluto. Nuestro continente abunda en ejemplos de avances, pero también de retrocesos, en fin, de la pugna histórica entre las clases trabajadoras, explotadas y las clases dominantes de cada país.

La gran noticia de la libertad de Lula en Brasil contrasta con el golpe contra Evo en Bolivia.
En efecto, el derrocamiento del presidente Evo Morales - que cambió para mejor la vida de su pueblo alcanzando logros históricos de desarrollo y bienestar – ha sido impuesto por la burguesía de su país ante el silencio cómplice de los institutos armados. Ello da cuenta de lo que sostenemos. Porque, dicho de modo general, los institutos armados del continente salvo escasas honrosas excepciones, han sido modelados para sostener el injusto modelo bajo la atenta mirada de los gobiernos de los EEUU.

Todo puede suceder, pero el pueblo chileno ha dado muestra cabal, firme, reiterada, de asumir la tarea. Y sus demandas de Nueva Constitución, de Asamblea Constituyente, de Plebiscito Ahora, así lo muestran.
Es además una cuestión de dignidad y de patriotismo. Es que urge terminar con la desigualdad y éste es un momento histórico apropiado que no debe desperdiciarse. Chile despertó, se puso de pie, está caminando y de algún modo, tal como advertía Neruda en su hermoso poema “El Barco”, está conminando a los explotadores de siempre a terminar con las enormes desigualdades, pero además a hacerlo ahora.
Mañana puede ser tarde y podemos lamentarlo mucho.

eduardocontreras2@gmail.com

martes, 5 de febrero de 2019

De neo colonias y neo mentiras


Por  Prof. Pablo Salvatb.:

Como otras veces, no escribo aquí parta complacer líneas editoriales o intereses económico-partidistas. Como tantas otras, lo hago de un modo “políticamente incorrecto”. “Muerto de hambre” le grito un joven jugador de la Roja a otro joven jugador de la Vino tinto. De seguro ofuscado porque esos “muertos de hambre”, a pesar de sus estómagos vacíos quizá desde cuándo, le estaban ganando el partido de algo que, se supone, es solo “un juego”. Ha pasado casi desapercibido en nuestra manipulada prensa escrita y televisiva por supuesto.

No solo se expresa aquí un insulto cualquiera, que no está permitido por las reglas del “fair play” en el fútbol. Lamentablemente, esa reacción de jugador popular a jugador popular, refleja la penetración de la ideología neoliberalista en la mente de muchos chilenos, en particular referida a la actual situación del pueblo venezolano.  De un modo u otro, se refleja aquí nuevamente, la dimensión neocolonial de nuestro ethos, de nuestros hábitos y conductas ético-políticas. No tenemos una visión autónoma e ilustrada de los sucesos históricos.  Buena parte de la gente sigue, la mayor parte de las veces, las imágenes e indicaciones de los medios de comunicación, mayoritariamente dominados/manejados por sectores de derecha, aliados todos ellos, al poder que reside entre la Casa Blanca y el Complejo Militar Industrial-financiero, allá en el norte del globo.
Esto se ha intensificado con la formación del así autollamado grupo (o “cartel” como dicen otros) de Lima.

La orientación pro neoliberal y derechista de buena parte de sus gobernantes, se articula muy bien con las órdenes y pedidos realizados desde el poder en el país del norte.   Después de unos años, en que el latino americanismo volvió a ver días mejores y promisorios para la unidad e integración latinoamericana (unidad en la diversidad); los presidentes derechistas aupados por la Casa Blanca y los intereses económicos, se han empeñado en liquidar la mayor cantidad posible de instancias de coordinación latinoamericana que se lograron desde fines del siglo pasado y los primeros años de este nuevo siglo.

Es triste observar el espectáculo de condescendencia y obsecuencia de estos dirigentes con el poder estadounidense. Da vergüenza ajena. Y después, uno los  ve posando de “nacionalistas”, pero no tienen empacho en vender los recursos naturales del país a las transnacionales; de dar todas las facilidades a financistas e inversores; en reprimir a las fuerzas del trabajo o a los pueblos originarios y migrantes. Las elites latinoamericanas, lamentablemente, no son nacionales. Solo de manera contingente les interesa su propio país. Si se les cambian las condiciones de su poder y riqueza, no tendrán problemas en dar Golpes de Estado, o en marcharse rápidamente, adivine usted donde. 

¿Vio la imagen del presidente Piñera visitando al Sr. Trump en la Casa Blanca? No tuvo problemas en subordinar nuestra bandera al interior de la bandera gringa.  Pero él sí que no sigue doctrinas “foráneas”; piensa solo a partir de la historia cultural nacional y del continente; siempre está citando a nuestros libertadores, solo hace negocios nacionales, no se inspira ni tiene intereses en los USA.  Como se le ocurre ¡La oligarquía colombiana por su parte y sus gobiernos, la derecha de allí, ha permitido que los USA les instalen más de siete Bases militares!  ¿Para qué las necesitamos? ¿Por qué esas Bases están en la frontera con Venezuela? Tenemos ha muy poco, además, la vergonzosa situación que se dio en la reunión del Grupo de Lima, donde el sr. Mike Pompeo se dio el lujo, a través de videoconferencia, de precisar las instrucciones a estos países para intervenir en la República Bolivariana de Venezuela, violando su propia firma de la Carta Fundamental de las Naciones Unidas. 
Se les ocurrió, por si fuera poco – a los muy “nacionalistas”- inmiscuirse en una disputa territorial marina, y tuvieron que retractarse pocos días después.  No vaya a ser que el mismo Grupo de Lima ahora independizado de las órdenes de Washington, le dé un día  la razón a Bolivia, y clame a Chile por darle una salida al mar¡  Si usted cree que exagero, pues le invito lector/lectora, a revisar la historia  de nuestra América y a ver allí cómo el dicho de que somos “el patio trasero” de los intereses de Washington se ha cumplido, y nunca  para traer sociedades más justas, igualitarias y libres ( no tengo espacio en esta columna para colocar  fechas y países. Por ahora:  Chile, 1973; Argentina,1976; Uriguay,1973; Brasil, 1964; Bolivia,1980; Guatemala, 1954; Honduras, 2009; Panamá, 1989).

La diferencia en el presente, es que ahora el país del norte fabrica –en alianza con factores derechistas y también muchas veces con la anuencia de unas FFAA formadas aun en el  anticomunismo-, intervenciones en distintos lugares y países del globo terráqueo con una menor intervención  castrense (salvo claro está, Irak,  Libia,  Siria, Afganistán)  y se sirve del Poder Judicial y los golpes “constitucionales” para intentar destituir aquellos gobiernos no serviles a sus intereses (hay que recordar a F.

Lugo en Paraguay; o el caso de Dilma y Lula, en Brasil). Esto es lo que intentan por ahora contra Venezuela. Sin base político-jurídica montan un gobierno paralelo y con ello, al igual que en Libia, quieren iniciar el camino de la destrucción de ese país. Claro, acá, supuesto reino del éxito y la tranquilidad (Camilo Catrillanca y otros de por medio), solo vemos las imágenes repetidas de los consorcios mediáticos internacionales: una sola voz, una sola imagen; pura emocionalidad de por medio.  Nada de contexto; nada de reflexión crítica; nada de ubicación histórica, nada de elecciones. Siguiendo la rúbrica de Goebbels, “miente, miente que algo queda”, y hazlo todos los días, de manera reiterada, cuatro o tres consignas y frases repetidas una y otra vez. Es una lástima, que gobernantes que tienen muy bajo apoyo popular, terminen involucrando a nuestros pueblos en intervenciones extemporáneas que solo pueden traer, la experiencia está  a la vista, muerte,  caos y sufrimiento.

No habría que olvidar tan rápido lo que decía el libertador S. Bolívar en agosto de 1829 “ (…) los Estados Unidos que parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias a nombre de la libertad”.  Idea refrendada por José Martí “(…) los pueblos de América son más libres y prósperos a medida que más se apartan de los Estados Unidos”.  Y conste que no he tenido tiempo y espacio aquí para un análisis más serio de la crisis por la que atraviesa la república Bolivariana de Venezuela. Pero hay que empezar por alguna parte, para recuperar nuestra capacidad de asombro adormecida por tanta tecnología mediática.  
pablosalvatb@gmail.com

lunes, 27 de marzo de 2017

Cuando la verdad ya no importa

Por Homar Garcés 

En la era actual, a millones de personas a nivel mundial poco les importa constatar el origen y veracidad de las informaciones que conocen a diario por vía de la prensa escrita, la radio, la televisión o las redes sociales existentes en Internet, tampoco interpretar los hechos que estas difunden, aun las más increíbles o absurdas. Esto ha dado origen a lo que muchos llaman falsa información, des-información o post verdad, coincidiendo en que ésta se ha convertido en una herramienta muy eficaz a la hora de descalificar a cualquier movimiento (político o social), persona o gobierno, según el parecer de los agentes imperialistas.



En este caso, la falsa información, des-información o post verdad cumple un propósito abiertamente desestabilizador contra gobiernos y naciones que son foco de la atención de los poderes hegemónicos, encabezados por el imperialismo gringo y sus acólitos de Europa occidental (agrupados en la OTAN), interesados en lograr el control de estos y utilizarlos en beneficio de su conglomerado de corporaciones globales capitalistas. Iraq, Afganistán, Libia y Siria han sido pasto de esta des-información -al igual que ha ocurrido con los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela-, señalándoseles de cometer toda clase de barbaridades, a fin de obtener el visto bueno de la opinión pública local e internacional para, luego, iniciar un ataque más frontal, esta vez de naturaleza militar. Mediante esta estrategia, se instigan coyunturas insostenibles y comportamientos completamente disociados que, pese a quitársele la máscara a las mentiras divulgadas, continuarán su curso, pues de lo que se trata es de justificar sus acciones, violentas o no, contra determinado régimen o país. 

Esto lo ha refrendado el nuevo gobierno de Estados Unidos al disponer la creación de un “Centro de Compromiso Global”, cuyo objetivo es tutelar, sincronizar y conjugar los esfuerzos del gobierno federal para reconocer, comprender, exponer y contrarrestar, en perfecta sincronización con sus aliados de la OTAN, toda la propaganda y desinformación emanada de parte de -potenciales o declarados- Estados enemigos, lo mismo que de actores sociales y políticos, que representen una amenaza a “sus intereses de seguridad nacional”. Con ello pretenden afectar a su favor la opinión y las emociones de los receptores de su mensaje, de una forma que Paul Joseph Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich nazi, o George Orwell, autor de la novela distópica “1984”, con su personaje del Big Brother (o Gran Hermano), jamás hubieran concebido en su momento la posibilidad de una perfeccionada y masiva manipulación mediática como la que se halla en curso.
Frente a ello, 
en su análisis “Homo Post-verdadero”, Rodrigo Fresán apunta que “las `masas silenciosas´ ya no hacen lo que se espera de ellas por lógica y tradición. Se actúa por reflejo y no por reflexión. Se dispara primero y se apunta después. Se comment(a) antes de informarse. Y el modo de informarse previamente pasa por lo no verificado ni autenticado, pero sí por lo más post-verdadero. Es decir: por lo más gracioso, ocurrente, loco, imprevisible. Por el rumor, el insulto, la descalificación, lo falso y lo chistoso y pesado antes que por lo certero y auténtico”. Dicha realidad, justamente, es un campo abonado para que los poderes fácticos logren -en distintos grados- sus objetivos de dominación y de manipulación, aun cuando muchos aleguen que sus decisiones y reacciones ante acontecimientos que apenas conocen sean independientes, no sujetas al control de ninguna industria ideológica. A ello se agrega el hecho que la plataforma tecnológica utilizada, en el caso específico de Internet, no se origina en las naciones que son blancos de esta manipulación, manteniendo al respecto una dependencia que constantemente conspira en su contra.-  
mandingarebelde@gmail.com