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viernes, 27 de noviembre de 2020

El medio y sus consecuencias

Por Carolina Vásquez Araya: 

Cuando se alcanza el límite de tolerancia, cualquier cosa puede suceder.

Guatemala es un país en plena destrucción: sus instituciones, cooptadas por las mafias; su infraestructura, abandonada con fines de privatización; su patrimonio natural, entregado a la agroindustria, la minería y las hidroeléctricas sin respeto por las consultas a las poblaciones afectadas; sus niñas, niños y adolescentes condenados a una vida de hambre y privaciones; sus fronteras, administradas por el narcotráfico; y sus instancias jurídicas, políticas y empresariales, hundidas en la corrupción más abyecta. Pocos países han caído tan profundo en tan breve tiempo. 

Cuando por fin la tolerancia ciudadana terminó por colapsar impulsando a los guatemaltecos a salir a las calles para manifestar su repudio por las aberraciones cometidas por sus representantes en el Congreso -orquestadas estas por el presidente y su círculo inmediato- todo el aparato represivo se puso en marcha para aplastar este primer intento de ejercicio ciudadano. Premunidos de toda clase de recursos para dejar bien clara su intención de llegar hasta las últimas consecuencias, la policía y los agentes antimotines no tuvieron el menor reparo en agredir a manifestantes pacíficos con una violencia excesiva y totalmente injustificada. 

Tal como ha sucedido en otros países, el gobierno guatemalteco utilizó las estratagemas ya conocidas de infiltrar a sus miembros de fuerzas de seguridad para cometer actos de vandalismo y adjudicárselos a los manifestantes. Aun cuando es innegable la posibilidad de que algunos grupos se excedieran en su manera de actuar, resulta más que obvio que hechos mayores –como la quema del edificio del Congreso- ya habían sido planificados desde los despachos oficiales. Todo esto acompañado del coro obediente de algunos adeptos, quienes comenzaron de inmediato a condenar en redes sociales la vandalización del patrimonio como si la destrucción de un edificio tuviera mayor relevancia que la de su institucionalidad y la vida de sus habitantes. 

El presidente de Guatemala ya había enfrentado un proceso por ejecución extrajudicial. Se salvó por voluntad de un sistema judicial corrupto, así como se han salvado de condenas otros actores políticos y empresariales capaces de financiar generosamente su impunidad. Sin embargo, su débil naturaleza y su deuda con sus financistas en la cúpula empresarial, lo inducen a actuar como un pequeño dictador, sin reparo alguno en violar el marco constitucional con el único objetivo de disfrutar de un poder que no le corresponde, ya que el pueblo le ha manifestado su rechazo de manera explícita. 

Este presidente sufre de un miedo patológico. No hay otra explicación a su conducta irracional. Es tal su incapacidad que ha evitado toda forma de diálogo y consenso, continuando de manera descarada una ruta de decisiones erráticas y el aprovechamiento de su poder para enriquecerse personalmente y permitir a su círculo más cercano utilizar al Estado como una caja de caudales a su disposición. Ante esta realidad, era lógico que la ciudadanía actuara para exigir el veto a un presupuesto de la Nación orientado hacia la quiebra económica y moral. Esa exigencia fue respondida con un despliegue de violencia policíaca pocas veces vista en los centros urbanos.

Ahora le toca a la ciudadanía poner las cosas en su lugar y recuperar los espacios perdidos durante muchos años de pasividad y tolerancia. Los señalamientos de algunos interesados en deslegitimar las protestas no deben detener el flujo de la historia, porque esa puerta recién abierta no debe cerrarse hasta recuperar la democracia perdida. 

Solo el miedo de perder provoca acciones tan desesperadas. 

elquintopatio@gmail.com

viernes, 1 de noviembre de 2019

La nueva polarización política suramericana: Chavismo vs Neoliberalismo



Por Oscar Bravo:
La altísima conmoción social interna, que están radicalmente focalizadas de manera muy particular, tanto en Chile, como en Ecuador,  presentan una serie de lecturas políticas o interpretaciones de esas realidades sociales, que presentas algunos rasgos comunes, que pasa por los intentos gubernamentales de querer seguir profundizando en la aplicación de políticas publicas basadas en la clásica cartilla económica que guía doctrinariamente a la derecha suramericana: el neo liberalismo, como el mecanismo ideológico del capitalismo, para resaltar el protagonismo del desarrollo económico de las elites,  la disminución del papel del Estado en la economía, en donde las grandes mayorías se convierten, en una fabrica masiva de pobreza generalizada…


La reacción socio- política de estos pueblos suramericanos, ha sido el grito rebelde de la población que rechaza de manera contundente, el terrible y temible recetario del brazo financiero del neoliberalismo: El Fondo Monetario Internacional, como el ente macabro, que exige de manera inmediata la liberación de precios de los servicios públicos y la congelación de los sueldos y salarios, acompañados de una brutal privatización de la educación y la salud.

¿Cuáles han sido la repuesta de esta derecha suramericana ante las generalizadas y gigantescas rebeliones de las masas ante las despiadadas medidas económicas anti populares? …represión y vulneración de los derechos humanos: muertos, heridos y detenidos…aplicación de los estados de emergencia y los toques de queda…y políticamente está derecha que esta  viviendo momentos difíciles, y que casualmente forman parte del devaluado “Cartelito de Lima”, han considerado perversamente estratégico culpar al chavismo venezolano como el único responsable de las protestas de calle, en las que incluyen la temeraria acusación de que Venezuela está financiando todas actividades y acciones de calle de las personas que realizan protestas anti gubernamentales y anti paquetes neoliberales…

Tremenda irresponsabilidad de la derecha suramericana, al no reconocer sus propios errores, ocultando su ineficacia gubernamental, al satanizar al chavismo, como propaganda política, para manipular consciencias y convencer al mundo de que ellos son los buenos y viven preñados de buenas intenciones…y la izquierda suramericana, son los malos de la película, que no los dejan gobernar…
Politólogo.
bravisimo929@gmail.com

viernes, 9 de noviembre de 2018

Izquierdas de todo el Mundo Uníos


Por Carlos Pérez Morales:
El sociólogo portugués  Boaventura de Sousa Santos escribió un profundo ensayo sobre la necesidad de que todas las izquierdas del mundo se unan.  El propósito de esta unión es para crear un frente común contra el capitalismo y el neoliberalismo devorador.  El ensayo se enfoca en países como Portugal, España, Colombia, Brasil y México.  Las izquierdas deben actuar en un mundo donde el objetivo debe ser construir un sistema globalmente alternativo al capitalismo, al colonialismo y al patriarcado.


Boaventura De Sousa Santos respalda la idea de que "solo las izquierdas pueden salvar a la humanidad de los efectos más destructivos y del inmenso sufrimiento humano derivados de una catástrofe social y ambiental que no parece estar lejos." 

Define la Izquierda como "el conjunto de teorías y prácticas transformadoras que, a lo largo de los últimos ciento cincuenta años, han resistido a la expansión del capitalismo y al tipo de relaciones económicas, sociales, políticas y culturales que genera, y que surgieron con la convicción de que puede existir un futuro pos-capitalista, una sociedad alternativa, más justa por estar la democracia al borde del caos. La democracia. Orientada a la satisfacción de las necesidades reales de los pueblos, y más libre, por estar centrada en la realización de las condiciones del efectivo ejercicio de la libertad.

En este ensayo Boaventura de Santos analiza el papel de las izquierdas en el conocimiento de otras izquierdas en diferentes países.  Señala que éstas no están dispuestas a aprender de la experiencia de las izquierdas en otros países.

También Boaventura Sousa de Santos nos argumenta que  "el mundo que creó el neoliberalismo,  en 1989 con la caída del Muro de Berlín terminó con la primera fase de la crisis financiera (2008-2011) y todavía no se ha definido el nuevo mundo que le tomará el relevo. Considera que a partir de 1989, el neoliberalismo encontró el clima político adecuado para imponer el principio del mercado, contraponiendo su lógica a la lógica del principio del Estado, hasta entonces protegido." El resultado constituyó el fin de cualquier sistema social, económico y político liderado por el Estado.

El capitalismo neoliberal después de 1989, ha mostrado su fase racista, sexista y patriarcal.
En cuanto al mercado nos dice que "la globalización neoliberal, la desregulación, la privatización, los tratados de libre comercio, el papel inflacionario del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, se fueron desarrollando paulatinamente para erosionar el principio del Estado, tanto retirándolo de la regulación social como convirtiendo ésta en otra forma de regulación mercantil. Recomienda que  las diferentes fuerzas de izquierda deban continuar afirmando su diversidad y analizando la sociedad con una visión de medio y largo plazo. 

El objetivo es construir un sistema globalmente alternativo al capitalismo, al colonialismo, a la defensa de la dignidad humana y de la dignidad de la naturaleza. La izquierdas a través de la radicalización de la democracia neoliberal, deben buscar una democracia de alta intensidad y necesariamente participativa y pos-liberal

Analista Geopolítico
carlosperezmorales@hotmail.com