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sábado, 13 de junio de 2020

El mito de la discriminación racial



Por Jesús A. Rondón:
Hace tiempo participe en un espacio académico en el ámbito del derecho humanitario internacional, en el cual de manera recurrente se aludía al término discriminación racial. Tal recurrencia me llevo a interpelar a algunos de facilitadores, con una pregunta en principio elemental ¿Qué es la raza? Argumente que una respuesta adecuada, nos llevaría a comprender de qué se trata realmente la discriminación racial. En esa oportunidad no obtuve contestación, lo que me animo a buscarla de otra manera.


En este momento vuelve a mi mente la inquietud, cuando observo los acontecimientos que se han desatado luego del asesinato de George Floyd en Minneapolis, es decir las manifestaciones en diversos puntos de la geografía estadounidense, mundial y en las redes sociales, que en particular plantean como demanda, la eliminación de la discriminación racial, además de otras tantas, como de un trato policial ajustado a los principios de derechos humanos.

En dicha demanda, está implícita la idea de raza, como un hecho. Lo cual, es el lenguaje del derecho, se podría calificar como un falso supuesto, pues ¿Existe la raza? Juan Ignacio Pérez Iglesias, en su artículo “Las razas humanas no existen” (publicado por The Conversation, en castellano); afirma “No hay, pues, fundamento para invocar su existencia. Como tampoco lo hay para justificar, sobre bases inexistentes, otras diferencias”, aunque la Real Academia Española (y seguramente la de otras lenguas) tengan una definición, producto de una añeja y reducida convención.

Oportunamente explica el catedrático Pérez Iglesias que “El color de los seres humanos actuales es el resultado de una compleja secuencia de eventos biológicos y demográficos. No es posible delimitar biológicamente unos grupos y otros con arreglo a ese rasgo.”

Ahora ¿qué es lo existe? Sostiene Pérez Iglesias: la diversidad genética, y esta viene determinada las “mutaciones al azar y por efecto de la selección natural sobre la frecuencia de las variantes genéticas en cada población, del flujo génico provocado por migraciones y cruzamientos entre individuos de diferentes poblaciones, y de la deriva genética”. Y concluye “no hay conjuntos homogéneos de variantes que permitan definir grandes grupos humanos a los que podamos denominar razas.”

También existe el mito de la raza. Un relato falso que es promovido por quienes se asumen en general mejores que el resto y que esta condición le es innata, es decir están determinados biológicamente. De tal manera que hay grupos de personas que existen para dominar y otras para ser dominadas, por ejemplo. La idea de raza es más propia de la metafísica, que, de la ciencia, pero tiene una función social, busca legitimar las relaciones de dominación en una determinada sociedad.

La referencia más conocida de una sociedad que asumió el mito de la raza (con fundamentos seudocientíficos), es la Alemana, con la ascensión del nacional-socialismo de la mano de Adolf Hitler. Son conocidas las terribles consecuencias para la humanidad de tal derrotero.

La idea de raza no solo refleja o define al que se considera superior, sino al otro, de tal manera que lo determina en la cultura de la dominación. Te concibes dentro del marco del dominador. Solo para ilustrar me remito a aquella vieja diferencia entre el esclavo y es esclavizado, el primero carece de la noción de libre albedrio, lo que lo configura sumiso; el segundo sabe que se le ha arrebatado y reconoce su derecho a luchar por obtenerlo.

Si la raza es un mito, la discriminación racial también lo es. Y surge la pregunta ¿De qué hablamos realmente al observar los acontecimientos en los Estados Unidos de América? Hablamos de una sociedad cuyo centro es la máxima reproducción del capital, promoviendo como valores centrales la competencia y el individualismo, y que, para asegurar la propiedad en pocas manos, desarrolla e impone parámetros de discriminación en base a la clase social, condición social, capacidades, genero, color de piel, religión, pertenencia a una etnia o región geográfica, entre otros. Hablamos de una sociedad donde los ciudadanos carecen de expresiones organizadas fuertes para hacer contrapeso a las corporaciones y el Estado a su servicio, y que de cuando en cuando explota, como lo ha hecho hace poco, con una chispa, que fue en lo que se convirtió el asesinato de Floyd.

Esta reflexión no solo reclama la erradicación de la idea de raza, para poder aproximarnos realmente a lo que ocurre en los Estados Unidos de América (y en otras latitudes), sino para que no naturalicemos el determinismo biológico. Es un hecho, somos diferentes, pero la discriminación en los grupos humanos se construye y se deconstruyen en la sociedad, gracias a una compleja amalgama de mecanismos culturales, sociales, económicos y políticos, que entre otras ciencias, estudia la sociología.

Raza debería ser una de esas palabras muertas o en desuso. Raza debería ser una de esas palabras muertas o en desuso. A lo sumo, como decía Eduardo Galeano, expuesta en un museo para que las nuevas generaciones sepan en que errores no incurrir nuevamente.

En memoria de George Floyd,
de otros cientos de miles que mueren sin cobertura mediática
y los millones que seguimos con la rodilla en el cuello.

jesusalbertorondon@gmail.com

martes, 16 de octubre de 2018

Los otros exilios


Por Ilka Oliva Corado

 Como costales de basura, como bultos, como despojos son lanzados hacia la nada, los parias; a quienes les arrebataron todo desde el momento de su nacimiento y en esa nada: moribundos, sin anhelo alguno y sin piel dónde detener los huesos deambulan en las migraciones forzadas. Esos otros exilios invisibilizados y estigmatizados por todo aquel que es incapaz de sentir en nervio propio el dolor del otro.


En otros tiempos a las migraciones forzadas se les conocían como exilios políticos, esos exilios políticos siguen existiendo y siguen siendo migraciones forzadas. Es muy fácil señalar, enjuiciar y degradar cuando no somos nosotros los que estamos en circunstancias extremas que pongan en tela de juicio nuestra integridad, nuestra salud mental, nuestras necesidades básicas y   nuestros sueños.

Cuando no somos nosotros los que sufrimos hambre,  nos partimos el lomo de sol a sol  obteniendo a cambio salarios de miseria que nos obligan a la subsistencia en condiciones de esclavitud. Cuando no son nuestras vidas ni las de los nuestros las que están en peligro. Cuando no es a nosotros a los que la violencia gubernamental nos ha deshecho la familia. Cuando no es a nosotros a los que les han arrancado los sueños a golpes de bota de capataz.

Cuando no somos  nosotros los que hemos crecido sin oportunidades de desarrollo: excluidos, oprimidos, violentados  por un Estado ausente, que solo es capaz de ver cuando se trata de reprimir a quienes no pueden defenderse de la maquinaria de destrucción masiva que es el racismo, el clasismo, la corrupción, el neoliberalismo y las bandas de criminales de la oligarquía que hacen con los recursos, la  justicia y la impunidad lo que se les ronca la gana.

Es muy fácil, no se necesitan escrúpulos ni agalla alguna para lanzar piedras en manada a quien no puede defenderse, somos un tropel de sinvergüenzas que se sienten con la autoridad y el derecho para amedrentar a quienes creemos inferiores, cuando los inferiores somos nosotros: mamarrachos.

Esos otros exilios, tienen la particularidad de la pobreza extrema, una miseria a la que  han sido obligados a padecer por su origen y su clase social. Esos otros exilios que no consisten en subirse a un autobús, a un barco, a un tren o a un avión con los papeles correspondientes que abran las fronteras o las puertas de embajadas o consulados; son exilios a consecuencia de las políticas de impunidad y apropiación de recursos y de vidas que aplican los gobiernos sucumbidos a disposiciones de injerencia, oligarquía y bandas criminales.

Mortales que en nuestra mediocridad nos creemos dueños de una tierra en donde estamos solamente de paso, un viaje de un simple soplo de vida que puede terminar en cualquier instante. Todo es superior a nosotros en este universo, todo. Y aun así defendemos fronteras, denigramos por clase social, color, credo, origen…

Un día nos puede tocar a nosotros, un día cualquiera la violencia nos puede tocar de cerca, un día también nos vamos a ver a lomo partido sobreviviendo la agonía de la explotación. Un día la impunidad se ensañará con nosotros y los nuestros, la injusticia nos escupirá a la cara, la suerte que creemos que tenemos nos volteará la espalda y nuestros privilegios acabarán.

Un día seremos expuestos por nuestra clase social, por nuestro credo, por nuestro origen y un día también nos lanzarán piedras en manada  y nos cerrarán las puertas de los enormes muro fronterizos que ahora defendemos: un día vamos a estar del otro lado en los zapatos del otro y ahí sí y ahí sí…, vamos a padecer el escarnio, la ira y la crueldad que un día lanzamos como puntapiés de botas de capataz contra quienes fueron obligados al destierro y a la peregrinación en busca de  un bocado de comida y de oxígeno para seguir viviendo.

Un día vamos a ser nosotros los protagonistas de los otros exilios, de las migraciones forzadas que hoy tanto señalamos con fanfarronería de dueños de ni mierda.

Ojalá suceda, tal vez así aprendamos en el dolor propio sobre el dolor ajeno.

ilka@cronicasdeunainquilina.com

martes, 25 de septiembre de 2018

La emigración de los colombianos y Venezuela


 Por Isabel Rivas:

Tenemos casi seis millones de colombianos en Venezuela y para muchos ellos que parecieran poseer una piel blanca, es poco relevante, es poco significativo…, o es que no se han dado cuenta, que nos  transportaron toda su miseria, anti humanismo de violación de todas las normas de convivencias, sus paramilitares y  hacen público la ambición de expropiarnos nuestro territorio fronterizo para utilizarlo como paso para la coca que llevan a los EE.UU y los países que integran la unión Europea..., porque algo que nos hace diferentes a los colombianos…, es que las migraciones que salieron de Venezuela, por lo menos, tienen una carrera universitaria y viajan con dinero en el bolsillo..., es decir no salen harapienta y violando todo nuestro ordenamiento jurídico, como sí lo hicieron las migraciones colombianas que entraron por la fronteras sin ningún tipo de documentos, muertos de hambre, hablando pestes de Colombia y en Venezuela…, fueron protegidos por el Gobierno Bolivariano, tratados como humanos, hasta el punto que gozan de todos los beneficios como que si fueran venezolanos, porque siempre se les ha dado un trato humano y ello, nos lleva a preguntamos


¿Por qué será que no se van de Venezuela si existe esa situación económica a la cual santista y uribista hace mucho alarde, a través de sus diferentes medios  de comunicación de masa?. Es por ello que podemos decir…, que diferente es Maduro a Uribe, Santo  porque mientras estos ex presidentes maltrataron a los negros y negras en Colombia y diezmaron a casi todos sus líderes  en el Pacíficos colombiano…, Maduro los trató y trata, en tierra que no son las suyas, como venezolanos y venezolanas, fundamentalmente como seres humanos, porque en Venezuela no pueden decir que son perseguidos como animales, que no se les respeta sus derechos como ciudadanos y ciudadanas…, mientras que en Colombia el trato contra las migraciones venezolanas deja mucho que desear, hasta el punto que lo único que les ofrecieron a la mujer venezolana fue la esclavitud sexual, la venta de su cuerpo  o es que no da cosa la situación de dejadez en que se encuentran los ciudadanos y ciudadanas colombianas que se encuentran en el Chocó o Buenaventura, o en otro sector donde la presencia de los negros es relevante, donde la mayoría de sus líderes los asesinan sin ninguna contemplación, simplemente por el hecho de exigir respeto a sus costumbre e identidad (lógicamente con la complacencia de algunos líderes afros que no se siente negros y que ambiciones gozar de los mismos derechos de la aristocracia blanca colombiana),  a su herencia negra y por mantener una actitud libertaria…, porque no puede ser que sea vetada la participación de los negros y negras con opción de llegar a  los curules legislativos o presidencia..., muy diferente en Venezuela, donde se les respeta ese derecho a la participación política y donde los venezolanos y venezolanas de piel oscura tienen ese derecho y son reivindicados con políticas sociales que dudamos que en Colombia y en otras partes del mundo existan.

Por ello el empeño de la aristocracia que imponen la supremacía blanca en Colombia se quiere apoderan de los estados venezolanos fronterizos, porque son claro sus intenciones y no es mentira que su economía está hecha en función de la legalización del contrabando, porque es inminente que cada vez que se le cierra la frontera, el pueblo pobre colombiano sufre, principalmente el que posee una piel oscura, donde la pobreza en estado crónico y critica ronda como un flagelo mortal que ataca los más pobres.

Por ello no deben olvidar que no es casual que los medios de comunicación, nacionales e internacionales, ocupen tanto espacio para el tema de migrantes en Venezuela, supuestamente, solicitando asilo, para hacer creer que los venezolanos salimos en manada porque hay una crisis humanitaria…, pero lo que nos dicen los medios internacionales es que en el informe del 2018 de la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), Venezuela no figura entre los principales países que solicitan asilo, sino como país receptor, porque se ha convertido en el 9no. en el mundo y en América Latina somos el 2do (después de Ecuador).

Ambos recibimos a los colombianos que huyen forzosamente…., en cambio, Colombia es el 5to. de la lista a nivel mundial, porque son el país que necesita de ayuda humanitaria, en el que hay que entender que en los últimos 5 años, el gobierno de Venezuela les ha entregado viviendas a 438100 colombianos, cada una de aproximadamente 70 m2, donde el al precio del metro cuadrado en Colombia es significativo y los pobres no tienen esa opción…, esto representa que ayuda por parte del Gobierno Bolivariano hacia los migrantes colombianos, equivale a US$43 mil millones, en el que hay que resaltar, que los últimos 2 años, desde el 2016 se le han entregado alrededor de US$300 millones anuales en alimentos subsidiados…., a lo cual le debemos sumar la atención gratuita en salud y educación, así como el subsidio al transporte y a los servicios básicos, en el que hay que detallar y demostrado por la propia Cancillería de Colombia, que el 69% de los venezolanos que atraviesa la frontera hacia el país vecino, regresa el mismo día.

El otro 25% lo hace los meses siguientes, cuestión que no pasa con los colombianos que cruzan nuestra frontera, donde más de 5,6 millones viven con nosotros y representan una quinta parte de nuestra población.

ipantonino@gmail.com

miércoles, 19 de septiembre de 2018

El curioso caso de unos “refugiados” que piden a su gobierno que los regresen a su país


Por Carlos E. Lippo

“Hoy estamos viviendo una tragedia con los desplazados que están hoy llegando a Colombia. Necesitamos la ayuda de la comunidad internacional.
En Venezuela hay de 4 a 5 millones de colombianos.
Si solamente se desplazan esos colombianos de nuevo a nuestro país, ya tenemos una tragedia como la que estamos viviendo”
Andrés Pastrana Arango, expresidente de Colombia

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), institución intergubernamental asociada a la ONU que se ocupa del fenómeno de las migraciones a nivel planetario, un migrante es cualquier persona que se desplaza o se ha desplazado a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia; siendo esa condición de migrante totalmente independientemente de: su situación jurídica; el carácter voluntario o involuntario del desplazamiento; las causas del desplazamiento; y la duración de su estancia.


Considero que de las varias categorías que engloba el término migrante revisten particular gravedad, debido al terrible drama humano asociado a ellas, la categoría de los refugiados y la de los desplazados internos.

La categoría de los refugiados, porque con arreglo al estatuto de refugiados de la ONU, ellos son personas que se han visto  obligadas a abandonar el país del que son originarias o en el que han residido habitualmente debido a un temor fundamentado de persecución por razones de etnia, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social u opiniones políticas, y que no pueden o no quieren reclamar la protección de su país para poder volver.

Los desplazados internos, porque se trata de personas que se han visto forzadas a dejar su hogar, aunque manteniéndose dentro de las fronteras de su país por causas que normalmente son: la violencia generalizada, los conflictos armados y las violaciones masivas a los derechos humanos; dándose el caso de que algunas veces son amparadas por su gobierno, pero en otros es el mismo gobierno el causante de su desplazamiento.

Con arreglo a una reciente investigación (1) de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), nuestra vecina Colombia se encuentra detentando por segundo año consecutivo el más alto sitial mundial en lo que a desplazados internos se refiere, con 7,7 millones de habitantes desplazados dentro de su territorio, cifra cercana al 20 % de su población total. Algo que resulta totalmente contradictorio es que tan espeluznante cifra, sustancialmente mayor de la de Siria que padece desde 2011 una cruenta guerra promovida por el imperio y sus aliados de la OTAN, ha sido alcanzada durante el primer año completo de implementación de los acuerdos de paz con las FARC, a cuyo accionar había venido atribuyendo tendenciosamente el gobierno la existencia de la mayor parte de los desplazados. La creciente cantidad de asesinatos de líderes sociales y defensores de los derechos humanos así como los de ex miembros de las FARC registrada durante el mismo período (2), da pie para pensar que la cantidad de desplazados habrá de aumentar durante 2018 y que la causa fundamental de los desplazamientos no era precisamente el accionar de esta fuerza insurreccional.

Así mismo, en lo que respecta a migrantes totales, la cantidad alcanzada por Colombia, unos 12 millones de personas, cerca del 30 % de su población, según estimaciones divulgadas recientemente por el Presidente Maduro (3), le asegura un primer lugar en esa categoría en el ámbito de la región suramericana, siendo así mismo, y con mucho,  el país suramericano que menos migrantes acoge dentro de sus fronteras.

De esa inmensa cantidad total de migrantes colombianos, unos 5,6 millones (46,66 %) viven en Venezuela según las mismas estimaciones divulgadas por el Presidente Maduro. A aquellos que puedan considerar exagerada esta cifra debería bastarles con el hecho de que Andrés Pastrana Arango, expresidente de Colombia durante el período 1998-2002 y uno de los más aviesos detractores de la Revolución Bolivariana, poseedor de un extenso prontuario de acciones injerencistas ejecutadas en nuestro propio territorio ha admitido con singular desparpajo en diferentes oportunidades, la más reciente de ellas en la entrevista de la cual se extrajo la cita que da inicio a este artículo (4), que en Venezuela viven entre 4 y 5 millones de sus compatriotas.

Siendo oportuno señalar que esa inmensa cantidad de ciudadanos colombianos que han recibido refugio en Venezuela, representando casi el 20 % de nuestra población actual, tienen acceso a empleo remunerado, atención de salud gratuita, educación gratuita para sus hijos y vivienda propia a ser pagada con arreglo a sus posibilidades económicas en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela. Pero no sólo colombianos viven entre nosotros, ya que en nuestro territorio hemos acogido nacionales de todos los países de la región y del mundo, que sumados alcanzan cerca del 30 % de nuestra población. Venezuela es pues, aún en medio de la severa crisis económica que estamos padeciendo, uno de los países de la región con mayor cantidad de inmigrantes.
Ha de servir esta extensa introducción para dejar plenamente establecido: que no todo aquel que emigra de su país es un refugiado; que la élite gobernante de Colombia que es, y con mucho, la que más denigra de nosotros en la región a causa de nuestros migrantes, carece totalmente de autoridad moral sobre el tema por ser la responsable de que ese país ocupe el primer lugar en el mundo en materia de desplazados internos y sea el de mayor cantidad de migrantes de la región suramericana; y que aun en medio de la crisis económica por la que estamos atravesando seguimos acogiendo una importante cantidad de inmigrantes procedentes de la región así como de todos los rincones del mundo.

Entrando de lleno en el tema central de estas notas es necesario comenzar diciendo que si bien no nos encontramos en medio de una crisis humanitaria, tal como el imperio y sus aliados han pretendido establecer apoyándose en su gigantesco aparato propagandístico, si estamos padeciendo una crisis económica señalada entre otros por el experto independiente de la ONU Albert de Zayas, en un informe presentado ante la Consejo de Derechos Humanos de la ONU el 10 de septiembre del presenta año (5); informe en el cual el citado experto además de señalar que dicha crisis no es en nada comparable con las verdaderas crisis humanitarias existentes actualmente en  países como Yemen, Libia, Siria, Irak, Haití, Malí, la República Centroafricana, Sudán, Somalia o Myanmar, sostiene además que las sanciones económicas contra Venezuela, de la naturaleza y el alcance de las ordenadas desde Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, causa fundamental de la crisis a juicio nuestro, "contravienen el espíritu y la letra de la Carta de las Naciones Unidas" porque "afectan a poblaciones inocentes".

Como es natural, por efecto de esa crisis se ha venido produciendo un flujo migratorio hacia los países de la región que, tal como ya señalásemos en un trabajo anterior (6) con apoyo en recientes informes de la OIM y ACNUR, dista mucho de tener las dimensiones que le han venido atribuyendo tendenciosamente los gobiernos de dichos países y está motivado por razones económicas, factor que muy poco o nada tiene que ver con la condición de "refugiados" que se ha intentado proyectar hacia el mundo.

Un reciente informe de ENCOVI (Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana, proyecto desarrollado por un equipo multidisciplinario de alto nivel perteneciente a tres de las universidades más importantes del país: USB, UCV y UCAB, todas ellas de tendencia fuertemente opositora a la Revolución Bolivariana) (7), al mostrar que el 72 % de la población migrante venezolana corresponde a los estratos sociales económicamente más favorecidos (clases alta, media alta y media), pone en evidencia que tal migración no debe representar una carga económica de mucha consideración para los países receptores, que por el contrario se tienen que haber visto favorecidos por un inusitado ingreso de divisas fuertes y una mano de obra que en su gran mayoría es altamente calificada. Este hecho aunado a que según el mismo informe sólo un 3 % de los migrantes dicen haber migrando por razones de orden político debería ser más que suficiente para demostrar que no se trata de refugiados, como los gobiernos de los países receptores han querido hacer ver con el doble propósito de agradar al imperio, al intentar convalidar la tesis de que Venezuela representa una amenaza para la seguridad regional debido a la avalancha de “refugiados” que estaría volcando sobre ellos y al mismo tiempo procurarse una buena porción de los recursos financieros ofrecidos por los Estados Unidos y la Unión Europea para ayudar a paliar la presunta “crisis humanitaria”.

Es oportuno y necesario señalar que esta emigración también ha sido estimulada mediante una campaña mediática de terror, por medio de la cual se ha hecho ver a Venezuela como un país en el que no se puede vivir por múltiples razones, entre las cuales se encuentran el aumento sostenido de los precios, la inseguridad o las pocas posibilidades de ascenso social, al mismo tiempo que se ha intentado hacer creer que cualquier destino fuera de nuestras fronteras, representa una mejor alternativa de vida. Esta campaña aunada a otra denunciada por el presidente Maduro y el vicepresidente de comunicación, cultura y turismo, Jorge Rodríguez, según la cual desde varios países de la región como Colombia, Chile y Perú, se hicieron ofertas engañosas de empleos de baja calificación pero bien remunerados, ha debido ser la causa de que buena parte de ese otro 28 % de personas pertenecientes a los sectores menos favorecidos de nuestra población, de los que habla el mismo informe,  tomasen la decisión de emigrar.

Una parte de este grupo de conciudadanos son aquellos cuyo destino laboral se ha visto relacionado con la venta de comida en las calles y labores agrícolas temporales, o han tenido que solicitar ayuda de otros nacionales o hasta dedicarse a la mendicidad, factores por los cuales han sido objeto de explotación laboral y de mafias que se dedican a la trata de personas y en muchos casos han sido víctimas de  ataques de xenofobia en países como Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, cuyos nacionales migrantes reciben y han recibido siempre un trato digno y considerado dentro de nuestras fronteras, motivo por el cual no han optado por abandonar masivamente el país sino que aún permanecen entre nosotros compartiendo las dificultades derivadas de la crisis económica.

Desde que el 28 de agosto pasado casi un centenar de conciudadanos fueron repatriados del Perú como parte de una operación totalmente financiada por el gobierno venezolano, como corresponde a un gobierno responsable y presto a resolver los problemas de sus ciudadanos dentro y fuera de las  fronteras  (8), se cuentan ya por miles (unos 2.780 al 11/09/2018) (9), los compatriotas que han regresado voluntariamente de Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, en el marco del “Programa Vuelta a la Patria”, destinado a la atención de los migrantes venezolanos que, encontrándose en situación de vulnerabilidad en alguno de los países de la región, decidan regresar voluntariamente. Son precisamente ellos, parte de los protagonistas de ese curiosísimo caso de unos mal llamados refugiados que, contrariando todos los supuestos, piden ayuda a su gobierno para regresar a su país.

El total desmontaje de la despreciable patraña urdida sobre la existencia de una crisis humanitaria en Venezuela por vía de mecanismos diplomáticos como la presentación del ya señalado informe De Zayas en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, importante instancia de la cual Estados Unidos se ha retirado recientemente, aunado al palmario desmentido del infundio de que nuestros migrantes eran unos refugiados, logrado por vía de los hechos ante el nutrido grupo de compatriotas migrantes que ha regresado voluntariamente al país a pesar de la crisis y el más nutrido aún que trata de regresar, han tenido el nada desestimable efecto de hacer bajar sustancialmente la intensidad y el tono de las campañas mediáticas desplegadas sobre estos temas por el imperio y los gobiernos cipayos de la región, con el insano propósito de hacer aparecer a Venezuela como una amenaza para la seguridad regional y justificar de esa forma su intervención militar. Sin embargo, como era de esperarse no lograron el efecto de detener las acciones injerencistas representadas durante la semana que hoy termina por acciones como: una reunión oficiosa del Consejo de Seguridad de la ONU y una visita del secretario Almagro a Colombia.

Sobre la reunión oficiosa del Consejo celebrada el día 10, un auténtico aquelarre diurno protagonizado por Nikki Haley en su condición de presidenta temporal de esa instancia, además de comentar su nada diplomática e infundada acusación a Diosdado Cabello, presidente de nuestra Asamblea Nacional Constituyente de ser responsable de una red de narcotráfico que lleva cargamentos de droga desde Venezuela a Europa (10), sólo cabría reseñar la presentación de Miguel Ángel Martín (11), un desconocido jurista que preside el írrito TSJ en el exilio, a quien el imperio estaría promoviendo como presidente de un eventual gobierno venezolano en el exilio que sea capaz de solicitar la intervención.

En cuanto a la gira de Almagro, motivada por el interés de ponerle la mano a la mayor cantidad de los recursos financieros que fuesen aportados para paliar la inexistente crisis migratoria, sólo valdría la pena reseñar una visita suya a la ciudad fronteriza de Cúcuta, en donde con aires de “mariscal de campo” caído en desgracia se atrevió a decir, como si estuviese pasando revista a la fuerza militar multilateral, que la intervención de Venezuela era una de las opciones a considerar para defenestrar al Presidente Maduro (12).

Al concluir estas notas debo señalar con particular beneplácito que habiendo ya concluido las Maniobras Navales UNITAS LIX no se produjo, por razones que habremos de analizar en detalle en próximos artículos, la intervención militar asociada a ellas que fuese pronosticada en artículos anteriores; no obstante, hechos como los dos señalados en los párrafos anteriores desafortunadamente nos demuestran que la amenaza de invasión está muy lejos de haber sido conjurada.
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

(1)    https://www.telesurtv.net/news/colombia-ranking-desplazados-internos-refugiados-acnur-20180620-0061.html
(2)    https://www.nodal.am/2018/07/colombia181-lideres-sociales-y-67-exmiembros-de-farc-asesinados-en-los-ultimos-dos-anos-segun-fiscalia/
(3)    http://albaciudad.org/2018/09/maduro-venezuela-exigira-indemnizacion-a-colombia-por-56-millones-de-sus-ciudadanos-viviendo-en-el-pais/
(4)    http://reporteconfidencial.info/noticia/3312650/ex-presidente-andres-pastrana-la-paz-de-colombia-pasa-por-la-democracia-en-venezuela/
(5)    http://albaciudad.org/2018/09/informe-alfred-de-zayas-experto-onu-sobre-venezuela/
(6)    https://www.alainet.org/es/articulo/195221
(7)    https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/sites/2/2018/02/Presentaci%C3%B3n-Emigraci%C3%B3n-ENCOVI-2017-1.pdf
(8)    https://www.voanoticias.com/a/venezolanos-que-huyeron-a-per%C3%BA-regresan-en-vuelo-pagado-por-gobierno-de-maduro/4563859.html
(9)    https://www.telesurtv.net/news/Plan-Vuelta-a-la-Patria-desmonta-tesis-de-crisis-humanitaria-en-Venezuela-20180910-0036.html
(10)  https://www.voanoticias.com/a/consejo-de-seguridad-de-la-onu-trata-situaci%C3%B3n-en-venezuela/4564690.html
(11)  http://talcualdigital.com/index.php/2018/09/10/eeuu-opta-por-formula-arria-en-crisis-venezolana-para-evitar-veto-de-rusia/
(12)  https://actualidad.rt.com/actualidad/288692-almagro-no-descartar-intervencion-militar-venezuela

celippor@gmail.com