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domingo, 19 de mayo de 2019

Homenaje a Maestros y Maestras de Colombia



 Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

El 15 de mayo de 1867, en Querétaro los republicanos derrotaron al imperio francés que se había concentrado allí sus tropas. En homenaje a esta conquista en 1917 se declaró el día del maestro y en 1918 comenzó a celebrarse. En 1950, sobre esa misma fecha del 15 de mayo se estableció con el mismo significado del día original del maestro, pero con otro contenido, la fiesta de San Juan Bautista de la Salle, -francés, Teólogo y Pedagogo dedicado a la educación de la infancia especialmente de los sectores más empobrecidos-, como patrono de los educadores,



Unesco posteriormente propuso conmemorar de manera homogénea la celebración el día el 5 de octubre, y en la misma dirección la conferencia de ministros y directores de educación de las américas en panamá en 1943 propuso hacerlo el 11 de septiembre. Finalmente, ante los desacuerdos, cada país seleccionó su propia fecha. Colombia lo hace siguiendo el mandato de Pio XII, que proclamó a San Juan Bautista de la Salle. Bolivia celebra en junio 6, Brasil en octubre 16, Chile en octubre 16, Cuba en diciembre 22, Nicaragua en junio 29, Venezuela en enero 15, entre otros.

En cualquier caso, la pregunta central de la conmemoración, sigue siendo la de qué significa ser maestro o maestra, y cuáles son sus retos en la sociedad de hoy, máxime si esta está atravesada por conflictos de larga duración como los nuestros. Maestros y Maestras, en todo caso anuncian siempre un sentido de construcción, de creación colectiva, histórica y social, son términos para vivirlos en plural y en colectivo, no son un asunto meramente individual del que se ocupa una persona en solitario. Maestro o Maestra, evocan al saber, a ser los amigos de la sabiduría y a ejercer con humildad esa sabiduría, pero también del saber hacer de cada saber especifico un instrumento de teoría y praxis útil a la transformación de las condiciones materiales y de formación del ser humano y de luchas, que como las de hoy son para devolverle el sentido mismo a la vida ante el despojo del capital que todo lo convierte en mercancía.

Maestro o Maestra, son una función de los contextos, no son los que solo exponen, disertan o repiten con sus palabras lo que otros han dicho. La Maestría del Maestro y la Maestra pasan por la conciencia, son quienes han colocado como columna vertebral de su andar al saber, al continuo rumiar del saber, del ir despacio por los caminos complejos de las ciencias, las artes y las humanidades, sin fragmentar, parcelar ni convertir en mero indicador al conocimiento, ni venderlo a pedacitos.

Maestros y Maestras no son dioses, tampoco diablos, ni mendigos, son humanos aferrados a la lógica de aprender a obrar de manera correcta, ética, sin pretender hacer fortuna ni recibir medallas al honor, de modo que cada acto encierre en sí el efecto apetecido, y que tratan de determinar con máxima precisión cuales partes componen un todo y en que partes se puede descomponer. 

Ser Maestros y Maestras invita a construir contextos para vivir con dignidad, sin opresiones, ni sometimientos, el ser del Maestro y la Maestra tienen origen en la libertad y de ella se desprenden sus luchas, sus compromisos para no solo exponer, si no exponerse, ahí quizá esta la diferencia entre el que sabe y expone y el que enseñando y circulando saberes se expone, habla lo que las sociedades homogéneas se niegan a escuchar. Bonita tarea, ahí está su grandeza, la humilde y sencilla grandeza humana de ser maestros y maestras, francos, con la frente en alto para mirar el horizonte y devolverle los colores que la guerra se llevado con su paso.

El Feliz Día de Maestros y Maestras de Colombia, evoca la aventura de quien llena crea circunstancias para vivir con dignidad y que cuando llega a un lugar, pone en movimiento todo lo que existe, promueve, transforma, agita, anima, lucha….     
           
mrestrepo33@hotmail.com

lunes, 7 de noviembre de 2016

Manual del tira piedra que esconde la mano

Por: Eduardo Pérez Viloria

Unos se fueron al diálogo y otros siguen llamando a la violencia.  En el diálogo varios -los patriotas bolivarianos- fueron a conversar y encontrar una solución; los otros –representantes de la  MUD-  fueron a exigir y hacer cumplir su voluntad. 

Por otra parte un pequeño sector de la derecha sigue planificando actos terroristas en contra de la nación. Hacen los estiramientos matutinos necesarios para tener los brazos en forma para tirar piedras, botellas y bombas molotov. Similares carajitos –en el mal sentido de la palabra- limpian las punto-40 de sus padres para tenerla pepita para el día en cuestión. 

En la mayoría de las universidades el beta es tirarse a la calle cuando manden los mandos. La misión es causar caos, joder a quien se atraviese, poner guayas corta gargantas, matar a uno o varios policías –eso no puede faltar- , quemar ambulancias, patrullas, y los autobuses rojos: “para que esos chavistas se arrechen”, dirá cualquiera de ellos. Las fresas, nenas o culitos no pueden faltar ese día, ellas tienen la misión de llevar la silicona y el biopolímero, tomarse los selfie, y gritarle al mundo “Maduro Bigotón”.

Por su parte los “presos políticos” a través de twitter y diferentes medios de comunicación nacional e internacional; le dirán al mundo que en Venezuela no hay libertad de expresión: “dictadura maldita, que vulnera los derechos de expresar lo que se siente”. ¡Ah! que no pasen por alto las esposas de los mencionados, quienes con un ratón tremendo saldrán a moco tendido a llorar por sus pobres, inocentes y cachudos –no quise escribir cachudos sino queridos- cónyuges. 

Los familiares de los adinerados saldrán unos días de vacaciones a New York,  mientras pasa el peo y logran tumbar a Maduro y sus Ministros tierruos. El John Kerry, dará declaraciones “preocupado por la democracia de Venezuela”, junto a él, otros descarados derrapados dirán las mismas mariqueras.
En los días del día en cuestión, por casualidad de la vida, habrá paro de transporte, educadores, jugadores de metras y perinola, que “inconformes” por alguna situación irregular en sus sectores decidirán parar sus labores hasta nuevo aviso.

Henrique seguramente dará un discurso influenciado por el abuso de polvo blanco en la nariz; y el Henry entre partirse y doblarse seguirá dejando a sus seguidores como novia de pueblo. En algún otro sitio Requesens pendiente de un yensi, y Borges… ¿Y Borges?

Ufff… Los pasos a seguir de esta gente ya lo conocemos de memoria, como también sabemos que hay un pueblo consciente que saldrá a defender la revolución.  Ellos seguirán en sus fantasías narnicas, y nosotros haciendo patria.
Pero a cuento repetido se le miran las mismas palabras: ya los verán el día después de mañana a través de los medios de comunicación argumentando que el régimen no los dejó cumplir con su agenda violenta, perdón pacífico.

Ellos quienes tiran la piedra (escondiendo la mano), matan a los valientes oficiales de policía y queman las vainas; descaradamente acusan a los que quieren dialogar de Chocones y Chocantes.
Pa’ los brutos y sínicos, un Presidente Maduro, y un Pueblo Valiente.

eduardoperezviloria@gmail.com