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miércoles, 10 de julio de 2019

El ser humano en el Siglo XXI sufre el neo fascismo


Por Diego Olivera Evia:

Algunas reflexiones sobre el socialismo 

La idea de una sociedad de igualdad y solidaridad, surgió en el marco de muchos pensadores revolucionarios, desde las primeras nociones humanistas de Jacobo Rousseau, sobre el tema de la desigual y su propuesta de contrato social, tratando de dar una explicación a las diferencias entre los hombres, como condenar el poder de las clases económicas. De esa misma manera la Revolución Francesa, en sus primeras declaraciones, clamaba una vía humanista, al acuñar su filosofía de “igualdad, fraternidad y solidaridad” en la sociedad francesa de la época., posteriormente fue ahogada por el incipiente desarrollo de la clase burguesa.



La revolución industrial en Inglaterra, generó nuevas formas de industrialización, con maquinarias de vapor, con energía eléctrica, para organizar talleres y fábricas, dando origen a una clase social económica la burguesía, que sustituía en el poder a los nobles y los señores feudales (terratenientes). También en ese contexto surgía, un nuevo sujeto laboral, el obrero asalariado, denominado en su época siglo IXX proletario (de prole, referido a la participación de familias en estas industrias o talleres), de la misma manera, la explotación de las minas, genero el sector de los mineros, los cuales extraían los minerales para la industrialización.

Las nuevas formas de producción industriales condenaban a la explotación y al hambre a los trabajadores.

En ese marco de una nueva forma de explotación, donde los obreros trabajaban por salarios miserables, en extenuadas jornadas de trabajo, que costaban la vida, por la ausencia de normas de seguridad, como de salubridad, como la falta de una alimentación adecuada. Surgen pensadores, conocidos hoy como socialistas utópicos, Robert Owen fue la figura más notable de los pensadores ingleses, se preocupaba por mejorar las condiciones de los obreros,  trató de llevar a la práctica sus ideas sobre la organización del trabajo y la distribución de la riqueza, estableciendo el seguro social, bibliotecas, escuelas para niños y adultos, y otras prestaciones para los obreros, en una comunidad que llamó New Harmony.

El pensador francés Charles Fourier creo El "phalanstère" o "falansterio" (pequeñas comunidades de hombres y mujeres en los que cada uno elegía su trabajo, en algunos países llegaron a funcionar, pero muchos fracasaron), otros como Saint Simón, abundaron en ideas de comunidades humanas, pero las mismas sucumbían ante el arrollador crecimiento, de una burguesía industrializada, que conquisto el poder en toda Europa y EEUU.

El legado del pensamiento humanista, sucumbía ante una poderosa nueva ideología el capitalismo, donde el ser humano se transformaba en un engranaje más de la industria o los servicios, la explotación y la falta de una conciencia de los obreros, por comprender el nuevo fenómeno de la explotación.

Surge en la mitad del siglo IXX el concepto del socialismo como forma de sociedad.

En esa realidad económica y política que surge, el pensamiento y la filosofía de Karl Marx, como otros pensadores socialistas, sus definiciones económicas y la investigación de las leyes de la dialéctica en el proceso social e histórico, revolucionan la mitad del siglo IXX. Su llamamiento a los trabajadores a organizarse, para defender sus derechos, lo transforman en el eje revolucionario, de la Comuna de Paris, sus constantes trabajos en revistas, que el mismo dirigía, fueron censurados en Francia y Alemania.

Marx nunca acepto el apodo del padre del marxismo, desestimo en vida una apología a su persona, no se consideraba de ningún modo el fundador del socialismo ni despreciaba a los pensadores anteriores, como puede comprobarse en la siguiente cita: “En cuanto a mí, no me cabe el mérito de haber descubierto ni la existencia de las clases en la sociedad moderna ni en su lucha entre sí”.

El gran aporte económico fue definir en el concepto de plusvalía, la explotación de los trabajadores, al demostrar que la ganancia del capitalista, no estaba en la venta de la mercancía, sino, en la apropiación del valor real del trabajo, que encerraba cada una de ellas, al pagar menos la fuerza laboral, le quedaba su ganancia, la cual encubría como costo de producción.

Marx en sus estudios, profundizo sobre la historia, trato de sintetizar los mejores aportes del pensamiento humano, desde la antigua Grecia con sus importantes filósofos, como las corrientes humanistas y los pensadores del socialismo utópico. Sobre sus trabajos manifestó “que eran una síntesis de la filosofía y del pensamiento de la humanidad en la historia”

El breve esbozo de algunas ideas humanistas y socialistas dan el marco a algunas reflexiones.

La principal es la vigencia del socialismo, como única alternativa al capitalismo, pero esta definición nos hace reflexionar, sobre como es el socialismo que queremos, las experiencias del siglo XX, no han demostrado, que un modelo vertical de sociedad, donde la concentración de las decisiones, está en pocas manos, nos aleja al sentido de una verdadera participación social, en las decisiones de nuestra sociedad. 

Esto no implica que no haya una organización del estado socialista, ni un partido socialista, los cuales, son instrumentos imprescindibles en la construcción de la nueva sociedad, pero debemos dotar a todas estas instancias, de un verdadero sentido democrático socialista, de una verdadera integración de los sectores sociales, en las decisiones políticas, económicas, como en los servicios.

El fracaso del socialismo verdadero, se generó en la sustitución del pueblo, por aparatos burocráticos del estado y los partidos comunistas, se hablaba en nombre del pueblo, pero las decisiones no pasaban por las organizaciones populares. Hoy el nuevo modelo de socialismo, debe crear mecanismo de control social, para garantizar el avance de la nueva sociedad, pero estos controles deben tener acceso a las estructuras de la organización del gobierno y el partido, debe ser escuchados sus propuestas, reclamos o denuncias, solo en una interrelación pueblo e instituciones, se podrá alcanzar un nuevo modelo eficiente, para no caer en burócratas acomodados, que gozan de privilegios, por encima del resto de la sociedad socialista.

Debemos dotar al socialismo de una visión humanista.

Cuando reflexiono sobre el tema del humanismo, recuerdo una conversación con un destacado intelectual, la misma giraba sobre el comandante “Che” Guevara, yo le manifestaba su carácter humanista, su convicción del humanismo en la revolución. Su respuesta académica a mi punto de vista, fue lacónica “yo te voy a demostrar, que el humanismo es idealismo, no es marxismo”.

Ante esa abrupta respuesta, mi posición fue bien clara, si es más importante son las estructuras, el poder político, que están por encima de las necesidades del ser humano,  entonces nos alejamos  de la esencia de un modelo revolucionario y socialista, Porque creemos en el socialismo, luchamos por una sociedad humanizada, donde todos los ciudadanos puedan disfrutar de igualdad de condiciones, ser humanista no contradice al socialismo, por el contrario lo nutre a la nueva sociedad, de valores éticos y morales, de una visión sensible a las injusticias, como son la  necesidades de todos los seres humanos.

El “Che” siempre decía que “cada acción de nosotros los revolucionarios, tiene una gran dosis de humanismo”, si valoramos que construimos una nueva sociedad, el sujeto principal es el ser humano, son sus necesidades y sus sueños, no podemos pensar por ellos, debemos crearles lo canales, para poder lograr cada día elevar su calidad de vida, como de la sociedad que queremos construir”.

Estos conceptos desarrollados en una visión social y humanistas, dan una concepción ética, moral, ahora violentadas estas ideas por lo conceptos fascistas en Europa, EEUU y países de América Latina, como el Brasil de Bolsonaro, con sus esvásticas  en las escuelas, el modelo reaccionario de Macri en Argentina, el fascismo en Chile con la constitución de Pinochet, el modelo criminal fascista de Colombia, con decenas de luchadores sociales, como ex FARC asesinados, como los narcotraficantes y los paramilitares, esta  realidad imprime una crisis social y humana, apostillado por las sanciones de Trump contra Venezuela, Cuba, Nicaragua y presiones en Bolivia, la crisis en Haití de lesa humanidad, marcan un mundo en crisis, con guerras y amenazas. 

Periodista y Analista Geopolítico
diegojolivera@gmail.com

martes, 5 de febrero de 2019

Democracia en Debate


Por Jorge Aniceto Molinari:

Hoy hay un debate instalado en el mundo sobre la democracia. Vamos a tratar de explicar nuestro punto de vista; para ir al meollo del debate vamos a empezar por señalar que el centro actual del capitalismo tiende a ubicarse en China, gobernada por el Partido Comunista, fruto de las conquistas democráticas de la humanidad.

No está en discusión que las libertades democráticas son una conquista de toda la humanidad, pero ellas no nacieron de un repollo, son un largo camino de luchas sociales, que tiene su origen en la necesidad de la burguesía en el naciente capitalismo de imponer la libertad de comercio, por encima de las restricciones que imponían los regímenes feudales, las monarquías, el zarismo, los jeques, etc. etc.

Que esta afirmación que realizamos pueda ser controvertida, no lo dudamos, pero es parte del debate, y en este sentido una de las referencias actuales a la que podemos acudir es directamente a uno de los tomos del Ing. Juan Grompone y su obra “La danza de Shiva” en que está particularmente reseñada la forma en que estos avances se fueron dando.

Por supuesto que a esto no le damos un valor absoluto ni puro pues en la historia humana conocemos muchos antecedentes que luego vuelven a repetirse con otro grado de valor.
Las formas que esto ha ido tomando a través de la historia, hace por ejemplo que muchos de los antecedentes de las conquistas actuales comenzaron por imponer funcionamiento de parlamentos en las monarquías existentes, las dumas en el zarismo…. La sustitución de la predominancia de un modo de producción por otro (del feudalismo al capitalismo) tuvo en su transcurso dramáticos acontecimientos como la revolución francesa que marcó por los principios que impuso un hito en la historia humana que hoy seguimos recordando y celebrando.

El voto, muy restringido al principio, el voto secreto luego, fue marcando un paso de avance por medio del cual comenzaron a hacerse sentir por esta vía “las masas”, mal que les pese la expresión a los oligarcas “antipopulistas” que hoy acaparan particularmente los medios empresariales de difusión masiva.

Imponer el voto secreto no fue una tarea sencilla, pero es un instrumento fundamental en este camino para liberar opiniones frente a la opresión de clases que existe aún cuando se le niegue. Hoy nadie se atrevería a cuestionar el voto secreto. Es algo que la dictadura del proletariado –en el sentido que le daba Marx, no en el stalinista- impuso a la dictadura de la burguesía que aún predomina en el mundo.
Se empezaron entonces a promover organizaciones como los partidos políticos, los sindicatos, las cooperativas, incluso las iglesias, que tuvieron que transformase ante una realidad distinta a la que vivieron en el feudalismo.

 El Reino Unido – aún tienen una corona para venerar y expresar los alcances tolerados de la estupidez humana- fue el primer centro del capitalismo mundial, en su pleno desarrollo y efervescencia, estamos hablando de un mundo donde los desarrollos nacionales estaban en plena intensidad, y donde las presiones internas por las conquistas democráticas particularmente en el mundo del trabajo, las equilibraban para sus presupuestos, con las conquistas imperiales a las que sometían a los pueblos del mundo colonial estas potencias imperiales.

Los burgueses imperialistas de esa época empezaron a sentir en medio de los traumas de los conflictos bélicos la necesidad de establecerse en otras zonas del planeta, más liberados de las conquistas sociales que se iban imponiendo “democráticamente” en sus países centrales.

 Sin embargo, el nacimiento y desarrollo de EE.UU. como centro del capitalismo mundial, -luego de dos guerras mundiales- además de lo que significó la tecnología –el rol del ferrocarril en la unidad territorial- también ya de inicio llevó en su seno todo el contenido de las luchas sociales. Recordemos que fechas universales de conmemoración obrera como el 1° de mayo y el 8 de marzo, tuvieron ese origen, aún cuando hoy se siguen negando en ese país.
Hemos señalado este hecho como la demostración de que la teoría del superimperialismo esto no lo puede explicar, como no puede explicar hoy que el centro del capitalismo, luego de la saturación capitalista en EE.UU. comience a desplazarse hacia China.

Sin embargo, esto impone una aclaración, y es la de que este proceso se ha dado en el traslado del gobierno del mundo de los Estados a los complejos empresariales multinacionales que hoy lo gobiernan, con la cobertura ideológica del neoliberalismo que está en la dirección capitalista de la humanidad.

Esto sin dejar de desconocer que la predominancia del modo de producción capitalista aún con el crecimiento chino y su entorno –que es hoy su motor- han entrado en una crisis irreversible de esa predominancia que se expresa en el constante aumento de los capitales ociosos dispuestos a cualquier cosa en búsqueda de la rentabilidad.
A ello responde el financiamiento por esta vía de cuanto intento fascista anda en la vuelta y de una lumpen burguesía que abreva de la propia crisis.

Que EE.UU. mantenga hoy una tasa de crecimiento, luego de un período crítico, a costa de un amurallamiento económico y que el libre comercio en el mundo esté comandado por China implica un desajuste explosivo y sobre el que no parece interesar para el análisis a los politólogos, sociólogos, todológos, que andan en la vuelta, de las explicaciones intelectuales sobre los que estamos viviendo.
Sin duda que esto está en la base de cada uno de los conflictos que hoy existen en el mundo localizado en distintas naciones.

El problema es que siendo de una enorme importancia el ejercicio de los derechos democráticos conquistados por la humanidad, estos conflictos ya no se pueden resolver solo en el campo electoral, necesitan de un acuerdo programático como el que insinuó el expresidente Mujica en la ONU en setiembre del 2013, y del que parece haberse olvidado totalmente en sus propuestas actuales.
Cuando existía el mal llamado campo socialista uno de los instrumentos que aceleraron su caída fue la existencia de una moneda manejada por la burocracia y la diplomacia y otra por el pueblo en general.

Que es lo que hoy sucede por ejemplo en Argentina y Venezuela.
Ahora pensar que cada uno de los países que atraviesen un centro crítico, pueda resolverlo por si solo, es irreal, se necesita de un acuerdo universal que ayude a la predominancia del modo de producción capitalista a morir en paz porque de eso se trata cada una de las expresiones de crisis actuales, más allá de los números del desarrollo chino y su entorno y del propio desarrollo amurallado y circunstancial de EE.UU.

A Argentina la está sosteniendo con reparos el Fondo Monetario Internacional, Venezuela necesita procesar un acuerdo para el que tiene un apoyo dificultoso pero mayoritario por un lado y por el otro el fantasma de la guerra civil con que han condenado a Siria, Irak, Libia…por ejemplo. No tenemos dudas que en ese acuerdo el tema monetario ocupa un lugar fundamental, más aún cuando es China la nación con mayores reservas de dólares en el mundo.
A la izquierda le está costando demasiado entender el papel que juega la moneda en el mundo actual y particularmente como instrumento de corrupción y esto no quiere decir que sea un tema fácil de resolver, pero sí que hay que encararlo porque es un instrumento permanente de ataque a las conquistas sociales que democráticamente han impuesto las masas.

sipagola@adinet.com.uy