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martes, 2 de julio de 2019

Proyecto Perla del sur y la agresión a la madre tierra (Parte 2)


Por Rafael Matos Féliz:

A propósito del desarrollo 50

Continuando con el Proyecto Perla del Sur, debemos reconocer que en primera instancia su propuesta nos alegró mucho y aun nos alegra; pero conociendo la forma como el Estado Dominicano actúa frente a las intervenciones de los amigos, de los compañeritos y de empresarios, se nos nubla el entusiasmo y solo nos queda esperar que las cosas mejoren y se coloquen en la ruta de las normas y del Desarrollo Sostenible.


Al anunciarse la obra, el Ministro de Turismo dijo que ya se acercaba la “Hora del Sur” y la alegría cubrió el ánimo de los suroestanos. Lo primero que vimos del proyecto fue la foto de una maqueta, que nos llamó poderosamente la atención. En la misma se ven tres monumentales edificaciones. Aparentemente una presentaba 21 niveles, otra 19 y la tercera 17; además de otras estructuras. Como lego en la materia, nos preguntamos si el peso de esas construcciones sería soportado por las rocas que conforman el substrato y el suelo del lugar.

Poco tiempo después, algunos comunitarios se quejaron por la pared externa que se estaba construyendo, la cual obstaculiza y elimina la visual del paisaje costero-marino, que en la Ley 202-04 sobre “Áreas Protegidas”, se le categoriza como “Vía Panorámica”, y corresponde a la Categoría VI “Paisajes Protegidos” de dicha ley. De inmediato salió la reacción adversa, apoyando sin reservas la construcción de la pared que obstaculiza la visual. Sobre eso hablamos en el programa “Actualidad Ecológica” de Radio Enriquillo, que se transmite los domingos.

Señalamos que esa Vía Panorámica se denomina “Mirador de Paraíso” y que ese tipo de Área Protegida se conforma para el disfrute y la tranquilidad de las personas que la visitan y la observan. Las ventajas de esos paisajes es que, “hacen sentir tranquilos, cómodos y felices”, a los que disfrutan de ellos. Se tiene bien claro que pasear y disfrutar de un paisaje agradable se logra una beneficiosa relajación emocional.
Mentes tan brillantes como Albert Einstein sentenciaron que “La belleza no mira, solo es mirada”. Otros, como Joan Nogué, señalan: “es un hecho demostrado que un entorno físico atractivo, limpio, afable y estéticamente armonioso genera una agradable sensación de bienestar, que aumenta notablemente la calidad de vida de los ciudadanos“.

Por su lado, la revista Observer, de la Association for Psychological Science de Estados Unidos, publicó en 2010 un artículo que mostraba la importancia de la naturaleza para la salud humana. Los científicos del Laboratorio de Paisaje y Salud de la Universidad de Illinois, han concluido que la naturaleza es un componente esencial para una buena salud y un factor influyente en el comportamiento humano. Según los investigadores, en zonas donde hay espacios verdes, la gente es más generosa y sociable y existen fuertes lazos de vecindad social y un mayor sentido de comunidad, más confianza mutua y una mayor voluntad de ayudar a los demás. En cambio, en entornos con menos naturaleza, el índice de violencia, crimen y delitos contra la propiedad es mayor.

De este modo, la calidad y bienestar con el entorno tiene que ver con los sentimientos que despierta la contemplación del paisaje, y si uno toma conciencia de que muchos paisajes se están deteriorando, se percata también de que eso perjudica la calidad de la vida.

Pues bien, el proyecto Perla del Sur inició alterando el paisaje natural de los comunitarios de Bahoruco y La Ciénaga y de todos los que por allí se paseaban o visitaban. Construyó una pared y ahora el paisaje natural será para los turistas que lleguen al hotel y los que adquieran instalaciones en el mismo. Los comunitarios y visitantes de a pie que vean la “hermosa pared” y se conformen con ello.

Algunos peyorativamente le dijeron “monte” al paisaje natural y defendieron la pared por encima del interés ciudadano y por encima de la Ley 202-04. Para ellos, lo que vale es el crecimiento económico y no el respeto de las personas ni de las leyes. Muchos defienden que se cumplan las leyes y se respeten a las personas, por ejemplo, en Estados Unidos; pero aquí que se vayan a la m…Gracias por el desprecio.
Excúsennos de nuevo nuestra idiotez e insensatez con el “desarrollo” 
Por el Desarrollo Sostenible

rafaelmatosfeliz@yahoo.com

miércoles, 12 de junio de 2019

Proyecto perla del sur y la agresión a la madre tierra (Parte 1)


Por Rafael Matos Feliz:
A propósito del desarrollo 50

Ya nos imaginamos las diabluras y pestes que nos lanzarán, pues aquí se acostumbra, que las intervenciones de funcionarios, de grandes empresarios y del gobierno, siempre vienen precedidas de loas, de alabanzas y adulaciones y más si están rodeadas de “pagos por publicidad” y las bondades y frases sonoras como: “despegue del Turismo”, “muchos empleos”, “desarrollo económico”, ideadas y manejadas por la promoción mediática.


Venir por el lado contrario de toda esa parafernalia, es sencillamente “una locura”, no se está “bien de la cabeza”, eso es en “contra del desarrollo”, etc., etc. Pues bien, con el proyecto Perla del Sur, “se está haciendo lo que nunca se ha hecho”. Allí, se construyen dos rompeolas o espigones en la zona marítima para crear “playas” donde nunca las ha habido; Se sabía que los espigones fueron prohibidos desde los años 90. Ahora, se permiten nuevamente.

Ocurre y viene a ser, que el oleaje en la zona de las costas de Bahoruco y La Ciénega es muy fuerte, lo que permite que solo existan en las playas cantos rodados o gravas. Ese fuerte oleaje es un importante recurso para las prácticas de surfing y ello ha permitido que en la zona se celebren competencias nacionales e internacionales de ese deporte acuático y que haya ganadores locales en varias categorías.

Ocurre y viene a ser, que nuestra región se encuentra en la trayectoria de las tormentas tropicales o huracanes, y los fuertes oleajes costeros, al anteponérseles obstáculos en su trayectoria, pueden cambiar su dirección; y eso puede tener consecuencias catastróficas en zonas menos protegidas, como son las playas de Bahoruco y Ciénaga. Los efectos y posibles daños, hasta ahora ningún modelo matemático, los puede prever con certeza.

También ocurre y viene a ser que para el proyecto Perla del Sur, el material rocoso y de base para los rompeolas, se extrae de las estribaciones costeras de las montañas entre La Ciénaga y el Balneario San Rafael. Montañas estas que son de bosque húmedo y con una pendiente por encima del 60%; donde la Ley 64-00 prohíbe hacer lo que se está haciendo, y más aún, próximo a la zona del “Derrumbado”, donde han sido frecuentes deslizamientos de tierra de las montañas hacia el mar.

Resulta y viene a ser, que, para las playas de La Ciénaga y Bahoruco, frente a la desembocadura del rio, se han incentivado los permisos para extraer chatas y bolos (cantos rodados) de las orillas, que son el material que protege el litoral contra la erosión de oleaje. ¿Y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales?!¡Bien, gracias!

Como algunos sufrimos del “Síndrome de la Idiotez”, nos gustaría saber qué dice la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y el Plan de Manejo Ambiental (PMA) que se le hizo al proyecto Perla del Sur, y nos gustaría saber quién lo fiscaliza.

Resulta y viene a ser que, en la zona de extracción de las rocas para los rompeolas del Perla del Sur, en el Derrumbao, nacen caños de agua, por las infiltraciones de las lluvias de la parte alta, pero lo más grave es que se conoce que se han registrado microsismos, por la cercanía de ese sistema montañoso a la falla tectónica llamada Trinchera de los Muertos, que pasa por Barahona y se interna en el Mar Caribe. Esperamos que los santos nos agarren confesados, si se registra un sismo de mayor magnitud en la zona.
Si eso ocurriera, que puede ser y nadie puede evitarlo, existen todas las probabilidades que la montaña agredida con la extracción de rocas y por su pendiente extrema, se venga abajo, con las peores consecuencias para toda la zona litoral y para la geomorfología de las montañas. Ello paralizaría todo el tránsito desde Pedernales a Barahona y viceversa. Sería un desastre.

Reconociendo la forma de pensar de los aduladores, si algo fatal llegara a ocurrir por la agresión a la Madre Tierra, de seguro que se comentará y se publicará que todo se debe o se debió a que nosotros nos pusimos a hablar de eso y como somos unos azarosos y tenemos “boca de chivo”, la naturaleza nos cobró esas palabras y nos castigó por ello.
Por el Desarrollo Sostenible

rafaelmatosfeliz@yahoo.com