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martes, 23 de octubre de 2018

Estos serían los resultados si se convoca el referendo aprobatorio de la propuesta constitucional que surja de la ANC


Por Juan Martorano:
Uno de los temas que ha estado en la opinión pública, y más que tema, posible escenario dentro de la política venezolana, es que diversos actores políticos vinculados con sectores de la oposición, e incluso del denominado “chavismo originario”, “chavismo disidente” o “chavismo crítico” (en definitiva, póngale usted el apellido que quiera) tiene que ver con la posibilidad de la convocatoria del referendo aprobatorio de la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que confecciona la Asamblea Nacional Constituyente.

Esto sería así, ante la posibilidad de que se registre una abstención record en las próximas elecciones para elegir a los y a las integrantes de los 335 Concejos Municipales de nuestro país, como una forma de incrementar los niveles de participación en los procesos electorales en Venezuela.

Si bien es cierto que constitucional y legalmente el quorum de participación no determina la validez de los comicios en el país (aunque sí para los referendos en sus cuatro modalidades previstas en nuestra Carta Magna: Consultivo, Revocatorio, Abrogatorio y Aprobatorio). Políticamente sería aprovechado para darle un carácter plebiscitario a la gestión del Presidente de la República, Nicolás Maduro, y la posibilidad de cuestionar la legitimidad obtenida por éste y la propia Asamblea Nacional Constituyente en los comicios legislativos y presidenciales del 20 de mayo de 2018.

De convocarse o no este referendo, dependerá de la evaluación de múltiples factores y aspectos que debe hacer el Alto Mando Político de la Revolución, en coordinación con el Poder Electoral, aunque un referendo de estas características no debe ser tan complicado su realización, dada la experiencia que tiene el CNE en la materia.

Hace algunas semanas, buenos amigos me hicieron llegar un titular del diario zuliano de circulación nacional llamado “Panorama”, donde de manera tendenciosa publicaban un texto que señalaron como la propuesta constitucional que estaba discutiendo la ANC para ser sometida a referendo. Cuando descargue la misma, la leí, y más allá de mi acuerdo con las propuestas de 411 artículos allí planteados y la falta de técnica legislativa en el mismo, pude darme cuenta que es la propuesta de la Universidad Bolivariana de Trabajadores “Jesús Rivero” (Y que pongo a la orden de cualquier interesado o interesada, con solo dejarme su correo electrónico, con mucho gusto se la enviaría) la cual dificulto que sea la única que este siendo discutida en el seno de la Asamblea Nacional Constituyente. Pero, evidentemente el secretismo con el que se ha estado manejando este tema se presta para informaciones tendenciosas y malintencionadas como estas y otras que puedan surgir.

Lo qué si pretendemos mostrar, a través de la realización del presente artículo, es que decidimos realizar un estudio, a fin de sondear la opinión y los ánimos de la población ante la eventual convocatoria de un referendo para la aprobación de la nueva Constitución, y estos fueron los resultados que nos arrojó dicho estudio.

Dicho estudio se realizó en los 23 estados que conforman la República Bolivariana de Venezuela más el Distrito Capital, durante el período comprendido del 14 al 21 de octubre de 2018. El tamaño de la muestra fue de 1.382 entrevistas representativas de todos los estratos de la sociedad venezolana, con un margen de error de 1,38%.

En primer lugar, se le pregunto a los entrevistados si participarían en una eventual convocatoria de un referendo para aprobar la Constitución que surja del debate de la actual Asamblea Nacional Constituyente. Los resultados obtenidos fueron los siguientes:
39,96% de los encuestados manifestaron con seguridad acudir a votar en el referendo aprobatorio de la nueva Constitución.
37,81% de los encuestados manifestaron con seguridad no acudir a votar en el referendo aprobatorio de la nueva Constitución.
22,23% de los encuestados manifestaron no saber o no responder a esta interrogante formulada.
Ahora, en cuanto a la pregunta de cómo votaría en caso de una eventual convocatoria de un referendo aprobatorio de la Constitución que surja producto del debate de la Asamblea Nacional Constituyente, estos fueron los resultados arrojados:

25,5% de los encuestados manifestaron estar indecisos ante la forma de votar en ese referendo.
32,95% de los encuestados manifestaron que votarían negativamente la propuesta constitucional que surja de los debates de la Asamblea Nacional Constituyente.
41,55% de los encuestados manifestaron que votarían afirmativamente la propuesta constitucional que surja de los debates de la Asamblea Nacional Constituyente.
Ciertamente, un tema y un escenario de estas características contribuiría a la polarización del debate político en el país, lo que constituye un elemento de ventaja para el chavismo.
Pero también constituye un elemento de riesgo, puesto que oxigenaría, rearticularía y reorganizaría a sectores de la oposición, y del denominado “chavismo crítico”.

Asimismo, los ataques a la gestión económica del actual Ejecutivo Nacional pudieran incidir en un resultado adverso de esta propuesta constitucional, tal y como ocurrió hace once años con la propuesta de reforma constitucional planteada por el Comandante Hugo Chávez. En ese entonces la guerra económica no había originado los daños que hoy en día afectan a la población. Elemento importantísimo para el análisis y la decisión que debe tener el alto mando político de la Revolución ante esta apuesta.

Asimismo, se observa una tercera franja considerable de sectores “indecisos” tanto en la participación como en la forma de votar en el mencionado referendo. Esto es así ante el desconocimiento de la propuesta constitucional de la ANC que sería sometida a la consulta. Este desconocimiento sobre el contenido de esta propuesta, ha sido bien aprovechado por sectores de oposición y los renegados del chavismo para atacar la nueva Constitución. Coincido totalmente con las apreciaciones del extraordinario periodista Clodovaldo Hernández, al señalar que cuantitativa y cualitativamente, esta ANC ha estado por debajo de las expectativas en cuanto a su producción y debates con respecto a su homóloga de 1999.

Y esto evidentemente ha traído una desmovilización terrible de sectores de nuestra sociedad diversos, desde partidos políticos hasta movimientos sociales, la cual puede culminar, si se conoce la propuesta de mejoras a la actual Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

¡Bolívar y Chávez viven! ¡Y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranooster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com y juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar 

domingo, 4 de marzo de 2018

De Izquierda.., ahora que dice.


Por Jorge Aniceto Molinari

En 1984, el Uruguay fue a elecciones generales, con candidatos proscriptos, con cientos de presos políticos, y con un poder Judicial en manos de la dictadura. En esas elecciones ganó el Partido Colorado y surgió la primer Presidencia de Julio María Sanguinetti.
¿Cuál es la diferencia con la Venezuela actual?: muchas y muy variadas.
En Venezuela, no hay partidos proscriptos, ni candidatos proscriptos, ni prensa proscripta, si hay políticos presos, que han participado en atentados terroristas.



Pero la principal diferencia no es interna sino externa. En 1984, los servicios de EE.UU. ya no bancaban más a la dictadura cívico-militar de Uruguay, a diferencia de Venezuela donde al otro día de la elección legítima de Maduro comenzaron las acciones tendientes a su derrocamiento, con la intervención directa del comando sur de EE.UU.  Al que anexaron la Secretaría General de la OEA.- Trataron de influir al ejército del que solo lograron anexar unidades, síntoma de un nuevo tiempo porque recordemos que hasta Venezuela los ejércitos eran la mano armada de la intervención externa. Intentaron un referéndum revocatorio (que existe impulsado por Chávez, caso único en las constituciones vigentes en los distintos países) pero no consiguieron las firmas necesarias, si trataron de imponerlo a prepo, utilizando campañas de prensa en todo el mundo.

Sin embargo su arma principal ha sido la económica, donde el gobierno constitucional de Venezuela ha tenido las principales dificultades, particularmente con el manejo de la moneda que se convierte en estas circunstancias en un elemento central en la política de desestabilización y un instrumento además de corrupción del que no está libre ningún gobierno en el mundo, y más particularmente en economías donde se parte de un 80% de informalismo, y con toda una cultura stalinista predominante en la izquierda de que los Estados estatizando pueden ser autosuficientes.
El gobierno de Maduro enfrentó así todo un periodo de tremendo sofocón en el cual la oposición logró el triunfo logrando mayoría en la Asamblea Nacional.

La derecha creyó que había tocado el cielo con las manos e inmediatamente empezaron a predominar en su interior todas las fuerzas golpistas, entonces el objetivo no era cogobernar con Maduro, sino derrocarlo inmediatamente para que todo lo que el pueblo venezolano había avanzado con Chávez fuera destruido.

Pero el dulce les picó los dientes. El chavismo se rehízo, y las fuerzas democráticas que había en la oposición fueron internamente derrotadas, lo cual no era una buena noticia.-
La respuesta de Maduro no se hizo esperar, y en el campo de las confrontaciones democráticas impulsó la elección de una Asamblea Nacional Constituyente, para la cual la oposición democrática derrotada ya no pudo participar, con lo cual se restó un actor que hubiera sido importante si de tender puentes se trataba.
El actual proceso electoral, tiene sus peligros para todos los actores que quieren el progreso del pueblo venezolano.
No cabe duda de que el pueblo ha hecho su experiencia, las elecciones que ganó la oposición tuvieron en las fuerzas chavistas el peso de una importante abstención, como hoy ocurre en toda América, en relación a las fuerzas progresistas, abstención que hoy el gobierno de Maduro mide como que ha logrado asimilar.-

La situación no es fácil, el no manejo de la moneda, o mejor dicho el que creer que se maneja el no manejo de la moneda, como lo creen prácticamente la totalidad de los gobiernos, a excepción de Ecuador, a donde han recurrido al no poder hacerlo, a otras armas. En el Uruguay por ejemplo hoy el tema que los sectores conservadores (o restauradores) ponen sobre la mesa es el llamado atraso cambiario, el que se reclama se maneje para bajar los costos sociales del empresariado nacional.
Pero además casi siempre los que especulan con estos temas tienen los huevos en las dos canastas, en el gobierno y en la oposición.- Un ejemplo muy claro es en la Argentina Lázaro Báez.-

La presión es muy grande, EE.UU. trata de aprovechar una coyuntura económica, producto de la política de Trump, que saben tiene poca proyección para el futuro donde el panorama económico es extremadamente preocupante. Hoy conocimos un informe del Secretario General de la ONU sobre los gastos militares en el mundo y sobre el stock de armas nucleares, sencillamente aterrador, y que solo tiene explicación como válvula de escape a la crisis de rentabilidad en las inversiones del capitalismo (en nuestro idioma: agostamiento irreversible de la tasa de ganancia).
A su vez la presión estatista sobre el gobierno de Maduro es también un peligro. Venezuela necesita aliados en el mundo que sean vehículo de diálogo y a su vez dar pasos seguros y no retroceder en sus objetivos democráticos al servicio de los más.-

Los hechos muestran que la presión sobre el gobierno uruguayo, entre otros, ha sido enorme, y por ahora lo que vemos es que su canciller que había mantenido una conducta de principios ha cedido.
De  todos modos no nos apuremos, porque los que si tienen apuro son los que ven comprometidos su interés cuando en el mundo la crisis avanza cada vez más.-
sipagola@gmail.com