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sábado, 24 de febrero de 2018

Invasión a Venezuela: ¿Petróleo o Petro?


Por Marcel Alejandro Doubront Guerrero:

Parece mentira que un tema tan serio como una invasión militar sobre todo a nuestro país se tome tan a la ligera, por un lado la mal o bien llamada vanguardia revolucionaria no emite una coherente posición sobre la movilización de tropas por parte de los gobiernos de Brasil y Colombia, es importante afirmar que cuando hablo de la carencia de una coherente respuesta no me refiero a que dicha responsabilidad caiga solamente al ministro de relaciones exteriores o de defensa y mucho menos al fiscal general de la república, cuando se trata de una razón de estado, por el contrario hablamos de unos carnavales felices en vez de existir un plan formativo no solo en lo militar sino en lo ideológico donde se entienda la gravedad del asunto, creo que es importante tomar en cuenta ese punto de discusión lo antes posible.



Por otro lado se observa un sector opositor  el cual pide a gritos una intervención militar extranjera, petición del cual no solo resulta hasta orgásmica por parte de los bárbaros 2.0 sino tan asquerosa como el silencio de los dirigentes de la MUD, sin embargo ya en este presente histórico resulta hasta comprensible que este tipo de actitudes forma parte del episteme ideológico de la oposición tomando en cuenta no solo la traición a la patria de tan detestable sector al pedir sanciones  económicas contra el país sino desde tempos  de la guerra federal cuando Nicomedes Zuloaga y Juan José Mendoza  (¿coincidencia?) solicitaron los buenos oficio de la Gran Bretaña contra el Movimiento Zamorano a cambio del esequibo Venezolano.

Ahora bien ¿cuál es el motivo del traslado de tropas vecinas al límite de nuestras fronteras? Los motivos para atentar contra la República Bolivariana de Venezuela para los Estados Unidos sobran, no olvidemos que Estados Unidos es el mayor consumidor mundo en petróleo y aunque Venezuela no sea el principal proveedor de este recurso de dicho país, es importante recordar de acuerdo a datos de Telesur (2017) que: se estima que CITGO posee y controla infraestructura en 19 estados estadounidenses, incluyendo tuberías, refinerías  en Louisiana, Illinois y Texas, que procesan 749 mil barriles al día, más de 6 mil gasolineras en 27 estados, sobre todo de la Costa Este. La refinería de CITGO en Louisiana es la sexta refinería en tamaño en Estados Unidos.
(https://www.telesurtv.net/opinion/Estados-Unidos-en-Venezuela-20170715-0017.html )

Lo cual posiblemente no solo afectaría el funcionamiento de refinerías diseñadas para trabajar únicamente con el crudo venezolano, la distribución de la gasolina, sino una inmediata variación de los precios de la gasolina y lubricantes para vehículos, sin embargo aunque es una razón para tomar en cuenta no creo que este sea el motivo de la gira de Rex Tillerson a Latinoamérica  así como las histéricas  declaraciones  del Senador Marco Rubio el cual hace un llamado abierto a la FANB a consumar un golpe militar contra el Gobierno Nacional desconociendo la nueva doctrina militar venezolana, en ese sentido aparece un nuevo fenómeno que posiblemente sea la verdadera causa de preocupación de la Casa Blanca o de sus verdaderos dueños, nada más y nada menos que  “El Petro” para los que conocen del tema de las Criptomonedas saben que su alcance no trata solo de una moneda de intercambio digital, por el contrario es una alternativa  a las mafias bancaria y a la moneda hegemónica (dólar)  de igual forma es importante destacar que si bien las criptomonedas respaldan su valor mediante la confianza, El Petro sustentara su valor mediante parte de las reservas petroleras, oro y diamantes, Venezolanas lo cual no solo estimulara la confianza en sus inversionista sino que proyectara un número significativo de transacciones el cual incrementara su cotización.

En ese orden de ideas es preciso destacar que el Petro no solo incrementara en valor de la moneda nacional, sino que abordara dos puntos muy importantes en el combate a la crisis económica venezolana como lo son: la neutralización de las sanciones económicas contra Venezuela ya que las transacciones no pasaran por ninguna entidad bancaria, así como la disminución del valor del Dólar ante la reducción de su demanda dando un duro golpe a la página desestabilizadora Dólar Today. De la manera como se plantea posiblemente no genere tal preocupación, pero si se agrega que a pocos días del anuncio de la criptomoneda venezolana tanto Wall Street y el Dow Jones sufrieron en las primeras semanas del mes de febrero perdidas históricas, el Secretario General de la OPEP propondrá en sus próxima reunión tomar en cuenta al Petro en sus transacciones comerciales, el acrecentamiento del interés no solo de inversionistas Rusos, Chinos  sino europeos y Brasileros,  pudiera ante una posible disminución de liquides del dólar, despertar el fantasma de la crisis financiera de 2008.

Lo cual da sentido a la estrategia de crear un ambiente de invasión militar contra la República Bolivariana de Venezuela con el fin de disminuir los índices de confianza en relación al Petro para que este no marque el impacto proyectado por expertos financieros. Por último, es necesario establecer de manera planificada y supervisada una educación antiimperialista y nacionalista en nuestras universidades a fin de preservar el bien más preciado que hemos conquistado después de 200 años.
marceldoubront@gmail.com

sábado, 30 de septiembre de 2017

El nuevo escenario para perpetrar la invasión imperial de Venezuela

 Por Carlos E. Lippo:

“Noriega - Panamá 1989”. 

Una de las primeras veces que escribimos sobre este tema fue en mayo del año 2013, pocas semanas después de la desaparición física del Comandante Chávez y de la victoria electoral del Presidente Maduro. En aquella ya lejana oportunidad presentábamos un análisis que con base en consideraciones económicas, políticas y geopolíticas intentaba demostrar que la invasión yanqui era un hecho casi fatal y que la decisión de invadirnos ya había sido tomada en El Pentágono, quedando sólo por determinarse, cuándo invadirían y de qué forma lo harían, temas asaz importantes para poder diseñar y desarrollar en forma conjunta, gobierno y pueblo revolucionario, los planes requeridos para contrarrestar la agresión. 



Tratando de aproximarnos al conocimiento de cómo habría de producirse la inexorable invasión escribimos otro artículo (1), publicado en marzo de 2.014, en el cual definíamos un conjunto de escenarios de invasión factibles, al tiempo que evaluábamos su factibilidad de ocurrencia en las circunstancias de aquellos días. Dichos escenarios, formulados con arreglo al análisis de algunas de las innumerables invasiones realizadas por el imperio desde la segunda mitad del siglo XX, los hemos identificado con los siguientes nombres:  “Guatemala 1954 – Cuba 1961”; “República Dominicana 1965”; “De aplicación del TIAR”; “De aplicación de Principios de Derecho Internacional y/o Doctrinas Militares de los Estados Unidos”; “Libia 2011 y Siria, desde el 2012”; y “De instauración de un gobierno contrarrevolucionario que solicitaría la intervención”.

En otro artículo posterior a éste realizamos una actualización de la factibilidad de ocurrencia de estos escenarios (2); así mismo en otro más reciente llegamos a formular un nuevo escenario que denominamos “El Falso Positivo Colombiano” (3), que por cierto ha alcanzado altos niveles de factibilidad a partir de unas declaraciones del embajador gringo en Colombia (4), Kevin Whitaker, según las cuales su gobierno contempla la posibilidad de una “aventura militar por parte de los venezolanos en contra de sus vecinos”, cuando lo que realmente viene ocurriendo desde hace algún tiempo, es que las provocaciones colombianas en la frontera han hecho sonar las alarmas de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en no pocas oportunidades.

Dos recientes declaraciones de un alto funcionario del gobierno de Trump de nombre William Brownfield,  a las cuales nos habremos de referir en detalle más adelante, nos han obligado a formular un octavo escenario que hemos dado en llamar “Noriega-Panamá, 1989”, desarrollado a partir del conocimiento de la extremadamente cruenta invasión gringa a ese hermano país, iniciada el 20 de diciembre de 1989.

Como muchos podrán recordar en esa misma fecha más de 26 mil soldados estadounidenses dotados con recursos de artillería pesada de última generación, las criminales municiones de uranio empobrecido entre ellos, invadieron por tierra y mar a Panamá con el propósito declarado de hacer preso al general Manuel Antonio Noriega quien era requerido por la justicia norteamericana por presuntos delitos de narcotráfico; y ello a pesar de las excelentes relaciones que éste tenía con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), desde sus tiempos de jefe de la inteligencia militar del régimen revolucionario del comandante Omar Torrijos Herrera, a quien sucedió a raíz del sospechoso “accidente” aéreo que le costase la vida.

Juzgar si Noriega era o no reo del delito de narcotráfico es algo que escapa del alcance de estas notas. Lo que sí está suficientemente probado es que sus relaciones con los Estados Unidos comenzaron a deteriorarse en 1984, cuando les ordenó el retiro del territorio panameño de la inefable“Escuela de las Américas”, en la que se formaban militares latinoamericanos, él mismo entre ellos, en el combate a la insurgencia de izquierda, tachada apriorísticamente de terrorista (5). Siendo necesario apuntar que dichas relaciones se hicieron insostenibles a partir del 15 de diciembre de 1989, cuando la Asamblea Legislativa otorgó poderes especiales a Noriega designándolo jefe del gabinete de guerra, mientras que declaraba a la República de Panamá en estado de guerra contra los Estados Unidos de América, que desde hacía largo tiempo le venía aplicando una salvaje guerra económica.

Un documento secreto de los Estados Unidos, filtrado años después gringos, confirma que el verdadero objetivo de esta ocupación militar que se mantuvo durante dos años, era intentar abolir los tratados Torrijos-Carter. "Nuestro objetivo es desestabilizar el país sin arriesgar nuestra presencia e influencia allí, y al mismo tiempo tener una base legítima para abrogar los Tratados Torrijos-Carter", dice el texto del Memorándum Secreto-Sensitivo del Consejo de Seguridad Nacional, del 8 de abril de 1986 (6).

El mismo ex asesor probó que además de mantener el control sobre el Canal, Estados Unidos perseguía el objetivo de alejar a Japón de la posibilidad de trabajar en la ampliación del mismo, algo que negociaba el gobierno del comandante Omar Torrijos y continuaba negociando Noriega, tal como lo confirmase él mismo en una entrevista concedida en 1993.

Entrando ahora en materia sobre los motivos que nos han inducido a formular este octavo escenario de invasión, es necesario decir que a William Brownfield, un conocido funcionario diplomático gringo altamente injerencista, a la sazón secretario adjunto de estado de EE UU para seguridad y lucha antinarcóticos, le ha dado por acusar a Venezuela de ser un narcoestado; siendo necesario apuntar que este funesto personajillo ha sido también asesor político del comandante en jefe del Comando Sur de Estados Unidos en Panamá en1989 y1990, justamente durante los años de la invasión; ha sido embajador en Venezuela y Colombia; y está actualmente nominado por Rex Tillerson para el cargo de subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, algo así como el vicecanciller gringo para Latinoamérica.

En efecto, el pasado 12 de septiembre Brownfield, durante una audiencia sobre Colombia en una comisión del senado gringo dedicada a supervisar los programas contra el narcotráfico que el gobierno estadounidense desarrolla en otros países, hizo la consideración de que su gobierno cree que no habrá una solución democrática para la crisis política y económica de Venezuela, mientras el narcotráfico siga penetrando por “completo” cada uno de los estamentos de poder del país, incluido el propio gobierno de Nicolás Maduro (7); para luego subir el tono en una conferencia de prensa telefónica celebrada el pasado día 22 (8), en la que declaró impúdicamente que Venezuela era un narcoestado, para luego desdecirse de manera vergonzante señalando que “sólo se acercaba a serlo”. Siendo el caso que Brownfield más que nadie debería saber que en 2016 la ONU declaró a Venezuela “territorio libre de cultivos ilícitos” (9), por séptimo año consecutivo, y que también nos ha hecho innumerables reconocimientos por nuestros éxitos en el combate al narcotráfico durante los últimos años.Toda una campaña de infundios que viniendo de quienes viene tiene que tener como propósito el intentar justificar una violenta agresión.

Y es que el imperio no nos perdona el hecho de que el Comandante Chávez ordenase el retiro de Venezuela de la Administración de Control de Drogas de EEUU (DEA) en el año 2005,  ya que la inefable agencia gringa estaba usando como máscara la lucha contra las drogas, tanto para apoyar al mismo narcotráfico como para hacer inteligencia en contra el gobierno; y mucho menos nos perdona el haberla puesto en evidencia como el mayor de los carteles de la droga a escala mundial.

En verdad asigno al escenario “Noriega-Panamá 1989” una baja probabilidad de ocurrencia en la Venezuela actual, ya que nuestro país dista mucho de satisfacer los 3 requisitos, que a decir de Noam Chomsky, busca Washington satisfacer para iniciar una aventura bélica de tal envergadura, esto es; que el país elegido como posible víctima tiene que estar prácticamente indefenso en términos militares, como ocurría con Panamá en 1989, con Afganistán en 2001, con Irak en 2003 y con Libia en 2011; que se pueda producir un consenso de la opinión mundial favorable a la guerra; y que se pueda presentar al país elegido para la invasión como un mal supremo que habría que parar o exterminar (10).

No obstante debo decir que no he formulado este escenario sólo con fines didácticos. Lo he hecho con el fundamental propósito de llamar la atención sobre un tipo de agresión que sí podría intentar el imperio una vez que lograse instaurar a nivel mundial la matriz mediática de que Venezuela es un narcoestado, que no es otra que un ataque puntual ejecutado con el propósito de secuestrar al Presidente Maduro, en ocasión de alguna de sus muy frecuentes actividades de calle, para someterlo ilegalmente a la justicia norteamericana y/o a la justicia penal internacional controlada por ellos. Tal ataque podría ser realizado directamente por un grupo de las fuerzas especiales del imperio o, preferentemente, por un grupo paramilitar local que hiciese el trabajo bajo su coordinación, tal como hicieron en noviembre de 1950 el secuestro del comandante Carlos Delgado Chalbaud, a la sazón presidente de la junta militar de gobierno, acción que devino después en un magnicidio.

En apoyo a esta hipótesis podemos señalar la terrible suerte corrida a manos de las fuerzas del imperio, por otros líderes revolucionaros de talla mundial, como Sadam Hussein (2006) y Mohamad Gadafi (2011), a causa de haber intentado sustituir al dólar como moneda de pago de las exportaciones petroleras de sus respectivos países, tal como lo ordenase hacer el camarada Maduro hace poco tiempo; así como la implícita amenaza de muerte proferida por Trump en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, al acusarlo irresponsablemente de ser un dictador en tan magno escenario (11).

Ya para finalizar estimo oportuno señalar que aquellos lectores que después de haber llegado hasta este párrafo consideren haber leído un artículo de política ficción, no deben perder de vista que poco tiempo después de su llegada a la Casa Blanca, la CIA propuso a Trump que ordenase una invasión de Venezuela “tipo Bahía de Cochinos”, tal como lo declarase en una entrevista a la televisión local de Washington, Steve Bannon, ex asesor del actual Consejo de Seguridad (12); siendo precisamente “Bahía de Cochinos”  (Cuba 1961) el primero de los escenarios de invasión que hemos formulado.
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Patria o muerte!
¡Venceremos!

(1)    http://www.luchadeclases.org.ve/inicio/colaboraciones/7727-que-hacer-para-contrarrestar-exitosamente-la-inexorable-invasion-imperial
(2)    http://www.redaccionpopular.com/articulo/la-invasion-imperial%3Fcomo-y-cuando-ocurriria-y-%3Fque-podemos-hacer-para-neutralizarla
(3)    http://celippor.blogspot.com/2016/07/800x600-normal-0-21-false-false-false.html
(4)    http://misionverdad.com/LA-GUERRA-EN-VENEZUELA/eeuu-no-se-va-a-quedar-de-brazos-cruzados-con-venezuela
(5)    https://es.wikipedia.org/wiki/Invasi%C3%B3n_estadounidense_de_Panam%C3%A1_de_1989
(6)    https://www.telesurtv.net/news/El-verdadero-objetivo-de-EE.UU.-para-invadir-a-Panama-20170411-0021.html
(7)    http://www.el-nacional.co m/noticias/mundo/cree-que-habra-solucion-para-venezuela-mientras-haya-narcotrafico_203270
(8)    http://www.talcualdigital.com/Nota/147996/william-brownfield-venezuela-se-acerca-a-ser-un-narcoestado
(9)    https://laradiodelsur.com.ve/2016/08/22/venezuela-es-el-unico-pais-que-mantiene-una-politica-de-incineracion-de-drogas/
(10)  https://mundo.sputniknews.com/firmas/201709201072511465-venezuela-eeuu-moneda-dolar/
(11)  http://www.panorama.com.ve/politicayeconomia/Maduro-tras-declaraciones-de-Trump-en-la-ONU-A-Venezuela-no-la-amenaza-nadie-20170919-0032.html
(12)  http://www.hispantv.com/noticias/venezuela/354248/eeuu-cia-trump-invasion-bahia-tension-moncada

celippor@gmail.com

sábado, 15 de julio de 2017

Chile La cobardía del general Humberto Oviedo

Por Dr. Tito Tricot
De súbito, hace mucho,  se extinguieron los dinosaurios, los pájaros dodo, y algunos guacamayos rojos, pero los militares cobardes nunca. Tú, general Humberto Oviedo, comandante en jefe del ejército de Chile eres uno ellos. Tratas de justificar las atrocidades cometidas durante la dictadura refiriéndose al contexto histórico y político de la época como una razón moral para asesinar con justa causa y razón. Eso es cobardía.


Seguramente, desde tu atalaya de blasones y medallas, poco te importa lo que pueda decirte y, menos aun lo que sienten los familiares de las víctimas de las violaciones a los derechos humanos que tú atribuyes a aquel etéreo contexto político. Pero te lo diré, porque hay que decir las cosas por su nombre,  lo cual tú no haces, en un país que desde que las cúpulas políticas negociaron con tu ejército, el olvido ha intentado devorar la memoria.

Primero. Nada, absolutamente nada excusa la violación, no sólo de los derechos humanos, sino que de un país entero por parte de la dictadura cívico-militar. La constante alusión al supuesto quiebre de la democracia, la vulneración del Estado de Derecho, o caos imperante durante el gobierno de la Unidad Popular no exclusivamente constituye una falacia, puesto que ha sido un discurso instalado y, además, una situación provocada por las fuerzas opositoras a Salvador a Allende. Sino, además, es un  argumento que no se sostiene por sí mismo, ya que si fuese cierto ¿Cómo explicas general Oviedo la sistemática represión de tus Fuerzas Armadas por 17 años? ¿Qué contexto histórico-político lo justifica si la “democracia” ya había sido restaurada?

Segundo. Clamas general que militares jóvenes, aquellos que cumplieron órdenes,  “comparten junto a sus familias un destino impensado, angustiante y muy doloroso”. Lo haces en búsqueda de lástima, perdón, acaso un indulto presidencial. ¿Dónde estuvo la misericordia de esos militares jóvenes hacia otros y otras jóvenes torturados, violadas, asesinados? ¿Por qué  acataron órdenes criminales, cuándo sí hubo otros militares valientes que se negaron a obedecerlas?

¿Dónde asomó su compasión al secuestrar, degollar, matar a prisioneros, introducirlos en sacos, a veces sólo adormecidos pero aún vivos y amarrarlos a rieles para lanzarlos al mar?

¿Cuándo se demostró su clemencia al hacer desaparecer a más de un millar de chilenos y chilenas para siempre? El único destino impensado, angustiante y muy doloroso fue para todos y cada uno de los detenidos desaparecidos, general. Por lo mismo, ninguno de los actualmente encarcelados merece estar libre, no sólo porque no se han arrepentido, ni han entregado información relevante para hacer justicia, sino porque es tanta la crueldad de sus acciones que su mera presencia en las calles es un atentado a la humanidad.

Tercero. Los militares y civiles presos son una minoría, el remanente de los represores está libre y jamás ha sido condenado por delito alguno. Tampoco eran todos jóvenes y nadie era inocente, general. Unos daban las órdenes, otros las cumplían y vastos sectores de la sociedad chilena experimentaban las consecuencias de dichas órdenes. El ministro de defensa, Juan Antonio Gómez,  ha indicado que era peligroso desobedecer órdenes en ese momento. Este es un manido argumento que ha sido reiterativo a través de los años de esta eterna transición en lo que respecta al tema de los derechos humanos. Aquí se da una triple cobardía: la cobardía de los que mandaron matar a gente inerme; la cobardía de los que ejecutaron las órdenes sin piedad y la cobardía de los medios de comunicación que ocultaron lo que sucedía o mintieron para encubrir la verdad.

Por arte y magia de un proceso de alquimia discursiva, las Fuerzas Armadas y la clase política dominante han posicionado el discurso de que –aparentemente– era tan peligroso para los militares oponerse a reprimir que era mejor torturar, violar o asesinar. ¿Nadie pensó o siquiera piensa ahora en lo peligroso y letal que era y fue para las víctimas?

Cuarto. También, desde el inicio del proceso transicional pactado se entronizó la idea de la justicia en la medida de lo posible que, al fin y al cabo no es justicia.  Simplemente es otra manera de decir impunidad; asimismo este discurso y práctica ha sido acompañado por otro igualmente deleznable que horada la memoria colectiva. Hay un campanario político el qué, general, sin duda en complicidad con los partidos políticos de la transición, has hecho tañer gozoso. Aquel carillón nos habla de olvidar el pasado y mirar al futuro, construyendo la  reconciliación nacional.

Es lo que dijiste con el corazón henchido de patriotismo en el juramento a la bandera al sostener que  “como sociedad, debemos ser capaces de legar a generaciones venideras un clima de paz, armonía y esperanza permanente, que nos permita aspirar a un futuro plenamente conciliado, conscientes de que somos parte de un mismo Chile". Oviedo, eso debería haberlo pensado tu  ejército el 11 de septiembre de 1973. Y no nos hagas a todos responsables como sociedad de los crímenes cometidos por ustedes y sus cómplices civiles. Nosotros no asesinamos ni hicimos desaparecer a nadie, lo hicieron los que hoy se encuentran en Punta Peuco y los que no han sido enjuiciados también. Culparnos a todos es deslindar responsabilidades. Es cobardía.

Quinto. Te equivocas cuando dices que somos parte de un mismo Chile, no lo somos. Lo desaparecidos todavía no aparecen, los torturados continúan sendo torturados cuarenta años después, los muertos siguen muertos, los exiliados siguen con sus vidas fracturadas, al igual que los presos políticos. Tú vives en otro Chile, el de la impunidad, el del milicogate, el de las jubilaciones millonarias de los violadores a los derechos humanos. No es el Chile de las pensiones miserables de un porcentaje mínimo de torturados y ex presos políticos incluidos en la Comisión Valech.

Sexto y último. Yo no quiero reconciliarme contigo general. Ni con ninguno de los asesinos, encarcelados o no. Jóvenes o ancianos que violaron a este país, a mi país, que no es el mismo que el tuyo. Porque nosotros no hemos hecho desaparecer a nadie y menos aún haremos desaparecer la dignidad y la memoria de los que cayeron victimas del sadismo de tus “jóvenes militares” o de los que tuvieron el coraje de combatir contra ustedes. Porque ellos sí que fueron valientes de verdad.

tricot18@gmail.com


viernes, 18 de noviembre de 2016

PPT Cabimas; impulsa Refundación de la ciudad.

Por Edwin Martínez.

Quienes nacimos en esta tierra desde mediados del siglo pasado, nos tocó vivir el auge de la industria petrolera que el escritor Jesús Prieto Soto definió con la duda razonada; "bendición o maldición".
Previo al inicio de la explotación petrolera nuestro pueblo semi rural se caracterizó por la siembra, la pesca y artesanía, era una población mezclada con gente proveniente de la región andina y falcón.


Posterior a la explosión del pozo los Barrosos, comenzó el movimiento demográfico, llego gente de varios rincones del planeta y este incremento de la población trajo consigo la mezcla cultural con impacto en las relaciones económicas, políticas y sociales, pero la "fiebre del oro negro" se tragó la cotidianidad del pueblo originario.

El precio de la fama de nuestra tierra pronto se hizo universal, de niños todos soñaban con trabajar en alguna filial de las antiguas Lagoven, Maraven y Pequiven, hoy agrupadas por la revolución en PDVSA.
Así se inició el desarrollo utópico de un pueblo dueño del recurso energético que alimentaba la lógica del sistema capitalista excluyendo a la mayoría del pueblo y su propia lógica fue configurando el ejército de reserva de mano de obra barata y desocupada que solo esperaban tener alguna oportunidad de ingresar ocasionalmente en alguna de las áreas de la industria petrolera.

Fue así como se estableció la cultura de la dependencia de la renta, se abandonó la producción primaria y se comenzó la construcción artesanal y sin planificación de la mayoría de las comunidades que actualmente existen en zonas que en otrora fueron inhóspitas porque eran humedales.
El incremento de la población, la dependencia de la renta, el abandono de las actividades productivas previas a la explotación del petróleo genero toda una desproporcionada distribución de bienes y servicios como el agua por tubería, red de aguas servidas, vialidad, aseo urbano, transporte hoy obsoletos porque su fundación estuvo pensada para una cantidad de habitantes que hace décadas hemos duplicado.
En este contexto se hace pertinente nuestra propuesta para Refundar la ciudad y construir a partir del ejercicio del Poder Constituyente "la ciudad que queremos con la ciudad que tenemos".

No es una simple consigna nuestra bandera; tiene rango Constitucional desde el preámbulo y tiene rango legal con las leyes del Poder Popular que nos dejó como tarea urgente y necesaria el Comandante Chávez.
Es bien importante caracterizar que la auténtica herencia de Chávez es la Constitución, el Plan de la Patria, el Estado Comunal y el Golpe de Timón. Si revisamos el contenido de lo antes mencionado nos da la luz para encaminar hacia el punto de no retorno con la Refundación del Espacio Local.

Por esta razón hemos formalizado ante el Concejo Municipal de Cabimas el Proyecto de Adecuación de la Ordenanza de CLPP cuyo tratamiento en cámara no ha recibido el carácter de prioridad legislativa que el momento histórico demanda; el Presidente Maduro tuvo que acudir al TSJ y al Poder Popular para la aprobación del Presupuesto Soberano 2017 y esta competencia está regulada por ley para el Sistema Nacional de Planificación Participativa Territorial que agrupa desde cada comunidad a las Consejeras y Consejeros que a su vez forman parte del CLPP, del CEPCPPP en la región que corresponde y a nivel nacional ante el Consejo Federal de Gobierno para Planificar, Ejecutar y Controlar el gasto público para enfrentar la guerra no convencional que debería estar dirigido hacia la ejecución de proyectos productivos que nos permitan dejar la dependencia de la renta petrolera, satisfacer nuestras necesidades existenciales al precio justo y construir el nuevo modelo político y económico inspirado en el constituyente que formuló el texto Constitucional que es el principal objetivo de los enemigos del pueblo para desmantelar las conquistas del pueblo.

En esta dinámica que nos supera en tiempo y espacio es importante tener claro el catastro social que lo integran todas las expresiones de la organización social de base; consejos comunales, CLAP, comités de tierra urbana, mesas técnicas de agua, comités de salud, misiones y grandes misiones que con el trabajo conjunto le darían la razón y la fuerza a la refundación del espacio local.
Secretario General PPT Cabimas.

@juanparao edwinmartinezespinoza@gmail.com


domingo, 23 de octubre de 2016

Colombia No más dilación

Por Alejandro Rivera Camero
 Radio Ciudadana

Esta semana es fundamental para superar la incertidumbre jurídica y política que emerge tras el resultado negativo del Plebiscito refrendatorio de los Acuerdos de paz, firmados entre el gobierno colombiano y la insurgencia de las FARC- EP. Sus efectos vienen siendo analizados ampliamente; sin duda el hecho ha sido descrito desde muchos ángulos que dejan ver la persistencia de viejas costumbres políticas profundamente arraigadas en la cultura y en la mentalidad de la nación; pero que a su vez, contrastan con la irrupción de una Colombia joven, poderosa y alineada con los 6 millones de víctimas que deja el conflicto armado y social. La posibilidad de un regreso a la guerra en Colombia no es una ficción, es un verdadero peligro. La Paz es un derecho ciudadano y es obligación del Estado prodigarla. No más dilación.



La refrendación vía Plebiscito de la decisión política más importante en la historia reciente del país, es el producto del pulso entre el gobierno colombiano y la dirigencia de las FARC-EP. El Secretariado prefería el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente y no el Plebiscito. Una jugada que resultó suicida, dada la impopularidad de ambos actores frente a la Opinión Pública nacional, e innecesaria, pues los 7.816.986 de votos obtenidos en la segunda vuelta de la Campaña Presidencial el 7 de junio de 2014 provenían, en gran medida, del apoyo al Proceso de Paz. No tanto así, a la figura del Presidente Juan Manuel Santos Calderón.
La Estrategia comunicativa del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, implementada durante el periodo 2002 -2010, construyó desde los medios masivos de comunicación y a través de una retórica emocional, un imaginario que convierte a las FARC-EP en el gran enemigo del país, en el demonio. El trabajo académico Ficciones del Poder del investigador de la Comunicación Política, Fabio López de la Roche, subraya la manera cómo ese discurso que él denomina antifariano o Pedagogía del odio hacia las FARC-EP, privilegia una sobreexposición de las víctimas de las FARC por encima de otras víctimas y a su vez ubica a la insurgencia como la principal victimaria sobre otros actores del conflicto armado. Por supuesto, a ello contribuyó también el accionar armado de esta guerrilla.

Además, se subestimó la fuerza electoral de sectores políticos de una derecha representada en la figura del Expresidente y hoy Senador Uribe Vélez, en un país que viene de un giro marcado hacia esa tendencia política.
La estrategia de la campaña opositora, centrada en la exacerbación del odio y no en el conocimiento de los Acuerdos establecidos en La Habana,  posteriormente jugó en contra de los ganadores. Sus demandas sobre el Acuerdo son percibidas como improvisadas en unos casos o inaceptables en otros. Más aun, la derecha decente del país también comparte esa percepción.
Esta circunstancia parece dar razón a la tesis de que lo que estaba en juego en el tablero político no era la legitimidad del Acuerdo, sino una tensión irresoluta entre el Ex Presidente Uribe Vélez y su heredero político, Juan Manuel Santos. Éste último, empeñado en causar una nueva derrota electoral a su oponente y, a su vez, el Senador Uribe preparando su regreso al poder en el 2018, de la mano del Ex Procurador General, Alejandro Ordoñez; el mismo funcionario que inhabilitó políticamente por 12 años a la Ex Senadora Piedad Córdoba, al Profesor Guillermo Raúl Asprilla, Secretario de Gobierno del Ex Alcalde Gustavo Petro y recientemente al mismo Petro. 12 años de inhabilidad son equivalentes a una cadena perpetua decía Guillermo Asprilla Coronado. La historia ha demostrado la perversidad de estas condenas, que responden a intereses del mismo grupo político que hoy pretende dilatar la decisión del fin de la guerra en Colombia.
La catarata de propuestas para desenredar la firma del Acuerdo es infinita, pero la exigencia de la gente en la calle requiere de una solución de corto plazo para iniciar la implementación de lo acordado lo más pronto posible. Aun cuando la insurgencia ha ratificado su vocación de paz y el cese bilateral al fuego ha sido extendido, la amenaza de un primer tiro es latente. 
 
Aquí no hay tiempo para complacer a todo el mundo, ni para argucias jurídicas. La prensa local registra cómo, luego de una semana de explicaciones sobre el tema del enfoque de género, la oposición (la uribista), no la oposición informada y seria, sigue remarcando la tal ideología de género con unos argumentos que además de sorpresa, generan pena. Resulta bochornoso  escuchar al Señor Fernando Londoño- cuadro uribista- defender, el pasado 10 de octubre en su programa de Radio para la empresa RCN, la necesidad de: “mandar a Humberto De La Calle a La Habana a hablar con esos bandidos y que corrijan esos  Acuerdos y los reduzcan a unas 26 páginas”. ¿Eso es serio?

La perspectiva de género concebida en el Acuerdo está relacionada con temas como el derecho a la igualdad o la violencia sexual ejercida contra niñas y mujeres inermes. En una de las jornadas pedagógicas sobre la paz, organizada por el Movimiento Poder Ciudadano en la localidad de Ciudad Bolívar en Bogotá, se escuchó el relato escalofriante de una líder local que narra la historia de algunas adolescentes y mujeres que jamás volvieron a pronunciar una palabra luego de violaciones sexuales brutales que, además de las heridas emocionales, les dejaron severas discapacidades físicas, como  consecuencia de reconstrucciones pélvicas motivadas por el ataque. El Auto 092 de la Corte Constitucional sobre violencia sexual en el conflicto armado colombiano, identifica 142 casos en el periodo 1990-2010, de los cuales 129 (93%) fueron perpetrados por grupos paramilitares. Las dimensiones de este tema deben mirarse a profundidad. El sufrimiento en Colombia ha sido enorme.

La oposición uribista propone modificaciones que resultan ser estructurales en el Acuerdo. Por ejemplo, renegociar puntos relacionados con la participación política de los desmovilizados, la conformación de una Justicia Especial de Paz y los temas de despojo de tierras. No existe la menor posibilidad de que la insurgencia de las FARC.EP se desmovilice y haga una dejación de armas para que su dirigencia se vaya a la cárcel y renuncié al ejercicio político democrático. No hay que olvidar que esta guerrilla no fue derrotada militarmente, aunque si seriamente debilitada tras la pérdida reciente de por lo menos tres de sus figuras emblemáticas.

El investigador colombiano Francisco Gutiérrez Sanín, sostiene que la participación política de la guerrilla desmovilizada no es un disparate de los Acuerdos; es uno de sus más grandes aciertos. En sus palabras, democratiza el poder y es una condición fundamental para una paz sostenible.

La idea de modificar los acuerdos en términos del despojo de tierras es delicada,  el origen de las FARC está ligado a la demanda de un Programa Agrario que sigue defendiendo desde 1964. Es tan complejo el tema del despojo de tierras en Colombia que el propio Presidente Juan Manuel Santos hizo recientemente un llamado a la Fiscalía General de la Nación, para que resuelva los crímenes contra líderes reclamantes de tierras, que se estiman en al menos 400 durante la última década. 400!!!!

Desmontar la Justicia Transicional, por un Tribunal dentro de la estructura de la Rama Judicial ordinaria y negar la intervención internacional en esos procesos, parece temerario. Sus contradictores han señalado que su interés en estos temas responde a expectativas personales y de su más cercano grupo político, al punto, inclusive, de pretender ocultar la verdad de los horrores de la guerra en Colombia.

En este marco de turbulencia, intentar desatar el nudo mediante la designación  de comisiones, mesas de trabajo, nombramientos de comités, Tribunales etc., etc., puede ser un desacierto. Casi todo lo que se encargué por esa vía en el país, termina en una gran decepción. A no ser que trate de trabajos académicos.
La revisión de aquello que sea renegociable puede liderarlo el propio Presidente Juan Manuel Santos, de frente al país con fecha de inicio y fecha de terminación.  La Gobernabilidad es un ejercicio de poder. ¡Hágalo Presidente!
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