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miércoles, 9 de septiembre de 2020

Pepito


Por Jorge Aniceto Molinari:

Tengamos presente el llanto de Manini en el velorio del Ñato. Tengamos presente las afirmaciones de Lucía de que con Manini se podían llegar a acuerdos.

Hace poco cuando se habló del desafuero a Manini el Pepe dijo que no lo votaría porque si le quitaban los fueros "se iba a hacer la víctima".



Ahora en la semana previa dice la enorme falsedad como que si lo desafueran el FA no le votará el reintegro si la Justicia no encuentra motivos para enjuiciarlo.
Esto es terrible por donde se lo mire.

Se mete a adelantar una acción del FA sin haber consultado a nadie

Le adjudica al FA una acción totalmente antidemocrática como la de no devolver los fueros si no hay lugar a nada

 Eso va contra toda la historia parlamentaria del FA y de los demás partidos. Eso jamás ocurrió.

La única intención es entreverar bien la madeja para que el desafuero no prospere. Ahora le está dando a unos cuantos el enfermizo argumento de que:"Ah! Si no le devuelven los fueros cuando acabe la acción de la Justicia, entonces no lo desaforamos nada"

¿Me pregunto hasta cuándo esta persona nos va a seguir entregando a todos los uruguayos atados de pies y manos a Cabildo Abierto o sea al núcleo duro de la más sangrienta dictadura que tuvo nuestro país?

Mi reflexión:
El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. En este caso es al revés. Comparto tu análisis salvo como lo culminas. El único antídoto contra las debilidades humanas es el programa y la lucha por él, así el ser humano se dignifica. Artigas un genial conductor en sus tiempos, hizo de los corsarios –sus calañas no las desconocía -, seres humanos capaces de colaborar en los mares del mundo con la lucha del protector de los pueblos libres.

Mujica ha hecho de su vida un compendio de todo tipo de intenciones, pero lo más grave es como llega a defender un programa y luego con la misma facilidad, lo abandona.
Hoy en la izquierda esto no se entiende, y solo se atina a reivindicar cargos, así nos va. Hagamos el esfuerzo por volver al método de los maestros.

sipagola@adinet.com.uy

sábado, 4 de julio de 2020

Los Argentinos y Uruguayos unidos por Artigas, no seremos nunca paraísos fiscales, unos de otros.


Por Norma Ferreyra: 

Los enemigos de Artigas, fueron los mismos que lo fueron de los argentinos bien nacidos y patriotas. A nadie escapa que la oligarquía radicada hasta hoy,  principalmente, en la ciudad autónoma de Bs As, es la misma que clamaba por un Rey inglés que reemplazara al Español, desde mucho antes de 1810,

Fueron los mismos gringos, que llegaron a estas tierras para saquearnos. Sin dudas, ellos trataron  de exterminar a los pueblos originarios y a nuestros gauchos. Los que instaurados como una forma de gobierno, no supieron valorar a Artigas, s Belgrano y a tantos héroes, en ninguno de los dos países.


Por eso, Artigas debió morir en Paraguay. Y por supuesto, fueron sus descendientes los que luego, transformaron a Uruguay en un Paraíso Fiscal, mal encubierto y  que los mejores uruguayos, como los del Frente Grande tuvieron que ir  limpiando, para ganar en dignidad y en orgullo del  país hermano.

 Por eso,  las palabras de Pepe Mujica, el político uruguayo más popular y reconocido en todo el mundo, siempre son tan claras y precisas. Y no nos enoja, cuando se refiere a algunos de nosotros con términos que muchos, no entienden.

Pero mejor, veamos: “Artigas según Artigas”: “ yo no hice otra cosa que responder con la guerra, a los manejos tenebrosos que el Directorio me hacía, por considerarme enemigo del centralismo, el que distaba un paso de ser  el realismo , o sea, la monarquía.  Pero los Pueyrredones  y  sus acólitos querían de Bs As, una nueva Roma imperial, mandando a sus procónsules a gobernar a las provincias militarmente y despojarlas de toda representación política, como lo hicieron rechazando a  nuestros diputados al Congreso que lo pueblos de la Banda Oriental habían nombrado y poniendo precio a mi cabeza”…..

Pero yo digo, que los uruguayos no necesitan que les diga quién fue Artigas, pues él ha dejado sus huellas no sólo en Uruguay sino aquí, en Argentina.

Un ejemplo de que no estaba equivocado con lo malo del centralismo, lo vemos ahora, cuando tenemos un presidente que sólo ve y decide por la Provincia de Buenos Aires y su Ciudad autónoma, respecto a las prórrogas del encierro, relacionado con la actual Pandemia de Covid-19 que dirige Soros desde el exterior junto a la OMS y donde las demás provincias tienen escasísimos muertos, porque la midan como la midan, los resultados se ven por los muertos, no por falsos y oscuros testeos, o el ocultamiento de las estadísticas de los muertos por otras enfermedades virósicas e infecciosas. Sabiendo, además, que el miedo y la miseria, traerán más muertos que el Coronavirus actual y que ya se duplicaron los suicidios en mi país.

Si bien nuestro político máximo, que fue Juan Domingo Perón, dijo que: “los pueblos nunca se equivocan”, yo voy a responderle: “en la partidocracia, los pueblos pueden equivocarse” porque como decía Artigas: ” el centralismo es una Monarquía encubierta” y sintetizando, yo quiero agregar a lo que dijo nuestro  ex Presidente: “Los pueblos pueden equivocarse, en este sistema de falsas democracias, pero lo que no pueden es tropezar dos veces, con la misma piedra”.

 Por lo que pienso que los actuales presidentes de Argentina y Uruguay, no deberían ser reelegidos. El nuestro, por acceder al poder fingiendo ser peronista, con el voto prestado y mayoritario de ese partido, para luego gobernar como un traidor absoluto de esa doctrina universal, que en las calles grita :”Ni yanquis, ni marxistas…Peronistas” y que se basa en la Justicia social, que consiste en dar trabajo y no dádivas, como pretende hacer el escaso asistencialismo de Alberto Fernández. 

O como el presidente Uruguayo, que pretende llevarse a su país, a “cien mil cagadores argentinos” para retroceder al siglo pasado, cuando ese país carecía de dignidad y era un Paraíso fiscal. O como cuando el canciller Talvi, renunció a su cargo porque no quiso, considerar a Maduro como un dictador, tal como lo deseaba el presidente uruguayo, tratando de tomar partido en asuntos internos de otros países, como también pretendió hacerlo con Cuba y Nicaragua, es decir con países latinoamericanos.
Como vemos, “en todas partes se cuecen habas” y como dije antes, por favor “no volvamos a tropezar con la misma piedra”.

La verdad, es que a nosotros no nos preocupan que “100 mil argentinos cagadores”, como los llama Mujica, se vayan a Uruguay para que se cobijen en su paraíso fiscal.  Lo que queremos es “que se vayan todos” pero que no puedan regresar jamás, ni por tierra, ni por aire ni por mar.  ¿Está claro? Tal vez… un día lo logremos.

Mientras tanto, el cariño para el pueblo uruguayo, no se acabará nunca, ni por estos ni por otros malos presidentes. Seguiremos compartiendo nuestras alegrías y tristezas, sin desprendernos de nuestros héroes comunes como Artigas, Belgrano, ni de hombres que pasaron a la historia como Pepe Mujica y tantos otros.
Bastaría recordar la guerra de la Triple alianza, encausada por Inglaterra contra el Paraguay, para saber hasta donde llegaron los hombres mal nacidos de nuestros países.

Por eso, que vivan los pueblos Latinoamericanos sin distinción alguna, viva Uruguay, Argentina, Bolívar, Artigas y Belgrano, entre otros muchos. ¡NO NOS VENCERAN !
normaef10@hotmail.com


sábado, 20 de junio de 2020

Peripecias una milonga sin oropel

Por Ricardo Pose:


Fue un maestro rural allá por Treinta y Tres, que viendo la frialdad con que en cada acto patrio en la escuela, los padres y niños apenas entonaban el Himno a Artigas, se le ocurrió hacer una milonga; el autor de esa milonguita que paradojalmente luego se convertiría en himno, era el maestro Rubén Lena.

La milonga a “Don José” nació con dos estrellas que alumbraron su camino.

La primera estrella fue empezar a hacer cantada y difundida por un dúo del olimar que venía cobrando cierta notoriedad, como eran los olimareños.


La segunda estrella estaba en su texto, una letra sencilla que hablaba de los hombres comunes de nuestra campaña, escrito por la pluma de un poeta ya consagrado Olimareños mediante, en el mundo conocido como folclore pero que iba rumbo a transformarse en canto popular.

El detalle de haber nacido en una escuela rural no pasa desapercibido, aunque en el caso particular de la milonga, no tuviera de plano, la misma aceptación que el “Mangangá Amarillo”, canción más descriptiva del medio rural en el que vivía la comunidad escolar.

A Don José, nacida para ser cantada por el pueblo, fue apropiada por el pueblo.
La milonga como género musical, su estructura sencilla que permitía a cualquier “rascador de guitarra” interpretarla, era una alternativa clara a aquel himno por momentos de aire marcial, nacido en el eurocentrismo como todos los himnos que los imperios nos impusieron durante la colonia.

Pero la magia y la afrenta, estaba claramente en su texto; Don José ya no era “el Padre nuestro Artigas, señor de nuestra tierra”.

Artigas era el criollo “rodeado” de paisanos que llamaban “mi general” sin pretensión de “ser ejemplo de los americanos, ni grabar el libro de oro de la inmortalidad”.

En la otra punta del mapa allá por el litoral, don Aníbal Sampayo pasaría días y días encerrado en la iglesia de Paysandú y en otros archivos, releyendo documentos que le permitieran respaldar su obra musical “Cantata por Artigas”, un conjunto de canciones con un tema central, pero que en el caso de Sampayo apuntaba a resaltar el proyecto político más importante del artiguismo: su reforma agraria.

“Tajante como navaja es la consigna artiguista, barrera al latifundista, la tierra es de quien trabaja”.

Hasta ese momento, ninguna canción oficial, y menos el Himno a Artigas menciona su obra política.
Artigas, excluido del texto del Himno Nacional Uruguayo.

Los “orientales la patria o la tumba”, son esa masa amorfa sin líder, que morían en los campos de la patria gritando “Libertad”.

Claramente Don Francisco Acuña de Figueroa no respondía a los mismos intereses sociales que Bartolomé Hidalgo, y por eso los textos de su pluma son radicalmente diferentes.

El primero escribió para la hegemonía cultural que las clases dominantes de la nueva nación exigían; el segundo era un gaucho más que “disparaba cielitos” contra los godos.

Y para quienes dicen que las motivaciones de los escritores respondían a los tiempos a los que pertenecían, solo señalaremos que Rubén Lena es bastante más atemporal que Acuña de Figueroa.

Como siempre, las tensiones en el terreno de la cultura, delimita campos.

pose.ricardo@gmail.com

sábado, 13 de junio de 2020

256 años del Natalicio de Artigas (19.06.1764) y 92 del Che (14.06.1928).



Por Mario Del Gaudio:
"Pasarán todavía muchos años antes de que el mundo entero, América y el Uruguay, conozcan a Artigas. 

Ningún otro personaje en el país, se le compara. Ningún otro, en todo el ámbito continental. El pasado es él, la respuesta que reclama el presente, está en él; en él, está el futuro. Sobre nuestras tierras pesa, desde hace ciento cincuenta años, su derrota. Pero esa su derrota, es su victoria y será nuestra victoria". Carlos Quijano, Marcha, 19 de junio de 1964.



El gobierno de coalición de fuerzas de derecha del presidente Luis Lacalle Pou es parte de un proceso político que no es independiente o apenas circunstancial en relación a la historia de nuestro país. Carlos Quijano escribía en Marcha, en el bicentenario del Natalicio de José Gervasio Artigas:

“La historia del pasado siglo y medio es, con parciales y/o transitorias rectificaciones, la historia del antiartiguismo".

Podríamos escribir eso hoy al cumplirse un nuevo aniversario del Natalicio del Prócer. El embate es el mismo, de un lado, los herederos de quienes le dieron la espalda a Artigas para cuidar sus ricos intereses de clase y sus latifundios, que primero lo denostaron para después digerirlo haciendo de sus ideas letra muerta y pura retórica de su epopeya. Simple y llanamente porque el pensamiento y la acción del jefe de los Orientales estaban centrados en el propósito que los más infelices fueran los más privilegiados, factor esencial de la república democrática en el contexto de la federación de pueblos hermanos que el artiguismo implantó contra viento y marea, confiscando las tierras de " los malos europeos y peores americanos “y enfrentando la invasión colonialista.

Del otro, quienes trataron por todos los medios y en todas las épocas, expandir en la conciencia del pueblo Oriental el Ideario artiguista, sobre todo, concretarlo, intentando darle continuidad a la Revolución, verdadera,profunda que llevó a cabo el Protector de los Pueblos Libres, traicionada por los Rivera, López y Ramírez aliados del Mariscal Lecor, del Imperio Luso brasilero y de la Junta contrarrevolucionaria Porteña.

Es decir:
 
1) Por una parte, emplazado en el Gobierno está al herrerismo neoliberal, hueco de cualquier atisbo de nacionalismo o de antimperialismo, aliado al riverismo, desde cuyas filas reaparece una exaltación del Héroe, pero despojado de su ideario. Todos lo saben, el riverismo en especial se puso al servicio del Imperio Luso brasilero para destruir el proyecto continental de las Provincias Unidas. Ni el riverismo ni los blancos capitaneados por Lavalleja aceptaron nunca la autonomía de los pueblos indígenas, sabotearon todo lo que pudieron el Reglamento de Tierras e impidieron siempre, a partir del Abrazo del Arroyo Monzón cualquier intento de Reforma Agraria, función básica de la justicia social, razón de ser del artiguismo.

¿Cómo ese riverismo, sin una revisión fraudulenta de la historia podría disfrazarse de artiguista y eso pasar desapercibido cuando primero marcialmente lo traicionó y después fue artífice de todo tipo de guerras internas injustas, desde la Guerra Grande a la última guerra sucia de 1972, prolegómeno de la feroz dictadura cívico-militar que los Orientales padecieron?

El artiguismo eran los indios en la Matanza de Salsipuedes y eran artiguistas Leandro Gómez y Jacinto Párraga, fusilados por el riverista Gral. Venancio Flores. El golpe de Estado de la Cruzada Libertadora que Flores encabezó contra el Presidente Bernardo Berro y la Caída de la Heroica Paysandú no sólo fue un acto criminal, sino que le abrió el paso del rio Uruguay a la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay.

Designado por Venancio Flores, el también riverista coronel León de Palleja estaba al frente de las tropas de invasión de esa guerra infame contra los paraguayos sostenida, a mando de los británicos, por el Imperio Brasilero, representado por el Almirante Tamandaré, cómplice uno de los más acérrimos difamadores de Artigas, el presidente argentino Bartolomé Mitre.

Uno de los pilares del actual gobierno, el Senador Manini, se dice artiguista.  ¿Cómo entender su posición sincera, auténtica y no fruto de una maniobra oportunista si siendo?

Comandante del Ejército al mismo tiempo que escribió el prólogo laudatorio de un libro sobre el mencionado coronel Palleja, una barbaridad histórica, le tributó un  merecido homenaje a Andresito en el Parlamento proponiendo su promoción a general?

¿Cómo mezclar al diablo con el agua bendita, poniendo en el mismo pedestal a lo peor del riverismo, igualándolo, con Andresito y con los indios artiguistas que los Rivera, Flores y Palleja trataron de exterminar?

¿Cómo compatibilizar "el odio eterno a toda clase de tiranía" que Artigas ordenó a los Orientales con la justificación Seguir pidiéndole cuentas al Ejército por lo que pasó hace 40 años [...] es casi lo mismo que pedir cuentas por lo que hicimos en la Guerra del Paraguay"-

Que hizo Manini de la Dictadura y sus crímenes?

¿Cómo descansar con la conciencia tranquila siendo acusado de encubrir al Coronel Gavazzo que le confesó uno de los peores crímenes de los tantos que cometió, el brutal asesinato del joven estudiante de Agronomía Roberto Gomensoro, ?

Quijano amargamente agregaba:

"Alguna vez llamamos a Artigas “el gran traicionado”. Lo es y lo seguirá siendo por muchos años más."

2) En la vereda de enfrente, en la oposición está la gran fuerza popular organizada en el Frente Amplio,  generado a partir de las luchas y las ideas de aquel puñado de artiguistas como Quijano que contó entre sus exponentes a Raúl Bebe Sendic y que luego de enfrentar al protofascismo de Benito Nardone y del Gral. Oscar Aguerrondo consiguieron conformar junto a las valientes generaciones siguientes, esa corriente política que, liderada por el General del Pueblo, el artiguista Líber Seregni, encaró la lucha contra los riveristas Jorge Pacheco Areco y Juan M. Bordaberry,  la Dictadura y los gobiernos continuistas de Julio M. Sanguinetti, Luis Lacalle Herrera y Jorge Batlle, sacó al país de la quiebra del 2002-2003-2004 y fue gobierno durante 15 años.

El Frente Amplio para ser actualmente el mayor partido del país se nutrió siempre del artiguismo, ni más ni menos porque como escribió Carlos Quijano en mayo de 1974,"el artiguismo es un fenómeno único - “cosa extraordinaria y sorprendente”- en nuestra América. Todo está en él: el ayer y el mañana, ese mañana que podemos imaginar o entrever y por el cual debemos trabajar."

En diálogo a distancia con aquel principio del Prócer, "Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana", alcanzar la responsabilidad colectiva de todo el pueblo era para Quijano un desafío imprescindible:

"Los orientales seremos artiguistas de la raíz a la copa, o no seremos nada."

Eso incluye mantener en alto uno de los fundamentos del artiguismo, la unión continental de pueblos hermanos:

"Y Argentina y Paraguay y Bolivia también. La Argentina federal, que está lejos de lograda, viene de Artigas. De él y de los caudillos que a su lado y bajo su inspiración, pelearon..."

Por eso quizás fue designio de la mejor historia de América Latina que en los territorios de aquella Liga Federal constituída por Artigas naciera, en la Ciudad de Rosario, el mismo mes que el Jefe de los Orientales, el 14 de junio de 1928, Ernesto Che Guevara, cuya amistad, correspondencia y coincidencias con Carlos Quijano fueron notorias.

Quijano, en todos sus escritos destacó como la Patria Grande, por la que lucharon Artigas y un siglo y medio después el Che, se perdió por el egoísmo oligárquico, el gran obstáculo de la integración americana:

"La actual Bolivia y Paraguay se perdieron para la gran confederación que Artigas imaginó, por la traición y la miopía de las oligarquías unitarias".

Sin embargo:

"Ahora como ayer, ha de volverse hacia el Artigas auténtico - sangre, nervios, huesos, barro - para reiniciar la marcha y lanzarse al combate, contra los herederos de alma de aquellos que consumaron la gran traición, esa gran traición todavía victoriosa, que recurre a los mismos métodos, las mismas prácticas, los mismos argumentos y los mismos apoyos - cambian sólo las denominaciones - ...".

mrdelgaudio@hotmail.com