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miércoles, 26 de febrero de 2020

A un año del concierto de la guerra en Cúcuta.



Por Tony López R.:
Hoy 23 de febrero se cumple un año del intento golpista en contra del legitimo gobierno de Venezuela, acción dirigida por el gobierno de Donald Trump, quien previamente el 20 de febrero en un discurso desde la Casa Blanca había designado “presidente” de Venezuela, al diputado opositor Juan Guiado, y este creyéndose el cuento, en una pequeña plaza publica y ante un grupúsculo de seguidores se “autoproclamó presidente de Venezuela”.

En ese discurso de autoproclamación Guaidó,  convocó para el 23 de febrero del pasado 2019, a ingresar desde Colombia y Brasil, ayuda humanitaria, desconociendo al gobierno de Maduro y alentando al uso de la fuerza, con el apoyo del gobierno de Colombia y Brasil y de otros gobiernos derechistas de la región, crear una situación de caos y desestabilización al gobierno de Nicolás Maduro para favorecer una intervención militar  de Estados Unidos,  bajo el auspicio de la OEA y del mercenario Secretario General, Luis Almagro.
Lo más grave no solo es que Trump se haya arrogado el derecho de nombrar presidentes en América Latina y el Caribe, violando todos los preceptos democráticos, la Carta de las Naciones Unidas y  la Carta, de la hoy putrefacta, OEA.


No solo que   Guaidó se haya creído el cuento de que es “presidente”, lo más inaudito que medio centenar de países, incluyendo, a la vetusta “democracia” Europea, haya caído tan bajo, al aceptar las ordenes de Washington, desconozca al legitimo presidente de Venezuela y reconozca al usurpador, que a la fecha, ya no es ni tan siquiera el presidente de la Asamblea Nacional en desacato y viola seriamente el Derecho Internacional.

Graves problemas diplomáticos y consulares tendrán estos gobiernos cuando tengan alguna situación que resolver con Venezuela, como ha sucedido ahora con el caso de la senadora Aida Merlano y la ridiculez de Duque de pedirle a Guaido la extradición de la colombiana Merlano.  



En una servilleta, la respuesta de Guiadó. Una verdadera farsa.
Y qué decir del llamado Grupo de Lima, organizado por Luis Almagro en agosto del 2017, cuando Estados Unidos y su vicepresidente Mike Pence, junto con Almagro fracasaron en su intento, de lograr una resolución de condena a Venezuela, en la Cumbre de las Américas en Lima, Perú.
Con el objetivo de buscar respaldo público a las acciones llevadas a cabo en Cúcuta el 23 de febrero, el multimillonario Richard Branson, organizó el 22 de febrero un concierto llamado Venezuela Aid Live, o sea Música por Venezuela: Ayuda y Libertad, a cuyo concierto musical acudió lo más granado de la música latina, cantores famosos, la mayoría de ellos asentados y con residencia en Miami, cuna de la extrema derecha mafiosa cubana, venezolana y nicaraguense.

El concierto terminó en muerte y destrucción, por lo que de Venezuela Aid Live, ni Ayuda y mucho menos libertad, este vergonzoso concierto, terminó en el asesinato y muertes de varios ciudadanos venezolanos.  La violencia fue desatada por las fuerzas policiales colombianas y sus aliados los paramilitares y no como la propagaron, los medios hegemónico estadounidenses y de la región, de que había sido las Fuerzas Armadas bolivarianas las que habían provocado aquellos hechos.

Unas semanas después, una objetiva y muy seria investigación, del diario New York Time, desmentían a todas las agencias estadounidenses y los hegemónicos medios latinos, y con fotos, videos y testimonios, dejaban claro que la violencia fue ejecutada por las fuerzas colombianas, pero de esa denuncia los medios le dedicaron solo pequeños espacios, como era de esperar. 

Para deshonra e infamante conducta de los presidentes  Sebastián Piñera y Mario Abdón Benítez, que acompañaron en Cúcuta al anfitrión Iván Duque Márquez, junto al mercenario Secretario General de la OEA,  Luis Almagro, el ultra derechista senador Marcos Rubio y altos funcionarios del gobierno estadounidense, se convirtieron en cómplices de una acción que violó el derecho internacional y terminó en un crimen de guerra, como ya se conoce,  al provocar una masacre de inocentes ciudadanos venezolanos y de oficiales de las Fuerzas Militares venezolanas.

Pero veamos que ha sucedido con esos señores presidentes autoproclamados defensores de los derechos humanos y la democracia. Sebastian Piñera desde el mes de octubre pasado enfrenta una grave crisis política, social y violadora de los derechos humanos, las multitudinarias manifestaciones han cobrado la vida de medio centenar de chilenos, más de 400 ciudadanos chilenos, han perdido la visión por la orden dada a los carabineros de balearlos al cuerpo y rostro. 2845 chilenos heridos y cerca de 9 650 detenidos. En la actualidad está convocada otra manifestación y se están solicitando la renuncia de Piñera y la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.

El presidente paraguayo Mario Abdón Benítez, está acusado de corrupción y de recibir él y congresistas de su partido, dinero del gobierno brasileño de Bolsonaro, así mismo se continua las acciones represivas contra el movimiento social y político paraguayo.

Mientras que en los 18 meses que lleva de gobierno, Iván Duque, ha desconocido los Acuerdos de Paz, firmados por las FARC-EP y el Gobierno de Santos, es cómplice del crecimiento de las bandas narcotraficantes y paramilitares, durante su mandato se han cometido más de 400 asesinatos contra dirigentes sociales y más de un centenar de ex combatientes de la guerrilla desmovilizados, sin que haya tomado una sola medida para impedirlo.

La desestabilicen del gobierno de Duque no proviene del castro- chavismo como han propagado Duque, Uribe y su sequito de medios desinformativos, tampoco de Rusia como señaló la irresponsable vice presidenta Marta Lucia, las políticas neoliberales y los graves crímenes que se cometen en su gobierno con su complacencia y la de Duque son los que provocaron el 21 N y que hoy continúan, las graves violaciones del ESMAD y los crímenes contra la población civil no quedaran impunes, Dylian Cruz, no era un vándalo como declaró  la vergonzante senadora Cabal, era un joven estudiante y ella debe pagar por sus declaraciones.

En la actualidad el CNE, ha iniciado una investigación a raíz de la denuncia de la ex senadora conservadora Aida Merlano, quien lo acusa y ha presentado pruebas de que durante la campaña presidencial Duque fue favorecido por la compra de votos, no solo en la costa Atlántica también en todo el país. Así mismo la Corte Suprema de Justicia, también ordenó una investigación por las graves acusaciones de la ex senadora Merlano, sobre hechos que implican al presidente Duque, al senador Álvaro Uribe Vélez, a las familias costeñas Gerlein y Char, incluyendo un plan para asesinarla.
Estas son las iluminadas perlas de la democracia latinoamericanas que asistieron al Concierto de la Guerra en Cúcuta y que aún esperan porque los protagonistas y actores artísticos que lo ejecutaron, lo mínimo que puedan hacer es pedir perdón al pueblo venezolano incluyendo al multimillonario Richard Branson.

De la parte venezolana, lo que se aprecia, una grave crisis provocada por las sanciones económicas del gobierno de Donald Trump, incluyendo la apropiación de millonarias cuentas bancarias y empresas propiedad del Estado venezolano en territorio estadounidense, el robo descarado millonario de las cuentas en los bancos de Inglaterra y Portugal, pero frente a esas políticas, se aprecia una  postura digna y de fuerte resistencia del pueblo y gobierno venezolano y sus heroicas Fuerzas Armadas Bolivarianas.

El llamado al dialogo del presidente Nicolás Maduro a la oposición venezolana ha resultado positiva y se ha logrado una Mesa de Concertación con una importante mayoría de los partidos tradicionales como lo son COPEI, ADECOS, MAS, y otros, que se han apartado de la política antipatriótica y entreguista de Juan Guaidó y Leopoldo López, lo que conllevó a que en las elecciones de enero para la presidencia de la Asamblea Nacional aún en desacato, Juan Guaidó, fuera derrotado por este sector, dialogante y con ello se ha fortalecido la política, de paz que lleva adelante el presidente Maduro.

Por otra parte, el presidente Donald Trump, continua con su agresiva política de sancionar y no descartar una acción punitiva contra Venezuela, para lo cual se apoya en el gobierno de Iván Duque, actualmente desprestigiado, debilitado y más ahora con el dividido oficialista partido, Centro Democrático.
Desesperado por su errada política hacia Venezuela, Trump con intención de oxigenar a Juan Guaido, financió y organizó una visita por Europa del desprestigiado autoproclamado “presidente” y su invitación y participación en el discurso anual de la Unión, para descredito de la tan cacareada democracia estadounidense.

En Europa su visita fue repudiada por cientos de personas en España, Londres y Paris, los chalecos amarillos, le llamaron mamarracho y payaso, pero de esas repulsas y acciones, la prensa hegemónica nada publicó, inflando como siempre el globo de que fue exitosa.

Estos han sido los acontecimientos acaecido a un año del fracasado intento de golpe de estado contra el gobierno legitimo de Venezuela, por los autoproclamados demócratas de nuestra región, que han resultado unos verdaderos farsantes y traidores a sus pueblos.
(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

miércoles, 19 de febrero de 2020

Colombia La telenovela de Aida o de la revista Semana



Por Tony López R.:
La edición No. 1971 del pasado 9 al 16 de febrero del año en curso, el gran titular de la portada de la Revista Semana, fue el siguiente “La telenovela de Aida”. La ex senadora colombiana Aida Merlano, que siendo muy joven se vinculó al clan de la familia Gerlein, a quien se le condenó a varios años de prisión por corrupción electoral, (compra de votos). 

Ella aprovechando que fue llevada a un centro asistencial de odontología, logró una fuga, digna de un filme hollywoodense, deslizarse por una cuerda, por una ventana de dicho centro y emprender la fuga en moto, terminando su odisea al ingresar ilegalmente a territorio venezolano donde fue detenida y está sometida a un proceso penal por tal delito.


El poder judicial venezolano, actuando en derecho y apegado a los acuerdos internacionales, escuchó las razones de la acusada de su ingreso ilegal a territorio venezolano, audiencia pública, donde hizo sus alegatos y las razones que la llevaron a ingresar furtivamente en Venezuela y denunció al régimen para presidencial de Iván Duque y de acuerdo al derecho que le asiste, solicitó asilo político al gobierno venezolano.
Quedó claramente establecido en dicha audiencia que la ex senadora Merlano, solicitó asilo político en el país vecino y basó sus graves argumentos, en que es una perseguida política del gobierno del presidente Iván Duque. A quien acusa de intentar asesinarla.

Para desdicha de nuestra América Latina, la mayoría de los medios de prensa occidentales están al servicio y en defensa de los intereses del sistema y de los gobiernos de derecha e incluso dictatoriales como en el caso hoy de Bolivia. 

Colombia es un ejemplo vivo de esa política desinformativa, poco les interesa la gravedad de lo denunciado por la señora Merlano, al contrario, la intención es descalificar a la excongresista, defender al régimen y además aprovechar para promover electoralmente a uno de los integrantes del clan de la costa atlantica, denunciado por la exsenadora.  
Esta afirmación se aprecia claramente en la ya mencionada crónica “La Telenovela de Aida”, de la revista Semana y que demuestra el nivel de desinformación, las malévolas intenciones contra Merlano y defensor del régimen.   Convirtiéndose la revista y el autor de la crónica en fiscal, juez y parte.

Comencemos por el primer elemento no solo desinformativo, sino agresivo y ofensivo contra Venezuela, señala la crónica. “El helicoide era un proyecto de centro comercial que se convirtió en una macabra cárcel   donde el régimen venezolano tortura a sus enemigos”.

Colocar la palabra macabra, lleva la intención de que es un centro terrible, donde se cometen torturas y crímenes.  la idea e intención de la revista es manipular y sembrar en el pensamiento del lector la existencia de un régimen dictatorial que comete crímenes y viola los derechos humanos. ¿Tiene la Revista Semana pruebas concretas y documentas, de que en esa cárcel se cometen crímenes y torturas? Sí es así debe presentarlas.

Ha investigado la Revista Semana, lo que sucede en las cárceles colombianas, que hoy presenta una población de más de 125 mil ciudadanos presos en todo el país, por cierto, son famosas las de Itagüí, la Modelo, la Dorada, Combita, entre otras, resultaría interesante para el lector colombiano que Semana, haga una investigación y averigüé de porque tienen famas dichos centros penitenciarios.  
Aquí viene la otra perla, dice:  “sorprendió que supuestamente recluida en esa prisión,  Aida Merlano, apareció, peinada, maquillada y sin esposa”, al parecer para este cronista, ella debía llegar golpeada,  torturada, desmejorada, despeinada y esposada, otra fórmula de sembrar en la mente  del lector, que la ex congresista está comprada por el presidente Maduro y que los reos que salen de ese centro, cuando los llevan al tribunal aparecen con una pinta distinta a como se presentó la ex congresista.

Y aquí viene la otra pincelada malévola del local que acoge al tribunal y dice: “El escenario, un pequeño corral de madera, evocaba los juicios políticos de Cuba y China”.  Aquí sienta en el centro la época de la guerra fría, Cuba y China, esto es para evocar las falsas y grandes desinformaciones a que han sido sometido ambos países, víctima de la campaña de desinformación ordenada desde Washington, después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y de la Revolución China en 1949 y hasta nuestros días.

Referir, que llevaron a la Merlano, a un tribunal cuyo escenario es un pequeño corral, la idea que se trasmite, que es como un establo o un corral de chanchos, de vacas o de aves, y acuñar sus posiciones políticas anticomunista y Macartistas, al afirmar, como los juicios en Cuba y en China. Que pruebas y que documentación tiene la Revista Semana de los juicios en Cuba y China. Esta crónica tiene toda una intención política y se involucra en un delicado tema, de carácter diplomático con ambas naciones.
Qué vergüenza para la prensa colombiana, semejante despropósito, cargado de odio y de prejuicios, sin tener la más mínima ética y moral, para hablar de otros países.

En Cuba, señores de Semana, sí se hacían juicios y se hacen en salas   que pueden ser envidias de muchos edificios de tribunales en nuestra América y no en corrales. Constituido como manda la ley y la Constitución, por magistrados, fiscales, abogados de la defensa y testigos. 

A esos tribunales que tanto difamaron los medios de la época, fueron llevados  quienes cometieron durante la dictadura batistiana crímenes de Leza Humanidad, o a los ejecutores de actos terroristas que provocaron la muerte  de centenares de cubanos inocentes, acciones pagadas y dirigidas por la CIA y los terroristas de Miami, encabezado por  Luis Posada Carriles, agente CIA y criminal de guerra, organizó y ordenó la ejecución de la voladura de un avión de Cubana con 73 pasajeros a bordo, protegido y apoyado por Estados Unidos y otros actos de terror en centros públicos y hoteles que costó la vida a cubanos y ciudadanos extranjeros.  Y que ustedes callaron y nunca divulgaron una sola línea sobre esos criminales hechos.

Los que no tienen esa posibilidad de ver a sus victimarios en un tribunal son los más de 800 líderes y lideresas sociales asesinados en Colombia, ni los más de 175 ex guerrilleros de las FARC- EP engañados y víctima de un evidente plan de exterminio, luego de haber entregado las armas y 38 de sus familiares. O los más de 5000 colombianos miembros de la Unión Patriótica, asesinados en la década del 80, tampoco los entre 3000 y 5000 jóvenes inocentes víctima de la política de falsos-positivo, en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y actual líder del partido de gobierno Centro Democrático. Actualmente hay muchas informaciones y acusaciones graves contra altos funcionarios del actual Gobierno, que son acalladas por los medios hegemónicos colombianos.

En su muy contradictoria crónica, que tiene los ingredientes periodísticos afines a la política estadounidense y de los centros de poder mediáticos en América Latina, de introducir verdades, con mentiras y medias verdades, señala “relató Merlano que Vargas Llera como retaliación por no haberlo apoyado habría montado con el fiscal de la época Néstor Humberto Martínez, su fiscal de bolsillo el entramado judicial para sacarla del ring”.

Y añade que: “Acusó a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que la condenaron de dejarse sobornar y le negaron el debido proceso”.
Es una acusación muy grave y muy seria, de una ex senadora de la República, para que la revista se pierda en temas banales y llevados por la intención política de defender a la oligarquía en el poder y al gobierno para- presidencial que existe en Colombia y que queda muy claro al afirmar que: “Aida Merlano involucro en su caso al presidente Duque y al expresidente Álvaro Uribe Vélez, cuando ellos no tienen nada que ver con este episodio”

Una afirmación muy atrevida, arriesgada y tomando parte, el autor de la crónica y la revista, puesto que por el momento no se conocen el contenido de las acusaciones de la Merlano, no solo contra el presidente y contra el senador Uribe, sino contra funcionarios judiciales, gubernamentales y legislativos.
De acuerdo a lo que ha salido público, ella declaró que fue secuestrada y la intención era asesinarla, y que detrás de ese episodio está el clan de la familia Gerlein y Char. Pero el cronista continuando con su argumento de defender a los acusados, señala, “en todo caso, como se trata de declaraciones hechas ante un régimen que Colombia no reconoce, podrán producir un gran impacto entre la opinión pública, pero no tiene efectos judiciales”.

Evidente la intención del artículo, descalificar las acusaciones de Merlano y a Venezuela, porque se trata de un régimen que Colombia no reconoce y afirma que no tiene efectos judiciales, tremendo error y desconocimiento de la ley y del derecho internacional.
Pedirle a Juan Guaidó, la extradición de Aida Merlano,  es un craso error, Guaidó no es ni nuca fue Presidente  y ahora ni tan siquiera es  presidente de la Asamblea Nacional en desacato, porque no fue elegido.

Es un error político y diplomático del presidente Iván Duque, muy mal asesorado por la cancillería colombiana. Trump no nombra presidentes en América Latina, eso lo deben tener claro no solo en Colombia, sino en aquellos países que no reconocen al gobierno de Nicolás Maduro y que siguiendo las ordenes de Trump reconocieron al autoproclamado.  El caso de Aida Merlano es una muestra, que Guaidó no manda ni en su casa. Esa solicitud de Duque a Guaidó parece un mal chiste.
Ella puede llevar el caso a los Tribunales Internacionales y en lo que atañe a hechos y acciones contra su integridad y soberanía Venezuela, también puede llevarlo a la Corte Penal Internacional, de la cual es un país firmante al igual que Colombia.

Es realmente vergonzoso esta afirmación, al cronista lo que le importa, no es que se esclarezcan los hechos y la certeza o no de los delitos cometidos por la clase dirigente, no, lo que coloca como principio es que, al no existir relaciones diplomáticas, las denuncias no tienen efectos judiciales.

Señores, los delitos denunciados, si se cometieron o no, no se desarrollaron ni se cometieron en Venezuela, sino en Colombia y por tanto es el Estado colombiano el que debe ser el más interesado en esclarecer los hechos o lógicamente quedará más al desnudo que es un Estado Fallido, y con un gobierno para presidencial.

Según la revista eso puso nerviosos a sus jefes políticos Julio Gerlein y al clan Char, quienes la consintieron primero y la amenazaron después. Según la revista, ella declaró que estos le enviaron un abogado que planeo su escape, y que en realidad era un secuestro para asesinarla.
En su afán de la defensa de los señalados en sus acusaciones por la señora Merlano, el cronista celebra la gestión que como alcalde tuvo Alex Char y que hizo historia en Barranquilla y con gran kilometraje para ganar la presidencia en el 2022. Buena campaña desde ahora para el candidato   del uribismo y un sector de la oligarquía.  Otra forma de la revista de defender a uno de los implicados en sus denuncias de la ex senadora.

Las afirmaciones del cronista al concluir su poca honrosa crónica, señala. “Nunca se sabrá si sus declaraciones las indujo el régimen venezolano, lo creo la propia protagonista o si hubo una combinación de los dos”.  Y añadió, “para meterse a Maduro en el bolsillo, Aida, necesitaba desprestigiar todo el establecimiento colombiano”.
Estas afirmaciones descalifican y pone en evidencia la intención del cronista y de la Revista Semana, que se ha convertido en la portavoz de la extrema derecha colombiana.

Veremos que sucederá cuando mañana lunes, cuando la periodista Vicky Dávila, para nada sospechada de castro-chavista, como señalaron algunos tuiteros uribistas, dio a conocer que le hizo una entrevista a Aida Merlano y público en su Tuiter: “Hace pocas horas que llegué de Caracas. Logré entrevistar a la ex congresista Aida Merlano durante horas. Lo que dice es muy grave. Uds. podrán verla el lunes   a las 11.30 am en el canal Semana TV. Su relato es tan tenaz que no sé cómo la justicia de Colombia podrá no investigar”.

Esperemos que la polémica periodista Vicky Dávila, pueda salir al aire y dar a conocer la denuncia de Aida Merlano y que ella, Dávila, califica de grave y lo tenaz de sus relatos, que no sabe cómo la justicia colombiana podrá no investigar.

El ejercicio del periodismo en Colombia es muy complicado y cuando pone en peligro el sistema, son acallados.  Sobre este tema hay muchas denuncias públicas ante organizaciones nacionales e internacionales. Centenares de periodistas son víctimas de la represión y muchos han pagado con su vida el sostén de una opinión.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
jorgarcia726@gmail.com

domingo, 2 de febrero de 2020

Aida Merlano, por Borges, Carmona y dejar el injerencismo ya



Por J. Manuel Arango C.:
Como el “elegido por el universo”, se las creyó el Duque leal del tío sam; que no es sino despotricar, mancillar, violentar el derecho a la soberanía nacional y el Derecho a la Autodeterminación de los Pueblos; para que estos como el con su amo, cayeran arrodillados a sus pies obedeciéndole y aclamándole con su “todo poderoso”

Pues bien, hoy tendrá que definir entre continuar con un fuerte manto de impunidad cubriendo a corruptos y criminales, o demarcarse de sus amos el centro democrático y el imperialismo norteamericano; armonizando como debe ser las buenas relaciones públicas e internacionales indistintamente a los tipos de gobiernos e ideologías que sus gobernantes y sociedad hayan elegido.


Si en su férreo enamoramiento con el “juanito alimaña” -como en la hermana República de Venezuela le dicen a Juan Guaidó-, el señor Iván Duque de Colombia persiste en su obstinado odio infundado contra el Gobierno legítimo y Soberano de Venezuela en cabeza de su Presidente Constitucional Nicolás Maduro M, lo único que estará consiguiendo es la impunidad favoreciendo a criminales y corruptos, como en este caso de la prófuga Aida Merlano ex congresista colombiana, que podría continuar en Venezuela evadiendo una vez más la justicia Colombiana.

Y esto no porque el Gobierno de Venezuela se proponga ayudarla, sino por la antipatía y petulancia de Duque, que violentando la autodeterminación de los pueblos y la Soberanía Nacional de Venezuela, coadyuva en la profundización de un conflicto social que quienes deben resolverlo son los venezolanos mismos, como Colombia con los colombianos sin acatar órdenes del vecino para la resolución de conflictos y que son superiores a los e la vecindad.

Lógicamente que el Gobierno de Colombia, debe dirigirse es al presidente legítimo y constitucional de Venezuela para solicitar bien la extradición o deportación -como lo están llamando ahora en Colombia-, de la prófuga Aida Merlano y no ante el payaso ridículo del guaido en una farsa por el mundo que ni el mismo se las cree ya y que sus otrora escuderos comienzan a dejarlo solo por su barbarie incitada y apoyada por foráneos usa y sus lacayos como Colombia, contra toda Venezuela a través de embargos o sanciones comerciales, diplomáticas y demás.

Venezuela no es Colombia que otorgó el estatus de refugiado al prófugo de la justicia venezolana, Julio Andrés Borges, el día 11 de octubre de 2018, que como juanito alimaña, atentan contra la democracia y la vida del mismo Presidente Constitucional; o el caso del expresidente de Fedecámaras en Venezuela, Pedro Carmona Estanga, diplomático, desconociendo cuantas muertes y desgracias más ocasionó este vicho de mal agüero.

Muchas veces el Gobierno de Venezuela a solicitado la extradición de estos y otros por ahí que en nuestro suelo martirizado y patrio, posan de “héroes” venezolanos, encontrándose con una negativa rotunda por parte del régimen Colombiano que acatando las órdenes del imperio norteamericano, apoya todo aquello que desestabilice la democracia en la región, solo por el hecho de estos gobiernos progresistas no pensar ni actuar como los arrodillados ante el amo del tío Sam.

El canje….. 

Hoy este régimen encubridor e injerencista en los asuntos internos de otro país, lo que debe hacer, es dirigirse ante el Gobierno legítimo de Venezuela en cabeza de su Presidente Nicolás Maduro Moros, solicitar la extradición de la prófuga Aida Merlano permitiendo que la recapturada el día de ayer en Venezuela, pague su condena en la República de Colombia;  que ésta “cante” confiese todo lo que sabe sobre grandes capos o mafiosos politiqueros en Colombia; distencionar el ambiente hostil entre pueblos vecinos y hermanos, con la extradición a Venezuela de Borges y Carmona y Aida Merlano hacia Colombia.


No hacerlo Colombia, puede ser por varias razones, pero más que por no extraditar a Borges y a Carmona, es para evitar que la dama Merlano, “cante” mejor que el ruiseñor, mandando a las cárceles a politiqueros de muy alto “turmequé” que podrían ir no solo desde Congresistas, Gobernadores, alcaldes, concejales, ediles sino hasta mismos del gabinete ministerial -creo yo-

No hacerlo el régimen Colombiano por su soberbia, arrogancia y por creérsela el súper gendarme latinoamericano, también le puede estar costando un precio muy elevado, ya que el Gobierno de Venezuela podría darle el asilo político a esta allá y ella en gratitud, comience a cooperar ante organismos internacionales de justicia -menos la oea, así en minúscula- visibilizando los carruseles, tentáculos y de quienes son; que en ultimas por el poder se va viendo reflejado en unas alta ola de criminalidad a líderes sociales, defensores de los Derechos Humanos y ex combatientes de las farc-ep que un día le creyeron no al régimen sino a sus líderes en eso de la “paz”

Si Colombia contara con gobernante, no se darían las movilizaciones sociales desde 21N ni tan elevado número de asesinatos a contrarios del régimen, como tampoco tanta miseria, y crímenes esclarecidos, y penalizados y condenados sus autores; pero prefiere andar por el mundo buscando “ayuda humanitaria” para un sector de la sociedad en Venezuela, mas no para los colombianos.

Ojala, que este caso Merlano, lleve a Colombia a la reflexión y entendimiento de la necesidad de convivir en armonía con la vecindad, pues el caso Merlano es apenas uno de los minúsculos que tendrá que sortear, porque las cuestiones pesadas aún no se han dado y ojala no se den, como si fuera una intervención militar foránea contra Venezuela y está en su legítima defensa reaccione, con consecuencias muy funestas para quienes vivimos aun en Colombia, porque los misiles no tienen la capacidad de analizar en el tumulto popular, quien es uribista o no para golpear, que es lo que no analizan ni saben dimensionar los cabeza de aserrín que azuzan por la confrontación.

J. Manuel Arango C.
-Director  CLARIN de Colombia  www.clarindecolombia.info
-Integrante de  CONAICOP  -Consejo Nal e Internacional de la Comunicación Popular-