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sábado, 6 de octubre de 2018

Conciencia, ciencia y organización ante las amenazas a la paz


Por Ernesto Wong Maestre:

Reflexiones introductorias
Uno de los problemas más agudos de la etapa de tránsito de sistema sociopolítico-económico en la Rusia Soviética para las fuerzas propulsoras de las transformaciones fue el “espontaneísmo” como corriente política en las fuerzas bolcheviques que de una u otra forma frenó el ritmo de las acciones para la toma del poder y luego para las necesarios cambios en la primera década en el poder (1917-1927), aunque para combatirlo ideológicamente se propició la formación de un rígido sistema político (sin distinguir espontaneísmo de iniciativa espontánea del pueblo a la que siempre exhortaron Marx y Lenin). Ello estuvo condicionado también, significativamente, por las amenazas y agresiones externas de naturaleza imperialista que con el tiempo fue apagando el fuego interno de la rebeldía popular y cortó en muchos sectores del desarrollo social y científico el ímpetu comunitario espontáneo, necesario y organizado para vencer la herencia capitalista semifeudalizada y los planes anticomunistas del imperialismo. La desestructuración de la Unión Soviética, siete décadas después de su formación, provocó el surgimiento forzoso de gobiernos pro estadounidenses en los países liberados por los soviéticos y soviéticas del fascismo alemán e italiano, y que hoy, paradójicamente muchos de ellos, forman parte de la OTAN por tener gobernantes que siguen siendo leales, como antes, a sus verdugos.  

Si una de las premisas de Fidel, Che y Chávez para la construcción del socialismo es que -a diferencia de otros sistemas- este debe ser resultado de una actividad transformadora consciente, resulta evidente que la burguesía, en cualquier país que se emprenda esa tarea, se dedica a obstaculizar de diferentes formas y por diversas vías la formación adecuada de la conciencia del pueblo, al menos la conciencia necesaria para impulsar el tránsito al socialismo. Resulta una actividad consciente cuando se van dominando las fuerzas retardatarias con la realización de proyectos socialistas y cuando se van eliminando de forma consecuente la "herencia capitalista" objetiva y sobre todo la subjetiva que es muy significativa en un proceso democrático participativo y protagónico -como es el venezolano-  con presencia física en todos los ámbitos, junto al pueblo combatiente, del ser burgués o del ideario individualista asentado en la propia cultura popular y hasta en mucha legislación. Esa contradicción la previó y la alertó el Che cuando se refirió a la “herencia capitalista” contra la que se debe luchar y que es otra de sus premisas de la construcción socialista, sobre todo en esta etapa de tránsito.

Es necesario reconocer que desde 1819 ya Bolívar preveía el ideal socialista sin nombrarlo pero expresado en las virtudes que destacó El Libertador cuando dijo a los legisladores:

“Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia”.

No está de más resaltar que todo lo subrayado en negrita son procesos generados por las estructuras psíquicas de la personalidad que configuran tanto el comportamiento como la conciencia con la cual se analiza-sintetiza, se decide y se actúa -con afectividad, conocimiento y metacognición-  en la praxis. Unos de esos procesos son a veces consecuencias, y en otras ocasiones actúan como condicionantes o significantes con fuertes sentidos políticos para la acción.

La conciencia, el proceso transformador y las amenazas
En fin, desde la época del Libertador Simón Bolívar hasta la del líder chavista y Presidente Nicolás Maduro, el gran problema de una revolución es transformar las conciencias en tanto se transforman las estructuras capitalistas. Pero si se carece de la filosofía marxista-leninista (enriquecida como unidad indisoluble por varias generaciones de pensadores y líderes revolucionarios del mundo, que es hasta ahora la única concepción integral que ha corroborado en la praxis las contradicciones y mostrado el destino desastroso y depredador del capitalismo que requiere transformarlo) transitar la vía hacia el socialismo se hace un proceso muy complejo aunque nunca imposible si se mantiene el pueblo en el poder del Estado acompañado y fortalecido por la unidad cívico-militar, como  ocurrió en China, Cuba, Vietnam, Corea del Norte y otras naciones. Ya lo decía V.I.Lenin: “la teoría sin práctica es nula pero la práctica sin teoría es ciega”. La globalización o mundialización alcanzada por la humanidad exige resemantizaciones de conceptos y de teorías enriquecedoras del marxismo para abordar con éxito las tareas sociales transformadoras ante el histórico potente enemigo de la humanidad como lo es el imperialismo que no deja de argüir estrategias violentas, financieras y comunicacionales, fuertemente integradas, para reforzar su poder de dominación.

Los líderes socialistas chinos -comprensivos de la cruda realidad por la que atraviesa “el tigre de papel”- enfocan su praxis con el fortalecimiento de la organización de la militancia partidista y la visión de “la triple representatividad” y en lo externo con la construcción global de una “comunidad de destino compartido” mediante el proyecto de “la Franja y la Ruta” que va creando condiciones significativas para ir logrando  el desarrollo integral en cada país beneficiado.

En el caso del socialismo vietnamita, al comenzar la etapa de reconstrucción nacional, luego de derrotar militarmente a EE.UU y unir a todo Vietnam, se trazó en 1978 un proceso de renovación (Doi Moi) que también fue desencadenante de numerosas transformaciones. No pocas experiencias se han aportado al ideal socialista. Después de cuarenta años de praxis transformadora es que la revolución vietnamita intensifica con denuedo la acción por elevar de forma universal la seguridad social, ahora apoyándose en un impetuoso crecimiento económico de rango mundial y en la voluntad mayoritaria de alcanzar el ideal del Tio Ho de construir un país “mil veces más hermoso”.

Por su parte, el liderazgo fidelista en las actuales circunstancias, soportado por un heroico pueblo resistente al férreo bloque comercial, económico y financiero impuesto por los gobiernos de los EE.UU por casi sesenta años, está dirigiendo el proceso constituyente popular hacia la preparación y luego aprobación en referendo de una nueva Constitución enfocada a consolidar el socialismo, con la más amplia participación, tipos de propiedad sobre los medios de producción, política exterior internacionalista-antimperialista y bajo el liderazgo del Partido Comunista que son cinco amplios principios en torno a los cuales se da la convivencia pacífica y segura que caracteriza la Cuba de hoy.

En Venezuela, se transita un proceso revolucionario sui géneris como también son los mencionados anteriormente, y ninguno de ellos deja de reconocer que traspasar la etapa socialista y alcanzar el sistema ideal planteado por Marx y Lenin, debe ser una tarea en que esté inmersa la mayor parte de la humanidad con las riendas en sus manos del poder del Estado en cada país. Solo así se podrán trazar los nuevos derroteros y fines soñados desde Saint Simón hasta Fidel Castro o Hugo Chávez. Algunas particularidades de la construcción bolivariana se abordarán más adelante.

Para ser comprendidos y correctamente interpretados los procesos antes referenciados, se debe considerar profundamente la dialéctica revolución-imperialismo y el significado que para ambos polos tiene la actual correlación de fuerzas mundiales entre las naciones que aspiran a un mundo mejor y aquellas que batallan por mantener sus privilegios alcanzados en el mundo que va feneciendo aceleradamente como consecuencia de las agudas contradicciones generadas por el capitalismo y la voluntad expresa de los pueblos, ante todo históricamente explotados; también de aquellos que reconocen y comprenden la desigualdad social reinante en las otroras “economías de bienestar”;  y de aquellos sectores inconformes por no poder seguir llevando el modo de vida derrochador y dispendioso que les animaba la vida en sus países “desarrollados”.

Hoy se pueden vislumbrar las líneas centrales de la política exterior del gobierno de EE.UU y hasta ciertas tendencias de sectores de poder latentes en el panorama estadounidense. Contener por todas las vías posibles el avance de China, Rusia, India, Brasil y Suráfrica que avanzan en los continentes ocupando espacios económicos con normas consensuadas con los actores estatales; fortalecer la presencia estadounidense en cualquiera de los ámbitos en las zonas fronterizas a Rusia y China, en particular los países exsoviéticos, Venezuela, Corea del Sur, Vietnam, entre otros;  alentar los conflictos sociales en general de esos países priorizados, en particular los interétnicos y fronterizos que generen preocupación e inversiones armamentistas como fuentes de ingreso para sostener la política exterior belicista; presionar cada vez con mayor intensidad a las start up para hacerlas regresar o lograr que se establezcan  a EE.UU; aplicar todas las herramientas (desde las comunicaciones directas, el uso de mercenarios o sicarios, hasta las operaciones encubiertas o de bandera falsa) con que puedan confundir, chantajear o sobornar a personalidades de los ámbitos militar, financiero o comunicacional y someter al trabajo intenso de producción y difusión de fakes news mediante pagos a voceros, periodistas, productores, guionistas, entre otros, en función de los objetivos cimeros de recomponer la supremacía mundial estadounidense.

Una amplia gama de contradicciones sociales, económicas y políticas se desarrollan mundialmente en el contexto de una cuarta revolución científico-técnica que por ser de naturaleza digital de más amplio acceso individual impacta de diversas formas y direcciones en las sociedades, los Estados y las comunidades regionales y comunidad universal. Los líderes socialistas de China, Vietnam, Cuba y Venezuela están consciente de esos procesos y se proyectan en consecuencia.  

Ejemplaridad y comunidad de acción organizada ante los retos
Por todo ello, es pertinente recordar esas palabras de Carlos Marx, el primer científico de la construcción del socialismo: "En la ciencia no hay calzadas reales y quien aspire a remontar sus luminosas cumbres tendrá que escalarla por senderos escabrosos". Ciencia, conciencia y retos son tres componentes claves en la construcción consciente del socialismo. Retos son esos caminos, senderos o rutas preñadas de obstáculos y abismos, implantados por las burguesías y reforzados por el imperialismo, y son los que el materialismo dialéctico e histórico, interpretado a la luz del siglo XXI, ayuda a afrontar y salir airosos. Cuando Marx prologó así su 1er Tomo de El Capital –después de varios años de investigación y praxis-  ya había perdido algunas de sus hijas por hambre mientras concluía su obra para la posteridad socialista. Ese es el desprendimiento como virtud, el mismo que llevó a Bolívar a entregar su fortuna para la causa de la independencia. Igualmente, Che dejó toda la "comodidad" de los Ministerios y antes de marchar hacia África y luego a Bolivia, todos los domingos se iba a las fábricas a trabajar con la clase obrera, la que motivaba con su ejemplo y la movilizaba continuamente. Che cumplió su palabra de dar todo por la Revolución e hizo realidad su histórico llamado: "bienvenida sea" la muerte si la obra socialista continúa.

Esos senderos escabrosos que mencionó Marx hace casi dos siglos, hoy son también esos escollos, falsedades, mentiras, sofismas, instrucciones malsanas, chantajes, sobornos, e incluso neopositivismo en las academias e individualismo atroz en el comportamiento, de personajes tenebrosos que el imperio y su neoliberalismo instaló y mantiene en la política y también en contra de la enseñanza dialéctica en las universidades, centros de investigación, ministerios, medios de comunicación, productores de cine, y en instancias de recursos humanos de instituciones con el único fin de potenciar el ideal individualista sobre el ideal comunitario. Si esa contradicción no se resuelve desde la propia conciencia de cada quien -ante todo de los y las que dirigen a todos los niveles- y la dirección de la Revolución tarda en resolverla con normas, proyectos y operaciones estructurantes comunitarias, plenamente conscientes por parte de quienes dirigen, coordinan y participan, el camino y ritmo del tránsito se hará más lento al que debería tener después de diecinueve años de proceso revolucionario. Para lograr potenciar el ideal comunitario se requiere elevar los niveles de organización y de legitimidad de acción a nivel de base de la militancia bolivariana.

Luego de veinte años de revolución social, está necesitándose en Venezuela la profunda mediación, necesaria y suficiente, entre las esferas de dirección de la Revolución y la praxis transformadora del pueblo que es -ante todo- la acción viable, auto sostenible e integral de la militancia revolucionaria organizada de esos 6 millones de votantes consecuentes con el rumbo revolucionario para que de forma eficaz y eficiente conviertan cada espacio institucional o comunitario en polos de transformaciones sociales integrales, tanto objetivas como subjetivas.

El líder bolivariano, Nicolás Maduro, ha identificado la organicidad de la militancia como una necesidad insoslayable y así lo expresó recientemente en una de las plenarias del IV Congreso del PSUV. Es crucial que los cambios de las formas de propiedad en los medios de producción o de distribución deban ir acompañados de la profunda comprensión social por todo el “bloque histórico” que los genera; también del cambio de las opiniones perjudiciales a la Revolución y concepciones erróneas sobre el liderazgo bolivariano en segmentos significativos para las transformaciones del país; así como por el cambio de visiones acerca de las estrategias a emplear que permitan engrosar más las filas de vanguardia y lograr que se potencie masivamente el ideal comunitario, no solo con normas, decretos y leyes que son necesarios sino también con proyectos y acciones cotidianas en que las comunidades puedan mostrar a diario su potencial y ejercer su poder de forma legítima que significa contar con respaldo social, jurídico, comunicacional y policial-militar.

En eso se está y hay que lograr la concientización masiva de ello con un discurso estructurado (1) con sentido histórico, patriótico y socialista de forma semejante al de Lenin, Mao, Fidel y Chávez que fortalece al convencido, persuade al incauto y convence al testarudo honesto o al ciudadano o ciudadana políticamente neófita debido a la exclusión capitalista de que fue víctima. Es la labor cotidiana que sobre todo el complejo imaginario social debe realizar la militancia revolucionaria organizada y apertrechada de lo más avanzado de la ciencia y la tecnología en esta época digital. La forma en que se organice -ajena a las formas espontaneístas desmovilizadoras- debe estar dirigida a garantizar el cumplimiento de esas tareas de conciencia y de aplicación de las ciencias para lograr una economía productiva, una mayor seguridad social con estabilidad política y felicidad hacia el desarrollo integral que les dará el necesario sustento definitivo.

Chávez cumplió, hasta su último segundo de vida, con Bolívar y Zamora, con todos los que ofrendaron en Venezuela su vida por la revolución en los últimos cien años, con Sandino, Che, Allende, Bishop y Fidel, tanto en la práctica como en la teoría revolucionaria aportada en sus discursos y escritos. Todos los revolucionarios venezolanos y residentes hermanos y hermanas siguen haciendo la Revolución, juntos y unidos, como la hicieron sus mentores políticos que hoy están en la gloria, y como hoy la conduce, cada día con más experiencia, conocimientos y razones, el Presidente de la Nación y líder popular, Nicolás Maduro Moros. A él se debe ayudar y respaldar porque hace posible lo que para muchos parecía imposible. Y lo hace con el pueblo, empleando esfuerzo, sacrificio y pasión en cada tarea, para enfrentar de forma talentosa, virtuosa y valiente ese poderío imperial y capitalista amenazador de la paz que está condenado históricamente al fracaso por inhumano, enajenante y depredador.  
Notas
(1)          De la macroestructura de sentido de los discursos de los líderes transformadores socialistas versó la tesis doctoral del autor defendida y aprobada en la UMBV el 15 de junio de 2018 y sobre la cual se ofrecerán seminarios y talleres.
wongmaestre@gmail.com

sábado, 14 de abril de 2018

"Gobierno proletario, para vencer"


Por William Castillo Pérez:

El pueblo revolucionario, mayoritariamente consciente. Está sumamente interesado en producir y participar proactivamente en la construcción de un nuevo orden sociopolítico, que nos permita implantar definitivamente la sublime justicia social para los venezolanos. Todos sabemos, que las crisis son definitivamente las mejores motivadoras y propulsoras del desarrollo y bienestar de los pueblos, y ésta crisis  precisamente está motivando al pueblo.



Es aquí donde el trinomio (Gobierno-pueblo-partidos revolucionarios) debe engranar sus elementos y producir una acción conducente a lograr dicho propósito. Que, como hemos venido expresando, se puede englobar en dos tareas fundamentales: Producir y Concientizarse.

Para ello, la revolución bajo la sabia dirección del Supremo Comandantes Hugo Chávez en su momento y ahora bajo la consecuente acción del Presidente Maduro ha creado 15 leyes del Poder Popular para concretar el empoderamiento del pueblo. Amén de muchas misiones, planes, proyectos e instrumentos legales necesarios para concretar el sublime propósito, de concretar el tercer objetivo histórico del Plan  de la Patria 2013-2019. Para que ello ocurra. El pueblo venezolano debe internalizar que estamos en una guerra en la cual somos agredidos. Y como tal, debemos asumir una actitud defensiva firme y fuerte. Ello nos plantea:

Que la victoria de la Revolución bolivariana, debe pasar por la derrota  total del Poder económico y su Buque insignia el neoliberalismo. Debe ser una derrota definitiva, y en ese propósito, la Conciencia del pueblo es fundamental, para crear en él, una actitud antiimperialista como la que siempre esgrimió el Comandante Chávez.

No volverá el imperio a subyugar por la fuerza, la injerencia, la intriga y la inducción al suicidio político de los pueblos. Para imponer su hegemonía.

En este objetivo el pueblo debe cerrar filas con su revolución y hacerse dueño de su destino. Las corrientes socialistas ya vuelven a rugir con fuerza en los cauces de América Latina, "si el río suena, es porque piedras trae". Los pueblos están hablando y en un tono muy alto.

Ya la espada de Bolívar augura el fin del colonialismo del imperio gringo. Ya una vez desterró al imperio español. Ahora sentencia al gringo a la más dura y justiciera derrota.

¡Ni un paso atrás camaradas! No es tiempo de lloriqueos, sentemos las bases de la Patria mundial justa y buena. Por la que luchó El Libertador. Es la hora de la revolución bolivariana mundial.

Varias veces en diferentes oportunidades el Libertador expresó: Venezuela ha derramado en los campos de Batalla la sangre de sus más amados hijos, luchando contra el imperio español, para consagrar la libertad de los pueblos de América hispana. Y dispuesta está la población restante a sufrir la misma suerte, luchando contra el mundo si el mundo entero nos agrede. Extensivo al imperio gringo

Aun cuando el imperio nos amenaza con invasiones militares de todo tipo, nos acosa con sanciones y bloqueos financieros y comerciales para minar nuestra resistencia. Debemos asumir, que, esa guerra económica, es la única guerra que ellos están dispuestos a perpetrar en nuestra contra. Claro que no debemos descartar la invasión militar humanitaria con fuerzas de países latinoamericanos. En consecuencia, insistimos en que el pueblo se defenderá efectivamente, si asume con decisión el desarrollo del Poder Comunal ejerciendo la producción de todas sus necesidades y adquiriendo una conciencia política, revolucionaria, patriótica que le permita blindar su siquis contra toda matriz de opinión para modificarle su percepción favorable de la revolución. Para ello debe sustraerse de cualquier influencia negativa que le haga flaquear ante la bestia imperial, es época de lucha, dura, irreductible, hasta vencer, porque la revolución bolivariana está destinada a triunfar para colocar la especie humana en preeminencia.

Debemos, en este sentido, resolver también algunas contradicciones modernas. Aquí dos de ellas:
Contradicciones modernas: En nuestro planeta la inversión privada mundial y su marco conceptual la economía, dominan, controlan todo el estamento político y por ende todo el devenir de los pueblos.  Y, como ellos, los capitalistas, son quienes verdaderamente Gobiernan colocando bajo secuestró a la política. De allí, que podemos afirmar, que contradictoriamente quien tiene la potestad y capacidad de Gobernar es el pueblo, -Poder originario-. De ello debemos estar conscientes, porque es nuestra principal fortaleza -por ello atacan la ANC-. Precisamente, ese pueblo a quien la propaganda imperial le ha insuflado en la mente la falacia que la política y su ejercicio son  dañinos. Es quién debe ejercer el Poder político. Nada más cierto.
La política debe primar sobre el Poder económico y solo el pueblo está en condiciones de ejercer el Poder Público nacional.

Otra contradicción  a solventar es echar por tierra la reducción de Estado nación a simple ente recaudador de impuestos y protagonista de funciones protocolares. Ello es una predicción y un deseo constante del imperio y asociados. Para imponer la inversión privada cómo mecenas  y ductora de la política y por ende gobernante de facto.

Bien, esta contradicción igualmente la puede resolver el pueblo al desarrollar a plenitud el Poder originario mediante la ANC y con ello establecer constitucionalmente un Estado nación  venezolano Socialista comunal democrático y de derecho. (Modificando el Art2 CNRBV)
Independencia y Patria Socialista y Soberana!!!
Chávez vive!!! La patria sigue!!!
Viviremos y venceremos!!!
pereznarw@gmail.com