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domingo, 10 de noviembre de 2019

Crecen las denuncias contra Turquía por la utilización de armas químicas en Rojava

Por Leandro Albani:


La invasión militar turca contra los pueblos de Rojava deja en evidencia los “métodos” de las fuerzas ocupantes para expulsar a las poblaciones originarias.

Desde el inicio de la invasión de Turquía al Kurdistán sirio (Rojava) el pasado 9 de octubre, se multiplicaron las denuncias contra las tropas turcas y sus aliados mercenarios -agrupados en al menos 29 organizaciones armadas irregulares-, por la utilización de armas químicas contra la población.


La primera señal de alerta la dio el 17 de octubre el doctor Faris Hemos, que se desempeña en el hospital público de la ciudad Haseke. El médico denunció que “a pesar de que no podemos establecer exactamente qué arma ha causado estas quemaduras, podemos decir que el Estado turco ha utilizado armas químicas”. A partir de ese momento, las autoridades de la Administración Autónoma del Norte y el Este de Sira (AANES) efectuaron varias denuncias al respecto.

El viernes pasado, se conoció el Informe sobre el uso de armas químicas por las Fuerzas Armadas turcas en el norte de Siria, realizado por el médico sueco-iraní Abbas Mansouran, que trabaja como voluntario en el hospital de Haseke. Masouran es egresado de la carrera de Epidemiología en la Universidad Shiraz y director de investigación en el instituto PEAS, en Suecia, desde 2013.

En la investigación, el médico explicó que en Haseke conoció “a muchos pacientes con quemaduras graves, que consideraría anormales en función de mis experiencias como fundador y como responsable del comité de control de infecciones adquiridas en el universitario de Shiraz, en el sur de Irán”. Para Masouran, los heridos que atendió tenían quemaduras que no eran típicas, por lo cual le resultó “evidente” que eran “manifestaciones específicas del uso de armas químicas”.

El especialista aseguró que “el fósforo blanco y otros químicos desconocidos, como las municiones explosivas de metal inerte denso (DIME), se usaron en octubre en Rojava”. Masouran puntualizó que alrededor de 30 víctimas civiles, incluidos niños, “fueron ingresadas en el hospital principal de Haseke con estas quemaduras severas e inusuales, y lesiones por humo en sus caras, oídos y otras áreas”.

“Las municiones de fósforo blanco pueden adherirse a la ropa y penetrar profundamente en la piel –detalló el médico-, causando quemaduras severas y a menudo fatales en los huesos. Continúan quemándose incluso cuando se les priva de oxígeno atmosférico y lo hacen hasta que se agota completamente el material de fósforo. Este producto químico puede causar daños al corazón, hígado y riñones, y la inhalación de humo de fósforo blanco puede causar problemas respiratorios fatales”.

En el informe, Masouran presentó una serie de características que observó en las víctimas. Entre ellas, se destacaron que las lesiones “eran de apariencia negra, profundas, de tamaño variable y consistían en múltiples puntos”, además de que las víctimas fueron “cubiertas por un humo frío”. A esto se suma que los fragmentos de las bombas que se adhirieron a la piel de los afectados “causaron manchas que parecían gotas”. También se constató que  “algunos de los heridos tenían problemas respiratorios”, debido al humo “con la apariencia de polvo de carbón”. Entre los heridos, al menos seis “tenían quemaduras oculares muy graves” y todas las víctimas “que padecían un tipo de neurotoxicidad se manifestaron en los nervios periféricos y tenían una sensación sensible irritable y dolorosa cuando tocaba incluso la piel no quemada”. Las últimas características relevadas por Masouran mostraron que la mayoría de los heridos “exhibieron síntomas similares a los obtenidos de las minas terrestres, pero no se observó evidencia de metralla en las heridas”.

Al explicar el tipo de armamento utilizado, el médico señaló que las fuerzas turcas pudieron usar “otro tipo diferente de bombas químicas, similares a las bombas explosivas de metal inerte denso (DIME)”, conformadas por una “aleación de tungsteno consisten en micro metralla de 1 o 2 milímetros de metales pesados como cobalto, polvo de tungsteno y níquel en microfibras. Las características de las lesiones por DIME son muy similares a las municiones de fósforo blanco y a menudo son fatales”.

Por último, Masouran especificó que “debido a la gravedad y las situaciones que amenazan la vida de los heridos y la escasez de atención médica en Rojava, tuvimos que transferir a la mayoría de los heridos a hospitales en el Kurdistán iraquí. Estos pacientes deben ser seguidos por cualquier efecto cancerígeno y otras complicaciones”.

El domingo pasado, Ilham Ahmed, copresidenta comité ejecutivo del Consejo Democrático Sirio (MSD), que integra la AANES, demandó a Estados Unidos que inicie una investigación sobre el uso de armas prohibidas por parte de Turquía. Ahmed también pidió a Washington que revise la venta de armamento a Ankara y preste atención sobre la utilización de armas vendidas por la Casa Blanca.

A finales de octubre, The Times publicó un artículo de la periodista Lucy Fisher, que se refiere a las preocupaciones por las ventas de productos bélicos con fósforo blanco por parte de Gran Bretaña a Turquía. Fisher recordó que los ministros británicos en las últimas dos décadas emitieron más de 70 licencias de exportación hacia Turquía para productos militares que pueden contener fósforo blanco.

“Los kurdos, que han sufrido heridas graves, han presentado pruebas convincentes de quemaduras de fósforo blanco en el noreste de Siria la semana pasada –escribió la periodista-. The Times vio de primera mano las quemaduras de Mohammed Hamid, de 13 años, un kurdo-sirio que, según testigos, fue quemado durante el ataque de un avión turco a la medianoche del 16 de octubre”.

El diario The Guardian publicó las declaraciones de Hamish de Bretton Gordon, ex comandante del regimiento químico, biológico, radiológico y nuclear de Gran Bretaña, que vio las fotos de los heridos por los bombardeos turcos en Rojava. El ex militar aseguró: “El culpable más probable es el fósforo blanco. Es un arma horrible y se ha usado repetidamente durante la guerra civil siria; desafortunadamente su uso se ha normalizado cada vez más”.

Quien también llamó la atención sobre la posible utilización de armamento prohibido en el norte y el este de Siria fue el diputado británico Jamie Stone, que declaró que las ventas de su país de productos de fósforo para uso militar a Turquía eran “profundamente preocupantes”. “Está claro que el gobierno tiene preguntas que responder. Si agitamos los dedos hacia otras naciones, tenemos que ser muy limpios”, aseveró el legislador.

El 21 de octubre, la revista Newsweek publicó una serie de imágenes tomadas por la fotógrafa danesa Thea Pedersen, que muestra a los heridos por los ataques turcos. En el artículo, se recordó que el fósforo blanco “no es técnicamente ilegal, ya que se usa ampliamente para bengalas o cortinas de humo, pero el Protocolo III de la Convención sobre la Prohibición del Uso de Ciertas Armas Convencionales restringe su uso en áreas muy pobladas por civiles. Sin embargo, muchos países, incluido Estados Unidos, han seguido haciéndolo”.

Hasta el momento, el gobierno turco rechazó las denuncias en su contra. Pero esta no es la primera vez que Turquía es acusada de utilizar armas prohibidas. A principios de 2018, cuando Ankara lanzó la operación militar contra el cantón kurdo de Afrin, también en el norte de Siria, las autoridades regionales denunciaron que la aviación lanzaba bombas químicas. En noviembre de 2018, el representante del Ejecutivo sirio en la ONU, Bashar Jaafari, denunció que “a través de organizaciones terroristas, Turquía ha usado armas químicas en Alepo”. “Los terroristas no podrían haber usado armas químicas si aquellos que los controlan no dieran luz verde a este intento. Sabemos quién les dio armas químicas. Es decir, principalmente los turcos”, aseveró el representante diplomático.

Mientras tanto, las fuerzas militares de Ankara y sus mercenarios aliados continúan con los bombardeos sobre ciudades y aldeas del norte y el este de Siria. Aunque el gobierno de Recep Tayyip Erdogan firmó acuerdos de alto el fuego mediados por Estados Unidos y Rusia, nunca los respetó. A su vez, mantiene su política de avanzar sobre el territorio pese a que el “acuerdo de Sochi”, rubricado con Moscú, establecía las zonas en que las fuerzas turcas se quedarían.

Desde que comenzó la invasión de Turquía a Rojava, más de 200 civiles fueron asesinados y miles resultaron heridos. Los ataques continuos y el terror desplegado por las milicias islamistas socias de Ankara, generaron el desplazamiento forzado de al menos 300 pobladores.

leandroalbani@gmail.com

miércoles, 23 de octubre de 2019

Kurdos denuncian que fuerzas turcas utilizan armas químicas en Rojava

Por Leandro Albani:

Se multiplican las denuncias contra el gobierno turco por utilizar armas prohibidas en la invasión contra el Kurdistán sirio, que ya le costó la vida a más de 200 civiles.

El 17 de octubre pasado, el doctor Faris Hemo, que trabaja en el hospital público de la ciudad Haseke, en el norte de Siria, denunció que las fuerzas militares turcas que invaden el Kurdistán sirio (Rojava) utilizaron armas prohibidas contra la población civil. La denuncia del médico fue realizada nueve días después de que el presidente Recep Tayyip Erdogan –con el beneplácito de Estados Unidos y Rusia- desatara la operación “Primavera de Paz” contra el territorio gobernando por la Administración Autónoma del Norte y el Este de Siria (AANES). Miles de soldados turcos, junto a la aviación de combate y tanques de guerra –respaldados por otros tantos miles de mercenarios del Frente Al Nusra (Al Qaeda en Siria), el Ejército Libre Sirio (ELS) y los resabios del Estados Islámico (ISIS)-, cruzaron la frontera y comenzaron un matanza sistemática de civiles, incluidos niños y niñas.


En declaraciones a la agencia de noticias ANHA, Faris Hemo confirmó que en el hospital de Haseke trataron a decenas de civiles con “quemaduras de un tipo diferente”. “A pesar de que no podemos establecer exactamente qué arma ha causado estas quemaduras, podemos decir que el Estado turco ha utilizado armas químicas”, agregó el médico.

Luego de esta declaración, Aldar Xelil, miembro del Consejo Ejecutivo del Movimiento de la Sociedad Democrática (TEV-DEM), afirmó que en la ciudad de Serekaniye –ahora ocupada por las fuerzas turcas y sus mercenarios aliados- se usaron “armas prohibidas que contienen fósforo blanco y napalm”.

La propia agencia de noticias del Estado sirio, SANA, denunció que “se registraron varios casos de civiles que sufrieron quemaduras graves, que probablemente podrían ser a consecuencia de sustancias químicas en un bombardeo turco en la ciudad de Ras Ain (Serekaniye) al noroeste de la provincia de Haseke”. La agencia agregó que es posible que las heridas de los pobladores “sean resultantes de un bombardeo en el que el régimen turco empleó bombas con sustancias químicas aún no conocidas”.

Dos días después de las denuncias del doctor Hemo, la agencia AHNA publicó un video en el que se puede ver a varios heridos por los bombardeos turcos en Serekaniye. Las imágenes, según la agencia de noticias, muestran “a civiles con heridas aparentemente causadas por fósforo blanco, lo que demuestra el uso de armas no convencionales por parte del ejército turco”.

El domingo pasado, desde el Consejo Democrático Sirio (MSD, que integra la AANES) denunciaron públicamente que, según informes médicos a los que tuvieron acceso, varios heridos presentaron “quemaduras desconocidas”, por lo que demandaron una “investigación por parte de autoridades internacionales especializadas en armas prohibidas” por las leyes y estatutos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El mismo día que se conoció la denuncia del MSD, periodistas de las agencias de noticias Jin News, Mesopotamia (MA) y ANHA que se encuentran en el terreno alertaron sobre la utilización por parte de Turquía de armamento químico. Nazim Dastan, de MA, publicó un video donde se observa humo blanco que se eleva en el centro de la ciudad de Gire Spi y en sus alrededores. En el video, grabado el 13 de octubre al mediodía, Dastan relató: “Es la primera vez que veo una sustancia blanca y humo blanco. Después del bombardeo, me dirigí al centro de la ciudad para ver el cuerpo de un civil quemado y reducido a cenizas”.

Foza Yusif, integrante de la Junta Ejecutiva del TEV-DEM, explicó que los médicos de la zona llevarán a cabo exámenes para comprobar si los civiles fueron alcanzados por armas prohibidas. La dirigente kurda remarcó la necesidad de que expertos de Médicos Sin Fronteras (MSF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) también efectúen exámenes en los cuerpos sin vida o en personas heridas por los bombardeos de Turquía.

“La opinión pública mundial debería ver cómo el presidente turco Recep Tayyip Erdogan perpetra un genocidio”, aseveró Yusif, que agregó que la utilización de armas prohibidas intenta “romper la resistencia” de los pueblos de Rojava.

El flagelo de las armas químicas contra el pueblo kurdo no es una novedad. A principios de 2018, cuando Turquía lanzó la operación militar contra el cantón kurdo de Afrin, también en el norte de Siria, las autoridades regionales denunciaron que la aviación lanzaba bombas químicas. Desde marzo de ese año, Afrin se convirtió en una región controlada con mano de hierro por mercenarios islamistas, donde los secuestros de pobladores, el saqueo de propiedades, el asesinato de mujeres y las leyes más ortodoxas y reaccionarias, imperan por las calles.

Entre 1986 y 1989, el entonces presidente de Irak, Sadam Husein, lanzó la Campaña Anfal contra los kurdos del norte del país. El 16 de marzo de 1988, las fuerzas iraquíes atacaron la ciudad de Halabja, de mayoría kurda, con gas mostaza. El saldo fue de casi cinco mil pobladores asesinados, la mayoría mujeres y niños. En la trama de este ataque mortal estuvo impicado Alí Hasán Al Mayid, primo de Sadam Husein y conocido mundialmente como “Alí El Químico” o “El Carnicero de Kurdistán”.

Frente a las recientes denuncias del uso de armas prohibidas en el norte de Siria, el gobierno turco negó las acusaciones. El ministro turco de Defensa, Hulusi Akar, aseguró que su ejército “no tiene armas químicas en su arsenal” y, sin sonrojarse, acusó a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) de “usar armas químicas para luego acusar a Turquía”.

Ante las crecientes denuncias, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) anunció el último viernes que “estaba al tanto de la situación y está recopilando información sobre el posible uso de armas químicas”. Por su parte, la Media Luna Roja Kurda indicó en un comunicado que seis pacientes estaban hospitalizados en Haseke con quemaduras por “armas desconocidas”, y trabajaban para evaluar qué tipo de armamento se había utilizado. En tanto, Amnistía Internacional denunció que existen “pruebas irrefutables de crímenes de guerra y otras violaciones cometidas por las fuerzas turcas y sus aliados” en el norte de Siria.

La invasión turca a Rojava ya dejó a más de 300 mil personas desplazadas, más de 200 civiles muertos y cientos de heridos, muchos de ellos con mutilaciones producidas por los bombardeos. Por si esto fuera poco, todos los días se viralizan videos en las redes sociales donde se pueden observar a los mercenarios que acompañan al ejército turco torturando o directamente masacrando pobladores, como fue el caso de la secretaria general del partido Siria Futura, Hevrin Khalaf, de 35 años, fusilada junto a su chofer cuando fueron emboscados por un grupo de yihadistas.

Aunque Estados Unidos negoció con Erdogan un alto el fuego de cinco días, las fuerzas turcas continuaron atacando las ciudades de Rojava. Ayer, el portavoz de las FDS, Redur Xelil, aseveró que el Estado turco no cumplió el alto el fuego declarado el 18 de octubre, y que violó esa medida 37 veces, con 10 ataques aéreos y 27 terrestres. Todo esto, pese a que las FDS se retiraron de Serekaniye como se había acordado.

La invasión que sufren los pueblos del norte de Siria tiene a Turquía como punta de lanza. Detrás de los soldados turcos y los mercenarios islamistas, Estados Unidos y Rusia observan sin hacer demasiado y calculan el debe y el haber de congraciarse con Ankara. No les interesa que las FDS hayan derrotado a ISIS, o que a través de la AANES se construya una sociedad multi confesional y multiétnica, donde se respetan los derechos de las mujeres, y en un territorio que, durante mucho tiempo, fue un oasis de paz en Siria. Si la utilización de armas químicas se comprueba, el presidente turco no sólo será recordado como “El Sultán”, sino que también será llamado “Erdogan, El Químico”.

leandroalbani@gmail.com

martes, 23 de octubre de 2018

Lo fascista y lo democrático occidental


 Por Rómulo Pardo Silva:

Se suele separar como algo muy diferente el fascismo y la democracia empresarial. Son diferentes por la forma de aplicar la violencia y el lenguaje para incitarla y justificarla. Pero se hermanan en un tránsito normal de una a otra en las experiencias que lo necesiten; Alemania, Italia, Chile, Argentina, Brasil… lo hicieron.

Ambas forma políticas deciden violencias brutales, que en los casos democráticos los medios, textos escolares, académicos… ocultan o presentan como defensas de derechos humanos. No fue el fascismo declarado el que lanzó dos bombas nucleares en dos ciudades japonesas. Ni el que destruyó la próspera sociedad libia.


Rusia insta a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a estudiar el uso de fósforo blanco en Siria por la llamada ‘coalición’, liderada por EE.UU. Hispantv

Hasta 13 millones de personas en Yemen corren riesgo de morir de hambre, en lo que podría ser la “peor hambruna en 100 años”, alerta la ONU. La coordinadora humanitaria en Yemen de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Lise Grande, ha advertido este lunes de que ese país puede sufrir “la peor hambruna vista en cualquier parte del mundo en 100 años” si no se detienen los ataques aéreos de Arabia Saudí y sus aliados allí.

La violenta agresión de Arabia Saudí a Yemen, que comenzó hace 1300 días, ha dejado más de 15 000 muertos y casi 24 000 heridos, revelan nuevos informes. Según reportó el lunes el Centro Legal para Derechos y Desarrollo de Yemen, los bombardeos de la llamada coalición liderada por el régimen saudí en Yemen se han cobrado, hasta el momento, la vida de 15 185 yemeníes, entre ellos, 3527 niños y 2277 mujeres. Hispantv

Esta es la civilización violenta de los negociantes que aparentemente sin armas acumulan el 1% de la riqueza y deja en la pobreza a miles de millones de personas, cambia el clima, agota peces, corta selvas…    
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó el miércoles que más de 1.300 millones de personas actualmente están en pobreza múltiple o multidimensional porque no pueden acceder a los servicios básicos para vivir. Telesur 
Una isla flotante artificial con todas las comodidades para veranear o vivir un tiempo prolongado, equipada con su propia playa, piscina, discoteca, cine, salones de belleza y de masaje, jacuzzi con piso transparente, un 'penthouse' a 80 metros de altura e incluso una minijungla. Todo ello puede encontrarse en Kokomo Ailand, un proyecto de la compañía austriaca Migaloo Private Submarines. La plataforma mide 117 por 78 metros y puede desplazarse a una velocidad de 15 kilómetros por hora. RT
Una mujer palestina fue apedreada y asesinada por un grupo de colonos israelíes en el norte de la Cisjordania ocupada. La tragedia sucedió el viernes, cuando un grupo de colonos israelíes atacaron con piedras un coche en el que iban la mujer palestina, identificada como Aisha Muhamad Aravi, de 47 años, y su marido en el sur de la ciudad cisjordana de Nablus. Hispantv
Perú ha perdido más de dos millones de hectáreas de selva virgen amazónica desde el 2001, según reveló un informe del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP). El Ciudadano

El sistema es violento siempre, su destrucción de la naturaleza lo acabará… si no se ataca a sí mismo antes con armas nucleares.

Putin: "Se habló de si nosotros en particular yo estamos dispuestos a usar el arma de exterminio masivo para defender nuestros intereses, quiero recodar lo que dije antes: en nuestra doctrina de uso del arma nuclear no figura el ataque preventivo". Al referirse a quienes serían los primeros en atacar con arma nuclear a Rusia declaró: "En tal caso iremos al cielo como mártires, y ellos morirán sin que les dé tiempo ni para arrepentirse". Sputnik
Por un Movimiento para una nueva civilización solidaria de socialismo sustentable.
No conservadurismo progresista a la izquierda

romulo.pardo@gmail.com