Mostrando entradas con la etiqueta Representativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Representativa. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de marzo de 2019

Algunas reflexiones emanadas de la situación de Venezuela


Por Sergio Rodríguez Gelfenstein:

1.            Quiero insistir en el tema que más me preocupa hoy: el verdadero peligro que está corriendo la humanidad es el que implica el avasallamiento del derecho internacional por parte de Estados Unidos y el correlato que comienza a manifestarse en todo el mundo ante la impunidad que promueven las decisiones de Trump contra un orden internacional que en lo sustantivo es aceptado y respetado por todos los actores.
2.            La auto designación de Juan Guaidó como presidente encargado (figura que no existe en la ley venezolana), no solo violenta todo tipo de institucionalidad vigente en Venezuela, sino que hace un mentís profundo a algunos de los fundamentos centenariamente esgrimidos por la derecha conservadora como pilares de la democracia representativa: 1. Las elecciones como expresión de la soberanía popular, a su vez admitida universalmente como soporte principal del poder político supremo de un Estado independiente. 2. La división de poderes como principio político que genera autonomía en la realización de las funciones del Estado y 3. El respeto a la Constitución Nacional como documento rector y ley fundamental de la república.


3.            Vale entonces recordar que el Artículo 228 de la Constitución Nacional (CN) de Venezuela establece que la elección del presidente o presidenta se hará por votación universal, directa, y secreta. En ninguna parte dice que el presidente se puede auto designar, mucho menos que puede ser elegido por otro país, aunque sea una potencia. Tampoco la CN acepta que una misma persona pueda ostentar simultáneamente las máximas representaciones del poder ejecutivo y legislativo, fue lo que hizo Pinochet tras el derrocamiento del presidente Allende por la fuerza y con el apoyo de Estados Unidos. Es lo que han intentado hacer sin éxito en Venezuela. Vale recordar que desde ese momento y hasta ahora Chile “funciona” sin una constitución democrática. Pero volviendo a Venezuela, lo cierto es que al auto nombrado se le olvidó el conocido “discursito” de la división de poderes.
4.            Así mismo, el proceso de desconocimiento de la ley sigue avanzando avasalladoramente. En Colombia, el presidente Duque intentó presionar sin éxito a Cuba para que entregara a los negociadores del ELN que se encontraban en ese país, por un acuerdo suscrito por las partes y avalado por garantes internacionales y por la propia ONU, violentando el protocolo firmado y que preveía tal situación. Ahora, Duque pretende desconocer algunos artículos sustantivos de los acuerdos a los que habían llegado el Estado colombiano y las FARC en La Habana para establecer una Jurisdicción Especial por la Paz (JEP). En la intención de establecer una clara confrontación con la ONU y la comunidad internacional, Duque, sintiendo el respaldo de Estados Unidos quiso poner en entredicho tales convenios, explicando que tal compromiso era resultado de una decisión de gobierno, no de Estado, exponiendo la ignorancia que la potencia norteamericana necesita para realizar sus planes. La ONU respondió contundente, recordando los incumplimientos de Colombia: “"Lamentamos que, a más de dos años de la firma del Acuerdo Final, la JEP aún no cuente con una Ley Estatutaria (...) principios claves que la ONU, desde el Consejo de Seguridad, ha señalado como indispensables en repetidas ocasiones".
5.            En esa misma lógica de aprovechar el vacío jurídico que Estados Unidos pretende crear en el mundo, a mediados del año pasado, el parlamento israelí aprobó una ley que declara a ese país como “Estado Nacional Judío”, con ello constriñó principios de la ONU colocando al Estado sionista en el mismo status que tuvo Sudáfrica, cuando en ese país existía la política del apartheid. Uno y otro, han sido fervientemente aceptados y sostenidos jurídica, política, militar y financieramente por Estados Unidos.
6.            Así, los llamados “portaviones” estadounidenses en América Latina y el Caribe y en el Medio oriente respectivamente operan ya no sólo desde el punto de vista bélico para generar conflictos en dos regiones en que la potencia norteamericana necesita tener permanente presencia y control, sino que ahora también juegan un papel primordial en su meta de hacer estallar al sistema internacional. Venezuela, es solo el nuevo escenario de este conflicto.
7.            En paralelo, se han puesto en marcha las acciones necesarias a fin de desmontar las estructuras del sistema para, repitiendo lo ocurrido en 1945, crear otras más proclives a los planes imperiales. Vale repetir (y disculpen que sea redundante) como en un lapso muy corto de su historia reciente, “Estados Unidos reservó algunos artículos del estatuto de la Corte Penal Internacional para que esta no pudiera tomar decisiones sobre la actuación de las fuerzas armadas fuera de sus fronteras; trasladó su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén y eliminó el consulado en Palestina, violando resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la ONU; abandonó el Acuerdo de París sobre cambio climático; se retiró del  Consejo de Derechos Humanos de la ONU,  de la UNESCO y de las negociaciones para el Pacto Global sobre migraciones; rompió el acuerdo con Irán sobre el uso de tecnología nuclear e hizo lo mismo con el Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto que se había firmado con Rusia”.
8.            De la misma manera, en el patio trasero ha comenzado a “ordenar” el establo acorde a sus políticas. Pero, ahora utiliza un nuevo modus operandi. Ya no es como en 1889 cuando se convocó en Washington a la primera conferencia panamericana orientada a construir un sistema de control que le permitiera ejercer su hegemonía tras su consolidación como mayor economía del planeta y cuando se preparaba a entrar en el escenario mundial después de un siglo de aislacionismo. Por eso, vino después la invasión a Cuba y Puerto Rico en 1898, la invención de Panamá -después de secesionarla de Colombia en 1903- con el objetivo de construir un canal que le diera el control del estratégico del paso interoceánico y, finalmente su introducción en la primera guerra mundial en 1917, cuando ya había sido derrocada la monarquía rusa y los bolcheviques se encaminaban a tomar el poder.
9.            Tampoco ahora, como en 1948, crearon una organización con sede en Washington para manejar sus neocolonias americanas desde la capital imperial, el año anterior habían inventando un supuesto Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) que estalló en 1982 cuando optó por su lealtad con la OTAN en el conflicto de Malvinas. Así mismo, concibieron otras instancias como el Banco Interamericano de Desarrollo a fin de asegurar la injerencia financiera en las economías latinoamericanas.
10.          Sin embargo, todas estas instancias no pudieron, generar las condiciones necesarias para asegurar un éxito rápido en una eventual intervención militar en Venezuela. Por ello, dio indicaciones al corrupto gobierno de Perú para crear una alianza de gobiernos de derecha que legitimara sus acciones en Venezuela. Usemos la palabra de uno de sus leales escuderos y ex secretario general de la OEA para desmontar tamaño engendro jurídico. Dijo José Miguel Insulza “que el llamado Grupo de Lima es una reunión voluntaria de países que no tiene un estatuto´ y por eso `no puede decidir sobre el uso de la fuerza´” en Venezuela. Vale decir que esta opinión fue emitida tras cuestionar la presencia en la frontera colombo-venezolana del presidente chileno Sebastián Piñera, para apoyar el ingreso de supuesta ayuda humanitaria a Venezuela.
11.          En el plano militar, y ante la imposibilidad de apelar al TIAR, el gobierno cuasi fascista de Estados Unidos instruyó a sus propias fuerzas armadas a través del Comando Sur para preparar la invasión a Venezuela.
12.          El Grupo de Lima rompió una tradición en la que Estados Unidos participaba de forma presencial en las organizaciones bajo su dominio. En este caso, no forma parte del mismo, pero les da instrucciones por video conferencias (como se puedo observar en una de sus últimas reuniones) mientras, envía a Canadá, su socio en la OTAN a ejercer la función de espía a su servicio, aprovechando el amplio expediente por corrupción que han ido configurando de las actuaciones del primer ministro Trudeau. Con esto, además, evitan el riesgo que encara dejar el mando de las operaciones a una serie de mandatarios corruptos, de dudosa reputación, ansiosos de exponer lealtad al imperio, pero sin capacidad de maniobrar dado el desprestigio interno que la mayoría de ellos tiene en sus propios países y que en algunos casos hasta le dificulta dar órdenes a sus fuerzas armadas.
13.          Hay que decir que a la última reunión del Grupo de Lima en Bogotá a finales de febrero, solo asistieron 10 países de los 34 Estados independientes de la región, a pesar de lo cual osan llamarse mayoría y “comunidad latinoamericana”.
14.          Conocedores, del rechazo que su política genera en los pueblos latinoamericanos y caribeños, Estados Unidos ha dado órdenes de desmantelar el entramado integracionista construido bajo el ideario bolivariano durante los primeros quince años de este siglo, pero una vez más lo hacen desde lejos. Por eso han decidido sustituir Unasur por una instancia denominada Prosur que se propone generar mecanismos de apoyo a empresarios, facilitando y optimizando mediante instrumentos jurídicos sus niveles de ganancia, sin que ello entrañe beneficios para los pueblos.
15.          Con esto le han dado un golpe contundente a Brasil -en especial a sus fuerzas armadas- que fue el país más interesado en la creación y funcionamiento de Unasur. Brasil limita con todos los países de América del Sur menos con dos y considera la subregión como área de influencia directa. Lula había interpretado ese interés nacional girando instrucciones precisas a su diplomacia y a sus fuerzas armadas para jugar el papel más relevante en este espacio. Un capitán que de estos temas no sabe nada cooperó con Estados Unidos para hacer que esto fuera posible, por lo cual le dieron un silencioso golpe de Estado que lo apartó en los hechos del poder.
16.          Por supuesto, Venezuela, al igual que Bolivia significa un dique de contención a sus intenciones. Por eso los ataques tan brutales en su contra. También lo fue hasta hace poco Ecuador, pero la minusvalía intelectual y la pequeñez humana de su presidente condujo a ese país a seguir a Colombia, a abandonar Unasur, para como se ha dicho públicamente “completar su traición” después de haberse ido a arrodillar ya ni siquiera a los pies del imperio, sino a los de Iván Duque y Sebastián Piñera.
17.          Las actuaciones de Ecuador y Venezuela son expresión de las opciones frente al imperio: rendirse o resistir. La historia podrá en su justa dimensión a unos y otros. Los siglos han pasado raudamente y se sigue recordando con respeto y admiración a los defensores de Sagunto y Numancia, a los Niños Héroes de Chapultepec, a los que resistieron en Leningrado y Stalingrado y a los ciudadanos cubanos de los últimos 60 años. El mundo se pone de pie ante su memoria, ante su entrega en salvaguarda de la vida para ellos y para otros y ante su máxima entrega y sacrificio en defensa de lo mejor de los mejores valores y los más altos principios de la humanidad.
18.          Al revés, cuando se menciona a Judas, Pinochet, Pétain, la Malinche y Bruto, se habla con desprecio, con repugnancia y asco, más temprano que tarde, Lenin Moreno se incorporará a esa lista despreciable donde está depositado el estercolero de la raza humana.   

  sergioro07@hotmail.com

miércoles, 7 de febrero de 2018

El imperio está empeñado en impedir las elecciones presidenciales de Venezuela


Por Carlos E. Lippo:


"Yo diría que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo"
Jimmy Carter (1)

Tal como se señala en la exposición de motivos de nuestra actual constitución, se ha creado una nueva rama del Poder Público, el Poder Electoral, ejercido por órgano del Consejo Nacional Electoral (CNE), como expresión del salto cualitativo que supone el tránsito de la democracia representativa a una democracia participativa y protagónica.



Y es que tratando de adaptar a nuestro tiempo las ideas inmortales del Libertador Simón Bolívar, esta constitución rompió con la clásica división de los poderes públicos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), creando el Poder Electoral, inspirado en el proyecto de constitución que el Libertador redactase para la naciente república de Bolivia en 1826 y el Poder Ciudadano, que tiene su inspiración en el proyecto de constitución presentado al Congreso de Angostura de 1819, para la creación de ese gran sueño del inmortal Francisco de Miranda, hecho realidad por el Libertador, que fue la Gran Colombia.

El Consejo Nacional Electoral (CNE), en el marco de sus atribuciones y en cumplimiento de sus funciones, ha diseñado un sistema de votación totalmente automatizado, con identificación biométrica del elector a través de su huella digital, para garantizar así el principio de “1 elector – 1 voto” y con emisión de un comprobante físico del voto electrónico que permite auditar cada proceso a posteriori; siendo necesario señalar además que el correcto funcionamiento de las máquinas de votación y de las programaciones (hardware y software) está garantizado por una cantidad importante de auditorías previas y posteriores al acto comicial, realizadas en presencia de los representantes de todas las organizaciones políticas participantes y de los veedores internacionales acreditados.

La pulcritud de este sistema ha sido reconocida por todos los grupos de veedores internacionales (acompañantes, según su denominación legal), que han actuado en todos los procesos desde que éste fue puesto en funcionamiento en el referendo revocatorio del mandato del Presidente Chávez, que resultó ser reafirmatorio, en agosto de 2004. También ha sido reconocida por alguien tan insospechable de tener simpatías y mucho menos coincidencias con la revolución bolivariana, como lo es el expresidente Jimmy Carter, presidente del Centro que lleva su nombre, quien en su discurso en la reunión anual de esa institución celebrada en el 2012 señaló textualmente: "De hecho, de las 92 elecciones que hemos monitoreado, yo diría que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo"(1); complementando ese señalamiento tan categórico con la afirmación de que la mayor ventaja del sistema venezolano es el hecho de que sea totalmente automático, lo que facilita la verificación de los resultados de las elecciones.

En contraste con lo anterior, existe un país que aunque se precia de ser excepcional y de estar al frente de todas las innovaciones sociales, económicas, políticas, científicas, tecnológicas y militares del mundo actual, mantiene aún un arcaico sistema de elección presidencial de segundo grado que data de finales del siglo XVIII, con base en el cual es actualmente presidido por alguien que no fue el más favorecido por el voto popular en sus pasadas elecciones, algo que no es nada extraordinario puesto que ya había ocurrido en cinco oportunidades anteriores (2). Como habrán de saber los lectores, se trata de los mismísimos Estados Unidos del norte de Norteamérica.

Sin embargo no es este anacronismo, que en fin de cuentas atañe sólo a los ciudadanos estadounidenses, lo más deleznable del imperio en materia electoral sino su desmesurado afán de inmiscuirse en cuantas elecciones presidenciales se realizan en el planeta; tal como lo hicieron en Corea, en 1948, organizando unas elecciones con la ayuda del antiguo invasor japonés y bajo el manto tutelar de la absolutamente sumisa ONU de aquellos días, que lejos de reunificar el país profundizó su división (3), y también en el Vietnam, oponiéndose en 1955 a la celebración de unas elecciones propuestas para la reunificación de aquel país, porque daban por seguro que las habrían de ganar los vietnamitas del norte (4). Siendo oportuno recordar que tan funestas acciones de injerencia causaron una cruenta guerra de veinte años en el Vietnam y otra que aún no ha terminado, después de 70 años, en el caso de Corea.

Agotaría todo el espacio que habitualmente dedico a estas notas si me pusiese a señalar el sinnúmero de intromisiones del imperio en diferentes procesos electorales a todo lo largo y ancho del planeta, por lo que pasaré a reseñar sólo las ocurridas en Venezuela desde que a comienzos de 1998 el Comandante Chávez se perfilase como seguro ganador de  las presidenciales convocadas para finales de ese año.

En efecto, en 1998 cuando poco antes de la elección percibieron que el triunfo de Chávez era inevitable ordenaron a los dos grandes partidos del estatus por aquellos días (AD y Copey), que defenestraran a los candidatos por los cuales llevaban casi un año haciendo campaña, para apoyar la candidatura de su ungido, Enrique Salas Römer; a partir de esa fecha siempre han forzado la “unidad” en contra de Chávez y de Maduro, haciendo uso de los más  variados especímenes: Francisco Arias Cárdenas, ex chavista por aquellos días, en las elecciones de 2000; Manuel Rosales, en el 2006; Henrique Capriles Radonsky en el 2012; y nuevamente Henrique Capriles, en las elecciones de 2013, sobrevenidas por la muerte de Chávez.

Sin embargo, no se ha limitado el imperio a intervenir en nuestras elecciones imponiendo los candidatos presidenciales que ha de financiar y tutelar, ni tampoco a intervenir sólo en las presidenciales, sino que se ha acostumbrado a utilizar las movilizaciones asociadas a las Maniobras Navales UNITAS, ejecutadas muy cerca de nuestras costas, como elemento de presión y para garantizar una rápida intervención en caso de que la juzguen conveniente; tal es el caso de: UNITAS IV (presidenciales de 1963); UNITAS LIII (presidenciales de 2012); y UNITAS LVI (legislativas de 2015).

Su injerencia en las elecciones presidenciales de 2013 llegó al extremo de que al no reconocer los resultados oficiales que daban la victoria a Nicolás Maduro por el 1,8 % de los votos, financiaron y dirigieron unas protestas violentas instigadas por el candidato perdedor que trajeron como consecuencia más de una decena de víctimas mortales y medio centenar de heridos; siendo oportuno señalar que el imperio se quedó totalmente sólo a nivel internacional con este desconocimiento, ya que hasta el reino de España que es uno de sus aliados más incondicionales, reconoció oportunamente los resultados (5). A pesar de haberlo reconocido de hecho a partir de la reunión celebrada en la VII Cumbre de las Américas celebrada en abril de 2015 en Panamá y de haberle enviado varias veces al subsecretario Shannon como mediador, la administración Obama nunca lo reconoció oficial y públicamente, y lo mismo se ha negado a hacer hasta ahora la administración Trump.

La variopinta oposición venezolana, acicateada por su victoria en las elecciones legislativas de 2015, durante todo el año 2016 estuvo intentando defenestrar al Presidente Maduro mediante un referéndum revocatorio que no lograron ni siquiera poder convocar gracias a la estulticia de sus dirigentes, así como  también por medio de una caterva de procedimientos inconstitucionales entre los cuales estuvo presente desde el mes de octubre un extemporáneo adelanto de las elecciones presidenciales.

Durante la primera mitad del 2017 persistieron en el adelanto de las elecciones utilizándolo además como hipócrita pretexto para tratar de justificar sus cruentas acciones terroristas que estuvieron a punto de llevar el país al caos total y aún después de ser derrotados en ese intento, por medio de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, persistieron en solicitarlo incluyéndolo como un punto prioritario en la agenda del diálogo con el gobierno que se viene realizando bajo los auspicios del gobierno de la República Dominicana.

A todas luces el adelanto del proceso electoral presidencial para este 2018 había llegado a ser un importante punto de coincidencia entre los venezolanos, como lo sugieren los resultados del más reciente sondeo de opinión de Hinterlaces, una de las pocas empresas serias del país en este ramo, cuya muestra fue terminada de levantar una semana antes de la celebración de las elecciones para alcaldes y concejales, según los cuales el 72 % de los venezolanos estaría de acuerdo en adelantar las presidenciales entre febrero y marzo de 2018 y sólo un 26 % estaría en desacuerdo (6).

Es en el marco de las consideraciones anteriores y habida cuenta de que estamos ya en el tiempo constitucional establecido para ello, que la  Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el pasado miércoles 23, aprobó por votación unánime el ordenar al CNE la convocatoria a elecciones presidenciales para el período 2019-2025 en el lapso comprendido hasta el 30 de abril del presente año. Es importante señalar, como un indicador del delicado momento político que estamos viviendo, que Delcy Rodríguez, presidenta de la ANC, al hablar de las motivaciones que tuvo ese organismo para haber tomado tal decisión, argumentó lo siguiente: “… los venezolanos no queremos la guerra, no queremos una guerra civil, no queremos una intervención militar, defendemos la paz y la tranquilidad en sus expresiones económicas, políticas, sociales, culturales, eso es lo que queremos los venezolanos, y estamos en ese proceso, por eso hemos convocado al evento de la elección presidencial” (7), argumento que compartimos íntegramente.

Contrario a lo que en una sana lógica cabría esperarse, la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que llevaba ya más de 16 meses pidiendo a gritos las elecciones anticipadas, no sólo es que no ha recibido esta decisión con beneplácito, sino que hasta esta fecha no ha hecho pública ninguna posición oficial al respecto. Y por otra parte, de los partidos que conforman dicha coalición, unos han manifestado, aunque sin mayor entusiasmo, estar a favor de acordarse en un candidato único para poder participar mientras otros han rechazado de plano la convocatoria con las argumentaciones más estúpidas que se pueda uno imaginar.

Curiosamente, el mismo día 23 y mucho antes de que cualquier grupo opositor se pronunciase, el llamado “Grupo de Lima”, esa manga de gobiernos cipayos del continente que servilmente ejecuta el trabajo sucio ordenado por los gringos en nuestra contra, que hasta hace un par de meses  clamaba histéricamente por elecciones anticipadas, se pronunciaba en contra de la decisión con el petulante discurso de quienes se sienten procónsules del imperio: "Exigimos que las elecciones presidenciales sean convocadas con una adecuada anticipación, con la participación de todos los actores políticos venezolanos y con todas las garantías que corresponda" (8). ¡Qué riñones, al igual que los gringos no nos conocen, aunque tienen sobrados argumentos para conocernos!

Y al día siguiente, en clara demostración de que es el imperio el verdadero dueño de este funesto circo montado en contra de Venezuela, a través de su embajada en Caracas, emitía un grosero comunicado (9) en el cual terminaba señalando: “Exhortamos al Gobierno de Venezuela a que cumpla los compromisos asumidos conforme a la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana (¿!). Apoyamos la declaración emitida el 23 de enero por el Grupo de Lima, en la cual se llama a impulsar un proceso democrático inclusivo y transparente”.

Resulta evidente que tan destemplada posición por parte del imperio y sus aliados regionales se basa en la certeza de que la revolución bolivariana emergería de ese proceso con una gran fortaleza gracias a una clamorosa victoria del presidente Maduro. También pone de manifiesto la contradicción existente entre el imperio y el sector opositor proclive a participar, contradicción que es necesario exacerbar por todos los medios a nuestro alcance, en beneficio de todos.

Constituyen pruebas inequívocas de que no pudiendo montar unas elecciones tuteladas en Venezuela, el imperio está decidido a impedir las ya convocadas, los siguientes hechos: la anunciada gira del secretario Tillerson por Méjico, Argentina, Perú y Colombia, próxima a ser iniciada, cuyo propósito no declarado es atar indisolublemente al dispositivo militar invasor a los gobiernos cipayos de estos países y a otros del Grupo de Lima; unas desesperadas e inconexas declaraciones de Mike Pence, el número dos del imperio, en las que al mismo tiempo que rechaza la convocatoria a elecciones acusa al gobierno venezolano de no llamar a elecciones (10); y más recientemente, un irrespetuoso pronunciamiento difundido el día 30 a través de la cuenta oficial de la embajada gringa (11), @usembassyve, señalando que: “El gobierno de los EE.UU. cree en un diálogo genuino y espera que el régimen de Maduro tenga el coraje de reformar el CNE y permitir la participación de la MUD en elecciones presidenciales efectuadas a partir de una fecha acordada por ambas partes”.

Aunque es harto conocida nuestra posición de abogar por la realización de unas elecciones con un formato diferente al de la “democracia burguesa”, por razones más que obvias, queremos dejar sentada nuestra plena conformidad con la convocatoria a estas elecciones anticipadas aunque se siga usando el mismo formato que tanto hemos cuestionado; sólo nos quedaría señalar que consideramos que la fecha de su celebración debería ser la más próxima técnicamente posible, dentro del lapso ordenado por la ANC.
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!

(1)    https://actualidad.rt.com/actualidad/view/54145-jimmy-carter-sistema-electoral-venezolano-mejor-mundo
(2)    https://www.telesurtv.net/news/Estados-Unidos-donde-se-puede-ser-presidente-sin-voto-popular-20161108-0036.html
(3)    http://www.granma.cu/granmad/secciones/ref-fidel/art34.html
(4)    https://es.wikipedia.org/wiki/Vietnam
(5)    https://mundo.sputniknews.com/mundo/20130417156872052/
(6)    http://www.sincuento.com/2018/01/21/jose-vicente-hoy-entrevita-a-wilmar-castro-soteldo-ministro-de-produccion-agricola-y-tierras-y-los-confidenciales/
(7)    http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/01/28/delcy-rodriguez-venezuela-quiere-paz-por-eso-convocaremos-elecciones-presidenciales/#.WnJD2HwpDIU
(8)    http://www.eluniversal.com/noticias/politica/grupo-lima-rechazo-adelanto-elecciones-presidenciales-venezuela_685352
(9)    https://ve.usembassy.gov/es/elecciones-presidenciales-anticipadas-en-venezuela/
(10)  http://www.lechuguinos.com/mike-pence-venezuela-no-hay-elecciones/
(11)  http://www.lechuguinos.com/embajada-ee-uu-irrespeta-venezuela/

celippor@gmail.com

viernes, 28 de julio de 2017

La lucha popular y el engranaje capitalista global

Por Homar Garcés
Como se sabe, el capitalismo euro-yanqui y, junto con él, todo sentido del modelo de sociedad occidental, se desarrolló a partir de 1492 a costa, principalmente, de la explotación de los ricos yacimientos minerales de nuestra Abya Yala, además de la mano de obra esclavizada y semi esclavizada, tanto de nuestros pueblos originarios como de los africanos secuestrados de su continente.

Este detalle histórico es importante enfatizarlo a la hora de determinar el por qué, pese a su diversidad de riquezas naturales, nuestras naciones acabaron siendo relegadas -luego de un proceso de recolonización que para muchos se hizo imperceptible y, en algunos casos, justificado- a la función de seguros proveedores de materias primas y mercados estables para la colocación de los productos manufacturados, primero en Europa occidental y posteriormente en territorio estadounidense; obteniendo sus empresarios fabulosos dividendos. Esto hizo que nuestras naciones -al conformar la periferia de este engranaje capitalista global- fueran regidas por elites sumisas a la voluntad e intereses de las grandes corporaciones europeas y estadounidenses, tras la fachada de una democracia “representativa”, o “delegaría”, supuestamente al servicio del pueblo, pero que -en la práctica- no escatimaba recurso alguno para aplacar y disolver cualquier intento por cambiar (por nimio que este fuera) el orden establecido y, de no lograrlo, siempre se contaría con una dictadura fascista siempre oportuna y hecha a la medida para lograr resultados más radicales, efectivos y expeditos. En el presente, el poder monopólico del capital es extensivo a toda la Tierra, independientemente de si existen regímenes que se proclamen contrarios a su hegemonía.

Para prolongar su existencia, el sistema capitalista global recurre a tres estrategias exitosas, según sus parámetros y objetivos: 1.- lograr que las personas centren sus vidas en el consumo, sin importar si el mismo es fundamental o no, haciéndolas aceptar sumisamente la realidad que las circunda; 2.- disminuir los salarios y causar desempleo, como reformas esenciales recomendadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, de manera que a los trabajadores asalariados les intimide reclamar mayores beneficios y padezcan la incertidumbre de no disponer de suficientes recursos económicos para subsistir y, menos, de un empleo medianamente remunerado; y 3.- producir crisis, de manera cíclica, que serán solventadas mediante el otorgamiento de ventajas preferenciales de todo tipo a quienes controlan el mercado y la propiedad privada de los diferentes medios de producción.

A todo lo anterior, habrá que agregar la guerra como la forma más eficaz utilizada para ejercer control sobre territorios ricos en recursos naturales de interés estratégico. Esta última -ante los roces entre las grandes potencias, o entre éstas y algunas naciones consideradas de la periferia, pudiera desencadenarse en cualquier instante, repitiéndose la desastrosa experiencia de las dos Guerras Mundiales del siglo pasado. Algo que pocos, aún aquellos desprovistos de una experiencia y unos conocimientos militares mínimos, no descartan del todo.

Todo esto apunta, en una perspectiva que algunos calificarán, sin duda, exagerada, a la eventual conformación de una nueva modalidad de Estado supranacional bajo la égida directa de Estados Unidos (cuyos antecedentes podrían representarlos Puerto Rico y, en alguna proporción, el ALCA); lo que podrá alcanzarse tras cooptar, derrotar y/o neutralizar a movimientos de liberación nacional (revolucionarios y socialistas), o de gobiernos nacionalistas, progresistas y/o populistas en cada país objeto de la atención del poder monopólico capitalista.

Según revela Ladislau Dowbor, economista brasileño, en una de sus obras- «el poder mundial realmente existente está en gran parte en manos de gigantes que nadie eligió, y sobre los cuales cada vez hay menos control. Son billones de dólares en manos de grupos privados cuyo campo de acción es el planeta, mientras que las capacidades de regulación global van a gatas. Investigaciones recientes muestran que 147 grupos controlan el 40% del sistema corporativo mundial, siendo el 75% de ellos, bancos. Cada uno de los 29 gigantes financieros genera un promedio de 1,8 billones de dólares, más que el PIB de Brasil, octava potencia económica mundial. El poder ahora se ha desplazado radicalmente». Esto es algo serio que debiera preocupar sobremanera a quienes, desde los diferentes movimientos políticos y populares, cuestionan y combaten la lógica capitalista, en vista que su sola factibilidad supone una verdadera amenaza para la vigencia de los derechos democráticos de todos los pueblos e individuos.

En la circunstancia definitoria por la que atraviesa gran parte del planeta -frente a un aparentemente irrefrenable capitalismo global neoliberal, el cual ha subyugado (y busca subyugar) en mayores niveles y modalidades la soberanía de nuestros pueblos, independientemente de las garantías establecidas en sus constituciones y el derecho internacional, es imperativo que los diversos movimientos sociales y políticos revolucionarios que lo confrontan, activa y conceptualmente, lleguen a comprender que ya no basta con proclamar una unidad que, muchas veces, nunca pasa de ser un elemento meramente retórico o simbólico.
Hará falta apelar a la construcción orgánica y sostenida -desde abajo y en todos los frentes de lucha posibles- de una estructura de coordinación colectiva, basada en procedimientos y actuaciones de carácter consejista que conlleven al logro efectivo de tal unidad, la cual tendría, asimismo, un carácter vinculante para cada gobierno que se sume a esta lucha. En función de ello, habrá que comprenderse, además, que bajo la lógica perversa del capitalismo, la estructura social -muy distinta a la observada hace más de cien años y, más recientemente, hace unos treinta años- tiende a una amplia diversificación, a tal punto que no resulta ninguna novedad «descubrir» categorías y subcategorías sociales existentes en el mundo contemporáneo. Esto, ya de por sí, representa un alto desafío.

Desconocer dicha realidad será continuar manejando los esquemas simplistas y legitimadores que moldearon el actual modelo civilizatorio, o sistema-mundo heredado de Europa, el cual -por su origen «universalista» o, mejor expresado, eurocentrista- desconoce la existencia de pueblos, comunidades y culturas autónomos, sometiéndolos, subliminal o forzadamente, al rigor de unas mismas leyes y a un único patrón de conducta; incluso al margen de éstas.

De ahí que adquiera un relieve especial la transformación estructural del Estado liberal burgués, vigente, con escasas variaciones, en gran parte del planeta, determinándose con ella un importante porcentaje de la lucha emprendida desde diversos ángulos por sectores políticos y populares, pero todos convergiendo en un mismo objetivo: alcanzar un mejor nivel de vida (o lo que llamamos Buen Vivir en nuestra Abya Yala). El otro porcentaje está relacionado con el ámbito espiritual y/o cultural donde la lucha será más profunda, prolongada y nada fácil, dado que la ideología de los sectores dominantes fueron moldeando -con diversos instrumentos a su entera disposición- la conciencia de nuestros pueblos, a tal punto de lograr que éstos llegaran a justificar su hegemonía y a confrontar a quienes se atrevieron a desafiarla, pretendiendo alterar el orden establecido en beneficio de los sectores populares.

La lucha tendrá entonces que orientarse en dos direcciones, ambas íntimamente conectadas aunque pocos lo crean y lo planteen de este modo. Una, la más generalmente admitida, en lo político y en lo económico. En el segundo caso, habrá que admitir que ésta se extiende más allá de cualquier manifestación artística-cultural e incluye lo religioso, en vista que gran parte de su vigencia se debe, primordialmente, al hecho de aliarse al poder constituido y ser un elemento altamente alienante, causando que muchos seres humanos se resignen a su suerte mientras se prodigan bendiciones a sus esquilmado res.-
mandingarebelde@gmail.com

martes, 11 de julio de 2017

Opositores y EEUU fomentan una guerra civil en Venezuela

Por German Saltrón Negretti

El presidente Hugo Rafael Chávez Frías ganó las elecciones en la República Bolivariana de Venezuela en 1999, y los partidos de la oposición junto con los EE.UU se aliaron para derrocarlo, porque este decidió junto con su pueblo convocar una Asamblea Constituyente para establecer una democracia participativa y protagónica, aboliendo la Constitución del año 1961 que establecía una democracia representativa. Además, nacionalizó la industria petrolera que estaba bajo explotación de las empresas transnacionales. Por consiguiente, ejecutaron un golpe de estado el 11/04/2002 y arrestaron al Presidente Chávez por 48 horas, pero el pueblo y las Fuerzas Armadas lo reintegraron al gobierno. Posteriormente, le inocularon un cáncer y falleció el 5/03/2013.


Se convocó elecciones presidenciales a los pocos meses, y el presidente Nicolás Maduro Moros le ganó las elecciones al candidato de la oposición Henrique Capriles. Denunciaron fraude electoral que nunca pudieron probar, pero convocaron a manifestaciones violentas ocasionando varios muertos y heridos. Posteriormente, la oposición ganó la mayoría en la Asamblea Nacional en 2015. Pero se dedicó a sabotear al Ejecutivo Nacional en vez de colaborar como lo establece nuestra Constitución Nacional. Todas estas acciones ilegales de la oposición han ocasionados más muertos y heridos

Los EE.UU juntos con los diputados de la oposición han intentado intervenir nuestro país, utilizando a la OEA y la ONU, pero han fracasado en sus intentos, porque no han tenido el respaldo necesario de la comunidad internacional. Pero persisten en sus intenciones de promover una guerra civil entre los venezolanos, convocando manifestaciones violentas, con un bloqueo económico y financiero fomentado por EE.UU y sus aliados.  Los primeros seis meses de este año 2017, han ocasionado la muerte de 86 personas y centenares de heridos, más de 260 efectivos de la Guardia Nacional han resultado heridos.

Nuestra Constitución Nacional garantiza absoluta libertad de prensa, radio y televisión, pero la mayoría de los medios de comunicación la utilizada indebidamente para fomentar los llamados a la insurrección. Un grupo terrorista realizó un atentado contra la sede del Tribunal Supremo de Justicia el 27/06/2017, desde un helicóptero lanzó granadas y varios disparos. Ante estos graves hechos, el presidente Nicolás Maduro ha convocado a una Asamblea Nacional Constituyente de conformidad con los artículos 322, 326,347 y 348 de nuestra Constitución Nacional, que tiene por finalidad resolver las diferencias políticas por las vías democráticas y evitar una guerra civil.

La oposición se ha negado a participar y continúa fomentando la violencia insurreccional. La comunidad internacional está ayudándonos, para que no ocurra un genocidio como en Irak, Libia y Siria. Su eminencia el Papa Francisco ha designado un emisario para servir de intermediario  entre el gobierno y la oposición. Todos los venezolanos que amamos a la patria votares el 30 de julio, para seleccionar a los constituyentitas que participaran en la Asamblea Nacional Constituyente para  garantizar la paz.  Recordemos hoy la guerra civil sufrida por el hermano pueblo colombiano. Afortunadamente, concluyó el acuerdo de paz de una guerra que duro 69 años. Si todavía tienen duda sobre la actuación apátrida de nuestra oposición venezolana. Ingresen al portal. www.crdvenezuela.com para que se convenzan.  

germansaltronpersonal@gmail.com

martes, 20 de junio de 2017

Sobre amenazas de Ortega Díaz contra libertad de expresión

Comunicadores alertan

Plataforma de Periodistas y Comunicadores de Venezuela

La plataforma de periodistas y comunicadores de Venezuela entregó en el Ministerio Público un comunicado en el cual alertan sobre la grave amenaza a la libertad de expresión en Venezuela, a través de la campaña de manipulación que ha emprendido la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, contra los periodistas que han denunciado su parcialidad política a favor de la oposición venezolana.
A continuación comunicado íntegro:



Fiscal General pretende cercenar libertad de expresión
La plataforma de periodistas y comunicadores de Venezuela denuncia y alerta a los pueblos del mundo y a las organizaciones gremiales y sindicales que agrupan a los trabajadores de la prensa, como a la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) que en la República Bolivariana de Venezuela se cierne una grave amenaza a la libertad de expresión y al derecho a recibir información oportuna y veraz.

Las amenazas provienen de la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, quien ha emprendido una campaña de mentiras y manipulación contra los periodistas y comunicadores, quienes han denunciado su parcialidad política a favor de la oposición de derecha y terrorista que con su actuación hay dejado como saldo casi un centenar de personas asesinadas.

La funcionaria pretende “normar” o cercenar la libertad de expresión y de información con la amenaza de judicializar a periodistas y comunicadores que informen sobre su actuación parcializada. Uno de los casos es contra el programa “Zurda Konducta”, dirigido por jóvenes comunicadores, quienes tratan temas de actualidad y denuncias contra los manifestantes violentos que la funcionaria evita investigar e imputar por los graves delitos contra las personas. Inclusive, aseguró que el vídeo donde aparece el joven quemado vivo por la oposición fue “manipulado” por el ministro para la Comunicación e Información, colega Ernesto Villegas .
La Fiscalía tiene como función garantizar el Estado de Derecho, es decir, velar por el cumplimiento de la legalidad, pero ahora en función de opositora tergiversa la verdad, con lo cual impone que los autores intelectuales materiales de los crímenes queden impunes.

Los periodistas tenemos como “norma irrenunciable la verdad”, establecida en nuestro código de ética, y la libertad de expresión con rango constitucional, por la cual han caído varios periodistas con el correr del tiempo, preceptos a los cuales no renunciaremos. El Artículo 58 expresa: La comunicación es libre y plural y comporta los deberes y responsabilidades que indique la ley. Toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura, de acuerdo con los principios de esta Constitución, así como a la réplica y rectificación cuando se vea afectada directamente por informaciones inexactas o agraviantes. Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho recibir información adecuada para su desarrollo integral.
La fiscal Ortega Díaz pretende volver a las tinieblas, a la barbarie cuando los periodistas en nuestro país, en la época de la llamada “Democracia Representativa”, que ella criticó por los miles de asesinatos, desaparecidos y torturados cometidos por los gobiernos de AD y Copei, eran sometidos a juicios militares y brutalmente golpeados por ejercer el derecho universal a la libertad de expresión y a buscar, recibir y divulgar información.

Sus más recientes actuaciones niegan y reniegan absolutamente el rol que jugo al frente de la Comisión por la Justicia y la Verdad, que investigó los crímenes entre 1958 y 1998, lapso en que numerosos periodistas fueron víctimas de los atropellos que ella misma denunció.

Alertamos a los pueblos del mundo, a las organizaciones gremiales y sindicales de la prensa, a estar vigilantes ante esta nueva amenaza contra el derecho humano de la libertad de expresión por parte de la funcionaria que hoy defiende a la oposición terrorista y permite que reine la impunidad de los autores intelectuales de estos crímenes.
Afiliada a la FELAP
plataformaperiodistas0912@gmail.com