Mostrando entradas con la etiqueta capitalismo rentístico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta capitalismo rentístico. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2020

Medidas económicas urgentes para la recomposición salarial en Venezuela



Por Humberto Trompis Valles: 
El capitalismo rentístico petrolero en Venezuela está viviendo su fase terminal, pues, los insumos para la reproducción de la vida se están viendo reducidos a su mínima expresión. La consecución de satisfactores para la reposición energética del cuerpo humano de los trabajadores, ha llegado a limites inalcanzables, dada la desaparición del salario en estas latitudes. Los más reputados analistas de la cuestión económica en el país han denunciado esta dramática circunstancia, sin encontrar eco en los conductores del país. En tal sentido veamos sus argumentaciones:

  1. Para Asdrúbal Baptista: “Baste solo puntualizar. ...que la tasa de salario real en 1990 es 50.2 inferior a su nivel histórico máximo, y, demás, que esta tasa de salarios de 1990 es menor que la observada para 1950” ( “La cuestión de los salarios en Venezuela”. Revista SIC. Mayo. 1991. 187)(negritas nuestras). 
  2. Según Manuel Sutherland: “La realidad es que la caída salarial (a dólares no oficiales), período 2001 (diciembre) al 2012 diciembre (plena bonanza), es de  - 55 %.” (Manuel Sutherland. Venezuela ¿porque tenemos el salario más bajo del mundo?.03/05/2020. https://www.sinpermiso.info/textos/venezuela-por-que-tenemos-el-salario-mas-bajo-del-mundo.) (negritas nuestrs)

 En otro lugar este autor afirmo: “El salario real para el periodo 2006-2018 ha disminuido en 93,58 por ciento. Para el periodo 2013-2018 descendió en 90 por ciento” (Manuel Sutherland*“Hiperinflación, crisis, trabajo asalariado, poder adquisitivo. Crónica de una ruina anunciada”. CUADERNOS DEL CENDES.AÑO 36. N° 100.TERCERA ÉPOCA.ENERO-ABRIL 2019. CARACAS-VENEZUELA. P.37)(negritas nuestras)

Ahora bien, lo que encoleriza de esta patética situación que mientras el salario fue pulverizado, las ganancias de los empresarios llegaron a niveles siderales obscenos. En este sentido, la profesora Pascualina Curcio nos devela que: “La tasa real de explotación del trabajo por parte del capital en Venezuela es 268% “ (Pascualina Curcio (2020). Salario, precio y ganancia- www.aporrea.org/economia/a290818.html).

La autora agrega en otro trabajo: “…según el BCV, en 2016 por cada bolívar destinado a la remuneración del salario iban a parar 21 a la cuenta del capitalista, lo que ya era una grosería, en 2017 esa razón pasó a ser 1 por 30. ( Pasqualina Curcio . Salarios en la empresa privada y en la administración pública- www.aporrea.org. 13/07/20 – nuestras)www.aporrea.org/economia/a292763.html)(negritas)(negritas nuestras)

A partir de estas argumentaciones, podemos considerar que en el agudo proceso de lucha de clases, anidado en este país, entre el capital y el trabajo por la apropiación de la renta petrolera, la victoria hasta el momento ha correspondido a los dueños del capital. En consecuencia, la recomposición salarial en Venezuela tendrá lugar cuando la clase trabajadora, haga valer sus derechos desde las más altas instancia del estado, defendiendo sus intereses coyunturales y estratégicos. Incuestionablemente, la recomposición salarial pasa por la cuestión petrolera nacional. En este orden de ideas, sometemos a la consideración de los trabajadores venezolanos, las siguientes medidas de política económica que, a nuestro juicio, pueden sacar el salario de la condición de máxima precariedad, a la que sido sometido por las fuerzas del capital.

1.-Interpelar a PDVSA.

Esta interpelación obedece a varias razones:
a)      El pecado original de esta empresa fue su creación para defender los intereses de las concesionarias petroleras que abandonaron el país. El objetivo estratégico de PDVSA era reducir a su mínima expresión la valorización del recurso natural petróleo, desvinculándose del estado y con ello, eliminar la renta petrolera percibida por la nación. Para la consecución de este objetivo PDVSA euroatlántica contó en primer lugar, con una gerencia transnacionalizada, representada en los “hombres Creole” “hombres Shell”, etc.: en segundo lugar, con una Ley de Nacionalización petrolera a la medida de las transnacionales: en tercer lugar, con los políticos alcahuetes del Puntofijismo: en cuarto lugar, con los medios de comunicación bozaleados con los petrodólares y por último, el silencio encubridor de las universidades nacionales. En atención a este pecado original, el movimiento obrero debe averiguar si este perfil inicial de la empresa todavía hoy se mantiene, a pesar de lo prometido por la Revolución Bolivariana.
b)     Esa empresa debe decidir qué es lo más conveniente para la nación en cuanto a la disyuntiva: extracción de petróleo en los pozos tradicionales o en la Faja Petrolera del Orinoco; también debe decidir si se afinca en el crudo o en el gas, así como también, la cuestión estratégica de la petroquímica, ya que en la industrialización del petróleo esta gran parte del porvenir de este país.
c)     PDVSA de asumir un patrón de refinación que no la ate tecnológicamente al imperio anglosajón:  sopesando la posibilidad de desarrollar tecnologías propias o del llamado grupo BRICS.
d)      La empresa debe implementar un régimen salarial que posibilita la captación del elemento humano más capacitado, así como el regreso de los antiguos técnicos que por razone políticas abandonaron la empresa.

2.-Esclarecer el menosprecio por la CVP
El Ministerio de Petróleo y Energía, acicateado por el movimiento   obrero, debe aclarar por qué el estado desechó a la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), creada en 1960 para sustituir a las antiguas concesionarias y garantizar los proventos rentístico-petroleros de la nación, una vez que caducaran las concesiones petroleras en 1983. (Humberto Peñaloza. "LA CORPORACIÓN VENEZOLANA DEL PETRÓLEO". https://www.svip.org/files/CVP_HP.pdf).  A nuestro entender, este fue uno de los graves errores de la nacionalización petrolera de 1975.

3.-Racionalizar el consumo interno de hidrocarburos.
El consumo interno de hidrocarburos ha sido uno de los desaguaderos por donde se ha drenado la renta petrolera al exterior. Solamente en subsidio el país pierde un aproximada de 13.000.000 millones USD. El contrabando de gasolina viene azotando las arcas públicas desde hace muchos años.( Haiman El Troudi. Venezuela: el por qué y el cómo aumentar la gasolina
.https://haimaneltroudi.com/venezuela-el-por-que-y-el-como-aumentar-la-gasolina/)

Los estudiosos del tema-gasolina viene recomendando como salida racional al consumo interno de hidrocarburos afincarse el gas, pues, este tiene una serie de ventajas entre las que se destacan: i) bajo precio de costo y II) difícil de contrabandear. (Carlos Mendoza Pottellá.  Consideraciones sobre la industria petrolera venezolana y sus perspectivas a corto y mediano plazo. Diciembre 2017, https://www.academia.edu/35437664/Consideraciones_sobre_la_industria_petrolera_venezolana_y_sus_perspectivas_a_corto_y_mediano_plazo)

Para mejorar los salarios se puede emplear parte del excedente recuperado en gasolina y gas, ya que el pueblo ha demostrado estar dispuesto a pagar un precio justo por el consumo de energía. El precio a pagar por la gasolina y el gas debe estar desprovisto de la renta del suelo que se le impone al consumidor externo.

La potencialidad de las energías renovables debe ser otro jalón a discutir por la clase trabajadora, pues, implementando el consumo de este tipo de energías, podrán exportarse mayores excedentes de crudo, gasolina y gas, generándose mayores niveles de renta internacional petrolera para ser invertid en los salarios.

4.- Refundar la Petroquímica
La industrialización de los bienes naturales, empezando por el petróleo, debe ser una de las grandes metas económicas del país para darle solución de continuidad, a la agonía del capitalismo rentístico. En consecuencia, se debe hacer una interpelación profunda a la industria petroquímica fundada por el general Marcos Pérez Jiménez. Esta industria se acerca a los setenta años de edad y todo lo que ha cosechado es una inmensa frustración, al punto que, en la actualidad, estamos importando gasolina para el consumo doméstico. Deben develarse los grandes responsables de esta frustración y refundar esta empresa que tantas esperanzas significan para la superación de las calamidades del presente. Un barril de derivados exportados generaría proventos enormes, a ser invertidos en la superación de la precarización salarial. Buscar un incremento de dividas, vía la exportación petroquímica, es la opinión del Coordinador de la Subcomisión de Petróleo, Gas, Energía y Agua de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), David Paravisini (Diario Caribazo.Net: David Paravisini: Refinación, gas y Petroquímica permitirán subir ingresos en divisas.18-07-2020// https://diariocaribazo.net/noticia.php?id=39855)

5.-Pagar parte del salario en especie
Uno de los expedientes activados por la clase capitalista para pulverizar los salarios, ha sido la inflación inducida a través de las macro devaluaciones y/o ataques a la moneda nacional. Con la finalidad de enfrentar esta situación el gobierno nacional creo el Petro, fijando el salario mínimo en medio Petro. Sin embargo, esta media fue rápidamente desbarrancada por la burguesía rojita y aquel medio Petro salarial se convirtió en un sueño de virgen loca. A fin de evitar que el boli burguesía haga de nuevo de las suyas, proponemos que parte del salario del trabajador estatal se pague en especie. Lo que estamos planteando es la reedición del antiguo comisariato petrolero, ahora extensivo a toda la clase trabajadora venezolana. De esta manera, parte del salario quedaría protegido de las fauces inflacionarias del empresario nacional.

6.-Pago de prestaciones con edificaciones
Otra medida antinflacionaria para proteger el ingreso de los trabajadores, seria el pago de las prestaciones sociales en edificaciones tales como casas, apartamentos y locales u oficinas. Así los asalariados dispondrían de bienes que se valorizan y al mismo tiempo, se incrementaría la industria de la construcción, lo que redundaría en un incremento del empleo de mano de obra proletaria.

7.- Prestamos de dólares a la burguesía
Uno de los errores estratégicos de la Revolución Bolivariana ha sido venderle dólares baratos al empresariado, lo que, unido a las tasas de cambios diferenciales, se convirtieron en un verdadero tobogán que drenó las divisas del país hacia la banca internacional. La corrupción, las importaciones fraudulentas y la huelga de inversiones, fueron unas de las consecuencias nefastas para le economía nacional. La caída del PIB en los últimos años tiene mucho que ver con este mecanismo de distribución de la renta petrolera. A fin de que tal experiencia no continúe produciéndose, proponemos que al empresariado se le concedan préstamos en dólares de un fondo crediticio donde la clase obrera tenga poder contralor. El interés a cobrarles seria mínimo si aceptan condiciones como las siguientes: i) Venderles a los comisariatos estatales el grueso de su producción: ii) Utilizar materia prima nacional predominantemente; y iii) Mostrarle al movimiento obrero la tasa y masa de ganancia obtenida en cada ciclo de producción.   Esta seria una medida revolucionaria del trabajo para irle indicando el futuro camino al capital.

8.- Reforma fiscal progresiva
La manera delincuencial como el empresariado se ha ido apropiando de la renta petrolera durante los últimos ochenta años, impuso una injusta distribución del ingreso en la sociedad venezolana. Al respecto sostiene Manuel Sutherland:
  • Tan grande son los márgenes de beneficio en la importación, que hay personas que viajan con poquísimos dólares y al comprar algunas mercancías en el extranjero y revenderlas acá, cubren fácilmente el costo del boleto, el hotel y su ganancia.

  • De esta forma tan rústica e improductiva, la burguesía sambilera se embolsilla gracias a nuestro petróleo (y al control de cambio) miles de millones de bolívares sin producir ninguna mercancía, a fuerza de especulación pura y dura. Ojo ni siquiera hablamos de los multimillonarios negocios de compra y venta de dólares en el mercado paralelo. (Manuel Sutherland.2011. La economía venezolana o cómo la burguesía hurta la renta petrolera y es dueña del 71% delPIB.www.aporrea.org/actualidad/a130027.html)


Una clase empresarial que obtiene tan obscenas ganancias, debe ser pechada con un impuesto sobre la renta que sirva para obtener recursos que mitiguen las necesidades económicas del pueblo al que ellos explotan inmisericordemente. El movimiento obrero debe poner todo su empeño en lograr esta conquista que ayudaría enormemente a garantizar la reproducción de la vida en estos linderos.

9.- Garantizar la renta petrolera mediante una legislación hidro carburera popular y nacionalista.

El comandante Chávez desató la ira del capital imperial cuando en estas tierras desenterró los fantasmas del rentismo, nacionalismo y socialismo. Estos fantasmas que tanto asustan al capital en todas las latitudes, fueron a media plasmados en la legislación promulgada por la Revolución Bolivariana. Si bien la Constitución del 99 y la Ley Petrolera del 2001 significaron indudables avances en materia petrolera, sin embargo, dichos textos legales presentan fisuras por donde se está colando el capital transnacional. A fin de corregir esta situación, el movimiento obrero debe estar ojo avizor, con las nuevas propuestas legislativas en materia de hidrocarburos que se están cocinando en el alto poder. Pensamos que lo adelantado por Chávez en esta materia está corriendo un veredero peligro de regresión, si el movimiento obrero es excluido de las altas esferas del estado. El movimiento obrero debe exigir una legislación petrolera más popular, más nacionalista y más socialista. 

Con este paquete de medidas si se puede superar la tragedia salarial venezolana, cuya solución está en el incremento de los niveles de la renta petrolera internacional y también:

“Está en los bolsillos de la burguesía cuyas ganancias han incrementado en hiperinflación en la medida en que, mientras han aumentado los precios y obtienen mayores ingresos, han pagado menores salarios en términos relativos”. (Pascualina Curcio . Salarios en la empresa privada y en la administración pública- www.aporrea.org. 13/07/20 - www.aporrea.org/economia/a292763.html)

El movimiento obrero tiene la palabra…

htrompizvalles@gmail.com

viernes, 28 de septiembre de 2018

Vámonos Patria a Caminar… Yo Te Acompaño Parte (I)


Por Roy Daza:
Por la recuperación económica y en defensa de la soberanía nacional: ¡Vamos pueblo!
En este tiempo de volcánicos acontecimientos que estremecen día a día a la sociedad venezolana, que marcan un antes y un después, que son en definitiva un punto de inflexión, la primera y más importante tarea política del movimiento popular es la defensa de la soberanía nacional, amenazada de manera expresa y directa por el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados, que cuentan para el desarrollo de sus planes intervencionistas con la complicidad de un sector extremista de la derecha interna, que abandonó la vía electoral, pacífica y constitucional y optó por la violencia, y estando claro que una vez perpetrado el magnicidio en grado de frustración contra el Presidente Nicolás Maduro Moros, ese sector de la cúpula oposicionista no está dispuesto a transitar el camino del diálogo y la pacificación que ha puesto sobre la mesa el Gobierno Bolivariano.


El fenómeno de la migración es asumido como la excusa para desplegar un ataque sistemático contra la nación, los gobiernos neoliberales del área, además de participar activamente en el cerco diplomático contra el país, respaldan el bloqueo y las amenazas de invasión militar que altos personeros de la Administración Trump expresan con el mayor desparpajo; muy por el contrario, los gobiernos progresistas de América Latina y el Caribe, y del mundo, han levantado su voz de protesta contra tales atropellos y mantienen una digna posición de solidaridad con la Patria de Simón Bolívar.
Entre tanto, en la vida política interna del país se registra una situación particular, nunca antes las fuerzas de la derecha habían llegado a un nivel de división y atomización como el que exhiben en la actualidad, la base social que en algún momento tuvieron se les aleja producto de los serios errores que han cometido, el desprestigio de su dirigencia se agudizó cuando se fueron por el barranco de la violencia y el terrorismo, por sus continuos viajes a Washington a solicitar sanciones contra la nación, y por las agrias peleas entre los distintos grupos que  precipitaron la desaparición de la Mesa de la Unidad Democrática; no son pocos los que dicen que la oposición venezolana es una calamidad.

Hay que reiterar, una y otra vez, que el cuadro político actual tiene como rasgo esencialísimo, que las mayorías nacionales mantienen un sólido respaldo al proceso revolucionario, y ello se manifestó en la victoria del Presidente Nicolás Maduro en los comicios del 20 de mayo de este año, cuando resultó reelecto para un nuevo período constitucional, en el contundente repudio al magnicidio en grado de frustración, y en el creciente respaldo al Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad, en marcha.

La nueva política económica significa un cambio trascendente, la lucha de clases se agudiza, alcanzar un equilibrio sostenido entre salario, precio y ganancia, es un enorme reto para los movimientos sociales, el PSUV y el Polo Patriótico, porque no es ésta una labor que solo atañe al gobierno, dado que un programa de tal naturaleza no es posible llevarlo adelante sin la participación unificada, directa, autónoma, vigorosa, del pueblo trabajador; este programa es una rectificación y una respuesta a la crisis económica, y la primera trinchera de combate contra los planes de agresión política y militar del imperialismo.
Para comprender en su esencia el carácter de las medidas económicas anunciadas por el Presidente Nicolás Maduro, han de ubicarse las causas principales de la situación de la economía venezolana:

La primera de estas causas, que ha de quedar expuesta aquí, es la caída brusca y sostenida de los precios del petróleo, cuyo promedio en 2014 era de 84 dólares por barril, y en 2015 llegó a 44 dólares por barril, para declinar aún más en 2016 y ubicarse en 31 dólares, luego, en 2017 se inició la recuperación de los precios del crudo y este año el promedio debe estar alrededor de los 65 dólares por barril. En un país como Venezuela, cuya economía gira en torno al ingreso petrolero desde hace ciento un años, no cabe la menor duda, que el derrumbe sostenido de los precios, se traduciría en una catástrofe económica.

A lo que habría que agregar que en 36 meses continuos de caída del ingreso, se pagaron 74 mil millones de dólares por concepto de deuda externa, sin ninguna posibilidad de refinanciarla, como lo hace cualquier país, ni mucho menos obtener dinero fresco para atender las más urgentes necesidades, producto del bloqueo financiero del gobierno estadounidense.

Pero la situación tiene otra vertiente, peligrosa, muy delicada, desde dentro de PDVSA una nueva oligarquía actuó en la dirección de paralizar lentamente la exploración, extracción y comercialización del crudo, con lo que se provocó una baja sustancial de la producción de petróleo y gas, además del impacto negativo que sobre la estatal petrolera tuvo sostener una política cambiaria, que fue correcta en un determinado momento, pero que se convirtió en una rémora al experimentarse profundos cambios en la realidad económica, el resultado, entonces, ha sido la conjunción de dos factores: la abrupta caída de los precios y el declive de la producción de petróleo y gas.

Ha de resaltarse un hecho de capital importancia, el Jefe del Estado tomó decisiones dirigidas a reestructurar y sanear a PDVSA, y en esa dirección avanza, y además, actuó de manera directa en la compleja tarea de alcanzar los consensos indispensables en la OPEP, y con los países exportadores que no pertenecen a la OPEP, así como también en el Foro Internacional del Gas, para llegar a acuerdos que equilibraran el mercado de los hidrocarburos, lo que posibilitó la recuperación progresiva de los precios.
La segunda causa que se puede señalar, dada su incidencia en la economía, es la decisión del Gobierno de los Estados Unidos de declarar a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de la primera potencia militar del planeta, y, adicionalmente, aunque ya estaba en marcha de manera silenciosa, el Presidente Donald Trump emitió un Decreto en 2017, mediante el cual oficializa el bloqueo a las transacciones financieras internacionales de la República.

Bajo la conducción de Washington, Venezuela es hoy víctima de un bloqueo financiero, de una feroz campaña mediática mundial y de un cerco político–diplomático, al que se han sumado algunos gobiernos neoliberales del área. Una situación como esta ha sido posible por el viraje en la correlación de fuerzas en América del Sur, tras la victoria electoral de la derecha en Argentina, (2015); el golpe ‘parlamentario’ contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, (2016); y el “golpe desde adentro” en Ecuador -variable andino/amazónica del caballo de Troya-, una vez que asumió el cargo el nuevo mandatario de ese país, (2017); y no podría soslayarse el derrocamiento del presidente Fernando Lugo en Paraguay, (2012). El aparato del poder imperial ha empleado ‘todas las formas de lucha’ para liquidar la democracia, quebrar al “núcleo duro” de la integración regional, y restaurar  el neoliberalismo. Tomemos nota.

La derecha es antidemocrática e intolerante, violenta y golpista, actúa en función de aplicar la política exterior de los Estados Unidos, a la que se han subordinado de la manera más vergonzante. Pero, al mismo tiempo, y bajo ningún respecto se puede dejar de subrayar que las movilizaciones populares se multiplican en toda la región, el proceso ALBA-TCP se mantiene firme, y en el amplio y plural espacio político que constituye el Foro de Sao Paulo, la solidaridad con la Revolución Bolivariana es la primera prioridad. Derrotas y victorias se suceden en medio de un complejo panorama, porque así son los cambios políticos que reivindican los derechos de los pueblos.

La tercera causa de la crisis de la economía venezolana no es ninguna novedad, ha sido estudiada por destacados científicos sociales, no se circunscribe a los movimientos zigzagueantes que toda realidad económica comporta, ni a las oscilaciones de los precios de los hidrocarburos, ni a errores u omisiones en las que haya podido incurrir el Gobierno Bolivariano, se trata, pues, de un “momento histórico” –para emplear la fraseología de la filosofía clásica-: el modelo de desarrollo del capitalismo rentístico colapsó.
Se puede afirmar –a manera de síntesis- que la economía venezolana ha sido torpedeada por el brusco y sostenido derrumbe de los precios del crudo y de la producción petrolera, el bloqueo a las transacciones financieras internacionales, y el colapso del capitalismo rentístico, y todo esto tiene lugar en medio de una aguda confrontación política, factor a tomar en cuenta, dado que está demostrada la infertilidad de los análisis económicos que no incorporan el problema de las relaciones de poder.
Recuperación, Crecimiento y Prosperidad

La caída del ingreso petrolero, -del cual una parte sustancial es renta internacional de la tierra o renta petrolera-, provocó un grave déficit fiscal, el derrumbe de las importaciones, la baja del Producto Interno Bruto, (PIB), un declive sustancial de las reservas internacionales, y ello derivó en una alta inflación y escasez, estancamiento del aparato productivo, tanto el petrolero como el no petrolero, además, del feroz ataque a la moneda, desde Miami y Colombia.

Ante una situación de tal gravedad lo decisivo era dar un “golpe de timón”: revalorizar el salario de los trabajadores, que había caído a un nivel cuya proporción no era conocida, modificar radicalmente la política cambiaria, la monetaria y la fiscal, que condujeran a un nuevo equilibrio de los índices macroeconómicos, y a partir de esta conmutación, generar las condiciones para que la dinámica productiva prevalezca y romper el “nudo gordiano” de un modelo de desarrollo, capitalista y rentístico.

Habiendo planteado que el desenvolvimiento del programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad, tiene como telón de fondo la escalada de la estrategia estadounidense contra Venezuela, y cuando la amenaza de intervención militar se cierne sobre el país, resulta útil conocer y comentar los elementos centrales del programa.

-              El establecimiento de una nueva unidad de cuenta: el ‘petro’, cuyo valor equivale al precio de un barril de petróleo, y el nuevo Bolívar Soberano, es decir, el nuevo cono monetario, que está anclado al ‘petro’ y cuya relación se establece en: un ‘petro’ equivale a 3 mil 600 bolívares soberanos, a lo que hay que adicionar, que en estos momentos el barril de petróleo está por encima de los 60 dólares.
-              El salario mínimo se fija en medio ‘petro’, es decir, en 1.800 bolívares soberanos. (Esta es una decisión vital, que la entendemos como un primer paso en el esfuerzo por revalorizar el salario integral, que junto al sostenimiento del empleo, son el eje de la política social bolivariana).
-              Se estableció la libre convertibilidad de la moneda y la centralización por el BCV de las divisas generadas por las empresas estatales. Las transacciones de los privados se someten a subasta, y se realizan a través de los bancos y casas de cambio.
-              Todo este programa va dirigido a resolver el problema del déficit fiscal, y tal y como lo anunció el Presidente Maduro, no se apoyará en la emisión de dinero inorgánico.
-              Se informó sobre los precios acordados con las empresas privadas de los productos de la canasta básica, a objeto de crear un equilibrio en el mercado interno, dando capacidad de compra a las mayorías nacionales por la vía del aumento salarial, pago a los pensionados, pago del bono a las Madres de la Patria, el pago del diferencial del aumento salarial a las empresas, por un lapso de tres meses, y el bono alimentario para los trabajadores.
-              Se incrementó el IVA a 16 %, sin que ello afecte a los alimentos, medicinas, agro insumos, pero además, se exoneró de aranceles, a todas aquellas importaciones que vayan dirigidas a incrementar la producción de alimentos, medicinas y repuestos.
-              Otra de las medidas que se aplicará progresivamente es el aumento en el precio de la gasolina, que será equivalente al precio internacional, a objeto de liquidar el contrabando de gasolina hacia Colombia y otros países, actividad ilegal que representa una pérdida calculada en diez mil millones de dólares anuales, y al mismo tiempo, cada ciudadano que se haya registrado en el censo automotor, a través del ‘Carnet de la Patria’ recibirá un subsidio directo.

-              La Asamblea Nacional Constituyente aprobó la modificación del pago de impuesto sobre la renta, para pechar a los grandes capitales.
-              Capítulo aparte merece las acciones dirigidas a recuperar a Petróleos de Venezuela, en primer lugar, se le exoneró del pago del impuesto sobre la renta, mientras se levanta la producción; está en desarrollo la amplia alianza con inversionistas privados internacionales y nacionales a fin de apuntalar la producción.
-              Una decisión de importancia, para ir resolviendo el problema del déficit fiscal, fue la de destinar una lote de la Faja Petrolífera del Orinoco, “Hugo Chávez”, de 29 mil 298 millones de barriles de petróleo certificados al Banco Central de Venezuela, que serán convertidos en activos financieros.
-              Se inició la tarea de revisar y reestructurar todas las empresas estatales.
En cuanto a este último párrafo relativo a las empresas del Estado, el plan en cuestión está dirigido a reestructurarlas gerencialmente y lograr dos objetivos, el primero de ellos: elevar su producción, y, en segundo lugar: encarar un problema de carácter estructural: aumentar la productividad, y eso solo se resuelve produciendo, y en el juego de la competencia; no obstante, el incremento productividad requiere de una renovación universitaria, que ha de emerger desde el seno mismo de la comunidad universitaria, o no será.

El desafío es abatir la inflación, en este sentido, veamos una reflexión de Keynes: “… Ambos procesos, tanto la inflación como la deflación, han infligido, graves daños. Cualquiera de ellas altera la distribución de la riqueza entre las clases, aunque a este respecto la inflación es la peor. Tienen también el efecto de estimular con exceso o retrasar la producción de riqueza, aunque aquí la más perjudicial es la deflación”.
[Keynes, John Maynard. (2011): Breve tratado sobre la reforma monetaria.]

De lo que se trata, entonces, es de superar la crisis actual, vencer al enemigo imperialista, e ir desbrozando el camino hacia una “economía del bien común”, vale decir, aquella en la que el conjunto de la economía es asumida por la “unión de productores libres”, con base en los principios de la cooperación y la solidaridad, o para decirlo con palabras de Marx & Engels: “En sustitución de la antigua sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clase, surgirá una asociación en el que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos”, y esta tesis tiene su sustrato en la convicción de que el colapso del capitalismo rentístico es un hecho constatable, no hay marcha atrás, incluso, aún si se presentase un escenario de altos precios del petróleo.

La aplicación del Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad será compleja, las fuerzas sociales ancladas en la práctica de la especulación, las que no conciben que la economía funcione de un modo distinto a la apropiación de la renta petrolera, dejando de lado el riesgo que todo esfuerzo productivo entraña, los empresarios que no pagan impuestos y le regatean al trabajador hasta el último centavo de su salario, quienes tienen empresas quebradas y son inexplicablemente ricos, los tortuosos caminos de la corrupción, el descaro del contrabando de la gasolina, y quienes alcanzan altísimas ganancias, unos 130 mil ciudadanos, y no precisamente por ser grandes productores.
dazaroy@gmail.com