martes, 25 de agosto de 2020

Una aproximación a la “Geopolítica Marxista” para el siglo XXI es indispensable



Por Carlos Ellis:
Se ha planteado históricamente, una perspectiva teórica respecto de las relaciones de clase entre Asalariado y propietario de medios de producción. Cabe preguntarse: ¿Cómo fabricó un motor, un medio de producción, el propietario de un medio de producción? ¿Solo?, ¿O con la fuerza y la técnica de los trabajadores, por medio de un contrato de trabajo?

 Interpretando el materialismo histórico en su máxima expresión dialéctica. Su centrismo, desarrolla toda una concepción, acerca de la propiedad de los medios de producción, acerca del dominio de los medios de producción y la creación de "plusvalía", por parte de la fuerza de trabajo de la clase obrera.
 Plusvalía, de la que se apropia, el propietario de los medios de producción, cuando el trabajador transforma todos los factores que intervienen en la creación de una mercancía.


 En fin, la concepción del mundo capitalista tiene hoy una dimensión universal, que se salió del espacio de la Inglaterra del Siglo XIX, como también, las formas de apropiación de esa plusvalía se han salido de la fábrica del siglo XIX y se han transmutado más allá, de la lucha de clases, entre trabajadores y asalariados y patrones. Estamos en la era de las tecnologías que traspasan nuevas formas de apropiación de plusvalías, se fue a  la separación y explotación de unas naciones sobre otras, dependientes, es allí lo geopolítico.

Lo importante del pensamiento de Carlos Marx, es, que, es un punto de partida fundamental, para interpretar estos tiempos tan apremiantes.
 Geopolítica: Es el estudio de los diferentes factores que intervienen en hechos que atañen a la raza humana. Para orientar de forma integral los fenómenos políticos, tanto nacionales y los que dinamizan el ámbito internacional.

Lo geográfico, los recursos, los espacios, el territorio, las alianzas, la historia, las tendencias políticas, ideológicas, religiosas, raciales, entre otros, que nos permitan configurar un sabio comportamiento en la relación, con los demás actores de una Sociedad de naciones.  Con el convencimiento, de que no existen relaciones que no sean de interés, para los actores, agentes y pacientes, que participan en el ámbito de la política internacional, en el tiempo y en el espacio.
 Las sociedades políticas y económicas de la actualidad, por su complejidad, requieren de una reinterpretación, por la velocidad, y volatilidad de sus cambios y   comportamientos, que son propios de un ser-ciudadano-económico-de naturaleza-indetenible ante un mundo multipolar y pluricentrico que se construye. 

Me explico: Desde los tiempos del hombre primitivo, se disputaron los espacios, los recursos, los territorios y el liderazgo sobre lo colectivo. Ese hombre se hizo hombre de clanes, de tribus, de etnias, de pueblos y hombre de ciudades. Hoy, ha perfeccionado la técnica para el bien y para el mal, según la perspectiva de como se mire.  Son los que se disputan las relaciones de dominación, con los mismos elementos, que la historia señala.

La apropiación de los medios de producción por parte del proletariado, es una forma de disputar la dominación de lo colectivo, de la propia sociedad. Este factor de la fabricación de medios se pasa por alto, y solo se habla de la relación entre el trabajador que opera, con su fuerza de trabajo una máquina, un medio de producción que es propiedad de un capitalista, quien paga un salario, de esa relación, el trabajador produce una mercancía, y de esa mercancía, el dueño de la máquina, por tanto de la mercancía, al venderla, obtiene una ganancia, de esa ganancia paga un salario, y lo que queda de esa ganancia, cabe que el trabajador, ha aportado una innovación, que además de la plusvalía también se queda con el valor de la innovación.
Todo esto, conlleva, a pensar, cómo es hoy el universo del sistema capitalista, con relación al mundo que operaba en la Inglaterra del siglo XIX de Carlos Marx.

 Ese centro del mundo capitalista fue el espacio que Carlos Marx estudió. Pero hoy,  hay un Universo, que se salió de tan reducido espacio de la Inglaterra del Siglo XIX.
 En el Siglo XX, confeccionó Vladimir Ilich, la estrategia, a través del Marxismo, de la toma del poder, de la apropiación de los medios de producción y de la fabricación de los medios de producción, que no es más que la fabricación de bienes de capital.
 Los medios de producción, son igual a bienes de capital, son los mismos motores, que han movido la historia del capitalismo por diferentes vías, que hoy se manifiestan en EEUU, heredero de Inglaterra, Europa, Rusia heredera de la URSS, China, Japón, India, Turquía, Irán. Este es el Universo Capitalista, que hoy tenemos.

 A Carlos Marx, se le seguirá complementado, con la clara concepción, de que nación, que no fabrique medios de producción, es esclava de las naciones, que fabrican medios de producción.
Exactamente como lo vio Vladimir Ilich Ulianovich “LENIN”. Y luego Mao Se Dong, Ho Chimin, Nheru en la India y así hoy los países de la Asociación del Sur Oeste Asiático “ASEAN”: Malasia, Filipinas, Indonesia, Singapur entre otros.
Quienes fabriquen los medios de producción dominan toda relación que profundiza el desarrollo o la esclavitud y la dependencia.

Hoy es el desarrollo técnico y científico, en el que estamos obligados, a ser independientes o esclavos ante el sistema económico capitalista mundial. O, fabricamos medios de producción para transformar nuestra materia prima, para librarnos de la dependencia de la importación. O fabricamos los motores de la industria independiente, protegiendo nuestro territorio, nuestra población, y sus potencialidades, sus capacidades para competir y exportar productos terminados y medios de producción. La supervivencia nuestra, como actores, protagonistas en el concierto de las naciones depende, de que fabriquemos medios de producción.

Si relacionamos el aporte de Carlos Max, a un reduccionismo, como pretenden muchos, cuando lo quieren colocar como una medicina del Siglo XIX para tratar un paciente del Siglo XXI se debe comprender que el Sistema se hace más complejo, de lo que pudo pensar Carlos Marx; ahora se sostiene una sociedad de consumo mundial, una sociedad de productos tan competitiva, que no respeta naciones débiles, O, las destruye, O, las obliga a asociarse en un campo de guerra, en todos los terrenos.
Se ha redimensionado la "Geopolítica": la competencia por los espacios para imponer productos y dependencias de productos.

Hoy hablamos de mercados, el mercado asiático.
Hoy estamos obligados a participar con una diversificada producción, con una conversión post petrolera, de pulverizar el monorentismo centenario de la Venezuela extractora de materia prima.   Hoy tenemos que tratar esta crisis, con más y mejores pensamientos, y prepararnos para los fenómenos  que golpean las economías a escala global, los fenómenos que sobrevienen, donde el capital muta a fases que a la mayoría del planeta toma por asalto.  El COVID 19 va a acelerar procesos, de transformación en la forma de pensar y actuar planetariamente.   

Para el período "post pandémico" se asegura una contracción económica mundial sin precedente que podría superar la "Gran depresión de 1.929”, revisemos el efecto político y social en el mundo, luego de ese evento.  En tal sentido planteo un cambio de  pensamiento, de paradigma para todos nosotros los países latinoamericanos: Vamos a la fabricación de medios de producción, vamos a fabricar fábricas, vamos a fabricar maquinas, vamos a generar productos durables y de alta rotación, vamos a transformar y dar valor agregado a nuestra materia prima, vamos a generar patentes y vamos a operar en los mercados para así mitigar dependencia y subordinación ante los más fuertes.

Debemos hacernos competitivos, si damos el cambio en el pensamiento y participación: Seremos libres.
Relaciones Internacionales
carlosellis1@gmail.com


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