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miércoles, 28 de agosto de 2019

Trump y el terrorismo racial gringos



Por Homar Garcés:
El belicismo que caracteriza su historia y la venta de armas de distintos calibres, sin muchas limitaciones en varios estados de la unión estadounidense explicarían en gran parte las causas de las masacres perpetradas en Texas y Ohio, como antes con las escenificadas en diversas localidades de este país. Con Donald Trump de presidente, esto parece incrementarse. Los ciudadanos provenientes de otras nacionalidades y grupos étnicos han visto resurgir con fuerza el odio visceral de aquellos que proclaman que la identidad nacional estadounidense debe definirse a partir de la población blanca y de lo que ésta representa, por lo que a ella le corresponde -cual mandato divino- mantener una presencia demográfica hegemónica y el dominio absoluto de la cultura y de la vida pública de su país.


A este nacionalismo blanco (sentido y visto como patriotismo por sus partidarios) se une, con poca diferencia, la acción de los supremacistas blancos quienes, por su parte, proclaman la creencia racista de que las personas blancas son superiores al resto de la humanidad. Entre unos y otros, el discurso extremista del actual inquilino de la Casa Blanca ha tenido buena receptividad, estimulándolos a actuar. De hecho, su discurso (insensato para muchos, deliberado para otros) ha contribuido a generar temores de todo tipo y a reforzar la matriz de opinión referente a la necesidad de muros infranqueables que contengan el flujo de inmigrantes que osen presentarse en las fronteras gringas, sobre todo si son gentes oriundas del Sur atraídas por la perspectiva de vivir el «sueño americano».

Siendo una nación con un amplio mosaico de inmigrantes, Estados Unidos implementa medidas que restrinjan el acceso y la permanencia de aquellas personas que, por diversos motivos, abandonan sus países de origen, a riesgo de perder la vida, en búsqueda de un mejor porvenir en la tierra del Tío Sam. Trump los tilda de criminales que no merecen vivir en este país, llegándose al caso de ordenar la movilización de tropas en los pasos fronterizos con México, encerrar a niños en jaulas y separar familias, que son reseñados por la prensa sin mucho escándalo. Este comportamiento se halla en sintonía con el trato discriminatorio dado a las poblaciones autóctonas de lo que hoy comprende el territorio estadounidense, tanto como al dispensado a la población negra, aún en tiempos modernos, lo que se extendió al amplio territorio arrebatado a México (como lo prueba la masacre en El Paso, Texas).

Aún más: se podría razonar que ello obedece a la convicción teológica de cumplir un «destino manifiesto», como nuevo pueblo elegido del dios de Israel, al cual le toca el rol de llevar la civilización a todos los rincones de la Tierra, según sus propios patrones culturales. Quizás por esto mismo no les es aceptable la coexistencia con otros modelos culturales en desmedro de lo particularmente estadounidense, lo que se reitera en series televisivas donde familias negras, hispanas y asiáticas sólo conservan sus rasgos físicos, pero en todo lo demás actúan igual que sus pares blancos, en un proceso de asimilación total que apenas deja espacio a un mínimo grado de diferenciación.

No es difícil sustraerse a la idea que lo acaecido en Texas y Ohio responde a una manipulación emocional de los ciudadanos estadounidenses, identificando enemigos que atentan contra la estabilidad y continuidad de su modo de vida, lo que obligaría a muchos a respaldar cualquier medida que se implemente para preservar, incluyendo la pérdida de sus derechos constitucionales, como se aceptó con la Ley Patriota tras el derrumbe de las Torres Gemelas de Nueva York. En este contexto, no podrían resultar más oportunos los sucesos de Texas y Ohio, dada la urgencia de Donald Trump de convencer a los electores de la necesidad de mantenerlo en la Casa Blanca para librarlos de estos y otros enemigos, declarados o potenciales, incrementado sus prejuicios y temores, como lo hace su gran industria ideológica a través de los diversos medios audiovisuales a su disposición.

mandingarebelde@gmail.com

viernes, 9 de marzo de 2018

La vida perdida de Fidel


Por Padre Luis Barrios:

Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas. José Martí
Leí la carta de renuncia de Fidel Castro y mientras lo hacía el Evangelio de Mateo (16:25) vino a mi mente. Este nos dice que días antes de la narrativa de la Transfiguración de Jesús en lo que la tradición dice que ocurrió en el Monte Tabor, éste le dijo a sus discípulos/as; quien pierda su vida por mi causa, la hallará. Ahora bien, ¿cómo es este asunto de perder la vida para poder hallarla?



Este asunto de perder tu vida para poder encontrarla es la espina dorsal de la vida del hermano y compañero Jesús, pero a su vez es también la piedra angular de la vida del hermano y compañero Fidel. En este proceso de transformación revolucionaria es necesario perder o despojarse del individualismo, para poder hallar la manera de sentir, pensar y vivir colectivamente. O sea, hay que aprender a amar.

Vida perdida de Fidel
No es un secreto que Fidel venía de una familia adinerada, quienes le enviaron a estudiar leyes para que como abogado defendiera los intereses económicos de la familia. Fidel decidió –él dice que por conversión política, pero yo sigo creyendo que por llamado de Dios- que era mejor perder su vida y defender los intereses del pueblo cubano.

Fidel en este proceso de perder su vida aprendió rápidamente lo que su compatriota José Martí le dijo: La única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor. Esta fórmula cubana del amor, de perder la vida para ganarla, ha sido el vía crucis revolucionario de Fidel en todos estos años. ¡Este hermano sabe amar! Esto es exactamente lo que el compañero Jesús nos pidió. Por cuanto la práctica de esto, no su teoría, hace a Fidel un hijo de Dios.

Fidel dejó a un lado las comodidades, arriesgó su vida organizando resistencia estudiantil y luego de ser exiliado retornó para seguir perdiendo su vida luchando contra el dictador Fulgencio Batista en Cuba. Batista fue el gobernante que la política externa del gobierno de Estados Unidos puso en el poder para que les permitiera robarle a Cuba su patrimonio nacional y quien además asesinó a mas de 20,000 cubanos/as. Responsables de estos crímenes todavía están en Miami, en San Juan y otros lugares que albergan a terroristas. Y del dinero que se robaron del tesoro cubano hay unas personas todavía disfrutando en Puerto Rico y en Miami. ¿Por qué para el liderato del exilio cubano esto no es importante?

Hay a mi juicio cinco etapas críticas del amor en donde Fidel perdió su vida, ganando a su vez otra a cambio: la del revolucionario-profeta, la del comunista-espiritual, la del martiano-humanista; y la del padre-amigo. Esto lo demostró con acciones cuando puso su vida en riesgo convirtiéndose en uno de los líderes de la revolución Cubana del 1959. También cuando comandó al pueblo luchando contra el gobierno de Estados Unidos en Bahía de Cochinos en 1961.

Asimismo durante la Crisis de Los Misiles del 1962 que casi nos lleva a la tercera Guerra Mundial, Fidel perdió su vida. Y por supuesto, su liderato profético brilló como nunca durante el periodo especial de los años de 1990, momento en que todos/as los/as expertos/as le dieron a Cuba unos seis meses para que el gobierno se cayera. Por el contrario, la revolución salió fortalecida y el proyecto socialita revalidado. Y ahora para seguir perdiendo su vida a partir del 2007 Fidel se metió a escritor de tiempo completo.

 ¿Por qué molesta tanto Fidel?
 Ahora bien, ¿por qué molesta tanto Fidel? Primeramente, es importante comenzar por entender la manera en que los medios de comunicación en Estados Unidos mercadean un producto llamado ideología. En la construcción social del crimen el mercadear la demonización o satanización de Fidel ha sido una prioridad ideológica, social y política por parte de quienes se han visto afectado/a por el proyecto socialista o quienes en el futuro podrían verse también afectados/as. De aquí el que si Fidel no habla es noticia y si habla también es noticia.

Es interesante, cuando tiene que ver con Fidel , estos medios de comunicación simplifican, individualizan, crean paralelos negativos con terroristas, elaboran imágenes satánicas, engendran pánico psicológico, etc. Por supuesto, todo esto se utiliza con la intención de promover las ideas de los/as llamados/as guardianes morales de nuestra sociedad: la clase dominante. Vea las portadas del New York Post y del Daily News y el Miami Herald, por solo mencionar tres de estos periódicos amarillentos que están al servicio de la clase dominante, luego de la carta de renuncia de Fidel.

Llamativo es que ninguno de estos periódicos se atreven a publicar en primera página una foto de George W. Bush diciendo que con la guerra de Afganistán e Iraq, ha cometido los tres crímenes que la Corte Penal Internacional se supone juzgue: crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y genocidio. O por lo menos decirnos que su gobierno ha violado la Constitución, lleva a cabo violación de derechos humanos y civiles, llevan a cabo arrestos indiscriminados, secuestran personas, las encarcelan sin juicio, las torturan y las asesinan. Tampoco ninguno de estos periódicos pone en primera página las fotos de Luis Posada Carriles o de Orlando Bosch diciendo que son dos terroristas confesos que viven y están protegidos en Miami.

De aquí el que ante la carta de renuncia de Fidel, incompetentemente Barack Obama nos dijo: el final de una era oscura en la historia de Cuba y elogió a los contrarrevolucionarios en prisiones cubanas, llamándoles héroes. Hillary Clinton tenía que decir algo aunque no hiciera sentido y barbáricamente nos dijo: les prometo que como presidente haré lo que sea por destruir el socialismo cubano y llevarles los intereses y valores americanos. Y por supuesto, el vaquero de la película, John McCain, con una de sus necedades nos dijo: Los Estados Unidos deben aprovechar la renuncia de Fidel para aligerar el proceso de libertad en Cuba.

Ahora bien, volviendo a este asunto de por qué Fidel molesta tanto, por lo menos tres ideas del pensamiento de José Martí y de las acciones de Fidel vienen a mi mente durante este escrito.
Primero, José Martí nos dice: Los hombres y las mujeres son como los astros, que unos dan luz de sí y otros brillan con la que reciben. Fidel brilla con luz propia, y lo que brilla con luz propia nadie lo puede apagar. Sin embargo Bush es como la luna, no tiene luz propia y le molesta que un cubano, presidente de una isla brille de la manera que brilla en la administración pública de su gobierno sobre todo en asuntos de inversión social: salud, educación, mortalidad infantil, etc. Y Fidel, que siempre se ha caracterizado por joderle la vida a quienes están muy cómodos/as, le recuerda a esta gente todos los días los avances de la revolución cubana. ¡Esto molesta!

Segundo, también José Martí nos dice: La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre. ¿En donde diablos está la lista de la gente desaparecidas, torturadas o asesinadas en Cuba? Yo diría que en Guantánamo, la base militar de Estados Unidos. Fidel le recuerda todos los días al gobierno de Estados Unidos que su imperialismo y expansionismo es inhumano y solo persiguen la acumulación de dinero para unas pocas personas. De aquí su proyecto capitalista. Fidel no tiene pelos en la lengua para recordarle a Estados Unidos que históricamente han ido por todo el mundo con agendas manchadas de sangre, por lo tanto, no pueden hablar de democracia. ¡Esto molesta

Tercero, también José Martí nos sigue diciendo: Los/as niños/as son la esperanza del mundo. Es por esto que la revolución liderada por Fidel ha dado prioridad a la inversión social en la niñez. Y como Fidel sabe que hay un verdadero logro han puesto en la Habana un letrero para que el pueblo cubano y quienes les visitan puedan memorizar: Cada año 80 mil niños/as mueren víctimas de enfermedades evitables, Ninguno de ellos es cubano/a”. “Esta noche 200 millones de niños/as dormirán en las calles del mundo. Ninguno es cubano/a”. ¡Esto molesta!

Véalo de esta manera. Dios creó a Fidel muy libre, para que pudiese hacer lo que quería o quisiera. Pero también lo creó muy humanista, para que protegiera la creación. Es por esto que una de las cosas que Fidel descubrió inmediatamente –contrario a George Bush- es que el cristianismo y el capitalismo no conciertan, tienden a rechazarse. De aquí el proyecto socialista como una opción para comenzar a construir el paraíso aquí en la tierra.

Conclusión
¿Cómo se pierde la vida de acuerdo a Jesús? Encontrando otra vida que esté conectada a través de las acciones con la justicia radical. Fidel encontró la suya y de aquí el que haya encontrado su sitio de héroe nacional en la memoria colectiva de pueblo cubano. Por cuanto hace rato está ubicado en el altar de la patria liberada, por cuanto sus ideales humanistas de un socialismo democrático cubanizado están empreñados en todo lo que huele a revolución en Cuba y esperanza en el resto del mundo, es posible entonces gritar a toda voz: gracias compañero y hermano Fidel, ya la historia te absolvió, hallaste la vida. Paz con justicia.

Fr. Luis Barrios, Ph.D., BCFE
Sean capaces de sentir en lo más profundo cualquier injusticia, cometida contra cualquiera, en cualquier parte del mundo, pues es la cualidad más linda de un/a revolucionario/a. Ernesto Che Guevara.......

alemur47@yahoo.com.ar