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sábado, 1 de agosto de 2020

Bolivia en resistencia (V)



EL PUEBLO VA A LA CALLE POR LA DEMOCRACIA EN BOLIVIA

Por Oscar Rotundo:
Luego de una nueva prosternación en la fecha para las elecciones, que serían el próximo 6 de septiembre, el Estado plurinacional de Bolivia, vuelve a ver a su pueblo en las calles decidiendo su destino. Ante la provocación montada por la derecha gobernante que pretende ahogar en sangre los justos reclamos de la colectividad, la democracia directa ha respondido de forma contundente. Paro General por Tiempo Indefinido.
.


El martes 28 de julio, cientos de miles de personas llegaron a la ciudad del Alto en La Paz, para participar del memorable Cabildo convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), La Confederación Nacional de Mujeres Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”, la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Tupak Katari” y otras organizaciones sociales, indígenas, juveniles, obreras, mineras y campesinas de distintos lugares del país.

Luego de escuchar a los distintos oradores denunciar las calamidades que el gobierno de facto causó en estos 9 meses de usurpación y vencidos ya los plazos constitucionales para el “interinato” * y teniendo en cuenta que el 6 de septiembre sería la última fecha prevista para la realización de nuevas elecciones.

El soberano Cabildo popular resolvió:
“1-Comenzar a partir de hoy con la lucha y movilización nacional en contra del Gobierno de Facto y del Tribunal Supremo Electoral por violar los derechos Constitucionales del pueblo y atentar contra la democracia.
  2- Así mismo, las Confederaciones y Federaciones Nacionales, así como las CODs y CORs deberán organizar el Bloqueo Nacional y Departamental de caminos y la huelga general movilizada e indefinida, a partir de las 00:00 horas del lunes 3 de agosto de 2020.”.

En este marco la combativa “Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Túpaj Katari” en coordinación con “La Federación Departamental Única de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de La Paz “Bartolina Sisa”, instruye: “A los 20 Ejecutivos y Ejecutivas Provinciales, Centrales Agrarias, Sub Centrales, Secretarios Generales en mixto “Túpaj Katari y Bartolina Sisa” del Departamento de La Paz, a acatar la determinación tomada en el GRAN CABILDO llevado a cabo el día martes 28 de julio del año en curso. PARO GENERAL INDEFINIDO Y BLOQUEO DE LAS 20 PROVINCIAS DE LA PAZ.

LUGAR Y FECHA:
EL PARO GENERAL INDEFINIDO Y BLOQUEO SE REALIZARÁ, en las diferentes Provincias del Departamento de La Paz, desde el día miércoles 29 de julio del año en curso, hasta llegar a los objetivos trazados mediante Resolución Departamental 021/2020 de la F.U.T.C.L.P “TK”.
Con estas declaraciones, comenzó el tránsito hacia una nueva experiencia de lucha por la dignidad y la justicia, en la cual la unidad y la disciplina son fundamentales para lograr el objetivo.

Esta lucha cuenta con el aporte de viejos protagonistas en la disputa por el poder contra las pretensiones hegemónicas de la burguesía, como la del “Mallku” Felipe Quispe, dirigente campesino de destacada participación en las insurrecciones contra Sánchez de Losada, fundador del Movimiento Indígena Túpac Katari, y ex preso político, quien considera que “Las movilizaciones serán más contundentes y revolucionarias porque el gobierno (de Añez) se hizo la burla. Las elecciones debieron ser el 6 de septiembre. Ya se está haciendo la burla con la población. Muy tarde quieren trancar el corral porque el burro ya está muerto adentro. Las cosas eran desde el primer día que estaba llegando el covid-19”.

Todas las maniobras del gobierno han quedado al descubierto y ahora sólo hay un camino pacifico para que se termine este proceso que en 9 meses ha causado un daño histórico, y este, no es otro que el de la realización de las elecciones en la fecha acordada.

Seguir insistiendo en la manipulación de los instrumentos constitucionales para ganar tiempo y proseguir en el gobierno, incrementa el descontento e indigna más a la población. Las largas colas para conseguir gas, los despidos por el cierre de empresas que ha elevado a cientos de miles la cantidad de desocupados y el agotamiento del sistema de salud, manejado de manera inescrupulosa e indolente, son muestras suficientes para que se retiren y dejen de hacer daño.

La preocupante situación de los presos políticos que permanecen en las cárceles sin condena o en situación de indefenso como en el caso Marianela Revollo, ex vocal del Tribunal Departamental Electoral (TED) de La Paz, presa política fallecida en arresto domiciliario, o de Facundo Molares, reportero gráfico argentino, que hace ocho meses se encuentra detenido en el penal de Chonchocoro, privado de su libertad luego de ser hospitalizado y operado por una insuficiencia renal, con imputaciones imposibles de demostrar, entre otros ciento castigados en el marco de una fragilidad jurídica insostenible.

Este gobierno ha llegado a su fin, lo expresa la calle con su malestar, lo manifiesta la incapacidad de sus funcionarios con cada medida que toma, se palpa en la gravedad de la crisis económica y social y se revela en el ambito institucional en la incompatibilidad que existe entre los poderes del Estado para la ejecución de medidas que mejoren la realidad del pueblo.

El capitulo que se abre a partir del lunes 3 de agosto, pone al gobierno entre la espada y la pared, su tiempo se agotó y acudir a la represión, como la historia lo ha demostrado, ahondará la crisis, y de nada les servirá generar nuevas masacres como las de Senkata y Sacaba, porque de ellas, de entre sus muertos han salido nuevos combatientes, jóvenes aguerridos de puño firme cargado de futuro, madres justicieras con las manos húmedas por la sangre de sus hijos, campesinos e indígenas que hacen honor a su historia y trabajadores consciente y organizados, curtidos en las minas y las fabricas, decididos a rescatar la democracia.

No será tan fácil borrar la construcción de Evo Morales y su gobierno de la epopeya latinoamericana pos neoliberal, y ante la noche lúgubre de los Piñera, Bolsonaro,  Duque, La Calle y Moreno, la batalla del pueblo Boliviano por democracia, salud, pan y trabajo, ilumina el futuro, renueva la esperanza, oxigena la sangre y agita el corazón.
Bolivia no está sola, todos estamos atentos, y quizás prestos, porque aprendimos con el tiempo, que no sólo nos une el canto, sino también, el dolor y el espanto.
Notas
*El Tribunal Constitucional de Bolivia avaló que el actual Ejecutivo en funciones, liderado por Jeanine Áñez, proseguirá hasta la celebración de las elecciones del 3 de mayo, al igual que el Parlamento y los líderes regionales del país.
rotundointernacional2020@gmail.com


miércoles, 22 de julio de 2020

Los Halcones de Bolivia quieren dar un golpe dentro del Golpe


Por Oscar Rotundo:

Bolivia en resistencia (IV)

Estamos entrando en la recta final hacia las elecciones del 6 de septiembre en el Estado plurinacional de Bolivia y la derecha reaccionaria que usurpó el poder, especula y maniobra para ahogar en sangre los derechos de este valeroso pueblo. A medida que se acerca la fecha los conspiradores se reúnen y organizan para impedir el retorno de la democracia mediante el triunfo popular.

Entre el 6 y el 10 de noviembre del 2019, la democracia en el Estado Plurinacional de Bolivia, fue interrumpida por un golpe cívico-militar de características fascista, que, con la ayuda de la OEA y la embajada de Estados Unidos de Norteamérica, comenzó a materializar un proyecto estratégico privatizador y expropiador de los recursos naturales, acoplado a la estrategia transnacional de la globalización.


Este plan de desmonte del gobierno popular, se ejecutó sobre la premisa del deterioro de la influencia del líder del proyecto plurinacional, Evo Morales Ayma entre los sectores populares y sobre la contradicción que existía en la clase media, que perdía de vista la importancia estratégica de la soberanía popular y la independencia económica y aspiraba a crecer en base a las prebendas de un Estado liberal.

Concretada la usurpación del poder ejecutivo, la persecución política, la represión policial y militar y el accionar de grupos paramilitares como la “Unión Juvenil Cruceña”, que lidera Luis Camacho y la autodenominada “Resistencia Juvenil Cochala”, (denunciada por La CIDH como un grupo armado que participó en las masacres de Sacaba y Senkata, que dejó un saldo de 37 muertos y 500 heridos), acorralaron al movimiento popular obligándolo a un repliegue.

La ineficiencia en el manejo de la cosa pública, la corrupción de los gerentes que administraban los recursos del Estado y la crisis económica y social desatada por el Covd-19, que se sumaba a los despidos en masa y al desbarajuste productivo y comercial provocados por el golpe, fueron acorralando a la burocracia gobernante, que, luego de aplazar las elecciones que debían realizarse el domingo 3 de mayo, se vio obligada a aceptar, junto a las fuerzas inscriptas para participar en los comicios, la fecha del 6 de septiembre de 2020, para la realización de los comicios.

Faltando menos de dos meses para las elecciones, la clase política tradicional comenzó a especular con la necesidad de postergar las mismas, para una fecha próxima por motivos sanitarios, según las declaraciones del candidato a vicepresidente por el partido "Juntos” (sigla que representa al gobierno de facto), Samuel Doria Medina, que expresó a los medios “Nosotros no vemos factible la realización de elecciones en septiembre, cuando probablemente se registre el pico de la pandemia. Lo más razonable es octubre".

A esas declaraciones se fueron sumando otros candidatos, como Camacho, “Tuto” Quiroga y sin plantearlo directamente, Carlos Mesa, segundo en las encuestas detrás de “Lucho” Arce del Movimiento al Socialismo.

Al conocerse esto, el movimiento popular, volvió a expresarse en las calles acatando la convocatoria a la gran marcha nacional del martes 14 de julio convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) bajo la premisa de, “lucha por la democracia, defensa de los recursos naturales y la estabilidad laboral”.
Juan Carlos Huarachi, miembro ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) expresaba “Basta de improvisaciones, basta de lo que nos han sometidos con decretos. Los trabajadores vamos a hacer cumplir que este 6 de septiembre sí o sí se tiene llevar las elecciones nacionales”.

Pero este sentir del movimiento democrático y popular y este anhelo por el rescate del proyecto patriótico, es antagónico con el proyecto esbozado por la burguesía gobernante, que entiende la importancia estratégica de haber llegado al gobierno y en función de esto, ha ido avanzando en la arquitectura que le permita hacerse del poder total.

El candidato del MAS a la presidencia Luis Arce, ha expresado certeramente que “la derecha ‘está muy golpeada’ ante la inminencia de esos comicios, cuya fecha aún es inconveniente para los partidos de esta última tendencia” y es cierto, pero hay algo más, el MAS, puede o no ganar en primera vuelta, pero a esto, hay que sumar que también se eligen senadores y diputados que pueden ampliar la influencia política del MAS en ambas cámaras, condicionando la ejecución, o no, de determinados proyectos (como el ascenso de militares, o la concreción de créditos que el ejecutivo requiriera de los organismos financieros internacionales, etc).

En este sentido, es sugestivo que los ascensos a militares, otorgados recientemente por el Decreto Supremo N° 4291, promulgado el 15 de julio de 2020, que benefició a varios militares investigados  por delitos de corrupción, ultraje a símbolos patrios, e incluso trata y tráfico de personas, no hayan seguido el camino que marca la constitución, pues al decir del ministro de Defensa Luis López, “ la Asamblea Legislativa está contra el pueblo", por ello la presidenta decidió actuar por decreto para "garantizar la seguridad nacional e institucionalidad, el derecho a la carrera militar, la estabilidad de las instituciones democráticas del Estado y mantener a las Fuerzas Armadas en el grado de eficiencia que requiere la defensa y los intereses confiados a su misión".

Detrás de ese discurso esquizofrénico del ministro de Defensa, Luis Fernando López, se puede observar otro obstáculo que impediría la concreción de la estrategia golpista, que es, ni más, ni menos, que la propia Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia.

La Constitución, es la columna vertebral de la arquitectura jurídica en la que se sustenta la gobernabilidad del sistema de cambio que transformó Bolivia y un antídoto contra todo anacronismo neoliberal.

Entre los beneficiados por el decreto del ejecutivo de facto se encuentran, el General José Luis Salazar Escobar y el coronel Carlos Salinas Águila (Ejército), acusados de cometer el delito de ultraje a los símbolos patrios, previsto en el artículo 129 del Código Penal que expresa, “quien o quienes injurien ofendan, desprecien ultrajen públicamente los símbolos del Estado serán pasibles a la sanción de seis a dos años de cárcel”. El Artículo N° 6 de la Constitución Política del Estado (CPE) reconoce a la wiphala como símbolo patrio: “Los símbolos del Estado son la bandera tricolor rojo, amarillo y verde; el himno boliviano; el escudo de armas; la wiphala; la escarapela; la flor de la kantuta y la flor del patujú”.

La sanción a estos altos oficiales con manejo de tropa, revela, que no solo han agraviado a la institución a la que pertenecen, sino, también, que son portadores de un alto y repulsivo desprecio hacia la Constitución y hacia las mayorías populares del País.

Algo similar podríamos decir del emblemático ministro de Gobierno Arturo Murillo, que, en una entrevista realizada por el periodista Carlos Valverde, expresa sin ningún pudor, que, “tienen gases (lacrimógenos) para seis meses…” y elucubra la tesis de que el MAS generaría disturbios denunciando un supuesto “fraude” si perdiera las elecciones, y plantea claramente “…lo importante es lo que va a pasar el 6 de septiembre ¿ellos van a aceptar la derrota? ¡no la van aceptar jamás! Necesitan convulsionar el país, incendiar el país, que haya muertos en el país y volver por la fuerza al país, porque saben que por las buenas es muy, muy difícil, porque no; les vamos a cerrar todas las puertas, la “democracia” no se la puede perder y está en la responsabilidad y en los hombros de todos nosotros, Carlos, incluidos ustedes, los periodistas y comentaristas y todos; todos nosotros tenemos la responsabilidad, así como tuvimos la responsabilidad y tuvimos los pantalones de salir con nuestras “pititas”, también tenemos la responsabilidad de no permitir que se vuelva a instalar, porque se está jugando este seis de septiembre , si es que es el seis, los próximos treinta años de democracia, lo que te estoy diciendo, toma nota, es así lo que va a pasar”.

Todos estos argumentos y movimientos acompañan la información que surge de la inteligencia popular que sindica que, efectivamente en la Fuerza Aérea se estarían elaborando planes para poder ejecutar un golpe de Estado, conjuntamente con el resto de las fuerzas militares y policiales y que se estarían gestando provocaciones para el enfrentamiento entre grupos civiles que comenzarían a movilizarse para impedir la realización de los próximos comicios.

Ante este escenario, que preanuncia la realización de un plan represivo militar- paramilitar, para evitar el retorno a la Democracia y a la Legalidad y que en su concepción evoca el accionar de las hordas fascista, que en el caso del Estado Plurinacional, contemplaría la ejecución de un etnocidio contra las mayorías populares de eses país, es imprescindible generar una alerta para que los movimientos sociales, indígenas y políticos, los organismos de derechos humanos, los medios de comunicación alternativa y los trabajadores, estudiantes y profesionales del continente, tomen como propia la defensa de la democracia en el Estado Plurinacional de Bolivia, porque en estos tiempos que corren, cada lugar en el que se levante un proyecto que beneficie al pueblo y enfrente al fascismo, es una trinchera común en la que se juega el futuro de todos.

rotundointernacional2020@gmail.com

martes, 12 de noviembre de 2019

A propósito de la consumación del Golpe de Estado en Bolivia: No hay lugar para la derrota: ¡A prepararse! Pues vienen duros tiempos de combate



Por Juan Martorano:
El 10 de noviembre de 2019 será recordado como una de las fechas más nefastas de nuestra historia latinoamericana y caribeña. Como es un hecho público, notorio y comunicacional, se ha consumado una nueva felonía con la dimisión (a punta de fusiles y bayonetas, que no se nos olvide esto) del Presidente Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, Juan Evo Morales Ayma, del vicepresidente Álvaro García Linera, del gabinete ejecutivo en pleno, de Adriana Salvatierra, presidenta del Senado del parlamento boliviano.


Importante es de recordar en estas líneas, que Bolivia ostenta el récord nada agradable de ser el país con más Golpes de Estado en su historia republicana. En sus 194 años casi, han ocurrido no menos de 150 asonadas, prácticamente una por año.

Indudablemente, Evo representó y representa lo mejor de Bolivia. Deja el gobierno con logros y conquistas sociales, políticas, económicas, y de diversos órdenes. Eso nadie se lo podrá quitar jamás.

No le perdonaron como no perdonan las oligarquías de nuestro continente, el hecho de ser indígena, dirigente sindical (de los cocaleros para ser más específico) y haber llegado al parlamento y a ejercer el poder político en una de las naciones que otrora era una de las más desiguales del continente. Hoy Bolivia es el país con el mayor crecimiento económico de toda la América del Sur, además de la estabilidad política que el mismo Evo y su Revolución Democrática y Cultural le ha otorgado a Bolivia durante un poco más de 14 años de gobierno y de su permanencia en el Palacio de Quemado (sede de la Presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia).

Algunas causas del derrocamiento de Evo ya las señalábamos en el artículo que habíamos escrito respecto a la posibilidad de la segunda vuelta en Bolivia, donde formulamos algunas observaciones al respecto. Ese artículo fue escrito el 21 de octubre de 2019, es decir, exactamente hace tres semanas de la ocurrencia de todos estos eventos que han devenido en este fatal desenlace. Los que quieran leer, acá les dejamos el enlace del mismo: https://www.aporrea.org/internacionales/a283585.html

Creo también que durante la ocurrencia de ese evento lamentable, dejamos sólo al compañero Evo y a los hermanos y hermanas del MAS. Pienso que casi al finalizar el mandato de Venezuela frente al MNOAL, desde su Secretaría se pudo haber hecho y adoptado un papel más activo para tratar de detener estos hechos. Es lo menos que hubiese hecho el Comandante Inolvidable ante una coyuntura como ésta.

Evo y el proceso político que él encarna no son más que las nuevas víctimas del plan de recolonización del continente por parte del imperialismo yanqui. Por ello, a veces nuestras apreciaciones pecaban de demasiado objetivas, porque estamos conscientes que jugamos con una corriente fascista muy reaccionaria y violenta, que no sólo juega duro sino muy sucio, y no le importa herir y asesinar por el solo hecho de ser afrodescendiente o indígena, y en aras de lograr sus perversos propósitos.

Evo renuncia presionado por las bayonetas y los fusiles. La revolución de Evo era pacífica, pero desarmada, pues no contaba con apoyos suficientes dentro de las fuerzas armadas bolivianas y cuerpos policiales. Además de posturas ambiguas de algunos dirigentes sindicales que hacían presumir que no se contaba con suficiente apoyo popular y social para resistir el Golpe en proceso en el país del altiplano. De militares y policías traidores y que sus botas rondan por el cono sur.  Hay mucha plata y recursos para gastar por parte del imperialismo, y por eso para los gringos, no pueden existir gobiernos progresistas.

En Uruguay también se ve el avance de la derecha y el fascismo, con el nucleamiento y la mayoría de derecha del parlamento que quedó electo el pasado 27 de octubre, además de que todas las encuestas dan como triunfador en esta segunda vuelta al candidato de la extrema derecha, Luis Lacalle Pou, a poco menos de dos semanas de la realización de los comicios, bajo el argumento maniqueo y falaz de la “alternabilidad democrática” y el “ejercicio prolongado del poder”. ¿Por qué no se aplica este mismo planteamiento a Jefes de Gobierno en Europa, que tienen más de 20 años en el ejercicio del poder?

Indudablemente la lamentable noticias del derrocamiento de Evo Morales opaca un tanto la buena nueva sobre la liberación de Lula Da Silva, el pasado viernes 8 de noviembre, y que al respecto, el actual mandatario brasilero, el fascista Jair Bolsonaro, quien además de tildar a Lula de “canalla”, también señaló que está “momentáneamente libre”, ya que la decisión del Tribunal Supremo Federal de Brasil, que revocó la prisión de Lula, se hizo a través de una resolución que pudiera ser revocada por el Congreso brasilero (de mayoría de derecha) y que es una advertencia que aprovecho para hacer a través de estas líneas.

Pero, es importante también señalar que la trama del Golpe de Estado en Bolivia aún no ha culminado. Y al respecto debemos señalar lo que establece la propia Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia, en la forma como cubrir la falta absoluta del presidente o presidenta del Estado Plurinacional de Bolivia.

En detalle, el artículo 169 de la Constitución de Bolivia estipula que, en caso de "impedimento o ausencia definitiva" del jefe de Estado, este será reemplazado por el vicepresidente. Sin embargo, ante la falta de este, la Carta Magna establece la opción de relevarlo por el presidente del Senado.

En última instancia, la jefatura de Estado podría ser asumida por el presidente de la Cámara de Diputados, y, en ese caso "se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa días". Sin embargo, el titular de ese cargo, Víctor Borda, también presentó su renuncia como diputado.

El primer vicepresidente del Senado, Rubén Medinacelli, de las filas del oficialismo también renunció, de manera que Añez cree que le corresponde asumir el puesto dejado por renuncia de Morales.
De ahí, que La legisladora opositora Jeanine Añez, segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores, reivindicó este domingo su derecho a asumir la presidencia de Bolivia, tras existir un vacío de poder por las renuncias de Evo Morales y otras autoridades de la cadena de sucesión constitucional.

Esto porque el parlamento debe reunirse para evaluar y aceptar las renuncias de los actuales mandatarios y los funcionarios antes señalados. Importante es de recordar que el parlamento es de mayoría de afectos a Evo Morales, del MAS, y esto determina que el “juego pudiera estar trancado” para la salida política que debe tener Bolivia, y que la coloca, a mi juicio, a las puertas de una guerra civil.

Y estas acciones, indudablemente alebrestarán al fascismo que encarna Guaidó de cara a su convocatoria a una nueva oleada terrorista y fascista a partir del próximo sábado 16 de noviembre. En varios artículos lo hemos venido advirtiendo, de acuerdo a las informaciones, datos y análisis realizados en artículos anteriores.
Pero, nos sumamos a las declaraciones realizadas ayer por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, en la que advirtió a esta derecha fascista y violenta lo siguiente: “No se equivoquen ni saquen mal sus cuentas. Si vienen con la violencia, serán sometidos en estricto apego a los Derechos Humanos y a los preceptos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”.

Nos sumamos al llamado realizado por el presidente Maduro y el Alto Mando Político y Militar de la Revolución de decretar la movilización permanente, internacionalista y solidaria para la hija predilecta del Libertador, Bolivia, y en aras de salvaguardar y garantizar la vida del compañero Evo Morales Ayma, la cual corre peligro en estos momentos.

Y el llamado a los compañeros y compañeras de Venezuela, y el resto de movimientos sociales de Suramérica, el Caribe, Europa, otras partes del mundo, incluso dentro del propio EEUU. Aquí no hay lugar para la tristeza ni para la derrota. Cuando la marcha se pone dura, los duros nos ponemos en marcha.
Y a prepararse, pues se avecinan duros y complejos tiempos de combate.
Y que por más que corten las flores, no podrán detener la primavera

¡Alerta, Alerta! ¡Alerta que camina! ¡La Espada de Bolívar por América Latina!
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

miércoles, 6 de noviembre de 2019

¿Si Evo Morales fuese blanco?



Por Ollantay Itzamná:

Las reacciones simbólicas y materiales, incluso antes de los resultados finales del reciente proceso electoral boliviano, evidencian que las condiciones ontológicas de la “bolivianidad plurinacional” aún continúan presas del atavismo racista.

Los 13 años del “proceso de cambio” hacia el Estado Plurinacional, muy aplaudido en el exterior, al parecer, fue un barnizado muy delgado que a la primera “arenga contra el indio” se descascara mostrando las convicciones racistas más despreciables en distintos nichos sociales. Y lo más irrisorio es que justamente esta enfermedad social supura desde bolsones sociales de la clase media, y sectores urbanos, rotulados con sendos títulos académicos.



¿Si Evo fuese blanco?

Si bien en las cortes de Cádiz (1810), y en la Constitución Política de España (1812), se había debatido y aprobado que “todos los habitantes de las Américas, en igualdad de condición, podían ser electos representantes políticos”. Más, sin embargo, los registros documentales indican que cuando los representantes indígenas ganaban curules o gobiernos locales (ayuntamientos), los españoles y/o los criollos, mediante impugnaciones legales (o anulación de procesos electorales) impedían que los indígenas electos asumiesen sus funciones. Casos como los de Arequipa, Perú, son ilustrativos de estas prácticas.

El 20 de octubre pasado, mediante una jornada electoral participativa, tranquila y transparente, Evo Morales ganó las elecciones presidenciales en Bolivia por cuarta vez consecutiva. Pero, los actores políticos opositores (la gran mayoría provenientes de la vieja clase media), sin presentar prueba alguna de fraude que reclamaban, difundieron y difunden sendos mensajes racistas contra Morales y sectores indígenas.

La Reina Isabel II de Inglaterra puede estar en el poder 65 años consecutivos (sin que medie elección popular alguna), pero un indígena no puede ser reelecto presidente de forma indefinida.

Ángela Merkel, Canciller de Alemania, puede gobernar su país democráticamente por más de 14 años consecutivos, o los franceses pueden reelegir de forma indefinida a sus gobernantes, pero si los indígenas de Bolivia lo hacen, es considerado antidemocrático, dictatorial. Mucho más si el presidente es indígena.

El Jefe de Gobierno del Estado del Vaticano puede ser electo de forma vitalicia (de por vida) como gobernante, pero, si los pueblos indígenas reeligen a uno de los suyos como su gobernante, hasta los obispos y cardenales convocan a su feligresía a la desobediencia civil.

En los 13 años de gobierno, Evo Morales legó grandes transformaciones materiales a Bolivia y evitó que este país se convirtiese en la Honduras o Guatemala de América del Sur. Pero, como es indígena, la esquizofrénica clase media boliviana asume que dichos cambios no son cambios positivos. Al “indio” no se le reconoce ningún mérito.

Uno de los legados morales del presidente Morales es la ética del trabajo. No existió en América Latina otro dignatario que haya trabajado un promedio de 18 horas diarias como Morales. Pero, como para los “patrones y sus caporales” de América Latina el indio es haragán por naturaleza, entonces la laboriosidad de Morales no es ninguna virtud.

Sectores clasemedieros, encabezados por el triste y pusilánime historiador Carlos Mesa, presumen (sin prueba alguna) que Evo Morales hizo fraude en las recientes elecciones porque para ellos el indígena por natura es delincuente. En el imaginario de ellos, no existe un indígena honesto. Es más, su certeza de la natura delictiva de Evo se afianza en que quien Preside el Organismo Electoral Plurinacional de Bolivia es una mujer indígena con pollera. “Entre indios se socapan”, es la convicción que habita a “los mistis”, al parecer.

Lecciones de las reacciones al resultado electoral

Bolivia, en 13 años de proceso de cambio, evolucionó materialmente, pero moralmente continúa atávica a sus taras fundacionales. El país, a nivel general, aparenta transitar por los senderos de la democracia liberal, pero en el fondo se encuentra atascada en la repugnante estratificación social castiza. Se constata que las diferentes protestas sociales contra el “supuesto fraude electoral” expresan más la convicción racista que la vocación democrática.

La estructura estructurante de la colinealidad republicana que subsiste incólume en la Bolivia Plurinacional no puede continuar siendo “la postergada tarea” durante el proceso de cambio boliviano. Urge desmontar los mitos de la modernidad racista que se afianzaron aún más en estos últimos años.

No es suficiente con distribuir dinero a los empobrecidos para afianzarles en el sueño del “desarrollo” suicida. No es suficiente con abrir escuelas y entregar títulos universitarios que a su vez afianzan el “orgullo individual” racista del boliviano.

Quienes habitamos en Bolivia podremos tener dinero, títulos, carreteras, satélites… pero, si continuamos escupiendo a lo que en esencia somos (plurinacionales), la esquizofrenia identitaria y cultural jamás nos permitirá despegar del lastre en el que nos encontramos como sociedad (en especial en los sectores de la clase media).

rcortescal@yahoo.es

sábado, 6 de julio de 2019

Urge revisar la educación en Panamá



Por Dr. Carlos Pérez Morales:
La educación en Panamá es considerada como una de las más pobres del mundo.  La cantidad de dinero que se asigna en el presupuesto nacional para la educación es muy exigua. Además, su sistema educativo centralizado utiliza un modelo administrativo que es inoperante.

Características como ser una nación plurinacional y plurilingüe limitan el aseso a la educación. En muchos casos la preparación académica de su docente no es la mejor.  Existe mucha necesidad de que se actualicen.
El crecimiento económico que ha tenido Panamá durante la última década demanda profesionales y técnicos bien adiestrados en diversos campos.  Éstos no lo están supliendo ni la escuela pública ni las universidades del país.


Como Panamá posee una inmensa desigualdad social, la educación se presenta como una medida para tener más movilidad social que ayude a eliminar la pobreza.

Existen varias medidas que se puedan tomar para mejorar la educación en Panamá.
En primer lugar, está la capacitación de los profesores en técnicas pedagógicas modernas. También hace falta que a los profesores que no han terminado los estudios de licenciatura, se les provea la oportunidad de completarlos.

Hay que, urgentemente diseñar un nuevo currículo para todos los grados, que cree en los estudiantes las competencias necesarias para aplicarlas a la realidad moderna. Se deben importar recursos docentes que colaboren con el nuevo diseño curricular, basado en la realidad actual de Panamá. Es un imperativo aumentar el sueldo y beneficios a los profesores, ya que son profesionales para formar la nueva sociedad.
Se tienen que crear las condiciones necesarias para mejorar la educación en las zonas rurales del país.  Se tiene que mejorar la enseñanza bilingüe en las Comarcas de los pueblos originarios.

Hay que reformar el sistema de Educación Especial y que la misma sea un derecho de todos los minusválidos. También se debe ampliar en todo el país la Educación para Adultos.
Una sugerencia que no se puede quedar es el fomento de la educación comercial y vocacional, creando institutos que impartan los diferentes cursos relacionados con una educación técnica.

Nada de ésto podrá realizarse si no se descentraliza el sistema educativo para facilitar la toma de decisiones en los distintos niveles del sistema.  Siempre debe nombrarse al mejor personal capacitado para dirigir el sistema educativo. Por última pero no menos importante recomendación, se tiene que aumentar considerablemente los recursos económicos para la educación en el presupuesto nacional. Si Panamá quiere ser considerado como un país desarrollado y del primer mundo, la propuesta de elevar el presupuesto de educación tiene que ser lo primero en hacerse. No se pueden aplicar medidas tercermundistas que menoscaben la educación en el país, Para lograr que se cumplan estas recomendaciones el presupuesto del país debe aumentarse hasta alcanzar por lo menos un 9% del total del presupuesto nacional.  Esa cifra ha sido la constante en los países que reconocen la educación como uno de los valores más importante de la sociedad y que han logrado mejorar notablemente la educación.
Docente Jubilado Universidad de Puerto Rico

carlosperezmorales@hotmail.com