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miércoles, 8 de julio de 2020

Sin mirar el espejo de los EE. UU el estúpido de Trump dice que siempre su gobierno estará en contra del Socialismo



Por Rolando Prudencio Briancon:
Sólo un estúpido que se mira al ombligo creyendo que el mundo gira alrededor de él, como es el caso del majadero magnate de la Casa Blanca Donald Trump podría llenarse la boca diciendo que: "su gobierno siempre estará en contra del Socialismo"; cuando entre la juventud estadounidense: 7 de cada 10 millones simpatiza con el Socialismo.


Este resultado no responde a un informe interesado por corrientes izquierdistas de los EE.UU., sino que ha sido difundido por la Fundación en Memoria de Víctimas del Comunismo -¡ojo!, muy crítica a las corrientes socialistas o comunistas- que publicó en octubre del año pasado, un informe en el que señala: "Este último año se duplicó la cantidad de jóvenes que votarían por un candidato socialista".

Las cifras se refieren a la que un 50% de los milenios (los nacidos entre 1981 y 2006), votarían por un candidato socialista, y el 20% afirma que es muy probable que lo haría.

Cabe aclarar que el contexto cognitivo de la percepción que se tiene del Socialismo ha variado a la idea que los abuelos de las dilleniales conocieron y/o vivieron en regímenes socialistas después de la Segunda Guerra Mundial; muy influenciados por la de la profusa propaganda que las multinacionales de los Medios pro capitalistas que vendieron la versión demonizada del Comunismo.

Pero más allá de la idea que los milenios puedan tener del socialismo; son las evidencias fácticas que arroja la realidad sobre las obscenas diferencias por las que justifica el estudio la inclinación de los jóvenes por el Socialismo, como es el hecho de que el 1% más rico de los estadounidenses ha incrementado 242 veces más sus ingresos de la clase media estadounidense, la que lleva a establecer esa preferencia.

Pero además que los referentes para la juventud norteamericana se proyectan en la figura de gente joven, como es el caso de la senadora demócrata Alexandria Ocasio Cortez, que recoge en su proyecto estrella: "Green New Deal", las ideas de corte más socialista, como es la: Mejor redistribución de la riqueza, o el acceso libre, universal y gratuito a la sanidad o la educación gratuita; como hasta una mayor atención por atender el deterioro medioambiental.

Es toda esta agenda que ha sido recogida esta visión por los millennials, lo que ha llevado a Trump a no desperdiciar la obsesiva oportunidad de criticar al Socialismo, atacando a Venezuela, que no hace más que testimoniar el temor y sentimiento de inseguridad que tiene, hacia Venezuela cuando hipócritamente ha indicado en ocasión de la celebración del 209 aniversario de la declaración de la independencia de la patria del libertador que: "El Socialismo es dar el poder a la clase dominante"; cuando Trump en todo él es parte de ese 1% que ha incrementado en 242 veces sus ingresos, formando parte de la plutocracia planetaria que; obviamente nunca estará a favor del Socialismo.

Claro que esta óptica de Trump es aquella que hoy está experimentando los estertores de la vieja visión de mirarse egocéntricamente en el espejo de: "volver hacer grande América", que esa grandeza de los EE.UU., sigue anacrónicamente viendo como enemigo al Socialismo, cuando las generaciones jóvenes han comenzado a sentir simpatía por él.
prudenprusiano@gmail.com

sábado, 14 de marzo de 2020

Ha pasado una semana y no hay resultados derrotados los Gringos en las elecciones de Guyana



Por Juan Martorano: 
Continua el impase entre la coalición del gobierno APNU/AFC liderada por el presidente el GeneralD. Granger y la oposición PPP/C en las elecciones del 2 de marzo en la republica cooperativa de Guyana. La escaramuza legal ha comenzado y la Corte Suprema se ha pronunciado y el GEOCOM, el ente electoral guyanés no puede publicar resultados hasta que la corte no decida. El problema es uno de procedimiento y la duda causada por un oficial (Returning Officer o RO) del GEOCOM que decidió publicar los resultados de la Región 4 sin la presencia de los representantes de la oposición.


La región 4 es esta que incluye la capital de la república (Georgetown) y aquella con el padrón electoral más alto de todo el país y que de una manera no oficial ha sido ganada por la coalición del gobierno.

En una sociedad tan dividida en líneas étnicas y religiosas, estas que definen la política local la pelea ha sido peleando. Tanto así es esta polarización que los dos periódicos más importantes de Guyana tienen posiciones diferentes al publicar la data del GEOCOM. El periódico que apoya el gobierno (Guyana Chronicle) ha publicado una lista casi completa de los resultados, sin embargo, el periódico que apoya la oposición (Guyana Times) se rehúsa a publicar resultados por considerar que como hay anomalías en el conteo, no quiere ser parte de lo que aparenta ser un fraude electoral.

De hecho, los resultados publicados por el periódico del gobierno para la Región 4 indican que gano la coalición de Granger con una mayoría que es casi el doble de los votos obtenidos por la oposición como se puede apreciar en la grafica siguiente. Sin embargo, el conteo total da como ganador al PPP/C.
  
Fuente: Guyana Chronicle (09/03/20)

Análisis

La pérdida del poder por la coalición actual es un golpe muy duro para el gobierno y los inversores extranjeros, en particular las multinacionales como la ExxonMobil (EEUU) Tullow Oil (Reino Unido) y la China CNOOC. Los votos actuales dan una diferencia estimada de 8 mil votos a favor de la oposición (2%), de un padrón de alrededor de 600 mil votantes, ejercieron su derecho 445 mil ciudadanos. Esto quiere decir que la participación fue muy buena y de casi el 75% del patrón de votantes registrado. Esto también significa lo siguiente:

• La polarización entre los guyaneses es mucho más alta de lo esperado, es interesante ver
que solo en 2 regiones la coalición del gobierno pudo ganar y la oposición gano en las otras 8 regiones. Estas 2 regiones (regiones 2 y 4) son áreas del litoral donde existe la mayor densidad de población, es de descendencia africana y en su mayoría de alguna de las varias versiones de la religión católica (Pentecostal, adventistas, anglicanos…). La otra parte que es hindú y musulmana y componen el 31% de la población guyanesa.

• La coalición del gobierno ha sido muy afectada por las denuncias de corrupción hechas por entes internacionales con respecto a la negociación del contrato con la ExxonMobil para desarrollar los recursos energéticos en aguas costa afuera de Guyana.

• El gobierno utilizo su poder y este esperado milagro económico que se dará por la producción de estos recursos energéticos para hacer creer a la población que eran ellos los que sacarían a Guyana del subdesarrollo, y que fue debido a sus capacidades que se pudieron lograr las inversiones extranjeras. Esta estrategia parece haber fallado en estas elecciones y las denuncias de corrupción tuvieron más efecto al desenmascarar a los actores del gobierno.

• Las empresas multinacionales y en particular las petroleras han sido acérrimas defensoras del gobierno a través de sus herramientas locales como la embajadora de los EEUU, los representantes del Reino Unido, Canadá y la Comunidad Europea. Debido a la considerable inversión hecha, de ganar la oposición habrá una renegociación y una nueva estrategia, el saqueo debe seguir y estas empresas nunca pierden sus inversiones.

• Esta transición a la democracia como la define el jefe del departamento de Estado gringo y su colega del Canadá es una indicación de la preocupación de ambos países por sus inversiones, no podemos olvidar que ExxonMobil, Hess y CNOOC están usando subsidiarias de EEUU y Canadá aun si están registradas en paraísos fiscales para este proyecto en Guyana.

• Poco cambiara con respecto al litigio pendiente con nuestra patria, pero si la Corte Internacional Penal decide que no es competente para saber del caso como lo está pidiendo Guyana, a un gobierno de oposición se le pondrá la cosa difícil y tendrá que decidir entre la ExxonMobil y los gringos/extranjeros o finalizar la negociación con nosotros.

• De cualquier manera el saqueo a los recursos energéticos en el Océano Atlántico continúa por ahora en aguas de Guyana, sin embargo, hay desarrollos de exploración en aguas de Surinam y hacia el Norte en la zona del Esequibo en litigio con nosotros.

• Esta coyuntura que se puede presentar por la pérdida de las elecciones por parte de un gobierno ilegitimo y de tono dictatorial puede ser una oportunidad para Venezuela y para comenzar un nuevo proceso bilateral de negociación. La oposición guyanesa parece no tener vínculos muy cercanos con los gobiernos extranjeros que aupaban y apoyaban al gobierno del General Granger.

• El desplome de los precios petroleros y las bolsas de valores no ayudaran a la ExxonMobil ni a Guyana a salir del estado de pobreza del país, al menos por ahora ya que la producción de 120 barriles diarios a esos precios no es viable debido a su alto costo de producción.
• El incremento de producción por parte de Arabia Saudita para tratar de retener su mercado que ahora lucha con Rusia tampoco contribuirá a que Guyana y la ExxonMobil puedan vender su producción a los precios requeridos.

• La presencia y preocupación de organizaciones como la OEA, CARICOM, el Centro Carter y muchas otras ONG indica la gravedad del asunto y lo que implica la pérdida de la derecha de estas elecciones.

Como dice Rubén Blades: “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”.
También como nos lo dijo nuestro colaborador, a quien agradecemos sus aportes, ya que sin ellos no hubiesen sido posibles estos análisis, que nos indico que ayer también en Guyana sería un día importante, y que habría que irse por “la sombrita”. Esto será informado oportunamente en próximos artículos.
¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
jmartoranoster@gmail.com

miércoles, 26 de febrero de 2020

Organización, método, Partido



Por Jorge Aniceto Molinari:
Las organizaciones que se proponen objetivos revolucionarios parecen a falta de un análisis profundo todas iguales.
Sin embargo, primero es necesario saber cuáles son efectivamente esos objetivos revolucionarios y luego determinar los medios y los caminos para llegar a ellos.
Los hay en la sociedad quienes niegan que sea necesario llegar a definir esos objetivos. Niegan la sociedad de clases, y aseguran que la democracia por si sola garantiza la superación de quienes se lo propongan.
Sin embargo, la sociedad indica otra realidad y el mundo está hoy gobernado no por los Estados sino por las direcciones de los complejos empresariales multinacionales, que gobernando la economía con el monitoreo del FMI y del Banco Mundial se establecen aún en pugna entre sí, como lo determina la esencia del propio capitalismo, en la dirección de la sociedad.


A esto se llega en una historia donde los modos de producción se han ido sucediendo a través de procesos sociales que lo han marcado, y con la característica de que cada uno de esos modos de producción nace, se desarrolla, y luego declina perdiendo en primer lugar su predominancia, que es lo que va a suceder y ya sucede con el modo de producción capitalista.

Quienes pretendan construir una organización revolucionaria que no entiendan esto, está condenada irremediablemente al fracaso. Salvo que se pueda demostrar que no es así, posibilidad que toda ciencia siempre deja abierta.

Hay procesos que parecieron desafiar esta idea: la revolución cubana por ejemplo en su momento. Jóvenes cubanos deseosos de otro destino para su país convertido en un garito e inda mais, para las clases adineradas de EE.UU. y en el lugar de padecimientos de millones de cubanos, se lanzaron tras la idea de una revolución liberadora de la sociedad y la construcción de una más justa.
Sin duda que en esa sociedad aún dentro de la explotación capitalista existía la posibilidad de reivindicaciones que hicieran mejor la vida de la gente, como ocurre cada vez más limitadamente en todos los países por los efectos de una crisis en la predominancia del sistema que se agudiza.
Esto sin dejar de reconocer que la vitalidad actual del capitalismo reside en que el libre comercio está comandado por China y su entorno, lo cual no deja de ser una enorme y explosiva contradicción.

Las fuerzas militares del país más poderoso militarmente de la tierra, monitorearon la situación y llegaron a la conclusión de que no sería nada malo para sus intereses que el Sargento Batista que presidía Cuba y cuyas actitudes apenas toleraban dejara su lugar a un movimiento, que le iba a dar otra cara a Cuba ante el mundo, con la esperanza de que no tocaran la pirámide de privilegios, y desahogara el espíritu de justicia de una juventud con antecedentes reivindicativos.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida y en las narices mismas del Imperio los cubanos comandados por Fidel, jaqueados por las presiones yanquis para que la justicia no afectara los intereses de sus inversores explotadores, recurrieron a la Unión Soviética para mantener el proceso de cambios que para su progreso impusieron a esa nación.

Cuba tenía además una rica tradición de militancia comunista, e incluso cuando la derrota de Lenin en 1924, desarrolló junto con Chile una fuerte tradición de izquierda no stalinista.
Ahora hacer lo mismo que en Cuba –llegar al poder revolucionario a través de la guerrilla- parecía algo posible. Algo también percibido por los organismos de inteligencia de EE.UU. que lo tuvieron en cuenta para su plan Cóndor jugando así con la táctica del aborto y sus dos brazos, infiltrar las guerrillas e iniciar una depuración fascista en las fuerzas armada que preocupaba por la cantidad de altos oficiales que habían intentado cambiar la historia.

Cuba y Nicaragua habían construido un nuevo ejército, Venezuela de la mano de Hugo Chávez había logrado alinear a las fuerzas armadas con los principios bolivarianos, en todos los ejércitos les preocupaba los sentimientos de justicia social que pretendían ahogar en lo que ellos llamaban el combate al comunismo, aunque les quedaba más cómodo la represión de la guerrilla pues partían de la lucha ejercito contra ejercito y no reprimir principios de justicia social arraigados en los pueblos y sin duda que también en los soldados y en los propios oficiales de extracción popular.

La derrota de Lenin en 1924, recordemos que sus análisis de esa época precisa se conocieron 30 años después, significó un enorme retroceso particularmente en las propias estructuras de las organizaciones que se reivindicaron revolucionarias de ahí en adelante.

Pensar que las ideas, el programa deben pasar por estructuras orgánicas para luego determinar su valor, va a contra pelo de lo que pensaron e hicieron los más grandes pensadores del pensamiento revolucionario.
Sin embargo, hoy es muy común diría que normal, que un actor responsable a un determinado nivel, consultado sobre la vigencia o no de determinadas ideas y la forma en que su organización las lleva adelante, no se le ocurra decir otra cosa que él los problemas ideológicos los discute primero internamente.

Que es de alguna manera como se expresa la confusión –a nuestro modo de ver mal intencionada- entre centralismo democrático y centralismo burocrático. Como la idea de Partido Único, ajena al pensamiento de Marx, Engels y Lenin, que defendieron en todos los terrenos el libre intercambio de las ideas. Única base posible para superar al capitalismo y construir una sociedad socialista.

Las ideas son libres y se las debe respetar y emitir siempre que ello sea necesario, lo que no son libres son las medidas administrativas porque ellas implican nivel de decisiones que cada vez van a ser más eficientes en la medida que las ideas provengan de un marco en la sociedad de la libertad que defendemos.

A quién se le ocurriría hoy catalogar la importancia en el mundo de las ciencias de un avance en función de los organismos por los cuales ha pasado. Sin embargo, el stalinismo pretendió hacerlo en el llamado campo socialista, y todos recordamos experiencias dolorosas en varios terrenos del conocimiento humano, tanto artístico como científico.

Todos tenemos sabido que en la lucha de clases la derecha entre sus estrategias, en particular de inteligencia (tampoco negamos que en la izquierda no fuera también parte de una estrategia), uno de los objetivos es infiltrarse e impulsar acciones que a la larga desarticulen la eficiencia social del movimiento infiltrado.

En América hay una vasta experiencia en ello. Muchas de esas experiencias tal vez las conozcan con más detalles las futuras generaciones pues aún permanecen en la reserva de los Estados, particularmente de los que ejercieron el imperialismo y hoy desarrollan “servicios” con los complejos empresariales multinacionales.
Es aquí donde surge una diferencia fundamental. La infiltración en movimientos guerrilleros siempre tiene como objetivo promover acciones que con su aborto desalienten la lucha por las reivindicaciones sociales, además del fichaje. En los sindicatos y en las organizaciones de masa ya les es más difícil porque cada una de las acciones está sometida a un proceso de análisis y de resolución para el cual es fundamental la democracia interna, que no existe cuando de determinar una acción guerrillera se trata, pero aquí si ocupa el primer lugar el fichaje.

La izquierda esto no lo tiene asimilado, como no tiene asimilado en que etapa estamos del desarrollo económico de la sociedad. Su preocupación son los cargos y los nombres para esos cargos, lo vemos, es una realidad en todo el planeta.
Cuando comience a ser más importante el programa entonces si podremos decir que estamos en la antesala de cambios fundamentales para la vida humana.

Mujica llegado al gobierno, como representante de una izquierda abierta al debate y al análisis, -eso era en su fundación el Frente Amplio - insinuó en la ONU (setiembre 2013) un programa. Nunca en ese estrado se había llegado a ese nivel, era un planteo comunista, antes recordamos la intervención formidable de Salvador Allende defendiendo para su pueblo la nacionalización del cobre, Mujica estaba diciendo lo que pensaba en ese momento, e insinuaba medidas que son si se quiere de sentido común, sobre la moneda y el sistema impositivo.

Sin embargo, la tarea de hacer debatir ese programa estuvo y está ausente, por eso lo que ahora se debate sobre los cargos parece de un retroceso inadmisible como si de un golpe – como el que se dio en 1924- se perdiera toda la esencia de la política revolucionaria.

Ese es el objetivo, desde la humildad de nuestros conocimientos, lo que nos proponemos en cada una de estas notas, volver a la política revolucionaria, que siempre tiene expresión en un programa, que a su vez lo consideramos esencial para que la humanidad pueda superar en las mejores condiciones esta etapa de su historia.
sipagola@adinet.com.uy

viernes, 11 de octubre de 2019

El ejercicio del gobierno estadual quema



Por Jorge Aniceto Molinari:
El gobierno de la economía del mundo ya no está en los Estados, sino que radica en las direcciones gerenciales de los complejos empresariales multinacionales. Desde los Estados alguna cosa se puede hacer aún (y es importante) en beneficio de la gente en general o en beneficio de los grupos que desde el poder estadual buscan el provecho propio.

Cuando hablamos de direcciones gerenciales, estamos hablando de un complejo entramado, que no siempre está a la luz pública pero que tiene en la práctica una responsabilidad cada vez mayor sobre los destinos de nuestro planeta.  En él se mezclan propiedades y conocimientos siendo estos últimos los que predominan aún con la visión propietarista en la que nos hemos educado la inmensa mayoría de los seres humanos que hoy habitamos la tierra. El avance tecnológico es tal, que el más avaro de los seres humanos sin asomarse a su conocimiento no sería más que un mendigo tecnológico.


Es en ese mundo en el que se deciden gobiernos por la vía democrática o no democrática, como sucede en la casi totalidad de los países.

Se nos podría decir que en China y en los países de su entorno aún se mantienen los rasgos gubernamentales a nivel de Estado. Y que EE.UU. ahora amurallándose ha logrado reactivar su economía.
Hay un hecho que ya se comienza a notar en todos lados y es la decisión del capitalismo como sistema de desplazar su principal centro de desarrollo hacia China. No es que China gobernada por el Partido Comunista haya decidido hacerlo, sino que es el propio sistema más poderoso económicamente, que cualquier Estado, el que necesitado de equilibrios en el desarrollo ha optado por este centro. A la vez es un enorme desafío para el Partido Comunista chino para comprender, interpretar y actuar en esta etapa de la historia.

Los textos de los maestros, que fueron tergiversados, y se les tomó como la base del capitalismo de Estado, diciendo que eso era el comunismo, el socialismo, comienzan a ser reexaminados, de sus lecturas se desprende en primer lugar que el capitalismo no puede ser sustituido por Estado, que necesita de un programa universal de transición que aún hoy no existe.

No fue pretensión de los maestros crear una especie de verdad revelada, sino de la trabajar aportando a la ciencia humana en un terreno de no fácil acceso como son las relaciones sociales. Fue después del triunfo de la revolución rusa en que el auge de las ideas que condujeron al triunfo de esa revolución entró en un largo periodo de frustración y deformación que es del que ahora comienza a salirse. La derrota de Lenin fue en 1924 y no en 1992 cuando cayó el “socialismo real”. Demoraron 30 años en conocerse los documentos de 1922 a la muerte de Lenin, en que se hacían propuestas que fueron guardadas en secreto.

¿Tendrán los comunistas chinos la capacidad de convocar a los comunistas y a la izquierda del mundo a debatir tamaño tema? Tema además en el que están involucrados todos los que tienen que ver con el gerenciamiento de empresas y de complejos empresariales multinacionales, aún sin estar emparentados con los ideales socialistas, como si lo estaba Albert Einstein.

En el 2001 al influjo del liderazgo del PT de Lula, en la ciudad de Porto Alegre se convocaba al primer foro social mundial, miles y miles de activistas se concentraron y debatieron en cientos de talleres de los más diversos temas, al influjo de Lula y del surgimiento de Hugo Chávez parecía como que el avance social en el mundo iba a conocer un periodo de formidables realizaciones, sin embargo no llegó a concretar un programa que ayudara a la transición, se perdió en un mar de declaraciones y buenas intenciones.

Un sector importante de la burguesía brasileña que antes había intentado frenar a Lula de mil maneras, ahora veía en él una marca con la cual comerciar en el mundo sus productos. Lo empujó hasta que sintió temor por la crisis del mercado y los avances sociales de Brasil, y promovió su salida, sin embargo, hoy con Bolsonaro la reactivación no llega y la inquietud social aumenta.

No es este un impulso diferente al que siente el capitalismo como sistema en el mundo cuando empuja en China la construcción de un nuevo centro de desarrollo. Ahora comprendamos que la fuerza de la burguesía brasileña, poderosa, es inferior fundamentalmente en espacio económico a la que se maneja a nivel planetario. Y no son los únicos ejemplos, los deseos de un desarrollo nacional surgen naturalmente de mano de quienes en el terreno empresarial buscan su desarrollo. Están en la base de las corrientes nacionalistas que hoy se expresan.

Lo que en la izquierda no se ha entendido es que el modo de producción capitalista tiene límites y que a esos límites se avanza a pasos agigantados y que la humanidad toda necesita que la predominancia de este modo de producción pueda morir en paz, para ello necesita hacer una transición cuyo programa aún no ha resuelto.

En la actualidad en cada uno de los países el gobierno quema, pues es imposible pensar en el futuro sin encarar las cosas tal cual son. Es por eso que en las campañas electorales actuales escuchamos los más reverendos disparates.

En el Uruguay en estos días se ha estado debatiendo sobre estas declaraciones de la economista Azucena Arbeleche: “Como equipo de economía de Lacalle Pou (candidato opositor con más chance) hemos tenido diálogo constante con las agencias calificadoras de riesgo en estos cinco años, y lo que más pedimos es que no nos bajen la nota porque necesitamos tiempo. No nos bajaron la nota porque nos han dado tiempo”.

Declaraciones que no resisten el menor análisis democrático, pues de las gestiones nadie asume que haya sido consultado para que las mismas se realizaran. Pero además por lo absurdo de la naturaleza del planteo ante la realidad que venimos analizando del propio desarrollo del capitalismo en el mundo.

El tema de las nacionalidades que tanto sigue pesando en el mundo actual. Hubo un periodo de la historia humana que estuvo matrizado por estas características, que eran las que se trasladaban a la actividad productiva. De las nacionalidades exitosas nacieron los imperialismos modernos, hasta que los Estados fueron superados por el propio desarrollo empresarial.

El capitalismo tiende a generalizar todo, es la dictadura de la rentabilidad y del espacio económico que la determina. ¿Qué va a pasar entonces con las nacionalidades cuando la humanidad logre entrar en una transición? Nosotros además desde la modestia de nuestros conocimientos creemos que las herramientas para ello son la moneda única universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.  Pensamos entonces que en un nuevo marco de desarrollo donde la rentabilidad ya no esté al servicio de una clase social sino de la sociedad toda, las nacionalidades se van a proyectar en beneficio del desarrollo general.

La crisis es tan profunda que el ejercicio de las responsabilidades de gobierno quema, se prefieren los cargos para el control y no el ejercicio ejecutivo. Los que están tratan de conservar sus cargos y rogar para que la crisis ceda. Ya no puede tardar el debate de los graves problemas por los que atraviesa la humanidad, que en las campañas electorales actuales están ausentes.
sipagola@adinet.com.uy


miércoles, 28 de agosto de 2019

La Moneda nuestra de Cada día



Por Jorge Aniceto Molinari.:
Sin duda que es un momento muy difícil, pero más difícil aún por la falta de pronunciamientos, de opinión política; me estoy refiriendo a la llamada guerra de las monedas donde las jefaturas de los Estados operan de acuerdo a la influencia directa de los complejos empresariales multinacionales que gobiernan el mundo. Pensamos que esto es apenas el presagio de una tormenta mucho más grave y profunda.

Lo mejor de la humanidad debe acordar e imponer la unidad monetaria única y universal, no existe otra posibilidad de progreso aún eliminando la moneda física que la humanidad ya está en condiciones de hacerlo. Es decir, determinar un valor único y universal, como el kilo, el litro, el metro……
.


Establecida la unidad y universalidad de la medición económica el otro paso es que el sistema impositivo sobre el cual con sus fondos se realizan las necesidades de la sociedad tiene que ir a gravar el movimiento del dinero danto muerte a las células cancerosas de los paraísos fiscales, estimulo permanente para todas las lacras sociales, que alimentan la rentabilidad.
Cambio de paradigma también que determinaría que la humanidad estuviera en condiciones de invertir en lo que es necesario y que hoy el capitalismo ya no hace porque no le es rentable.

Si esto ya no se ha hecho es porque sobre el interés general prima el interés de los sectores y sus círculos de influencia. No puede ser como sucede hoy en el mundo que haya una moneda para los negocios y otra para las remuneraciones salariales y pensionarias de la gente, para los pequeños negocios de barrio.
Esto le ha costado muy caro al pueblo de Venezuela y al pueblo de Argentina, por poner dos ejemplos –enfrentados políticamente- donde hubo quienes hicieron con esto enormes ganancias en detrimento del nivel de vida de la población en general.

En la última edición de Bitácora (Bitácora. Año XVIII, Nro. 797: 'Wilson Ferreira: “imperdonable”), el compañero Esteban Valenti recuerda un juicio de Wilson Ferreyra Aldunate sobre que es imperdonable que un país como el Uruguay y en las condiciones en que está, sea ingobernable.
Una visión simple sin profundizar de como se mueve hoy la economía en el mundo, nos llevaría a decir que sí, que efectivamente la ecuación debería cerrar.

Batlle y una generación formidable así lo hizo, a inicios del siglo 20. Las economías se gobernaban desde los Estados y recién en 1916 vísperas de la revolución rusa Lenin escribe su “El imperialismo fase superior del capitalismo” en que nos advertía que el gobierno de la economía en el mundo iba a pasar de los Estados a los conglomerados empresariales multinacionales que es lo que hoy ocurre.

Valenti no ignora la dependencia de la economía mundial incluso en una publicación reciente analizando la inversión de UPM 2 en el Uruguay, con una cifra record en la historia económica del país, pulveriza los argumentos conservadores del Dr. Hoenir Sarthou afiliado a la tesis de una especie de socialismo en cada país, que hoy no llevan ni China, ni Cuba, para poner un ejemplo de los que en su momento edificaron una economía interna fuertemente estatista de alguna manera justificadas por las condiciones políticas que la crisis mundial les imponía a esos países.
Recordemos una vez más las vicisitudes de Lenin implantando la NEP (nueva economía política), que tanto ha costado analizar en nuestra izquierda.

No vamos a discutir acá el papel de los compañeros que en determinado momento desistieron de desarrollar la interna en el Frente Amplio (Partido de gobierno en el Uruguay) abandonándolo, para que las desviaciones burocráticas y de corrupción tuvieran su sanción. Ya esto había ocurrido con otra dimensión en la interna del Partido Comunista (1992) y la izquierda uruguaya perdió la gran oportunidad de tener lucha ideológica que lo hubiera permitido profundizar sobre los problemas que hoy están aún pendientes de resolución en la izquierda y en el mundo.

El Frente Amplio con la conducción del General Líber Seregni se construyó integrando a todos, pero no cortando nunca el debate y el desarrollo de las distintas opiniones. El mismo criterio se impuso en el movimiento sindical bajo la conducción de José Pepe D´Elía que ha permitido no sin dificultades desarrollar una central sindical. En otros países existe el todo o nada, el que es mayoría se queda con toda la dirección y el que pierde va para a fuera, que en definitiva significa varios sindicatos en una misma rama de actividad y su debilidad.

Días pasados leía un comentario del Dr. Ignacio de Posadas, (ministro de Lacalle Herrera) figura muy controvertida pero que me consta que con el gremio bancario tuvo una actitud correcta. Decía de Posadas, que el programa de Wilson que él había apoyado era irrealizable.

Aspecto vinculado con el tipo de negocios que propiciamos frente a una política meramente estatista.
Esto tiene mucho que ver con lo que nos plantea Esteban, ¿cómo cerrar la ecuación en la economía de un país solo cuidando el tema de la honestidad republicana en el ejercicio del gobierno? No está solo en el planteo, hoy en el mundo lo acompaña con gran esfuerzo el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, pero la economía de ese país hoy no crece. A diferencia de Argentina, Brasil, Ecuador, la derecha aún no ha tenido oportunidad de acusarlo de corrupción, pero ella sabe por su experiencia que el capitalismo en estos años tiene esa característica en su desarrollo como imprescindible, y a partir de allí esperan para realizar la contraofensiva restauradora como lo han venido haciendo en toda América a medida que la crisis les capitalismo los está acorralando.

 Los Estados comienzan a ser todos ingobernables, salvo los que pertenecen a la esfera de los que hoy siguen creciendo y ya son prácticamente centro del capitalismo mundial y del libre comercio o la coyuntura de una economía amurallada como ocurre hoy en EE.UU. con Trump.

Hoy estamos en condiciones de exigirnos intelectualmente un desarrollo mayor de nuestra capacidad de conocimiento de la realidad. La humanidad ha reunido un enorme bagaje de conocimientos en el plano económico y político que transitoriamente ha dejado de lado pero que necesita retomar.
Como diría el Dr. Carlos Quijano: “siempre se vuelve a Marx, para negarlo, para negarnos, para reafirmarlo y reafirmarnos, pero siempre se vuelve a Marx”.
sipagola@adinet.com.uy

sábado, 24 de agosto de 2019

De lo simple a lo complejo, de lo complejo a lo simple



Por Jorge Aniceto Molinari:

Intentamos explicar lo más simple que podemos lo que pensamos. Para así ayudar al intercambio y que el mismo nos enriquezca y nos ayude a abordar los fenómenos complejos en los que estamos inmersos.
Acá en el Uruguay un ex presidente, ahora Secretario General de su Partido, que llegó a la Presidencia con el principal líder opositor preso y con el líder de la izquierda proscripto, con detenidos desaparecidos, declara que el principal asunto de la campaña electoral en Uruguay es definir si Venezuela es o no, una dictadura.


Conste además que no estamos renegando del proceso de salida a la dictadura que vivió Uruguay, que mucho tuvo que ver además con la etapa de valoración que los servicios de EE.UU. hacían del desgaste que los ejércitos de América Latina estaban sufriendo al convertirse en árbitros en el manejo político que normalmente hacen los partidos y que mucho tiene que ver con la suerte del propio aparato productivo del país.

Y por si fuera poco la voluntad política del pueblo uruguayo reivindicando siempre mayoritariamente el funcionamiento de las instituciones de todo tipo que la sociedad se ha venido dando en democracia.
Tampoco desconocer, el papel muy particular del entonces presidente Sanguinetti de recibir al comandante Fidel Castro durante su segundo gobierno. Sí que lo que se juega no es tan simple como la definición democrática abstracta que pretende ahora el Dr. Sanguinetti, extrapolándola de la propia intervención declarada públicamente del comando sur del ejército de EE.UU.
Ahora una pregunta simple: ¿quién o quiénes gobiernan la economía del mundo?: ¿los Estados? Porque si así fuera, los gobiernos que se eligen para cada país serían representativos de la voluntad de la gente en el gobierno de esa economía.
Sabemos que la planificación de esos conglomerados empresariales multinacionales poco o nada tienen que ver con la planificación de algún Estado en particular.

En 1916, un año antes del triunfo de la revolución rusa, Lenin escribió “El Imperialismo fase superior del capitalismo” en el que afirmaba que la economía del mundo se encamina a ser gobernada por encima de la voluntad de los Estados por los complejos empresariales multinacionales a la vez en pugna por una tasa de ganancia cuya tendencia a agostarse sería cada vez más notoria en relación a la propia posibilidad de expansión del sistema capitalista, destinado además a llegar a los confines de todo el planeta.
Esto es lo que hoy está ocurriendo, a la vez que se da en medio de un fenómeno que es que el centro del modo de producción capitalista que conoció un primer auge en el Reino Unido y luego se desplazó a EE.UU. hoy se está desplazando a China que además lidera el libre comercio a nivel mundial, gobernada por el Partido Comunista.

A la vez agreguemos una contradicción más, el gobierno actual de EE.UU. amuralla su economía para posibilitar un desarrollo de los empresarios que quedaron relegados al escenario nacional. Es naturalmente un escenario coyuntural porque en un plazo mediano esta situación es insostenible.
Y todavía una contradicción más, en la izquierda o de la mano de gobiernos que dicen representar un sentimiento progresista se insiste en desarrollos nacionales sin tener en cuenta un programa de integración en la economía universal que es vital.

Ahora, ¿Qué tiene la derecha para gobernar esta dictadura económica del planeta?: la moneda y los impuestos, a los cuales la izquierda aún no accede, como que está impedida ideológicamente de analizarlos, salvo el lapsus de Mujica en la ONU en setiembre del 2013, análisis al que luego no volvió.
Entonces no nos podemos dar el lujo de crucificar al gobierno constitucional de Maduro, calificándolo de dictadura en esta situación de la economía mundial. Algo de esto ya pasó con la llamada primavera árabe, que fue utilizada por la derecha armamentista para desarrollar su industria y sembrar en toda esa zona, hambre y miseria.

Tampoco esto nos debe impedir analizar los errores y horrores que cometen los gobiernos de izquierda en el mundo, más particularmente cuando no han podido rendir examen aún sobre materias tan sencillas como la moneda y los impuestos.

Carlos Marx y Federico Engels que dedicaron su vida a analizar y tratar de entender el funcionamiento del sistema capitalista, análisis que siguen siendo rectores para comprender el origen, el desarrollo, y su etapa de superación en la que estamos entrando, nos dicen que el propio sistema va creando los elementos capaces de sustituirlo en un ciclo de superación de la humanidad.

El maestro de taller inicial, que se transformaba en empresario a través de la aplicación de aquella humilde plusvalía –nadie ha demostrado que esto fuera distinto en cuanto al origen del capital- se ha convertido en impresionantes complejos empresariales capaces de hacerlo todo, pero para ello los núcleos centrales de técnicos y accesores se han convertido en la clave de ese notable crecimiento.

Así como al inicio era aquella humilde plusvalía de la que nacía luego el desarrollo capitalista, hoy eso está en manos de millares y millares – tal vez millones- de seres humanos que tienen una ubicación privilegiada en el aparato productivo, acumulando todo el conocimiento empresarial que la humanidad tiene en el desarrollo de su aparato productivo.

Cuando el capitalismo como sistema va trasladando su centro a China va en busca de preservar esa riqueza en el funcionamiento del aparato productivo.
Sin embargo, esa proyección tiene un límite y es la rentabilidad sin la cual el sistema como tal no puede ser.
La crisis se proyecta en forma inexorable, no es ya coyuntural, la continuidad del sistema está hoy montada en el crecimiento de China y su entorno. No lo veamos como la proximidad de una catástrofe porque esto tiene salida, en la medida que construyamos la voluntad política que ayude a superarlo.
Sin embargo, los riesgos existen, fundamentalmente provienen de la industria de la guerra, industria que en su historia se constituye en válvula de oxigeno de las crisis del capitalismo, aún cuando existe una mayor consciencia de los peligros a partir de las tragedias de la segunda guerra mundial.

La demora en la concreción de una transición podría ser letal.
Una vez más, no estamos hablando de construir una alternativa que confronte con el capitalismo como modo de producción. Estamos si hablando de construir una transición que ayude a la predominancia del capitalismo a morir en paz aún cuando este modo de producción seguramente seguirá existiendo aún por muchos años, decenas tal vez. Como por otra parte ha ocurrido con los modos de producción anteriores, con menor grado de desarrollo en su expansión global.

Esa transición tiene dos llaves: la moneda y los impuestos. Luego la construcción de organismos de la sociedad para que democráticamente se vuelquen en ellos las necesidades de desarrollo y planificación que la población humana tiene en el planeta.
Hoy no se puede hablar de democracia en ninguna parte del planeta, porque el gobierno de la economía está en manos de los conglomerados empresariales multinacionales que en pugna entre sí deciden el destino de la gente y de la producción.

El funcionamiento de todo el aparato productivo más allá de que entre los gobiernos podamos distinguir a aquellos que defienden o dicen defender a los sectores más humildes, o por el contrario los que se consagran a la defensa de sus intereses sectoriales, aún escondiendo sus intenciones.
Lo que hoy se está en condiciones de hacer en toda la humanidad, liberada de estas trabas, no debería hacer dudar a nadie que forme parte de ese sector de alguna manera privilegiado (técnicos y accesores) que participa de mil maneras y hace posible el desarrollo del aparato productivo, de acompañar el avance que se necesita para iniciar una etapa gigantesca de desarrollo social que acompañe las maravillas de la ciencia que ya se anuncian y que serían criminal se frenaran por la falta de voluntad política para dar este salto en la evolución humana.

sipagola@adinet.com.uy

Ases bajo la manga


Por Carolina Vásquez Araya:
 Jugar con ventaja es de tramposos; propio de políticos a quienes no favorece seguir las reglas.

El panorama mundial es desalentador. Los movimientos populares surgidos en distintos puntos del globo como protesta por los abusos del sistema económico imperante se han estrellado contra un muro de represión, cuya violencia demuestra que los dueños del capital están dispuestos a cualquier extremo con tal de impedir una vuelta a sistemas más democráticos y a un reparto justo de la riqueza. Aun cuando el sistema neoliberal ha sido puesto en cruda evidencia ante los pueblos que sufren sus abusos, estos todavía carecen de los medios y del espacio para recuperar el protagonismo político ante gobiernos totalmente secuestrados por grupos económicos y financieros, locales e internacionales.



El juego, hábilmente estructurado desde los despachos de las poderosas multinacionales y los estamentos políticos del primer mundo, cuenta con la complicidad de otros centros de poder entre los cuales destacan, por su influencia, los grandes consorcios periodísticos. Sin embargo, las consecuencias de esa voracidad comienzan a golpear con fuerza a los mismos que han apostado por el desequilibrio, el incremento de la pobreza y la sobreexplotación de los recursos. Esto, debido a políticas que han desatado una ola indetenible de movimientos migratorios y cuantiosas pérdidas humanas y económicas debido a los efectos devastadores de un cambio climático cuya existencia niegan con gran énfasis.

En América Latina, un continente transformado en laboratorio de un sistema neoliberal extremo, el esquema de poderes ha ido consolidándose alrededor de personajes cuyo papel no va más allá de agachar la cabeza y aceptar las condiciones impuestas desde la Casa Blanca. Para ello, cuentan con el aval para aprovechar el período y enriquecerse con los recursos públicos, amarrar lazos con grupos de élite empresarial y buscar la protección de ejércitos entrenados para mantener el estatus quo, todo ello siempre y cuando repriman toda posibilidad de rebelión popular. Así las cosas, la población de los países administrados bajo un sistema neoliberal -cuyo objetivo reside en explotar al máximo los privilegios otorgados por gobiernos corruptos- se encuentra imposibilitada de ejercer una ciudadanía activa y, mucho menos aún, de participar políticamente en iguales condiciones.

Cuando en alguno de nuestros países se les voltea la tortilla –como está sucediendo en la República Argentina- los poderes ocultos del sistema se ponen en “modo emergencia” y comienzan a echar mano de todos los mecanismos posibles para convencer a la ciudadanía de las bondades de su estilo de administración, utilizando tácticas populistas –tardías y evidentemente falsas- y echando mano al siempre bienvenido apoyo de los consorcios periodísticos y de las organizaciones gremiales que los apoyan. Ante esa arremetida de los poderes, el riesgo de retroceso está siempre presente.

Otro ejemplo es el resultado del proceso electoral en Guatemala, celebrado el mismo día que en el país sudamericano, solo que en este caso las cartas ya habían sido convenientemente marcadas para evitar cualquier desviación de la ruta establecida desde el Departamento de Estado. Por lo tanto, gracias a esos ases bajo la manga del gobierno actual, Guatemala no solo mantiene un estatus de “cero riesgos” para el sistema de explotación de sus recursos y cooptación de sus instituciones, sino además cuenta con la ventaja de un ambiente ciudadano temeroso y psicológicamente preparado para lo que viene: cuatro años más de lo mismo y, posiblemente, en peores condiciones para el ejercicio libre de sus derechos democráticos.

elquintopatio@gmail.com


miércoles, 29 de mayo de 2019

El Después que

Por Jorge Aniceto Molinari:
En el mundo actual se puede decir, que son muy pocos los gobiernos que hoy saben que van a hacer a la mañana siguiente. Los propios complejos empresariales multinacionales que en pugna gobiernan el mundo preguntados por una perspectiva a mediano y largo plazo su respuesta sin dudas que estaría también llena de interrogantes e incertidumbres.

Eso tiene una lógica: las grandes decisiones hoy se toman a un nivel empresarial que está muy por encima del nivel decisorio de los Estados. El margen para ello está dentro del agostamiento de la tasa general de ganancia del modo de producción capitalista.


Tal vez el único lugar del mundo donde está incertidumbre podría postergarse es en el que tiende a ser el centro actual del capitalismo en el mundo: China y su entorno. Pero aún así nada podría cambiar el panorama complicado que presenta el pensar en la mañana siguiente como decía el líder del Frente Amplio de Uruguay el inolvidable General Liber Seregni.

En el Uruguay se ha emprendido el camino de una inversión que es la mayor en su historia para la construcción de una nueva planta de celulosa y una línea de ferrocarril (restableciendo en las mejores condiciones actuales la que existía muy precariamente). Ante ello el abogado Hoenir Sarthou ha iniciado una demanda de inconstitucionalidad.

El planteo de Sarthou es jurídico, y tiene escaso respaldo político. El propio Dr. Sarthou no tiene una propuesta alternativa para realizar por otros medios lo que pretende el gobierno, que es mover la economía y dar un respiro a la crítica situación económica que comienza a vivir con sus efectos esta parte del planeta.

No es nuestro propósito entrar en lo estrictamente jurídico, aunque llegado el caso también tendremos que hacerlo, al menos en el terreno filosófico del problema, aunque no en lo estrictamente técnico, terreno en el que no estamos preparados. Si en el político donde el propio gobierno y su fuerza política están renuentes a agarrar el toro por las guampas. Donde prácticamente la mayoría de las fuerzas políticas renuncian a pronunciarse, o lo hacen a través de agentes secundarios, como lamentablemente está ocurriendo con el llamado movimiento “un solo Uruguay”, que de no denunciar el costo financiero de las inversiones rurales ha pasado a cuestionar las inversiones en otros sectores de la economía.

Las izquierdas nacionalistas tienen en el mundo cada vez menos margen, y de ello no hay la debida consciencia. Es más, se hace un culto a los esfuerzos nacionales, a los que sin duda hay que prestar atención a la vez que advertir los exiguos de los márgenes que tienen los desarrollos nacionales en una competencia desigual y despareja con los espacios económicos que hoy tienen en la realidad del mundo los complejos empresariales multinacionales incluso a pesar de la intensa pugna que se da entre ellos.

Un ejemplo es Argentina, el gobierno Macri ha llegado a donde inexorablemente iba a llegar a una situación cada vez más dramática de la economía de ese país y sin ninguna perspectiva de cambio dentro de la actual conducción, lo que ha concitado la preocupación de la dirección del Fondo Monetario Internacional que teme fundadamente en un contagio internacional del recrudecimiento de la crisis.

La Dra. Cristina Fernández, quién había sido momentáneamente la gran derrotada, en condiciones de ser procesada por una justicia que actúa con los mismos criterios políticos (podría decirse que con prácticas muy alejadas de la moral de la gente) que la que condenó a Lula y forma parte –también la justicia- de las mismas prácticas de corrupción de la que no supieron o no pudieron diferenciarse estos gobernantes y que parece ser una de las fallas más comunes en este ejercicio de gobernar: ha sorprendido, o no?, proponiendo para Argentina una protección del desarrollo industrial al estilo Trump. Planteo realizado en la presentación de su libro: “Sinceramente”.

Sabemos que a Bolsonaro le preocupa un triunfo del peronismo –lo ha dicho-, a nosotros también nos preocupa pero por una razón diametralmente opuesta. Nos preocupa porque sería un nuevo intento de desarrollar una política acorde a las necesidades de la gente destinada al fracaso, si es que el peronismo no procesa con el conjunto de la sociedad argentina el debate político que hoy no se está dando, de cara a una crisis que abarca a todo el sistema en el mundo.

No es solo llegar al gobierno, es elevar la vida de la gente a un nivel de dignidad, que el peronismo ha intentado dar aún siendo partícipe de la corrupción capitalista y en combates contra los llamados fondos buitres como el que dio en su momento el economista Axel Kicillof. Ahora no hay un proyecto político que lo pueda hacer, porque además se auto imponen los límites nacionales de hacer política, que solo pareció quebrar Mujica en su intervención en la ONU en setiembre del 2013, que luego abandonó.

Para el Uruguay la nueva planta de celulosa de UPM es un respiro económico, en un panorama político donde los llamados partidos tradicionales no solo que prácticamente no les interesa ganar el ejecutivo del gobierno, sino que además de no tener otra política, su objetivo es el de tener la mayor cantidad de cargos a nivel parlamentario y de contralor.

Si no fuera así y hubiera un cambio en la conducción política del poder ejecutivo, aparte de arremeter contra el nivel de vida de la gente como han hecho Macri y Bolsonaro no tendrían la menor idea de que hacer como ocurre hoy también con estos mismos actores de los países vecinos.

No es lo mismo que nos preguntemos nosotros: ¿después qué? a que se lo pregunten en China al amparo de la economía de esa zona del mundo. Sin embargo y a pesar de nuestra cultura estatista, cualquier respuesta que pretenda dar una respuesta coherente necesita ser analiza hoy en el espacio económico que abarca todo el planeta.

A su vez nada de esto anula la necesidad de que, en cada región, en cada empresa, en cada Estado, se administre correctamente dando combate a las prácticas de corrupción y desarrollando los protocolos que amparen a la sociedad frente a estas debilidades de los seres humanos que el propio sistema predominante en su decadencia ha ido estimulando. 

sipagola@adinet.com.uy



miércoles, 27 de febrero de 2019

¿Es Cuba un país democrático?



Por Tony López R.:
Es casi la obligada pregunta que me hacen los colegas y amigos latinoamericanos, europeos  y algún estadounidense, la mayoría de ellos con buenos niveles de información producida en sus países y que estos amigos compran el producto que venden esas multinacionales de las noticias. Es la matriz de opinión que utilizan los medios masivos de información en Estados Unidos, Europa y América Latina desde hace muchos años, para señalar que en Cuba hay una dictadura, no hay democracia, se violan los derechos humanos, no hay elecciones o son manipuladas, que hay un solo partido político y no  otros.

Ese mensaje desinformativo, es el argumento que ha utilizado Estados Unidos, todos estos años  para mantener el bloqueo económico contra la irredenta isla y el que utilizó el ultraderechista  español José Aznar, para imponer durante algunos años una política discriminatoria de la Unión Europea, contra Cuba, política  que afortunadamente ya ha sido eliminada.

Pero veamos que se entiende por democracia en una y otra orilla.  En nuestros países de América, incluyendo los Estados Unidos, se consideran democráticos porque el electorado, que milita en uno u otro Partido ya de derecha, centro o izquierda, vota por un candidato que ellos no escogen, la gran mayoría del padrón electoral no tiene candidato ni milita en Partidos alguno, los candidatos obligatoriamente son los escogidos por las directivas de sus Partidos generalmente lo que mayor nivel económico tienen. Los recursos financieros que emplean en sus campañas son descomunales, imposibilitando a los sectores mayoritarios y desposeído aspirar. Las últimas elecciones en Estados Unidos para Presidente superaron los 3,000 mil millones de dólares.

Mientras para obtener un escaño en el Senado o en Cámara, el gasto no baja de los 2 a 3 millones de dólares. ¿En que se invierten? Ese dinero se invierte en campañas publicitarias, en distribuir un miserable mercado en los barrios pobres a cambio del voto;  en la compra de votos el mismo día de las elecciones, o en la promesa de que al ganar los comicios trabajaran en leyes que beneficien a la sociedad, toda una gran falsedad, mientras que los candidatos y más cercanos colabradores se apropian de parte de los dineros que recaudan.

A la clase media y líderes de partidos rivales cuando van a segunda vuelta, los compran con  promesas de nombrarlos en cargos gubernamentales, generalmente  a embajadas y cargos menores en el sector público y así lo suman a su lado. Los partido políticos hegemónicos en cada uno de estos países no tienen mayores diferencias en el programa de Gobierno, todos desde la década del 80 hasta nuestros días, mantienen el modelo  neoliberal que ha provocado el empobrecimiento de sus pueblos y  llevó y lleva a arruinar su   industria, al empresariado nacional medio, pequeño y al campesinado.
La realidad es que legislan y gobiernan para favorecer a las grandes empresas nacionales y trasnacionales, el presidente Mauricio Macri,  el ex presidente y hoy  senador Álvaro Uribe en Colombia, Sebastián Piñera en Chile, son  ejemplos vivo de esa política “democrática” y el senador estadounidense por la Florida, Marco Rubio, recibió de la Asociación del Rifle, cerca de 6 millones de dólares, todo para que en el senado defienda la política de ventas de armas.

Por otra parte, las propuestas y proyectos de programas que proponen los candidatos, la mayoría de ellos, de supuestas políticas sociales, en educación, salud, vivienda, trabajo, cultura y deporte, se quedan solo en propuestas. En Cuba antes de triunfo revolucionario eran famosas las campañas de “agua, camino y escuelas” y luego que eran elegidos, ni agua, ni camino ni escuelas.

O sea en esa parte de la orilla tenemos  una democracia que depende del marketing, del dinero que reciba cada candidato y de los aportes de las grandes empresas trasnacionales y nacionales, las que a cambio reciben los beneficios de las licitaciones multimillonarias que debe hacer el Estado y que es administrado y dirigido por el Presidente y el Congreso que resulte electo.
En esta otra orilla, en la democracia cubana, el tema es diferente, Cuba conoció y fue igual víctima de la “democracia representativa” que hoy reina en la mayoría de nuestros países latinoamericanos. La democracia cubana es participativa.

Antes del triunfo de la Revolución habían varios partidos políticos, todos con sus estructuras y nomenclatura de dirección, pero su principal objetivo era de carácter electoral y con diversas tendencias desde la derecha, el centro y la izquierda, estos últimos en general minoritarios y algunos, ilegalizados en tiempos de dictaduras, como el caso del Partido Comunista fundado por Julio Antonio Mella en 1925  durante la dictadura de Gerardo Machado. Legalizado a fines de la década del 30 cuando había asumido el nombre de Partido Socialista Popular (PSP) e ilegalizado por la dictadura luego que se produjo el Asalto al Cuartel Moncada, a pesar de su fuerte crítica a la acción armada  moncadista.

El Partido Socialista Popular  terminó  su accionar como organización luego de celebrada su 8va Conferencia Nacional en el año 1960 cuando  se integró  a la propuesta  de Fidel Castro, de fusionarse en una organización política unitaria  y que dio paso  a la conformación de la  Organización Revolucionaria Integradas (ORI), donde convergieron el Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario 13 de marzo y el Partido Socialista Popular (PSP).

Dos años más  tarde y a propuesta del Comandante  Fidel Castro, luego de su discurso el 26 de marzo de 1962 que denunció la existencia de una política sectaria  de un sector del PSP en la ORI, se inicia un proceso de selección de ejemplaridad y voluntariedad cuyos candidatos son propuesto desde la base en centros de trabajo, estudiantiles y campesinos , para integrarse al nuevo Partido que tomó el nombre de Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS) y que durante la celebración de su Primer Congreso, queda constituido el 3 de octubre de 1965 el nuevo y actual  Partido Comunista de Cuba, cuyo programa, fundamentos ideológico y objetivos, están basado en el  pensamiento político antiimperialista de José Martí, Julio Antonio Mella, Antonio Guiteras, Fidel Castro Ruz y  el marxismo-leninismo. Este Partido no tiene carácter electoral.

Los partidos políticos antes del triunfo revolucionario, siguiendo las costumbres y normas de una sociedad, que durante sus primeros 30 años de proclamada la independencia estaban prácticamente bajo la tutela de Washington. A partir de la aplicación de la Enmienda Platt, enmienda impuesta por el gobierno de Estados Unidos, al concluir la guerra hispano-cubana-americana y que permitía al Gobierno de los Estados Unidos, prácticamente compartir el gobierno de la isla, intervenir militarmente cuando consideraran que sus intereses estuvieran en peligro y diseñar e imponer disposiciones por los embajadores estadounidenses acreditados en Cuba.

La politiquería caracterizó a la sociedad cubana, los gobierno de turnos, fueran proveniente de cualquiera de los partido, ya fuera el  liberal, conservador, demócrata, autentico, o como se denominaban en aquella época, nada hicieron por la salud, educación., cultura, vivienda, agua potable, electricidad del pueblo. La corrupción, el gansterismo y el latrocinio y explotación de los grandes colonos, ganaderos y empresarios criollos eran los que más se beneficiaban, los niveles de analfabetismo, insalubridad, la carencia de viviendas, de caminos, hospitales y escuelas era la realidad de la sociedad cubana.

La entrega al capital extranjero estaba a la orden del día, y en las décadas del 40 y 50 la sociedad cubana sufrió la más humillante formula que se aplicó, al ingresar a Cuba los grandes capo de la mafia estadounidenses  que importaron el vicio, la prostitución y el juego, un verdadero lupanar fue lo que hizo Estados Unidos de la isla de Cuba. 

Entre 1959 y 1976 Cuba se mantuvo dirigida por un Gobierno Revolucionario, que fue constituido  en el mismo mes de enero de 1959  cobijado bajo los  procedimientos y fórmulas legales de la Constitución de 1940, que habían sido pisoteados por la dictadura batistiana.

En ese periodo se llevaron a cabo y promulgaron  diversas leyes que condujeron muchas de ellas al  cumplimiento del programa político económico y social contentivo en el alegato dado a conocer por el líder revolucionario Fidel Castro, durante el juicio que se le siguió en octubre de 1953 por los hechos del asalto al cuartel Moncada y las razones que habían llevado a esos  jóvenes a tomar las armas contra la dictadura militar impuesta por Batista y apoyada por Estados Unidos y que tomó el nombre de “La Historia me Absolverá”. Las principales leyes fueron entre otras la de la Reforma Agraria, Reforma Urbana, Nacionalización de las empresas de la industria eléctrica, teléfonos, bancos, y refinerías de petróleo, todas ellas en manos de empresas estadounidenses.

Fue ese el detonante, que provocó la ira del Gobierno de los Estados Unidos y los interesados motivos,  por lo que, en estos 60 años de revolución triunfante,    han desarrollado todo tipo de política contra Cuba, el genocida bloqueo económico, intento de aislar diplomáticamente a la isla y el  militar,  financiaron, organizaron, entrenaron una brigada con personal cubano radicados en Estados Unidos cuya derrota es mundialmente conocida como “Playa Giron: la primera gran derrota militar de Estados Unidos en América Latina, abril de 1961”.

La independencia y soberanía de Cuba no tiene precio  porque  ha sido conquistada por la sangre de miles de cubanos desde el 10 de octubre de 1868  a enero de 1959, y mantenida gracias a la participación activa de todo el pueblo, con un liderazgo revolucionario encabezado por Fidel Castro,  que durante todos estos años de revolución, promovió el desarrollo del país, de una Cuba que dependía del azúcar y que sufría la crueldad del llamado “tiempo muerto”, hoy con grandes esfuerzos y pese al bloqueo impuesto por Estados Unidos, se ha convertido en un país, industrializado, con grandes logros científicos técnicos, una avanzada industria  biotecnología y  diversificación de la agricultura.

Cuba tiene hoy, con carácter gratuito, altos niveles de educación, de salud, deporte y cultura, nada diferente a cualquier país altamente desarrollado y con proyecciones estratégicas en diversos campos de la economía. Con una seguridad ciudadana envidiable, sin la utilización de métodos represivos, como los que se utilizan en Estados Unidos contra las poblaciones negras e indígenas estadounidenses y que decir de la represión y discriminación contra la población de emigrantes; y los brutales actos represivos en Colombia, Honduras, Guatemala, México, Argentina, Perú, Chile, Paraguay y Brasil,  donde las violaciones a los derechos humanos y asesinatos a líderes sociales, discriminaciones por género, raza  y descendientes de los pueblos originarios, están a la orden del día.
¿Entonces de qué democracia preguntan y nos hablan?  En Cuba celebramos, desde la aprobación de la Constitución de 1976, elecciones para  elegir al Parlamento y este al Consejo de Estado y a los diputados nacionales cada 5 años y cada 2 años y medios la elección de los delegados municipales. El 50 por ciento de estos diputados nacionales, provinciales y delegados municipales  son propuestos por lo residentes por las zonas donde viven.  El otro 50  por ciento  son elegidos por sus organizaciones sociales y gremiales. El Partido Comunista no propone ni participa en el evento electoral. Ninguno es financiado por empresa alguna o tampoco requieren financiamiento para ser elegido, solo su ejemplaridad como ciudadano pues no requiere ser militante del Partido pero si y voluntariedad para desempeñar sus funciones,  servir al pueblo es su única divisa.

La Asamblea Nacional del Poder Popular cuenta con 602 diputados, es unicameral y se elige un diputado por cada 20,000 habitantes o fracción.  De una población de 11,800,000 millones, Cuba cuenta con un padrón electoral de cerca de 9,000.000 millones de ciudadanos en edad de votar. Solo están impedidos los que el sistema judicial haya invalidado dada la gravedad del delito cometido y los que por problemas de salud no estén en condiciones de votar, los diputados pueden ser revocados y por su cargo y actividad como parlamentaria no recibe salario. Recibe  el mismo salario que devenga por su centro de trabajo.

Desde el 13 de agosto el proyecto de la nueva Constitución  y hasta el 15 de noviembre fue sometida a discusión y debate público, en centros de trabajo, estudiantiles de nivel medio superior, en cooperativas   y unidades de producción agropecuarias, en las Fuerzas Armadas y del ministerio del Interior, así también, en las organizaciones sociales y gremiales, entre ellas la Asociación Nacional de Pequeños Agricultores, los Comité de Defensa de la Revolución, la Central de Trabajadores de Cuba y sus 25 sindicato nacionales, hubo una  participación de  8 millones 945,mil 521 ciudadanos. Se produjeron 1 millón 706, mil 872 intervenciones de ellas 783,174 fueron propuestas, 666,995 propuestas de modificaciones y 45, mil 548 eliminaciones.

Ahora y en vísperas de la patriótica fecha del 24 de Febrero,  fecha de inicio de la guerra de 1895 por la independencia de Cuba, acudiremos a las urnas a dar nuestro voto por la nueva Constitución, discutida y  debatido el proyecto por la población cubana cuadra por cuadra, manzana por manzana, centros laborales y cooperativas agropecuarias y por campesinos agrupados en su organización  nacional de pequeños agricultores, y por último el debate y aprobación final del proyecto por los parlamentarios, ya  reformado  y enriquecido, por las propuestas emanadas de la población  y de  los diputados. El proyecto de Constitución fue presentado a  la Comisión Nacional Electoral para ser sometido el próximo 24 de febrero al referendo nacional.  Por todo lo arriba expuesto,  mi voto  es SI.


jorgarcia726@gmail.com



miércoles, 16 de enero de 2019

La crisis global del capitalismo bajo la egida de EEUU y la UE


Por Diego Olivera Evia:
Luego de décadas de propuestas de los estados nacionales, surgen los monopolios y las trasnacionales como centro de poder, relacionados con EEUU y la Unión Europea, estos mecanismo de dominación han creado no solo una crisis capitalista, sino que han ampliado el carácter guerrerista de la expansión, creando un concepto de un poder imperial, claramente esta realidad se refleja en América Latina, con la obsecuencia de los líderes de derecha y la sumisión a EEUU, manejados por el presidentes de EEUU, Donald Trump, para crear gobiernos títeres capaces de destruir las naciones Estado, tratando de borrar los avances en varias etapas del progresismo.

pero en esta nueva década del fascismo, surgen los estados capitalistas, en una máquina de explotación y una crisis social, política en las ex naciones Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá, Ecuador, creando una crisis en los trabajadores, obreros y jubilados. 

En un ensayo los analistas Pedro Ramiro y Erika González Por su parte han analizado al capitalismo global y los ex Estados-nación han venido cediendo parte de su soberanía en cuanto a las decisiones socioeconómicas, las empresas transnacionales han logrado ir consolidando y ampliando su creciente dominio sobre la vida en el planeta. Especialmente, en las tres últimas décadas, ya que el avance de los procesos de globalización económica y la expansión de las políticas neoliberales han servido para construir un entramado político, económico, jurídico y cultural, a escala global, del que las grandes corporaciones han resultado ser las principales beneficiarias.

Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua, los medios de comunicación, las industrias del armamento y de la alimentación. Y la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales, los servicios públicos y la especulación inmobiliaria, como con los mercados de futuros de energía y alimentos, las patentes sobre la vida o el acaparamiento de tierras.

Las enormes ganancias acumuladas por las empresas transnacionales tienen su origen en los mecanismos de extracción y apropiación de la riqueza económica que están en la base del funcionamiento del capitalismo. La creciente explotación de trabajadores y trabajadoras y la constante devaluación salarial, la presión ilimitada sobre el entorno en busca de materias primas y recursos naturales, la especulación financiera tanto con el excedente obtenido como con todo aquello que pueda ser comprado y vendido, la mercantilización de cada vez más esferas de las actividades humanas y la absoluta prioridad de la que gozan los mecanismos de reproducción del capital frente a los procesos que permiten el sostenimiento de la vida han servido, efectivamente, para que los principales directivos y accionistas de las grandes corporaciones se conviertan en multimillonarios.

Pero, del mismo modo que Amancio Ortega es el tercer hombre más rico del mundo a la vez que Inditex produce sus prendas en fábricas textiles con pésimas condiciones laborales en Bangladesh y en talleres que utilizan trabajo esclavo en Brasil y Argentina, estos extraordinarios beneficios empresariales no serían posibles sin la generación de toda una serie de impactos socioambientales que afectan directamente a las poblaciones y los ecosistemas de todo el planeta.

Dice David Harvey que, en el nuevo imperialismo, “para mantener abiertas oportunidades rentables es tan importante el acceso a inputs más baratos como el acceso a nuevos mercados”. Por eso, en los últimos años, ante la caída de los niveles de consumo, el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles y la rebaja de las tasas de ganancia del capital transnacional en los países centrales, las grandes corporaciones han puesto en marcha una fuerte estrategia de reducción de costes y, a la vez, han intensificado su ofensiva para lograr el acceso a nuevos negocios y nichos de mercado.

Es lo que el geógrafo británico ha denominado acumulación por desposesión: “Muchos recursos que antes eran de propiedad comunal, como el agua, están siendo privatizados y sometidos a la lógica de la acumulación capitalista; desaparecen formas de producción y consumo alternativas; se privatizan industrias nacionalizadas; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agrícolas; y la esclavitud no ha desaparecido” En este agresivo contexto, como no podía ser de otra manera, los conflictos socio ecológicos y las violaciones de los derechos humanos se han multiplicado por todo el globo, con el consiguiente crecimiento de las luchas sociales frente a todos estos impactos empresariales.

Caracterizando los impactos socio ecológicos de las multinacionales
Las escuelas de negocios y los think tanks vinculados a las compañías multinacionales, por su parte, han elaborado estudios y análisis para vincular la presencia internacional de las empresas transnacionales con el logro de los objetivos de desarrollo y bienestar que se prometieron para justificar su llegada a los países periféricos. Ante el aumento de la pobreza y las desigualdades a nivel mundial y el creciente rechazo social que han ido generando, las grandes corporaciones pretenden construir un relato con el que no pueda cuestionarse su centralidad en la economía global: “Estoy convencido de que las empresas más que parte del problema son parte de la solución. En términos generales, las empresas, más que los gobiernos y la sociedad civil, están mejor preparadas para ser catalizadoras de innovación y transformación hacia un mundo sostenible”, afirma el presidente del BBVA.

Así, con objeto de aumentar su legitimación social y posicionarse como un actor imprescindible para “salir de la crisis”, presentan teorías revestidas de objetividad y neutralidad que pretenden demostrar los impactos positivos de sus actividades en aspectos como la transferencia de tecnología, la mejora de la provisión de bienes públicos y privados, el incremento del empleo, el acceso de las mujeres al mercado de trabajo y el fomento de la inversión como motor de desarrollo.

Primero, que las empresas transnacionales no han contribuido a una mejora de la cantidad y la calidad del empleo, ni tampoco de la prestación de los servicios que ofrecen, prácticamente no han realizado inversiones en mantenimiento, apenas han favorecido los procesos de transferencia tecnológica y, al fin y al cabo, no han traído de la mano el progreso y el bienestar para las poblaciones de la región, que era lo que se prometía con su llegada después de las privatizaciones y las reformas neoliberales de los años ochenta y noventa.

Segundo, que junto con las consideraciones económicas hay toda una lista de graves efectos sociales, políticos, ambientales y culturales que van asociados a la internacionalización de los negocios de estas empresas.

Y, en tercer lugar, que quienes han salido ganando con ello no han sido precisamente las clases trabajadoras y las mayorías sociales, sino los dueños de esas compañías, los beneficiarios de las rentas del capital y los políticos y empresarios que se han hecho de oro atravesando las puertas giratorias que conectan el sector público y el mundo empresarial.

Fin de la nota
Este análisis no lleva a englobar no solo la crisis capitalista, que ha mostrado su peor versión sobre el planeta Tierra, el desconocimiento del clima por EEUU, atreves de Donald Trump, muestra la mayor ignorancia de los efectos del Niño, que, con lluvias y cambios continuos del clima, actualmente afectan a los países del Cono Sur de América, generando una crisis económica en Uruguay, Brasil, Argentina, en el turismo, parte fundamental de las economías de estas naciones. Los mismos huracanes y ciclones son parte de manipulaciones, del clima por EEUU en sus experimentos, como intentar crear extraer el petróleo, con bombeos de agua en altas presión, destruyendo el manto de las capas del terreno, dañando una vez más el clima.

Ante esta realidad la sociedad humana sufre la agresión en las trasnacionales, de la misma las guerras coloniales, fenómenos creados por las naciones imperiales, siguen creando guerras en Afganistán, Iraq, Siria, la destrucción de Libia, las agresiones de EEUU a Rusia y China, por el control de los mercados, es también parte de una crisis moral y ética de Trump y su combo de funcionarios terroristas.

Esta realidad se ve afectada en la mayoría de los Continentes, la destrucción del eco sistema del Amazonas, atreves de la inmoralidad del presidente  del Brasil Bolsonaro, en una nueva campaña de asesinatos de indígenas del Amazonas, para destruir el pulmón de América Latina, para vender las tierras a los empresarios, de la misma manera sacar a los Sin tierra, la misma expresión del fascista Bolsonaro, que manifestó que los pueblos originarios son sucios y no hablan portugués, son objeto de abuso y muerte, para ampliar una mayor crisis ecológica, similar a la de Paraguay en la destrucción de los sojeros, de las tierras creando un tierra muerta, por los agro tóxicos de Monsanto, creando una soja transgénica con efecto perniciosos para los seres humanos, una realidad de multimillonarios explotando y destruyendo el planeta Tierra.

diegojolivera@gmail.com