Mostrando entradas con la etiqueta invisibilizados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta invisibilizados. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de julio de 2020

Recomendaciones al Consejo Nacional Electoral



Por Oscar Bravo:
Considero importantísimamente estratégico las primeras decisiones gerenciales tomadas por el nuevo cuerpo directivo del CNE, cuando sus rectores y rectores aprobaron por unanimidad dos acciones claves para el desarrollo y construcción del próximo proceso electoral, que aún no tiene fecha, pero todo conduce a que este año 2020, tendremos elecciones parlamentarias…y

¿Cuáles fueron esas excelentes decisiones?...por un lado declararse en sesión permanente, para trabajar sin descanso en la organización de los próximos comicios, y por el otro lado, pedirles a las organizaciones con fines políticos y a las comunidades indígenas organizadas, para que presenten sus sugerencias y recomendaciones que permitan darle una mayor transparencia y fiabilidad democrática a tan determinante evento electoral, con reglas de juego que sean aceptadas y respetadas…reconociendo y legitimando con madurez institucional al árbitro electoral…

Parte de mis sugerencias se encuentra concentrada, en darle una mayor claridad y precisión a lo establecido en nuestra constitución nacional, que en su Artículo 63, cuando señala que la ley debe garantizar la coexistencia de un sistema mixto, “…el principio de la personalización del sufragio y la representación proporcional”…que deben aplicarse en procesos electorales para cuerpos colegiados, como es el caso de elecciones parlamentarias, consejos legislativos y municipales, que son diferentes a las uninominales, como las presidenciales, gobernaciones y alcaldías…

1.- Debería sustituirse el sistema de representación proporcional de las mayorías, por un sistema de representación más “justo y equitativo”, en que los porcentajes de votos obtenidos, sean lo más cercano posible al porcentaje de cargos adjudicados, es decir, si una organización con fines político, obtiene el 60 % de los votos en una circunscripción electoral, se le debería asignar un porcentaje de cargos que represente alrededor del 60 % del total de cargos a distribuir…y no como hasta ahora ha sido , cuando el partido político que obtiene una alta votación, prácticamente se lleva casi el 100% de los cargos, y los grupos políticos minoritarios, quedan invisibilizados, por que no obtienen ninguna representación política, sino sacan más del 25% del total de votos…

2.- Eliminar las llamadas listas “cerradas y bloqueadas”, en la cual se debería permitir a las y los electores, tener la posibilidad de poder seleccionar nombres de candidatas y candidatos, entre  las distintas listas enviadas por las organizaciones con fines políticos, estableciendo un cuaderno o gaceta electoral, en donde aparezcan todas y todos los nombres de las y los aspirantes, y es una manera de evitar, lo que se conoce como “el voto ciego”, cuando al momento de votar se pulsa la opción “voto lista”, el elector o electora, saben porque partido político están votando, pero no saben los nombres de las personas que están eligiendo…y es una manera de generar la alternativa del llamado “voto cruzado”…

3.- Hay que incrementar de manera proporcional el número de cargos en el parlamento nacional de acuerdo al número de habitantes de cada entidad federal, como, por ejemplo, en las capitales de los estados con mayor población, deberían tener más diputadas y diputados…

4.- la elección de las y los parlamentarios indígenas deberían ser electos solo por las personas registradas en las comunidades indígenas, y no por todas y todos los electores, que están inscritos en una entidad federal en donde hay representación parlamentaria indígena…es decir, “solo deberían de votar por indígenas, los que son indígenas”, y se puede revisar hasta el número de representantes para verificar si proporcionalmente son el número justo y adecuado…
Politólogo.
bravisimo929@gmail.com

martes, 16 de octubre de 2018

Los otros exilios


Por Ilka Oliva Corado

 Como costales de basura, como bultos, como despojos son lanzados hacia la nada, los parias; a quienes les arrebataron todo desde el momento de su nacimiento y en esa nada: moribundos, sin anhelo alguno y sin piel dónde detener los huesos deambulan en las migraciones forzadas. Esos otros exilios invisibilizados y estigmatizados por todo aquel que es incapaz de sentir en nervio propio el dolor del otro.


En otros tiempos a las migraciones forzadas se les conocían como exilios políticos, esos exilios políticos siguen existiendo y siguen siendo migraciones forzadas. Es muy fácil señalar, enjuiciar y degradar cuando no somos nosotros los que estamos en circunstancias extremas que pongan en tela de juicio nuestra integridad, nuestra salud mental, nuestras necesidades básicas y   nuestros sueños.

Cuando no somos nosotros los que sufrimos hambre,  nos partimos el lomo de sol a sol  obteniendo a cambio salarios de miseria que nos obligan a la subsistencia en condiciones de esclavitud. Cuando no son nuestras vidas ni las de los nuestros las que están en peligro. Cuando no es a nosotros a los que la violencia gubernamental nos ha deshecho la familia. Cuando no es a nosotros a los que les han arrancado los sueños a golpes de bota de capataz.

Cuando no somos  nosotros los que hemos crecido sin oportunidades de desarrollo: excluidos, oprimidos, violentados  por un Estado ausente, que solo es capaz de ver cuando se trata de reprimir a quienes no pueden defenderse de la maquinaria de destrucción masiva que es el racismo, el clasismo, la corrupción, el neoliberalismo y las bandas de criminales de la oligarquía que hacen con los recursos, la  justicia y la impunidad lo que se les ronca la gana.

Es muy fácil, no se necesitan escrúpulos ni agalla alguna para lanzar piedras en manada a quien no puede defenderse, somos un tropel de sinvergüenzas que se sienten con la autoridad y el derecho para amedrentar a quienes creemos inferiores, cuando los inferiores somos nosotros: mamarrachos.

Esos otros exilios, tienen la particularidad de la pobreza extrema, una miseria a la que  han sido obligados a padecer por su origen y su clase social. Esos otros exilios que no consisten en subirse a un autobús, a un barco, a un tren o a un avión con los papeles correspondientes que abran las fronteras o las puertas de embajadas o consulados; son exilios a consecuencia de las políticas de impunidad y apropiación de recursos y de vidas que aplican los gobiernos sucumbidos a disposiciones de injerencia, oligarquía y bandas criminales.

Mortales que en nuestra mediocridad nos creemos dueños de una tierra en donde estamos solamente de paso, un viaje de un simple soplo de vida que puede terminar en cualquier instante. Todo es superior a nosotros en este universo, todo. Y aun así defendemos fronteras, denigramos por clase social, color, credo, origen…

Un día nos puede tocar a nosotros, un día cualquiera la violencia nos puede tocar de cerca, un día también nos vamos a ver a lomo partido sobreviviendo la agonía de la explotación. Un día la impunidad se ensañará con nosotros y los nuestros, la injusticia nos escupirá a la cara, la suerte que creemos que tenemos nos volteará la espalda y nuestros privilegios acabarán.

Un día seremos expuestos por nuestra clase social, por nuestro credo, por nuestro origen y un día también nos lanzarán piedras en manada  y nos cerrarán las puertas de los enormes muro fronterizos que ahora defendemos: un día vamos a estar del otro lado en los zapatos del otro y ahí sí y ahí sí…, vamos a padecer el escarnio, la ira y la crueldad que un día lanzamos como puntapiés de botas de capataz contra quienes fueron obligados al destierro y a la peregrinación en busca de  un bocado de comida y de oxígeno para seguir viviendo.

Un día vamos a ser nosotros los protagonistas de los otros exilios, de las migraciones forzadas que hoy tanto señalamos con fanfarronería de dueños de ni mierda.

Ojalá suceda, tal vez así aprendamos en el dolor propio sobre el dolor ajeno.

ilka@cronicasdeunainquilina.com