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viernes, 16 de octubre de 2020

Gobierno costarricense se “colombianiza” ante crisis galopante

 Por Rafael A. Ugalde Q.:

Más de dos semanas de protestas sociales en Costa Rica llevó al conservador gobierno del presidente Carlos Alvarado a judicializar a quienes rechazan la política neoliberal del Fondo Monetario Internacional (FMI) y a recurrir a “falsos positivos” para desprestigiar el movimiento popular.

El dirigente del Movimiento Rescate Nacional (RN), Célimo Guido advirtió desde el 30 de setiembre, cuando comenzaron las protestas en casi todo este país de cinco millones de habitantes, que las elites poderosas combatirían a sangre y fuego el justo levantamiento del pueblo.

El movimiento social costarricense rechazó con marchas multitudinarias una propuesta de impuestos generalizados, que afectará a los más vulnerables. En el país, según datos oficiales de 2017, 1.092.403 de personas estaban bajo condición de pobreza, por 30 años de programas neoliberales. De ese millón noventa y dos mil cuatros tres ticos en la ruina, 306.510 están en miseria extrema. Respecto a los hogares, para el mismo, año 305.231 están en condición de pobreza, y de ellos 86.663 de manera extrema. En puntos porcentuales esto representa un 20,0% de pobreza total y un 5,7% de pobreza extrema. (https://delfino.cr/2018/01/pobreza-costa-rica-datos-silencios-sombras).

 En ese entonces este país de poco más de 50 mil kilómetros cuadrados no tenía pandemia por la COVID 19, pero ya había más de un millón de personas sin vivienda digna o viviendo en tugurios. En contraste    92 grandes empresas relacionadas con el gobierno estaban morosas  con el fisco y la seguridad social  por ¢315,7 millones ($ 500.000) , en tributos y planillas (https://semanariouniversidad.com/pais/directiva-de-horizonte-positivo-acumula-deudas-por-%E2%82%A13157-millones-en-ccss-y-hacienda/).

Y se sabe por este influyente periódico que hay más de un centenar de grandes contribuyentes que por años reportan pérdidas o cero ganancias a la hacienda pública. Costa Rica tiene los cuatro principales multimillonarios de Centroamérica. Aunado lo anterior, el monto del contrabando y la corrupción ronda casi el 6% del Producto interno Bruto (PIB). 

El conservador gobierno de Alvarado, actor estratégico de Washington en la región contra los gobiernos y pueblos revolucionarios de Nicaragua, Cuba y la República Bolivariana de Venezuela, aduce un faltante fiscal del 8%, respecto al producto Interno Bruto (PIB).

Durante el 2018 el empresariado local dentro del gobierno impuso un paquete fiscal que golpeó a los más débiles bajo la argucia de que no habría más impuesto por el resto de la administración de Alvarado que culmina en 2022. Había entonces un 11% de desempleo y hoy ronda más del 20%. La desnutrición infantil también subió últimamente, según datos oficiales.

Sin embargo, la llegada de la pandemia a la nación centroamericana dio nuevas excusas a las poderosas elites para impulsar una nueva cascada de impuestos, a cambio de un préstamo por más de $ 3000 millones solicitados al FMI.

Durante las multitudinarias marchas desde el 30 de setiembre a todo lo largo y ancho del país, dirigentes de RN denuncian que el nuevo paquete de impuestos solo beneficia a las cámaras privadas y a los voceros de las multinacionales a que sirve el gobierno de Alvarado.

Guido recordó en recientes entrevistas públicas que, si las autoridades nacionales enfrentarán la evasión, el contrabando y la corrupción galopante en casi todas las actividades diarias, el Estado recaudaría más allá del 8% del requerido para superar el déficit fiscal.

Sobre este particular, el Secretario General de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), Albino Vargas, dijo hace poco que el problema de fondo en las finanzas públicas es que las élites piensan hipotecar el país para seguir robándose todo a su paso, mientras la corrupción, la evasión de impuestos y el narcotráfico campea en el país. En la reciente propuesta de acuerdo con el FMI, Alvarado propuso una gama de impuestos indirectos y venta de activos, dejando incólume las exoneraciones impositivas a las ganancias de los bancos y empresas ubicadas en “zonas francas”.

RECONOCEN INFILTRACIONES.

El titular de la cartera de Seguridad Pública, Michael Soto, reconoció que el Estado recurría a los llamados “falsos positivos”, infiltrando policías vestidos de civiles en las multitudinarias manifestaciones pacíficas.

Alegó que sus subalternos en estas manifestaciones cuidaban, según él, que el narcotráfico no se introdujese en las marchas. 

El tema de los “infiltrados” o “falsos positivos”, así como el narcotráfico en las protestas, trascendieron luego que el programa “Costa Rica noticias” grabó con una cámara oculta el momento que los agentes planeaban como introducirse en las manifestaciones para provocar zafarranchos y llenar de gases lacrimógenos a la población.

A uno de estos infiltrados se le “fue la mano” y un leñazo en la cabeza contra uno de los jefes policiales provocó el traslado del oficial urgentemente hasta un hospital capitalino, donde requirió de doce puntadas en su cuero cabelludo.

En un reciente artículo del periódico El Jornal se reveló que en 2018 Costa Rica decomisó 32.6 toneladas de cocaína proveniente de Colombia, principal productor mundial de drogas, que se dirigían mayoritariamente a Estados Unidos, consumidor número uno en el orbe de estupefaciente, sin que se conozca hasta ahora a que narcotraficante iba dirigido el producto.  Todo es misterioso, reseñó el periódico. A lo sumo los detenidos en alta mar son quien maniobra la lancha y dos o tres acompañantes en   las embarcaciones   que son de tercera o cuarta categoría en el cronograma del narco, sostiene.

En el 2015, ejemplariza El Jornal, pasaron por Costa Rica 1200 toneladas de cocaína, siendo un misterio los grandes contactos dentro del país.

El periódico salió al paso de los argumentos oficiales que pretenden vincular las protestas de los costarricenses con el narcotráfico. La dama o el jovenzuelo que pone retenes en las carreteras no son quienes tienen cuentas bancarias para lavar dinero ni contratan asesores financieros que les indican en qué actividad o bolsa de valores invertir, sostiene.

Para Oscar Barrantes, dirigente del Circulo Bolivariano de Solidaridad Yamilette López, la clase dominante costarricense, instruida por nefastos militares e inversionistas acogidos como refugiados, recurre a métodos fascistas para detener la protesta social.

Barrantes hizo un llamado a la comunidad internacional para que se solidaricen con el pueblo tico que ha sido garroteado y rociado de gas pimienta por su lucha por salvar el país.

Recordó que si bien su país no tiene un ejército instituido como tradicionalmente se conoce, hay altos funcionarios y   mandos profundamente influenciados por el Comando Sur norteamericano y la Agencia Central de Inteligencia (CIA). 

En este sentido, organizaciones magisteriales dentro de RN anunciaron que las protestas en todo el país no se detendrán y rechazan una “mesa de diálogo” convocada por el gobierno. Allí no están representados todos los trabajadores ni todos los sectores sociales más golpeados por la crisis, dijeron.  Agregaron que dicha mesa de conversaciones busca imponer las políticas del FMI y es una distracción de los poderosos para dividirnos, añadieron.

Mientras tanto, el Partido Vanguardia Popular (Comunista) recordó que la protesta social es un derecho humano y ésta seguirá en el país centroamericano.

# Periodista, abogado y notario por la Universidad de Costa Rica. 

 La prensa independiente costarricense descubrió como el Estado promovía “infiltrados” para fomentar la violencia.

rafaelangeluq@yahoo.com 

martes, 24 de octubre de 2017

¿Por qué avanza el neoliberalismo en América Latina?

Por Ilka Oliva Corado:

Por el gen natural de autodestrucción que tenemos como humanidad. Ese ego propio, el “yoísmo,” como le llaman en psicología; abarcar todo lo posible sin importar que el otro se quede sin nada.  Partiendo de  ese gen podemos desglosar las distintas vertientes que nos llevan a tratar de analizar el comportamiento colectivo de nuestras sociedades ante la política neoliberal que nos arrastra.



Neoliberalismo que siempre ha estado presente porque es patriarcal y somos sociedades patriarcales por ende los resultados son de dominio, odio, despojo y manipulación. El patriarcado no solamente es misógino, también es racista y clasista, terriblemente homofóbico. El patriarcado ha sido la imposición de la mente colonizada generacionalmente; desde hace más de 500 años, un mal que se ha convertido en genética de nuestra América mancillada y que gracias a esa idiotización en masa, los resultados son desgarradores para los pueblos y avaros para los pícaros.

Un neoliberalismo que en nombre de la fe y las religiones nos divide entre santos y demonios. Todo el que es distinto y se atreve a pensar por sí mismo, es malaventurado y debe ser castigado por su insolencia; el castigo es quitarle los derechos, excluirlo y llegar a desparecerlo si su existencia llega a causar escozor en los planes de saqueo que tienen las mafias oligárquicas.  Resultado de ello, las dictaduras en el continente y los miles de muertos y desaparecidos.

Los santos vienen siendo quienes van con la corriente, quienes por haraganería o comodidad no se atreven a  pensar ni a cuestionar en voz alta a un sistema que  los jode a ellos también, porque los robotiza, los coacciona de mil formas, en un tipo de violencia naturalizada porque es sistemática.  Un tipo de violencia que es renovada constantemente porque es estratégica y busca mantener a las masas adormecidas, por eso la existencia del consumismo, de las religiones, de la poralización de los medios corporativos, del sistema de educación.

El neoliberalismo avanza en el continente porque somos sociedades insensibles, deshumanizadas, hipócritas, desleales. Sociedades que prefieren dormir el eterno sueño del vivir de apariencias antes que despertar y verse en la obligación de actuar; porque actuar exige responsabilidad,  ¿y quién quiere ser responsable en una era de aprovechamiento colectivo?

La responsabilidad de esto es de quienes sabiendo, de quienes con la capacidad de analizar, de cuestionar, de organizar, prefieren dormir la mona, porque los beneficia que el sistema excluya a unos y premie a otros por solapadores.  No cabe escudarse en la  ignorancia cuando son beneficiados por guardar silencio. Alzar la voz es una responsabilidad  humana, individual y colectiva.

Debemos ser ríos despiertos, hogueras, mares en tempestad.  Debemos ser semilla, eco de montañas, caseríos de pueblo honrado,  debemos ser la lluvia que hace crecer la milpa, el abono. El repique constante de la Memoria Histórica,  dejar de ser repello para ser cimiento y adobe. Debemos ser lava de volcán cuando el enemigo ataque y tener la lozanía de la  flor silvestre cuando se trate de abrazar la causa de la restauración de América Latina originaria.

¿Quién está dispuesto a vivir esa metamorfosis?

ilka@cronicasdeunainquilina.com