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sábado, 11 de julio de 2020

Los chilenos acumulan rabia



Por Juan Pablo Cárdenas S.:
En el periodismo político está permitido especular sobre el futuro de las naciones y sus gobiernos, como también sobre las razones y consecuencias de sus convulsiones sociales. A esta altura del gobierno de Sebastián Piñera no es exagerado decir que éste le deberá siempre a la pandemia del coronavirus su continuidad en La Moneda después de aquella rebelión popular explosiva y multifacética iniciada en 18 de octubre del año pasado.


La epidemia del Covid 19 se hizo presente en marzo de este año cuando el estallido social iniciaba una segunda fase de protestas destinada a abatir no solo al Ejecutivo sino a todo el sistema institucional y económico chileno. A la fecha, ya estaban en entredicho la Constitución Política, el Poder Legislativo, la administración de la Justicia, como de prácticamente todas las instituciones del Estado. Además del desprestigio que afectaba a los partidos políticos, los tribunales de Justicia y al conjunto de las entidades previsionales, de la salud y educación.

De esta forma, y para evitar el consecuente desenlace, es que la clase política se obligó a convenir una solución que urgentemente pusiera a Chile en el camino de definir una nueva Carta Fundamental y aprobar un conjunto de leyes que acabaran con las agraviantes inequidades sociales. Que pusieran término, también, a la corrupción desembozada de los más altos “servidores” públicos, especialmente los parlamentarios, las autoridades municipales como de las altas jerarquías de la Defensa Nacional y policías.

Desde fuera de Chile costó asumir la descomposición política y económica del país y menos, todavía, entender que las movilizaciones se hicieran tan radicales en la que se suponía era una nación democrática y emergente. Recién ahora todos concluyen que lo que prevalecía en el país era un acentuado autoritarismo, un régimen ultra capitalista, la más escandalosa concentración de la riqueza y discriminaciones de toda índole. Esto es, un régimen tutelado por la misma Constitución de Pinochet y en el que se habían sacralizado las prácticas e impunidades de los grandes empresarios y de las FFAA, y en que el derecho a la educación, a la salud y el trabajo digno eran sistemáticamente conculcados.

 Acosada nuestra población con la irrupción del Coronavirus, es que en estos meses se han ido ejecutando drásticas medidas restrictivas que prácticamente tienen bajo un verdadero confinamiento domiciliario a más de la mitad de la población, además de estar bajo la amenaza de una serie de normas y decretos de un “Estado de Catástrofe”, que le da poder a las autoridades para detener, encarcelar y condenar con desmedidas sanciones pecuniarias y de privación de libertad a quienes infrinjan las medidas sanitarias que, hasta aquí, no logran avances sustantivos en la detención de la epidemia.

Contrariamente a lo que se predijo, hoy   se comprueba lo que advirtieron no pocos especialistas en cuanto a que las obligadas cuarentenas no serían la mejor solución para nuestro país y que el virus podría propagarse aun más por las condiciones de pobreza y hacinamiento en que vive parte importante de la población. Situación de atraso y miseria que el Ministro de Salud ni siquiera sospechaba cuando adoptó éstas y otras medidas en nombre del presidente de la República. Tal como lo reconociera poco tiempo después cuando las cifras de infectados y muertes se elevaron drásticamente justamente en las comunas y barrios más pobres de la Capital.

Tanto así que estamos entre las naciones del mundo con peor desempeño en la materia, además de provocar la masiva desocupación y la irrupción del hambre en cientos de miles de chilenos que de la noche a la mañana lo han perdido todo y están obligados a enfrentar uno de los inviernos más severos de nuestra historia. En la negativa del Estado, para colmo, de una ayuda digna y eficiente que justifique su encierro y pérdida de libertad.  Víctimas, todos, de un régimen mezquino y cicatero, que prefiere seguir destinando ingentes recursos a los militares y a las policías; en el temor, seguramente, que el estadillo social vuelva a reeditarse todavía con más fuerza después de estos meses de tanta ineptitud y falta de escrúpulos de los gobernantes.

 Millones de chilenos que se sienten especialmente atropellados por la forma en que las grandes empresas siguen pisoteando los derechos de los trabajadores con la complicidad de los poderes del Estado y de todas las “instituciones que ya no funcionan”, como se reconoce ampliamente. Salvo las contadas excepciones de aquellos jueces que han entrado en rebeldía con el llamado Estado de Derecho y que reaccionan contra la voracidad manifiesta de la banca, las grandes tiendas comerciales y de aquellos políticos cuya insensibilidad explica su denodada resistencia, incluso, a disminuir sus ingresos y escandalosos privilegios.

De esta forma es que hoy, si todavía algunos abogan por prolongar la vigencia de la Carta Fundamental, hasta la Presidenta del Senado, varios de sus colegas legisladores y algunos miembros del propio Tribunal Constitucional vienen desahuciando su legitimidad y normativas, propiciando que lo más rápidamente posible se lleve a cabo un plebiscito que promete, sí o sí, el reemplazo de la Constitución por un texto que sea definido mediante una asamblea popular ad hoc, en que se excluya la participación de los actuales legisladores como del Ejecutivo.

Salvo algunas cúpulas políticas de ultraderecha y de los otrora concertacionistas se atreven todavía a sugerir la postergación o modificación del itinerario institucional pospuesto unos meses por la Pandemia. En la idea, como coinciden, de que sea el actual Congreso o miembros de éste los que se ocupen de esta tarea, para lo cual se proponen darle aire al gobierno de Piñera, mayores atribuciones y armas a las policías y militares hoy desplegados por todo el territorio nacional a fin vigilar y “disuadir” al pueblo. Incluso en la Araucanía, donde los tambores de la insurgencia mapuche vuelven a retumbar con fuerza contra de los empresarios enseñoreados en sus ancestrales tierras.

Apenas cedan las restricciones que hoy pesan dramáticamente en los hogares de los más pobres y de la llamada clase media lo que vendrá no será solo una demanda por una nueva Constitución, sino por un conjunto igualmente explosivo de demandas que se propongan recuperar el empleo, exigir justas remuneraciones y pensiones, echando abajo a las AFP, el sistema de isapres, como esas entidades más emblemáticas que provocan el estado de malestar del país.

En estas últimas semanas, la fecha del natalicio de Salvador Allende ha ocasionado toda suerte de homenajes y reminiscencias a lo largo de Chile en muy diversas y valerosas expresiones.  A ello se suma la creciente rabia por la suerte de miles de chilenos que no debieron fallecer por efecto del Covid 19 y los rezagos del sistema sanitario chileno. Todo esto, sumado a la cada vez más deteriorada imagen de Piñera y de su decreciente séquito de empresarios y esbirros políticos, nos permite especular con mucho fundamento y optimismo que Chile vivirá momentos difíciles y complejos. Aunque inevitables se esperamos un futuro más justo.

Porque ya no se resiste tanta injusticia social e insolvencia política. Tampoco el dolor que hoy padecen tantas familias y deudos deseosos de cobrarle la cuenta a los abusos, a los dirigentes políticos, como a las corruptas cúpulas empresariales que los digitan. Acostumbrados en Chile a comprar las leyes, burlarse de los consumidores y vulnerar los Derechos Humanos de la población. Incluso en tiempos de pandemia.
juanpablo.cardenas.s@gmail.com

sábado, 20 de junio de 2020

Crisis ecológica y depredación neoliberal



 Por Homar Garcés:

La crisis ecológica que envuelve al mundo -aunada a la aparición y extensión de la pandemia del Covid 19, sin distinción de clases, religión o nacionalidad- niéguese o no, tiene su origen en la acción depredadora del sistema capitalista, ahora en su versión neoliberal globalizada. Siendo así, la solución a la misma no puede limitarse a la implementación de reformas que solo buscan atender y minimizar el impacto negativo de las coyunturas que se vayan presentando, sin ahondar demasiado en sus causas, lo que sirve para mantener en un segundo plano todo lo relativo a la preservación de la naturaleza y, junto con esto, la necesidad de llevar a cabo una transformación estructural del modelo de civilización creado y sostenido por la lógica capitalista.



Bien lo confirma Michael Lowy al señalar que «el cambio climático empezó con la Revolución Industrial del siglo XVIII, pero fue después de 1945, con la globalización neoliberal, cuando tuvo lugar un salto cualitativo. En otros términos, es la civilización industrial capitalista moderna quien es responsable de la acumulación de CO2 en la atmósfera y, con ello, del calentamiento global». Una cuestión que comenzó a generar interés durante la década de los sesenta del siglo pero que no preocupó mucho hasta no conocerse la gravedad del deterioro incesante de la capa de ozono que protege a nuestro planeta, desde el ámbito científico hasta extenderse a la población en general.

El aumento no controlado de dióxido de carbono, el cual afecta altamente la química atmosférica, la alteración del ciclo hidrológico, la amenaza de destrucción que pende sobre la biodiversidad, la degradación de la fisiología de los suelos, los brotes de plagas y de enfermedades, la desaparición continua de grandes extensiones selváticas y boscosas, la extinción progresiva de especies animales y la urbanización incesante (creando todo tipo de problemas de infraestructura y de servicios) requieren soluciones prontas y radicales.

Las condiciones actuales que vive la humanidad y, junto con ella, toda otra forma de existencia sobre la Tierra está creando lo que algunos especialistas llaman el mundo connatural de la naturaleza. En referencia a este hecho, Erlie Ellis expresa que «desde un punto de vista filosófico, la naturaleza es ahora naturaleza humana; no hay naturaleza salvaje ya, sólo ecosistemas en diferentes estadios de interacción con los seres humanos que difieren así en su grado de naturalidad y humanidad».

La comprobación y comprensión de esta realidad cotidiana debiera constituir motivo más que suficiente para tomar cartas en este asunto, independientemente de lo hagan o dejen de hacer gobiernos y empresas, abocados como están, en su gran mayoría, en la promoción y sostenibilidad de los intereses del mercado capitalista. La depredación neoliberal capitalista tendrá que ser atajada, sin más dilación ni excusas, en función de la preservación de la vida en general de nuestro planeta, lo cual implica la búsqueda y construcción de una civilización de nuevo tipo, ajustada al interés colectivo y no únicamente a los intereses mezquinos de una minoría dominante.

mandingarebelde@gmail.com

sábado, 28 de marzo de 2020

Las estadísticas, la pandemia y los humanos aterrorizados


Por Norma Ferreyra: 
Antes de comenzar, les quiero decir que estoy cumpliendo con la cuarentena dispuesta en mi país, con motivo del Covid 19, aunque no estoy de acuerdo con que se haya inculcado a través del miedo. Ayer, desde mi balcón, escuché a una niña pequeña, que decía a su mamá: ¿Qué pasa con eso que tiene una corona pero no se ve y que mata a los abuelos? Eso hizo que me pusiera a analizar las opiniones, que  muchas veces son opuestas, de científicos serios, que  chequeo previamente. 


Y termino pensando, que más peligroso que este virus, es el terror que se impone a todos los habitantes del mundo. Porque aparte de bajarnos las defensas por el shock emotivo que nos produce, se manifiesta como un sálvese quien pueda, con hechos tremendos, como sacar a empellones de un supermercado a un pobre niño que tose, aunque se cubra la boca o con cientos de  uniformados armados, en la calle, dispuestos a detener a quienes salen de su casa, no importa si  en busca de una farmacia. Todos desconfían de todos y hay falta de solidaridad con la gente mayor que queda sola, obligada a manejarse con ciertas tecnologías que desconoce.

Entonces, hay cosas que no puedo entender, a pesar de que tengo muy claros los temas políticos internacionales. Y no me voy a referir a si el virus fue implantado o no ni por quienes, porque sobre eso sí que no tengo dudas. Sino que me asombró   escuchar a los periodistas de mi país, que solían tener claridad en sus análisis, manifestando errores conceptuales, derivados de sus ideas políticas partidarias, queriendo justificar lo injustificable. Por eso, recurrí a datos estadísticos que son irrefutables, por ser matemáticos. Invito a cualquiera de Ud. a consultarlos en Google, donde lo primero que quise saber fue sobre las fuentes de la información y lo segundo, sobre los datos que ellos nos dan. 

Y quedé sorprendida cuando pude apreciar que de los más de 50 medios informativos que manejaban las noticias en el mundo, hace 25 años, quedaban solo 4, o sea, Reuter, DTA, Associated Press y Frank Press, que eligen aquellos datos que les interesa publicar e ignorando otros importantes, pero que no existirán  para el mundo si ellos los ignoran. Hasta usan las mismas palabras y los distribuyen masivamente a los demás medios en todos los países, que deben seguir sus noticias tal cual, para poder subsistir, como son Clarín o La Nación en la Argentina y todos hegemónicos y dependientes de estos. Si ellos dicen que Maduro es un tirano, todos lo llamarán así. Si hablan de Cuba, ya sabemos lo que dirán. Si quieren callar un hecho, lo desaparecen del mapa, por ejemplo: “ desde diciembre de 1919 hasta la fecha, hubo más de 100 temblores en Puerto Rico” o como sucedió el martes “un terremoto de magnitud 7.5 grados en la escala de Richter en Rusia” . Y esos hechos no existen para el mundo y  eso es lo que llamamos manipulación, con fines desconocidos…bueno , no tanto.

Pero es fácil investigar, siempre hay un YouTube confiable que nos da el dato, cuya certeza se puede verificar en Google. Como lo del Doctor Salvador Gutiérrez Rodríguez de Mondelo https://www.youtube.com/watch?v=Qr7J6ktKjuw

Me entusiasmé viendo las estadísticas totales de 2019 y así pude saber que, por hambre murieron el año pasado, en el mundo 8500 por día (3.467.500) Por tuberculosis 1.500.000 de personas, por la gripe común murieron 650.000, por malaria, 1.200.000.  Que 4 países africanos reportaron nuevos casos de poliomielitis vinculados con la vacuna oral, mientras las cifras muestran que ahora más niños, quedan paralizados por los virus que se originan en las vacunas. Siete países africanos tuvieron brotes similares y se han reportado casos en Asia. En Afganistán y Pakistán, donde la polio sigue siendo endémica, se identificaron casos vinculados con las vacunas. El virus vivo en la vacuna oral de polio puede mutar a una forma capaz de provocar nuevos brotes. (Y yo conozco, que para la OMS, esta vacuna es más barata que la inyectable, la que se pone en los países del primer mundo y no produce esos efectos) Todos los casos de polio actuales derivados de la vacuna han sido provocados por el virus Tipo 2 contenido en la vacuna y que en el ambiente fue eliminado hace años. (Informa Infobae). ¿Qué me dicen?. Ah….me olvidaba, que la OMS está en manos de la Industria Farmacéutica, que hace negocios muy rentables y al parecer los africanos, no les interesan demasiado, porque no pueden pagar las vacunas. 

A continuación, averigüé que 770.000 personas murieron por HIV, el año pasado, según el informe Actualización mundial sobre sida 2019 que ONUSIDA acaba de presentar en Eshowe, Sudáfrica.16 jul. 2019. Y según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 37 millones de personas viven con el VIH en todo el mundo; de ellas, poco más de la mitad, 19,5 millones, tienen acceso a la terapia antirretrovírica. Por otra parte, supe que por tercer año consecutivo, más de 100 millones de personas sufrían la forma más grave de hambre, según datos relativos a 2018. Además, otros 143 millones de personas en el mundo estaban a un paso de ese destino. El clima y los desastres naturales condujeron a 29 millones de personas a esta situación. En América Latina, 4,2 millones de personas no tienen qué comer. El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, los países que forman el llamado corredor seco, albergan 1,6 millones. Pero vamos a mi país:: muertos por accidentes de tránsito 18 por día en 2019 (o sea, 6.560) Por gripe común en la Argentina en 2019, hubo 33.000 muertes entre gripe común y neumonía,  Cifras de la Organización Panamericana de la Salud indican que en lo que va del año en América hubo 2,7 millones de casos de Dengue. Y en Argentina, en 2018, hubo 5.3 homicidios cada 100 mil habitantes.

CONCLUSIONES:  analizando los muertos por la actual “Pandemia” que yo llamo “del miedo”, pude apreciar que en el mundo suman, hasta hoy, 25.000 muertos y 550.000 infectados, mientras que en Argentina, muertos 15 y 690 infectados. Con pronóstico de que mueran muchos más por otras enfermedades crónicas o prevenibles, por no querer ni acercarse a los hospitales por temor al contagio o porque no lo reciben o hay carencia de atención médica, insumos, respiradores, camas. 

Además, debido al desempleo provocado por la cuarentena obligatoria, de los trabajadores que trabajaban en negro, provocará  sin dudas, más crímenes en ocasión de robos, con aumento  del narcotráfico, la drogadicción, etc., contando con la tremenda crisis que se avecina, y que llevará a comercios,  a grandes y  medianas empresas a su mínima expresión y al cierre, con aumentos de los suicidios, que ya Unicef advierte de que es la segunda causa de muerte en adolescentes argentinos y reclama políticas públicas de prevención. Tal es el país neoliberal y en ruinas, que le dejó Macri al actual presidente, quien como abogado dedicado a lo penal, no entiende, al parecer, las vueltas de la política y ataca a los corruptos por varios frentes y no dé a uno por vez, pretendiendo hacer de todo, convocando a muchos, hablando con gobernadores,  pero decidiendo en última instancia, como si  los ministros no fueran aptos para que Ud. no se ocupe del tema de la salud, que tampoco le corresponde. Todo lo contrario, a Putin, quien manifestó: “Yo tengo mi equipo de salud y haré lo que me digan ellos, porque yo no soy médico.” Y entonces, me pregunto: ¿No será peor el remedio, que la enfermedad? ¿Es bueno que los generosos médicos cubanos se concentren en Bs As y la Capital, sin ocuparse del resto del país? ¿Está bien que se hayan repatriado, a 900 argentinos pudientes que volvían de Panamá y que ayer a 2056 argentinos, rebeldes y cholulos, que acomodaron en 19 hoteles importantes de la Capital, que fueron transformados en alojamientos para realizar cuarentenas de primera clase, a costa de todos los argentinos? La verdad, es que me parece demasiado.

 En Córdoba, los hospitales no reciben nada del gobierno local ni del nacional y estamos carentes de todo. Mientras tanto, en el mundo hay muchos países que no hacen una cuarentena obligatoria sino por acuerdo social o educando para la salud y no están equivocados, Canadá, Suecia, Noruega, Corea del Norte, Rusia, China, Bélgica, Suiza, Islandia, EEUU, Brasil, Méjico, Nicaragua, Chile, Alemania y otros. Y no se trata de que yo no desee realizar la cuarentena impuesta a como dé lugar, sino que existen peligros, de prolongarse demasiado dentro de una crisis económica terminal, si es que Ud quiere, como dice, salvar vidas, evitando las muertes que se producirán muy pronto, debido a nuestro estado económico y a una asistencia insuficiente y desigual en las provincias argentinas durante la cuarentena. Le aviso, que no soy opositora a su gobierno y acataré todo lo que se decida, pero no me callaré frente a los errores que hacen vulnerable a su gobierno, aunque hoy todos lo aplaudan. Ojalá me equivoque, Sr presidente. Si eso ocurre, perdóneme, la impotencia suele provocar confusiones.

normaef10@hotmail.com