miércoles, 18 de julio de 2018

¿Y ahora qué otra fábula van a inventar Macri?


Por Emilio Marín:
La semana política

Sin entrar en historias que ya parecen antiguas, como la fábula de la “pobreza cero”, el macrismo siguió inventando otras. Una tras otra se fueron cayendo. ¿Cuál será el nuevo entretenimiento y/o falsedad para disimular el ajuste?

La de la “pobreza cero” fue la mentira más perversa de todas, teniendo en cuenta la fábrica de pobres a full desde el 10 de diciembre de 2015, ahora potenciada por una inflación que en el primer semestre arañó el 15 por ciento.

Solucionar la inflación en un periquete fue otra gran mentira del candidato pintado de amarillo. En este punto no se trata de echarle todas las culpas a él; hay que repartirlas con los popes empresarios, exportadores y banqueros que remarcan los precios, disparan el dólar y fugan los capitales.

Ahora se estima la inflación en 30 por ciento para el año. Por supuesto, como curar las mentiras es casi tan o más difícil que la enfermedad que padece Pity Álvarez, el oficialismo planteará en el Presupuesto 2019 una pauta inflacionaria del 17 por ciento. Total, qué le hace una mancha más al tigre, o al gato…

Bueno. Basta de historias más o menos antiguas sobre fábulas macristas como la “pesada herencia”. Tampoco los inventos más recientes resistieron la prueba de la realidad. Por ejemplo, creyeron que habilitando el debate parlamentario sobre el aborto ganarían un par de meses de calma, antes del Mundial de Fútbol. Y que éste le proporcionaría otro bimestre benigno, entre la previa y el campeonato propiamente dicho, en caso que la celeste y blanca tuviera muchos goles. No fue así.
El debate sobre interrupción del embarazo dividió más a Cambiemos, porque el grueso de sus diputados y diputadas votó en contra, salvo un pequeño núcleo que en este tema concreto tuvo una buena postura. Y esas diferencias dentro del PRO y el radicalismo, más los venenos mortales repartidos por Elisa Carrió, afectaron al oficialismo.

Algunas torpezas de la Iglesia, como presionar desde el púlpito a diputados y ahora a senadores, para que voten por la negativa, o hacer desfilar a todos los alumnos de escuelas con el pañuelo de la “doble vida” en el día de la Patria, le serán facturadas al presidente como si hubiera sido el autor de esas barrabasadas. Con mayor motivo, tendrá que hacerse cargo de las declaraciones de su vice, Gabriela Michetti, para quien no se justificaría ni el aborto en caso de violación, confirmando que su mentalidad atrasa 96 años.

Si en Olivos pensaban en la tregua futbolística, con una “argentinidad al palo” que postergara por un tiempito los reclamos y marchas, la performance decepcionante de la Selección en Rusia, se los hizo imposible. El cronista no cree que Mauricio Macri ya esté en el mismo “siamo fuori” de Jorge Sampaoli. Pero el hit del verano volvió a sonar en invierno, en la marcha de obreros de UOM-Smata protestando ante el ministerio de Producción, como para que Dante Sica vaya aprendiéndose la letra. La va a tener que escuchar muchas veces en sus oficinas de Industria.

Víctimas del ajuste
Ni los cráneos del gobierno ni sus defensores casi acérrimos en medios hegemónicos de incomunicación pueden negar las consecuencias del ajuste en el incremento del desempleo y la caída de la actividad.
Uno de los casos más evidentes es el de los despidos de 357 periodistas y comunicadores de la Agencia de Noticias Télam. Despachar de un solo disparo al 40 por ciento de un plantel de personal no podía pasar desapercibido. No lo habría sido en una ignota fábrica de dulce de leche y menos aún en una agencia de noticias con 2.800 suscriptores nacionales e internacionales.

Los informes de CEPA (Centro de Economía Política Argentina) y su director Hernán Letcher dejan en cueros aquella obra destructiva en la órbita estatal y privada. En uno de sus últimos informes, documentó que entre noviembre de 2016 y junio de 2018 la industria había padecido 76.359 despidos y suspensiones. En el primer semestre del año la cuenta general, no sólo de industria, daba 26.206 despidos y suspensiones en general, en su mayoría en el Estado nacional y las provincias.

Por otra parte ATE Capital Federal y su secretario general Daniel Catalano denunciaron que el decreto 632 del ministro de Modernización (sic), Andrés Ibarra, avanza en su plan para ejecutar un ajuste por 20.000 millones de pesos. Además del freno a los salarios estatales, esa meta fondomonetarista reclama el congelamiento de la planta por dos años y a partir del año próximo el cese de los convenios técnicos del gobierno con las universidades nacionales, lo que implicará unas 6.000 cesantías. Otros 76.000 contratos penden de un hilo en cuanto a saber si serán renovados o no en 2019.

De todas maneras la cirugía carnicera de Ibarra es una porción de toda la sangre a derramar, según las cuentas que blanqueó Nicolás Dujovne en reuniones con ministros de Hacienda de provincias gobernadas por Cambiemos. Allí admitió que en 2019 el recorte del gasto tiene que ser mayor al previsto en primera instancia con el FMI, cuando la cuenta le daba “ahorrar” 220.000 millones de pesos para bajar el déficit fiscal de 2.7 por ciento a 1.3 del PBI. Ahora esos mismos porcentajes dan 300.000 millones de pesos. El ministro declaró hace días, en reuniones con banqueros y funcionarios del FMI en Washington, que “el gobierno va a cumplir a rajatabla los acuerdos” con esa entidad, comprometiendo a MM en esa decisión.

La palabra del Fondo es santa para su gobierno amigo. El nivel de acuerdos políticos desborda largamente esa órbita y llega casi al amor. No lo dice este cronista sino Marcelo Bonelli en Clarín, al comentar la visita del 21 y 22 de julio próximo que las autoridades de FMI harán a Buenos Aires: “Lagarde tiene previsto mantener un encuentro a solas con el Presidente. La directora del Fondo tiene un sentimiento particular y un cariño especial hacia Macri”.

No es para que Juliana Awada se ponga celosa de esas reuniones a solas. Es para que los argentinos tomen nota de que volvieron las “relaciones carnales” con Estados Unidos y el capital financiero internacional, para parafrasear al nefasto Guido Di Tella. Todos deberían recordar cómo le fue a Argentina después de esas relaciones. Quedó embarazada de crisis, mediante violación. Y en ese tiempo no se aplicaba el protocolo de la Corte Suprema con el fallo F.A.L...

Refrito del Mossad
La amarga receta del ajuste provoca tantos dolores y angustias. Lo difunden quienes la sufren en carne propia, como advertencia para aquellos que tuvieron la suerte de no haber recibido aún telegramas de despidos o suspensiones. Muy pocos medios grandes, pero muchos pequeños o medianos, y muchas redes sociales, se hacen eco de esas denuncias.

Sin embargo, si la noticia conocida es sólo los 357 despidos de Télam, la labor queda a medias y deja un sabor muy amargo en quienes se enteran. Para ser justos, hay que contar también sobre la esforzada protesta y la lucha de esas personas en ese conflicto. Por ejemplo, saber que esos cesanteados mantienen la ocupación pacífica del edificio, que han hecho dos grandes marchas con miles de personas, otros tantos camarazos y una importante denuncia política y mediática. Así obligaron a los Mac cartistas Hernán Lombardi y Rodolfo Pousá a comparecer en la Comisión de Diputados, donde fueron desenmascarados y refutados.

Como consecuencia de esa suma de esfuerzos, hubo un par de fallos favorables en la justicia, en particular uno de un juez laboral, Ricardo Tatarsky, (“la mafia del juicio” diría el mafioso del Correo-gate) ordenando la reincorporación de cinco trabajadores de Télam que interpusieron un recurso. Mañana harán otro tanto por separado el resto de los cesanteados y es previsible que el fallo también les sea favorable.

Así también la justicia bonaerense dio cinco días al gobierno de María E. Vidal para citar a paritarias a los gremios docentes, que sufrieron un portazo en abril pasado y luego un aumento del 6 por ciento que no fue al básico. “Teníamos razón” dicen ahora los docentes, que afrontan con más fuerza y optimismo el segundo semestre del año, donde la pelea continuará, pero en mejores condiciones al enfrentar a la gobernada acusada en la causa de los aportistas truchos de la campaña 2017.

Si no se refleja la protesta y los logros de las luchas, y sólo se hace hincapié de la masacre que perpetra el gobierno, onda algún programa de C5N, se comete el error de sembrar el desaliento. Y eso, paradojalmente, favorece al gobierno.

¿Qué otra fábula tratarán de poner en marcha? Quizás retomen el refrito del servicio secreto israelí Mossad, vía el suicida Alberto Nisman, con acusaciones falsas contra el gobierno anterior por supuesto encubrimiento a los iraníes en el atentado a la AMIA, que éstos no cometieron. Es una carta muy gastada. Cuando hay dificultades, echan mano de Nisman.

Tampoco tendrán éxito. La declaración judicial de Héctor Timerman, enfermo de cáncer de páncreas, fue clara respecto al Memorando con Irán y que nunca se levantaron las “órdenes rojas” de Interpol. El excanciller dijo que esta causa está demorada y eso favorece a EE UU e Israel. Una pequeña corrección: favorece a Trump y Netanyahu, y a su amigo Macri. O sea, a la derecha de la derecha mundial.

ortizserg@gmail.com

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