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viernes, 30 de octubre de 2020

Assange y el valor de la solidaridad

 Por Juan Pablo Cárdenas:

Dentro de las precariedades de Chile destacamos el desinterés general por lo que ocurre en el extranjero, por ese cotidiano acontecer que podría prevenirnos de tantos problemas e iluminar nuestras propias soluciones. Se sabe que los políticos escasamente ven más allá de sus narices y que todos sus sentimientos más bien se acotan a sus respectivos ombligos.

Ni siquiera importa lo que sucede al otro lado de nuestras fronteras: a quienes nos gobiernan a lo sumo les interesa lo que pasa en la Casa Blanca, lo cual quedara tan fehacientemente demostrado con la visita de Sebastián Piñera a Donald Trump en Washington. Oportunidad en que nuestro Jefe de Estado le manifestó su anhelo de que la estrella de nuestro pabellón pudiera asociarse al de ese nutrido conjunto que expone en su bandera el federalismo estadounidense. Seguramente, para que Chile fuera visualizado dentro de esa estelar cantidad de territorios y estados conquistados por la superpotencia norteamericana.

Se ha dicho mucho que, en nuestro remoto sistema republicano, los chilenos nos destacábamos en el mundo por ejercer la solidaridad con los pueblos oprimidos y en lucha por su liberación y cambio. Muchas de las más masivas manifestaciones callejeras del pasado tenían como motivación el repudio a la guerra en Viet Nam, como el apoyo franco a las revoluciones de Cuba, Nicaragua y otras naciones. Los jóvenes muy especialmente protestaban contra el régimen del apartheid en la distante Sudáfrica, además de las represiones estudiantiles que se sucedían en la década de los sesenta en Francia y Alemania.

En varias naciones del mundo en que todavía palpita la solidaridad internacional se viene conformando un gran movimiento para exigir que cese la persecución contra uno de los héroes de la humanidad más prominentes de los últimos tiempos. Se trata de Julián Assange, un periodista australiano que ha sufrido en carne propia la inclemente y sostenida persecución del imperialismo norteamericano y la obsecuencia de sus grandes aliados.

Con solo 49 años de edad, el fundador de Wikileaks corre el riesgo de ser extraditado desde Londres a los Estados Unidos, después de estar asilado durante siete años en la Embajada de Ecuador en Gran Bretaña y ser violentamente expulsado de esta legación diplomática por orden de Lenin Moreno, uno de los gobernantes más corruptos no solo de los ecuatorianos sino del mundo entero. 

Un verdadero lambeculo de la Casa Blanca, como lo son también varios gobernantes europeos y de nuestra propia Región que hacen gárgaras sobre el tema de los Derechos Humanos, pero hipócritamente contribuyen o se lavan las manos respecto de uno de los más graves atentados contra la libertad de prensa y la dignidad humana de un colosal periodista como Assange.

Justamente desde Wikileaks se vertieron al mundo las más contundentes acusaciones de la actuación de Estados Unidos en los criminales ataques a Irak y Afganistán, especialmente en la brutal muerte de civiles de parte de las tropas agresoras, como dentro de las cárceles y centros de tortura secretos mantenidos por el Pentágono. Junto a ese conjunto de atrocidades que ahora el mundo reconoce gracias a los sólidos testimonios la prensa independiente y digna. Verdades develadas que ciertamente llevaron a los gobiernos estadounidenses a perseguir sin tregua a este gran comunicador social y a otros como Edwards Snowden, quien ha debido asilarse en Rusia para escapar al acoso judicial y policial apoyado por el imperialismo.

Las cobardes tropas de ocupación, por cierto, no resistieron las fotografías e informes secretos que, entre otros, difundió Assange para registrar las masacres cometidas contra los civiles de ambos países, incluso consignar cómo desde un helicóptero se le daba muerte a 18 iraquíes. O sacar a la luz pública esos miles de archivos desclasificados que demostraron la forma en que la Casa Blanca fabricó conflictos artificiales en el objetivo de llegar a controlar el petróleo asiático. Además de descubrir el espionaje organizado para infiltrar a sus aliados europeos, enterarse hasta de las intimidades de sus mandatarios y, mediante todo ello, conseguir su más irrestricto apoyo para justificar y sostener estas cobardes guerras. Lo que no fue óbice para darle hasta el Premio Nobel de la Paz a un Barack Obama, quien en ésta y otras actitudes nada difirió de las políticas imperiales de sus antecesores y continuadores.

Tenemos constancia de cuánto se ha hecho desde Estados Unidos para acallar o asesinar a Assange, tanto como armarle acusaciones de connotación sexual en Suecia (las que felizmente se desbarataron), hasta la posibilidad de que dentro de la prisión londinense pueda ser infectado por el Coronavirus, lo que hoy se teme y denuncia. Por internet y las redes sociales nos enteramos de la proximidad de una sentencia que podría afectar a este connotado representante del periodismo libre. De la forma en que están surgiendo grupos de apoyo al fundador de Wikileaks en todo el mundo, pero sin lograr todavía la posición que debieran adoptar los gobiernos y estados que presumen de democráticos y soberanos, pero que en realidad más se comportan como cómplices y abyectos.

 Cuánto nos gustaría que una de las más notables características del Chile pre dictadura se pudiera reanudar en estos días y cumplir con aquello de que nuestro país sea verdaderamente tierra de “asilo contra la opresión”. Así como sería pertinente que quienes se den a la tarea de edificar una verdadera constitución democrática, tengan en cuenta los valores de la solidaridad y la plena reinserción de Chile en el mundo. No solo para atraer inversiones y consumar negocios para los que siempre ganan, sino para vivir en armonía con la conciencia y el destino de la humanidad. Cuán justo sería que la prensa, la TV y las radios chilenas, hundidos en un general sesgo y monotonía, consignaran lo que sucede con Assange y la persecución de los medios amenazados.

Chile debe tener presente que durante los diecisiete aciagos años de la Dictadura Militar en todo el mundo se ejerció el más vasto apoyo a quienes luchaban contra la dictadura pinochetista, además de acoger a cientos de miles de asilados. Toda una enorme solidaridad que nos honró, estimuló y resultó muy decisiva en la salida política del país. Expresiones de sustento universal muy importantes también para nuestra prensa disidente, como a tantos nos consta y hasta hoy agradecemos.

Lamentamos, por ello, que dirigentes políticos verdaderamente “regaloneados” en todo el mundo, una vez en el poder se hayan comportado tan mal con países que llagaron a sacarse hasta la comida de sus bocas para darles acogida y protección. Pero, lo peor: hayan traicionado los ideales de justicia social y libertad que proclamaban entonces, mientras hoy favorecen los acuerdos cupulares, se hunden en la corrupción y se someten a los dictados de la ideología neoliberal, como de su máxima figura Donald Trump. Cuya derrota electoral en noviembre seguramente podrían llorar. Aunque de forma solapada, seguramente.

juanpablo.cardenas.s@gmail.com

miércoles, 8 de julio de 2020

En el 56 Aniversario de la fundación del ELN de Colombia. (1Parte)



Por: Tony López R.:
Un 4 de julio de 1964 en la vereda Cerro de los Andes, del municipio de San Vidente de Chucurí, en el departamento de Santander, desde un rancho abandonado, cerca de la casa de Pedro Gordillo, (c/p) Parmenio, una pequeña columna de 18 integrantes, bajo el mando del comandante Fabio Vásquez Castaño (c/p) “Carlos” inicia una marcha de entrenamiento en dicha zona la naciente columna guerrillera del Ejército de Liberación Nacional, y su primer bautizo de fuego fue la toma del poblado de Simacota, el 7 de enero de 1965.


Seis meses después de sus prácticas y elementales entrenamientos, Fabio Vásquez, decide la acción de Simacota en esa fecha, en homenaje a Antonio Larrota González, querido líder estudiantil, fundador del “MOEC 7 de enero,” asesinado en los primeros días de mayo de 1961, a manos de un traidor, cuando Larrota se encontraba organizando un destacamento guerrillero en la zona de Corinto, departamento del Cauca. (1) Las Guerrillas en Colombia. Autor Darío Villamizar.

La toma guerrillera de Simacota, no solo marcó el inicio combativo y exitoso del ELN, también se da a conocer públicamente y para toda Colombia, la existencia de este movimiento guerrillero, sus planteamientos y propuestas revolucionarias, los colores de su bandera, rojo y negro y su consigna, que aún mantienen y levantan con mucha fuerza de “ni un paso atrás, liberación o muerte”. Consigna que lo encierra todo para un revolucionario: lealtad, entrega, confianza, fe, sacrificio, honradez, humanismo y valor.

En esa toma guerrillera participaron 24 combatientes y dos hechos interesantes que quiero destacar, participó la primera mujer que ingresó al ELN, nombrada Mariela González Rojas (La mona Mariela) o Paula y el más joven guerrillero con apenas 13 años de edad Nicolás Rodríguez (c/p) Gabino, actualmente Comandante en Jefe del ELN, cuyos padres de origen liberal gaitanistas, tuvieron y ofrecieron un importante apoyo a Fabio Vásquez y a sus compañeros en la formación y modesta logística del ELN.

Hoy, en una patria mancillada por la bota militar gringa en su territorio, con el beneplácito del gobierno de Uribe-Duque, esa es la misma e histórica consigna que levantan los frentes urbanos y rurales del ELN, en respuesta al gobierno del presidente Duque, que se niega a cumplir el compromiso, de iniciar un proceso de diálogo y negociación, que los conduzcan a lograr un acuerdo de paz con justicia política, económica y social, interpretando el sentir y aspiración  que, en medio de esta horrible Pandemia, desea la gran mayoría del pueblo colombiano.

Simacota, marca para sus combatientes y militantes la primera caída en combate de uno de sus fundadores, Pedro Gordillo, a partir de ese momento, se le conoció como el “capitán Parmenio”, con ese histórico nombre, hoy en las montañas andinas, se le honra al llevar uno de sus frentes de guerra el nombre de “Capitán Parmenio”.

El insurgente Ejército de Liberación Nacional (ELN), ha sido caracterizado por la prensa occidental y especialmente colombiana como un movimiento guevarista y procubano, lo hacen con la mala intención de sembrar una matriz de opinión equivocada. Es cierto que la Revolución Cubana y el triunfo del 1ro de enero de 1959 atrajo a la mayoría de organizaciones políticas latinoamericanas de distintos orientaciones políticas e ideológicas y a brindar solidaridad.

En ese escenario de efervescencia  revolucionaria se  desarrolló en Cuba el Congreso Estudiantil Latinoamericano  en julio de 1960, a él acudieron cientos de jóvenes de diversos países, entre ellos de Colombia, aquí se encontraron jóvenes con ansias de libertad y críticos de lo que acontecía en sus países, algunos sometidos a las criminales dictaduras como las de Somoza, Stroessner, Trujillo, Duvalier y otras bajo supuestas democracia como la de Colombia, sometidos a un Pacto entre liberales y conservadores, de alternarse sus mandatos  bajo el manto del Frente Nacional, en esa época presidido por Alberto Lleras Camargo, el mismo que promovió la expulsión de Cuba de la OEA y que rompió relaciones diplomáticas con Cuba el 9 de diciembre de 1961

Dentro de esos jóvenes vinieron a Cuba varios de ellos, militantes de diferentes organizaciones de la juventud liberal del MRL, de la JUCO (Juventud Comunistas) Socialistas, jóvenes cristianos, entre otros, de ellos sobresalían algunos dirigentes como Antonio Larrota, Víctor Medina Morón, Manuel Vásquez Castaño y otros. En 1962 viajan a Cuba Ricardo Lara Parada, Fabio y Manuel Vásquez Castaño y otros compañeros, de acuerdo a lo publicado en el libro ya arriba mencionado, “Todos los lideres nacientes de la nueva izquierda latinoamericana que visitaron Cuba se entrevistaron con Fidel, el Che, pero siempre con el comandante Manuel Piñeiro “Barbaroja”, (2) Entre ellos los arriba mencionados. 

Y efectivamente el ELN, tuvo influencia de la Revolución Cubana, pero eso no implicaba que Cuba exportara la revolución, las revoluciones no se exportan y como muy bien dijo el general de ejército Raúl Castro Ruz, respondiendo a dicha campaña dirigida por los medios al servicio del imperialismo yanqui. “Cuba no exporta Revoluciones, pero si es un manantial donde vienen a beber de sus aguas los hombres y mujeres libres”.

La práctica revolucionaria del ELN, sí tiene influencia de los principios que ha mantenido inalterable la Revolución Cubana en todos sus años de existencia. Esa política se expresa en su posiciones internacionalista, antimperialista, de defensa de la justicia social, amplitud en sus posiciones políticas,  contrarias al dogmatismo y al sectarismo, no  ha centrado su  lucha solo en la expresión   armada,  su campo de acción es amplio en sus orgánicas estudiantiles, religiosas, obreras, sindicales, comunales y campesinas, en el respeto y apoyo al trabajo femenino, el diálogo con todo el espectro político y social, pero en un  marco del principio revolucionario.

Por esos principios orgánicos es donde radica la fortaleza del ELN, no en si tiene tal o más cual cantidad de guerrilleros armados o frentes rurales. No, por eso es  que todos los gobiernos colombianos que han iniciado negociaciones de paz, se han equivocado con el ELN, al que siempre consideraron una organización débil,  uno de los fracasos del gobierno de Andrés Pastrana, fue precisamente no atender el proceso de diálogo y negociación con el ELN y no tomar medidas para  garantizar lo que se llamó la Zona de Encuentro que no se concretó, lo saboteó la V Brigada del Ejército con la Operación Bolívar y  utilizaron  a los paramilitares y a las fuerzas de la derecha en Santa Rosa. Esto provocó el fin del proceso de negociación y diálogo de paz con el gobierno de Andrés Pastrana.

Pero la violencia en Colombia y la lucha armada, no es un fenómeno de esos últimos 56 años, no viene de larga data, como lo recoge la escritora nicaragüense María López Vigil publicado en su libro (3) en la entrevista que le hizo al comandante en jefe del ELN ya fallecido, Manuel “El Cura” Pérez, y que él le refiere:

” La violencia con la que ha actuado la oligarquía para reprimir toda la oposición a sus privilegios es una característica de la historia colombianas. Cuando olían que la gente se unía en contra ellos, ya no importaban colores políticos y se “pacificaba” el país a como diera lugar”. Y, añadía, “en esas “pacificaciones” siempre salía al final una amnistía, que era un solo engaño” “Porque al que creía y entregaba las armas lo mataban. Aquí la oligarquía sólo esta dispuesta a permitir algunas pinceladas de democracia, pero nada que signifique que ellos vayan a perder el poder.”

Y continua el comandante Pérez, “Lo novedoso del ELN no era tanto la lucha armada. Porque la lucha armada ha habido siempre en Colombia. Desde los años 50, después de la Violencia, el mismo Partido Comunista planteo la lucha armada en la forma de la autodefensa campesina y de ahí nacería después las FARC”. “Lo novedoso del ELN, apuntó, era que planteaba la estrategia de tomar el poder por la vía de la lucha armada” “Y eso no era lo común entre los partidos de izquierda” “¿Qué se planeaban esos partidos? Ir llegando por reformas a más conquistas populares y si bien allá a lo último estaba el poder…eso se tenía casi olvidado”.

En esta primera entrega como homenaje a la fundación del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia y a los hombres y mujeres que han entregado sus vidas, en aras de lograr una Patria para Todos, les daré a conocer parte de la historia de esta organización revolucionaria colombiana.
(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

Bibliografía consultada.
(1Y 2) Las Guerrillas en Colombia. Ed. Penguin Ramdon House. 2017.       Pag 206 y 230.

(3) Manuel “E Cura” Pérez. Camilo camina en Colombia. Ed Nueva   
Colombia. 1990. Pág. 130-31 Autora María López Vigil     
jorgarcia726@gmail.com

sábado, 21 de marzo de 2020

“Tejer vínculos entre nosotras es lo más potente que tiene la revolución”

Por Leandro Albani:

La revolución en el Kurdistán sirio sigue su curso, pese a los ataques militares de Turquía. Una internacionalista catalana relata en primera persona su experiencia.

Cuando llegó a Rojava, eligió el nombre de Aurora Picornell, la costurera y reconocida militante del Partido Comunista de España (PCE), oriunda de Palma de Mallorca, fusilada por los falangistas en octubre de 1937. Con ese nombre-homenaje, que prefiere elegir a la hora de contar su experiencia junto a los pueblos del norte y el este de Siria, el relato de esta joven catalana que se encuentra desde hace meses en Rojava se expande por temas, reflexiones, vivencias y sentimientos como si fuera un mar calmo y profundo. Pese a la invasión militar que, por estos días, encabeza Turquía contra el territorio controlado por la Administración Autónoma del Norte y el Este de Siria (AANES), Aurora cuenta su historia eligiendo palabras que recoge de la profundidad de ese mar de experiencias que crece desde hace más de ocho años y se conoce como la Revolución de Rojava.


Imagen: Inauguración de una Casa de las Mujeres en Rojava / Aurora Picornell
Hasta hace poco en la ciudad de Kobane –conocida mundialmente por haber resistido durante más de dos meses los ataques del Estado Islámico (ISIS o Daesh) en 2015-, Aurora habla sobre las transformaciones que viven los y las internacionalistas que llegan a Rojava para sumarse a un proceso revolucionario novedoso para Medio Oriente, pero, al mismo tiempo, jaqueado por diferentes poderes de la región. Sus reflexiones, algunas de las cuales se pueden leer en El Salto Diario, navegan por la autonomía de las mujeres, su autodefensa –a través de las Unidades de Protección de las Mujeres (YPJ)-, la construcción de una educación liberadora, los desafíos de la solidaridad internacional en medio de una guerra cruenta y un futuro cargado de esperanzas y luchas. Las palabras de Aurora ahora navegan sobre las olas de la revolución.

Conocer y llegar
Milito desde hace años en un movimiento comunista que lucha por el socialismo, el feminismo y la liberación de los países catalanes. A partir de ahí, conocí la lucha del movimiento kurdo, especialmente, desde los debates y el trabajo tanto ideológico como práctico para la liberación de la mujer. Empezamos a leer perspectivas que se planteaban desde el Movimiento de Mujeres de Kurdistán y comencé a conocer la cuestión kurda. Como a mucha gente nos pasó, después de la resistencia y la batalla en Kobane contra ISIS, fue que empecé a investigar, a leer más y a interesarme por el tema de la liberación del pueblo kurdo, poniendo el foco en cómo se planteaba la lucha de liberación de las mujeres tanto a nivel ideológico como práctico. Quería ver cómo se estaba desarrollando y empezar a conocer la revolución de Rojava, que es conocida como la revolución de las mujeres. Para muchas mujeres, fue una gran dosis de esperanza y motivación al observar lo que estaban haciendo las mujeres aquí. Eso fue lo que, poco a poco, me llevó a interesarme y a conocer más la lucha del pueblo kurdo. Y eso, finalmente, me trajo a Rojava.

Imagen: Movilización de mujeres en Rojava / Aurora PicornellAl llegar a Rojava, a muchas personas nos sorprende su cultura de la hospitalidad. Nos sorprende que seamos tan bien recibidas, que se abran tantas puertas, que se ofrezca cobijo, comida y lo poco que tienen. Y ver cómo te reciben, como una compañera, como una persona. A veces, nos pasa, en otros contextos en Occidente, que vamos dejándonos de tratar como personas y desconfiamos las unas de las otras, y, entonces, juzgamos. Pero aquí te encuentras con lo opuestos: te reciben con los brazos abiertos, con confianza y tratándote como una compañera más. En ese sentido, la relación con la población siempre ha sido una experiencia positiva, al ver cómo personas que están en el caos creado en Medio Oriente, con toda la guerra que viven desde hace tantos años -y con todo lo que eso supone, no solo en el impacto de la guerra a nivel económico, ecológico, etc.-, aun así, te reciben en su casa con una sonrisa, se ponen a hablar contigo mientras tomas té y con todas las buenas maneras que el liberalismo, de algún modo, nos intenta hacer perder en otras partes del mundo.

Ahora, estoy participando de la campaña #WomenDefendRojava, que desarrolla el Kongra Star y se inició un poco antes de la nueva invasión turca en octubre del año pasado. La campaña trata de organizar, activar e impulsar la solidaridad y el internacionalismo de todas las mujeres en el mundo, no solo para la defensa de Rojava, sino para construir una revolución de las mujeres. Es una campaña que se realiza desde los últimos meses y se articula por medio de comités, de grupos de mujeres que se reúnen para llevar adelante acciones, formaciones, explicaciones de la situación en Rojava, participación en manifestaciones en sus propios pueblos o ciudades. Es una campaña para juntarnos como mujeres y que cada una pueda actuar de manera local, pero pensando de manera global, pensando en las mujeres de Rojava y el mundo, que ahora mismo están resistiendo frente a la invasión de Turquía y sus aliados yihadistas. La campaña está presente en diferentes países y la intensión es seguir desarrollándola desde el norte y el este de Siria, y en todo el mundo. Que sea una manera de unirnos y vincularnos como mujeres, y defender la revolución. Los avances que aquí se han dado no solo son importantes para las mujeres de la región, sino que son un paso adelante para las mujeres de todo el mundo. Tanto por nuestra responsabilidad de internacionalistas, pero también para nuestra propia libertad como mujeres, vivamos donde vivamos, tengamos religión o no, y hablemos la lengua que hablemos, defender la revolución de Rojava es defender nuestra propia libertad.

Mujeres y liberación
En Rojava, las mujeres son el auténtico motor de la Revolución. Lo son desde el planteamiento más teórico, más ideológico, que se hace a la cuestión de la liberación de la mujer, como también en la práctica y en cómo se desarrolla. Se entiende que, sin la liberación de las mujeres, la liberación de la sociedad no es posible. Haciendo un repaso histórico, y cómo se materializa hoy en día, la opresión de la mujer, relegándonos a la casa, por fuera del espacio público, negándonos la independencia económica o siendo mano de obra barata o de reproducción gratuita, al final, es una herramienta que ha servido de base para la explotación de la sociedad entera, para romper la comunidad y para legitimar, de alguna manera, toda la explotación que se hace.

Es imposible plantear una liberación de la sociedad si no somos capaces de reconstruirnos y liberarnos como mujeres. No podemos ser libres como sociedad cuando la mitad de la población está oprimida. Como pueblos, no podemos ser libres si oprimimos a otros pueblos. No podemos ser libres si estamos oprimiendo a miembros de la sociedad. Aquí, se pone mucho en valor la figura de la mujer, precisamente, por su papel en la sociedad, por su papel en la gestión más comunitaria y en la reconstrucción de la vida. Se plantea la necesidad de romper con esta explotación y opresión contra las mujeres, y con esta mirada patriarcal que el mundo ha tenido a lo largo de su historia. La historia es una historia de explotación, de dominación, de conquistas de territorios, de asesinatos y genocidios. Todos estos valores fueron legitimados a través de la opresión de la mujer. Por eso, es necesario que rompamos con ellos si queremos realmente romper con la opresión del sistema.

Ahora mismo, y a lo largo de toda la historia, el sistema capitalista depende de las mujeres y de nuestro trabajo, pero no importa si nos asesinan a miles cada año. Para construir realmente una vida en libertad, es necesario que las mujeres seamos libres, si no, no será posible. Porque no podremos cambiar la mirada con la cual estamos construyendo el mundo y porque seguirá existiendo la mitad de la población mundial oprimida. Por lo tanto, desde ese punto, no podemos ser capaces de construir otro mundo.

Autonomía y autodefensa
Aquí, puedes ver cómo las mujeres son el motor de la Revolución, ya que son las más activas, las más ilusionadas, las más fuertes, no sólo en los espacios autónomos de mujeres, sino también en las estructuras y proyectos mixtos. Las mujeres son las que están ahí, tirando del carro, desarrollando los proyectos y haciéndolo con ganas y con la ilusión de aportar realmente el esfuerzo que sea necesario para llevar a cabo esta revolución. Lo ves en todas las mujeres de la sociedad. A nosotras, en el resto del mundo, tal vez nos llegó solo una parte de esta defensa, pero es una parte importantísima y, sin duda, es todo un símbolo de la revolución, que ha tenido un impacto súper-positivo.

Están las YPJ, pero la revolución también se desarrolla en muchos otros ámbitos. La desarrollan las madres de la asociación de mártires, lo que hacen las jóvenes -con una potencia y una fuerza increíble-, y que se lleva adelante desde todos los ámbitos con mujeres de todas las edades, con diferentes procedencias, religiones. Lo desarrollan en el día a día, en las instituciones, haciendo acciones, en el frente con la autodefensa ante el Estado turco y sus aliados yihadistas. Pero a la revolución también la impulsan las madres con su trabajo incansable cuidando a las familias, las estudiantes generando la autoeducación en los diferentes institutos y así lo hacen todas las mujeres en todas las facetas de la vida. Las mujeres no sólo hemos tomado el ámbito militar, sino que hemos continuado en todos los ámbitos, también aquellos que son invisibles, como es el trabajo a nivel social y que es imprescindible para que se desarrolle la revolución. Las mujeres aquí son realmente la vanguardia de la revolución. Y esto pasa por una cuestión muy simple: al final, las más oprimidas somos las que más vamos a luchar por defender esto. Y, especialmente aquí, sobre todo, mujeres que han vivido bajo el Daesh, como las mujeres de Raqqa.

Hay que destacar la autonomía de las mujeres. Eso es algo que se ha intentado destruir, destruir nuestros vínculos, porque, precisamente, el potencial que tienen estos vínculos es lo que puede hacer de una revolución que sea victoriosa y que se mantenga, como vemos aquí, ocho años después de que comenzara. Tejer vínculos entre nosotras es uno de los puntos más potentes que tiene la revolución. La otra parte es la autodefensa. Si queremos llevar a cabo una lucha por la vida, vamos a tener que defenderla. En una de las partes donde se materializa la autodefensa es en lo militar. No olvidemos que estamos en un territorio donde tropas fascistas turcas y con diferentes bandas de yihadistas ocupan regiones e intentan avanzar.

También es importante la autodefensa en todos los aspectos de la vida, en cómo defendemos nuestra manera de pensar, para no pensar como aquellos que nos quieren sumisos. ¿Cómo protegemos nuestro territorio, la naturaleza, a nuestras vecinas, a los niños y niñas, a toda la sociedad? ¿Cómo nos protegemos de todo lo que pasa? Desde la perspectiva de las mujeres, es muy interesante ver cómo se desarrolla, desde un lado, con las YPJ, pero, por otro, con las cooperativas de mujeres para defender su independencia económica o el vínculo que hacen entre ellas las madres de mártires para protegerse de esta guerra. La lucha de las mujeres en Rojava es lo que da más esperanza de que la revolución pueda ser victoriosa por muchos años y se extienda por muchos territorios. Si existe alguna esperanza, o si hay algo potencialmente ganador en todo este gran cambio que tenemos que hacer en el mundo, es precisamente la lucha de las mujeres. En el momento en que nos encontremos entre nosotras y nos empecemos a organizar, la ilusión por cambiar este mundo y por recuperar nuestras vidas en libertad va a ser demasiado fuerte y no la va a poder parar ni el Estado turco ni toda la OTAN.

Crítica y autocrítica
Sobre Rojava, hace falta una mirada mucho más profunda, más amplia, que tenga en cuenta el contexto en el que nos encontramos. Hay un proyecto claro. En algunos ámbitos, se han podido dar más pasos y, en otros, no. Pero la dirección hacia la que caminamos es clara. El problema, en gran medida, es el contexto en el que nos encontramos. No podemos olvidar que la revolución se encuentra en medio de una guerra no sólo militar. Desde hace unos meses, la invasión de Turquía continúa expandiéndose por el territorio de Rojava, después de la invasión de Afrin. En octubre, tomaron por la fuerza militar otros territorios. Es también una guerra económica, porque Rojava sufre un embargo. Es una guerra mediática, con toda la contrainformación y la propaganda que se hace desde Turquía y del resto de los estados miembros de la OTAN y de otras potencias. Contra Rojava, se lleva a cabo una guerra mediática, económica, militar, psicológica, que hace que el desarrollo de la revolución se encuentre con bastantes dificultades, por lo que, en que muchos momentos quizá, no se den los pasos que querríamos o que haya dificultades para dar esos pasos más rápidos.

Sería interesante ver cómo se puede desarrollar esta revolución sin todas estas fuerzas contrarrevolucionarias en contra de la autoadministración del norte y el este de Siria. Aun así, hay algunos aspectos que considero muy importantes, que marcan la diferencia en cómo se está construyendo este proyecto a pesar de todas las dificultades. Una es la voluntad de mejora constante, de revisión a través de la práctica. Es revisar todo constantemente: qué es lo que funciona, lo que no, con qué posibilidades se cuentan, qué dificultades nos encontramos y cuáles no. Esas son las herramientas que se utilizan de manera sistemática, a través de la crítica y la autocrítica, precisamente, para señalar aciertos y errores, modificarlos e ir mejorando poco a poco. Y, así, salir de posiciones dogmáticas y entender que no tenemos una receta mágica para hacer la revolución, sino que aprendemos haciéndola desde la práctica y la autocrítica constante. Así, vamos a ir avanzando. Uno de los grandes valores que aporta la revolución en Rojava es entenderse como un proyecto en constante desarrollo y mejora, con los aportes de todo el mundo.

Historia y educación
Otro punto importante es la mirada global que aquí se plantea en la lucha. Al final, la revolución de Rojava es una lucha en defensa de la vida en común y con sentido. Ahora mismo, nos encontramos en un mundo en que el sistema capitalista y patriarcal no tiene ningún sentido. Es un sistema que destruye el planeta, un sistema en que unos pocos tienen mucho y el resto trabaja miles de horas, pasa hambre y no puede pagarse una casa. Es un sistema en el que las mujeres somos asesinadas a diario en todo el mundo. Como sociedad, tenemos una manera de vivir que no tiene ningún sentido y lo que se plantea en Rojava es una reconstrucción de la vida en todos sus ámbitos: desde la liberación de las mujeres hasta implicar a las personas mediante sistemas democráticos para autogobernarse; en la manera en que tenemos de relacionarnos con nuestro entorno natural, con la tierra de donde nos alimentamos y nos abastecemos de los recursos que genera. Esta mirada global es muy importante para plantear una enmienda al sistema en el que vivimos.

Uno de los aciertos es el foco que se pone en la educación de las personas, en educarnos y hacer las cosas diferentes, porque siempre hemos sido educadas con las herramientas del sistema liberal, entonces, no vamos a ser capaces de crear un sistema diferente. También tenemos la responsabilidad, si queremos hacer las cosas diferentes, de aprender a hacerlas de otra manera. Eso se hace con la formación y con la práctica, ir viendo los errores que cometemos y señalarlos entre nosotras en un proceso colectivo para construir un mundo nuevo. La importancia de la educación en todas sus facetas, tanto de las jóvenes como de la gente mayor, de cualquier procedencia y profesión, es para hacer las cosas diferentes, para aprender de nuestra historia. Aquí, tienen presente que es necesario conocer su propia historia como kurdas, asirias, árabes, conocer su propia historia para saber qué nos ha traído hasta este punto en el que estamos y poder ver cómo hacemos para ir a otro punto nuevo que deseamos.

Se puede ver cómo se implica a toda la sociedad en el desarrollo de la revolución. No es un grupo de personas que desarrolla una revolución, sino que es realmente el pueblo el que impulsa la revolución, porque, al final, es el pueblo el que impulsa la sociedad. Al haber tantas instituciones sociales, desde las organizaciones de jóvenes a las de estudiantes, o a las organizaciones de autodefensa civiles de las comunidades, las asociaciones de diferentes etnias o religiones, de familiares de las personas caídas en la lucha, implica que toda la sociedad se organice para llevar a cabo esta revolución, para llegar a cada ámbito del desarrollo social. De lo que se trata es cómo gestionar y compartir un territorio, y vivir en él.

Internacionalismo y aprendizajes
Como internacionalista, un punto que destacaría es que la revolución no se queda en Rojava. Por ejemplo, cuando se dio la lucha contra Daesh, esa lucha no se frenó en las fronteras de Rojava, sino que continuó hasta Manbij, Raqqa, hasta zonas que no son el territorio de Rojava. La lucha que se plantea aquí es por la liberación de la humanidad. ¿Cómo vamos a ser libres si la revolución y la lucha contra Daesh se hubiera detenido, si, en el pueblo de al lado, está Daesh martirizando, asesinando a las personas y explotando el territorio?

Hay que entender que la lucha es por toda la humanidad y, más aún, en un mundo globalizado como el actual, en el que nos liberamos todas o ningún pueblo va a poder ser libre. Ese es un valor importantísimo y la revolución no es solo por Rojava. Esto lo puedes ver, porque no sólo se desarrolla en zonas donde vive población kurda. Ahora, ya hablamos de los territorios del norte y el este de Siria, porque esta revolución propone un modelo de autogestión colectiva, un modelo de vida, de vivir en comunidad, y de gestión comunal del territorio, que es una propuesta que no se queda en los límites de ninguna frontera.

A menudo, tenemos una perspectiva poco internacionalista del internacionalismo. Es una perspectiva de la solidaridad, pero no desde una perspectiva internacionalista real. Esa es una de las cuestiones que más profundamente me han cambiado: poder sentir que luchar aquí, o allá, o en cualquier parte del mundo, se debe hacer por los mismos valores. Si estás en un sitio u otro, estás en la misma lucha. Son diferentes golpes que le estamos dando al sistema desde diferentes partes, pero es una sola lucha y por la humanidad entera. Muchas de nosotras tenemos la perspectiva de separar las cosas, de clasificarlas, a ponerlas a cada una en su recuadro exacto y no pensar en general, en lo más grande, más allá de las propias fronteras que nos imponemos por conceptos o ideas preconcebidas que tenemos. Una de las cosas que más me ha cambiado es entender -y ya no desde lo más racional- y poder sentir lo que es la lucha internacionalista desde una perspectiva verdaderamente internacionalista. Cuando partí de mi territorio, tenía muchas flaquezas, en el sentido de entender las cosas de manera separada, de analizar desde una perspectiva poco global.

Tradicionalmente, en mi territorio, y en toda Europa o en todo Occidente, los vicios que tenemos a la hora de la lucha son más para sentirnos revolucionarias que por hacer la revolución. Esto fue muy influenciado por el neoliberalismo, por sentirnos mejor que los otros, que tu organización es mejor o que eres más listo. Hay que aprender a valorar a cada una de las compañeras desde sus puntos fuertes y débiles, y aprender que el proceso es colectivo. El proceso que hacemos hacia adelante solo puede ser colectivo y plantear las luchas desde una perspectiva mucho más global con el resto de compañeras y compañeros. De algún modo, al llegar aquí, pude ver cómo la gente participa en la revolución desde otros lugares, que no es la militancia política en organizaciones con una ideología desarrollada, sino que la lucha se lleva adelante desde la madre que te está diciendo que ella se va a quedar a defender su casa y que, de ahí, nadie la va a mover, o la que va al entierro de uno de los compañeros que caen y sus familias no están, y entonces van a acompañarlo. Es poder aprender más y valorar más a todas las compañeras, y entender que el proceso es colectivo.

Momentos y recuerdos
Me resulta difícil quedarme con algunos momentos y recuerdos… Ver a mujeres jóvenes que han tenido que marcharse de Afrin luego de ser ocupada por los turcos y que llevan meses esperando para defender Kobane en el caso que se produzca una invasión. Ver que esa fortaleza que tienen, con escasos 19 o 20 años, después de abandonar su tierra, de enterrar a varios amigos o familiares, ver esa entereza que tienen, y cuando una compañera está mal, hacen el esfuerzo para bailar o para animarla. Esa fuerza de estas mujeres tan jóvenes que son realmente la esperanza de la revolución y están dispuestas a llegar al final, y que entienden que su vida no puede tener sentido si no la ponen en riesgo para la defensa de su pueblo y de su tierra.

Una de las cosas que más tengo presente es ver a tantas personas dispuestas a entregarse en el frente, pero también cada día, las 24 horas, entregarse a la lucha por la libertad de su pueblo. La otra es cuando una compañera kurda nos explicaba que su lucha no era solamente por las mujeres de Rojava, sino que era por todas las mujeres del mundo, y que la lucha de las mujeres no entiende ni va a entender de fronteras. Y aquí, realmente, tiene este potencial. En las miradas de estas mujeres, puedes ver que no van a parar de luchar ni un solo momento hasta que en todo el mundo seamos libres. Una de las cosas que más fuerza me dio en estos meses en Rojava fue vivir ese entendimiento absoluto de la libertad colectiva de todas las mujeres.
leandroalbani@gmail.com

miércoles, 30 de octubre de 2019

La dictadura chilena no pudo matar las esperanzas



Por Ernesto Wong Maestre:

Leyendo los reportes de prensa realizados por los medios de comunicación sobre la rebelión popular chilena, esos articulados a las redes informativas que cumplen los dictados de los gobiernos de los EE.UU,  se puede constatar tanto la incapacidad de sus periodistas, como también las intenciones de sus jefes, para comprender o para hacer creer lo que actualmente está aconteciendo en Chile, en particular cuando hace pocas horas atrás la rebelión ha llegado a sumar casi millón y medio de manifestantes de todas las edades en las calles de la capital; en una concentración considerada la más numerosa de la historia chilena, solo comparable con las efectuadas en apoyo al socialista Salvador Allende, quien ganara la presidencia de Chile en 1970, y luego fuera derrocado en 1973 por el cruento golpe militar encabezado por el general Augusto Pinochet y dirigido desde Washington.



Pinochet se convirtió en el dictador suramericano más sanguinario de la historia y apoyado en las fuerzas armadas.  Asesinó y desapareció a miles de personas, incluidos niños y ancianos, e impuso leyes, medidas no escritas, y normas de comportamiento dictatoriales que cercenaron la democracia durante varias décadas. Algunas de ellas siguen  vigentes en el actual gobierno de Sebastián Piñera, como es la Constitución de la República, por citar solo algunas que siguen limitando la vida democrática, si acaso a elecciones porque ni libre expresión hay en un país donde un alto por ciento de los medios de comunicación responden a los intereses del capital, y sobre todo de un capital ensangrentado porque gran parte de él se originó desde el reparto y apropiación de bienes de producción y servicios que la casta militar golpista y sus empresarios aduladores aprovecharon para enriquecerse; el actual presidente entre ellos.

El dictador que dirigió el gobierno de facto estuvo reprimiendo a la sociedad chilena durante diecisiete años porque es un pueblo que cuando votó mayoritariamente por Allende en 1970 sobrepasó la cifra del millón de electores (1.075.016)  y después de casi cincuenta años, la mayoría de los que sobrevivieron a la represión o a la muerte natural continúa decidido a rescatar el ideal socialista y ahora junto a sus hijos ya maduros y nietos que hoy son la mayoría de los rebelados contra Piñera y el sistema político-económico. “No tenemos miedo” exclaman sin capucha y sin armas, abiertamente ante los y las periodistas, esos jovencitos que ya son verdaderos soldados de la Patria enfrentados a los carabineros de la dictadura. 

Nadie debería dudar de la potencialidad de esa fusión de generaciones porque es lógico pensar que aquel millón allendista se quintuplicó, sea dentro como fuera de Chile debido a la emigración forzada causada por las masacres de Pinochet, y si bien muchas de esas familias emprendieron nuevas vidas, la mayoría quedó residiendo en el país, pendientes y con su cultura chilena, la verdadera del pueblo, que es, como en toda Suramérica, de raigambre independentista y por ello democrática.

Allende tuvo muchas razones cuando avizoró que se abrirían, más temprano que tarde, “las grandes alamedas” por donde pasaría “el hombre nuevo”, ese que años antes había imaginado Fidel Castro y Che Guevara y que después en 1979 fue (y es) ideal también de la Revolución Sandinista, e idea clave en la corta vida de Maurice Bishop con su Revolución de la Nueva Joya en Granada, los cuatro procesos sociales enfocados en el ideal socialista que precedió y fueron objeto de estudio, del Comandante y líder Hugo Chávez, para iniciar una nueva fase, ahora victoriosa, de la Revolución Bolivariana que ahora lidera, ejemplarmente, Nicolás Maduro. Hoy, en los Andes de los aymaras y los quechuas, donde año tras años rememoran al Che y a Allende se enarbola también el ideal del “hombre nuevo”, liderado por ese ejemplo de indígena nuevo llamado Evo Morales.

Esa fusión de generaciones es el gran proceso humano y social  en el que se dirimirán las contradicciones en el siglo XXI y está condicionado ahora por tres procesos, a saber:  a) por una aguda crisis estructural del capitalismo, en tensión con los proyectos nacionales o plurinacionales enfocados al socialismo; b) por un tipo de política cada día más demagógica e inmoral de los gobernantes pro capitalistas que es evidenciada con mayor significado social debido a la expansión de las redes sociales, con su correlato de rechazo masivo, y por ello 3) de una conciencia política de liberación y emancipación más profunda y extendida en la ciudadanía.

De esa dialéctica de las tensiones sociales y políticas, como “expresión concentrada de la economía” surgirán, cada año, en cantidades mayores en el mundo, tres tipos de gobiernos: unos enfocados abiertamente al socialismo con fortalecimiento del Estado y presencia de capital privado y del globalizado con diferentes tipos de alianzas; otros con variantes políticas socialdemócratas como tránsito para contener al capitalismo depredador pero priorizando al capital privado sobre el público; y otros, gobiernos del tipo “liberal” que como consecuencia de correlaciones de fuerzas entre los poderes de esos estados, mantendrán y tratarán de prolongar de una u otra forma –por ahora- el poder de la burguesía, la que nunca podrá asesinar las esperanzas de los pueblos, tal y como lo estamos viviendo ahora, en cada nación en transformación, con sus particularidades y generalidades, sea en Suramérica, Centroamérica, Caribe, África del norte, África Central y Meridional, Asia Menor, Europa, Medio Oriente, Norteamérica, Eurasia o incluso Australia. 

Aunado a esos tres tipos de gobiernos, se encuentran los restantes, esos que seguirán desestructurándose, integrantes del “imperialismo colectivo” y practicantes asiduos del no reconocimiento social como política gubernamental, y todo como consecuencia de las tensiones sociales crecientes al interior de sus sociedades y de las tensiones con el entorno regional o global, en lo que está mediando una aceleración inusitada y diversificada de las comunicaciones, y en las que cada día intervienen más millones de seres, de esos siete mil millones que hoy conforman la esperanzadora humanidad, más confuciana, roussoniana y bolivariana que hobbesiana o durkheimana, y por ello predominando el ideal del destino común y de los beneficios compartidos.

De manera que la fusión de generaciones imbuidas de un ideal común y decididas a transformar la sociedad y las relaciones con su entorno no es un resultado evolucionista sino la expresión de un proceso de desarrollo en que ellas llegan al punto de “no retorno” aunque no exenta de contradicciones tripolares, o al momento de evitar a toda costa y bajo cualquier peligro de que no les maten las esperanzas quienes, por años, injustamente, no les han reconocido sus anhelos y sus derechos.   

wongmaestre@gmail.com

martes, 1 de agosto de 2017

¡¡Que lo sepan nuestras autoridades y liderazgo revolucionario!!

 Por Julio César Belisario Rodríguez

Los hombres y mujeres de la patria que creemos en el luminoso porvenir socialista de Venezuela. Única y posible vía de liberación nacional. Liberación política. Liberación económica y social de nuestro querido glorioso, consciente y altamente ideologizado culto, combativo, leal y hermoso pueblo.


El domingo 30 del mes de Julio de este año de dos mil diez y siete. Respondiendo al llamado de nuestro presidente Nicolás Alejandro Maduro Moros líder del proceso revolucionario venezolano. Acudimos masivamente a votar por nuestra Constituyente.

Concurrimos masivamente a votar. Porque conscientes de nuestras ejecutorias. Entendimos y entendemos es la Constituyente. Sino el último cartucho a percutar en respuesta al teatro de operaciones de reto ofensivo vándalo terrorista y de desgaste a que nos somete la derecha nacional, el fascismo y los intereses internacionales del capital. Es la Constituyente; repetimos.¡¡El Cuasi último cartucho a percutar que tenemos dé respuesta legal; en el trajín de oponernos y defendernos del terrorismo!! Esto último que señalamos como única salida empeñados nosotros como estamos y debe ser; en el intento de mantener la paz. Evitar el anarquismo; e impedir innecesarios derramamientos de sangre.

Lo hicimos al acudir caudalosamente a votar. Porque apoyándonos en lo puntual de la  herramienta ideológica Gramsciana: -¡¡Liquidar y sepultar lo gangrenal, lo pultáceo, lo anacrónico y obsoleto del inhumano, mezquino y explotador sistema capitalista que se niega a morir!!- Pretendimos y pretendemos contribuir a despejar y desmalezar. ¡¡Los caminos que de promisorios nos acercan a lo nuevo y luminoso!! Persistiendo tozudamente en el intento de hacer posible, preciso y realizable -¡¡La aspiración de recapturar lo ético y moralmente conductual, solidario, noble y bondadoso del ser humano!! ¡¡Definitivamente dar forma y construir sin contratiempos nuestro ideario Socialista De Siglo XXI!! Todo el lirismo anterior de nuestras expresiones porque de vates, soñadores, revolucionarios, templarios tomados universalmente de la mano con el Gran Hacedor y llenos de luz; ¡¡Somos todos!!

El domingo 30 de Julio del presente año en curso de 2.017 salimos todos a votar por nuestra Constituyente. Lo hicimos. Los que estábamos sanos de locomoción. Los parcialmente impedidos de locomoción. Los que presentaban problemas de andar y de una manera u otra debían de apoyarse en bastones de soportes y también otros compatriotas que de postración total; forzados a sillas de ruedas. Heroicamente lo hicieron.
Acudieron hombres y mujeres cargados de años; y hombres y mujeres cargados de bastantes años de mi combativo, bravo y glorioso pueblo. Acudieron los de buen estado de salud; pero lo hicieron también los estoicos que observamos presentaban visibles problemas de quebrantos de salud. -¡¡Allí estuvimos combativos presentes e irreductibles!!

El espectáculo nos estremeció el alma. Los rostros sudorosos de toda nuestra gente Juan Pueblo, expresaban un profundo e intenso sentido de pertenencia. Allí estábamos todos hecho tumultos de militancia, respondiendo al llamado de la patria y exhorto de nuestro gobierno revolucionario. Allí concurrieron las abuelas. Los abuelos. Las hijas y los hijos. Las nueras y los hijos políticos. Las nietas y los nietos. Allí nos rencontramos los vecinos y amigos que de circunstancial ausencia, no veíamos. Allí abigarrados estábamos y nos confundimos los negros. Los blancos, los trigueños. Los indiados. Los altos. Los bajos. Los fornidos, los de normal contextura. Los perfilados de nariz. Los platirrinos. -¡¡No vi un rostro tenso o en rictus de amargura!!- Se multiplicaban los recíprocos saludos y afectivos abrazos.

¡¡El alma nuestra se regocijó de inmenso orgullo y alegría al contemplar y sabernos de protagónico en tan extraordinario histórico episodio patrio!! ¡¡Nos alimentó el alma concurrir a votar por la Constituyente!! ¡¡Nos dignifico asistir!! ¡¡Nos sentimos orgullosos y gigantes en nuestra venezolanidad!! ¡¡Nos experimentamos profundamente vivo y trascendente!! ¡¡Pletórico!! ¡¡Arrogantemente heroico y combativo!!
El domingo 30 de Julio de 2.017 a las 11,30 de la noche escuchamos cual fue el resultado cuántico de nuestra asistencia y apoyo de caudal votacional a nuestra Constituyente; de la misma forma que nos enteramos de la irreversibilidad de algunos compañeros que coronaron la selección de constituyentistas con el apoyo de todos nosotros los votantes. Estamos plenamente seguros que ellos al igual de otros probos y dignos compañeros, que habrán de ser seleccionados definitivamente para desempeñarse en la Constituyente. -¡¡Sabrán leer el inmenso compromiso de responsabilidad que han contraído con nosotros Juan Pueblo todo!!

Hoy. En la acera de enfrente. Resentida. Embriagada de odio y presta al zarpazo terrorista y homicida. Tenemos una oposición que por todos los medios a su alcance intentará arrasar al país y deslegitimizar nuestra Constituyente. Nada les importa el pueblo; y menos aún según lo que de visible podemos observar. El sector dinerario de su gente que históricamente les ha servido y les sirve de sostén plutocrático,  reaccionario y clasista. Allí están los hechos concretos del desprecio y ofensas hacia ellos –“¡¡¿¿Su Gente??!!”- Traducido en el oprobioso cerco de impedirles libre tránsito. Imposibilitar poder asistir oportuna y libremente a sus desempeños profesionales. Actividades de negocios. Y de contingencia; atender una asistencia médica y/o urgencia de inaplazable necesidad quirúrgica.

Es evidente que lo discutiblemente civilizatorio del democrático estado político moderno; con énfasis en el entramado legal del estado burgués y lo que refiere a nuestras circunstancias. Impiden que en las próximas 72 horas contiguas y/o menos; y posterior al acto de instalación de nuestra Constituyente; se aposte en la plaza Bolívar de Caracas, un tribunal popular que de urgente e inaplazable necesidad juzgue y sancione los crímenes de violencia, terribles homicidios y traición a la patria cometidos por la vándala, terrorista oposición. Pero resulta que estamos en un proceso revolucionario de sanatoria profilaxis social de rechazo y extirpación de todo lo obsoleto y anacrónico. Enfermo, reaccionario y gris. Anti histórico y desechable por agotado; del moribundo sistema de explotación capitalista en nuestro país. Entonces: ¡¿Qué deberá con carga de imperativo ejercicio hacerse?! 

El pueblo venezolano esperanzado ha cifrado en la Constituyente, la panacea de resarcirse de tanta injuria y tanto dolor; y es de inteligencia por parte de nuestros constituyentistas aportar las soluciones que por drásticas deban acometerse.

De evadirse. De Conciliar. De dar marcha atrás. De huir del reclamo histórico de la radicalidad del proceso revolucionario. Del reclamo de justicia. De sanción a la felonía. Se infligirá terrible crimen y traición a la expectativa de un pueblo que empinándose por encima de sus dolores, ofensas y precariedades; ha dado aval de todo evento a la Constituyente y a los hombres y mujeres que seleccionados por nuestros votos. -“¡¡Deberán armados de pesada diestra de acero envuelta en guantes de seda!!”-, ingeniárselas para que se garantice la paz y desbrocen los caminos

¡¡Eso deben de saber nuestros constituyentistas a los cuales con nuestros votos hemos otorgado en el tribunal de la historia, poder amplio y suficiente!!
juliocesarb72@gmail.com