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viernes, 11 de septiembre de 2020

Agüita de toronjil



Por Carolina Vásquez Araya: 
Para calmar la ansiedad, buenos son los pactos.

En días recientes, uno de los temas candentes ha sido la supuesta apertura de diálogo entre el gobierno salvadoreño y los pandilleros, grupos criminales temidos por la sociedad centroamericana dado su poder y la extrema crueldad de sus actos. Imágenes de jóvenes tatuados y semi desnudos en filas perfectas o hacinados en jaulas, recorren las redes sociales y los medios de comunicación para poner ante la mirada colectiva a una de las grandes amenazas contra la paz social. Incapaz de comprender la dimensión del problema y mucho menos de digerir las causas de su origen, la ciudadanía cierra filas para condenar y exigir medidas extremas tendentes a “acabar con la peste”.



Numerosos han sido los estudios e investigaciones dirigidos a entender por qué esos niños, adolescentes y jóvenes adultos ingresan a las pandillas. Aun cuando resulta obvio que se trata de un cuadro de abandono, pobreza e incapacidad del sistema para satisfacer las necesidades más urgentes de las nuevas generaciones, quienes observan el fenómeno desde la distancia suelen ser más proclives a condenar que a buscar los orígenes de este drama humano. Sin embargo, basta echar una mirada al escenario en el cual se desarrolla esta patología social para comprender cuánta responsabilidad recae en la sociedad por su actitud permisiva hacia la corrupción campante de sus autoridades y de quienes manejan los entresijos del poder económico.

Carentes de oportunidades de educación y, por lo tanto, de la posibilidad de ganarse de la vida de manera digna, estos niños y jóvenes son fácilmente reclutados por grupos criminales –algunos de los cuales son incluso coordinados por elementos de la policía y el ejército- con la promesa no solo de ganarse el sustento sino también de tener la protección del grupo. En los países que conforman el corredor de la droga, las pandillas controlan barrios enteros en donde se concentran el menudeo y el sicariato, actividades administradas por organizaciones vinculadas a personajes clave en esferas más elevadas y, por lo tanto, intocables.

Al analizar la dimensión y el alcance del problema planteado por este fenómeno de las pandillas, una primera consideración es cómo un gobierno podría alcanzar un acuerdo de paz sin ir al origen mismo, reparando de manera contundente todos los vacíos y los abandonos cuyas consecuencias han generado una división tan profunda como letal en las sociedades centroamericanas. Porque no se trata de calmar el cáncer con agüita de toronjil, sino de iniciar un proceso amplio de reparación profunda de las heridas causadas a estas sociedades marcadas por la miseria sobre grandes segmentos de su población y, sobre todo, con un enfoque de integración -por parte de las instituciones de Estado- hacia las nuevas generaciones.

Con el propósito de iniciar un proceso de sanación de la sociedad, es imperativo comprender que las pandillas no nacieron por generación espontánea, sino son producto de la corrupción imperante en el sistema político y económico impuesto por otras clicas interesadas: un empresariado irresponsable, un sistema de justicia inoperante, una asamblea legislativa aliada con quienes sangran a sus países y gobernantes incapaces de comprender los alcances de su responsabilidad con el futuro de su nación. Ante este enorme desafío, cualquier pacto ha de ir al fondo del problema con una perspectiva de largo plazo y el compromiso de hacer los cambios necesarios para que nunca más un niño tenga que asesinar para comer.

Las pandillas no nacieron por generación espontánea. Son producto del sistema.

elquintopatio@gmail.com

miércoles, 27 de mayo de 2020

Terroristas y narcotraficantes son ellos



Por Tony López R.:
Hay un viejo dicho que dice que cuando no se tiene la razón “no hay mejor defensa que el ataque”. Eso mismo aplicó el Departamento de Estado, que el mismo día 12 de mayo, que el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, hiciera pública su demoledora denuncia por el grave ataque terrorista a nuestra embajada en Washington, Pompeo lejos de brindar una información sobre el hecho y lamentar este acto violento, la respuesta vengativa fue dar a conocer que había colocado a Cuba y a Venezuela en la lista de países que no cooperan en la lucha antiterrorista, así de cínico, miserables e inescrupuloso, es el Gobierno del señor Donald Trump.


Imposible esconder, que el ataque  del cubano Alexander  Alazo Baró el pasado 30 de abril a la embajada de Cuba en Washington no fuera una acción terrorista, los testigos la propia policía local  que detuvo al atacante en el mismo escenario de su acción terrorista  y  las declaraciones de Alazo, quien declaró  que lo hizo por odio, que la seguridad cubana lo perseguía, que sus intenciones eran las de matar, para dicho acto compró  un fusil de asalto AKM 47 y realizó 32 disparos contra la sede cubana que en ese momento estaba ocupada por diez funcionarios diplomáticos.

En su denuncia el ministro Rodríguez Parrilla, fue desmenuzando toda la trama y destruyó toda la leyenda que le fabricaron al terrorista Alazo. Alexander Alazo Baró, se fue del país en el 2003 y nunca tuvo ninguna acción que lo señalara como un enemigo del gobierno y la Revolución, se convirtió a una religión cristiana y contrajo matrimonio con una ciudadana mexicana y se marchó legalmente del país, y fue a residir en México y en  estos  17 años que vivió entre México y Estados Unidos, viajó a Cuba en ocho ocasiones, sin molestar y sin ser molestado por las autoridades cubanas, en el 2010 se radicó en Estados Unidos y su última visita a Cuba fue en el año 2015.

De repente aparece escenificando el acto terrorista el 30 de abril en horas de la madrugada contra la embajada cubana, pero previamente, se había presentado en un hospital donde refirió temores y un supuesto cuadro de delirio de persecución por grupos criminales cubanos que no existen, al parecer sus cuentos y declaraciones a los médicos que le atendían diagnosticaron que tenía problemas mentales. Todo este “drama - comedia” se produce luego de que Alazo perdiera un pequeño negocio, y se encontraba en precaria situación económica, que le obligó a vivir, según su esposa, en el auto porque no tenían recursos para rentar una vivienda.  ¿Y entonces de dónde sacó el dinero para comprar armas? 

O sea, Alazo Baró fue construyéndose una leyenda que permitiera luego de realizar su acto terrorista contra la embajada, usarlo para su defensa en el juicio que tendrá que enfrentar, eso le permitirá actuar y tratar de lograr inmunidad. Los Servicios Especiales estadounidenses son expertos en fabricar leyendas para no salir comprometidos de sus macabras e ilegales acciones. Hoy se sabe que la destrucción de las Torres Gemelas fue provocada por una implosión, así lo denunció el New York Time en fecha reciente, una investigación del cuerpo de bomberos de la ciudad de New York precisaba que no fueron impactos de los aviones contra las Torres Gemelas como se había publicitado. Quien o quienes, colocaron esa enorme cantidad de explosivos que hizo colapsar a semejante edificio y cual el objetivo que perseguían, aún está por aclarar.

Casos hay muchísimos, pero el más famoso fue el que la CIA fabricó cuando el asesinato de John F Kennedy, para culpar a Cuba, el chivo expiatorio fue Lee Harvey Oswald, al que lo prepararon como procubano, defensor de Castro, hicieron de todo, incluido una riña de Oswald con el conocido contrarrevolucionario Carlos J Bringuier, Celso Hernández y Miguel Cruz, todos con reconocidos lazos con la CIA y el FBI en aquella época. Y para darle credibilidad de su posición procastrista, enviaron a Oswald a México a solicitar una visa en el consulado cubano para visitar a Cuba, una leyenda completa y así culpar del asesinato de Kennedy a Fidel y a Cuba. (1)

Estados Unidos dirigió, organizó, financió y armó a los mercenarios derrotados en Playa Girón, (Operación Pluto) y la también derrotada Operación Magosta. Organizó y apoyó 634 fallidos atentados contra el presidente cubano Fidel Castro. Ha mantenido bajo su influencia, control y apoyo a numerosas organizaciones terroristas con sede en Miami y New Jersey, entre ella Alfa 66, el MRR, DRE, FULN, Comandos L, Omega 7, Comandos Mambises y el MIRR, este último dirigido por Orlando Bosch, financiado por la mafia del juego organizado de Chicago, como el mismo confesó. (1)

Bosch junto a Luis Posada Carriles fueron los autores intelectuales y suministraron el explosivo para volar en pedazos al avión de cubana de aviación con 73 pasajeros y tripulantes a bordo, luego de despegar de Barbados. Un criminal atentado cuyos autores intelectuales Bosch y Posada Carriles, fueron protegidos por el gobierno de Estados Unidos pese a que Venezuela los pidiera en extradición.  

Toda una buena obra teatral, que se refuerza con el grave y peligroso show  que escenificó el atacante frente a la embajada, primero con una bandera cubana con  letreros ofensivos y luego con un ataque violento con un fusil de asalto AK M 47, ametrallando el edificio de la sede diplomática cubana, si bien tuvo tiempo de huir no lo hizo,  se abrazó a una bandera estadounidense y comenzó a proferir ofensas con escandalosos gritos, hizo una buena espera lo que dio tiempo a que llegara la policía local, a la cual se entregó dócilmente.
Resulta sospechoso que desde el primer momento que el individuo llegara frente a la embajada y comenzara a proferir gritos y ofensas a la bandera cubana un lugar supremamente protegido por el Servicio Secreto y estos no actuaran de inmediato, sino mucho después de concluida sus acciones terroristas y criminales, fue que la policía se hizo presente.

Y más sospechoso aún, las relaciones del terrorista Alazo con el pastor Frank López del centro religioso Doral Jesús Worship Center, acérrimo enemigo de la Revolución Cubana y cercano como el senador Marco Rubio y el congresista Mario Díaz Balar, de conocida trayectorias y acciones anticubanas y anti venezolanas, desde sus cargos en el Congreso de los Estados Unidos, con fuertes nexos con la mafia cubano-americana.
Todo debidamente bien planeado, con esa acción creaban un escenario que lógicamente traería la justa reclamación de Cuba y la condena de nuestro país a esa acción terroristas, pero ellos ignoraron nuestro reproche, era una forma de distraer a la opinión pública, porque 72 horas después, el 3 de mayo, se producía el desembarco de mercenarios por la Guaira, Venezuela. Ningún paso que ellos dan en nuestra región con Venezuela o con Cuba, es un hecho aislado de su actual política agresiva contra estas dos Naciones.

La respuesta fue incluir a Cuba y Venezuela en la lista de países que no cooperan con la lucha antiterrorista, que Cuba no responde al pedido de extradición que Colombia, solicitó de los diez (10) miembros de la delegación del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que se encuentran en Cuba.

Lo que Estados Unidos y Colombia no dicen, es que esos miembros del ELN, forman parte de la delegación que se encontraba en Ecuador en la Mesa de Dialogo de Paz, y que el gobierno de Ecuador, no quiso continuar siendo sede de dichos diálogos, fue por pedido del Gobierno de Colombia y el ELN al gobierno de Cuba ser la sede para dar continuidad al proceso de dialogo.

Cuba con su vocación de paz y de apoyo al hermano pueblo colombiano, aceptó la propuesta, en plena consulta y acuerdo con el gobierno de Noruega, que era el otro país garante y sobre esa base y establecidos los protocolos correspondientes, la delegación del ELN viajó a La Habana, a la espera de que el gobierno de Iván Duque designara a sus representantes, lo que nunca han hecho. 

El protocolo firmado por las partes, incluido los gobiernos garantes y la Cruz Roja, estableció que, en caso de ruptura de los diálogos el gobierno de Colombia tenía que dar plena garantía del regreso de estos diez delegados a la zona de donde fueron recogidos, las FF.MM tendrían que replegarse de la zona y esperar 72 horas, hasta que los delegados llegaran a la zona e incorporarse a su Frente de donde salieron. Cuando el gobierno de Colombia hace unos meses atrás solicitó la extradición de los miembros de la delegación del ELN, Cuba le respondió, que solo se atendría al protocolo firmado por todas las partes, respuesta cubana que fue ratificada por el gobierno de Noruega.

Por tanto, es totalmente inaceptable y cínico usar ese argumento para que los Estados Unidos incluya a Cuba, en la lista de país que no cooperan en la lucha antiterrorista, la realidad es otra, es Estados Unidos el que apoya las acciones terroristas, sus acciones en Cuba provocaron 3,478 muertos y 2099 heridos incapacitados, sin contar los grandes daños en lo económico, incluido el Bloqueo Económico y ahora con sanciones adicionales, incluyendo impedir la compra de medicamentos y equipos para combatir el Covid-19, lo cual califica como un hecho de genocidio.

Y tan grave como lo arriba expuesto lo es también la campaña que directamente Mike Pompeo realiza contra los médicos cubanos y las brigadas que en este momento de la horrorosa pandemia de Covid -19 prestan su servicio humanitario salvado vidas. Otra forma de EE: UU hacer y contribuir al terrorismo.

Ni que decir de su apoyo a Juan Guaidó, estrechamente vinculado al Cártel de los Rastrojos, tal intimidad y compromiso del autoproclamado, con estos narcos, que fueron los que le brindaron la seguridad para trasladarlo y cruzarlo clandestinamente por la frontera venezolana colombiana a encontrarse con el presidente de Colombia Iván Duque. Y que decir del gobierno colombiano responsable de que hoy sea Colombia el mayor productor de cocaína, y el de mayor extensión de sembrados con un poco más de 220 mil hectáreas de matas de coca.

El grado de comprometimiento de altos dirigentes del gobierno colombiano con el narcotráfico, sí debía de preocupar el gobierno de Donald Trump, pero sin embargo este gobierno neogranadino es su principal aliado contra Venezuela, por eso sus grandes errores al aliarse al narcotráfico.  No es secreto que la DEA se alió al cártel de Cali, para liquidar al cártel de Medellín, no porque Pablo Escobar, fuera un importante narcotraficante, sino porque era un peligro para los carteles estadounidense porque estaba manejando la idea de ocupar el mercado interno.

Escobar fue el que le comercializó al coronel Oliver North decenas de toneladas de cocaína para financiar a los contras en Nicaragua, acción de la cual fue cómplice Elliot Abrams, por la que ambos cumplieron sanciones en Estados Unidos. Abrams es actualmente el asesor de Juan Guaidó. 

El ex presidente y actual senador Álvaro Uribe está cuestionado por sus vínculos con el Cartel de Medellín, pero actualmente hay una denuncia de Richard Maock, investigador de la CTI perteneciente a la Fiscalía colombina que dice poseer pruebas que vinculan a Uribe con el chapo Guzmán por introducir 10 toneladas de cocaína en Estados Unidos, que salía  por el aeropuerto el Dorado,  cuando el ahora procesado por narcotráfico, Fernando Sanclemente, nombrado por Uribe, era el Director de Aeronáutica Civil, y máxima autoridad sobre las instalaciones aeroportuarias de Colombia en el 2008. La droga era trasladada por la agencia Air Cargo Line. Maock, tuvo que huir de Colombia porque estaba amenazado de muerte.

Señores Trump y Pompeo no pretendan culpar al inocente y apoyar al culpable, Cuba  ha mantenido por 60 años vocación de paz, el hecho más palpable lo representa el apoyo que dio al gobierno colombiano cuando en el 2012 aceptó ser la sede de las conversaciones de paz del gobierno colombiano con las insurgentes FARC-EP,  diálogos que duró cinco años y concluyó con los Acuerdos de La Habana, firmados  el 24 de noviembre del año 2016 por el presidente de Colombia Juan Manuel Santos Calderón y Rodrigo Londoño Comandante Jefe de las FARC-EP.

Y cual ha sido la respuesta del  gobierno de Iván Duque Márquez,  incumplir los Acuerdos de La Habana,  atacar a la Justicia Especial de Paz, (JEP) y no implementar lo firmado, especialmente el tema de la tierra, el de cultivos ilícitos, y,  más grave aún, ejecutar con el ejército paralelo, los narco paramilitares, con la complicidad de sectores de las FF.MM,   de  hacer una  sistemática  selección  de líderes y lideresas sociales, defensores de derechos humanos y excombatientes desmovilizados en las regiones para su eliminación física,  esa política   ha llevado a la muerte a más de 1000 de estos líderes comunales y cerca de 250 asesinatos de ex combatientes de las FARC-EP, incluyendo a 38 familiares.

Le recuerdo, señor Duque, que mientras usted se subordina a las órdenes del senador Álvaro Uribe, cuyo odio al chavismo, a la insurgencia colombiana y jurado enemigo de la paz es conocida, por tanto, su obediencia a Washington para atacar a Cuba, usando el tema de la extradición de los delegados del ELN, argumento insostenible de cumplir, porque sentaría un precedente que invalidaría cualquier acuerdo que a futuro pueda proponerse y viola el derecho internacional.

Cuba con mucha disposición aceptó la propuesta de brindar 1000 becas para que jóvenes colombianos estudien medicina y aquí están, esta isla caribeña se dedica a salvar vidas y no a matar, señor Duque, lo que, lamentablemente, no hace usted, ni su gobierno con su pueblo, como lo demuestra su postura frente a la Pandemia del Covid-19. 
Si tomamos en cuenta estos breves elementos puedo sin cortapisa decir, no señores, los terroristas y narcotraficantes son ellos.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

(1)          Fuente consultada. El Asesinato de Kennedy y la Inculpación a Cuba. Autor. Fabian Escalante Font. Editora Política.  Habana 2016utor. Fabian Escalante Font. Editora Política.  Habana 2016
jorgarcia726@gmail.com

viernes, 11 de mayo de 2018

En Nicaragua no habrá ninguna Maidán


Por Ernesto Wong Maestre: 
La comunidad internacional al conocer la información escrita y en imágenes sobre Nicaragua ofrecida entre el 17 y el 22 de abril recién pasado, le debió asaltar muchas dudas y preocupaciones por lo que estaba conociendo. A la parte que lee, ve y escucha las mega corporaciones transnacionales de noticias le asaltan las clásicas ideas opuestas a las revoluciones sociales, mientras que a la otra parte, atenta a los medios de comunicación alternativos, ajenos a los fake news de las primeras y partidarios de la información veraz y verídica acerca de lo que sucede y de lo que se esconde o enmascara, le vienen a la mente lo ocurrido en abril de 2002 o en los primeros seis meses del 2017 en Venezuela, o incluso lo que le ocurrió en 2014 al presidente ucraniano Víctor Yanukovich cuando desde la violencia generada en una sola plaza de la capital, la Maidán, se armó todo un golpe de Estado llevado a cabo con la puntualidad de un otrora reloj suizo por una ínfima población pero infiltrada de grupos criminales, nazistas algunos de ellos, que usando estrategias de comandos asesinos, sometieron la voluntad de todos los poderes del Estado a los intereses de los sectores más guerreristas de EEUU.


En Nicaragua, después de la semana de sucesos violentos en Managua y otras ciudades del país, iniciados por grupúsculos de encapuchados para alentar protestas de la población minoritaria de oposición pero violenta, los saqueos vandálicos y crímenes, evidentemente dirigidos desde el exterior para afectar la imagen del gobierno sandinista y sus políticas, el Presidente Daniel Ortega anunció la decisión de anular la Resolución mediante la cual se aprobaban reformas al sistema de pensiones de seguridad social, llamó al diálogo nacional para extraer otras posibles medidas y convocó a forma una Comisión de la Verdad que esclarezca los asesinatos ocurridos.

Los grupúsculos violentos continúan con asaltos y robos contra pequeños e indefensos negocios. Es la característica de los mercenarios que buscan crear atmósferas de desestabilización para apoyar la matriz mediática imperial del Estado Fallido al igual que hicieron en Ucrania o Libia pero a diferencia de esos escenarios donde a  las fuerzas imperialistas se les permitió ingenuamente que esas crearan condiciones y actuaran impúnemente, en Nicaragua como ocurrió en Venezuela, cada día más esas estructuras políticas fascistas se irán aislando y reduciendo sus bases ante una mayoría popular que siempre apoyará el proceso revolucionario sandinista que por desarrollarse en un país sin suficientes recursos para acelerar las transformaciones, su gobierno ha debido desarrollar geoestratégicas con un ritmo sostenible y con mucha flexibilidad ante los históricos adversarios criollos.

Resulta interesante recordar en qué consistieron las reformas a los aportes a la seguridad social, donde la carga significativa fue al sector privado, así como en qué contexto social y político se anunciaron, los significados y sentidos de las acciones de violencia llevadas a cabo  y las principales muestras de apoyo realizadas por la Central de Trabajadores de Nicaragua, y otras instituciones, el mismo día 16 de abril, también cuando se conmemoraba un aniversario más de la declaración del carácter socialista de la Revolución Cubana (16 de abril de 1961) y la salida por puerto nicaraguense, con la aprobación del entonces dictador Anastasio Somoza, de las embarcaciones de mercenarios dirigidos por la contrarrevolución exiliada en Miami que invadieron Cuba por Playa Girón en ese año,  mientras que en lo interno coincidió con el mayor control del voraz incendio  -algo también preocupante que se está repitiendo en países víctimas de la política exterior de EEUU-   de la mayor reserva de la biosfera nicaragüense. Para leer esa información compilada puede accederse al blog http://felicidadvirtuosa.blogspot.com

Resulta sintomático que las iniciales protestas inducidas por un grupo violento ocasionaron la primera muerte de un joven y a partir de este innegable hecho se desencadenaron, el día 17 de abril, otros hechos violentos, y ya para el 19 de abril, coincidiendo precisamente también con la elección del nuevo Presidente cubano Miguel Díaz-Canel, las campañas mediáticas imperiales exageraron los acontecimientos de Nicaragua, impulsaron más las protestas violentas y provocaron más muertes para lograr que toda la opinión pública mundial volcara sus ojos sobre los hechos sangrientos en la patria de Sandino y quedará menos relevante el ascenso de una nueva generación de revolucionarios a dirigir los destinos de Cuba, un miembro como Nicaragua de la ALBA-TCP. Ante la situación interna, Ortega optó por no viajar a Cuba para reunirse con Diaz-Canel, Maduro y Evo Morales, algo que debió satisfacer a los organizadores de las operaciones encubiertas contra la revolución sandinista. Pudiera parecer un relacionamiento “traído por los pelos” pero en los últimos años las operaciones encubiertas dirigidas desde EE.UU para contrarrestar el avance de los procesos revolucionarios se vienen realizando intensamente en esas tres dimensiones ya reconocidas ampliamente por los analistas internacionales: primera, la violenta donde actúan los mercenarios encapuchados o los sicarios y cuando hay fácil opción intervencionista los marines yanquis; segunda, la financiera dirigida desde las entidades capitalistas de préstamos, inversiones, especulación, ahorro y calificación de riesgos; y tercera, la mediática en la que se mueven canales de TV, grupos de producción filmica, operadoras de redes globales, emisoras de radio, entre otras instituciones. No es casual para nada que el actual Secretario de Estado de EE.UU y exjefe de la CIA, Mike Pompeo,  sea ante todo un empresario con grandes inversiones, incluidas las que realiza en la producción de films dirigidos a manipular las mentes de la juventud “antiautoritaria” a nivel global y a escamotear las verdades y las tendencias históricas de la humanidad ansiosa por la paz y el cuidado de la naturaleza. 

Las sospechas sobre la acción del actual gobierno estadounidense en estos hechos de Nicaragua, influido por los grupos contrarrevolucionarios y financistas en Centroamérica, nucleados en la Florida, y que están actuando intensamente en el campo de la semiótica y el ciberespacio, en función de sus objetivos desestabilizadores, son sospechas bien justificadas si se tiene en cuenta lo que antes ocurrió en Venezuela, Ucrania, Libia, Siria, Irak o Afganistán, para orientar el análisis estratégico y las medidas que deben  tomar los gobiernos del ALBA-TCP con anticipación a fechas relevantes para cada proceso y para la aplicación de las políticas y anuncios de proyectos también relevantes. Nunca debe olvidarse, mientras exista el imperialismo, en un mundo globalizado que lo que ocurre en Nicaragua o en torno a ella, afecta, desde varias perspectivas, tanto a Venezuela como a Cuba, Bolivia, El Salvador, entre otros países donde hay fuerzas emancipadoras enfrascadas en consolidar sus independencias. Incluso, en Rusia y China que han desarrollado junto a esos gobiernos populares proyectos que apuntan a la consolidación de las independencias, algo a lo que se han opuesto siempre los gobiernos de turno de la Casa Blanca. 

Las intenciones de los autores intelectuales y garantes logísticos de las operaciones violentas en las ocho ciudades nicaragüenses están enmarcadas en la desestabilización del sistema político sandinista, en elevar el nivel del bloqueo con que EEUU trata de chantajear a Ortega, en la batalla de símbolos que los grupos ultraconservadores ejecutan contra todo aquello que cause significado a favor de las transformaciones sociales, en la guerra comercial que el gobierno de Donald Trump emprende contra China, en la estrategia de contención tridimensional contra Rusia y en la política exterior anti venezolana del gobierno de EEUU dirigida a socavar las bases de sustento económico y comercial de Caracas toda vez que Nicaragua es un proveedor seguro de alimentos en el esquema de trueque establecido entre ambos gobiernos o en el que se va formando en torno al criptoactivo Petro.

Después de casi treinta años de haber cesado la violencia armada en Nicaragua, y de los últimos tres lustros del gobierno sandinista de Ortega, este actor central del Sujeto Histórico emancipador nicaragüense posee un amplio arsenal de opciones, algunas de las cuales ya apreciamos desde el pasado domingo 22 cuando el Presidente nicaragüense anunció la casación de la “polémica” Resolución y abrió un proceso de diálogo social que conducirá seguramente a un consenso respecto a la política y normas de pensiones y el fortalecimiento del INSS, encargado de la aplicación de esa política social. De lo que se trata es de estudiar integralmente las políticas públicas en sus tiempos y sus espacios, sus contextos, sus obstáculos, sus historias, los actores tanto internos como externos que toman parte, así como los procesos en que están inmersas. En este caso, en el proceso de apoyo creciente al sandinismo que hace menos de dos años logró una votación superior al 70% en las elecciones presidenciales.

Lo acontecido en Nicaragua, tanto por lo llevado a cabo por la población violenta como por las nobles medidas propuestas por el Gobierno sandinista y derogadas después, y por el tratamiento político dado por el Presidente Daniel Ortega a la sociedad, en la coyuntura actual, convencido de que la amplia seguridad social alcanzada por la sociedad en revolución no se reduce a la pensión de vejez, hace pensar que en Nicaragua no habrá ninguna Maidán, y si EE.UU se atreve a invadir sí habrá otro Girón.

Podrán seguir los intentos desestabilizadores imperiales, y seguramente seguirán mientras el imperialismo no implosione, pero la Revolución Sandinista saldrá una vez más vencedora, en alianza estrecha con los gobiernos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP), con Rusia, China, Irán y otros decididos por la cooperación y el intercambio de beneficio mutuo.   

wongmaestre@gmail.com