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miércoles, 2 de septiembre de 2020

Elecciones pasado y futuro



Por William Marino Brandon:
De las elecciones de octubre ya han pasado 290 días y de la asunción este nuevo gobierno 165 días. Pero por problemas con el Corona virus19, las elecciones departamentales y municipales serán recién dentro de 45 días.

En este casi año que ha pasado, para decir verdad no se ve un avance de este Frente Amplio, si se ve una quietud o achatamiento, de esa rebeldía tan propia de la izquierda en un tiempo no muy lejano. Aun no sabemos si es por culpa de la pandemia o que, que no salimos a la calle a responder con premura los planteamientos de este gobierno derechista, lindando con el nuevo fascismo del siglo XXI.


Nos vamos olvidando de lo que sucede en el mundo, con gobiernos como los de Macri en Argentina, Bolsonaro en Brasil, Trump en los EE.UU. Las bandidiadas del rey emérito Juan Carlos de España, sin hablar de Piñeda en Chile y/o Uribe y Duque de Colombia. Seguro que aun nuestro país tiene los suyos. Los “blancos Pillos” y la frase de Herrera de 1959, “no poner a Juan José Gari de director del banco Republica porque le pone rueditas y se lo lleva para su casa”. 

La aparición de un partido político de los militares, en retiro es una cosa que ni el coronel Bolentini pudo ver concretada, NO es algo nuevo. Como lo es la unidad de Blancos y Colorados, repartiendo los cargos, para ver cómo pueden, borrar las conquistas de los más desposeídos de la sociedad uruguaya. Seguro hoy le pueden achacar muchas cosas a la pandemia, que los hace gastar, es decir “tirar dinero en los pobres”, en los que no quieren trabajar. 

15 años realizando cosas, despacio, muy despacio para que la derecha más rancia de este país NO se enojara, siendo ellos los que más dinero acumularon, con sus exportaciones. Eso sí “llorando” porque si sus trabajadores, trabajaban más de 8 horas, había que pagar horas extras. Seguro que en 15 años los Gobiernos del Frente Amplio, Gobiernos de izquierda para muchos, para otros gobiernos de “derecha”, que solo administraba el gobierno del gran capital financiero.

Aun así, se realizaron muchísimas cosas buenas, regulares y malas. Las dos primeras eran deber de la fuerza política, comunicarla y propagandearla. Pero NO lo hacía, ni lo hace pues carece de un aparato y estructura de Comunicación y Propaganda. Y menos de agitación, tal vez por aquello de no hagan olas. Además, el Frente, jamás supo ni entiende lo de las mentiras, las noticias falsas y las verdades a medias a lo que está acostumbrada la derecha.  Todo, porque “creíamos” en las bondades de los medios de comunicación de la derecha, sin entender aun, que son afín a una clase social. 

La pandemia, nos mandó para las casas. La pandemia, sirvió para que se nos rebajara el sueldo. La pandemia sirve para que muchos sigan acumulando riquezas y la pobreza se siga extendiendo como una mancha de petróleo en el mar. Hablando de petróleo, es de ahí que se saca las naftas, ¿o no? El costo del barril para la refinería hace un año era de unos 60 Dls. Hoy está a unos 25 Dls, hace ya bastantes meses, ¿Porque NO baja el precio de venta al público de las naftas?

Hoy el Frente Amplio, nuevamente en la oposición, sigue sin saber qué hacer en Propaganda y Agitación. Sigue sin saber como reaccionar antes hechos relacionados con corrupción donde están relacionados integrantes de los partidos gobernantes.  Sigue sin sacar impresos, en papel los temas, que la derecha sigue ocultando.

La operación Océano, llevada a cabo luego de que una chica de 17 años se suicidara en el arroyo Solís Chico, departamento de Canelones, dejado un trasfondo casi inimaginable, pues ella había presentado una denuncia de abuso y violación sexual a un ex juez de menores. Ahí se ve la gran miseria humana, en que se mueven los que tienen el poder de don dinero y el poder por el poder mismo.

Ellos son: grandes empresarios; dirigentes políticos, como el caso del diputado suplente del P. Colorado; un ex juez de Menores; comerciantes: profesionales; profesores…….  El único denominador común, “don dinero y el buscar carne fresca y joven” al decir en un comentario de un diario en internet. Veintitrés son los que hoy viernes estarían declarando, solo tres con prisión preventiva. Lo que aquí se dice es de corrupción, violación de menores, trata de mujeres, prostitución, proxenetismo.

 Seguro ya ni nos acordamos de las orgias que organizaban con menores en la Casita del Parque en Paysandú, la o las fiestas eran organizadas por Sergio Carballo un amigo de la casa y la mujer que era la que cuidaba la misma, concurriendo el secretario general de la Intendencia de Paysandú Horacio de los Santos, cuyo Intendente era Bertil Bentos.  Horacio de los Santos, fue remitido, luego de reconocer que mantuvo relaciones sexuales con dos menores de 16 y 17 años, junto con la cuidadora de Casita, allí según ellos corrió en abundancia la droga y el alcohol. 

Solo 27 meses estuvo presos pues se consideró que estuvo mucho tiempo en “preventiva”.  Fue expulsado en su momento del P. Nacional, aunque hoy las malas lenguas dicen que volvió a la función pública.   Otro hecho polémico, con audio mediante fue el denunciado por la edila del P. Nacional de Colonia, María José García. El audio que se virilizo allá por octubre del pasado año, se oía al Intendente Moreira, donde se presumía que el mismo ofrecía pasantías a cambio de sexo. Luego de la denuncia el escándalo, Moreira NO lo expulsaron del Partido Nacional, el renuncio.

En el momento que él se fue la vice Presidenta, Beatriz Argimon dijo: “NO hay lugar en el Partido Nacional para gente de este tipo”. Una vez pasado el juicio y absuelto a pesar de todo, hoy es avalado y es uno de los tres candidatos bajo el lema del Partido Nacional. 
El tiempo pasa y el Uruguay mantiene sus rasgos más típicos. 
marinoasentamiento670@hotmail.com

miércoles, 8 de mayo de 2019

La imposición de EEUU de aplicar el Plan Monroe


Por Diego Olivera Evia:
La crisis moral y ética de gobierno de derecha en Latinoamérica

Nuevamente las doctrina intervencionistas de EEUU y sus aliados latinoamericanos, han marcado el retorno en la región, para imponer condiciones onerosas a los pueblos y crear un laberinto de contradicciones, entre ellas la sumisión como parte al capital y a las trasnacionales, para crear una continente de presidentes apátridas, que de manera sumisa a las imposiciones del psicópata presidente Donald Trump, que considera retornar a controlar los mercados, las riquezas y tratar de intentar de intervenir en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia, bajo la consigna de no aceptar modelos socialistas o progresistas en la región, tratando de imponer el modelo fascista de la raza Aria y la supremacía blanca, esta peligrosa realidad pone a los pueblos latinoamericanos sumisos a prepotencia imperial.     

En ese sentido nos parece importante hablar y oponernos a la Doctrina Monroe es el principio de la política exterior de Estados Unidos de no permitir la intervención de las potencias europeas en los asuntos internos de los países del hemisferio americano. Derivado de un mensaje al Congreso por el presidente James Monroe el 2 de diciembre de 1823, (párrafos 7, 48 y 49).

Monroe afirmó en dos de sus discursos más relevantes que las potencias europeas no podían colonizar por más tiempo América, y señaló que éstas no deberían intervenir en los asuntos de las recientemente emancipadas repúblicas latinoamericanas. Previno a los estados europeos contra cualquier intento de imponer monarquías en las naciones americanas independientes, pero añadió que Estados Unidos no emprendería ninguna acción en las colonias europeas existentes ni en la propia Europa. Este último punto confirmaba las ideas expuestas por George Washington en su discurso de despedida presidencial de 1796, en el que recomendaba encarecidamente que Estados Unidos no entablara complicadas alianzas en política exterior.

Al marcar de este modo la diferencia entre Europa y América, Monroe subrayaba la existencia de unos intereses americanos y, más concretamente, estadounidenses. Rechazaba las monarquías europeas como sistema político, consideraba que ninguna nueva nación americana lo adoptaría y que su presencia en el continente americano pondría en peligro la paz y seguridad de su propia nación. Asimismo, exponía que únicamente Estados Unidos estaba destinado a completar la colonización de los territorios vírgenes de Norteamérica.

La doctrina Monroe se resume en la frase «América para los americanos». Monroe, se dice, entendía por americanos los americanos del norte, es decir blancos, sajones y protestantes. Estos eran los llegados de Europa en busca de la libertad y habían establecido el mejor de los regímenes posibles, habían encontrado el paraíso prometido y, por lo tanto, tenían el derecho y la obligación de establecer y ampliar cada vez más su frontera, sus principios, su organización y sus valores. Esta mística, entre religiosa y liberal, justificó el exterminio de los indios norteamericanos, la conquista del oeste, la guerra invasora contra México, y la intervención en el proceso de independencia de la América española y portuguesa.

La crisis moral y ética de gobierno de derecha en Latinoamérica
Muchas veces los pueblos latinoamericanos desde México a la Patagonia, han sido agredidos por las fuerzas mercenarias de los marines, el Caribe y México fueron arrasados por los ejércitos colonialistas,  1823: La Doctrina Monroe declara que América Latina se considera "esfera de influencia" para Estados Unidos.
 1846: Estados Unidos emprende una guerra contra México, país que finalmente es forzado a ceder al vecino del norte la mitad de su territorio, incluidos los hoy poderosos y ricos Estados norteamericanos de Texas y California.
 1854: La marina yanqui bombardea y destruye el puerto nicaragüense de San Juan del Norte. El ataque ocurrió después de un intento oficial de poner impuestos al yate del millonario norteamericano Cornelius Vanderbilt, quien había conducido su nave a dicho puerto. El bombardeo facilitó el camino a William Walker.

 1855: El aventurero estadounidense William Walter, operando en interés de los banqueros Morgan y Garrison, invade Nicaragua y se proclama presidente. Durante sus dos años de gobierno invadiría también a los vecinos países de El Salvador y Honduras, proclamándose igualmente jefe de Estado en ambas naciones. Walker restauró la esclavitud en los territorios bajo su ocupación.
 1898: Los Estados Unidos declaran la guerra a España en el momento en que los independentistas cubanos tenían prácticamente derrotada a la fuerza militar colonial. Las tropas norteamericanas ocupan la Isla de Cuba, desconocen a los patriotas y España se ve obligada a ceder a Estados Unidos los territorios de Puerto Rico, Guam, Filipinas y Hawai.
 1901: Las fuerzas norteamericanas de ocupación hacen incluir en la Constitución de la nueva República de Cuba la infame Enmienda Platt, mediante la cual Estados Unidos se arrogaba el derecho de intervenir en los asuntos cubanos cada vez que estimara conveniente. Cuba también fue forzada al arrendamiento en perpetuidad de un pedazo del territorio nacional para el uso de la Marina de Guerra estadounidense: La Base Naval de Guantánamo.

 1903: Los Estados Unidos "estimula" la segregación de Panamá, que entonces era parte de Colombia, y adquiere derechos sobre el Canal de Panamá. Años después, el ex presidente Teodoro Roosevelt -el real segregador de Panamá-diría: "Yo tomé la Zona del Canal mientras el Congreso debatía." A Colombia se le pagó posteriormente la ridícula suma de $25 millones en compensación.
 1904: Se promulga en Panamá la Constitución Nacional. Tiene un apartado que contempla la intervención militar norteamericana cuando Washington lo crea necesario. Inmediatamente se inicia la construcción del Canal de Panamá. Más adelante, Estados Unidos llenará la zona de bases militares y en 1946 fundará la tristemente célebre Escuela de las Américas, por cuyas aulas pasarán casi todos los dictadores de América Latina.
 1904: La infantería de marina estadounidense desembarca en República Dominicana para sofocar un levantamiento armado opositor. Un año después, a propósito de la intervención en ese país, el presidente Teodoro Roosevelt declara que Estados Unidos sería "el gendarme" del Caribe.
 1906: Las inversiones norteamericanas en Cuba, que en 1885 representaban 50 millones de pesos cubanos, alcanza la cifra de 200 millones. En agosto de ese año estalla una insurrección contra el presidente títere Estrada Palma, quien solicita la intervención militar de EE.UU. Los norteamericanos desembarcan y designan como interventor a William Taft.
 1907: República Dominicana: Estados Unidos consiguió que el gobierno dominicano le otorgara la recaudación de los ingresos aduanales, estatus que se mantendría por 33 años consecutivos.
 1908: Tropas norteamericanas intervienen en Panamá. En la próxima década lo hará cuatro veces más.
 1910: Los marines yanquis ocupan Nicaragua para sostener el régimen de Adolfo Díaz.
 1911: México: Para "proteger “a ciudadanos norteamericanos, el presidente William Taft ordena el desplazamiento de 20 mil soldados a la frontera sur y ocho buques de guerra frente a las costas de California.
 1912: Los marines norteamericanos invaden Nicaragua y dieron comienzo a una ocupación que se mantendría casi continuamente hasta 1933. Ese mismo año (1912) el presidente Taft declara: "No está distante el día en que tres estrellas y tres franjas en tres puntos equidistantes delimiten nuestro territorio: una en el Polo Norte, otra en el Canal de Panamá y la tercera en el Polo Sur. El hemisferio completo de hecho será nuestro en virtud de nuestra superioridad racial, como es ya nuestro moralmente."
 1914: La Marina de Estados Unidos bombardea la ciudad portuaria de Veracruz, un ataque aparentemente motivado por la detención de soldados norteamericanos en Tampico. El gobierno mexicano se disculpa, pero el presidente Woodrow Wilson ordena que la armada ataque a Veracruz. Cien soldados mexicanos, varios cadetes de la Escuela Naval y grupos civiles resisten con heroísmo. Hay 300 muertos. Los ocupantes permanecen durante varios meses.
 1915: Los marines ocupan Haití para "restaurar el orden". Se establece un protectorado que permanecerá hasta 1934. El secretario de Estado William Jennings Bryan, al informar sobre la situación haitiana comentó: "Imaginen esto: negros hablando francés"
 1916: Marines ocupan la República Dominicana y permanecen allí hasta 1924
 1918: En Panamá los marines ocupan la provincia de Chiriquí, para "mantener el orden público".
 1924: La infantería de marina USA invade a Honduras para "mediar" en un enfrentamiento civil. Un militar hondureño asume el gobierno provisional. Honduras ocupa el primer lugar mundial en la exportación de bananas, pero las ganancias son para la United Fruit Company.
 1925: Tropas del Ejército norteamericano ocupan la ciudad de Panamá para acabar con una huelga y mantener el orden.
 1926: Estados Unidos decide crear en Nicaragua una Guardia Nacional. Augusto César Sandino se propone crear un ejército popular para combatir a los ocupantes extranjeros.
 1927: En Nicaragua un capitán de los marines yanquis conmina a Sandino para que se rinda. El rebelde responde: "Yo quiero patria libre o morir". Estados Unidos realiza entonces el primer bombardeo aéreo en América Latina. Ataca la aldea El Ocotal. Mueren 300 nicaragüenses por las bombas y ametralladoras yanquis.
 1930: En República Dominicana comienza la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, un militar surgido de la Guardia Nacional, fomentada y entrenada por Estados Unidos.
 1933: Estados Unidos abandona Nicaragua y deja el control del país a Anastasio Somoza y su Guardia Nacional.
 1934: En Nicaragua es asesinado César Augusto Sandino, quien había depuesto las armas. El asesinato fue ordenado por Somoza, con la complicidad del embajador norteamericano Arthur Bliss Lane.
 1941: En Panamá es depuesto el presidente Arias por un golpe militar liderado por Ricardo Adolfo de la Guardia, quien primero consultó su plan con el Embajador de Estados Unidos. El Secretario de Guerra Henry Stimson declaró al respecto: "Esto fue un gran alivio para nosotros, porque Arias había sido muy problemático y muy pro-Nazi"
 1946: Estados Unidos abre en Panamá la tristemente célebre Escuela de las Américas, para la formación de los militares del hemisferio. Allí se formaron los principales protagonistas de las dictaduras militares en Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Centroamérica y en otros países.
 1947: Estados Unidos comienza a imponer paulatinamente el Tratado Interamericano de de Asistencia Recíproca (TIAR).
 1952: En Cuba, con la anuencia y agrado del gobierno de Estados Unidos, el general Fulgencio Batista produce el derrocamiento de Carlos Prío Socarrás e inaugura una sangrienta tiranía.

 1954: La CIA orquesta el derrocamiento del gobierno democráticamente electo de Jacobo Árbenz en Guatemala. Un poeta guatemalteco describió el gobierno de Árbenz como "años de primavera en un país de eterna tiranía". Siguieron casi 40 años de violencia y represión que culminaron en la política de "tierra arrasada" de los años 80. Más de 150 000 personas perdieron la vida.
 1956: En Nicaragua el poeta Rigoberto López Pérez mata al dictador Anastasio Somoza, que llevaba 20 años en el poder con apoyo de Estados Unidos. El presidente Franklin Delano Roosevelt lo había definido así: "Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta". Su hijo Anastasio Somoza Debayle prolongó la dinastía tiránica durante varios años más.

 1960: El presidente Eisenhower autoriza la realización en gran escala de acciones encubiertas para derribar el gobierno de Fidel Castro, quien había llegado al poder en enero de 1959 e inició de inmediato una obra revolucionaria de extraordinario alcance social y apoyo popular. Las acciones encubiertas incluían el asesinato del líder cubano, la creación de bandas contrarrevolucionarias y el sabotaje a los principales sectores de la economía isleña.

 1961: Fuerzas mercenarias reclutadas, organizadas, financiadas y dirigidas por Estados Unidos invaden Cuba por Bahía de Cochinos (Playa Girón). En menos de 72 horas son derrotadas en lo que constituyó la primera gran derrota militar del imperialismo yanqui en América Latina.

La CIA cocina un golpe de Estado contra el presidente electo de Ecuador J. M Velazco Ibarra, quien se había demostrado demasiado amistoso con Cuba.

 1964: El presidente de Brasil Joao Goulart, quien se proponía llevar a cabo una reforma agraria y nacionalizar el petróleo, es víctima de un golpe de estado apoyado y promovido por Estados Unidos.
 1965: Estados Unidos envía miles de efectivos a República Dominicana para reprimir un movimiento que intentaba restaurar en el poder al anteriormente derrocado presidente progresista y democráticamente electo Juan Bosch.
 1966: Estados Unidos envía armas, asesores y Boinas Verdes a Guatemala, para implementar una llamada campaña contrainsurgente. En un informe del Departamento de Estado reconocía que: "para eliminar a unos pocos cientos de guerrilleros habrá que matar quizás a 10 mil campesinos guatemaltecos".
 1967: Un grupo de Boinas Verdes fueron enviados a Bolivia para ayudar a encontrar y asesinar a Ernesto Che Guevara.
 1968: la CIA, organiza una fuerza paramilitar considerada como la precursora de los tenebrosos "Escuadrones de la Muerte".

 1971: El diario The Washington Post confirma que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) había intentado asesinar en varias oportunidades al líder de la revolución cubana Fidel Castro. Años después, y en la medida que los documentos secretos de la CIA eran desclasificados se ha sabido que los intentos se cuentan por decenas y los planes por centenares.
 1973: Los militares toman el poder en Uruguay, apoyados por Estados Unidos. La subsiguiente represión alcanzaría elevadísimas cifras de población encarcelada por razones políticas.
Un golpe de Estado instigado y organizado por Estados Unidos derroca al gobierno electo del presidente Salvador Allende en Chile, y se instala en el poder el General Augusto Pinochet quien encabeza una cruenta y larga tiranía.

 1976: Asume el poder una dictadura militar en Argentina. Años después se desclasificaron en Estados Unidos casi 5000 documentos secretos que revelaron la estrecha colaboración y el apoyo otorgado desde los más altos niveles del poder en Washington a los militares argentinos, responsables de la muerte de al menos 30.000 argentinos, una gran parte de ellos jóvenes estudiantes y trabajadores. Recientemente, el Departamento de Estado de EEUU ha desclasificado documentos que implican directamente al antiguo secretario de Estado Henry Kissinger y otros altos responsables norteamericanos en los crímenes cometidos por la dictadura argentina, que puso en marcha una campaña de asesinatos, torturas y "desapariciones" tras asumir el poder. Kissinger estuvo involucrado en las operaciones del llamado Plan Cóndor, una red de cooperación para capturar y ejecutar opositores políticos en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

 1980: Estados Unidos incrementa la asistencia masiva a los militares de El Salvador que se enfrentan a las guerrillas del FMLN. Los escuadrones de la muerte proliferan; el arzobispo Romero es asesinado por terroristas de derecha; 35 mil civiles son muertos entre 1978 y 1981. La violación y asesinato de 4 monjas por sicarios de los militares hace que el gobierno yanqui suspenda la ayuda militar. por un mes.
 1981: La Administración Reagan inicia la guerra de los "contra" para destruir el gobierno sandinista en Nicaragua.

La CIA avanza en la organización de los "contras" en Nicaragua. Habían comenzado el año anterior con un grupo de 60 antiguos guardias de Somoza. Cuatro años después llegarían a agruparse en la "contra" casi 12 mil ex guardias. De los 48 jefes militares más importantes de la "contra", 46 habían sido oficiales de la Guardia Nacional. Estados Unidos también avanzó en la guerra económica contra Nicaragua y en las presiones ejercidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
El general Omar Torrijos, presidente de Panamá, muere en un accidente aéreo. Desde entonces ha existido la sospecha de que la CIA tuvo que ver con el desastre, debido al nacionalismo patriótico de Torrijos y a las relaciones amistosas que su gobierno sostenía con Cuba.

 1983: Se produce la invasión de cinco mil infantes de marina de Estados Unidos a la pequeña isla caribeña de Granada. Las tropas yanquis entraron poco después de que una conspiración había sacado del poder a Maurice Bishop, un líder izquierdista y nacionalista.
 1989: Estados Unidos invade Panamá para arrestar a quien fuera su protegido, Manuel Noriega. La operación dejó no menos de 3 mil bajas civiles.
 1990: Estados Unidos interviene masivamente en el proceso electoral de Nicaragua a través de acciones encubiertas y también públicas. Washington consolidó abiertamente la coalición de oposición, aunque tales prácticas son ilegales según la ley estadounidense.
 2000: Como parte de la "Guerra a las Drogas", Estados Unidos lanza el Plan Colombia, un programa de ayuda masiva civil y militar a un país que quizás tenga el peor récord de derechos humanos en el hemisferio. El financiamiento de Estados Unidos para este Plan es de 1 300 millones, de los cuales el 83 por ciento está destinado al gasto militar. El Plan Colombia después se ha subsumido en la "Guerra contra el Terrorismo".
 2002: Estados Unidos apoyó y financió a los elementos que organizaron el fallido golpe de Estado del 11 de abril en Venezuela.

Pero desde 2002 al 2019 siguen las agresiones a la economía venezolana, a la infraestructura con ataques a la electricidad, al agua potable, a las medicinas embargadas por Trump y su circulo de asesinos, creando falsos positivos y agresiones por la derecha venezolana, Colombia con sus paramilitares y el Grupo de Lima, son parte de la amoralidad y los ataques a los pueblos latinoamericanos.

Esta es la realidad de un modelo intervencionista y talvez es muy largo mostrar las agresiones del modelo imperialista, que se arroga el concepto de una “democracia representativa” con un Congreso de derechistas, además la base real de estas políticas e intervenciones, muestran un modelo terroristas que impone sus portaviones, sus aviones y sus bases militares, en el mundo imponiendo a la ONU sus reglas de juego y el poder con la Unión Europea (UE) y la OTAN brazo de las agresiones en Medio Oriente, Europa Oriental, de esta manera el Planeta esta en crisis global, contra la humanidad y el ecosistema-
diegojolivera@gmail.com

miércoles, 27 de febrero de 2019

Chavistas, antichavistas y las otras opciones



Por Homar Garcés:
Gracias, sobre todo, a la influencia de los diferentes medios de información, incluidas las llamadas redes sociales, dentro y fuera de Venezuela se tiende a percibir y a calificar la lucha por el poder entre el chavismo gobernante y la oposición de derecha como una simple confrontación de estirpe político-ideológica, obviando, como es de suponer, las características y los antecedentes históricos que hicieron posible la actual situación.

Algo que, si profundizáramos sobre este tema, sabríamos que ella se remonta a los albores de la república cuando, en medio de la liberación de España, se desarrollaba -quizás con un mayor ahínco- una lucha social que igual asustaba, por sus consecuencias igualitarias, a los seguidores del antiguo régimen como a los mantuanos ahora convertidos en los nuevos gobernantes del ancho territorio venezolano.
Tal simplificación cumple un claro objetivo: la polarización de las fuerzas políticas enfrentadas. De esta manera, no habría, en apariencia, ninguna otra opción, salvo las existentes, lo que, de triunfar una sobre la otra, significaría la extinción de toda expresión de disidencia y de pluralismo democrático.

No obstante, en medio de todo esto se observa que muchos opositores al régimen chavista no comparten las estrategias y los métodos empleados por su alta dirigencia política, la cual ha llegado al extremo de incitar a una violencia de corte racista y clasista que la iguala a la del Klu Klux Klan y los supremacistas blancos estadounidenses; pero que no condenan abierta y contundentemente, haciéndose así en cómplices implícitos de lo que aquella diga, haga y decida.  
Lo que se extiende al apoyo interesado de gobiernos y de sectores explícitamente derechistas, con Estados Unidos presidiéndolos, lo que desembocaría eventualmente -de acuerdo a las amenazas proferidas reiteradamente- en una invasión militar para echar del poder a la cúpula chavista.

Otro tanto les ocurre a quienes, sea por profundas diferencias de todo orden con la clase gobernante, desafían a su modo la hegemonía ejercida hasta ahora por el chavismo. Entre éstos se ubicarían militantes de organizaciones de la izquierda revolucionaria, participantes de las dos insurrecciones producidas en 1992 y ciudadanos que comparten los postulados de la democracia participativa y la igualdad social, pero que no gustan de las referencias a Marx o de cualquiera de sus seguidores teóricos por considerarlos ajenos a la idiosincrasia venezolana y por responsabilizarlos (sin mucho argumento) de la nefasta experiencia sufrida por algunos pueblos bajo gobiernos aparentemente comunistas.

Entre los primeros, se distinguen a los que secundaron en sus aspiraciones presidenciales a Hugo Chávez como fórmula para allanar la vía de la construcción del socialismo en el país y se desplazara a los sectores políticos, económicos y sociales que surgieron al amparo del pacto de Punto Fijo. Algunos de éstos migraron de sus partidos políticos de origen, quizás con la ingenua esperanza de contribuir a darle un perfil realmente revolucionario y socialista a la nueva organización creada y liderada por Chávez.

Igualmente, muchos chavistas, aún adheridos al gobierno y al PSUV, pero sin ostentar cargo alguno en sus distintas estructuras, mantienen cierta beligerancia con aquellos que se hallan en las esferas del poder locales y regionales, especialmente notoria en época electoral, a los cuales cuestionan su corrupción, ineficiencia, nepotismo y demagogia, sin que ello tenga mayores repercusiones en lo que sería un cambio de percepción entre los sectores populares que obligue al chavismo gobernante a recapacitar y a producir la transformación política, económica, cultural y social esperada. Dentro de esta gama, es difícil precisar una diferencia entre unos y otros, utilizando éstos un mismo lenguaje y la misma simbología encarnada en Hugo Chávez en su propósito común de ganar y conservar la simpatía mayoritaria del pueblo.

Sin embargo, pese a su aparente marginalidad, existen grupos sociales y políticos con una serie de planteamientos sólidos y propios que podrían remontar la dicotomía chavismo/antichavismo. Aunque ellos se ubican en contextos de lucha que, a simple vista, son disímiles, sus objetivos primordiales son coincidentes. Varios lo hacen desde un plano abiertamente electoral mientras otros prefieren hacerlo desde la organización y el combate populares, de modo que se concrete verdaderamente la soberanía del pueblo y éste provoque el cambio estructural del Estado burgués liberal todavía vigente. Su desventaja principal consiste en la falta de una articulación efectiva con el resto de organizaciones, a veces ocasionada por la actitud personalista y sectaria de sus integrantes; en otras porque no se comprende la necesidad estratégica de dicha articulación y se contentan con el pequeño espacio que puedan ocupar.

Entretanto, gobierno y oposición se aprovechan de estas circunstancias; haciéndoles ver a venezolanas y venezolanos que, fuera de ellos, no existirían terceras opciones, portadoras de propuestas válidas que trasciendan sus ofertas conocidas. Su mayor ventaja estriba en que han acaparado a lo largo de casi veinte años todos los medios de información disponibles, incrementada, además, por las cadenas noticiosas internacionales, empeñadas en influir en la opinión pública (interna y externa), en favor o en contra de la posición ideológica que cada una defiende.

Frente a este escenario, los grupos disidentes del chavismo y de la oposición derechista tendrían que hacer acopio de esfuerzos, sintetizar sus objetivos en una misma plataforma de lucha y proponerse -con la seriedad que esto amerita- la conformación de un amplio frente de ciudadanos, capaces de asumir el reto que supone una radical transformación democrática del país. –
mandingarebelde@gmail.com

miércoles, 16 de enero de 2019

La rebeldía estudiantil contagia la pradera


Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez:

2018 le deja a la corta historia del naciente siglo XXI una sólida movilización en defensa de la universidad pública y de la educación como derecho fundamental y bien común. A la vanguardia estudiantes de todas partes del país más diverso de américa, en el que paradójicamente el gobierno se niega a reconocer a los indígenas (mas de 100 pueblos) atacados y asesinados a diario o victimas del exterminio (nasa, nukak makuk); invalida como sujetos de derechos universales a los campesinos (10 millones) contrariando una decisión de Naciones Unidas (ONU, oct 2/2018) o; invisibilizando a raizales, afros y palenqueros.


Los estudiantes tienen origen en todos esos lugares, son diversos, viven en barrios marginales, pequeños poblados, ciudades, campos, son indios, blancos, negros, campesinos, proceden en general de sectores populares, de familias humildes, son hijos y hermanos nacidos en la clase por fuera del poder.

Eso los ha convertido rápidamente en una esperanza, ya no solo para reivindicar lo que corresponde a las universidades, si no para jalonar otras transformaciones aplazadas. Son garantía por ser una voz más plural, son tratados como sujetos políticos y lograron sacudirse del estigma de vinculación con las insurgencias usada para invalidar su identidad propia.

Los estudiantes mostraron que tienen agenda propia, pero también voluntad para tejer la unidad con otras agendas con causa común en entender que la violación más grande a los derechos humanos es impedirle a un pueblo realizar su dignidad o negarle su educación. Saben que su lucha es real, pero de corto tiempo para no dejar ir su juventud en rebeldía. Del paro nacional aprendieron que el gobierno es débil cuando discute porque no sabe hacerlo y comunicativamente su palabra es cerrada, nada sincera en lo que dice y portadora de medias verdades para provocar confusión. No necesitaron grandes estrategias para revelar la realidad oculta de crisis de las universidades, les bastó descorrer el velo de tapadera forjado con cifras maquilladas, indicadores y ventas de todo tipo, para poner al descubierto las goteras y fisuras en los edificios, las carencias para hacer la ciencia, el faltante del 70% de profesorado, cubierto con contratos precarizados y el elevado costo de matrículas que elimina oportunidades.

Le enseñaron al país que el nicho del éxito privado se nutre con el fracaso de lo público, y que la causa no era de calidad medida en sumas, si no de indiferencia de la clase en el poder para desalentar a los jóvenes y vender la idea de que así son las cosas y no se pueden cambiar.

Los jóvenes que edifican la universidad pública, dejan múltiples resignificaciones. Políticamente recuperaron su identidad como actor autónomo, capaz de confrontar civilmente al gobierno que no sabe dialogar si no imponer y lo desafiaron con 60 días de paro nacional, tomas de edificios universitarios, bloqueo de actividades de aula y resistencia a los desmedidos embates policiales. Organizativamente, fueron de abajo hacia arriba, las asambleas locales deciden y la comisión de representación nacional negocia. La lucha se focalizó en la desfinanciación como eje principal y de ella se desprenden pliegos locales en un modo de acción y relación horizontal de la periferia al centro (su último encuentro preparatorio fue en Florencia, Caquetá, a 500 km de la capital).

Éticamente en la práctica cultivaron virtudes de solidaridad, amistad, compromiso intra e intergeneracional, defensa de derechos, construcción del dialogo y de una conducta emocional colectiva que recuperó su lugar como parte de las virtudes intelectuales. Crearon confianza y supieron hablar de justicia y resaltar que la desigualdad incuba todos los males del país y pusieron en evidencia que los gobernantes no son garantía para promover su abolición, si no agentes comprometidos con sostenerla y que por eso les importa más la guerra que la educación, y no les causa pudor saber que un militar cuesta más y aporta menos que un profesor doctor, o un soldado cuesta más que un estudiante o la cacería a un objetivo de alto valor vale a mucho más que todas las prácticas académicas de una universidad entera.

La solvencia ética y sinceridad de los estudiantes, les permitió ser portadores de una carga de motivación que cambio la percepción negativa del paro y la protesta y lo valido como herramienta para evitar la extinción tanto de la universidad pública como institución autónoma (no dependiente de las orientaciones del gobierno) como del derecho mismo a la educación para la clase social excluida, que compone esa diversidad ocultada y olvidada en los territorios. El cambio de percepción podrá permitirles a los estudiantes si así lo agendan, cobrar políticamente su victoria y hacer girar la movilización hacia una lucha frontal contra el injusto sistema de poder, que con sus anuncios de alzas, impuestos, exoneraciones y desgobierno total le echa más leña al fuego en su contra.

En manos de los estudiantes puede estar la salida hacia una gran transformación (aunque no haya conciencia plena de lo que está ocurriendo). En todo caso tendrán que hacer alianzas y unidad con los demás sectores y movimientos sociales, que de facto están listos para entrar en desobediencia civil ante el acumulado de desaciertos, engaños, reglas injustas y autoritarismo del estado y que fácilmente puede traducirse en una poderosa resistencia civil, contra la injusticia y falta de gobernabilidad y atacar directamente las técnicas de reproducción política hegemónica.

Los estudiantes trasmitieron lo que había que decir y promovieron la universidad pública no de espaldas si no comprometida con la sociedad y dejaron construido el escenario, definidos los conceptos, ganada la experiencia, superado el déficit de credibilidad respecto que es posible ganar cuando se lucha y de que nada es invencible. Solo parece faltar por definir el momento decisivo para empezar a confrontar civilmente y a fondo al poder, con la fuerza de la razón y con la rebeldía del estudiante que contagia la pradera, como ocurrió hace 100 años. Tienen legitimidad para convocar a dar un salto de poder que en todo caso no será al vació.
mrestrepo33@hotmail.com

martes, 6 de noviembre de 2018

Revolución o Nada


Por Marcel Alejandro Doubront Guerrero:

Con la Victoria de Bolsonaro en Brasil muchos son los comentarios que los eruditos de la política en Latinoamérica,  esbozando desde culpar al mismo pueblo por votar por su opresor hasta culpar a Maduro por la derrota de otros, olvidando que Nicolás viene enfrentando una dura pelea contra el imperio norteamericano y aliados internacionales, soportando un conjunto de medidas coercitivas totalmente antagónicas a los derechos humanos que muchos ante el miedo de vivirlas prefirieron traicionar un movimiento continental de liberación de la Patria Grande, algo que sintoniza con lo planteado por Hugo Zemelman  “hay muchas formas de reaccionar ante un trauma tan profundo (…) se puede escribir música o poesía,  se puede pintar o más bien guardar silencio; se puede dejar llevar por la desolación, por el pesimismo corrosivo, de muchos al negar cualquier posibilidad de futuro; generar una teoría de la derrota o tratar de entender algunas otras cosas que están detrás.”

En relación a lo planteado, las revoluciones no vienen de la nada o por obra y gracia de la casualidad, estas tienen un porque y un para que y si en una revolución se pierde el motivo y la visión de ella bien sea por descuido, confianza o desviación, no solo el método debe ser cambiado sino los sujetos que asumen la dirigencia  ya que como refiriera Mariátegui "La revolución socialista encontraría su más encarnizado y peligroso enemigo, -peligroso por su confusionismo, por la demagogia-, en la pequeña burguesía afirmada en el poder, ganado mediante sus voces de orden" en tal sentido, la Derrota del PT en Brasil merecen una reflexión muy interna ya que desde una visión más objetiva nadie cree que en Brasil existan 60 millones de Oligarcas, Blancos, Evangélicos, Fascistas, o cualquiera denominación que se le pretenda dar a los votantes de Bolsonaro, por el contrario si la dirigencia olvida de donde viene, donde esta y a donde debe ir la culpa no es ni del pueblo ni de Maduro.

Ahora bien, en consonancia con lo expuesto, bien claro lo refirió el Comandante Chávez “En América Latina nos quieren imponer el modelo de democracia diseñado por los Estados Unidos, y al que no acepte entrar por ese carril, lo acusan de populista radical, terrorista y dictador.” tan firme como la claridad del Comandante Fidel en 1959 al referir "No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil"  y si eso no es entendido sino que por el contrario muchos por miedo, incapacidad o inmoralidad, no  son cónsonos con lo dicho por Sandino “Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán.” o por lo dicho por el Che “las revoluciones no se llevan en los labios para vivir de ellas sino en el corazón para morir por ella.” no podrán entender ni explicar porque la derecha toma tanto espacio en Venezuela y el mundo.

Todo esto nos lleva a la necesidad de un plan revolucionario a la altura de la necesidad y del momento historico, observamos muchos eventos, marchas, foros, congresos, ¿pero a quien se pretende engañar? no hay trabajo ideológico, la formación política para la construcción de una nueva sociedad no se da desde una tarima y los avances no se demuestran con consignas, ejemplos muchos, que muestran un serio desconociendo de la guerra que hoy se vive contra el imperialismo, es ese orden de ideas Zemelman bien lo refiere “si no estamos construyendo un pensamiento teórico porque no estamos comprendiendo los fenómenos de nuestras realidades, con toda su carga histórica y la propia historicidad del fenómeno ¿Cómo podemos formar a la gente joven?,  ¿Cómo se puede  formar  a alguien, en el sentido de enseñarle a pensar?”

Necesitamos construir un método  Inter, Multi y transdisciplinario, donde podamos sembrar una verdadera Revolución Bolivariana, en lo educativo con pensum de estudios que enseñen a  conocer, querer, amar, y defender la patria, hay universidades que llevan el nombre de Simón Rodríguez, Andrés Bello, Francisco de Miranda, Simón Bolívar y no hay materias que hable de su vida, obra y legado ¿Cómo se puede hablar de una revolución Bolivariana si no conocemos nuestra raíz histórica? ¿Cómo podemos pretender construir desde el presente el futuro necesario si no conocemos nuestro emancipador pasado? ¿Cómo se puede hacer una trasformación universitaria en el siglo XXI si la ley de universidades es del siglo XX?

En lo comunicacional las emisoras radiales del sistema de medios del estados tienen en un segundo plano nuestra cultura cuando el sistema de medios públicos debe ser como bien planteara nuestro Libertador y corroborado 200 años después por nuestro Comandante Chávez como una “artillería del Pensamiento” la difusión en los cine club, teatros comunales,  de la vida obra y legado de nuestros libertadores, la incorporación en las Canaima de nuestros niños de juegos de videos donde los héroes no sean personajes de los imperios sino que sea un Bolívar, Sucre, San Martin, Guaicaipuro, Juana Ramírez.

En lo político la organización popular en todos los espacios de lucha como un deber revolucionario, la conformación de las escuelas de cuadros en las fábricas, universidades, institutos públicos, que permitan no solo crear los nuevos liderazgos sino la metodología necesaria para fortalecer nuestro sistema de liberación nacional o como claramente lo expuso el comandante Chávez “No es lo mismo  hablar de revolución democrática que de democracia revolucionaria. El primer concepto tiene un freno conservador; el segundo es liberador”

Posiblemente estos planteamientos están plagados de una gran utopía pero como dijera Marcos “La libertad es como la mañana. Hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes desvelan y caminan la noche para alcanzarla.”

marceldoubront@gmail.com

miércoles, 10 de octubre de 2018

Octubre de 2018: un mes crucial tanto para Venezuela como para los Estados Unidos


Por Carlos E. Lippo:

“Los métodos terroristas para derrocar al poder en el país (Venezuela) son inaceptables”
Vladimir Putin, el 03 de octubre de 2018

Como es sabido por muchos, el venidero martes 06 de noviembre habrán de celebrarse en los Estados Unidos lo que ellos llaman las elecciones intermedias o de medio término, a partir de las cuales habrán de ser renovadas parcialmente ambas cámaras del congreso y al mismo tiempo serán electos algunos gobernadores de estado; siendo oportuno y necesario señalar que es algo tan habitual que los gobiernos de turno ejecuten acciones más o menos espectaculares destinadas a garantizarles resultados favorables en dichos comicios, que los gringos que todo lo etiquetan, han bautizado este tipo de acciones, que suelen ser fraudulentas y hasta ilegales, con el estúpido y alcahuete nombre de “sorpresas de octubre” .


Según una encuesta del Washington Post y ABC publicada a comienzos de septiembre, los demócratas cuentan con ventaja para esas elecciones en las que buscan arrebatar la mayoría a los republicanos, dándose por seguro que cuentan con posibilidades reales de recuperar el control de la cámara baja, mientras que el senado se mantiene en disputa; tales pronósticos son avalados por el conocido escritor Michael Snyder, fallido candidato republicano a la cámara de representantes, quien ha señalado que si las elecciones se hubiesen celebrado en las mismas fechas de la encuesta, "los Demócratas controlarían casi seguramente la cámara de representantes y pudieran aún ganar una mayoría en el senado" (1).

A juicio nuestro, los demócratas habrán de obtener la mayoría en la cámara de representantes, con lo cual podrían dar inicio al pretendido juicio político del presidente; pero aunque podrían también ganar el senado, la mayoría obtenida en esa cámara probablemente habría de ser inferior a los 2/3 (66,67%), requeridos para poder sancionarlo.

Es en medio de estos muy poco auspiciosos pronósticos que la contraofensiva de Trump, quien busca movilizar a la base de sus seguidores del WASP (Blancos Protestantes Anglosajones), llegó a niveles nunca vistos durante una cena privada con 100 dirigentes y personalidades evangélicas cristianas en la Casa Blanca, en la que advirtió sobre la inminencia de una guerra civil en la nación en el caso de una derrota del partido republicano y de un triunfo del Antifa (movimiento antifascista), organización política ubicada a la izquierda del partido demócrata.

Leyendo entre líneas las frases exactas usadas por este enajenado mental que habita en la Casa Blanca desde hace casi dos años puede constatarse el miedo cerval que estaría sintiendo ante la probabilidad de ser defenestrado por el nuevo congreso; ya que con la petulancia y falta de escrúpulos que le son características, se atrevió a decir: "El nivel de odio y cólera es absolutamente increíble en su potencia. Eso se debe en parte a las cosas que he hecho por Ustedes, para mí y mi familia, y cómo las he hecho… esta elección del 6 de noviembre es más que nada un referéndum, y no solamente sobre mí, es un referéndum de su religión, es un referéndum sobre la libertad de expresión y la Primera Enmienda. Si el Partido Republicano pierde, van a pulverizar todo lo que hemos hecho, y lo harán rápido y en forma violenta, y muy violenta. Existe violencia por doquier. Si Uds. ven al grupo Antifa y a otros grupos del mismo género, son gente muy violenta" (1). Es por las posibles implicaciones que frases como éstas entrañan al ser pronunciadas por un jefe de estado, aunque éste no acostumbre hacer un “uso abusivo” de su cordura mental, como es el caso, por lo que me he atrevido a decir que este mes de octubre, durante el cual habrá de ser desarrollada la parte medular de la campaña legislativa, será un mes crucial para los Estados Unidos.

Dado que en los Estados Unidos la confrontación militar con un enemigo exterior ha sido desde siempre una fórmula capaz de concitar fuertes apoyos internos, a causa del mal entendido patriotismo de sus grandes masas populares de escasísima o ninguna formación ideológica, no tendría nada raro que en esta oportunidad Trump optase por un enfrentamiento militar como “fórmula salvadora” ante el previsible descalabro electoral del 06 de noviembre.

Podría resultar nada fácil el descubrir cuál sería el “enemigo seleccionado”, por ser tantos los países con los cuales Estados Unidos, por obra de la administración Trump, se encuentra librando una guerra no declarada, ejecutada fundamentalmente hasta ahora por medio de amenazas de intervención militar, sanciones económicas, financieras y diplomáticas y colosales campañas mediáticas de difamación y desprestigio, tales como Rusia, China, Corea del Norte, Irán y Venezuela; así como países en los cuales ha estado librando desde hace años una cruentísima guerra real, por medio de gobiernos y organizaciones terroristas interpuestas, como en el caso de Siria y Yemen. Sin embargo, con base en la neurosis que ha venido experimentando Trump con Venezuela, casi desde el inicio de su gestión, suficientemente demostrada en trabajos anteriores (2) y (3), me atrevo a señalar que será nuestro hermoso país el blanco de una nueva “sorpresa de octubre”, un pronóstico en el cual coincido con el demócrata Ralph Emanuel, exjefe de gabinete de la Casa Blanca de Barack Obama y actual alcalde de Chicago (3), que desde luego no tengo el más mínimo deseo de acertar. Es por ello que me he atrevido a señalar que octubre 2018 también será un mes crucial para nosotros en Venezuela.

Otros comentarios del antes citado Michael Snyder servirán para poder evaluar con toda propiedad la extremadamente delicada situación interna del imperio en el momento actual. Snyder juzga que: "Trump está en lo cierto de que habrá probablemente violencia si los republicanos pierden, pero habrá también probablemente violencia si los republicanos ganan. Porque en cualquier caso, Antifa y otros grupos de la izquierda radical continuarán la escalada de su retórica y violencia" cuando "muchos partidarios de Trump han sido atacados en varias ciudades con frecuencia alarmante"; concluyendo con esta lapidaria frase que no hace más que augurar una más temprana que tardía caída del imperio: "este país se está volviendo una caldera de furia, y no va a tomar mucho tiempo para que explote el caos".

En resumen, ningún escenario creíble del 6 de noviembre vislumbra estabilidad alguna para el imperio,  que habrá de oscilar entre el caos de una guerra civil y el inminente inicio de su balcanización; a pesar de ello y tomando en consideración que la decadencia del imperio romano duró tantos siglos que los historiadores aún no se ponen de acuerdo en una estimación aceptable para todos, considero que no debemos ni podemos bajar la guardia frente a él.

En ese ánimo de no bajar la guardia frente al imperio bajo ningunas circunstancias debo decir con toda responsabilidad que en el caso de que Trump diese la orden de intervenir militarmente sobre Venezuela en los próximos días, lo haría utilizando como ejecutor interpuesto al ejército de Colombia, que con toda seguridad actuaría articulando con las bandas paramilitares de la frontera asociadas al narcotráfico y el contrabando de extracción, las cuales están siendo severamente golpeadas por las recientes medidas de carácter económico tomadas por el gobierno revolucionario.

En apoyo de la hipótesis anterior podríamos mencionar:
•             Un acuartelamiento de las Fuerza Aérea de Colombia, iniciado el pasado 26 de septiembre (4), que pudiese haber sido ordenado en acatamiento a la “sugerencia” del vicepresidente Pence, quien desde su cuenta Twitter había acusado a Venezuela el día anterior, de ejecutar maniobras “intimidatorias” en la frontera (5), presumiblemente a causa  unas exitosas maniobras militares conjuntas que realizara nuestra FANB con unidades militares de Rusia, China y Cuba, a lo largo de la frontera, entre los días 22 y 29 de septiembre (6).
•             Un acuartelamiento de todas las unidades militares del país, ordenado el lunes 1° de octubre por el Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia (6) seguramente acicateado por el apoyo ofrecido por Pence en el twit antes referido; siendo necesario y oportuno señalar que dicho acuartelamiento, que nada bueno puede augurar, debe estar vigente aún puesto que no hemos podido obtener en la red ninguna información sobre el hecho de que lo hayan levantado.

Sabido es que más allá de la antipatía que los sectores oligárquicos de Colombia y parte de las capas medias pudieran sentir por la Revolución Bolivariana, densos sectores poblacionales entre los cuales se encuentran políticos, intelectuales y activistas sociales, han alzado la voz para criticar acremente que su gobierno asuma una aventura militar de esta naturaleza; sabido es también que su alto mando militar tiene que estar consciente de que Venezuela sería un hueso extremadamente duro de roer para ellos. Lo que ocurre es que Colombia es un país cuya soberanía ha sido entregada totalmente al imperio por todos sus sucesivos gobiernos desde finales del siglo pasado y por ello no puede negarse a satisfacer los deseos y exigencias del amo imperial.

Simultáneamente con esta intervención a través de la frontera occidental y tal como lo planteásemos en un trabajo anterior titulado “Colombia y Guyana Habrán de ser las puntas de lanza de la intervención militar del imperio en Venezuela” (7), habría de producirse a través de la frontera oriental, en las cercanías del delta del Orinoco, una intervención de las fuerzas estadounidenses, británicas y francesas, bajo el pretexto de un apoyo a la débil nación guyanesa ante un supuesto ataque desde Venezuela.

Dicha intervención, que mediante una acción rápida pudiese ponerles temporalmente en control de instalaciones tan estratégicas para el país como lo son los complejos hidroeléctricos del Caroní, es algo que debe haber sido contemplado en algunos de los encuentros de asesores militares estadounidenses con miembros del ejército guyanés, que con la manida excusa del combate contra el narcotráfico se efectúan con frecuencia en la base militar de Camp Ayanganna, y en su ejecución pudiesen participar también efectivos de la tristemente célebre Legión Extranjera de Francia acantonados en la base aeroespacial francesa de Kourou (Guayana Francesa), tal como ya lo hicieron en la intervención militar “humanitaria” de Haití.

Como lo que abunda no sobra queremos reiterar que a pesar de haberlas formulado deseamos fervorosamente que tan terribles hipótesis no lleguen nunca a materializarse, y por otra parte queremos manifestar nuestra confianza en el efecto disuasivo que habrá de tener el apoyo militar que estamos recibiendo de países amigos como Rusia, China y Cuba, puesto en evidencia muy recientemente con las exitosas maniobras militares conjuntas ejecutadas por más de 100.000 efectivos de los cuatro componentes de la FANB y de las fuerzas armadas de dichos países, que ya mencionásemos en uno de los párrafos precedentes.

No tengo duda alguna sobre que el alto mando militar del imperio habrá de pensarlo más de dos veces antes de recomendar la ejecución de una intervención militar en Venezuela, porque ¿cómo podrían hacerla sin arriesgarse a crear en América un nuevo espacio de confrontación con Rusia y China, adicional a los que ya tienen en diversos puntos del planeta, en momentos en los cuales la hegemonía del imperio se encuentra en una franca declinación? Mi única duda deriva del hecho de que su comandante en jefe ha dado muestras de padecer de una neurosis extrema en contra de Venezuela y su revolución.

¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

(1)  https://mundo.sputniknews.com/firmas/201808311081639312-elecciones-de-noviembre-en-eeuu/
(2)   http://celippor.blogspot.com/2018/07/lamuy-peligrosa-neurosis-de-trump-con.html
(3)   http://celippor.blogspot.com/2018/
(4) http://www.elcolombiano.com/colombia/fuerza-aerea-colombiana-esta-en-acuartelamiento-de-primer-grado-IG9392785
(5)    http://www.cubadebate.cu/especiales/2018/10/01/guerra-en-venezuela-la-sorpresa-de-octubre/#.W7VuVvkpDIU
(6)    http://www.diariodecuba.com/cuba/1538534221_42205.html
(7)    http://celippor.blogspot.com/2018/09/colombia-y-guyana-habran-de-ser.html

celippor@gmail.com

viernes, 21 de abril de 2017

Lo fallido no es la sociedad si no el estado

Por Manuel Humberto Restrepo Domínguez

 En Colombia el ejercicio del poder político en democracia, ha sido paulatinamente destruido, corroído o sencillamente violentado por el afán de quienes consideran que por derecho propio o quizá divino, pueden ir tomar las instituciones para actuar sin límite alguno, pero imponiendo límites a la sociedad a la que consideran una masa amorfa compuesta de súbditos. Esta situación da para entender que la sociedad permanece expuesta a la intervención de una clase social concreta que ocupa el aparato de estado, sus instituciones y redes para promover su beneficio particular.


La democracia en Colombia no está funcionando como un modo político de organización social que orienta el destino común para vivir en paz, basada en reglas construidas en colectivo, en tanto su constitución y normas han sido reiteradamente ajustadas por la clase en el poder y en contravía de lo constituido socialmente. Tampoco han llegado al gobierno de los poderes públicos y sus instituciones los más honestos y justos, sin importar si son blancos, negros, mujeres, hombres, indígenas, mestizos, campesinos jóvenes o viejos. Ni las leyes han sido la referencia de equilibrio, imparcialidad y aplicación de justicia sin distinción. Lo que ocurre da cuenta que la democracia ha sido  violentada y es rehén de prácticas de poder no democráticas. 

 La naturaleza política de la democracia, puede mirarse a través de tres elementos generales, sobre los que cualquier persona al pasar una plantilla hace su propio ejercicio de validación: lo primero que la democracia exige es que todo su engranaje tenga como base el reconocimiento de los derechos humanos y estos cuenten con plenas garantías para su realización, pero a la vez que sirvan como limite al poder del estado; lo segundo que haya una efectiva separación e independencia de los poderes públicos y que las leyes no sean usadas como arma política; y lo tercero que la representatividad, las autoridades tengan legitimidad y atiendan y actúen siguiendo las demandas de los diversos grupos sociales y su discurso aliente la elevación de la conciencia política y social de la ciudadanía.

La democracia en Colombia dista de esos principios, es decir, no ha sido un fin del proyecto histórico de los gobernantes, pero si una estrategia de supervivencia sostenida con una seductora y manipulada retorica al presentarse como la democracia más sólida de América o la más incluyente. A diferencia del cono sur (Chile, Uruguay, Argentina, Brasil, Bolivia) donde las atrocidades fueron lo sustancial de las dictaduras del último cuarto del siglo XX, en Colombia la barbarie ha ocurrido en democracia. No se han interrumpido elecciones, ni alterado destituido gobernantes, ni clausurado el congreso, ni sellado el poder judicial. Lo ocurrido es una articulada tragedia en democracia. Un proceso de cooptación de la representación de la sociedad y de los poderes del estado, por parte de un grupo de poder, que estando unido o temporalmente disperso sigue la misma línea ideológica y actúa en consecuencia, aunque se manifieste de diferentes maneras. Lo común es que sabe combinar, todas las formas de lucha, incluida la criminal, sin interrumpir el curso de la democracia formal.

 En democracia y en menos de seis décadas, se han cometido las más abominables expresiones de violencia, primero la guerra civil liberal-conservadora con saldo de 300.000 muertes cuando gobernaban los parientes cercanos de los mismos que gobiernan hoy; y después la guerra contrainsurgente, cuyas manifestaciones de odio terminaron con las más crueles masacres de las que América entera tenga noticia (el Aro, el Salado, Santo Domingo, Trujillo, la Rochela, Mapiripan, Pueblo Bello, Montes de María) que ya tienen fallos condenatorios al estado por la Corte Interamericana de derechos humanos. También ocurrió en democracia el más grande genocidio contra  la UP, un partido de izquierda con más de cinco mil militantes asesinados; el más alto número de presos de conciencia y de inocentes prisioneros producidos con falsas denuncias y pruebas para eliminar adversarios; y un desbordado monto de recursos invertidos para sostener la tragedia, mientras escaseaba la comida, el empleo, la salud y la educación y en contraposición crecía la acumulación de capital en manos prestigiosos empresarios y políticos, que siguen gobernando.
 La democracia en Colombia es hoy un propósito común truncado por las elites, lo que no es equivalente a creer que hay una sociedad fallida. Lo que está en descomposición no es la sociedad, es el estado, sus gobernantes, su clase política y sus filiales de negocios con ramificaciones de corrupción, de compra venta de conciencias y de votos y cuyos centros de mando experimentan con seres humanos debilitados, empobrecidos, a quienes usan como víctimas o verdugos.

El Comienzo de la Última fase de descomposición
El estado comenzó su última fase de descomposición con el régimen Uribe, que se salió del marco de las reglas y encarnó al más nefasto ejercicio de poder sin democracia, pero en nombre de la democracia. Las zonas grises, fueron hábilmente convertidas en escándalos mediáticos de corta duración para impedir ver la tragedia y hacer valer la palabra del poder como palabra sagrada y verdadera. La sociedad fue conminada a ponerse del lado del gobierno y acatar sus programas sin objeción, mientras el terror alimentaba a la seguridad democrática y esta se extendía con odio entre la población arrasando todo pensamiento y acción critica, hasta romper la línea de separación que distinguía entre población civil y combatientes, con lo cual la sociedad entera quedo bajo sospecha, entró en pánico y fue obligada al silencio.

El estado recibió el primer impacto con el cierre del Ministerio de la Justicia y del Derecho fusionado con el Ministerio de Gobierno, y la creación del Centro Nacional de Inteligencia inspirado en la CIA; a las Cortes de Justicia se les persiguió, espió y en su debilidad fueron tomadas por clientelas que convirtieron al Derecho Penal en un instrumento de venganza que afectó los juicios del derecho y alentó tanto los falsos judiciales para eliminar opositores, como la ampliación del populismo punitivo, sin sentido de justicia ni racionalidad en las penas y; por ultimo el poder legislativo al decir de los mismos jefes paramilitares quedó bajo su control, disponible para acomodar las leyes, favorecer la impunidad y legalizar sus actuaciones incluidas sus nuevas propiedades y capitales. La puesta en retroceso a los derechos se justificó alegando que alejaba la confianza inversionista y empezó el ataque a tres tipos de considerados enemigos: los teóricos de los derechos, las ONG y sus defensores y, los opositores. Y así ocurrió y no ha cesado de ocurrir. Ya sin obstáculos restaba cambiar las reglas de juego y para ello se implantó en la columna vertebral de la constitución política la figura tenebrosa y fatídica de la reelección.

Estar o no en democracia, no se define entonces por resultados de encuestas, ni rankings del marketing privado, ni indicadores de felicidad (que felizmente en 2017 muestra al país en un puesto más real el 36), ni tampoco por el número de eventos electorales controlados, ni por la cantidad de votantes. La democracia colombiana, esta vaciada de contenido democrático, igual que los derechos y el ejercicio del poder vaciado de soberanía y de voluntad popular. Los poderes públicos, dan cuenta de un estado fallido, saqueado, con instituciones dirigidas con autoritarismo, engaño, verdades a medias, gobernantes de alta y baja escala sin legitimidad, sin ética ni política y con primacía de la voluntad del gobernante. El sistema central de poder se reproduce en los ámbitos institucionales locales y regionales y las mayorías son desplazadas por minorías de poder electoral, que deciden sobre sus vidas, conductas y bienes materiales. El miedo continúa sometiendo la participación y la ciudadanía no logra elevar su conciencia. El horror se pasea por campos y ciudades de la mano de solidas estructuras paramilitares que intimidan, asesinan y producen desplazamientos para defender las tierras, mantener las conductas impuestas y asegurar los bienes arrebatados a sus víctimas, pero lo que los hace fuertes no es su capacidad de destrucción material basada en el alcance y potencia de sus armas, si no su proyecto de poder defendido desde adentro del mismo estado, del congreso, las cortes, las empresas, los directorios y las instituciones.

 La paz, representa por ahora el principal bien común a defender, que sirva para reconfigurar la democracia, ajustar las estructuras del estado arrebatándoselas a los de siempre y recuperar el sentido de humanidad, de seres humanos con derecho a vivir y disfrutar de los derechos. Paz y Democracia exigen ser defendidas de la clase en el poder, por ser conquistas colectivas, no del estado, ni de sus gobernantes, sino de un pueblo cansado de la guerra, del odio y de la muerte, que puso sus demandas a debate y pactó la ruta a seguir, como resultado político de un acuerdo para la paz estable y duradera, entendida como un asunto político (no jurídico) que no puede ser tratado con desdén, ni ser irrespetado como paso previo para traicionar el camino trazado por una sociedad que quiere y apuesta y trata de aprender a vivir de otra manera, alejada del terror, el miedo y la miseria.
 mrestrepo33@hotmail.com