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sábado, 8 de agosto de 2020

Bolivia exige elecciones mediante una movilización masiva y huelga indefinida



Por Verónica Zapata:
El día 28 de julio del 2019 se llevó a cabo una multitudinaria y masiva marcha nacional en Bolivia para exigir que se realicen las elecciones del 6 de septiembre, que fueron postergadas, por tercera vez, para el 18 de octubre con la excusa de la pandemia, pese a que son numerosos los países que han llevado a cabo en este contexto sus elecciones bajo medidas de bioseguridad con éxito.

La movilización fue convocada a primera hora de la mañana en el simbólico lugar de Senkata, La Paz donde el 19 de noviembre del 2019 ocurrió una masacre, desde allí se marchó rumbo a la región de la Ceja, donde se llevó a cabo un cabildo multitudinario. Esta masiva movilización marca el inicio de una nueva etapa de lucha en el país, participaron todas las organizaciones sociales de Bolivia a la cabeza de la central obrera boliviana (C.O.B.) y el pacto de unidad de organizaciones indígenas y vecinales, a ellos se sumaron miles de personas de a pie, no aglutinadas en una organización social o partido político que demuestran el descontento de la sociedad en general frente a las políticas y el accionar antidemocrático del gobierno de facto. Además, la movilización se replicó en diferentes puntos del país.


En el cabildo la central obrera boliviana (C.O.B.) a la cabeza de Juan Carlos Huarachi dio un plazo de 72 horas al Tribunal Supremo Electoral (T.S.E.) para que se dé marcha atrás en la postergación de las elecciones y se lleven a cabo el 6 de septiembre. De no ser escuchada esta demanda, a partir del lunes 3 de agosto se iniciará una huelga general indefinida con bloqueo nacional de caminos en los 9 departamentos de Bolivia. Su discurso frente a una multitud consistió en expresar el sentir del pueblo: “El problema en el país no es el Covid-19, el problema es este gobierno incapaz que no ha brindado atención en el momento oportuno (…) politizan la pandemia y juegan con la salud y la vida de las personas”.

Por otra parte, Huarachi rechazó las acusaciones del gobierno de que las marchas implican contagio de Covid-19. Señaló que los responsables de los contagios que hay en el país es de los gobernantes por no abastecer de insumos de bioseguridad y respiradores a los hospitales”.

Por otro lado, Orlando Gutiérrez, secretario ejecutivo de la federación sindical de trabajadores mineros sostuvo en una entrevista: “El día de hoy están empezando a sonar los tambores de lucha y va a empezar a sonar el clarín de la victoria de los movimientos sociales del país (…) Estamos en contra de este gobierno tirano (…) esta marcha es una pequeña muestra de que los trabajadores estamos más unidos que nunca en contra de estos gobernantes, que son el peor error político de la historia de Bolivia. El pueblo va a reclamar sus derechos por lo tanto el pueblo unido jamás será vencido”.

En relación a la postergación de la elección de parte del T.S.E. exigió el respeto de las vías legales y rechazó que avasallen la constitución: “Exigimos que respeten la constitución política de estado, el camino legal de pasar por la asamblea legislativa que es quién debe promulgar una ley para modificar otra ley, (respecto a la decisión unilateral del T.S.E. de postergar elecciones) nosotros estamos en defensa del sistema democrático del país”.

Bolivia es el país que más dictaduras ha tenido en la región, también es un país vanguardia de resistencia con una experiencia de lucha de más de 500 años con un triunfo histórico arrollador el 2005, que inauguró un proceso revolucionario inédito a nivel mundial parido desde las entrañas del continente de Abya Yala. El pueblo boliviano debe rescatar la memoria larga de lucha ancestral y la memoria corta de las luchas por el gas y por el agua que consagraron a Morales de presidente que trazaran el camino. Gutiérrez al respecto rememoró la historia de Bolivia: “No existe dictadura alguna que ha estado contra del pueblo que haya podido con el pueblo, la historia nos va a cantar el movimiento de lucha”.

Las demandas del pueblo: democracia, salud, educación y trabajo.
En defensa de la democracia: La principal demanda durante el cabildo fue la exigencia de que se lleven a cabo las elecciones el 6 de septiembre en el país para elegir un gobierno democrático y legítimo con el fin de poder enfrentar la crisis política, social, económica y sanitaria que atraviesa el país.

Estas sucesivas postergaciones de la fecha electoral permiten que el gobierno de facto se siga auto prorrogando en el poder con el fin de ganar tiempo y desplegar diversas estrategias que garanticen poder quedarse indefinidamente en el gobierno. Entre ellas, vehiculizar la proscripción del M.A.S. o planificar el gran fraude al estilo Honduras, dar un autogolpe militar y si no pueden cerrar la asamblea legislativa como se ha intentado en varias oportunidades, lo que se pretende es gobernar solo mediante decretos y utilizar a esta de fachada “democrática” a una dictadura. Otra alternativa es intentar vericuetos legales a fin de lograr una nueva convocatoria para el proceso electoral, que implicaría una indefinición en el tiempo y daría tiempo a la derecha para presentar una alianza que una a todo su arco y lograr mejores condiciones.

El objetivo es consolidar un proyecto político neoliberal y un estado terrorista, policial y militar a punta de pistola con represión, persecución política y judicial (Lawfare), tortura, secuestros, encarcelamientos ilegales hacia dirigentes, militantes y todo aquel que reclame sus derechos o piense diferente.

También, promete niveles altos de violencia al estilo colombiano con auto atentados, grupos paramilitares, creación de grupos terroristas, falsos positivos, encarcelamientos selectivos de dirigentes, incluso asesinatos, etc., para convulsionar el país y suspender las elecciones. Este es el panorama que se avizora de acuerdo a los últimos sucesos en la represa de Misicuni, Kara Kara y el trópico de Cochabamba.

Salud: Una demanda es que establezca un plan de contingencia contra el Covid-19, que hasta la fecha no existe en la agenda del ministerio de salud, lo que hay es una mera administración de contagios y muertes. La situación es de extrema gravedad con cuerpos en las calles, hospitales colapsados, falta de medicamentes, de médicos, equipos de bioseguridad, insumos de salud, etc. Cada vez es más evidente de que el gobierno de facto ha planificado un genocidio indígena dejando al pueblo sin atención médica frente al Covid-19 para utilizar la crisis sanitaria a fin de evitar elecciones. Los pacientes suplican atención médica en hospitales sin recibirla debido a que están colapsados. Bolivia a más de cuatro meses del inicio de la cuarentena, el 22 de marzo pasado, aún espera los 500 respiradores prometidos por los múltiples ministros de salud que han pasado por el gobierno de facto.

No hay medicinas, la población ha acudido al uso de yerbas medicinales como el wira wira, el eucalipto, etc., y la medicina ancestral. En este contexto el nivel de sadismo e ignorancia de parte de los golpistas es fenomenal. Murillo, ministro de facto se ha burlado de quienes utilizan estas alternativas: “Esa gente que cree cuentos y cree que el Covid-19 se cura con hierbas medicinales, el wira wira y eso, esa gente es estúpida”. Por otro lado, la dirección de medicina ancestral ha sido cerrada.

Educación: El sector docente exigió la renuncia de Víctor Cárdenas, ministro de educación y la abrogación del decreto 4.260 sobre educación virtual que encubre un plan de privatización y exclusión de la educación de las comunidades indígenas rurales, la destrucción de la escuela fiscal y rural. No hay norma que regule a los privados en todos los niveles educativos donde los valores se han disparado.

Economía: Desde la implementación de la cuarentena se conocieron tres casos de suicidios por hambre. Los bonos de ayuda que se han entregado gracias a la presión del pueblo son una miseria y no alcanzan. Se anunciaron créditos bancarios para emprendimientos con requisitos inalcanzables. La recesión en el país ha empezado a sentirse hasta en las familias de clase media alta que apoyaron el golpe, los despidos masivos y rebajas salariales están a la orden del día, y nada indica que vaya a reactivarse la economía, sino que se profundizara mucho más. El 24 de junio se anunció el decreto 4.272 de reactivación de la economía, que no destina monto alguno a las empresas estatales con el fin de quebrarlas para su posterior privatización, poniendo en riesgo el fondo que garantiza el bono Juancito Pinto de incentivo escolar.

Por otra parte, el decreto solo destinaría una mínima suma a la creación de empleos temporales y no permanentes. El fantasma de la devaluación y la hiperinflación está al acecho, el 22 de julio se conoció que el ejecutivo desea flexibilizar el tipo de cambio del dólar que se mantiene inamovible desde noviembre del 2011 en el país, logrando que el 92% de los depósitos y créditos bancarios sean en bolivianos, fortaleciendo la moneda nacional. La dolarización de la economía boliviana profundizaría al límite la situación.

Mientras tanto el país se endeuda vía préstamos al F.M.I. a un ritmo sin precedentes y esa plata desaparece sin llegar al pueblo vía políticas sociales o inversión pública, esta última paralizada. Este mismo destino tienen las numerosas donaciones que han llegado de parte de diferentes países y organismos internacionales para la lucha contra el Covid-19.

Bolivia, único país que atraviesa la pandemia con una dictadura.
Las imágenes de la multitudinaria movilización son asombrosas, dado que es difícil de asimilar para otros pueblos de otros países, que en plena pandemia un país se convoque en su totalidad y se movilice tan organizadamente, respetando las normas de bioseguridad, barbijos, distanciamiento social, utilización de alcohol en gel, etc., incluso se contó con la presencia de personal específico para cuidar que se respeten estas medias de bioseguridad. Aquí los contextos y móviles de lucha son opuesto y diferentes a los de las marchas anti cuarentenas dirigidas por sectores de derecha en EU, Argentina, Brasil, etc.

 La explicación reside en que, en Bolivia a diferencia de los demás países, es el único país que atraviesa la pandemia con un golpe de estado que llegó al poder a través de la violencia con un saldo de tres masacres. Ello implica que en vez de que el gobierno ayude y proteja a su población, lo que se sucede es lo contrario, se abandona al pueblo a la deriva, el estado está ausente y/o simplemente no le interesa la vida del otro, menos del que conceptualiza como opositor, masista o indígena.

 Por si fuera poco, lo macabro es que es el mismo gobierno de facto quién debería cuidar a su población, el que mediante un plan sistemático fomenta y manipula los contagios a fin de profundizar el colapso sanitario para poder seguir postergando las elecciones. La primera fecha de elecciones estaba programada para el 3 de mayo, luego se pospuso para el 6 de septiembre debido que Eidy Roca, la ministra de salud sostuvo que se esperaba un pico de 130 mil contagios para esa fecha. Apenas se conoció la nueva fecha electoral del 18 de octubre, la misma ministra informó que en La Paz, Cochabamba a y Chuquisaca el pico llegará en octubre. Cada vez que se establece una fecha electoral en simultáneo se hace pública una proyección de contagios por Covid-19 con picos que casualmente coinciden con la fecha electoral. Por otro lado, la agencia boliviana (A.B.I.) y el periódico Bolivia, que administra el gobierno boliviano, publicó en una nota que “Bolivia llegará a los picos máximos en septiembre, octubre y Noviembre”.
periodista y psicóloga boliviana.

zapataveronica513@gmail.com

sábado, 21 de marzo de 2020

El escenario del aumento del dólar en Venezuela después del 31MAR2020 se ha adelantado gracias al COVID 19. ¿Quién parará esta locura?


Por Juan Martorano:
No vamos a pronunciarnos sobre el extraordinario artículo del rector del pueblo y extraordinario profesor, camarada Alí Ramón Rojas Olaya referido al Coronavirus como arma biológica, apreciación en la que coincidimos varios analistas, y que el portal iraní Hispan TV ha confirmado en reciente trabajo periodístico el cual colocamos el enlace para su lectura: https://www.hispantv.com/noticias/china/451303/coronavirus-ejercito-eeuu-wuhan


Materiales sobre el Covid 19 y análisis sobran en las redes, pero en este caso, nos queremos referir a algunas particularidades sobre el caso venezolano, y esta denominada “pandemia”.

Es indudable, y luego de lo leído en Hispan TV, lo peligroso del Covid 19 no sólo como arma de guerra biológica, sino económica. El virus como tal no es letal ni mortal (aún cuando sus cifras en esto son estadísticamente altas comparadas con enfermedades similares) sino altamente contagioso, y se ha dado de una manera extremadamente rápida en menos de cuatro meses (114 países registran hasta ahora algún paciente con la referida patología) elemento este que no podemos desdeñar de próximos análisis geopolíticos.

En anteriores artículos habíamos señalado, y en comentarios a través de diferentes plataformas tecnológicas y redes sociales digitales, que el dólar paralelo en Venezuela, el cual tenía dos meses estabilizado entre los 73 mil y 75 mil bolívares, ha comenzado desde el día de ayer 12 de marzo de 2020, una nueva tendencia al alza, al ubicarse, de acuerdo a la cuenta @monitorodolarvla en 80.045, 90 bolívares

Habíamos señalado, en su debida oportunidad, que esa “estabilización” del dólar paralelo era debido al período de Declaración y Pago del Impuesto Sobre La Renta (ISLR) el cual, su lapso como es conocido por todas y todos, vence el 31 de marzo, fecha en la que culmina el primer trimestre del año, y del ejercicio económico. La agresión económica va en dos bandas, elevar los precios para minar el poder adquisitivo de la población venezolana, afectando su calidad de vida, y por la otra estabilizando el dólar a conveniencia por parte de los operadores cambiarios privados, para que se paguen los impuestos en bolívares, y así mermar la capacidad económica y el flujo de caja del Estado, tal como lo señaló hace un poco más de dos meses Andrés Eloy Méndez, presidente de la Comisión de Economía de la Asamblea Nacional Constituyente.

Pero de más está decir y resaltar las explicaciones sustentadas y bien fundamentadas de la profesora Pascualina Curcio, respecto del dólar como arma de guerra. La dolarización de facto, social, transaccional o como los analistas y expertos quieran llamarla, se traduce no sólo en la exclusión de las grandes mayorías que no tienen acceso a la divisa estadounidense, a la alimentación, a los medicamentos, bienes y servicios que preserven su calidad de vida. Además de ello se ha constituido en un importante desangre económico y financiero para el Estado, debido a la enorme evasión y elusión de impuestos y recursos, ya que no existen en el país regulaciones claras y expresas que regulen esta situación grave.

Por ello, en su debida oportunidad, y sin querer ser profetas del desastre, advertíamos de que el denominado dólar paralelo (lamentablemente no lo llamó criminal, debido a que cometimos el error de derogar la Ley de Ilícitos Cambiarios en el año 2018) luego del vencimiento del lapso para la declaratoria del ISLR, éste volvería a aumentar.

Pero, no habíamos previsto, como muchos y muchas deben saber, el surgimiento del elemento Covid-19, que sin duda ha contribuido de manera importante a la desaceleración en algunos casos, y detención en otras, de la economía de algunos países del mundo (Y uno de esos ejemplos es la propia China), por lo que el escenario prospectivo que habíamos tenido, no solo se cumplió, sino que además se ha adelantado. Cosa que no nos alegra en lo absoluto.

A ello habría que agregarle la revelación catastrófica expresada por el Jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, de la fuerte caída del precio del barril de petróleo venezolano en casi un 50% (de 48 dólares que se ubicaba durante los últimos días, a 23 dólares al día de ayer). Esto, aunado a las agresiones económicas mal llamadas “sanciones” golpeará muy duro los ingresos del país, y complejizarán aún más el actual cuadro político social en el país.

Muy grave el aumento del dólar de guerra tras la comparecencia pública del presidente Nicolás Maduro al referirse a las medidas que está adoptando el Estado venezolano con respecto al Covid 19. Realmente estos delincuentes disfrazados de empresarios y comerciantes no tienen ninguna consideración con el pueblo venezolano.

Y de ahí, expresando con mucho respeto al Presidente Maduro, el error del concepto de autorregulación del mercado. Tanto Julio Escalona como Pascualina Curcio han señalado lo pernicioso de este mecanismo, y desde ayer tenemos la prueba de que esto no es lo correcto a implementar en beneficio del pueblo venezolano.

A ello habrá que agregarle la situación de acaparamiento que comienza a registrarse con respecto a la harina de maíz precocida, y la harina de trigo, para que comience a faltar el pan y la arepa en la mesa del venezolano. Pero esto será reflejo de la situación mundial que se ha desatado producto del Covid 19, donde las grandes ganadoras son las farmacéuticas, pero eso sería tema para otro artículo.

Sin duda, se vienen escenarios mucho más complejos y difíciles para el país, que sólo podremos afrontar y superar si nos mantenemos juntos y juntas. Aplicando en su máxima expresión nuestra energía morfogenética, entendida esta como la energía integral del ser que une la razón, corazón y el alma para luchar decididamente contra todos los obstáculos que se oponen a la Revolución.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!


jmartoranoster@gmail.com

viernes, 25 de octubre de 2019

Macri agoniza bajo una montaña de 33 % de votos

Por Sergio Ortiz:

En las PASO del agosto, Mauricio Macri y su ladero peronista Miguel Pichetto sacaron el 33 por ciento de los votos. Casi 8 millones de votos. Hoy agonizan bajo esa montaña de votos, que será parecida el 27 de octubre.

Agonizan por una cuestión de números, ya que Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner tuvieron casi 4 millones de votos más, diferencia que las encuestas auguran será mayor en una semana. Esos caudales de sufragios están midiendo, sin exactitud milimétrica, las distintas evaluaciones que la sociedad tiene de esas dos fórmulas. Es una cuestión política, reflejada en porcentajes.


Macri ya tiene la lápida encargada, por más que ayer hablara «a un millón» de seguidores que ni de lejos llegaban a esa cantidad, cerca del Obelisco, asegurándoles que el 27 daría vuelta el resultado. Es otra promesa falsa a un auditorio que hace todo lo posible por creerle, diciendo «mentí me que me gusta». Un psicólogo ahí, a la derecha…

Esta noche, en el segundo debate presidencial en la facultad de Derecho de la UBA quien agoniza bajo el 33 por ciento de votos se aferrará al discurso anticorrupción, tratando de identificar a los Fernández con ese fenómeno. El gobierno anterior tuvo casos comprobados de corrupción, y otros que fueron mera invención de Clarín, el macrismo y su dependencia en Comodoro Py, pero las causas que más interesan al PRO-Cambiemos, o sea las abiertas contra la expresidenta, no han llegado a juicio o no han tenido sentencia. Y, mal que le pese al ingeniero que viola tantas leyes, la acusada se presume inocente.

Habrá que ver si esa misma presunción de inocencia la puede sostener quien hoy levanta el dedito acusador cuando una justicia depurada trate con seriedad las causas en su contra, por caso la de Vialidad o el Correo-gate. En la primera se está avanzando en su contra, de Guillermo Dietrich y Javier Iguacel, por haber pagado 500 millones de dólares a la concesionaria de autopistas, cuando el dictamen aconsejaba no abonarle nada y dar por caída la concesión.

Si Macri agita el tópico de corrupción en el debate de hoy estará mentando la soga en casa del ahorcado. Además de esas dos causas, su gobierno que fenece estuvo plagado de negociados para familiares y amigos, sobre todo si se trataba de banqueros, dueños de energéticas y exportadores, con Leliq, blanqueos, dolarización y devaluaciones.

Encima, el Indec informó que la inflación de septiembre fue del 5,9 por ciento. Otra dependencia amiga del presidente, el FMI, dio su proyección de inflación para 2019 en el orden del 57 por ciento. Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?

Las encuestas suelen pifiar sus pronósticos. Esta vez pueden andar cerca del acierto, como la de CEOP de Roberto Bacman; su sondeo arrojó un 53 por ciento para los Fernández contra 32 de la dupla de derecha-derecha.

La reconstrucción.
Cuando el gobierno de Macri-Michetti sea ya un mal recuerdo, y el de Macri-Pichetto arranque una sonrisa porque fue abortado tras 4 semanas de campaña, nadie podrá dormirse en los laureles porque la tarea de reconstrucción será mucho más ardua que si hubiera pasado un tsunami. El macrismo fue más que eso porque no duró una tempestad sino cuatro años.

Estudios serios demuestran que los salarios perdieron como mínimo 26 por ciento de su capacidad adquisitiva y las jubilaciones 17 por ciento. Como toda estadística, hay que ponerla en contexto porque los promedios dejan afuera muchos casos. Hay gremios que lograron cláusulas gatillo y otros que no; hay salarios más altos y otros más bajos que el promedio. Además, de acá al 10 de diciembre nuevos saltos del dólar y la inflación pueden dejar chiquitos ese 26 y ese 17 por ciento.

De todos modos, hoy son una referencia de lo que resta hacer para encaminar los ingresos de los argentinos, que Alberto Fernández llama «prender la economía».
Por otra parte, sólo un tonto de aquellos o un ingenuo de estos, puede ignorar que el mundillo empresarial, de palabra a favor de un «Pacto Social», hará todo lo posible para aumentar sus precios y porciones del mercado antes de sellar los compromisos con el nuevo gobierno. Remarcaciones, que le llaman.

Algunos trascendidos dejan entrever que el Frente de Todos tiene conciencia del terreno incendiado que le dejan. Luego del 27 de octubre y antes del 10 de diciembre, los Fernández quieren que el Congreso apruebe una ley de góndolas que impida las formas más groseras de monopolio en los supermercados y abra esos lugares a productos de la economía social y familiar. También insistirá en aprobar alguna de las versiones cajoneadas de una ley de alquileres que morigere las condiciones siempre adversas para el inquilino, extendiendo los plazos del alquiler, reduciendo las comisiones y los meses de depósito.

No serán soluciones revolucionarias ni muchísimo menos. En rigor no hay nada revolucionario en el Frente de Todos, pero en comparación con el macrismo casi que lo parece en algunos temas. Tiene una sensibilidad social, que sus enemigos adjudican solamente a un oportunismo electoral. Puede haber de ambas cosas, pero los Fernández en estos temas y en luchar contra el hambre, le ganan por más de 21 puntos a los amarillos.

La diferencia entre ambas formaciones también se aprecia en la política internacional. Quien está culminando su gira de despedida urdió nuevas medidas para ayudar a míster Trump a agredir a Venezuela. Los que están con un pie en la Rosada, en cambio, no se juegan mucho en este tema, pero van por la avenida del centro, con el Grupo de Puebla, de México y Uruguay. Los macristas quieren los marines en Caracas y los Fernández quieren más diálogo entre el presidente Maduro y la impresentable oposición. Mejor la opción 2.
¿Cuarta piedra?
En su incursión pampeana para festejar el 17 de octubre, la expresidenta tuvo una mención elogiosa hacia este diario y un excelente editorial titulado «Nunca más el neoliberalismo».

Este texto comenzaba preguntando: «¿Será alguna vez la Argentina territorio libre de neoliberalismo? ¿Será esa alguna vez un objetivo común y prioritario de las fuerzas políticas populares? Ganarle una elección a un gobierno neoliberal no significa derrotar al poderoso entramado de intereses que lo sostienen. Se equivoca mucho quien pretende ver en el neoliberalismo un recetario económico. Es también un modelo político, social, cultural, una forma de ver la sociedad, de gestionar las relaciones humanas».

El cronista comparte el sentido y la letra de esa interrogación. La elección parece ganada contra el gobierno macrista decrépito de Macri, pero otra cosa es ganarle la partida al entramado de intereses económicos, políticos, judiciales y mediáticos, culturales, en suma, que lo encumbraron al poder y lo mantuvieron estos años.

Una parte de ese poder fáctico pone cara de bueno, por medio de la UIA, y guarda el facón afilado de la reforma laboral e impositiva para mejor coyuntura, sin tirarlo a la laguna. Los popes de AGD, Techint, Arcor, Ledesma, Fiat, Nidera, Molinos, etcétera, dicen que firmarán el «Pacto Social», buscando mejorar sus negocios con el nuevo gobierno.

Otra parte del establishment, el de banqueros, presiona desde posiciones de fuerza. En el 55 Coloquio de IDEA reclamaron un rápido arreglo con el FMI y acreedores privados, la continuidad de Guido Sandleris y otros funcionarios. Sobre todo pidieron que sigan las Leliq, que explican buena parte de sus ganancias extraordinarias. Como tropa fondomonetarista, al tope pusieron la bandera de la lucha contra el déficit fiscal.
Varios de esos banqueros, como el titular del HSBC, Gabriel Martino, estuvieron procesados antes de 2015 por delitos financieros y salida de capitales a cuentas en el exterior. Ahora se presentan como fiscales de la democracia y la legalidad.

Esa Asociación de Bancos de la Argentina habla en nombre del bloque del poder dominante que incluye a la Suciedad Rural, la UIA, el Foro de Convergencia Empresarial, el Coloquio de IDEA y varios más que hacen momentáneos mutis por el foro o simulan panquequera.

Esos monopolios y el Fondo son los grandes responsables de la catástrofe que vivimos. Lo dijo bien el editorial de LA ARENA: «en Argentina menos de cuatro años de neoliberalismo alcanzaron para barrer con los principales avances logrados en doce años de kirchnerismo: desendeudamiento, caída de la pobreza y del desempleo, crecimiento industrial, desarrollo científico y tecnológico, mayor presupuesto educativo».

Ya tropezamos tres veces con la piedra del neoliberalismo: en la dictadura y Martínez de Hoz, con Menem-Cavallo-De la Rúa, y con Macri. Una importante aclaración: en todas esas catástrofes tuvo mucho que ver el FMI, con quien ahora los Fernández abren otra etapa de acercamiento y negociación.

Si se mira a esa parte trágica de la historia argentina, y de reojo a la situación de Ecuador y Chile de estos días, no habría que toparse una cuarta vez con la misma piedra, muy grande y visible aún para ojos con cataratas. Hubo tres catástrofes. Sin embargo, el oportunismo de los conductores políticos y el miedo al antiimperialismo, que creen un abismo, los lleva, como atracción fatal, a embestirla. Ojalá en lugar de una cuarta vez haya un volantazo a la izquierda, imitando a Evo y Bolivia, para escarnio de xenófobos como Pichetto.
ortizserg@gmail.com

miércoles, 9 de octubre de 2019

La dolarización de facto de Venezuela



Por Homar Garcés:
La dolarización de la economía venezolana -pese a los esfuerzos del gobierno nacional para impedirla, antes y ahora- se inició prácticamente con la campaña orquestada desde los diferentes medios de comunicación de los sectores de la ultraderecha, implantando un clima ficticio de inestabilidad económica apoyado por páginas como DolarToday, que permitió incrustar un dólar paralelo a su total conveniencia. Simultáneamente, se desarrolló una espiral descontrolada de acaparamiento, especulación y contrabando de productos de primera necesidad que han afectado, principalmente, a la población de menor poder adquisitivo, una porción de la cual se ha visto obligada a emigrar a otras naciones donde el trato recibido no es el mejor de todos, dada la xenofobia desatada en su contra, incluso desde instancias oficiales.

Como parte de su estrategia, la derecha local (estimulada y asesorada desde el exterior) inventó un culpable. Inmediatamente, la burguesía parasitaria señaló al gobierno como único responsable de la crisis que ella misma ideara y aupara. Sus más conspicuos representantes se dieron a la tarea de contactar a gobiernos (liderados por Estados Unidos) que incrementaran la presión sobre Venezuela, de modo que Nicolás Maduro se viera obligado a dimitir como única alternativa para sacar al país de los graves aprietos en que éste se halla.

Esta degradación sistemática de la gobernabilidad y de la economía venezolanas -causada, como ya se sabe, por los enemigos del chavismo, pero también, no hay que dudarlo, ni porqué negarlo, por la codicia, la ineficiencia y la falta de visión política de muchos de sus principales actores- ha permitido que la dolarización sea un asunto cotidiano entre venezolanas y venezolanos, en tiempos pasados ajena al vaivén de los tipos de cambio de divisas extranjeras y, ahora, víctima de la especulación diaria de empresarios, con base en lo que el dólar sería respecto al bolívar; cuestión ésta que no se corresponde con la realidad, ya que la hiperinflación tiende a incrementarse más por razones particulares que por efecto del alza del dólar.

Ahora esta misma oposición, estrechamente ligada a los factores de poder hegemónico estadounidense, se presenta ante el país como la única capaz de solucionar la crisis que ha tratado de agudizar por todos los medios, lo que, según sus propósitos, forzaría a los sectores populares a alzarse contra el chavismo, consintiendo revertir totalmente la situación creada por este durante estos últimos veinte años.

Refiriéndose a este tema, Pascualina Curcio, en su artículo “Nuevo orden económico mundial”, describe que “la hegemonía del dólar es un arma poderosa no solo por el dominio que puede ejercer Estados Unidos al tener el control del suministro de la moneda a nivel mundial y las transacciones financiera que con ésta se realicen, sino que, además, basar el sistema monetario en la ‘la confianza’ y no en activos reales y palpables, le ha permitido al país norteamericano accionar otra de las armas imperiales más poderosas: el ataque a las monedas de los países que no se alinean a sus intereses. Manipular los tipos de cambio resulta más sencillo cuando el precio depende de una variable tan etérea como es la fiduciaria”. Siguiendo el curso de esta aseveración, tendría que aceptarse que, pese al modelo económico fomentado por el chavismo, nominalmente socialista, la economía venezolana no alcanzó independizarse de esta hegemonía del dólar; al contrario, se estimuló la inversión de empresas transnacionales, sobre todo petroleras, con sede en Estados Unidos.

A la par de ello, muchos gobernantes chavistas fundaron empresas bajo el esquema capitalista y, por ende, sometidas a las fluctuaciones de la moneda gringa, creando un escenario enteramente contrario a sus discursos. No es extraño, entonces, que la dolarización pregonada por varios dirigentes opositores tuviera alguna posibilidad de concretarse, llevando al país a lo que sería un inevitable callejón sin salida. No obstante, en medio de esta realidad, todavía cabe pensar en la perspectiva (nada ilusoria) de una democracia económica, incluso sin renegar del todo del capitalismo (para escándalo de algunos), en lo que sería la promoción de las economías productivas en sus niveles regionales y locales, con pequeños y medianos empresarios, además de emprendedores populares, más que basar cualquier medida en la flexibilización laboral y el apoyo financiero brindados a las grandes empresas, nacionales o extranjeras.

Esto exige que el liderazgo político del país (chavista y opositor) entienda como mínimo que la salida de la crisis creada impone la adopción de medidas orientadas a la producción interna, en especial de insumos agrícolas, medicinas y alimentos, evitando la libre importación de rubros que se elaborarían en Venezuela. Es decir, comprender la importancia de la producción social, lo que tendría un peso significativo en la economía venezolana si no se coarta su autonomía y no se le somete al absolutismo de engorrosos procedimientos administrativos que rezagan y frustran su pleno funcionamiento. Otro tanto debiera hacerse en lo que respecta a las diversas empresas en manos del Estado, poniendo al frente de las mismas a personas idóneas para su manejo en vez de activistas o simpatizantes del gobierno que solo se contentan con asumir el cargo, careciendo del perfil requerido y de la conciencia revolucionaria para medianamente entender el gran compromiso a asumir para hacerlas realmente productivas y sacarlas adelante, en bien de todos los venezolanos. 

mandingarebelde@gmail.com

sábado, 18 de noviembre de 2017

En la etapa del capitalismo global y financiero post-2008

Por Bruno Lima Rocha:
Trazando una definición de imperialismo

He venido trabajando con el tema de la globalización financiera desde agosto de 2008, en el auge de la "crisis" - al que llamo farsa con nombre de crisis originada por la burbuja inmobiliaria de EEUU y la consiguiente liquidación de hipotecas sin lastre. No fue la primera "crisis" de la era post Guerra Fría, aunque fue aquella que afectó al planeta tras los ataques del 11 de septiembre de 2001. A partir de ese momento, decidí dedicar parte del esfuerzo analítico para conectar algunas variables fundamentales a la escala de la dominación planetaria de este mundo post-2008.


Una variable de fundamento es el concepto de imperialismo y la necesidad de su revisión. Estando en América Latina y enseñando en la ciencia política y en las relaciones internacionales, automáticamente nos colocamos en una posición polarizada en cuanto a los Estados Unidos y las capacidades de proyectar otras inserciones en el Sistema Internacional distantes del eje anglosajón y de la Europa unificada. Al mismo tiempo, la noción realista nos hace evitar cualquier adhesión a las posiciones de Rusia, India y menos aún de China. Para nuestro caso, observando las relaciones asimétricas de poder global a partir de Brasil como país líder continental, es posible maniobrar dentro de un paraguas de los BRICS, pero reconociendo la existencia de un imperialismo chino a escala global y proyecciones afines dentro y fuera de Eurasia para estas tres potencias.

Con todas estas excepciones, vemos como esencial interpretar el concepto de imperialismo globalizado y financiero. Este se manifiesta desde formas más groseras, como una invasión militar, hasta el objeto de estudio al que este texto se vincula, las relaciones complementarias y subordinadas de Transnacionales (TNC), paraísos fiscales, capital financiero como forma de acumulación salvaje contemporánea, endeudamiento securitizado de poblaciones enteras y la existencia de una suma nefasta de élites orgánicas actuando a través de puertas giratorias a escala nacional y transnacional, al servicio y de la versión actual del neoliberalismo.

Este sistema de dominación opera a través de una dimensión complementaria de inteligencia y espionaje electrónico -y la quiebra de signos, sigint-, el aval jurídico-político y por qué no ideológico de medios especializados (como el papel del "periodismo" económico) agencias de análisis de riesgo de las recomendaciones de los organismos de origen de Bretton Woods (como el FMI y el Grupo del Banco Mundial), de los operadores "nacionales" vinculados a los voluminosos y poco o nada regulados fondos de tipo hedge y el conjunto de instrumentos de acumulación a través del llamado shadow banking. En la punta, actuando en cada sociedad concreta, observamos la internalización de intereses externos (imperialistas) como en los acuerdos de Cooperación Jurídica Internacional, los institutos y think tanks de la "nueva" derecha (que se extienden como metástasis en América Latina), la captura de las " las instituciones del Estado capitalista - disminuyendo el escaso margen de la democracia de masas - y ampliando tanto los espacios de mercado - marketización -, como la privatización de recursos, empresas y patrimonios colectivos (como las reservas de recursos naturales) y la constante presión de la mayor parte de la cima de la pirámide de nuestras sociedades en ser absorbidas como socias minoritarias de la distopía del capitalismo global con "libertad y eficiencia" de mercado.

En la dimensión de la meta permanente, el modus operandi a escala mundial, vemos la concentración cada vez mayor de TNCs -entre ellos incluyen conglomerados chinos, rusos, indios y hasta hace poco tiempo, brasileños - cuya capacidad de interconexión es inversamente proporcional a la preservación de los derechos recursos no renovables del planeta y los biomas. La internacionalización de cadenas secundarias de suministros, la interdependencia subordinada de mercados enteros y sociedades concretas -como en la venta en el mercado futuro de cosechas agrícolas y la dolarización de productos primarios- y una producción científica piramidal donde la circulación de investigación científica es también inversamente proporcional al mismo, el secreto industrial y la capacidad de investigación y desarrollo con contenidos nacionales definen un planeta donde los conglomerados de capitales cruzados y control accionario múltiple, pero subordinado a centros decisorios externos, aumentan las fragilidades de cada país y hacen de la soberanía decisoria una meta cada vez más distante .

Este conjunto complejo tiene en la acumulación salvaje de riqueza a través de compromisos de rescate - títulos, papeles, instrumentos financieros - y depósitos de ultramar un auténtico casino global protegido por legislación específica en territorios con jurisdicciones especiales. Son beneficiarios de este mecanismo tanto individuos como empresas, pudiendo ser considerado el depósito en "paraísos" la forma contemporánea de enriquecimiento. Este conjunto complejo tiene en la acumulación salvaje de riqueza a través de compromisos de rescate títulos, papeles, instrumentos financieros y depósitos de ultramar un auténtico casino global protegido por legislación específica en territorios con jurisdicciones especiales. Son beneficiarios de este mecanismo tanto individuos como empresas, pudiendo ser considerado el depósito en "paraísos" la forma contemporánea de enriquecimiento. Los valores que acumulan en estas jurisdicciones evitan tanto del fisco de países y por tanto no se transforman en políticas públicas o financiamiento del aparato de Estado como tampoco aumentan la renta media de las sociedades. Es justamente lo contrario. El modelo de acumulación financiera y la acción del imperialismo en su etapa de globalización post-2008 ve el aumento de circulación de la "industria financiera" no regulada, haciendo que la riqueza no sea ni siquiera oriunda específicamente de explotación de mano de obra y extracción de más valia. El capitalismo actual ya no necesita generar un volumen de trabajo vivo y de empleo directo voluminoso y sí subordinar las sociedades para fines privados en nombre del "crecimiento" de algunos sectores o de la "estabilidad".

La ausencia de trabajo vivo y el secuestro de la capacidad extractiva de los Estados aumentan la brecha de representación y la captura de los bienes colectivos por los entes privados, siendo que sus representantes están dentro y fuera de los gobiernos de turno y de las tecnocracias de carrera. Como se observa, la complejidad del imperialismo contemporáneo nos obliga a desafíos teóricos y organizativos de gran alcance.

LIDE: Es preciso caracterizar la acción del imperialismo en el siglo XXI tanto en las llamadas "revoluciones coloridas" como en sus efectos subsecuentes, con la internacionalización de empresas nacionales, la cesión de patrimonio colectivo y la explotación desenfrenada de recursos naturales no renovables. La meta permanente es las finanzas de las economías subordinando la voluntad soberana de sociedades concretas. En esta acción conjunta y combinada, la opinión pública se alcanza de forma estructural.

 OJO: La capilaridad de Internet y manipulación de Big Data por los proveedores estadounidenses implican la frágil soberanía de las sociedades civiles latinoamericanas.
MINIBIO: Bruno Lima Rocha es doctor en ciencia política por la UFRGS y profesor de relaciones internacionales de UNISINOS

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