miércoles, 7 de octubre de 2020

El Kerigma social

Por Mariano Sierra: 

Unidad de conciencia libre que enmarca la política subversiva del evangelio que rompe las cadenas de la ilusión

El kerigma tiene un contenido enunciativo con inminente sentido social, humano, pues se encuentra en la vida misma de la comunidad.  Estado, sociedad, iglesia luchan al unísono por una tarea fundamental...El bien común armónico y la justicia. Los tres elementos convergen en armonía, pero la historia nos ha mostrado la otra cara de la moneda y es la violencia. Kerigma implica además pedagogía y en ese sentir tiene como principios filosóficos y teológicos, una misión clara... El ejercicio del buen gobierno en clave de hermandad social y participación, viendo en el kerigma la pedagogía de Jesús que se opone a lo tiránico, pero se adentra a la subversión humana del evangelio y a su fuerza humilde.


Toda empresa humana tiene criterio de universalidad. Por medio del enunciativo kerigma tico, se anuncia y se practica el compromiso y el servicio de elementos incursos en actos de gobernar y gerenciar que penetran en todos los tejidos sociales. El criterio universalista del kerigma es propio de la dinámica donde el hombre institucionaliza la convivencia humana y ese criterio se universaliza con el proceder de las distintas tareas que generan historia y desarrollo. Somos del mundo social con un compromiso ético. Transformar el mundo y hacerlo vivible lejos de todo tipo de indiferencias y de toda polarización política incursa en partidos y movimientos que le han hecho sucumbir desde la formación republicana.

La filosofía y los atributos de una sociedad enmarcan sentido de resistencia ofreciendo el anuncio de la llamada para defender los principios de fraternidad amenazados desde siempre por principios económicos que explotan y derrotan la democracia dejando al hombre en un simple explotado. El kerigma es un anuncio democrático, explosivo que ayuda a comprender el mundo. Jesús, hombre de la sociedad, entendió y comprendió al hombre, su historia, sus flaquezas, sus esperanzas y lucho por su asociación. Nosotros como personas del mundo tenemos el deber de unirnos y así destruimos la corrupción, buscando la construcción de una nueva sociedad. El kerigma convierte al hombre en un ser eficaz para el cambio social.

Descubrir un discurso kerigma tico es apuntar a las condiciones que enmarca un pacto social. El kerigma se aparta de la politiquería para ceñirse a un anuncio social donde quien lo anuncia va en procura de gestionar compromisos sociales. A partir del anuncio parte un ideario social y político que ciertamente es un llamado al cambio que constituye liberación que pasa por gobernantes y gobernados, donde prima la soberanía del pueblo. 

El mundo es todo un vivir de denuncios y anuncios kerigma ticos. Jesús nos legó esta pedagogía que se opuso a la tiranía de la época vislumbrando la buena nueva de paz como practica universal. La iglesia antes de ser religiosa, fue social y política y hoy esto no ha cambiado, El kerigma actual es un análisis certero de la realidad social de una sociedad que va en descenso buscando anteponer a los hechos toda crítica de sentido común.

La sociedad no puede seguir siendo sorda y ciega y lo peor sin voz debido a como nos gobiernan. El proceso kerigma permite enfrentar los escollos sociales endógenos y exógenos que se vienen viviendo desde nuestro inicio histórico republicano que requiere cambios inmediatos. Henry Miller nos recuerda que... el destino no es un lugar, sino una forma de ver las cosas... Y por otro lado Martin Luther King nos dice…nuestras vidas empiezan a terminar el día que guardamos silencio sobre las cosas que importan...... Importa el conocernos a si mismo lo que quiere decir ser dueños de nuestra libertad, de nuestros actos y valores.

El kerigma social y político da claridad en que todos desde nuestros permanentes escenarios debemos ser opositores a los desastres sociales e ir en procura de la unidad para ejercer control y gobierno en lo posible desde todas las instituciones públicas. En el corazón de la política y la economía se concentra la vida comunitaria y el compromiso ciudadano. Desafortunadamente, los políticos y gobernantes se han quedado al margen, dirigiendo sus actos por los caminos de la corrupción, del poder avasallador, del predominio de los ideales al servicio personal, convirtiendo con sus maquinaciones, talanqueras infranqueables. Pero el mundo financiero y económico también convive con los actos corruptos, hechos que vemos en las practicas productivas, comercializadores y de servicios por medio de los grandes carteles a los cuales se les unen otros como la justicia creadora de impunidad.

El kerigma humano, evangelio del mundo, conduce a identificar el evangelio social, pero el evangelio del mundo debe estar alejado de dogmas, poderes y autoritarismos. En la identificación descansan valores y principios éticos, esto es, el poder del pueblo. El kerigma social apunta a una educación no a una deseducación, apunta a una salud, pero de vida no de muerte, apunta a un proceso anhelante de solidaridad no de indiferencia, apunta a una unidad productiva, no de dominio capital, apunta a una soberanía, no a unos esclavismos. En general apunta a redimir al sujeto social repudiado a fin de recuperar la confianza y promover la unidad social. El kerigma social nos anuncia que se ha interrumpido el orden de la creación, lo que hace pensar, qué futuro le vamos a dejar a nuestras generaciones bajo que principios van a formarse cuando lo que único que ven es violencia.

Al kerigma social le temen el estado, la sociedad, la iglesia y todo tipo de instituciones. Le temen porque el kerigma social, espiritual y político son enfáticos y claros para denunciar y anunciar. 

El anuncio y la denuncia conlleva a que la sociedad se forme, tenga criterio, autonomía, pensamiento libre, sepa decidir, sepa adquirir conciencia que revolucione los distintos entornos para el cambio, dando un giro sustancial al deplorable irracionalismo sociopolítico, donde impera una sociedad fundamentada en el narcotráfico toxico y en el fundamentalismo politizado.

El kerigma mide la realidad abriendo caminos que superen todo oscurantismo aportando la solidaridad que libere todo individualismo. En el diario dialogo kerigma tico se busca dar consistencia a la identidad humana, identidad que se mantiene disfrazada en los sujetos políticos y por ello se ha perdido la confianza. El hombre en su afán libertario viene zafándose de deidades opresoras, calculadoras y manipuladoras, pero aun dista mucho para cercenar todos los ídolos creados por la sociedad. Debemos de dejar de tener miedo al mundo, mirar la realidad con vigor, interpretando las nuevas luchas, decidiendo, actuando con fe.

No es difícil decir que nuestros gobernantes y políticos están alejados de su cosa pública dejando los asuntos en manos de terceros sin ningún perfil. La reflexión del kerigma aspira a favorecer mejores ciudadanos con capacidad de liderar y pensar con profunda capacidad democrática con responsabilidad política. Cada sujeto comunitario es responsable de cómo nos gobiernan.  La mentira, las contradicciones y la incoherencia en la gobernanza es un común denominador dejando en claro el desconocimiento de la verdad y el desprecio al humanismo, al desdén a la democracia participativa base para un buen gobernar. Una democracia corrupta se convierte en tiranía que incita a   la desobediencia civil.

Promover el kerigma sobre cualquier base ideológica o filosófica, o política conlleva a entender las realidades y necesidades humanas. Ante el mundo el tema central es la comunidad. No basta con anunciar o denunciar, hay que actuar, hay que gobernar con justicia social. Observar lo que hacen hoy gobernantes, políticos y líderes, es un insulto a la sociedad, es una blasfemia política que lleva a la excomulgación política e ideológica, que lleva a condenar a todo aquel que no cumple los postulados y las funciones públicas y cívicas.

Ciencia, fe, tecnología, desarrollo, educación ponen al mundo sus mejores atributos. Agentes positivos para el mejor destino del mundo y la naturaleza, hacen un mundo solidario en el ideario universal. Está en nuestras manos cambiar, está en nosotros soñar la realidad del cambio dentro de un dialogo conflictivo interpretando la realidad social. El kerigma asume una dinámica tal, que debe expresar mensajes de paz, de esperanza, de anuncio y denuncia de los falsos profetas líderes y políticos. Siempre habrá razones para el cambio cuando se unen las fuerzas sociales con las fuerzas morales.     

En el kerigma como proceso unificador irrumpe en la practica una misión profunda de razón y existencia. El kerigma introduce en la conciencia humana la fuerza de la vida comunitaria excluyendo todo acto y uso contra el hombre, como un medio, como una cosa que se ofrece lejos de su categoría de persona. 

El evangelio cristológico es la dimensión divina y humana, es un ideario itinerante determinante para la efectividad de las posturas del mundo, para todo dialogo. El evangelio penetra en la sociedad como esa carta social que se asocia a la subversión humana para que se eleve con la humildad propia de su ejecutor.

La revolución del evangelio que anuncia el kerigma genera una nueva forma de hacer vida que asocie el sentido esperanza al plan liberador.  La palabra en el evangelio es acción en el espacio y el tiempo que preserva como una doctrina sin fin de cambio, sin dogmas ni rituales. La responsabilidad de la problemática que vivimos hoy, es de todos. Nadie puede negarlo, la conciencia así nos lo confirma que la razón de los derechos humanos está en las tierras de la ilusión proclamada por la teoría de la liberación- grandeza de un pensar indiscutible.

 Un kerigma abierto nos juzga por acción y por omisión. Cada uno por acción directa o indirecta, o por simple opinión o comentario se acomoda a esta tramoya, sin aislar ideologías de derecha o izquierda, o de centro, creyentes o no creyentes, cada parte de la sociedad civil o política o religiosa, aporta su cuota. Lo que ocurre es que la hipocresía y la mentira están en los proyectos de la vida para con gran cinismo no comprometernos. La pasión y el poder seducen. De que nos quejamos, si lo peor es que con esta fenomenología estamos educando la familia y toda la juventud, se nos está gobernando, se aplica justicia y nos estamos comportando en nuestra vida diaria. De toda esta pléyade, si bien es la gran multitud la que está comprometida, los que más engañan con sus posturas oscuras son los gobernantes, los del poder y los privilegiados quienes para sostenerse se apropian de instalar grupos de informantes por todos los entornos del reino social y de represión, porque las protestas existen, pero no se aceptan y nos compromete a rechazar ese orden fascista.

 El kerigma lleva implícito que la pandemia tiene su fin. Pero digámonos, si también nosotros nos vamos a desprender de las pandemias internas que hemos producido causándole tantos males a la sociedad, todo bajo el imperio del poder y los órdenes materiales. Jesús con su sencillez nos dice lo superfluo del dinero y el ego o el señorío de señor importante que llevamos por dentro que hacen perder la dignidad y el sentido de la vida.

Es el evangelio subversivo la gran revolución transformadora del orden social y político a través de la acción del amor y el servicio, porque servir es gobernar. Esta figura supra dimensional evolutiva, pone en el tapete la búsqueda de giros que se opongan a la violencia y a la decepcionante forma de gobierno, difusa por cierto e intolerable, como atraer de otra parte la existencia de una conciencia social.

El uso del romanticismo típico en los gobiernos que quieren reflejar una política de lucidez, es el más engañoso, pues se aparta de la realidad, hace perder la objetividad de los hechos, dejando a un lado el sentir humano. Vivimos jugando al azar político dejando la gestión pública en manos de escuderos sin criterio de gobernanza. 

El país ante la barbarie por la falta de gobierno, se alza ante la alarma social, donde imperan hogares sin trabajo, leyes draconianas, crímenes al por mayor, violación de derechos, justicia impune, educación sin estructura, valores al garete.  Esta imagen de estado genera impotencia ciudadana, a la sociedad no llega la democracia, se vive una cleptocracia acompañada de una plutocracia atroz que hace crecer la acusación del estado a la subversión, siendo este el generador de tan grande empeño, conductor de rompimiento de los hilos de toda unidad social. La patria está por debajo de todo interés constitucional y así ha estado desde que un devenir histórico preño el querer de nuestra evolución por las ambiciones, el egoísmo de poderes ancestrales, violadores de conciencias, destructores de la vida.

En medio de tantos cataclismos, siempre hay y habrá alternativas que contribuyan a transformar la mentalidad social. La fuerza de un kerigma logra espíritus de comprensión, de interpretación propios de una raza soñadora de paz acompañada del evangelio subversivo que cruzo los andes con sus mares de esperanza ejerciendo sus batallas contra todos los obstáculos sociales y las tiranías de muerte que se oponían sin cuartel.

La grandeza de la cruz, la fuerza de la espada y el espíritu guerrero de nuestra raza ha venido cruzando fronteras indomables. Aniquilando orgullos, soberbias y corruptores voraces que no han podido vencer la oración de sermón de la montaña con sus mensajes de liberación, que Gandhi proclamo de grandeza, inspirados en las praxis eficaces de la enseñanza a la conciencia de una américa, de una Colombia de justicia social con amor como goce de la verdad, la justicia y un gobierno del bien común.

La liberación llego a América rompiendo cadenas opresoras. Las utopías de ayer, hoy son realidades de resistencia, de rebeldía evangélica y social que no claudican por parte de ningún sistema. Digamos con Fromm... La condición necesaria que libera, radica en la capacidad de los hombres para romper las cadenas de la ilusión….

marsblawyer@gmail.com

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