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domingo, 10 de febrero de 2019

Las 'fake news' de los soplones de Duque


Por Gloria Gaitan:

¿Ustedes se imaginan a un millón de 'sapos' generando falsos positivos para cobrar jugosas recompensas de fondos secretos que nadie va a controlar?
Tan pronto escuché a Duque diciendo que quiere repetir la conformación de una red ciudadana de informantes, como la que montó bajo su delictivo gobierno Álvaro Uribe Vélez, me horroricé.

Regresé de inmediato a los años 70 cuando fui embajadora en Rumania bajo el régimen del dictador Nicolás Ceaucesco, que implantó esas nefastas redes de soplones que convierten en verdadero suplicio cualquier conversación, cualquier gesto, cualquier amistad, porque se siente y se sospecha que el vecino, el amigo, el colega, pueden ser informantes.


Entonces nos inquieta que cualquiera pueda levantarnos falsos testimonios, tramando obtener beneficios del régimen, como es el caso de la Colombia que quiere modelar Iván Duque. Una Colombia marcada por los métodos de espionaje impuestas por todas las dictaduras. Así fue la España de Franco, la Italia de Mussolini, la Unión Soviética de Stalin, el Chile de Pinochet, para no nombrar sino estos casos, ya que no ha habido dictadura o “democracia dictatorial” que no haya empleado informantes, disfrazándolos de ciudadanos ejemplares para “salvar la patria”, o sea al régimen.

Esa sensación de inseguridad y recelo es la que comienza a flotar en el ambiente cuando un régimen decide corromper a los ciudadanos al convertirlos en agentes informantes. Desaparece la solidaridad, que exige confianza entre los seres humanos. Surge entonces la zozobra que nace de las sospechas sobre los demás. Es un sistema que corrompe y anula el espíritu ciudadano.
También Vargas Llosa recordó, en alguna ocasión que, cuando estudiaba en la Universidad en Lima, bajo la dictadura Odriísta “vivía en una inseguridad total. No sabías si el compañero de tu costado era un soplón enviado por el gobierno porque la universidad estaba impregnada de soplones”.

Cuando me enteré de que a Nicolás Ceaucescu y a su mujer los habían fusilado, no dudé por un instante que una de las motivaciones fue acabar con quienes sembraron la cizaña de la sospecha y el gesto anticristiano de la denuncia en el pueblo rumano.  Porque se trata de un método netamente anticristiano al desconocer las palabras de Jesús cuando dijo: “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: “¿Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo”, tú que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Lucas 6, 41-42).

Porque lo cierto es que esas denuncias de los sapos sirven las más de las veces para vengarse del prójimo y para llevar a la cárcel al competidor del negocio, al dueño de una finca a la que se le ha puesto el ojo, a la mujer del otro o al esposo de la otra, pretendiendo que encarcelen al acusado para tener manos libres en la adquisición de lo que se desea.

La llamada “inteligencia” es tarea para miembros del Estado, no para despertar los malos instintos en la ciudadanía.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Brasil expectativa latinoamericana


 Por Jairo H. Pertuz Suarez:

Brasil, llamado el gigante latinoamericano, con sus 208 millones de habitantes y con una convocatoria a segunda vuelta presidencial electoral, mantiene en vilo, no solo a su mayoritaria población  sumida en la pobreza, sino a toda América Latina y al mundo. Las expectativas son preocupantes. El candidato de la derecha, Jair Bolsonaro, un ex -capitán del ejército   que se ha negado a debatir públicamente su oferta y posible programa de gobierno, está dejando ver solo un hombre deshumanizado y dictatorial. Su discurso amenazante, violento, degradante y hasta vulgar hacia su opositor y su pueblo, no presagian nada bueno. El hecho de haber declarado que, si pierde no reconocerá al oponente, constituye otra fase que, política y socialmente lo muestra desubicado y lo identifica con otros candidatos de otros países que se adelantan a los hechos como estrategia y tratando de infundir temores y miedo a la población, actitudes propias del militarismo gorilista que ya sufrió Brasil con una dictadura criminal.

Su oponente, Fernando Haddad, un profesor –como lo reconoce la población – lo llamó a debatir públicamente, como corresponde a un candidato en democracia, a lo cual Bolsonaro se negó repetidamente. Haddad  partió perdiendo en votación inicial, pero cada día subió en las encuestas no solo con los indecisos sino hasta con una gran parte de la población que, inicialmente, pensó en dar su voto al ex – militar oponente. El escenario está muy caliente dadas las experiencias de las destituciones judiciales a la presidenta electa y el carcelazo a Lula Da Silva, al que, según opiniones de juristas, tampoco se le comprobó delito. Otro elemento perturbador es que quién acusó de fraude –Bolsonaro – bien puede ser el defraudador.

A que le teme Bolsonaro, cuando sus ex -compañeros de armas –según videos y denuncias – amenazaron a los miembros del Tribunal Electoral de ese país, otro elemento nefasto. El panorama muestra que la democracia continúa amenazada en Brasil. Los fake news  contra Haddad no faltaron y hasta un supuesto intento de asesinato. Las proclamas de acciones a seguir por el ex – militar, si realmente gana, sería la continuación de Temer y militarizadas, más aún con la admiración manifiesta de Bolsonaro por el señor Trump. Haddad ha hecho promesas posibles de realizar en el campo de la reactivación de la economía, la salud, la educación y los aspectos de desarrollo humano, la bolsa familia y otros beneficios para la clase pobre, mayoría en Brasil.   
  
Factores externos de ese país muestran también estados extremos de discriminación, amenazas, violencia e imposiciones, lo que unido a las grandes riquezas con que cuenta Brasil no presagian nada positivo para los brasileños, para América Latina ni para este mundo tan convulsionado. No se puede ignorar tampoco la importancia estratégica y geopolítica de Brasil. Analistas e intelectuales   sostienen estarse conformando un eje o tenaza en el cono sur de América la que se cerraría con otro país al norte  suramericano y otro en centro América. “Las bases militares foráneas así permiten deducirlo”, afirman, y los gobiernos corruptos abonan el terreno.

Tampoco se puede soslayar la marcha de los centroamericanos cercados por el hambre y las precariedades. Todo parece indicar que los rescoldos de épocas anteriores reverdecen al amparo de políticas prefabricadas desde afuera y ejecutadas por criollos con la misma mentalidad y como consecuencia de una formación de dependencia.

 Las guerras perdidas y los desaciertos de occidente continúa pagándolas el Tercer mundo. Que sucederá, está por verse. El agravamiento de la pobreza en el “patio trasero” ya no se soporta y la crisis económica y social de las grandes “potencias” los hace más colonialistas en la persistencia de no abandonar su presa: América latina y el Caribe.- 
Periodista-Analista Internacional

indoame08@gmail.com