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viernes, 4 de diciembre de 2020

Brasil: BRICS y la defensa del Sur Global

Por Bruno Lima Rocha:

Raras veces en la historia de la humanidad sale algo de positivo a partir del centro nervioso del capital financiero y de los parásitos especulativos. La idea de los BRICS puede ser una rara excepción en este sentido, al menos en el plan discursivo. El acrónimo fue formulado por Jim O’Neill, entonces economista-jefe del banco de inversiones Goldman Sachs (la misma institución de Henry Hank Paulson, central en la burbuja inmobiliaria de 2007 y 2008, en los balances fraudulentos y en la transición negociada con el Partido Demócrata cuando Obama fue elegido), en estudio de 2001, intitulado “Building Better Global Economic BRICs”. A La época, aún llamados de “mercados emergentes”, los tres grandes países del eje eurasiático (Rusia, India y China), en compañía de Brasil, eran vistos como un universo de oportunidades para la expansión capitalista.


El término-concepto BRICS se ha fijado como categoría del análisis en los sectores más relevantes de los medios económico-financieros, empresariales, académico y comunicacionales (http://brics2019.itamaraty.gov.br/sobre-o-brics/o-que-e-o-bricsver).

La agrupación en sí, surge en 2006, incorporado a la política externa de Brasil, Rusia, India y China. Sudáfrica adentra en 2011, por ocasión de la III Cúpula, cuando se adoptar la sigla BRICS en definitivo. Lejos de ser una alianza formal, el fato de que grandes países se agrupen para observar intereses comunes y traigan consigo parte de las regiones donde ejercen influencia directo, puede significar mucho en el gran juego.

En noviembre de 2020, el presidente brasileño Jair Messias Bolsonaro participó de la 12ª Cúpula de los BRICS, la primera realizada de forma virtual. Como en todos los pasos en falso de su política externa, el canciller Ernesto Araújo, el asesor especial para asuntos internacionales, Filipe Martins y el hijo, diputado federal Eduardo Bolsonaro (PSL-SP), siguieron los caminos erráticos e irresponsables. Nótese que todos los citados son fans declarados del auto intitulado filósofo Olavo de Carvalho (cuya única especialización es como astrólogo). El supuesto gurú es entusiasta de una “guerra cultural anti-globalista” y defensor del Occidente contra las demás “civilizaciones”. No puede salir nada de positivo con ese tipo de influencia en la política externa nacional.

En esa reunión de cúpula, Bolsonaro insinúa una aproximación con a Rusia a partir de su idolatría por “hombres fuertes”, en el caso, intercambiando de héroe imaginario, sale Trump y entra Putin. En la misma reunión, la posición de China fue discreta y distante, siendo que el Estado confucionista es el mayor compañero comercial de Brasil. La semana siguiente, el hijo que estuvo cotizado para ser embajador brasileño en los EUA defiende la propuesta de Mike Pompeo para la implantación de un sistema de telecomunicaciones 5G, con tecnología bajo el control de Estados Unidos. El incidente diplomático prosigue, minando las oportunidades de una posición madura, altiva y activo de Brasil en el Sistema Internacional (https://noticias.uol.com.br/colunas/reinaldo-azevedo/2020/11/25/china-reage-a-ataque-bocal-de-eduardo-e-acena-ate-com-retaliacao-comercial.htm).

Infelizmente, los pasos desalan diplomacia basada en la ficción van por el contramano de las potencialidades del país. Una de las salidas para lo Brasil, en escala internacional, es ampliar la participación en proyectos estratégicos y afirmar asociaciones en ese sentido. Un apuntamiento básico es fortalecer la posición del Nuevo Banco de Desarrollo (Banco de los BRICS, ver www.ndb.int) y, así, retomar las actividades del Banco del Sur como instrumento de los países suramericanos a través de la también vaciada Unión de los Países del Sur (Unasur).

Con eso conseguiríamos financiar proyecto conjuntos de envergadura – como en la explotación de la Pre-Sal brasileña – e interconectar nuestros territorios, desde que respetando la soberanía popular y el derecho ancestral de los pueblos tradicionales y originarios. A la vez, fortaleceríamos posiciones evidentemente anti-imperialistas en nuestro continente, como las de Venezuela, así como ocurre con el Irán, que sufre bloqueo económico y atentados terroristas del Mossad.

Como se sabe, la presencia de Brasil en el escenario internacional a través de una Política Externa Independiente (PEI) debe ser acompañada de una gran alianza con los países suramericanos, latino-americanos y caribeños. En la proyección brasileña, a través de Atlántico Sur, podríamos tener una obvia aproximación de varios países africanos, tanto los de lengua portuguesa, como la aliada Sudáfrica, como otros Estados africanos que tienen el importante apoyo de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC, ver: abc.gov.br).

Así como en el dominio interno es necesario nos libremos de la hegemonía del capital financiero, su control de los puestos-llave del Estado brasileño y sobre la autoridad monetaria, el mismo debe darse en nivel internacional. Lo Brasil consigue operar como un pívot geopolítico y tener algunas proyecciones geoestratégicas, desde que haya en el escenario doméstico algún consenso en ese sentido. La formación de alianzas regionales y el impulso en los BRICS pueden ser fundamentales para reforzar la cooperación económica entre pares (y no sólo como una gigantesca mina a cielo abierto o una plantación de granos), creando un impacto económico global para promover los intereses de Brasil (nuestros aliados continentales) y del restante del grupo.

También parece evidente la necesidad del país prepararse para la fase posterior al control económico de los EUA del mundo como la primera economía del mundo y su sustitución pela China. Tenemos espacio para negociaciones dentro de la disputa campana-americana y podemos condicionar la compraventa o instalación de servicios y cadenas de alto valor agregado o conocimiento sensible, intentando conseguir transferencias de tecnologías e instalación de parque industrial, siguiendo el mismo criterio de la compraventa de equipamiento militar (cuando tan relevante como el arsenal adquirido es incorporar el conocimiento agregado).

Los BRICS también pueden venir a fortalecer la actuación de Brasil para liderar los esfuerzos internacionales en la defensa de la democracia, libertades fundamentales y derechos humanos.  En este sentido, formaría un espacio importante para superar la relación hipócrita con el Apartheid colonial promovido por Israel y el apoyo incondicional de Estados Unidos a los crímenes contra Gaza y Cisjordania. ES importante quitar la “bandera de los derechos humanos” del país que es el mayor violador de estos derechos, manteniendo varias prisiones ilegales, incluyendo la absurda mazmorra de Guantánamo, que ocupa de forma ilegal el territorio soberano de Cuba.

ES preciso aumentar la influencia del Grupo de los BRICS en el enfrentamiento de las diversas interrogaciones de seguridad y combate al terrorismo en nivel internacional, frenando los intentos de aventuras con agresiones imperialistas frecuentemente cometidas por los países miembros de la OTAN. Lo Brasil podría cumplir un papel estratégico en este sentido, evitando carreras de tipo realismo regional (conflictos potenciales entre países vecinos) y contraponiendo la presencia hegemónica de las fuerzas estadunidenses y británicas en el llamado Escudo Atlántico. Para tal, es preciso establecer convenios militares con los países que cohabitan del Océano Atlántico en su mitad sur, aumentar la actividad de la Zona de Paz y Cooperación de Atlántico Sur (Zopacas), una iniciativa de la ONU en 1986 y que tiene en nuestro país su mayor propulsor (ver: https://www.gov.br/defesa/pt-br/assuntos/relacoes-internacionais/foruns-internacionais-1/zopacas)

Considerando que lo Brasil tiene cerca de 16 millones de ciudadanos con origen árabe, y Rusia, China e India tiene una gran cuota de su población islamizada, evidente que los BRICS deben proyectar un papel efectivo en las interrogaciones de los países miembros de la Aleación Árabe y Mundo Islámico en todos los aspectos. Lo Brasil, en específico, tiene vínculos históricos con Líbano (nuestra mayor cuota de colonia árabe) y Siria, y debería estar presente en los aciertos de seguridad regional y de la UNIFIL, para precaver los dos países soberanos de las constantes agresiones del Estado Colonial de Israel. El mismo se da en la defensa de un Estado Palestino libre, soberano y plenipotenciario, implicando recursos hídricos y extensión territorial. Por fin, los BRICS pueden jugar un papel fundamental en el Grande Oriente Medio, tanto en términos de seguridad, con la presencia naval en el Mediterráneo, Mar Rojo y Golfo Pérsico, como en la garantía de reservas estratégicas, superando los índices especulativos anglo-sajones del Brent y del WTI. 

Artículo originalmente publicado en el Monitor del Medio Oriente (monitordeoriente.com) 

blimarocha@gmail.com

(Bruno Beaklini - @estanalise)  

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Debatendo concepto de imperialismo en el siglo XXI



Por Bruno Lima Rocha:

Introduccion
Algunos debates son urgentes, no pueden quedarse para otro día. Cuanto más urgente es su temporalidad, más rigor y cuidado se necesita para avanzar teóricamente. Si el objetivo es hacer campaña, panfletos, divulgación doctrinal, algo muy relevante, entonces la prisa es otra y todo es a muy corto plazo. Este no es el caso con los textos de este analista al hacer el análisis. En las redes sociales la presencia es diferente, pero en la palabra escrita, toda precisión es fundamental. Como ya describí en la primera parte del debate, el imperialismo se opone, el imperialismo se opone y el nacionalismo tiene significado en países que son o fueron un poder, y tiene vocación, reclamos de expansionismo, y otro en países del Sur Global, desde la periferia. del planeta y a veces también en la semiperiferia, tal es el caso de Brasil. Es de destacar que el tema del desarrollo capitalista también puede ser antiimperialista, pero nunca rompe con la dominación interna, ni supera la lucha de clases en su versión latinoamericana, la lucha popular.



Las "celebraciones" del 7 de septiembre han terminado; Después del sentimiento grotesco del gobierno más entregado de la historia "celebrando la independencia" que no está realmente completo, veo que es necesario profundizar en el tema del imperialismo y algunos modelos para describir este concepto.
El problema de modelar en teoria

A diferencia de muchos colegas, no puedo tragar, tragar o digerir modelos. Es imposible pensar fuera de ellos, al menos suponiendo que los modelos son construcciones conceptuales con cierta coherencia interna. Pero la abstracción con un patrón total sirve más como una difusión de la doctrina, que es válida en la lucha política e ideológica, pero nunca como una teoría. Hay una colección de modeladores de varios colores y tonos. De estos, pasamos de la incomodidad más pura y simple, como el hummus económicos de los neoliberales, al sincericidio de Milton Friedman, cuando dice que su modelo es "racional" porque él, Friedman, lo dice. Vale la pena observarlo; quien tiene curiosidad por ver.

Ensayos en economía positiva con extractos propios en las páginas 13 y 19. La defensa de este sinsentido se reproduce en las tesis de "ciencia" de la escuela de Chicago, incluido el propio Anthony Downs, una bibliografía gringa y reduccionista que se hizo obligatoria en los cursos del área. ) Es decir, el modelado abstracto, que incluye los supuestos falsos total o parcialmente que Friedman supone, abarca desde la estupidez de la doctrina neoclásica hasta la complejidad de la interdependencia en los estudios de ciencias sociales en general, en las relaciones internacionales (IR) en particular.

Hablando de IR y entrando en el mérito del imperialismo como un concepto operacional y verificable, ¿la interdependencia triunfa sobre el realismo? Cruel duda en Relaciones Internacionales que puedo tratar de responder por un sesgo no convencional. En general, los modelos funcionan para respaldar el modelado en sí mismo, y existe una creencia reforzada, incluso la creencia, de que la interdependencia puede ser, o sería, multidireccional. Yo digo lo contrario. Hay interdependencia y hay un realismo contundente y contundente, basado en la creación de excedentes de poder, la proyección del poder duro a través del análisis geopolítico y geoestratégico. Todo es al mismo tiempo, y el juego puede ser global, regional o sectorial.

¿Por qué este fenómeno se caracteriza como imperial o imperialista? Simplemente porque el acuerdo de poder en el nivel superior de los estados con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU logra imponer sus voluntades incluso si están encerrados en una red a través de controles estratégicos y diseños de cadenas de valor globales, vigilancia de los tres sistemas de telecomunicaciones. y la cibernética que no habla (EE. UU., China y Rusia) más controles de cadena de alto valor agregado, regalías y secretos tecnológicos, como el choque 5G de Huawei, y todas las capacidades para generar la internalización de los intereses estatales, centro de poder o instituciones provenientes de una soberanía sobre otra.

No, la interdependencia no se manifiesta simétricamente, sino que refleja toda la asimetría que realmente existe en el Sistema Internacional. Si interceptamos la interdependencia con la capacidad de generar influencia cultural de un estado sobre otros territorios, entonces la asimetría entra en niveles astronómicos. En el mundo de la producción de riqueza también. Podemos observar la interdependencia que se manifiesta en el bloqueo o embargo económico en algunos países, como Irán y Venezuela. En el primero, la acción imperialista de los gringos afecta a medicamentos altamente complejos que no se producen en el buen parque farmacéutico del estado persa. Por lo tanto, existe una mayor necesidad de recurrir a las redes de contrabando, o la acción diplomática está sobrecargada con los países que no establecen el embargo. Lo mismo es cierto en el mercado tecnológico, donde los consumidores iraníes dependen del acceso a través del mercado chino.

En Venezuela, la agresividad ocurre a todos los niveles. Hay congelamiento de cuentas externas; secuestro de depósitos en reservas o metales; borran el país de casi todas las operaciones del Sistema Swift, y en este momento, los que tienen capacidad instalada viven y los que no tienen ninguno sobreviven. En el período de la Guerra Fría, la Unión Soviética aseguró a través de convenios tecnocientíficos cierta modernización controlada, como con Cuba, que hubo avances importantes en áreas clave. Pero, recuerde, el Kremlin nunca permitió la instalación de un parque industrial en la isla. Ahora en la posguerra fría y con la posibilidad de compensar el poder anglosajón confrontado con una alianza euroasiática, con toda la economía mundial basada en un capitalismo privado, ya no tenemos el capitalismo de estado como en el "socialismo" real: ayuda y Los pactos de Rusia con Venezuela son mucho más tímidos, aunque importantes. La presencia de China ya juega en varios niveles simultáneos, puede ser un aliado estratégico en el Gran Juego BRICS y puede cambiar el mismo equilibrio y ver a este antiguo aliado convertirse en un objetivo de la economía depredadora, como es el caso de Brasil.

Escapar de la interdependencia mono-dirigida, como ha sido el caso de Pakistán en Asia Central y su creciente necesidad de rendirse a los términos de Beijing para tratar de deshacerse de Washington, sería el diseño de cada país o nación soberana que Desea poseer tu propio destino.
Para no decir que olvidé lo obvio, vale la pena observarlo. El conjunto de presiones provenientes de los Estados Unidos es nuestra pesadilla diaria. Y la ausencia de reciprocidad incluso en la infame "Cooperación Jurídica Internacional" es una de las facetas más desagradables de este dominio. Sin mencionar el establecimiento legal fascinado por dar una conferencia en Washington.

El control de los sistemas como ejemplos de acción imperialista.
Además de los debates de modelado y la eterna controversia sobre si existe un concepto y un imperialismo o imperialismo, existen realidades complejas en el Sistema Internacional y estas no encajan en los juegos interpretativos, ni académicos ni corrientes de izquierda. El concepto es importante, pero si el concepto no se enfoca y analiza, el concepto es propaganda doctrinal en el formato conceptual. Es decir, sirve para hacer propaganda partidista (lo cual es muy importante), pero nunca para analizar y menos aún para intervenir.

Dicho esto, reitero: entiendo que hay imperialismos y áreas de influencia. ¿Puede la superpotencia imponerse en todo el mundo? No, pero casi. La expansión de la Nueva Ruta de la Seda y los cinturones chinos pasa de una seguridad extrema, como en los territorios confucianos vinculados al estado, a áreas de influencia en África e inversiones en el sector primario en América del Sur. , están mucho más "calientes" ya que la ruptura de la Unión Soviética es considerada, por el propio Vladimir Putin, como la "mayor tragedia geopolítica del siglo XX". Por lo tanto, directa o indirectamente, la Superpotencia puede ejercer su ejercicio permanente de proyección de poder a través de algunos mecanismos.

Si pensamos en el comercio a larga distancia y en la capacidad de operar como banco como uno de los triunfos del capitalismo en su etapa mercantil (aquí directamente afiliado con la tradición de Braudel y Arrighi, este último con el que estoy más familiarizado), tanto la penetración de productos producidos o transformados en un centro específico como su base transaccional, y las formas de compensación, por lo tanto, nos enfrentamos a una gigantesca telaraña. Esto se debe a que la presencia de cibernets controlados, que pasan por las redes sociales que ya superan la mediación forzada de los conglomerados de comunicación burgueses, hace que la mayoría de la humanidad esté bajo la vigilancia del Pentágono y su Complejo de Inteligencia (sugiero que acompañe los textos de Ricardo Camera en el tema). Sin mencionar la FCPA y sus derivados, la base "legal" de una "auto-autorización" de los Estados Unidos reclamando por sí misma el "derecho" a ser la policía del mundo, al menos el mundo que realiza transacciones en o con cualquier parte de ese país.

Es decir, todo el mundo está a merced de la tutela o la capacidad punitiva del Departamento de Justicia. Cualquier parecido con el acuerdo de cumplimiento de Petrobras y la fijación de los precios del combustible en el mercado interno brasileño según la especulación de Brent Barrel no es una cuestión de "coincidencia" sino de intencionalidad imperialista. Así de simple y difícil.

Podemos ver un ejemplo más obvio, como el papel de la agricultura de alta intensidad orientada a la exportación en un país como Brasil. En 2017 en Mato Grosso, el costo de las semillas transgénicas por hectárea fue de alrededor de R $ 139 a R $ 162. De 2013 a 2017, este costo aumentó en un 653,48% solo en regalías de biotecnología en Mato Grosso (ver http://www.agrolink.com.br/noticias/produtos-mato-grossenses-pagam-r- -916 millones de regalías por la siembra de soja (fbclid = IwAR2Tn-r6ZJQp6_dDjq_FNCsiXVUSBaN1MfNIjs07ey1CIPFV89D-r9yz0_I). Es decir, la doble dependencia, en la matriz exportadora primaria y la ciencia aplicada en esta economía poscolonial, significa la subordinación en el Sistema Internacional, en este caso para Bayer (de la matriz alemana aún en el período de unificación bajo el mando prusiano) desde compró el igualmente infame Monsanto (EE. UU.): comenzó la fusión en 2016 y la completó en 2018.

China, a través de la empresa estatal Chem China, compró la Syngenta de Suiza en 2016 y compite por el mismo mercado de subordinación en las economías primarias. ¿Cómo puedes considerar que solo hay "un imperialismo" después de eso?

blimarocha@gmail.com

sábado, 15 de diciembre de 2018

¿Adiós al dólar? China le pone 'fecha de caducidad' al dominio estadounidense


Enviado por Malcolm Rumbos:

¿Por qué la caída de EEUU será no solo financiera sino también política y cuándo China empezará a utilizar su nueva divisa, el 'petroyuán'? El economista Alexéi Grómov analiza el artículo de Tyler Durden titulado 'China's Rise, America's Fall' para la agencia FAN.

“Eliminar a los enemigos
EEUU solía aplicar medidas severas contra los países que se oponían a la hegemonía del dólar, aseguró Durden, que puso como ejemplo los casos de Irak y Libia, donde los líderes tantearon la posibilidad de vender su petróleo en euros y se enfrentaron a la violenta oposición de los estadounidenses. Ni Sadam Husein ni Muamar Gadafi fueron capaces de sobrevivir a este pulso.
“Sin embargo, Libia e Irak eran actores demasiado insignificantes para contrarrestar realmente la hegemonía del dólar. China es un país mucho más fuerte”, matizó Tyler.


El poder del oro
Durante los últimos años, China ha invertido muchas energías en convertir el yuan en un competidor serio para el dólar no solo en el comercio internacional o en el mercado petrolero, sino también en cuanto a convertir al yuan en moneda de reserva mundial.
China no está sola en estos planes y Rusia, como integrante del grupo BRICS, está interesada en el proyecto. Moscú, al igual que Pekín, se ha lanzado a la compra de oro, destacó Tyler.
Hace unos días, el periódico IrishIndependent ya informó de que Rusia estaba aumentando sus reservas de oro.

“… el Banco de Rusia más que duplicó el ritmo de las compras de oro y llevó la proporción de lingotes en sus reservas internacionales a la más alta de los 17 años de Putin en el poder, según datos del Consejo Mundial del Oro. Solamente en el segundo trimestre, representó el 38% de todo el oro comprado por los bancos centrales”, informó.

Más adelante el artículo pone de manifiesto cómo la compra de oro ha significado que Rusia evite la compra de monedas extranjeras, es decir, de dólares.
“La fiebre del oro está permitiendo que el Banco de Rusia siga aumentando sus reservas mientras se abstiene de comprar divisas por más de 2 años”, resumió.
China y Rusia disponen de grandes reservas de oro. Pekín produce el 12% del oro mundial y se queda con gran parte, sino la mayor parte, de todo lo que produce. El nuevo ‘petroyuán’ contará con el respaldo del oro, algo que según vaticinó el FMI hace décadas, ninguna moneda de papel debería tener.

Los ‘petroyuanes’ en acción
¿Quién usará esta nueva moneda? En los últimos años, China y Rusia han firmado muchos acuerdos bilaterales. Moscú y Pekín acordaron ignorar el dólar en la medida de lo posible y comerciar directamente con sus respectivas monedas nacionales.
Además, Japón y China también acordaron comerciar en yuanes. Pekín llegó a un acuerdo similar con Irán y ahora Teherán vende su petróleo en yuanes o en euros.
“¿Te has preguntado por qué Irán es parte del ‘eje del mal’ para Estados Unidos? Pues porque no usan el dólar”, explicó Grómov.
La misma situación se dio con Catar, que fue el primero en vender gas y petróleo en Oriente Medio en yuanes. Pronto Washington calificó a Catar como un patrocinador del terrorismo y sus aliados del golfo Pérsico tardaron poco en bloquear comercialmente a Doha.
Todos estos hechos son eslabones de una misma cadena, aseguró Grómov.
¿Adiós al dólar?

Según Tyler, en caso de que se reduzca la venta de petróleo en dólares, la demanda de la moneda estadounidense seguirá disminuyendo y el mundo comenzará a ver la deuda de EEUU de manera diferente. Al mismo tiempo, China reducirá su deuda y aprovechará el momento, destacó.
“Creo que las autoridades chinas lo ven. Esta es otra razón por la cual el objetivo chino, que es hacer del yuan una moneda internacionalmente importante, se ha vuelto mucho más imprescindible y urgente en los últimos años”, concluyó Tyler Durden en su artículo.

No obstante, según Grómov, todavía es pronto para hablar del final del dominio de EEUU. Los estadounidenses seguirán trabajando y realizando sus políticas, aunque el liderazgo del dólar se reducirá a medida que caduquen los bonos y los contratos de deuda en dólares. Junto con estos bonos, se desvanecerán el poder y la riqueza de las élites estadounidenses, resaltó el analista.”

Fuente: https://mundo.sputniknews.com/economia/201710271073516569-yuan-dolares-divisa-mundial/
rumbos200@gmail.com

viernes, 5 de octubre de 2018

"Las mujeres son siempre las más afectadas por esas políticas de austeridad”


Por Ilka Oliva Corado:

En Brasil se hablaba de derechos humanos, de políticas de inclusión, de un Brasil en los BRICS.  Se celebraba el Matrimonio Igualitario. Todo cambió en cuestión de segundos. En entrevista para Crónicas de una inquilina, Beatriz Cannabrava y Vanessa Martina Silva, ambas editoras en la revista brasileña Diálogos do Sul, hablan sobre la actual situación política de Brasil y de las futuras elecciones.


 ¿Qué sucedió  que el pueblo  fue incapaz de impedir  la destitución de Dilma o lo que es peor,  que no pudo impedir que Temer se convirtiera en presidente?

El gobierno del PT siempre fue un gobierno de conciliación.El partido abandonó el trabajo de base, desmovilizando el movimiento sindical y popular, mientras la derecha se articulaba en el Congreso, con el apoyo de los medios de comunicación. En el momento en que había que reaccionar, no había gente organizada con fuerza para reaccionar.

Había un enojo muy grande de la gente con la política. Los medios de comunicación hablaban todos los días de los equívocos y de los malhechos de corrupción que supuestamente el PT habría cometido. Así que esa gente que antes estaba organizada en los partidos políticos se quedaran o con vergüenza de defender el gobierno Dilma o en contra de él por la traición y si sumó a los manifestantes que querían la caída de ella.

Eran tiempos duros para defender a Dilma, había que tener mucho coraje para estar contra el golpe y quien estaba sofría duras golpizas, sobre todo en las redes sociales.

Pero es verdad también que hubo grandes manifestaciones, en São Paulo y Rio de Janeiro y otras capitales en defensa de Dilma, en contra del golpe, pero resultó que ese movimiento no logró hacer la confrontación.

¿Cuáles han sido los efectos de la reforma laboral de Temer? 

Desempleo, pérdida de derechos duramente conquistados en años de lucha.
Hoy si uno camina por una ciudad como São Paulo, puede mirar el aumento de la cantidad de personas sin hogar que tenemos. Hoy la cantidad de desalentados – personas que no tienen y que han desistido de buscar empleo – es tremenda, son 4.6 millones y el total de gente sin empleo ya es casi 28 millones.

Eso sí siente en el aumento de la violencia, el retorno del país al mapa del hambre.

Los sectores sociales que habían mirado alguna esperanza durante los gobiernos del PT fueron desechados y volvieron a la miseria, al trabajo intermitente.

Marielle, ¿qué simboliza Marielle para el pueblo brasileño?

Marielle simboliza la minoría que llegó a un espacio de decisión, luchando por los derechos de las mujeres, los negros y los desplazados.  Es un crimen de Estado que seis meses después, aún sigue sin resolverse. Y no se va a resolver, porque en ese crimen están implicados grupos poderosos y protegidos.

Y es precisamente por eso que es tan importante hablar de Marielle. Porque sólo estamos aquí discutiendo eso porque ella era concejal en Rio de Janeiro. Pero todos los días muchas Marielles y Andersons Gomes pierden la vida, o tienen sus hijos asesinados por el Estado y no pasa nada. En Rio, por día, tenemos 19 muertes porla confrontación del tráfico de drogas y la policía.

Tuvimos también el caso del niño Marcos Vinicius da Silva, de 14 años que murió a las manos de la policía con un balazo disparado del helicóptero de la policía. El joven estaba indo en dirección a la escuela y con uniforme. Eso no lo impidió de morir. Pero de él, nadie habla, ya se lo olvidaron todos.

De una u otra forma, el incendio del Museo de Río de Janeiro es responsabilidad de las políticas del gobierno de Temer, creo que es el golpe más grande que pudo darse a la cultura y es un mensaje directo al pueblo en resistencia. Buscaron acabar con la memoria histórica.

Sin duda, es un golpe a la cultura y a la memoria histórica de Brasil. El edificio se puede reconstruir, pero lo que había de documentos e resultado de investigaciones no hay como recobrar.

El mensaje al pueblo es que no si importan, no les toca nada que tenga que ver con nuestra cultura e historia. Ocurrió de facto lo que están haciendo también metafóricamente, que es quemar nuestra historia, quieren reescribir el golpe de 1964, diciendo que era una revolución. Y no son solo los que están en el poder, pero los que no están también.

Con ese movimiento de personas que apoyan al candidato Jair Bolsonaro, que niega la violencia del Estado y exalta torturadores… y que incluso habla cosas terribles al respecto del derecho de las minorías.
Entonces el museo fue una fatalidad, pero es la consumación de una voluntad misma de esa gente.

¿Cómo es vivir en una favela en tiempos de Temer?

Vivir en una favela es triste en cualquier tiempo.

Es difícil decir porque es necesario que estés viviendo en una favela para contestar eso. Ahora lo que podemos decir, sobretodo en Río de Janeiro, con la intervención federal, del ejército, es que la violencia si incrementó y el Estado mira a esas personas como enemigos.

Las mujeres obreras y campesinas y la comunidad LGBTI son las poblaciones más golpeadas por las políticas neoliberales de Temer.

Sin duda, las mujeres son siempre las más afectadas por esas políticas de “austeridad”, sean obreras o campesinas, o aún de clase media trabajadora.
Por eso cuando tenemos el riesgo real de un gobierno fascista, que es aún peor de lo que tenemos hoy, fueron esas mujeres las que se levantaron, son esas mujeres a decir #EleNão.

Temer no solo distanció a Brasil de la unidad que tenía con los países progresistas de la región sino que apoya políticas injerencistas de gobiernos fascistas que buscan regresar  a Latinoamérica a la época de las dictaduras.

Ya has dicho todo. La política exterior de Brasil ahora es un verdadero retroceso. Y es muy peligroso lo que tenemos por el rol histórico que el país ha venido desempeñando en la región, con un liderazgo importante, sobre todo en lo que toca la cuestión de Venezuela. Hoy se habla mucho de una intervención militar de EEUU en el país vecino y Brasil es fundamental para impedir que eso ocurra.
No puede ser distinto un gobierno que está totalmente a servicio del capital financiero y que llegó al poder por un golpe de Estado.

Hay un Brasil antes y después de Lula.  ¿Por qué no se llamó a un paro general indefinido cuando lo encarcelaron? Es la rebelión de los pueblos que luchan por si libertad la  que provoca los cambios en las naciones. ¿Qué sucedió?

Un paro general tendría que haber sido convocado por los sindicatos, con adhesión del movimiento popular. Lamentablemente, los sindicatos están desunidos, repartidos en varias centrales obreras que no se entienden.
La convocación de algo así precisaría de mucho tiempo para ser armada en Brasil y Lula mismo estaba en contra que se hiciera un lío. La realidad es que había ahí un misto de inconformidad y descreencia. Muchos no creían que se podría llevarlo a la cárcel. Y se lo llevaron.

El movimiento de mujeres fue el único que se movilizó, resultando esa movilización en las manifestaciones del sábado 29 de septiembre, por todo el país y en el exterior.

Sí, hay una apatía en el país desde el golpe de Estado. Muchos sectores de la clase media se quedaron paralizados al mirar el resultado de lo que ayudaron a hacer con la queda de Dilma.
Pero ocurrieron muchos actos contra Michel Temer, el Fora Temer, pero no tuvieron una unidad del ideal común. Ahora, con Bolsonaro, con la amenaza que es a los derechos de las mujeres, esas lograron unirse.
Pero eso no si originó de un movimiento social organizado, sino que de las redes sociales, un movimiento auto convocado, sin liderazgo y sin partido. Lo que es muy peligroso, pero que en ese caso logró reunir personas de diversos partidos políticos y, incluso, una minoría, de la derecha.
Importante decir también que el levante del 29S ocurrió en una clase media esclarecida, o sea que conoce el avance de la temática feminista y que dice que no va a aceptar retrocesos.

¿Qué papel ha jugado la izquierda que siempre ha sido afín a la derecha? Lo pudimos ver en la destitución de Dilma con su pasividad.

Siguen igual.  Dicen que son la verdadera izquierda y tratan de dividir aún más y confundir los electores.  Están con sus candidatos que tienen 9% y otros son solo trazos, con 1% o menos, y en el debate electoral juegan como los de la derecha, atacando a Fernando Haddad.

Quizá una ceguera histórica, quizá solo oportunismo, la historia va a juzgarlos y no creo que los pondrá en un buen sitio.

¿Logró unificarse con el progresismo después de Temer  o sigue siendo afín a las políticas  fascistas?

No sé si es cierto decir que son afines del fascismo, pero hacen un análisis que, desde mi punto de vista, es equivocado. Pero piensan que con la debacle del PT van a lograr hegemonizar la izquierda y no es lo que está pasando. Ni el PT va a acabar, ni serán vistos como alternativas.

La palabra cultura en tiempos de  un gobierno fascista es un grito de resistencia  de la población. ¿Está siendo cultural la lucha contra el gobierno de Temer?
La cultura cuando hecha con verdad es siempre revolucionaria y hay muchos colectivos que están haciendo ese movimiento contra Temer. Pienso que eso tuvo un papel fundamental en el imaginario colectivo de que es un gobierno golpista y que está en contra de los pobres y trabajadores. Eso es un trabajo de hormigas, despacito, pero que ahora sale a luz cuando todos los candidatos que son identificados con Temer no logran salir de los 10% en intención de votos.

¿Quién es y qué  representa Bolsonaro para Brasil? Bolsonaro que es el candidato de la extrema derecha.
Bolsonaro es el grito de las élites contra esas personas de abajo que han logrado salir para arriba. Es el grito de los militares que no fueron punidos por los crímenes que cometieron en la dictadura y que tienen miedo de una comisión de la verdad que apunte las atrocidades que hicieron. Es el grito de los hombres que no soportan que las mujeres tengan derecho y que puedan decir “no” y de los patrones que no pueden convivir con su empleada en el aeropuerto tomando el mismo vuelo para el Nordeste. Es el grito sordo de los machos que están en el armario y no pueden mirar la felicidad de los gays que se aman y que quieren construir una familia.
Es el grito del retroceso, de la barbarie, de una vuelta atrás a los tiempos en que se quemaban las brujas junto a los libros y todo conocimiento realmente libre.

¿Quién es y qué  representa Haddad? Que es quien ha tomado el lugar de Lula debido a su encarcelamiento.

Fernando Haddad es simbólicamente el contrario. Es la civilización en la pelea contra la barbarie. Es importante retomar aquí un poco de la trayectoria que tiene y por qué es el escogido por Lula.

Durante los gobiernos del expresidente Lula, Haddad fue el ministro de la educación responsable por programas importantes como el Prouni, el Fies, el Sisu que ponieron los pobres dentro de las universidades públicas y privadas, garantizando lo que fue un slogan del gobierno Lula “la hija de la empleada doméstica ahora es doctora”. El incrementó el acceso al a la enseñanza superior en 110%.

Después, fue alcalde de la mayor ciudad del país, São Paulo. Ha hecho un trabajo realmente bueno, sobretodo en la movilidad urbana (si uno conoce São Paulo sabe lo terrible que es moverse aquí). Se quedaron famosas las ciclo vías de la ciudad.

Pero en 2016 él intentó la reelección pero perdió en primera vuelta por la dura campaña de los medios de comunicación en su contra y por el odio al PT que se miraba en ese entonces (en esa votación, el partido ha disminuido muchísimo) o sea: no perdió por sus errores (solamente) sino que por una coyuntura que estaba contra él.

ilka@cronicasdeunainquilina.com

martes, 11 de septiembre de 2018

La noción de imperialismo: vigencia y debates

Por Manuel Laguarda:
A propósito del imperialismo y de los imperialismos

El concepto de imperialismo es central para los principios, valores y definiciones de la izquierda. Movimientos y partidos de izquierda en distintas partes del mundo, entre ellos el Frente Amplio, se definen como “antiimperialistas”. ¿Cuál es la vigencia y pertinencia de esta definición? ¿Qué aspectos del concepto se mantienen y cuáles han cambiado en las últimas décadas? Esta será la discusión de Dínamo este mes.
La definición antiimperialista es parte de la identidad de la izquierda. Esto es así porque la categoría imperialismo sigue siendo válida para comprender muchos de los dramas e injusticias del mundo contemporáneo, así como algunas de las restricciones que pesan para limitar la capacidad de construir democráticamente el futuro por parte de la comunidad nacional o de la región latinoamericana.

En América Latina la referencia al imperialismo y al antiimperialismo apunta indiscutiblemente a Estados Unidos, la potencia hegemónica en la región desde que sustituyó en ese lugar a Gran Bretaña, por lo menos después de la Segunda Guerra Mundial. Y las tropelías y agresiones imperialistas jalonan la historia de nuestra región hasta el presente.
¿El imperialismo es uno solo? Si la respuesta es afirmativa, ¿se trata del imperialismo norteamericano o del imperialismo global? ¿O, por el contrario, son varios los imperialismos, y en ese caso igual se podría hablar de un imperialismo global que los abarca o enmarca?

El término “imperialismo” puede emplearse por lo menos con dos acepciones. En un sentido muy amplio, aplicable a cualquier época histórica o contexto, se utiliza como hegemonismo o dominación de un poder internacional sobre otro, al cual condiciona o limita. En un sentido más restringido, como lo teorizaron Hobson, Lenin, Hilferding y Luxemburgo hace más de un siglo, el imperialismo es una etapa de desarrollo y expansión del capitalismo, el cual para sobrevivir necesita de la expansión permanente.

Dentro de la teoría marxista, otros aportes deben ser tenidos en cuenta. Robert Cox (1983) ha aplicado los conceptos gramscianos de hegemonía a las relaciones internacionales para explicar el actual fenómeno del imperialismo. David Harvey, en El nuevo imperialismo (2003), retoma los desarrollos de Rosa Luxemburgo para plantear lo que él llama “solución espacial”, la cual, junto con la acumulación por desposesión (privatizaciones, reestructuraciones de las sociedades, guerras y reconstrucciones posteriores), marca la expansión y la dinámica mundial del imperialismo, que no se limita así a actuar subordinando a las clásicas periferias.

Leo Panitch (2004) critica a la teoría marxista clásica del imperialismo por haber sobrestimado lo económico y subestimar lo político. La globalización ha disuelto la coherencia de las burguesías nacionales y ha creado una clase dominante transnacional. En esta última perspectiva podría hablarse del imperialismo en singular, si nos ubicamos a nivel del modo de producción capitalista en su conjunto actuando a escala mundial, y también podría hablarse de múltiples imperialismos y de la competencia y lucha entre ellos como rasgo justamente de la época que define al fenómeno imperialista.

Hay autores que plantean que a partir de la tercera revolución industrial y del fuerte empuje de la globalización de los 80 y 90, el capitalismo habría entrado en una tercera fase, o una segunda fase del imperialismo. Es lo que describimos como hegemonía del capital financiero transnacional, cuyo resultado es la crisis civilizatoria actual que abarca a todo el planeta.

Asumir la globalización del capitalismo como fenómeno incuestionable –por encima de países y de fronteras– no nos lleva al extremo de negar el papel de los centros de poder nacionales que se disputan la hegemonía mundial y que dan lugar a una suerte de lucha interimperialista, que recuerda a la que precedió a la Primera Guerra Mundial. Y ahí entran en juego –por lo menos– los imperialismos de Estados Unidos, de Rusia y de China.

En el mundo unipolar de la década de los 90 era indiscutible la hegemonía del imperialismo de Estados Unidos, contestada en el multipolarismo de los años más recientes. Hoy asistimos a procesos de reestructuración del capitalismo que podrían llevar a una rehegemonizacion de Estados Unidos. Pero pueden darse contradicciones a múltiples niveles, entre las potencias imperialistas y, a su vez, entre ellas o cada una de ellas y el capital transnacional. Por ejemplo, algunas de las líneas que representa Trump y que le permitieron triunfar van en esa última dirección.

¿Cómo nos paramos ante esa realidad? Afirmando la soberanía nacional, buscando la integración regional, apostando al multipolarismo y al derecho internacional, enfrentando y denunciando a todos los imperialismos. Un mundo equilibrado, con múltiples centros de poder, es preferible a un mundo unipolar, cualquiera sea el polo.

Pero nuestra perspectiva es más radical que la de, por ejemplo, el Foro de San Pablo (FSP), que plantea el dilema como una oposición entre Estados Unidos y los BRICS (Rusia o China). El capitalismo global es una totalidad. El camino no pasa por sustituir a Estados Unidos por Rusia o China. La opción es socialismo o barbarie, y hay que plantearse una gobernanza mundial democrática: globalizar la democracia para que ella prime sobre los mercados.

Visiones como las del FSP niegan la realidad de que Rusia y China son potencias capitalistas e imperialistas, tanto se entienda al imperialismo en la clásica acepción marxista, o como la necesidad del capitalismo, que ha llegado a cierto nivel de desarrollo de expansión y actuación a una escala mayor, entendida como dominación y hegemonismo.

En el caso de la ex Unión Soviética, sus específicas contradicciones trabaron en su momento el tránsito al socialismo y hoy Rusia asume un desarrollo abiertamente capitalista, con fuerte peso del Estado y rasgos autoritarios y mafiosos. En su pretensión de hegemonizar Eurasia, el gobierno de Putin desarrolla una política imperialista en esa parte del mundo en continuidad con los intereses y metas geopolíticas de la época zarista y comunista. Y financia y sostiene a la extrema derecha europea, además de cruzar elogios con Trump, exaltar los valores más tradicionales y conservadores de la iglesia ortodoxa y la Santa Rusia y apoyarse en ideólogos neofascistas como Alexander Duguin.

Y China es socialista sólo de nombre. Es una formación económico-social sui géneris sin democracia, con sindicatos controlados por el Estado: el paraíso ideal de los capitalistas. Es el lugar donde se extrae la mayor plusvalía de los trabajadores en el mundo. Y sus grandes empresas, que campean por el mundo China es el paradigma exitoso de la globalización, son asociaciones entre el Estado (o sea, el Partido Comunista) y la burguesía china (muchos de sus miembros integran dicho partido), con participación de las multinacionales en algunos casos.
Todo lo anterior no implica negar u olvidar todos los crímenes del imperialismo occidental, ni exculpar a Estados Unidos de sus antecedentes.

En el caso de los BRICS, no son una alianza estructurada o estable. Tienen potencialidades, tienen proyectos (como fondos de financiamiento y bancos comunes), tienen contradicciones e intereses contrapuestos entre ellos mismos. Pero la sola presencia de Rusia y China en el mundo actual es positiva, porque equilibra el mundo en el sentido del multilateralismo y contrabalancea el poder de Estados Unidos.
Una real perspectiva antiimperialista pasa por denunciar a todos los imperialismos y por defender y promover la paz, el diálogo, la democracia y el derecho internacional.
Manuel Laguarda integra el Comité Ejecutivo del Partido Socialista.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Hoy el blanco es Venezuela pero estratégicamente es China

Por Emilio Marín:


Trump y Tillerson, contra la soberanía de América Latina
En su informe del Estado de la Unión, Donald Trump tuvo expresiones imperiales respecto a Venezuela, China y Rusia. En la misma línea arremetió su canciller unos días después. Están atacando la soberanía de América Latina y el Caribe.

Las declaraciones injerencistas del jefe de la Casa Blanca y su secretario de Estado contra países latinoamericanos y caribeños, y contra las relaciones soberanas que éstos mantienen con China y Rusia, son fruto de la desesperación norteamericana.



Es que antes de esas expresiones tan imperiales, la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe había celebrado en Chile el II Foro Ministerial China-CELAC, en enero pasado. Desde el surgimiento de esa comunidad en 2012, pero también desde antes individualmente o en agrupamientos como el Mercosur, Unasur y el BRICS, Beijing mantiene relaciones estrechas con la región, habiéndose convertido en uno de sus principales socios comerciales. Es el número uno de Brasil a partir de 2009.

Por la importancia de la reunión asistió el canciller chino Wang Yi, que luego viajó a Uruguay, para conmemorar los 30 años de relaciones entre los dos países, con eventos culturales muy celebrados.
El vínculo sino-iberoamericano es de larga data y viene progresando de más en más. Incluso cuando es reciente, como con Panamá, de junio del año pasado, el avance es veloz. El 5 de febrero se hizo en Panamá la primera reunión técnica para definir la factibilidad del proyecto ferroviario Panamá-David, en la frontera con Costa Rica. Es parte de los 22 convenios firmados a poco tiempo de establecer relaciones diplomáticas.

El tren está dentro de la Nueva Ruta y la Franja de la Seda ("One Belt, one road", OBOR, “Un cinturón, Una ruta”), el gran proyecto asiático para crear una red de comercio e infraestructuras que lo conecte con el resto de Asia, Europa, África y América Latina.

De allí el odio y la desesperación de la administración Trump, que reacciona con la brutalidad considerar que gente extraña está metiéndose en su “patio trasero”. A la bestia imperial le cuesta entender que América Latina y el Caribe es una región soberana que aspira a ser zona de paz. No es su “patio trasero”.

Groserías por partida doble
Si bien los ataques venían de antes, se puede poner un jalón en el mensaje sobre el Estado de la Unión, brindado por Trump el 30 de enero ante el Congreso y televisado al país. Allí planteó: “enfrentamos a lo largo del mundo regímenes parias, grupos terroristas y rivales como China y Rusia que desafían nuestros intereses, nuestra economía y nuestros valores”.

Además de tirar con munición gruesa contra sus obsesiones (Corea del Norte e Irán, en ese orden, otras veces fue a la inversa), no le mezquinó pólvora a sus blancos favoritos en la región, Venezuela y Cuba, orden que también suele invertirse en las prioridades. “Mi Gobierno también ha impuesto duras sanciones a las dictaduras comunistas y socialistas de Cuba y Venezuela”, bramó el platinado de extrema derecha, tan derechista que al insistir en su muro fronterizo con México parece estar poniendo los cimientos de otro Tercer Reich.

Las cosas son exactamente al revés de como las presentaba el mediocre orador leyendo del Telepromter: la víctima es Venezuela, con 50 sanciones económicas y financieras de Estados Unidos, que quiere estrangularle la yugular petrolera. La supuesta “dictadura” bolivariana ha convocado a elecciones presidenciales para abril próximo y Nicolás Maduro ha aceptado ser candidato. Washington, en vez de alentar a los opositores de la MUD a esa disputa, los insta a boicotear el comicio, hablando de fraude.

Y no sólo eso, sino que las descalificaciones de Trump continuaron con las amenazas que blandió Rex Tillerson contra Caracas en su semana de gira por Latinoamérica.

Ex CEO de Exxon
Tillerson, ex CEO de Exxon Mobil, está completando un periplo iniciado en México y continuado por Argentina, Perú, Colombia y Jamaica. Sus objetivos eran varios. No podían faltar la búsqueda de buenos negocios para sus corporaciones y bancos, de allí su buena onda y elogios a la gestión económica del gobierno de Mauricio Macri, así como búsqueda de acuerdos en materia de seguridad, con lo que implica en política y negocios, ejercicios conjuntos, venta de armas, bases militares, etc.
Esos condimentos nunca faltan en las giras de los enviados imperiales, máxime si son del palo empresarial como este hombre del riñón petrolero. Sin embargo, el dato saliente de su gira no parece haber sido ese aspecto sino la búsqueda de consenso para actuar contra el gobierno de Venezuela. Quiere sumar aliados para un bloqueo petrolero contra PDVSA.

En ese sentido los interlocutores estuvieron bien elegidos. Enrique Peña Nieto, Macri, Pedro Pablo Kuczynski y Juan Manuel Santos son parte destacada de la minoría de la OEA que compone el “Grupo de Lima”, que promueve las sanciones contra Caracas orquestadas por el Departamento de Estado y el secretario de la OEA, el uruguayo Luis Almagro.

Fortalecer ese polo anti bolivariano reconoce varias urgencias políticas. Una, como quedó consignado, en abril habrá elecciones en Venezuela y una eventual victoria de Maduro daría al traste, al menos por un cierto tiempo, con las guarimbas e intentos de golpe de Estado. Tillerson alentó abiertamente una solución golpista durante su gira y respondió muy bien Vladimir Padrino López, ministro de Defensa chavista.

La otra urgencia de los neoliberales es que también en abril se realizará en Lima la VIII Cumbre de las Américas y Maduro tiene intención de concurrir. Trump también debería ir, pero por ahora duda para no darle al bolivariano la chance de confrontar política y diplomáticamente. El arsenal estadounidense tiene misiles de todas las potencias pero anda escaso de argumentos políticos.

Tiran contra Beijing
El día antes de iniciar su gira latinoamericana, el canciller estadounidense disertó en la Universidad de Texas, en Austin, y atacó a China. Manifestó: “América Latina no necesita nuevos poderes imperiales que solo buscan beneficiar a su propio pueblo. El modelo de desarrollo de China, liderado por el Estado, es una reminiscencia del pasado. No tiene que ser el futuro de este hemisferio”.
Como si esas críticas no hubieran sido fuertes contra China, escaló el lenguaje y habló de “posibles actores depredadores que ofrecen un camino atractivo para el desarrollo que puede conllevar ganancias de corto plazo a cambio de una dependencia de largo plazo”.
Un psicólogo analizaría los mecanismos de proyección en la mente del petrolero: quienes actúan como depredadores de la región y como poder imperial son los EE UU.

La actuación de los bancos norteamericanos, FMI y grupos más ilegales como los “fondos buitres”; las bicicletas financieras y fugas de capitales a paraísos fiscales yanquis de Delaware, Nevada, Florida, Wyoming, Arizona y Georgia; las contaminaciones que provocan sus empresas mineras y otras ligadas al agrobusiness como la tristemente célebre Monsanto; las 872 bases y misiones militares en todo el mundo, de las cuales 76 están en América Latina y el Caribe; el apoyo a los sangrientos golpes militares-cívicos en la región en los años ‘60 y ‘70 pero continuados en años recientes en Honduras y Paraguay, etc, las torturas e ilegalidades de la cárcel de Guantánamo que usurpa en Cuba, el bloqueo ilegal contra la isla socialista condenado en la ONU desde 1992, etc, son cargos firmes en el prontuario de USA.

Si no fuera trágico causaría risa la andanada de Tillerson contra Rusia, acusada de vender armas y equipos militares a “regímenes hostiles que no comparten ni respetan los valores democráticos como Cuba y Venezuela”.

El cronista cree que en esos dos países hay una democracia superadora a la plutocracia norteamericana, con mejores índices de participación y transparencia. Washington habla de este tema siendo el proveedor de armas y partidas millonarias para regímenes de Israel y Arabia Saudita, tan poco democráticos para con su gente y los pueblos vecinos. EE UU, tan poco pacifista, gastará 1,2 billones de dólares para mejorar su arsenal nuclear y el desarrollo de un nuevo misil nuclear marítimo de crucero.

Ganar-ganar
En el II Foro Ministerial China-CELAC en Santiago de Chile, se constató que China es el principal socio de la región, con datos duros. Entre 2005 y 2006, el banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportaciones-Importaciones de China otorgó 141.000 millones de dólares en préstamos a países latinoamericanos y caribeños. Los préstamos de capital chino superaron los préstamos del Banco Mundial y del BID. De los préstamos, 31 fueron destinados a proyectos energéticos y otros a 24 obras de infraestructura. Venezuela recibió los mayores préstamos, seguido por Brasil, Ecuador y Argentina, con 5.000 millones de dólares para las represas en Santa Cruz.

Si a eso se suman los proyectos de la Nueva Franja y Ruta de la Seda, se verá que con Beijing salen ganando ambas partes, todos los socios. Menuda diferencia con la relación desigual con Washington, que la sufre Argentina, a la que le aumentaron los aranceles para su biodiésel al 73 por ciento, arruinando exportaciones por 1.200 millones de dólares. Ni siquiera los limones argentinos pueden ingresar sin trabas. El imperio trata a sus subordinados como a un limón: exprime, succiona y tira a la basura.

ortizserg@gmail.com

sábado, 12 de noviembre de 2016

Los procesos de integración en Suramérica

Por: Manuel José Montañez Lanza (*)

Prefacio. El presente trabajo tiene como propósito realizar aportes conceptuales y teoréticos a los fines de la mejor comprensión del tema que nos ocupa; valga decir, los procesos de integración en suramérica en el marco de la unidad de las naciones y de los pueblos que los constituyen y sus gobiernos, con el objeto de fortalecer la doctrina de seguridad y defensa integral que les ampara, su soberanía y autodeterminación, frente a fenómenos sociopolíticos extraterritoriales que pongan en peligro su existencia.

Histórico. La integración en suramérica tiene sus orígenes desde el mismo momento en que ocurrió el nacimiento del Estado Nación en nuestro Continente siendo su primer intento formal el impulsado por el Padre Libertador, Simón Bolívar, quien en el marco del Congreso Anfictiónico de Panamá tenía previsto (una vez concretada la independencia de Cuba y Puerto Rico), lograr la independencia de esos hermanos insulares a lo cual giró instrucciones al Gral. Santander para que reuniera una flota naval y recursos militares que permitieran apoyarlas para una vez liberadas incorporarles al conjunto de los países ya existentes de cara a las acciones programadas y estimadas por él. Como conocemos, dicha iniciativa instruida al prócer colombiano fue abortada por descaro extranjero; injerencistas quienes por una parte torpedeaban al imperio español pero a la vez bloqueaban también, las pretensiones solapadas del imperio británico de mantener su posicionamiento en la Región y en paralelo, desarticulaban cualquier iniciativa contraria a los designios plasmados por los Estados Unidos en la Tesis Doctrinaria del monroísmo: “América para los Americanos”… 

Para ello, involucraron en sus iniciativas a sectores de los denominados “blancos de orilla” (ciudadanos de origen español pero nacidos en “Tierra de Gracia”), que se oponían en cierta medida a la Corona como también a la propuesta emancipadora que realmente encarnaba Simón Bolívar. Desde las nóveles repúblicas (la naciente Venezuela y la Patria de Santander), surgían grupos perturbadores a tales fines. En el caso Colombia, Santander, pese a ser instruido para concertar una poderosa fuerza militar para liberar a Puerto Rico y continuar la gesta libertaria en Cuba, dilató las acciones -que nunca finalmente llegaron a concretarse- a instancia del representante norteamericano con quien se había reunido para sabotear la propuesta Gran Colombiana de Integración. Más adelante, el Gral. Páez haría lo propio.

Tras suyo, actuaba la ‘Cosiata’ organización política valenciana a cuyo mando se encontraba lo más granado de la rancia oligarquía carabobeña quienes sostenían cofradías en favor de los derechos monárquicos de Fernando VII.

De allí en adelante y con posterioridad al asesinato del “Abel de América”, Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre; el repliegue táctico de otros próceres acá y allá; el fallecimiento del Padre Libertador, la dispersión sumada a la traición política y económica (dentro y fuera de Venezuela), se posesionó del territorio nacional y continental ocasionando una virtual desintegración -en términos del Proyecto Bolivariano- haciendo que las clases dominantes en cada uno de los países emergentes y junto a éstas, las burguesías criollas, comenzaran a impulsar sus propias iniciativas apegadas a intereses neo coloniales -primero europeos luego norteamericanos- que mantuvieron por mucho tiempo subsumidos los Pueblos y gobiernos de la Región a planes asociados a intereses extranjeros de dominación.

“Patio Trasero”; “Repúblicas Bananeras” entre otros, fueron y son preceptos nacidos producto de la usurpación que como tal es negadora de libertad e independencia, soberanía y autodeterminación de nuestros países.

Desarrollo. A la luz de lo anterior, en el siglo pasado surgieron en consecuencia, modalidades de integración (en toda Suramérica, Centro América y el Caribe), que permitió apuntalar proyectos inscritos dentro de la “Tesis de las Relaciones Centro Periferia” (valga decir de dependencia), que asociados fundamentalmente a la actividad económica, se encontraban subordinados a principios foráneos de corte imperialista, siendo ellos realmente los que determinaban por medio de sus servidores internos, el devenir histórico de la Patria Grande.

De allí que sin temor a equívocos, podemos afirmar que todas las formas de integración suramericana ocurridas en el siglo XX -no obstante que alguien pudiera indicar ingenuamente que se encontraban preñadas de buenas intensiones-, ésas, hasta la aparición de La Alba y Unasur, fueron y son enunciados de un modelo de integración vinculado, básicamente, a la tesis económica según la cual, solo el capitalismo en su expresión más radical, el globalismo neoliberal, sería finalmente la vía para remediar los problemas de la humanidad.  La crisis nacida en los Estados Unidos cuyo impacto y desarrollo también se reprodujo en toda la Unión Europea (burbuja financiera e inmobiliaria), nos demuestra cuán incierta es esta perspectiva.

No en balde, la vigente crisis que como segundo crack germina nuevamente en USA, con pivote en todas las naciones y países que a nivel planetario se mantenían subordinadas al modelo económico hegemónico, nos indica la imperiosa necesidad de revisar y reflexionar en cuanto a lo táctico y estratégico; geopolítica y geoeconomía, de quienes desde otras latitudes intentan modificar las estructuras supra nacionales existentes con el propósito de imponer (a la luz de una nueva división internacional del trabajo y el capital), en la Región constructos que les garanticen consolidar la fase neo imperial del capital que procura imponer un gobierno global trasnacional corporativo en sustitución del estado moderno. A la par y sin comprender el escenario emergente, en su justa dimensión, aun persisten intentos moderados por parte de dirigentes nacionales para transformar sus realidades en forma individual cuya actuación no responde a la idea de impulsar propuestas de integración y unidad de los pueblos y sus gobiernos para la emancipación y autonomía total.

De allí la importancia de consolidar las nacientes nuevas estructuras, tanto para poder presentarnos en las mesas de negociación internacionales como para ser tratados en términos de iguales y con respeto, con los pares internacionales; lo que permitirá indefectiblemente, resolver a partir de los pactos y acuerdos que se suscriban, los entuertos que como tales, entraban los procesos nacionales.

La realidad mundial y la geopolítica que se dibuja como consecuencia de las nuevas expresiones de lucha social, indica que si realmente queremos forjar una Patria Grande con unidades sólidas a su interior, debemos impulsar voluntariamente preceptos y nuevos constructos politológicos que aparten definitivamente del glosario vigente, visiones egoístas (enmarcadas dentro de las corrientes positivista y  funcionalista del pensamiento sociológico democrático burgués), que solo permiten afianzar estándares infiltrados por quienes controlan el poder mundial, a través de aquellos que como parías, se han convertido en sus enlaces nacionales; el fin último sería, no solo asegurarse como proyectos sino fundamentalmente, desarticular toda propuesta e iniciativas que ponga en peligro su visión hegemónica y elitista. De lo que se trataría es de coartar toda actuación que permita la liberación plena y la construcción de un modelo societal de unidad, integrado e integrador y no excluyente como así lo sostiene la propuesta que los EE.UU. y la UE, plantean hacia toda América del Sur, Centro América y El Caribe.

Visto lo anterior y no obstante algunos logros parciales en el pasado reciente, instituciones supra nacionales como: CAN; MERCOSUR; CARICOM; MERCADO COMÚN CENTRO AMERICANO “MCCA”; GRUPO DE LOS TRES “G-3”; PACTO DE SAN JOSÉ; CONTADORA; GRUPO DE RÍO; ALCA O TLC; TIAR; OTAS; OEA; CONVENIO ANDRÉS BELLO entre otros, visto su impacto e implicaciones, necesario es su revisión para evaluar su vigencia según el nuevo derrotero histórico que en lo político-económico pero también desde lo social-cultural, hay por construir.

No cabe la menor duda en afirmar que después de la oferta de Integración concebida en el ‘Congreso Anfictiónico de Panamá’, solo con posterioridad y después de un largo transitar, hoy por hoy, podemos afirmar que emergen distintas y novedosas promesas de unidad de los pueblos (La Alba, Unasur, Celac, BRICS, ASA), surgidas como iniciativas en cuyos textos -no contemplados en anteriores propuestas- se expresan verdaderos compromisos políticos, culturales, militares, económicos pero fundamentalmente sociales, para propulsar una tesis de unidad para la liberación y así poder afirmar a futuro, que realmente se puede ser democrático, socialistas y exitosos, con base a la idea de la participación y el protagonismo popular estimulando de manera firme y contundente la tesis de la autodeterminación, la soberanía nacional y la Justicia Social Internacional en el cuadro de un esquema Multipolar y Pluripolar.

Conclusiones. Difícil es, fuera de una perspectiva científica, realizar un balance sobre el triunfo de los actuales procesos de integración suramericanos y especialmente, respecto del mayor éxito de uno de ellos, pues el análisis responde siempre al basamento o soporte político ideológico que le sustenta, lo construyó o elaboró.

En otras palabras, el éxito derivará no solo del balance que se haga de sus pragmáticos resultados sino también, del “cristal” con que se mida u observe el referido mecanismo de unidad e integración a la luz de la filosofía que le sustenta.

Es preciso decir que en mayor o menor grado cada uno de ellos ha tenido logros y desaciertos siendo que los mismos no pueden ser tabulados aisladamente. Antes por el contrario, deben ser observados en el cuadro de una perspectiva holística que no deje por fuera las razones reales que conllevaron a su creación; el momento histórico de su instauración; factores de poder vinculados a su nacimiento y particularmente, a los sectores sociales y grupos de interés realmente favorecidos (nacional e internacionalmente), de estas instancias supra nacionales implementadas.

Visto lo anterior, es beneficioso destacar la importancia del o los procesos de integración que como tales, son un adelanto a una idea cuyo fin, mal que bien, responden a la “tesis correcta” de no seguir actuando de forma aislada frente a la realidad, al entorno más cercano o ante la Comunidad Internacional pues como tales facilitan el desarrollo y éxito, sin lugar a dudas, de los procesos económicos, culturales, políticos, militares, sociales e históricos que estimulan su nacimiento. El problema surge, cuando se descubre que quienes realmente los patrocinan y promueven, los direccionan en atención a sus intereses más de las veces adversos a los pueblos y naciones que los adoptan, pervirtiéndose el fin último de su creación.

El estudio histórico sobre actuales mecanismos de integración (preferimos indicar Unidad de los Pueblos), permite revelar sobre sus debilidades cuya frágil existencia -pues no han respondido del todo a lo esperado de ellos-, atenúa la afirmación de reales y futuros éxitos. Lo anterior, fortalece la posibilidad de presentar nuevas propuestas e iniciativas, como efectivamente sucede, más acorde con la nueva realidad que se conduce y porque no, cabalgamos en los actuales momentos. Se forza obligatoriamente el nacimiento de novedosas estructuras que garanticen la concreción del escenario que prorrumpe para que se perpetúe correctamente en el tiempo y en el espacio.

Sostenemos que las organizaciones supranacionales hasta ahora existentes, por su carga etiológica y el origen socio-económico-político de quienes las promueven, geopolíticamente hablando (sea desde lo nacional o internacional), manejan y sostienen una carga ideológica positivistas que se inscribe dentro de las teoría elitista y excluyente de la filosofía burguesa vinculada al estructural funcionalismo; en tanto que las que se suscitan a contra corriente, pretenden ser inclusivas y holísticas desde la perspectiva social. La primera estimula la visión maltusiana que propone básicamente, que el fuerte se impone sobre el débil, en tanto que la otra, expresa la autodeterminación con base a la complementariedad e imbricación para soportarse unos con otros.

En definitiva y para culminar, no obstante que dejamos los espacios abiertos para continuar la sana discusión e investigación sobre el particular, la propuesta de Unidad e Integración más exitosa, a nuestro juicio, será aquella que permita desde su interior, resolver e incluso satisfacer la disyuntiva existencial (libertaria), de los Pueblos y Naciones a través de quienes como Líderes (mandando quien debe obedecer), gerencian u orientan los respectivos gobiernos; siempre y cuando, éstos sean realmente expresión de la voluntad popular mayoritaria lo que se revertiría en garantía para las futuras generaciones, hacia la consolidación de un camino verdadero y efectivamente preclaro, que lo resumimos en las palabras y pensamiento del Padre Libertador quien sostuvo alguna vez, que el mejor gobierno (subrayado nuestro), es aquel capaz de otorgar la mayor suma de felicidad posible.

monlan2001@gmail.com

(*) Politólogo e Internacionalista Venezolano

     Magíster en Seguridad y Defensa