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domingo, 3 de noviembre de 2019

Crisis y asesinatos de los pueblos en América Latina



Por Diego Olivera Evia:
La inmoralidad del neoliberalismo en el marco del fascismo

Los pueblos del cono sur son parte de una historia de muerte y segregación, las culturas de los pueblos originarios, de Ecuador, Chile, Bolivia, Brasil, Perú, Colombia, entre otros, han aplicado la segregación y el despojo de los terrenos, de los campesinos, de los dirigentes sociales, de la discriminación de la mujer, han creado femicidios, el machismo en estas naciones ha creado dolor y muerte, seria irracional desconocer la barbarie, de los cuerpos policiales y militares, son el brazo armado de la muerte, del abuso como en Chile, de las violaciones a mujeres y hombres son parte, de una sociedad de muerte, al estilo de Pinochet y ahora Piñera, reproduce un golpe de estados ha sangre y muerte, siendo Piñera el mejor postor de la muerte, de la miseria, de las privatizaciones de la educación, de los servicios de agua, luz, entre el abuso a la industria y el desprecio a los trabajadores, una historia de siglos desde el cobre, el oro y la salitreras, que cercenaron la vida de miles de obreros.  


El 2019 ha sido un año de convulsión social en América Latina. Protestas sociales en Ecuador, Perú, Haití, Nicaragua y Chile; incendios en Brasil; crisis política en Venezuela; triunfos electorales de la izquierda en Bolivia, Argentina y Uruguay; asesinatos contra activistas en Colombia; un histórico aumento de la violencia en México y flujos migratorios sin precedentes desde Centroamérica.

A partir de este clima de agitación social, algunos analistas consideran que las manifestaciones de descontento social están ligadas a una crisis estructural del neoliberalismo en América Latina, lo cual permitiría entender parte del complejo escenario político de la región.
Sin embargo, la coyuntura en los países latinoamericanos no se limita únicamente al modelo económico, ya que factores como la corrupción y las tensiones geopolíticas globales forman parte de la ecuación para tratar de desenredar la madeja.

Ecuador, Argentina y Haití: las recetas del FMI
Las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) tuvieron una repercusión directa en el estallido social registrado en Ecuador y las elecciones presidenciales de Argentina.
El drástico incremento en el precio de los combustibles, derivado de la adopción del llamado "paquetazo" impulsado por el presidente Lenin Moreno en Ecuador, detonó una serie de protestas populares que fueron reprimidas por la policía y obligaron a que el mandatario trasladara la sede de Gobierno de Quito, a la ciudad de Guayaquil.

Brasil y Perú una crisis global
En el caso de Brasil y Perú, más que un tema de índole estrictamente económica, lo que más ha causado enojo e indignación son casos de corrupción que han afectado la estabilidad política de ambos países.
En Brasil, la turbulencia comenzó con la destitución de la presidenta Dilma Rousseff a manos del Congreso, en agosto de 2016, por un caso de maquillaje de las cuentas fiscales, cuyo trasfondo era la disputa por el poder entre las distintas fuerzas del sistema político brasileño. El lugar de la mandataria fue ocupado por su vicepresidente Michel Temer, quien reconoció que ese 'impeachment' se trató en realidad de un "golpe" de Estado.

Casi inmediatamente después, el Gobierno de Temer aplicó una serie de recortes a los servicios de salud, educación y seguridad social, lo que ocasionó descontento entre la población brasileña y masivas manifestaciones.

La inmoralidad del neoliberalismo en el marco del fascismo
Un informe de la CELAC advertía los posibles efectos del modelo gringo desde las promesas de campaña y a partir de la (inesperada) asunción al Gobierno de Donald Trump suenan las alarmas sobre un “retorno al proteccionismo” en Estados Unidos (EE. UU.) como amenaza al orden global neoliberal. Se ha renovado la discusión liberalismo-proteccionismo desde una postura hegemónica que plantea ambas alternativas como contradictorias y en la que el proteccionismo sería un lastre del “populismo de derecha” de Trump que atenta contra los logros del neoliberalismo a nivel internacional. Así, desde la prensa hegemónica -que se hace eco de las voces expertas más calificadas- se viene advirtiendo sobre los perjuicios de los lineamientos proteccionistas impulsados por el Gobierno, en particular, los efectos en la economía y geopolítica internacional y, también, para América Latina y el Caribe (ALC).

Sin embargo, hay poca información concreta sobre cuál es el impacto en inversiones y relaciones comerciales con la región, donde las políticas de Trump, paradójicamente, parecen haber profundizado el neoliberalismo por la vía de la expansión de las transnacionales estadounidenses. Además, más allá de si el proteccionismo es “bueno o malo”, los resultados de los lineamientos implementados parecen haber abierto un nuevo ciclo de crisis en la economía de EE. UU., a la vez que están causando un impacto significativo en la geopolítica internacional. Lo que no está tan claro es que se trate de medidas que amenacen la supervivencia del neoliberalismo.

A continuación, expondremos qué es el “proteccionismo à la Trump” (una cosa es lo que se dice, otra es lo que se decide y otra diferente, lo que se logra), dimensionando, en primer lugar, sus efectos en EE. UU. para, en un segundo momento, abordar su impacto en las relaciones con ALCA.

La llegada de Trump a la presidencia de EE. UU. auguraba, para la mayoría de analistas, un menor ritmo de comercio y de inversiones con la región. En efecto, varios factores parecían conjugarse en este sentido: la suspensión de acuerdos, como el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), que contemplaban la reducción de barreras no arancelarias, la armonización regulatoria y la creación de nuevos estándares para regular el comercio digital; la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); la idea de renegociar, también, acuerdos bilaterales con otros países como Chile, Colombia, Panamá y Perú, entre otros; las críticas a la OMC por favorecer el libre comercio; y la apuesta por la relocalización de la producción de las empresas estadounidenses hacia EE. UU. Sin embargo, hasta el momento, no se ha verificado esta tendencia.

El “América First”, que prometía generar empleo e impulsar la industria nacional, volver al “made in América” vs. el “made in China”, ha mostrado escasos resultados. No parece haberse conseguido un aumento en la competitividad de las industrias locales, pues la mayoría está atada a una cadena de producción invariablemente internacional. A esto se suma la disminución de las ganancias en las industrias manufactureras de EE. UU., como la de producción de alimentos, bebidas y tabaco, las productoras de petróleo, carbón, químicos y otros productos durables que se fabrican en territorio estadounidense. En un análisis reciente se menciona que esa caída de las ganancias podría explicar la política proteccionista al interior y la política de libre mercado al exterior.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional
diegojolivera@gmail.com

Rebelión contra la derecha, sólo Uruguay puede salvarse con el Frente Amplio


Por Norma Estela Ferreyra: 

2019  Marcha de cierre del Frente Amplio
Soy argentina y nunca pensé ver lo que hoy veo en mi país. Desolación, hambre, gente que come de la basura y duerme en las veredas, droga, delitos promovidos por la miseria extrema y represión, mucha represión al estilo Chile, Ecuador y otros países que se rebelaron. Eso fue lo que provocó el triunfo enorme de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, a pesar de Durán Barba y los amigos terratenientes y  oligarcas que colaboran y son socios de Macri en el despojo de nuestras riquezas, en la desocupación, cierre de fábricas, Pymes y un millón de etcéteras, que culmina con el intento de un fraude electoral que fue arrasado por los votos de un pueblo unido, que salió a la calle y provocó miedo. Y Smartmatic no pudo con el aluvión de votos. Si ganaron en el 2015, fue  porque la dictadura del neocolonialismo, junto al FMI y ayudados por  una izquierda  ambiciosa y tibia, junto a los medios hegemónicos que nos cambian la verdad y distorsionan el pensamiento y la lógica de los ciudadanos.


Esta partidocracia, se ha convertido en un espectáculo repugnante de mentiras y fraudes, usando como medio al balotaje, sistema que impusieron  en el mundo, para polarizar la elección, de  modo que la alianza corrupta entre perdedores, pueda dar vuelta la voluntad de la mayoría y convertirse en un pluralismo sin sentido ni conexión, que jamás se unen, sino que pactan sus ganancias, sus cargos según los aportes de cada cual.

Fíjense en lo que puede pasar en Uruguay con el balotaje, podría unir el agua y el aceite para convertirse  en tres minorías que sólo se unen para sacar del medio al Frente Amplio, bajo las promesas del FMI y de EEUU, que  engordará los bolsillos de algunos dirigentes de esas minorías, las que  conseguirán un cargo muy bien rentado, dejando atrás al partido más votado en primera vuelta. Allí se dirimen, no los ideales comunes, sino el armado conveniente para ganar mediante pactos que nada tienen que ver con la democracia, sino con la conveniencia económica de esos dirigentes.

 En estos momentos, el imperialismo exige que recen el “padre nuestro” de  atacar a Maduro, como lo ha hecho Lacalle Pou,  en una injerencia injustificada de pretender atacar a una víctima del bloqueo de EEUU, como también lo es Cuba. Y no me vengan con historias de que son dictaduras. Yo estuve en Venezuela y tanto su pueblo, sus fuerzas armadas y el gobierno recomendado por Chávez, son envidiables desde todos los rincones de Latinoamérica. A mí no me lo contaron los medios hegemónicos y mentirosos, sino que lo vi con mis propios ojos de analista política de investigación de carácter neutral y con sentimientos de amor a los latinoamericanos.

Admiré siempre a Uruguay por ser libre en sus decisiones, respecto a la no injerencia en un país extranjero y mucho menos en un país hermano. La neutralidad con que recomienda dialogar en paz y la no violencia a los pueblos. Y eso, sólo es el Frente Amplio, un orgullo a mi entender político. Imaginen que EEUU reconoce a Guaydó, que se autoproclamó presidente interino, un hombre que se formó en la CÍA para destrozar el chavismo, que fue ejemplo de prosperidad, progreso y libertad. Hoy ese engendro imperialista, pretende  entregar las tierras en conflicto entre Guyana y Venezuela, seguramente, para que EEUU ponga una base en ese territorio.

 Mi querido Uruguay, es una pena que no te reconozca, cuando  por medio de Lacalle Pou, dices que Maduro es un dictador. Seguramente, sabes que el balotaje fue un gran invento para burlar a las simples y auténticas mayorías reales,  porque mediante la suma de lo distinto, no habrá un resultado mayoritario, ya que nunca se suman unidades diferentes en las matemáticas, ni en la política. A ese sistema, nos lo impusieron en nuestros países. Y desde nuestra Independencia del Imperio Español, sólo cambiamos de amo. A ellos, le molestan los gobiernos exitosos y que favorecen  a su pueblo, porque ellos permanecen en el poder mediante el voto popular. Eso le sucede por estos días, a Bolivia, el país más exitoso con muchos logros para la nación.  Eso ocurrió con Kirchner, con Correa, con Lula, con Lugo y otros. Y ahora, se nos suma el gran AMLO, en México 

Eso que ellos intentan con el balotaje y la sumisión de los partidos políticos, que manejan sus poderes a su antojo, no son democracias sólo republiquetas, que se hacen llamar democracias.
No se rindan hermanos uruguayos, aún pueden salvarse con el Frente Amplio y seguir siendo nuestro orgullo. Pídanle a Lacalle Pou que les diga cuáles son las 500 medidas que mandará al Congreso, no bien asuma, si es que le resulta la maniobra preparada por la oligarquía y los militares. No se dejen estafar, porque la destrucción del país se hace a pasos acelerados y estoy segura que no les dirá, cuáles son esos puntos que plasmará en leyes.  Y a los 3 meses, ya tendrán el cáncer político instalado para ese fin.

Querido país hermano, les deseo lo mejor del mundo y ojalá no les pase lo que a nosotros con el Gobierno de Macri y sus secuaces. Están a tiempo. En Argentina, todos los fiscales de Fernández guardaron los certificados del escrutinio, para luego comparar con las que estaban en cada urna, Concurriendo personalmente, al escrutinio definitivo, así desarmaron el fraude.  Habían retenido documentos por dinero, también los padrones electorales, habían quitado del padrón lo que advirtieron sus espías, los trolls de Marcos Peña, el jefe de gabinete que es uno de los socios de Macri  en esta estafa. El FMI les dio dinero para eso y otras cosas que hicieron. Así pudimos destrozar a la mafia. Los resultados  definitivos, corroboran el fraude. No permitan que la derecha regrese. ¡Suerte. Mucha suerte, Uruguay!             
normaef10@hotmail.com

Elecciones en Uruguay: crónica de un traspié anunciado



Por Carlos Flanagan:

Pocas veces he deseado tanto haberme equivocado en mis análisis, como en los formulados sobre este asunto. Sin embargo, lamentablemente, los resultados de las elecciones nacionales del pasado domingo 27 los confirmaron.
De acuerdo a los datos oficiales de la Corte Electoral – con el 99,96% de los circuitos escrutados – se emitieron 2.431.472 votos; de los cuales restando los votos anulados (45.748), en blanco (42.248) y los observados (33.364), quedan 2.310.112 votos emitidos a todos los lemas (11 en total), discriminados de la siguiente forma entre los lemas mayoritarios:
1)            Frente Amplio      – 939.363 = 40.66%
2)            Partido Nacional – 685.595 = 29:68%
3)            Partido Colorado – 295.500 = 12.79%
4)            Cabildo Abierto   – 260.959 = 11.30%
Podemos comparar estas cifras con las de las elecciones de 2014 sobre las mismas bases:

Total, de votos emitidos a los lemas – 2.293.788
1)            Frente Amplio         - 1.134.187 = 49.45%
2)            Partido Nacional     -     732.601= 31.94%
3)            Partido Colorado     -     305.699 =13.33%
4)            Partido Independiente -   73.379 =  3.20%


Algunas conclusiones preliminares

La primera conclusión que podemos sacar de estas cifras es que si bien el Frente Amplio vuelve a ser la primera fuerza, perdió casi 195,000 votos y con ello y por vez primera pierde las mayorías parlamentarias propias, luego de haberlas tenido en sus tres períodos consecutivos de gobierno desde 2005 a la fecha.

En la Cámara de Representantes (Diputados) de 99 miembros baja de 50 a 42 miembros y en la de Senadores de 30 miembros más el vicepresidente, 31 en total, baja de 16 (15 + 1) a 13. Por lo que aún ganando la segunda vuelta, llegaría con el Vicepresidente a 14 bancas en 31.
La segunda es la abultada votación de Cabildo Abierto, un partido de ultra derecha creado hace pocos meses y que llevó en sus listas a personajes ligados a la dictadura y la candidatura a presidente del ex-Comandante en Jefe del Ejército (cesado por el presidente Vázquez) Guido Manini Ríos, que logra 3 bancas en el Senado y 11 en Diputados.

Con un discurso que hizo centro en el combate a la inseguridad y contra la corrupción, captó los votos más de derecha de la ciudadanía. Tanto de votantes de los partidos fundacionales (Nacional o Blanco y el Colorado) como de otros partidos como el Independiente, que aspiraba a jugar como “bisagra” en un escenario sin mayorías absolutas y tuvo una muy mala votación, apenas 23.316 votos, pasando de tener un Senador y dos Diputados a mantener apenas una banca de Diputado.

Sin embargo, la reforma constitucional que se plebiscitaba en estos comicios, por la cual se pretendía entre otras cosas, crear una guardia nacional con miembros del ejército para patrullar las calles, obtuvo un 46% de los votos y al no llegar al 50% +1 voto, no fue aprobada.

Los errores del Frente Amplio

En noviembre del año pasado, en un artículo analizaba la derrota del PT en Brasil, los errores cometidos en el discurso de su candidato Fernando Haddad, que evocaba los “buenos tiempos” de los gobiernos de Lula, sin denunciar a Temer y la derecha como responsables de las miserias de la gran mayoría del pueblo brasileño y a la vez sin hacer autocrítica de los errores cometidos por el gobierno de Dilma y su Ministro de Economía (ver https://www.alainet.org/es/articulo/196480).

A su vez alertábamos sobre la contraofensiva del imperialismo en el continente con todos sus instrumentos (entre ellos los grandes medios de comunicación) y la necesidad de hacer una fuerte campaña política, un verdadero “operativo memoria” sobre quiénes fueron los responsables de las políticas neoliberales que dejaron un país en ruina en el año 2002 y todo lo que se avanzó en 3 períodos de gobiernos de la izquierda.

En definitiva, se trataba de dejar claramente establecido que más allá de sus distintos lemas partidarios, la derecha iría por la restauración neoliberal y nosotros por mantener las conquistas logradas y avanzar en el proceso de cambios sociales.

A principios de julio, luego de las elecciones internas, volvimos a insistir en otro artículo “Uruguay: el dilema del Frente Amplio” (ver https://www.alainet.org/es/articulo/200831) en donde señalábamos:

“En definitiva estamos en una cruz de los caminos: o en la campaña de estos tres meses hacia octubre el FA reacciona, reverdece sus definiciones fundacionales y hace énfasis en que se contraponen dos proyectos antagónicos de país; el neoliberal privatizador que ya conocimos en los años 90 y nos llevó al abismo de la crisis del año 2002 y el de la izquierda, que sin dudas deberá profundizarlo en sus alcances para seguir avanzando hacia una realidad de mayor justicia social; y para ello insistir en la imperiosa necesidad de lograr una votación que asegure mayorías parlamentarias propias, o en caso contrario, de no hacerlo y perderlas, probablemente se iniciará un proceso de tránsito hacia una futura derrota.”

Hoy los dados están echados. Vamos a la segunda vuelta habiendo perdido las mayorías propias en la primera.

Habrá que salir a pelear voto a voto y decirle a la gente que la disyuntiva para esta segunda vuelta es muy simple: es decidir si quiere volver al pasado neoliberal de los años 90 de un proyecto de país que enriquezca a unos pocos privilegiados y excluya a la gran mayoría (incluyendo a las capas medias actuales que parecen tener tan mala memoria) o continuar apoyando a un proyecto progresista que en 15 años rescató al país del marasmo económico y social en que nos sumió la derecha y redujo la pobreza de 39,9% en 2004 a 8,1% en 2018 y la indigencia del 4,7% al 0,1% en el mismo período.

Que transformó a Uruguay en el país de mayor ingreso, en donde desde hace 15 años los salarios y pensiones crecen más que la inflación y el salario real creció un 55%; siendo declarado por la CEPAL el país más igualitario de A. Latina y por la OIT el de mayor cobertura de seguridad social de A. Latina.

Quedan cuatro semanas para salir a hablar claro a la ciudadanía, entusiasmar a la militancia y pelear casa a casa y voto a voto por un triunfo que no se avizora como fácil.

Luego de esta segunda vuelta, sí o sí y sin excusa alguna, habrá que discutir a fondo y sin concesiones acerca de las carencias políticas que nos aquejaron en estos años de gobierno.

Entre otras: la insuficiente relación entre el FA como fuerza política y el equipo de gobierno, la ausencia de un plan de información sistemática a la población de los logros del gobierno, la ausencia de formación política orgánica del FA a sus militantes (en particular a las generaciones que no vivieron el proceso fundacional de 1971), el vaciamiento de contenidos políticos en la vida cotidiana de los Comités de Base, y un largo etcétera que dará para múltiples reflexiones.

Pero por sobre todo discutir y planificar cómo se respaldará con masas movilizadas en la calle a un gobierno que sufrirá el permanente acoso y bloqueo parlamentario a sus proyectos de ley por parte de la derecha opositora coaligada. -

carlos.flanagan@gmail.com

Qué hará ahora EE. UU tras sufrir tres derrotas políticas en línea en Latinoamérica



Por: Ítalo Urdaneta*:
Los triunfos de Evo Morales en Bolivia, el de Alberto Fernández en Argentina y el de Daniel Martínez en Uruguay (1ra. vuelta), todos del ala izquierda en Latinoamérica, sin duda ha puesto al imperio si no a cambiar su estrategia política para el Continente, si al menos a repensar que las cosas tal y cual como las ha venido planificando le han comenzado a salirle mal, todo por aquello de pretender imponer a la fuerza ese capitalismo salvaje que va en detrimento de la mayoría de las familias que integran las naciones más vulnerables. 


Así vemos pues que la izquierda en Latinoamérica. con Cuba y Venezuela a la cabeza, coge un segundo aire, pero ya antes en México, a pesar de estar ubicado en el Norte, dio el paso adelante con el presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que sin duda acentúa más las preocupaciones y el dolor de cabezas que debe estar sintiendo el imperio.

Aun cuando en Colombia no se celebraron elecciones para escoger a un nuevo presidente, los comicios que se cumplieron el pasado domingo para elegir gobernadores, alcaldes, diputados y senadores, sirvió para asomar, al menos, uno que otro triunfo de candidatos de la izquierda, como pasó con el cantante guerrillero de las Farc, Guillermo Torres, quien se alzó con la alcaldía del municipio Turbaco, a pesar que el gobierno de Colombia planificó y dirigió, y es nuestra opinión, el aniquilamiento de la mayoría de los dirigentes sociales que aspiraban ejercer un cargo público.

No hay duda entonces que las cosas en política comienzan a cambiar en Latinoamérica, y esto desde luego mantiene irritado o le causa malestar y escozor al propio presidente Trump, quien aún cree, con su arrogancia, que todo lo puede, con solo expresar su voluntad.

En el caso de Ecuador y Chile, más ahora que vemos que ambas naciones enfrentan serios conflictos internos debido a las imposiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), presagiamos que, si el período presidencial de ambas naciones estuviese llegando a su final, no cabría duda que esos dos países también se sumarían a aquellas que están siendo gobernadas por las políticas de la izquierda.
No podemos dejar afuera a Brasil. A pesar que el presidente Bolsonaro tiene poco tiempo ejerciendo la primera magistratura, notamos, por su manera grotesca y errada de gobernar, y así lo reflejan las encuestas, que su popularidad   comenzó a descender de manera estrepitosa.

Tampoco hay duda que si al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva se le hubiese dado la oportunidad de competir para dirigir de nuevo al gran coloso de América Latina hubiese arrasado en las elecciones.
¿Qué viene ahora? ¿Qué hará EE. UU en un futuro inmediato? No dudamos que no cambiará y mucho menos reflexionará. Por el contrario, creemos que comenzará en lo sucesivo a promover la misma guerra económica, las sanciones y el bloqueo que le viene imponiendo a Venezuela y a Cuba, en perjuicio de todas esas naciones que decidieron cambiar el modelo neoliberal, por uno más justo y humanista, como es visto el socialismo.

De aquí en adelante, bajo las directrices del imperio, lo más seguro es que veremos también en Bolivia, Argentina, y si se consolida el triunfo en Uruguay, las típicas manifestaciones de calle promoviendo el desajuste de esos gobiernos que ganaron limpiamente en los pasados procesos electorales.

Estados Unidos, y así lo aseguran expertos de diferentes partes del mundo, anda como un león herido: lanza zarpazos a diestra y siniestra para pretender evitar su colapso, mientras dos colosos, como lo son China y Rusia, se le cuelan por la baranda brindando apoyo a esas naciones que han estado bajo la presión y el asedio del imperio, que incluso les retira el oxígeno para poder respirar.

De algo si estamos seguros…ningún país de Latinoamérica de ahora en adelante se le podrá seguir engañando como lo hicieron en el pasado todos esos gobiernos de corte derechista que se congraciaron con las políticas impositivas del FMI.  Ese despertar, en el caso de Venezuela, se le debe a dos gigantes: al Libertador Simón Bolívar y al comandante Hugo Chávez Frías, quien sacó del oscurantismo, después de 200 años de maltratos, desidia y dolor, el sueño sagrado del Padre de la Patria..., hacer de nuestro Continente, precisamente, La Patria Grande, por la que ofrendó su vida.
italourdaneta@gmail.com



Chile es uno de los diez países más desiguales del mundo

Por Iván Oliver Rugeles:


Han despertado los hermanos chilenos y ya han comenzado a abrirse las Anchas Alamedas en la tierra de Allende, de Neruda, de Víctor Jara y de otros miles de héroes anónimos que han caído luchando por la libertad y la justicia para su pueblo…

Para que no se tenga la menor duda de dicha realidad, aquí copiamos las cifras del Banco Mundial que no creemos que estos “alacranes” del Grupo de Lima (con el perdón de los alacranes), se atrevan a señalar a Nicolás Maduro como el autor de las mismas para desestabilizar a las democracias neoliberales del Continente, en complicidad con la Revolución Cubana, como así se lo aseguran ellos al mundo, dentro de una campaña comunicacional bestial, dirigida, además y sin pausa alguna, a imponer la matriz de que el presidente venezolano es un dictador y no solo eso, sino que es tan bárbaro que Hitler se queda pendejo.


Curiosa, por decir lo menos, calificamos esa campaña contra el presidente venezolano, si observamos que en 21 años de nuestra Revolución Bolivariana (1999/2019), lapso ese dentro del cual ha sido asediada y agredida de manera feroz por las poderosas fuerzas del capitalismo mundial, bajo las directrices del gobierno estadounidense, a través de golpes de Estado (2002) e intentos de otros muchos, magnicidios frustrados, invasión de paramilitares colombianos, violencia sangrienta, quema de personas por “parecerse” a un chavista, bloqueos comerciales y financieros, robo de nuestros cuantiosos recursos y bienes en el extranjero, congelación de sus cuentas en el exterior, etcétera, etcétera, jamás fueron decretados Estados de Sitio o de Excepción o Toques de Queda o que sus fuerzas armadas hayan salido a masacrar a su pueblo, como vemos que viene sucediendo en Colombia, específicamente en las zonas pobres y más depauperadas de ese país, en Ecuador y los estamos viendo en este momento en el “oasis” chileno, como así calificaba el propio Piñera a su país hacía muy pocas semanas, para impedir que sus respectivos pueblos, en el ejercicio del derecho humano a la protesta, salgan a las calles ante las injusticias, por los miserables salarios que devengan y por el atropello sistemático de que son víctimas por sistemas de explotación que ya se les hacen intolerables.

Como se observa en ese cuadro estadístico que publica el Banco Mundial, aparecen y qué casualidad (?) los países cuyos gobiernos han venido llevando la direccionalidad por órdenes de Washington, de la conducción de los planes dirigidos a crear una fuerza militar multilateral en el Continente, para que, con base en la aplicación del Tratado de Asistencia Recíproca (TIAR), que acaban de reactivarlo para esos propósitos, intervenga nuestra Patria, como la única opción que ven como posible para derrumbar a la oprobiosa Revolución Bolivariana que propicia y sostiene en su país la  educación y la saludad gratuitas para su pueblo, que muy a pesar del bloqueo atroz de que es víctima, le segura la alimentación y que le ha construido en diez años la bicoca de 2.6 millones de viviendas dignas, con áreas entre los 65 y los 75 metros cuadrados, dentro de un ambicioso y audaz plan que tiene como meta llegar para el 2025, a la cantidad de cinco millones de unidades…

Terrible, sin duda alguna, el mal ejemplo para el mundo “libre” el chavismo venezolano que, como lo afirmó Elliot Abrams ante el Congreso de su país en marzo pasado: "¿Imagínense, señores representantes, por un segundo que nosotros dejáramos gobernar a los chavistas sin ponerles trabas, sin hacerles la guerra, permitiéndoles hacer sus proyectos sociales sin tomar en cuenta nuestras empresas y socios, siendo que los valores nuestros han sido los suyos por casi dos siglos? (..) Nosotros, que somos los campeones de la democracia en el mundo, siempre hemos probado que el socialismo ha sido un fracaso en todos los lugares en donde ha tratado de imponerse, y por lo tanto no podemos permitir que en Venezuela eso sea la excepción. ¿Entonces vamos acaso a permitir que en Venezuela sea exitoso el socialismo, señores Representantes? ¿Pueden ustedes creer lo que eso provocaría en toda la región de América Latina?  ¿Ustedes pueden imaginarse lo que representa construir tres millones de viviendas sin la participación de la empresa privada? ¿Cuál sería el destino de nuestro modelo si no intervenimos allí en los proyecto de salud o educación, en la formación de sus militares y en la adquisición de los elementos para su defensa?” …

Sobra cualquier comentario ante esta confesión de un
perverso malandro del Imperio yanqui, pues es necesario que recordemos que él fue uno de los activos actores del escándalo Irán-Contras y responsable mayor de la masacre del Mozote en El Salvador, donde murieron brutalmente asesinados más de unas mil personas, incluidos niños y ancianos. Cerca de 140 de los niños fueron luego incinerados dentro de un convento de monjas…

La torpeza y la ceguera de ese grupo de gobiernos, incluido -como es imposible ponerlo en duda- el del norte, los conducen al mayor de los abismos y la caída será tan catastrófica, que de cada uno de ellos no quedará ni siquiera el más pequeño rastro que permitan ser identificados. ¡¡¡Van directo a su propio suicidio…!!!

El viernes último salieron a las calles de Santiago de Chile más de millón y medio de personas, en una contundente demostración de desprecio al señor Piñera y a su gobierno, sin el temor a la represión que utiliza para sostenerse y que, por lo que hemos estado viendo, con las mismas estrategias y armas de la dictadura pinochetista.

Los vídeos que por miles ruedan por el mundo, son la mayor prueba de ello. Ya han sido asesinadas más de 40/50  personas, heridos y apaleados por miles, entre los cuales se nos muestran hasta ancianos y ancianas (ver el vídeo que sigue) y lo peor, es que son insistentes las denuncias de que no menos de sesenta a setenta personas se encuentran  desaparecidas…(https://www.soychile.cl/Valparaiso/Sociedad/2019/10/25/621868/VIDEO-Investigan-video-donde-carabineros-golpean-a-manifestantes-en-Valparaiso.aspx).

Y cerramos con esto. Recordemos que Piñera antes de pedirle perdón al pueblo chileno, alegando no haberlo escuchado, esto decía en cadena nacional, desconcertado y con mucho miedo cuando vio al pueblo por millones y sin una chispa de miedo en las calles de Santiago, pidiendo su renuncia a la presidencia de la República:

“Estamos en guerra ante un enemigo poderoso e implacable. ¿De qué se quejan los chilenos? No los pocos al servicio de La Habana. No quienes incendian al país. No los oportunistas que buscan rédito político atacando a la policía y las FF.AA… No quienes pretenden derrocar a Piñera para hacerse del gatillo de la extorsión por agitación callejera, cuando pierdan elecciones. No esos, también chilenos, sino los otros chilenos comunes y corrientes. De pobres a clases medias, la mayoría…”, para luego, viendo la decisión del pueblo de no retirarse de las calles hasta que él no abandone La Moneda, le transmite al país y al mundo por vía Twitter, intentado una vez más seguir engañándolo: “La multitudinaria, alegre y pacífica marcha de hoy, donde los chilenos piden un Chile más justo y solidario, abre grandes caminos de futuro y esperanza. Todos hemos escuchado el mensaje. Todos hemos cambiado. Con unidad y ayuda de Dios, recorreremos el camino a ese Chile mejor para todos.”

A Sebastián sólo le faltó añadirle a su falso mensaje en las redes sociales, “yo también soy de izquierda…”

rioliverr@gmail.com

El hombre contra el Hombre



Por Mariano Sierras:
Un dilema existencial ante la fenomenología de una violencia sin fin en un mundo  indiferente.

El hombre, la sociedad, el mundo están en vilo por dejarse seducir por todo aquello que le atrae y le ensancha su apetito de poder y ambición.  El hombre. La sociedad, el mundo son insensibles ante los hechos catastróficos.  Quienes son gestores de los procesos sociales…. es todo el mundo y los estamentos de gobierno y los movimientos y redes sociales que impregnan a la sociedad de mensajes subliminales, de ideas, de formas de pensar, de manipulaciones, de indiscriminaciones donde el sentido humano es una simple quimera.

El ser humano es sensible al éxito, al poder, al bienestar, al placer, se deja seducir por la apariencia y por ello quienes manejan los sentimientos por ser dueños de los medios y por detectar el poder embriagan con el engaño y el incumplimiento a los deberes sociales. Se engaña en la familia, engañan los políticos, engañan los amigos, engaña el gobierno y los estamentos sociales, engañan los poderes económicos y productores, se engaña el hombre así mismo., engaña la religión.

Vivimos la política del engaño, la amistad sin sinceridad, queriendo tapar tantos hechos para conseguir intereses personales, económicos, justicia a favor, entre otros. Y que proviene del engaño, sino la indiferencia y la insensibilidad porque cuando no sentimos los rigores sociales no nos damos cuenta del sufrimiento de los necesitados, no percibimos en su dimensión la violencia que llega de todos los fantasmas del poder, alimentadores de desigualdades que reducen física y psicológicamente. Que desencantan las ilusiones de libertad.

Cuando nos dejamos conducir por la manipulación, por los detractores sociales nos volvemos indiferentes e insensibles, siendo estos comportamientos productores de crisis. La espiral finalista de las crisis como causa de la indiferencia y la insensibilidad, hace violencia, violencia de muchas formas que llega a todo el tejido social por igual.  La no existencia de paz interior, la falta de duda, la falta de libertad para el actuar, el no saber asumir conductas sociales, el no superar adversidades, el no rebelarnos ante las injusticias, el ser intolerantes, nos hace inertes, nos hace envenenarnos lentamente con la cicuta del desamor.

Resulta pertinente señalar que la indiferencia y la insensibilidad es toda actitud o estado de ánimo que hace verter cualquier proceso sin importancia, sin buscar o no adoptar ni combatir ninguna doctrina o conducta alienante. Bien se dice que causa más daño la indiferencia que la violencia misma. Dícese también que peor que hacer un daño o causar un mal, que ofender o robar, es ser indiferente ente el dolor ajeno o más aun cuando no hacemos nada para mitigar un suceso corrupto. Nos despedazamos a través de la intolerancia hundiéndonos las fauces hipócritas que desgarra los más profundos sentires, hasta el culmen del alma.

Hemos hecho un mundo de tanta violencia que ésta pasa tan indiferente ante los ojos de todos estando en ese todo el generador de la misma sin prever éstos los efectos que han producido.  Ante tan macabro escenario solo murmullos se oyen por la apatía latente. Es el murmullo de los que no pueden hacer nada y son sobre estos que recaen los resultados de las crisis o el murmullo de algunos que alardean en concia bulos predicando soluciones… La queja contra la violencia es el pan diario. Vivimos la cultura de la academia, del conceptualismo, de la retórica profana. Por todos los lugares se escuchan los sermones y los discursos sobre el tema aduciendo soluciones... Y así nos la pasamos… Indiferentes consumistas de violencia y su apología, provocadores de indolencias.

Tal vez lo que estamos haciendo con esta reflexión también sea esa retórica, pero la diferencia estriba en que lo que estamos haciendo es denunciar de viva voz para hacer que crezca la audiencia de los inconformes, de los indignados. Esta voz es ir en contra toda videncia porque esta voz debe cundir para tomar partido desde nuestro lugar y si por alguna circunstancia somos artífices de hechos violentos, de indiferencia e insensibilidades, empecemos a actuar cambiando ese espíritu de falsa superioridad por un espíritu de humildad que resista ante los honores, por una conciencia en conciencia en rebelión ante la realidad confusa.
Martin Luther King nos recuerda… “Lo más grave es el silencio de las buenas personas “. Este razonamiento permite deducir que una persona que no comete ningún acto corrupto resulta más peligrosa, pues con su silencio es mostrarse indiferente. Es difícil aceptar que ante las deplorables crisis que vivimos, ante tantas víctimas de las injusticias sociales se pueda pasar indiferente, en silencio, sin el mínimo gesto de denunciar o cambiar, talvez porque somos parte de esos indiferentes, aunque sea por los más minúsculos hechos-

La vida no puede pasarnos sin asumir posiciones. Ser violentos hay que medirlo desde el lugar de nuestro hogar, donde cuantas veces allí nos mostramos insensatos por las calamidades de los nuestros. O desde el interior de nuestro ser. Esta actitud que a veces no la detectamos fácilmente nos convierte en apologistas. Ningún principio humano, valor o conducta ética se puede doblegar ante los dogmas del sufrimiento o de la afrenta. Ello es ir en contra de la felicidad de la alegría de vivir. No nacimos para sufrir, pero recibimos la descarga del absurdo del hombre que se encumbra en su tabernáculo simplista. La civilización perdió su curso dejando al hombre esclavo del mundo material y la deshumanización eclipsando la grandeza con la que fue creado y evolucionado.

Volvernos en contra de esas actitudes atrofiantes es dejar sin efecto la lapidaria frase “El hombre es lobo para el hombre “y por el contrario asumamos el papel de la solidaridad. Esta dimensión humana incita a la reconstrucción del bien común donde con luces de encuentro fraternal iluminen los horizontes en aras del respeto, del desarrollo equilibrado y justo, en aras de humanizar los sentimientos para la convivencia armónica, para la sublime paz perpetua.

Otro despojo que debemos desprender de nuestro ser, es el del ímpetu de la soberbia, el ímpetu de la arrogancia con la cual profanamos el culto de la humildad., de la sencillez.  Hemos sido actores de la indiferencia alguna vez. Y como nos hemos sentido cuando se nos mira con desprecio, cuando nos rechazan, cuando poco importamos para los demás, cuando se nos desplazan las ideas, o que decir cuando a nuestros hijos se les hace un desplante o un desdén.

Como no conmovernos, como no indignarnos ante la   descripción de los aconteceres de las iniquidades humanas donde el valor del hombre está ausente del hombre, donde padecemos la ceguera del dilema existencial. El hombre moderno vive de ideales materialistas pues los aspectos más trascendentes para ser, pierden valor. La indiferencia ante los aspectos espirituales, ante los aspectos que le dan fuerza al hombre para crecer hace que la persona humana pierda oportunidades. Entonces, indiferencia, permisibilidad, falta de criterio e insensibilidad se convierten en costumbre, en violencia cotidiana, en una guerra contra sí mismos donde los débiles pierden la guerra siguiendo cautivos de la crueldad humana y de su poder perpetuo.

El dilema existencial le presenta al hombre dos ópticas:  Una, la de vivir en el egoísmo, la de vivir para si solo en su propia dimensión solitaria con cara a la indiferencia y la otra dimensión, vivir para compartir con los demás dentro del campo humanista, dentro del proyecto del servicio a los demás, que estimule ser más por el ser para borrar de la faz de la tierra la insensibilidad y la indiferencia, ambas dimensiones globalizadas  atropellan descarnados sin medida y más aún cuando se tienen gobiernos ímprobos donde el contrato social ha muerto en la faz de la sociedad y en  los  agujeros negros del infortunio politiquero que vaga por la esfera de la ignominia.

Hoy es común la   insensibilidad social y en esa línea se mueve esta reflexión. La persona insensible e indiferente, la que se subsume en la violencia no deja sentir ni vivir el amor social. No podemos
Ser obedientes a las Genesis de la violencia como la acción de políticos, de poderes de estado, de entes dominantes, de movimientos criminales, de leyes impopulares, de las leyes degradantes de la condición humana que deshumanizan perversamente cual el lobo estepario, como acontece con la reactivación del uso del glifosato y del proceso fracking cuyos efectos criminales son contra la tierra, el agua, el hombre y la naturaleza sintiente, contra la vida misma.

Negar el bien es actuar con indiferencia, es descuidar los valores, es endurecer el corazón. Dícese que permanecer insensible e indiferente es un indicativo de incomprensión, de no querer o huir de los enfrentamientos a situaciones, es esconderse en esas mascaras que son la hipocresía y la insensibilidad para eludir compromisos con el cinismo más aberrante, lleno del odio que sale de la boca de nuestro hermano del alma perforando las palabras del perdón.

Del corazón humano es que brota la maldad cuando se carece de principios. Del poder de los gobernantes injustos emana el acto irracional que constriñe al ser a la opresión, a la dominación, a la desigualdad social, a la imperfección, a la imposición de un sentido de vida que lo aleja del mundo de la razón pura, del mundo de la lucha social como el mayor desafío a llevar a cabo-

Indiferencia e insensibilidad se despliegan a no decir ni hacer nada, a no denunciar, a no reclamar con rigor, a no clamar con respeto ante la descortesía y el comportamiento de desgreño que propician funcionarios que prestan servicios sociales a la comunidad en tantos sitios públicos y privados que debemos frecuentar solicitando una atención o un servicio.

Indiferencia e insensibilidad  la desplegamos  ante la observancia del maltrato a los animales y a la destrucción del medio ambiente sin pronunciar una queja o reclamo; indiferencia e insensibilidad  es el comportamiento que desplegamos en nuestros hogares ante un familiar necesitado: indiferencia e insensibilidad es la postura que asumimos  cuando sabemos de alguien que requiere un apoyo pasando de largo   como  lo hicieron tantos en la parábola del  buen samaritano; indiferencia e insensibilidad es la conducta de tantos dirigentes políticos, sociales, Religiosos con su actuar despótico y prometedor que lo único que buscan es prebendas e intereses personales o acciones de gracia  ganadas con camándula ajena como nos lo recuerda Lutero en su reforma,

El antídoto contra la indiferencia y la insensibilidad es el amor, es el compartir, es el servir, es el dialogar, es el quererse así mismo con las dimensiones humanas que adquirimos desde el seno familiar, pues si en ese centro donde se forma la integralidad humana se carece de afecto y de principios se estaría edificando al hombre mediocre...  Pero si hay solidez formativa va cundiendo a futuro todo el engranaje del quehacer humano integral como cuerpo vivo solido en la espiritualidad, fundamento de existencia perenne.

Decimos que toda violencia se combate cuando el hombre analiza su interior con aquella luz de la ley justa, no impune.  La misma ley es generadora de violencia, ya que la ley en poder de los jueces de mármol se queda en la verdad aparente que la entregan sin ir más allá del togado por sus propios medios y sobre ella se juzga, se condena con indicios falsos, falsas pruebas, sin escrutar los valores humanos, sin medir la grandeza humana, sin comprender víctimas ni victimarios.

La religión es un medio para el bien común, pero allí también se siembran deficiencias, allí también se oscurece la fe por falta de la verdad y la práctica del evangelio, que hoy está al margen, ya que la religión pareciera ser lo único para conocer el mensaje del amor de Jesús, sin saber que esa religión esta manchada con dogmas sin fe, con miedos, con temores con oscuras creencias.

Fantasmas de violencia recorren el mundo en una carrera sin fin donde la dignidad se pierde. La conciencia humana se alimenta de la palabra necia, del pensar impuro que lleva a la comunidad a desarrollar actos irracionales y a las instituciones a violar derechos humanitarios. Para Kant, la condición del hombre es la guerra de todos contra todos. Esto acontece cuando se carece de principios morales siendo propicio para que el desorden social se produzca. La carencia de moral social es el camino a la transgresión, a la negación del hombre, pues hace tiempo negamos al Dios personal para hacernos dioses, homus deus. El hombre no puede seguir siendo lobo para el hombre. Esto debe ser una simple ficción de nefastos pasados.
El régimen imperante transforma y ejecuta la democracia negativamente y eso es violencia política que genera conflictos de todo orden que deteriora la sociedad alterando las condiciones de vida sociales y culturales que se encaminan a la deshumanización, acuñando hegemonía que agrede el valor de la persona, que agrede toda buena gestión, en búsqueda del ...     no más. Basta ya...

La violencia moral viciada penetra en las entrañas humanas perforando la dignidad humana con actos que deforman todo comportamiento social. Frente a toda violencia como ciudadanos del mundo pacifico, debemos actuar sin temor, sin exclusión contra todo acto agresivo atentatorio contra las personas y las instituciones sociales, no hacerlo nos convierte en apologistas de los delitos, en cómplices de la decadencia, en herejes sociales y políticos, usurpadores de la paz.

De la condición humana débil brotan los instintos pandémicos destructores contaminando los espíritus puros, justos y honestos. Como seres del amor, estamos obligados a examinar la conciencia para cultivar la tierra prometida, para equilibrar el ser acorde a la naturaleza y sus leyes que a pesar de la violencia que ejercemos contra ella, nos sigue dando vida, nos sigue prodigando el pan de vida por medio de sus precursores, los campesinos gestores de paz y olvidados por la indiferencia, generadores del pan diario, combatientes del hambre que domina al mundo.

El desafío del hombre es trascender, que se consigue cuando respetamos al otro en su condición de igual, cuando legitimamos la vida de los pueblos, cuando construimos en consenso con los gobernantes sentido de derecho a existir en un mundo globalizado. Abramos el pensamiento libre hacia construir caminos de esperanza en la diversidad, en la diferencia, en los contrastes sociales haciendo que esto no altere el devenir social ni el reconocimiento del hermano prójimo.

Todos somos culpables de la intensidad de la violencia que viene provocando sentimientos enfermizos modificatorios de la estructura democrática e institucional. La condición humana sostenida con violencia es propia de desadaptados sociales, de politiqueros y de aquellos que se asientan en los salones patrios, de aquellos que desde cómodos sillones nos representan, de aquellos partidos sin base social y política, de aquella cúpula eclesial caduca y fraccionada, de aquellos que desde los confines de las sedes financieras y productivas y desde tantos otros lugares donde se estructuran los derechos humanitarios y económicos y se imparte justicia con un togado inmerecido, desprenden impunidad, miseria, dominación, violación, desigualdad, apropiación y maltrato a tantos hermanos que, de sol a sol, soportan el cristo de espalda como condenados de la tierra de una república fallida, sentida y olvidada por la historia como lo predica el historiador.

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