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miércoles, 27 de mayo de 2020

20 de mayo, una fecha paradigmática en nuestras vidas, para nuestro Uruguay



Por Jorge Aniceto Molinari.:
No lo podemos negar es una fecha que vivimos con enorme preocupación, nuestra deuda con el pasado, pero también con el presente y el futuro es enorme y aún no la estamos saldando porque las dificultades que se oponen a la pública felicidad siguen siendo enormes y hoy en particular en medio de la corona virus las incertidumbres aumentan y la crisis llega a grados insospechados.


No nos cansamos de escribirlo, esto que hemos vivido y lo que estamos viviendo es en gran parte producto de la intervención de los servicios de EE.UU. sin ellos la dictadura no hubiera sido posible, y que no se nos venga con el cuento de la guerrilla, que tanto dolor, sacrificios y sueños se llevó, en los hombros de gran parte de lo mejor de la juventud uruguaya, pero como dijera alguna vez Pepe Mujica: nos usaron.

EE.UU. llegó a ser luego de la segunda guerra mundial la principal potencia imperialista del mundo, el centro del capitalismo y del libre comercio mundial, hoy ya no lo es – la izquierda esto no lo analiza, no lo estudia no lo comprende-.

El gobierno de la economía ha pasado de los Estados (EE.UU. entre ellos) a los complejos empresariales multinacionales que son hoy los que, en pugna, por la tasa general de ganancias lo hacen como lo previera Lenin en 1916 que iba a pasar.

Con una peculiaridad de que el centro del libre comercio y del propio capitalismo han pasado a China y su entorno, está gobernada por el Partido Comunista.

Sin embargo, hay un sector en los mandos privilegiados del otrora imperialismo yanqui que conservan los “servicios” hoy al servicio –valga la redundancia- de los fabricantes de armamentos, lo que hace pensar en la conservación de una estructura imperial totalmente carcomida por la crisis.
Nosotros no hemos pedido con la fuerza necesaria, que la humanidad toda conozca y juzgue los archivos del horror de los “servicios”, que han significado y significan para nuestra América, que hoy siguen actuando incluso en ejemplos muy actuales como la última incursión en Venezuela.

La esperanza también surge porque en EE.UU. ese país que dio nacimiento en medio del dolor a fechas como el 1° de mayo y el 8 de marzo, se comienzan a mostrar señales liberadoras.
Por eso nuestra insistencia, hay que abrir todos los archivos, y hay que avanzar en un programa que una a toda la humanidad.

sipagola@adinet.com.uy

sábado, 2 de mayo de 2020

Recuerdos de Kurdistán

Por Leandro Albani:

En las montañas de Qandil, en el Kurdistán iraquí, están las bases de la guerrilla del Partido de los Trabajadores de Kurdistán. Imágenes y recuerdos de la insurgencia que conmociona a Medio Oriente.

En agosto de 2013, viajé a las montañas de Qandil, en el Kurdistán iraquí (Bashur). Junto a Mehmet –a quien, en ese momento, conocía muy poco y, ahora, se convirtió en un gran amigo-, pisé un territorio casi desconocido para mí. Llegar a Bashur fue una odisea y la entrada por el aeropuerto de la ciudad de Sulymaniyah estuvo previamente condimentada por una travesía que arrancó en Caracas, pasó por Frankfurt y Dusseldorf, hasta que un avión nos depositó en Kurdistán.
Durante el viaje, Mehmet me dijo dos cosas que, vaya a saber por qué, siempre me dejaron tranquilas: “Todo va a salir bien, hermanito” y “En las montañas, vas a dormir tan bien como nunca antes”. A ambas promesas las pude disfrutar.


En Qandil, la cadena montañosa que divide las fronteras impuestas entre Irak e Irán, se asientan las bases guerrilleras del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), una organización que lleva más de cuatro décadas luchando por la libertad y la autonomía del pueblo kurdo.

Además de conocer la historia y la lucha del pueblo kurdo y del PKK, en Qandil, disfruté un paisaje inabarcable para la vista: montañas con picos nevados, árboles frondosos que nos protegían del sol despiadado, ríos caudalosos que bajaban con fuerza y caminos sinuosos que convertían a las montañas en un laberinto que sólo la guerrilla sabía descifrar.

También conocí a Cemil Bayik, Riza Altun y Mustafa Karasu, tres de los comandantes históricos y fundadores del PKK, y a históricas comandantas, como Sozdar Avesta, que construyeron el camino hacia la liberación de las mujeres.

Al lado de una pequeña casa construida con paredes de piedras -la mitad por debajo del nivel de la tierra-, vi cómo dos jóvenes guerrilleros llegaban caminando por un sendero y, a los pocos minutos, el cuerpo inmenso –así me pareció en ese momento- de Cemil Bayik también se acercaba, con pasos largos y pesados. Después de Abdullah Öcalan, el líder del PKK encarcelado en Turquía desde 1999, Cemil Bayik es el dirigente más importante de la organización.

Antes de una reunión con otros comandantes, y después de tomar agua y ponerse colonia en el cuello –algo común por aquellas tierras para refrescar el cuerpo-, Cemil Bayik me preguntó cómo me sentía en Qandil, si me trataban bien, a qué me dedicaba, cómo estaba América Latina. No sé por qué terminamos hablando –traductor mediante- sobre nuestras épocas de estudiantes. Él me dijo que no había sido bueno, porque, de muy joven, abrazó la lucha kurda y dejó todo; yo le dije lo mismo, pero mis bajas notas eran por simple mérito propio.

De los días en varios campamentos en Qandil, me habían quedado bastantes fotos. Nunca las había publicado. Eso tampoco sé por qué. Tal vez, por seguridad, o por respeto, o porque nunca esos días se me habían venido tan encima como ahora.

De ese viaje, me quedó algo marcado en el cuerpo: el respeto y la admiración hacia el pueblo kurdo. Ese tiempo en Qandil, mientras un guerrillero se empecinaba en enseñarme las palabras básicas del kurmanji, otros me ofrecían té y comida todo el tiempo, y casi todos me preguntaban sobre América Latina y Argentina, una frase me quedó marcada. Después de visitar un cementerio de mártires de la insurgencia, un guerrillero me dijo: “La guerrilla kurda mira con los ojos del Che”.
 leandroalbani@gmail.com

sábado, 4 de mayo de 2019

El mejor homenaje a Sendic



Por Julio A. Louis:

La Revolución Cubana impactó fuerte en la izquierda. En el PS se le encomendó a Sendic organizar un aparato armado y él extrajo de sus filas a varios cuadros con esa misión. Además, extendió sus contactos con sectores nacionalistas. Se trató de preparar una fuerza armada para defenderse frente a la reacción.

La violencia la inició la derecha. Fueron baleados y muertos un trabajador municipal en una manifestación, una vecina de la sede de la CSU -ajena a la marcha cañera- frente a dicha sede, un docente después que el Che hablara en el paraninfo de la Universidad (1961). No se inició en el operativo guerrillero del Tiro Suizo (1963), creado el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), como argumenta la reacción. Lo cierto es que ni el PS pudo dirigir un aparato armado, ni el creado fue confiable. En una época de crisis, de radicalización de la pequeña burguesía -radical en épocas de crisis y conciliadora en las de bonanza- la intención de impulsar una concepción marxista basada en el proletariado chocó contra el “facilismo” pequeño-burgués, que consideró que la revolución estaba “a la vuelta de la esquina”. 



Y no se supo articular las luchas de masas por reivindicaciones inmediatas con la armada. Raúl cometió el error teórico de afirmar que “las palabras nos dividen, los hechos nos unen” aludiendo a la unión que se gestaría en la lucha armada.  De ese modo, la guerrilla urbana -contrapuesta a la opinión del Che para Chile y Uruguay, donde la democracia liberal tenía vigencia- sin dirección partidaria y sin soporte de masas organizadas para la acción revolucionaria, se volvió incomprensible para las clases populares, aunque despertara simpatías, y fue barrida rápidamente.       

El saldo fue negativo. La desigual disputa entre el aparato del MLN-T y el de las Fuerzas Armadas, facilitó la acción represiva sin la participación popular -luego del ajusticiamiento de reaccionarios por el el MLN-T el 14 de abril de 1972-, sin que se asociase el accionar guerrillero con la lucha de masas, incomprensible aquél para el nivel de conciencia general. De ese modo, el MLN-T desapareció prácticamente del escenario antes que los golpes de Estado de febrero y junio de 1973 -cuando se radicalizó la lucha de masas- y durante la Huelga General creciera la opinión de que “lástima que ahora no estén los tupas”. 

La tupamara no fue la única experiencia frustrada. También las hubo con la división “proletarizaste” del MUSP (Movimiento de Unificación Socialista Proletaria) en 1965, con el desprendimiento del Movimiento Marxista con cuadros del MUSP y otros sin mayor experiencia (1968-1975), que atinó a predicar que “los fusiles sin masas no sirven, las masas sin fusiles no se liberan”. O desde la evolución de la Federación Anarquista Uruguaya a la OPR 33 (Organización Popular Revolucionaria 33), o del surgimiento del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) maoísta, nacido del PC, o del desprendimiento del Frente Revolucionario de los Trabajadores (FRT) -dispuesto a crear un partido- del MLN. Y vale dejar para el final al PC -fuerza principal conductora del movimiento obrero-popular- creador de un aparato armado desconocido entre sus militantes, e incapaz de armar a la clase, con el poderoso arsenal recibido desde Vietnam, dado que sus dirigentes sindicales adujeron que esa clase no estaba preparada para esa resistencia.     

            
Conclusiones de esa derrota

La izquierda revolucionaria de los 50 y 60 nació en lucha contra dos concepciones: la socialdemocracia y el estalinismo. Con militantes autodidactas y escasos maestros, cayó en el comandismo tupamaro, que avanzó militarmente, pero menospreció la teoría; o en embriones teóricos más elaborados (OPR, PCR, MM, FRT) con errores políticos, insuficiencias materiales y sin tiempo histórico para arraigarse entre las masas y de relacionarse regional e internacionalmente. Todas estas organizaciones sufrieron del hecho de que  la clase no cambia de caballo en medio del río. A su vez, el PC, de peso decisivo en la dirección de las masas, incumplió el rol de vanguardia y entorpeció el surgimiento de otra. Todas esas organizaciones confiaron en la URSS o en China, en que la revolución mundial derribaría a las burocracias gobernantes de los países proto-socialistas o socialistas en estado larvario, según expresiones del alemán Rudolf Bahro (1) En todos los casos no se dudó de la inminente derrota del capitalismo. Fidel se preguntó si podía preverse el desenlace de esas luchas  o si había que ser adivinos. Lo cierto es que reunimos la no videncia, la desinformación y la incapacidad analític

La democracia tutelada y las propuestas finales de Raúl

La democracia tutelada surge luego de la dictadura de la Seguridad Nacional, en varias naciones.  Es una democracia liberal, pero vigilada, tutelada por Fuerzas Armadas, acríticas de su pasado servil frente al imperialismo. Fue fruto de una transacción, cuando las fuerzas de la “seguridad nacional” no resisten el embate de los pueblos, y la participación del movimiento obrero popular estaba aún muy debilitado, fragmentado y des-ideologizado. En el  Uruguay, se fortaleció el Frente Amplio, de orígenes reformistas avanzados, que pregonó el pacifismo de “paz para los cambios, cambios para la paz” del Gral. Seregni. Después, ese FA marcó el voto en blanco de 1982, para luego seguir conciliador, reformista, hasta perder a su derecha mas marcada, el grupo de Michelini, Batalla y la democracia cristiana. Por su parte, tras la amnistía e indulto a los presos políticos, reaparece con sus propuestas finales Raúl Sendic.

   En el primer acto del MLN-T en el Estadio Franzini (1985)  Sendic propone un Frente Grande, un FA ampliado a la izquierda con los tupamaros, con revolucionarios, con nacionalistas, etc. Con un programa revolucionario en las antípodas del actual, o del “capitalismo sano” del Pepe Mujica :“En el mundo de los 80 el gran enemigo se llama capitalismo pero que incluye muchas secuelas, desmoralización, droga, alcoholismo, etc.” Las raíces a enfrentar son cuatro problemas: tierra, banca, deuda externa y salario. En particular “el acento (debe ponerse) en la estafa que es la deuda externa”. “Nuestra propuesta desde el principio fue rotunda: el rechazo al pago liso y llano de esa deuda”. Y se lamenta que no haya consenso en los sectores de izquierda.        

   Después propone dos tipos de alianza: “Que se haga un frente que se comprometa con estas soluciones. Que dentro del mismo nos unamos las fuerzas afines (…) Por la tierra, por el trabajo, contra la pobreza y con el compromiso de siempre, ¡habrá patria para todos!”

   ¿Cuál es su concepto de unidad? “En definitiva, estamos por la unidad, por la unidad sin exclusiones. Pero no reunirnos para transar, para contemporizar con el gobierno. Tampoco estamos para transar con el que transa. Como se ve, somos bastante imbancables compañeros”.

   Lo fundamenta:  “Nos están entregando el país al extranjero impunemente, compañeros. Ningún gobierno, nunca, había llegado a tanta audacia en la enajenación del país (…) El gobierno militar le dio un gran impulso a la venta del país (…) Recibieron un país con un 2% de la tierra en manos de los extranjeros y lo devolvieron, en medio de un discurso patriótico, con un 8% del territorio en manos del capital extranjero (…) Y recibieron un sistema bancario bastante extranjerizado, con un 46% del capital bancario en manos del extranjero y lo devolvieron con 83% ...” 

   El gobierno civil (de Sanguinetti) “dio un paso que ni los militares se habían atrevido para la extranjerización del país: la aprobación de la Ley de Zonas Francas. ZF significa ceder un pedazo del territorio para que las empresas extranjeras puedan instalarse allí, libres de acatar buena parte de las leyes nacionales.”

   “Uruguay es uno de los pocos países en el mundo que ha suprimido el uso forzoso de su propia moneda, el peso, para transformar el dólar en la moneda fuerte del país.”.

   Finalmente rescata al Che y opina: “En el mundo de los 80 en donde el gran enemigo se llama capitalismo, pero que incluye muchas secuelas, desmoralización, droga, alcoholismo, etc. tenemos que hacer un esfuerzo gigantesco para rescatar al hombre, para impedir que la juventud caiga en todo esto por falta de horizontes, impedir que las otras generaciones hagan lo mismo.”    

   “Volver a la unión del pueblo por abajo y profundizar esa conciencia solidaria y socialista que permitió salir colectivamente de la dictadura y de la miseria que nos trajo. Construir con los hombres millones de columnas donde se pueda asentar una sociedad socialista.”

                                      Con ese pensamiento, ¿ahora qué?

Varias conclusiones.

   El “mundo socialista” se ha desplomado en la URSS y, al menos, alejado de su victoria en China. Se ha derrumbado el imposible “socialismo en un solo país” , y el “campo socialista”. Porque no es posible construir el socialismo con miseria y analfabetismo. Sí hay que poner proa al socialismo, combatiendo la miseria y el analfabetismo, pero si no se construye una sociedad sin hambrientos ni analfabetos, no es posible obrar por el socialismo. Un socialismo a repensarse, sobre nuevos actores, y en medio de un camino también por construir. No es el estatismo, es la combinación de propiedad y gestión, son cooperativistas cultos y planificados, son nuevos valores solidarios y no individualistas, con democracia desde abajo.     

   Hay una profunda crisis capitalista, una crisis civilizatoria. EE.UU, muy debilitado, mantiene la hegemonía militar e intenta mantener su liderazgo mundial. En términos económicos someter más a Europa y cercar a China, a quien le propone su sometimiento o la guerra.

   En su “patio trasero” chico -América Latina y el Caribe- porque según Kerry el patio trasero es todo el Hemisferio Occidental, nuevos tratados económicos, vasta red de bases militares, de golpes, de feroz campaña de des-ideologización.  En Nuestra América hoy se procesa el derrumbe de alianzas liberadoras -caso de UNASUR- y se fortalecen otras, de mayor sometimiento como la OEA o la creación para América del Sur, del Prosur.

   También  Uruguay está en vísperas de un salto cualitativo regresivo. Más que por aciertos de la derecha clásica, viene de una “izquierda” dominada por las expresiones políticas de una burguesía media conciliadora con el gran capital trasnacional. Es que la posición frente al imperialismo define a los aliados y enemigos. Es hora -sin desconocer el relativo valor de las elecciones- de que agrupemos a las fuerzas afines que luchan por una sociedad sin explotados ni explotadores, que formen cuadros militantes, que realicen acciones de masas creativas y mancomunadas, sin embellecer a esta democracia tutelada. Es el mejor homenaje a Raúl Sendic.

   NOTA
1) Rudolf Bahro: “La alternativa. Contribución a la crítica del socialismo realmente existente” (1979)

 jlui@adinet.com.uy


miércoles, 27 de febrero de 2019

La violencia, el terrorismo y los narcos cultivos en Colombia


Por Diego Olivera Evia:
Trump hacen la vista gorda a la droga Colombia en EEUU

En este nuevo artículo nos pareció importante señalar, que Colombia y el Grupo de Lima, utilizaran las fronteras con Venezuela, para crear una farsa sobre una ayuda humanitaria, para ingresar producto enviados por EEUU, en mal estado y varias personas han muerto, pero lo más peligroso es los falsos positivos, sobre hechos de violencia en las fronteras, por los grupos guarimberos venezolanos, en la quema de camiones en los puentes, entre Colombia y Venezuela, como una farsa musical con cantantes por gringos, para intentar una agresión con la anuencia del narco Duque y sus familia, como los inmorales presidentes de Chile Piñera y el fascista presidente Marito de Paraguay y los funcionarios de EEUU y la amenazas de una intervención armada.


En ese sentido el farsante Juan Guaidó, que ha llegado a manifestar en Colombia, que las muertes de venezolanos son parte de una guerra civil necesaria, pero el fracaso de la pantomima en la frontera del lao colombiano, y los ataques de los grupos violentos, pagados por funcionarios de Colombia y el mismo intento de esta farsa, llevo a la ruptura de relaciones por parte del gobierno de Venezuela.
En respuesta a la bravuconada y la violencia creada por Colombia y EEUU, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ofreció una entrevista con la cadena estadounidense ABC News en la que se refirió al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, y al apoyo que le da Estados Unidos a Guaidó, quien se proclamó presidente interino de Venezuela el 23 de enero. “Él tendrá que enfrentar a la justicia”, dijo Maduro sobre el regreso a Venezuela Guaidó, que desde el pasado 22 de febrero se encuentra en territorio colombiano. “Él no puede ir y venir y la justicia le tenía prohibido dejar el país. Yo respeto las leyes”.

La violencia, el terrorismo y los narcos cultivos en Colombia
Según la Defensoría del Pueblo de Colombia, entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de junio de 2018, fueron asesinados 311 líderes sociales. La violencia contra defensores de derechos humanos se recrudeció después de la firma de los acuerdos de paz.

La creciente ola de homicidios de líderes y defensores de derechos humanos en las regiones que más se vieron afectadas por el conflicto armado sigue preocupando. Después de la firma del acuerdo de paz, los sectores sociales han luchado por reestablecer el tejido social en sus territorios, por reclamar sus tierras y devolver el progreso que la guerra les negó por más de 50 años.

Estos hechos de violencia se presentan en los lugares más azotados por el narcotráfico, donde hacen presencia bandas criminales y otros actores ilegales, que impiden el desarrollo del posconflicto. Lo paradójico es que, aunque en el país se han reducido los homicidios, día a día se conocen nuevos casos de colombianos asesinados que ejercían un liderazgo importante en su comunidad.
Las víctimas más recientes fueron Margarita Estupiñán, asesinada en Tumaco, municipio del departamento de Nariño, que tiene uno de los mayores índices de violencia del país; Ana María Cortés, Gerente de la Campaña de Gustavo Petro en Cáceres (Antioquia); Felicinda Santamaría, en Quibdó (Chocó), y Luis Barrios Machado, en Palmar de Varela (Atlántico).

Hay desacuerdos en las cifras de líderes asesinados
No existe un consenso por parte de las autoridades y organizaciones sobre el número de personas muertas a la fecha, lo que hace difícil establecer y verificar cada uno de los casos. Según el informe presentando el pasado mayo por La Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y popular, La Marcha Patriótica e Indepaz, 123 líderes y defensores de DDHH han sido asesinados durante el 2018.
Sin embargo, la cuenta que lleva el Ministerio del Interior es menos robusta, ya que a hoy ha verificado la muerte de tan solo 33 líderes sociales. Por su parte, la Defensoría del Pueblo habla de 311 dirigentes muertos. La entidad señaló que Cauca es el departamento que más reporta defensores asesinados, con 78. Le sigue Antioquia con 43, Norte de Santander con 21, Nariño con 18, Valle del Cauca con 16, Chocó con 16, Risaralda con 14 y Arauca con 13.

La Organización de Naciones Unidas, no solo señaló que con "el recrudecimiento de la violencia" en estos departamentos se hace imposible construir una “paz estable y duradera” sino que instó al gobierno a “reforzar las medidas de prevención, protección e investigación para garantizar el derecho a la vida de los colombianos.

Desde hace ocho años y hasta la fecha, 4.770 menores dejaron sus vidas en hospitales y rancherías, convirtiéndose en escalofriantes cifras que no han sensibilizado a gobernantes y entidades involucradas en este flagelo. Al dar a conocer esta triste realidad, el magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas Ríos afirmó que “esto es una barbarie”.

Lo hizo en la audiencia pública en la que el alto tribunal, junto a la Procuraduría General de la Nación, abordó en Riohacha las “problemáticas estructurales” que se describen en la sentencia T302, a través de la cual se declaró el estado de cosas inconstitucional en el departamento de La Guajira, donde este año han muerto 39 niños por desnutrición o causas asociadas a esta.

Trump hacen la vista gorda a la droga Colombia en EEUU
Colombia sigue siendo el principal productor de cocaína del mundo al registrar aumentos históricos de las plantaciones de coca y de su capacidad para producir esa droga en 2017, según informó ayer miércoles la ONU. Los cultivos de hoja de coca crecieron 17% hasta 171.000 hectáreas, mientras que el potencial de producción de cocaína subió 31% respecto de 2016 a 1.379 toneladas, un récord desde que comenzaron estas mediciones en 2001, dijo la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudc).

"Quiero expresar mi profunda preocupación por la cantidad de dinero que mueven las drogas ilícitas", dijo el representante en Colombia de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudc), Bo Mathiasen, en la presentación del informe anual. En 2016 los sembradíos ilícitos de coca, cuya hoja es insumo básico para la cocaína, se situaban en 146.000 hectáreas y la capacidad de producción de la droga era de 1.053 toneladas métricas. Mathiasen dijo que no solo hay más plantaciones, sino que estas producen un 33% más de hojas que en 2012 por la variedad de las plantas y su menor afectación de plagas. "Una de las razones para el incremento es la percepción de menor riesgo frente a la actividad ilegal. Ante esta baja percepción en el riesgo, aumentó el área sembrada", afirmó.

La ONU alertó que las fronteras con Venezuela y Ecuador son las más impactadas por los narcos cultivos, actividad a la que están vinculados 119.500 hogares colombianos. El departamento más afectado sigue siendo Nariño, limítrofe con Ecuador, que tiene un área sembrada mayor a la de Perú, segundo país con más cultivos ilícitos con 43.900 hectáreas. Por ser un punto estratégico de salida de droga a Estados Unidos, esa zona es disputada por los rebeldes del ELN, narcotraficantes y disidencias de las FARC, la otrora guerrilla que el año pasado se desarmó y transformó en partido político.

El 64% de los aumentos de los sembradíos se presentó en los departamentos de Antioquia, Cauca, Putumayo y Norte de Santander, en los límites con Venezuela. Pero el 80% de las plantaciones sigue encontrándose en los mismos sitios que en la última década. "La economía ilegal en estos municipios supera ampliamente la economía legal", afirmó Mathiasen.

En este sentido, la ONU declaró que tiene "una profunda preocupación por el capital derivado de la economía de las drogas", que afecta los esfuerzos para superar medio siglo de conflicto armado y la estabilidad del Estado.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado el aumento de los narcos cultivos, que su gobierno sitúa en 209.000 hectáreas (diez veces el departamento de Montevideo), aunque ha ratificado la ayuda que le otorga a Colombia hace décadas. Duque aseguró que en las próximas semanas su gobierno, que asumió el 7 de agosto, presentará una "política integral" contra el narcotráfico. Las medidas incluyen desarticular redes de suministro, prevención de la drogadicción y erradicación forzosa.

La meta del gobierno es acabar con por lo menos 140.000 hectáreas en cuatro años. "La decisión aquí es frontal contra ese delito", aseveró Duque. El mandatario ha cuestionado la estrategia antidrogas de su antecesor Juan Manuel Santos, que combinaba la eliminación de plantaciones con acuerdos de sustitución voluntaria con los campesinos cocaleros consagrados en el acuerdo de paz con las FARC. En el pacto, apoyado por Estados Unidos, los excombatientes se comprometieron a ayudar a combatir el narcotráfico, cuyos recursos financiaron su levantamiento armado.

diegojolivera@gmail.com

miércoles, 31 de octubre de 2018

Colombia: ¿Ha fracasado, sí o no el Acuerdo de Paz en Colombia?


Por Tony López R.:
Esta es la interrogante que muchos estudiosos, analistas, académicos y el propio pueblo colombiano se plantea a diario. Claro que existe una gran confusión sembrada por los medios hegemónicos de comunicación con toda intencionalidad y creado en el imaginario de la opinión pública que: “desarmada y desmovilizada la guerrilla  se ponía fin al conflicto”,  lo cual es absolutamente falso. La realidad objetiva para alcanzar la paz  tiene que partir de un principio fundamental, estratégico y real  es y será la voluntad política que tenga la oligarquía colombiana de emprender cambios estructurales que permitan lograr justicia social, equidad y una distribución de la riqueza equilibrada.


Desde hace muchos años se ha sembrado la idea de que desarmada y desmovilizada las FARC-EP el conflicto armado terminaba, los hechos actuales  han demostrado todo lo contrario,  los grupos de poder político, económico y militar en Colombia, han considerado que  vencidas las FARC-EP,  las otras fuerzas guerrilleras existentes en el país se exterminaban, por considerarlas  fuerzas  militarmente débiles y por tanto en cuestión de muy poco tiempo los sentaban en una mesa de conversaciones y estas aceptaban  las condiciones que  impone el Gobierno.

Es precisamente lo que ha planteado el presidente Iván Duque al Ejército de Liberación Nacional (ELN) de que dejen de “delinquir, entreguen las armas y se sometan a las condiciones que el gobierno proponga” y bajo ese principio  la Casa de Nariño aceptaría sentarse en la mesa a dialogar, ordenando a las Fuerzas Militares que en los cien primeros días de su Gobierno estas debían de aniquilar militarmente a la guerrilla del ELN.
Craso error, en primer lugar es no conocer al ELN, organización cuya fundación data del 4 de julio de 1964 y cuya formación, militancia y composición siempre ha partido de abrazar un pensamiento político e ideológico nacional liberador, bolivariano y guevarista y si en más de 50 años no han podido derrotar al ELN, dudo de que en cien días, las Fuerzas Militares puedan lograrlo, esa es una guerrilla fogueada en el combate y armada política e ideológicamente. Lo que sí puede lograr Duque es enlutar más a su pueblo bombardeando y ametrallando indiscriminadamente los territorios que consideran ocupa la guerrilla.

Desde la fecha en que fue creado el ELN este se caracterizó, no solo por desarrollarse en el campo militar,  también lo hizo en lo político, social, de masas, juvenil, estudiantil, académico y cristiano, y ese principio se ha mantenido como una organización político-militar. Los colombianos no deben  olvidar que cuando las Fuerzas Militares comandadas por el coronel Hernán Hurtado Vallejo  en 1973 le propinaron un severo golpe  al ELN en Anorí, muchos, incluido el entonces Jefe del Ejército, el general Álvaro Valencia Tovar, declaraban que los “elenos” estaban exterminados, solo había quedado un pequeño destacamento de no más de 80 guerrillero, bajo el mando del comandante Fabio Vázquez Castaño,  fundador del ELN. La realidad fue otra, como ave fénix el ELN renació, se recompuso, creció y se fortaleció política, social y militarmente.

Esta es una fuerza política-militar importante, que desde hace muchos años ha levantado las banderas de la paz, siempre bajo el principio de un diálogo que logre el consenso de las partes y con  la participación del pueblo representado por el movimiento social y comunitario. Han sido los gobiernos los que con diversos e injustificables argumentos nunca han aceptado sentarse seriamente a dialogar y buscar una paz justa, duradera y definitiva, el ejemplo más palpable es el incumplimiento de los Acuerdos de Paz firmados con las FARC-EP y que con deshonesta conducta con su pueblo, la comunidad internacional,   los países garantes, las Naciones Unidas y con los pueblos de la región, han enterrado lo que fue el sueño de todos los amantes de la paz.

A la oligarquía le es más rentable mantener el conflicto armado  porque se benefician del enorme presupuesto que el Estado invierte en la guerra y reciben pingues ganancias.  Resulta realmente vergonzoso e impúdico que se despilfarre el dinero del Estado en bombas, balas y  medios de guerra, en detrimento de la salud, educación, cultura y vivienda del pueblo, guerra que solo ha servido para enlutar al país, sépase que el conflicto armado en Colombia según el Centro de la Memoria Histórica (CNMH)  de 1958 al 2012 deja una cifra de 262,197 muertos,  de los cuales el 80 por ciento eran civiles.

Para entender la actual conducta del gobierno de Iván Duque debe tenerse presente que este representa   al  Centro Democrático, partido político de extrema derecha,   cuyo máximo jefe  es Álvaro Uribe Vélez,  quien históricamente se  ha  opuesto a la paz en Colombia y furibundo enemigo de la Mesa de diálogo de La Habana,  apoyado en  su campaña guerrerista y mentirosa por los medios de prensa  oligárquicos y hegemónicos que fueron  sembrando  la idea, de que el Gobierno de Santos entregaría a la guerrilla el sillón presidencial en la Casa de Nariño, así lo repetían una y otra vez, o que el castro-chavismo se impondría en Colombia, esa era la matriz de opinión que esparcían diariamente y repetían hasta el cansancio los alabarderos del uribismo, del cual era fiel exponente el hoy presidente Iván Duque.

Uribe Vélez, mentor del actual Presidente, cuando ejerció la presidencia,  basó su discurso político bajo el slogan  de “mano dura y corazón ardiente”  y aplicó  la política que llamó  “Seguridad Democrática”  traducido a la realidad no era más que  desarrollar una feroz política contrainsurgente y antidemocrática, enemiga de todos los sectores democráticos, progresistas y de izquierda en Colombia,  con el apoyo político y  militar ilimitado de los gobiernos republicanos y demócratas de los Estados Unidos. El servilismo de Uribe  llegó  a tal desatino que autorizó, con el apoyo de un corrupto Congreso, el establecimiento de varias bases militares de los Estados Unidos en su territorio. y permitió   que  la Jefatura del  Comando Sur, participara activamente en  operaciones  castrense  en el sur del país contra las FARC-EP entre ellas,  la conocida Operación Tanatos.

La obsesión del presidente Uribe Vélez (2002-2010) por exterminar a la guerrilla lo condujo a ofrecerle a los mandos militares y soldados recompensas monetarias por cada guerrillero muerto, ese ofrecimiento condujo a los llamados “falsos-positivo”,  un eufemismo condenado internacionalmente para referirse a las ejecuciones extrajudiciales de civiles inocentes, cuyas cifras se ubican en más de 3000  asesinatos cometidos por las Fuerzas Militares entre el 2002 y el 2008 y que tiene pendiente que la Fiscalía de la República entregue la información que posee a la Corte Penal Internacional.

Puede afirmarse que los Acuerdo de Paz  firmado entre el Gobierno de Santos y las FARC-EP no han sido cumplido  y  en general desconocidos por el régimen del presidente Duque, pues  solo se han interesado en modificar el acuerdo sobre la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), tal como declarara el ex comandante de las FARC  Andrés Paris a la agencia de noticia API,   “para beneficiar a los agentes del Estado vinculados a graves delitos y a terceros elementos que se conocen están vinculados al latifundismo, a los paramilitares y al narcotráfico, al ex presidente y actual senador Álvaro Uribe a quien no le conviene que altos mandos militares declaren todo lo que conocen de los “falsos-positivos” y de otras acciones que le vinculan a los paramilitares y a los capos del narcotráfico” concluyo Paris.

Los 3 millones de hectáreas de tierras  acordados para la entrega a los campesinos pobres no se ha cumplido, ni los acuerdos  relacionados a  los cultivos ilícitos,  la amnistía aprobada por el Congreso y la Corte Constitucional  se cumplió a media y hoy aproximadamente  unos 600 miembros de las FARC se encuentran aún en prisión. No se han tomado en cuenta los acuerdos relacionados con  la reforma política, electoral, judicial y militar y de  ellos ni se hablan. Las ansias de reincorporarse a la vida normal de los cerca de 7000 desmovilizados de la organización guerrillera no se han logrado y se sienten traicionados por el Gobierno de Santos y de Duque, teniendo en cuenta, que ellos sí cumplieron lo acordado como lo fue la entrega de las armas,  su desmovilización  y concentración en las zonas veredales y para colmo dicen, tienen la prohibición de salir del país a visitar a sus familiares, considerándose prisioneros.  El paramilitarismo no ha sido combatido y los territorios que antes ocupaban las FARC-EP han pasado a ser ocupados por estas bandas criminales, quienes imponen a la comunidades campesinas su “ley y su  orden”  de terror.

Un hecho incomprensible para la mayoría de los estudiosos de los procesos  de paz en la región y en otros continentes y para la opinión pública nacional e internacional, ha sido  la entrega de las armas, y concentración de las tropas guerrilleras,  sin que antes no se hubiera correspondido con la implementación de los Acuerdos, lo que ha quedado marcado  para la historia de Colombia como una  gran traición al pueblo amante de la paz. Ese será el estigma que llevará por siempre  el hoy  expresidente Juan Manuel Santos, al no cumplir  lo firmado el 24 de noviembre  del 2016 y manchará al actual Gobierno por no asumir una conducta política firme y honesta al servicio de la paz.  La credibilidad del Estado colombiano ha quedado en entredicho,  maltrecho y desprestigiado ante su pueblo y  la comunidad internacional, los organismos multilaterales y las organizaciones sociales y de derechos humanos, pues se trata del incumplimiento de un tema tan sensible como el de la paz. 

En definitiva, además de la entrega de las armas,  la gran falencia  de las FARC-EP fue  no acordar  la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente Corporativa, para someter los Acuerdos de la Mesa de Dialogo a la votación del soberano y así convertir los Acuerdos  en una política de Estado y no llegar a un  acuerdo final solo con el supuesto respaldo del Gobierno y más  teniendo como precedente un plebiscito por el Si o el No,  y por el cual ni el Gobierno hizo campaña para que el SI ganara,  pues en definitiva no era vinculante, pero al ganar el No, el Centro Democrático y  el senador Uribe Vélez exigieron revisar, modificar y eliminar algunos temas ya acordados  en La Habana, lo cual fue aceptado y así se hizo. 

Al final como esto fue un acuerdo del Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP y cuyos acuerdos para hacerlos efectivos tenían que pasar por la aprobación del Congreso y de la Corte Constitucional, la gran mayoría no han sido aprobados y otros modificados a la imagen de semejanza de los interese del sistema y a pesar de ello no se han implementado. Con estos no pocos elementos le dejo a los amigos lectores que se respondan  la pregunta con la que títule este artículo:  ¿Ha fracasado, sí o no  el Acuerdo de Paz en Colombia?.

(*)  Periodista, politólogo y analista internacional

jorgarcia726@gmail.com