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miércoles, 2 de octubre de 2019

Conciencia social-ecologista o irracionalidad Capitalista



Por Homar Garcés:
Con un liberalismo pragmático individualista, cuya manifestación mejor acabada es Estados Unidos (superando en muchos aspectos al originado en Europa siglos atrás), resultaría difícil lograr -a corto plazo- que las fuerzas productivas y las relaciones de producción sirvan de catapultas para la emancipación integral de las personas y no continuar siendo, como hasta ahora, los factores que hacen posible su dominación y enajenación. Esto -a grandes rasgos- impondría la obligación de poner en práctica una conciencia social, humanista y nada centrada en un interés egoísta y mercantilista sino impulsado por una sana aspiración de justicia e igualdad sociales, intrínseca de toda lucha popular. Esto, a su vez, convertiría al pueblo en arquitecto de su propio destino, construyendo, en consecuencia, su propia historia, de manera consciente, sin las ataduras creadas por el capitalismo y el Estado burgués vigentes.


Dicha conciencia social y humanista, por otra parte, debe ser producto de una autotransformación humana constante, de modo que ella revolucione la realidad circundante, pero bajo parámetros novedosos que no entren en contradicción con el objetivo primordial de erigir un modelo civilizatorio de nuevo tipo; lo que implica trascender el marco limitado de los reformismos económicos y/o políticos con que se prolonga la existencia del viejo orden establecido. Así, las relaciones capitalistas de producción y de explotación del hombre por el hombre tenderían a eliminarse, en un periodo de tiempo que no puede fijarse de antemano, si no hay de por medio una acción revolucionaria coherente por parte de sus víctimas principales: los sectores populares. En este caso, se debe comprender que no podría proyectarse, perseguirse y alcanzarse un desarrollo multilateral, integral y emancipatorio, en beneficio de la sociedad y de cada individuo, manteniendo intactas las estructuras y valores que le dan vida al sistema capitalista. De ello da cuenta la historia de la extinta Unión Soviética, lo que debiera ser materia de estudio de todo aquel que pretenda llevar a cabo una revolución anticapitalista, democrática y profundamente humanista, a fin de no repetir (de forma inconsciente) sus mismos errores, omisiones y desviaciones.

Lejos de disminuir, esta resistencia global tiende a multiplicarse, ahora con más fuerza al corroborarse las consecuencias apocalípticas de la continua acción depredadora del capitalismo sobre todos los recursos naturales existentes en nuestro planeta. Pese a la represión, la intimidación y el asesinato de dirigentes sociales y políticos comprometidos con dicha resistencia, esto último constituye el fundamento principal que anima la misma, cuestión que ha sumado a más personas, especialmente jóvenes, en una cruzada que une, o vincula, la defensa de los derechos humanos con la preservación apremiante de la naturaleza.

Frente a ella, el capitalismo es el máximo responsable. En consecuencia, aun aquellas personas que en nada quieren identificarse con alguna tendencia político-ideológica, han terminado por entender que éste debe ser transformado antes que su voracidad cause un mayor desastre ecológico al causado durante más de un siglo. Esta toma de conciencia, llevada a una escala superior, motivaría la puesta en marcha de una cooperación global como jamás se vio en toda la historia de la humanidad. Con pueblos y gobiernos unidos en una misma causa. Gracias a ello, quizá, puedan cambiarse de raíz algunos paradigmas del modelo actual de sociedad, lo que valdría llamar una verdadera revolución, gestada entre todos, pero principalmente por quienes han sido víctimas reiteradas de la irracionalidad capitalista. -  
mandingarebelde@gmail.com 

jueves, 20 de junio de 2019

Cuba en medio del más menoscabador bloqueo tiene una de las mejores medicinas del mundo




Por Rolando Prudencio Briancon: 
¿Por qué Cuba es para los pueblos -incluso me atrevo a referirme a los gobiernos- del mundo en una fuente inagotable de inspiración utópica?

Y cuando hasta con cierto resquemor me refiero a los pueblos del mundo e incluyo indistinta e injustamente a los gobiernos que los hay de derecha, y hasta extrema derecha que admiran a Cuba lo hago por algunas expresiones que extrañamente contradicen lo que expresan. Uno de esos ejemplos son las ya innumerables votaciones en las que países que son la antípoda del socialismo, terminan votando en la ONU porque se levante el bloqueo contra Cuba, o en el peor de los casos absteniéndose de votar por la continuidad del mismo.  Los únicos dos que inconmoviblemente mantienen intacta su infamia contra la isla son: EE.UU., e Israel.


Si bien es cierto que estas posiciones anticubanas no han variado desde hace más de dos décadas; no menos cierto es que últimamente Cuba ha sido noticia; y más concretamente sus adelantos en medicina, en medio no sólo del bloqueo, sino del cerco mediático que por un lado distorsiona la práctica del Internacionalismo Solidario, o por el otro minimiza, o calla finalmente los logros en esta área.

Decía que las corrientes ultraconservadoras se han puesto frenéticamente al frente de la Revolución, prueba de ello han sido las infames iniciativas del gobierno de Trump de no sólo sin dejar efecto el acuerdo de normalización de relaciones iniciado a fines del 2015 entre Obama y el comandante Raúl Castro. Posteriormente el infame invento de las acusaciones de los ataques acústicos en la embajada de EE.UU., en la Habana que sirvieron cínicamente para el retorno a punto cero el proceso de normalización iniciado a donde se encuentra hoy.

Pero no contento el gobierno de Trump con echar por la borda todo lo avanzado, se ha enfocado en menoscabar a la medicina cubana y las misiones que las brigadas médicas cubanas cumplen en distintas partes del planeta, acusando al gobierno de enviarlos en condición de “esclavos modernos” a los médicos cubanos destacados en distintas partes del mundo.

La verdad es que muy poco también se puede esperar de los gobernantes estadounidenses, formados con una mentalidad mercenariamente mercantilista, y en medio de modelo de mercado compulsivamente consumista como para comprender que las razones de cuba es el Internacionalismo solidario.

Cuba ha cualificado tanto sus adelantos en medicina que estos avances son hoy tan inocultables, como los son el fracaso del bloqueo contra la isla, como es por ejemplo el reciente descubrimiento de la vacuna contra el cáncer de pulmón CIVAmax. O el tratamiento que continuará dando Cuba a los hijos de los afectados de la tragedia de Chernóbil hace más de tres décadas; sin mencionar los logros de la vacuna contra el SIDA.
Pero además se debe también destacar el incansable envío de ayuda a las víctimas de la epidemia del Ebola en Sierra Leona Ebola en el 2012, o el envío de asistencia sanitaria en el terremoto de Haití hace tiempo atrás, y lo más increíble en medio del más brutal bloqueo.

Hay un reforzado refrdián que dice: “Lo que no te mata te hace más duro”, pero que en el caso de Cuba; no sólo que no la mata, sino que te hace más generosamente Internacionalista solidaria.

prudenprusiano@gmail.com