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viernes, 4 de mayo de 2018

Conversando con un opositor


Por: Manuel José Montañez Lanza (*):
Papeles para el Debate  
Luego de varios intentos fallidos de reunirnos, por fin logramos un espacio en nuestras correspondientes agendas para conversar algunos temas de interés político y saborear un cafecito en un sitio escogido por mi colega. Lo primero que le pregunto de entrada es, ¿Qué fue lo que pasó en República Dominicana que luego de haberse aprobado una agenda de conversación de cara a las elecciones presidenciales por ellos solicitadas, se retiraron? Y me comenta, ”quienes nos representaron en esa reunión, fueron telefónicamente llamados y se les ordenó no continuar participando, pues la orden es, no ir al proceso electoral”  De seguido afirma,


”Quien paga la fiesta, pone la música” Le inquiero de nuevo, ¿Es verdad que luego de ello, Julio Borges solicitó al Presidente de RD asilo, pues sabía que su actuación sería calificada de TRAICIÓN A LA PATRIA? Al respecto responde: ”Efectivamente le hizo la solicitud a dos de los Presidentes y ninguno de ellos se la concedió, entre otras razones, porque él no es perseguido político en Venezuela; amén de que estaban muy molestos con él porque le dio una patada a la mesa de conversaciones” ”Es por eso que inmediatamente, habló de nuevo con el Presidente Santos y después cogió la Villa de Diego; tempranito y solito, tomo un avión y se fue a Bogotá, donde le hace compañía a Carmona y a Ravell”

Reflexiono en voz alta y le comento, tengo una duda. Por qué para ustedes hay colombianos buenos y colombianos malos según la circunstancia y me dice, ."¿A qué te refieres? Le respondo. Uds han usado la xenofobia a los fines de atacar a Maduro (olvidándoseles que Carlos Andrés Pérez es de origen colombiano pero presentado por sus padres, también colombianos, en el Táchira; existen otros casos como por ejemplo, el origen de la que fuera secretaria del ex Presidente Jaime Lusinchi y pare ud de contar), pero cuando se trata de recibir los dólares del financiamiento colombiano (sea legítimo o no), para hacer política en Venezuela, se les olvida el “odio” que le tienen a los colombianos y no les da asco recibirlos? Eso no lo comprendo. Mi amigo se queda callado un rato y al responder, me dice encogiendo los hombros:  ”Así es la política” Me sorprende la respuesta venida de él y concluyo para mis adentros, sin decírselo, todos son iguales.

Detenemos la conversa, y nos tomamos una primera taza de café y le digo, disfrutémoslo, antes de que se terminen de llevar nuestro buen café, como tantas otras cosas, a Colombia que después ellos desde allá lo exporten al mundo, como producido en sus montañas; mi colega y amigo, se me queda mirando y se ríe.

Al continuar la conversa, decidimos hablar del tema electoral y del por qué ellos no participarán. El tema como pregunta queda en el aire y él asume responder: ”Lo primero que hay que señalar es que eso fue una orden que nos dieron. Como te dije anteriormente, quien paga la fiesta pone su música”. ”Nosotros somos económicamente neoliberales, tú lo sabes, pero políticamente dependientes de quienes nos financian desde EEUU, Colombia y España. Son ellos quienes determinan la agenda”

Frente a esa aseveración le digo, por qué aceptan esas condiciones; no ves que pierden su personalidad, su independencia y me dice,…”No todos estamos de acuerdo. Hay discusiones, aun que tu no lo creas”.  ”Por otra parte, el capitalismo hoy, es global y quien no se monte en ese tren, lo dejan. Ya las tesis de la soberanía, del nacionalismo, de la autodeterminación, son conceptos inconvenientes para el desarrollo, crecimiento y expansión del capital transnacional”. ”Por eso, en los territorios donde hay conflictos, como por ejemplo, el Norte de África, donde se han derrotado gobiernos inconvenientes, inmediatamente es desmontada esa nación (caso Libia), y segmentada en pequeños territorios, una especie de feudos, donde anárquicamente “gobiernan” grupos que responden a los intereses del proyecto” Le pregunto, cuál proyecto? y me dice, …

”El capital hoy, requiere desmontar todos los soportes del Estado Nación; el Derecho Internacional Vigente y toda la nomenclatura conceptual que le dio su origen, para sobre la marcha, consolidar un gobierno global corporativo y el mundo sería dividido en dos grandes zonas. Un área estable que estaría constituida por los países del primer mundo, fundamentalmente los anglosajones, y la otra, formada por todas las demás regiones, áreas, territorios o como se le les denomine a futuro, que estarán en caos permanente y necesario para poderlos mantener controlados de tal suerte que al perder su identidad, serán proveedores confiables de insumos y materias primas, para el crecimiento de las naciones que conforman la zona primera de la que te hablé” Le digo, o sea, volvemos a una especie de neocolonialismo en el marco de unas relaciones expresada en la “Teoría de la Dependencia”, te recuerdas, Centro Periferia y me contesta, ”Lo dijistes tu”
Terminado ese segmento, interesante por demás pues se hizo ejercicio teórico pero cierto, para finalizar, tocamos el tema del candidato Henry Falcón y me comenta, Te tengo una primicia. Te caerás pa`tras como Condorito” Le digo, no te calles, echa para afuera todo. Inicia su comentario.

”El E.N. de la embajada de los EEUU en Caracas, tiene loco a Falcón. Lo persigue por todas partes por dónde anda, presionándolo para que renuncie a la candidatura”  Y le pregunto Por qué?  ”No es él es una orden de su gobierno quienes no quieren haya elecciones en Venezuela, no porque el Sistema Electoral no sea confiable, sino porque los números no les dan y no se pueden dar el lujo de esperar otro gobierno de Maduro”.”Ellos requieren el control inmediato del país para concretar otras acciones y operaciones mundiales que le garantizarían mantener su hegemonía y derrotar tanto a la China, como a Rusia".

…”Es tan atropellante el acoso hacia Falcón, que el “negrito” (subrayado mío. Hermano estás perdido de racista),, le hace alcabala en la oficina que Henry tiene como Comando de Campaña, aún a sabiendas de que HF no la visita con mucha frecuencia” ”De hecho, las reuniones que se han podido dar, han ocurrido previa agenda y en más de una ocasión, cuando llegaba Todd Robinson, ya HF lo estaba esperando, conversaban e inmediatamente se iba”…

…”El acoso del E.N. ha llegado al extremo de amenazar a HF insinuándole que si continúa impulsando su candidatura, él podría ser el primer opositor sancionado por el Gobierno de Trump” ”De hecho, las presiones contra HF no sólo vienen de la embajada norteamericana, sino que otros grupos internacionales con intereses futuros en Venezuela también lo han hecho e incluso los denominados, Resistencia y otros sectores radicales, lo han amenazado, a él y a su familia; fue por eso, que se llevó a buen resguardo a su prole a España” Le pregunto, y cómo sabes tú todo eso? Y me contesta,…”tenemos gente nuestra en el Comando”…

Nuevamente lo increpo, por qué ocurre todo eso? Y me dice, ”Como te venía comentando, todo arranca cuando en la MUD nunca llegamos a un acuerdo de apoyar un candidato único (todos aspiran), y como la embajada finalmente no logró “imponer” su candidato a las otras facciones, decidieron entonces, boicotear antes que perder la posibilidad del control total, frente a una figura que en algún momento pudiera ser incómoda”…

Tu no crees que en el fondo hay miedo, temor por parte de la dirigencia tradicional de ser desplazados? Y me dice: ”El problema es que hay mucho personalismo: mucho yoismo, y frente a esa conducta, es imposible lograr un consenso. Todos, se creen indispensables; pero además hay diferencias conceptuales entre nuestra visión socialcristiana y la socialdemócrata”…
…”Fíjate la conducta de cada uno queriendo ser “más radical” que el otro, como para ganarse el respaldo norteamericano”…

Le digo, no comprendo; explícate? Y me señala: …”Date cuenta por ejemplo, que cuando estuvieron en Lima y se reunieron con el Vicepresidente de los EEUU, el discurso de cada uno de ellos era más intenso que el de su antecesor y era precisamente para hacerse ver, como el más confiable”…

Yo le digo, y para nada, porque a la final lo que lograron fue una palmadita en la espalda y 12 MM de dólares para repartirse entre todos ellos; unas migajas, si tomamos en cuenta que en el marco del ataque conjunto contra Siria, en ese mismo instante (por eso Mike Pence los dejó con los crespos hechos), u horas más luego, la coalición lanzó y gastaron en pocos minutos algo más de mil quinientos MM de dólares contra el pueblo sirio.

Mi colega me detiene y para finalizar me comenta con relación al Sr. Todd Robinson: …”Fíjate que recientemente el Sr. EN se presentó en la UCV y en el marco de un encuentro con sectores políticos en esa Casa de Estudios, expresó un discurso plagado de insinuaciones tremendistas, golpistas; como advirtiéndoles que no se les ocurra salir a votar, pues eso tumbaría la estrategia política de su gobierno hacia Venezuela”...
 
Interrumpo a mi interlocutor y le comento, épale y eso no te parece grave? A mi juicio, su conducta es una clara provocación de Washington al gobierno bolivariano; a la majestad de la ANC, cuando por ejemplo se presenta en su recinto a visitar a sus amigos de la AN en desacato, o cuando se pasea con mucha frecuencia y a sus anchas junto a su equipo, por los lados de la Plaza Bolívar y visita, como tú me afirmaste (sino me lo dices nunca lo hubiera sabido), una chocolatera en la cual comparte con la gente de ésa. De qué hablarán?
En todo caso, a mi juicio, su conducta es ofensiva; más que tremendista como señala mi colega.
En mi criterio, ese Sr, está actuando al margen de la Ley venezolana e incluso está desconociendo el Derecho Internacional Público que regula la actuación de funcionarios diplomáticos en territorio extranjero. ¿Será que en la Cancillería saben de esas tropelías?

Queda también preguntarse, ¿Qué hay o habrá más allá de lo evidente, de las actividades de Mr. Robinson?
Cuando nos dimos cuenta, nos llegó la noche. Fue muy interesante y fructífera la conversación y finalmente nos despedimos hasta otra oportunidad. Mi amigo, nuevamente canceló la cuenta; aun cuando no fue muy alta; sin embargo, para mis finanzas era impagable. Ese es el gran problema de nosotros los asalariados que de broma nos alcanza el sueldito. Mi amigo le gusta dar otra imagen; la del empresario (o al menos eso quiere hacerme ver). Allá él con sus complejos sociales y de clase.

 (*) Politólogo e Internacionalista Venezolano
 monlan2001@gmail.com

sábado, 28 de abril de 2018

Venezuela los votos en tiempo de guerra


Por Marco Teruggi:
El 20 de mayo habrá elecciones presidenciales en Venezuela. Parecía impensable, o casi, hace un año atrás, cuando el país era una sucesión de trincheras, asaltos y plomo con el Palacio de Miraflores como objetivo. También lo era sostener que el chavismo llegaría con tres elecciones ganadas -constituyente, municipales, gobernaciones- los pronósticos a su favor, que Nicolás Maduro tendría ante sí a un pastor evangélico, Javier Bertucci, y un traidor recientemente derrotado en las urnas, Henry Falcón. La política no es matemática y Venezuela no  encaja en manuales. La derecha llega con una superposición de derrotas, incapacidades estructurales, descrédito en las masas. Pocos creen en su dirigencia agrupada en el Frente Amplio Venezuela Libre, Soy Venezuela, o como pieza solitaria en campaña. Los primeros son la reagrupación de pedazos rotos de la Mesa de Unidad Democrática, desde Acción Democrática hasta Primero Justicia, Voluntad Popular, con la incorporación subordinada de partes de lo que fue denominado chavismo crítico, con la intención de mostrar una nueva amplitud.



Su planteo público es recuperar la democracia, lograr elecciones justas. En privado apuestan centralmente a la estrategia golpista/intervencionista. Los segundos, principalmente Vente Venezuela y Antonio Ledezma, sostienen que no habrá solución posible a través de la vía electoral.

Esos dos agrupamientos no presentan candidatos para el 20 de mayo. Falcón decidió aprovechar ese vacío para lanzarse como pieza solitaria -¿al vacío también?- con su propuesta de dolarización de la economía.
El cuadro nacional, las miserias opositoras, son importantes para entender por qué el chavismo tiene mayores oportunidades en votos. La  derecha no tiene liderazgos genuinos, alternativa de país, su violencia del 2017 volvió a poner sobre la mesa quiénes son.

El problema es que el centro de gravedad del conflicto no reside en Venezuela. El análisis de los derroteros opositores permite entender una parte menor del asunto. Sus decisiones no son muchas veces suyas, en particular cuando es financiada de manera directa, como los 16 millones de dólares que recientemente le aprobó el gobierno norteamericano -eso es solo lo público-. El epicentro del conflicto está en el frente internacional, dirigido por los Estados Unidos, con sus aliados de la Unión Europea, y los gobiernos subordinados del continente. Ahí se planifican las tácticas, la dirección central de los ataques, la construcción de sus escenarios, actores, ángulos de tiro.

Así como el enfrentamiento ha desbordado el cuadro nacional y tiene centro de operaciones en el exterior, también la lógica del conflicto  del enemigo abandonó lo democrático -una tendencia en marcha en el continente- y se encuentra en los territorios de la guerra no convencional que busca periódicamente desenlaces por la vía que sea posible. Las elecciones presidenciales deben analizarse en ese cuadro.

La apuesta seguramente sería electoral en caso de haber tenido con qué. Los Estados Unidos, al leer la debilidad de la derecha, optaron por vaciarlas. Rompieron la mesa de diálogo con el gobierno en República Dominicana a principios de año, apostaron por aumentar el bloqueo sobre la economía de manera articulada con sus aliados/subordinados con la amenaza del embargo petrolero, continuar el intento de aislamiento diplomático, demonización comunicacional mundial, y preparar nuevos asaltos en función de cómo evolucionen las variables que impactan en simultáneo. Todas las posibilidades están en desarrollo.

Retirarse de las presidenciales no significa que no desarrollen política para ese escenario. La estrategia del vaciamiento es la del no reconocimiento internacional de los resultados, y el argumento de la pérdida de legitimidad de origen del gobierno ya que estaría basado en un fraude. Eso abriría las puertas a nuevas acciones que serían legales al estar frente, ahora sí, a una dictadura. Ese planteo ha venido en desarrollo desde el año pasado, con el ensayo fracasado del gobierno paralelo, del cual queda el Tribunal Supremo de Justicia ilegal -por completo desconocido entre la gente en Venezuela- que según la derecha sería el auténtico.

No es casualidad que haya vuelto a aparecer mediáticamente en estas semanas, de la mano con la prófuga ex Fiscal General -que se fotografía con el expresidente colombiano Álvaro Uribe- y la Asamblea Nacional en desacato, con la línea de enjuiciamiento del presidente para no reconocerlo -nuevamente- y, afirman, destituirlo. Se trata de una acción pensada para el frente exterior: ¿cómo piensan materializarlo en lo nacional?

No es la única política ante las elecciones: la otra es intentar actos de fuerza para conmocionar al país. El caso más reciente es la operación Gedeón II, donde fue desmantelada una célula que preparaba acciones con explosivo sobre puntos neurálgicos como el Consejo Nacional Electoral, y la comandancia de la Guardia Nacional Bolivariana, ligada a su vez con la trama de Oscar Pérez –presentado como mártir por la mediática internacional- quien en julio pasado había disparado sobre el Ministerio de Relaciones Interiores Justicia y Paz y lanzado granadas sobre el Tribunal Supremo de Justicia. No se trata solamente de vaciar sino de llegar a los comicios en las peores condiciones, impedirlas, y, de darse, que haya la menor participación posible.

La pregunta es qué pasará luego del 20 de mayo -con una posible victoria de Maduro- además del recrudecimiento de las líneas de ataque en marcha. Algunos indicios se han dado en estas semanas. Uno de ellos es el intento detenido de conspiración dentro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, donde fueron arrestados seis tenientes coroneles, un primer teniente y dos sargentos, pertenecientes al Movimiento de Transición a la Dignidad del Pueblo, con fuerza en el Batallón Ayala, uno de los principales del país, situado en Caracas. La apuesta hacia el formato clásico de Golpe de Estado está presente, lo financian, lo invocan voceros y medios de la derecha.

Otra hipótesis de resolución sería una acción de fuerza a través de vías fronterizas, con montaje de escenarios de falsa bandera, que abrirían las puertas a una escalada, o con el argumento de la crisis humanitaria. Antonio Ledezma, en línea con Julio Borges, se lo imploraba al vicepresidente norteamericano en Lima, el mismo día de los bombardeos a Siria. Para saber la viabilidad de eso es necesario indagar en los laberintos del poder colombiano, y evaluar hasta qué punto, junto a los Estados Unidos, estarían dispuestos a desatar un escenario de esas características, con desenlace incierto en tiempo y resultados. Lo planifican, no hay duda.

La pista más fuerte parece estar en el bloqueo económico y las consecuencias que trae. El cerco aprieta cada vez más fuerte, en las sanciones a quienes comercien con Venezuela, la acción central de los bancos, el contrabando masivo de billetes -que recibió un golpe recientemente con la operación Manos de Papel-, los gobiernos que se pliegan a la estrategia norteamericana.

El país tiene una matriz económica dependiente del comercio exterior, y de los cinco primeros países de los cuales se importa, el primero es los Estados Unidos, y tres son parte del Grupo de Lima, es decir el espacio de unión de los gobiernos de derecha del continente contra la revolución ante los fracasos de la OEA. Un ejemplo, los medicamentos: se comercia 34% a los Estados Unidos, 10% a Colombia, 7% a España, 5% a Italia, otro 5% a México, 3% a Brasil. El bloqueo impacta de lleno en la población, y ese es su objetivo. Las alianzas con China, Rusia, el lanzamiento de la criptomoneda Petro, son movimientos para romper el cerco.
El plan de colapso de la economía -dicho en esos términos por los Estados Unidos- puede conducir al inicio de la acción bajo paraguas de la crisis humanitaria, o desencadenar reacciones populares violentas, espontáneas, de reflejo de ahogado ante una asfixia que se siente por partes. Ninguna de las dos desembocaduras se ha dado hasta el momento, la segunda no es una necesidad, la política, se dijo, no es matemática. La estrategia contra Venezuela sigue empantanada en el mismo punto: cómo lograr el desenlace.
¿Qué significa para el chavismo ganar elecciones en ese contexto?
Estabilizarse en el gobierno, ganar tiempo, no perder un poder político que sería utilizado como espacio desde el cual desatar una revancha histórica a puertas abiertas.

Mientras, el cotidiano popular es de una adversidad cada vez más aguda: dificultad para conseguir efectivo, desplazarse, comprar los productos que aparecen a precios hiperinflacionarios, conseguir medicamentos, vivir sin comprar y revender algo de manera especulativa o conseguir dólares con algún familiar fuera del país. Parece por momentos un país que se detiene de a poco, por sectores, sufre una nueva metamorfosis en las subjetividades. Es evidente que la tarea central del gobierno, del chavismo como movimiento, es la de estabilizar la economía. ¿Cómo? Ahí la pregunta, dificultad, alimentada por la complicidad de la corrupción que se instaló en áreas vitales como la industria petrolera y las importaciones, es combatida desde la nueva Fiscalía General.

El chavismo parece en condiciones de ganar no solamente por las derrotas acumuladas de la derecha, sino porque llega de manera unida, representa una base de cerca del 30% de la población, es quien, en este contexto, busca soluciones -así sean paliativas- a las dificultades. La derecha no está en los barrios populares, allí se encuentra el chavismo, en políticas de gobierno y/o organización popular bajo consejos comunales, consejos locales de abastecimiento y producción, comunas, colectivos. El asunto ha sido y es de clase. El problema es que ese contexto material, sumado a errores políticos de dirigencias del chavismo propios de la vieja política, no permiten poner en marcha un espíritu electoral en el país: la campaña no emerge, no se siente en las calles, falta un mes para los comicios. Lo central -salvo acción repentina de fuerza- es, como muchas veces en Venezuela, lo que vendrá post elecciones, ya que la guerra reorienta sus tácticas según resultados electorales pero no se detiene. Allí está no solamente el centro de gravedad internacional sino también la forma en cómo se abordarán los nudos estratégicos económicos y políticos. Sobre este punto la revolución tiene contradicciones expuestas, como es en el caso de la tierra, su tenencia y producción, la pulsión entre avanzar con corrección de errores o restaurar.

Un dilema que encierra debates estratégicos, y no es en abstracto sino en estas circunstancias de economía en guerra. Venezuela es una necesidad continental. Lo que acá pasa impacta sobre el horizonte americano, su retroceso, empate o avance. Los Estados Unidos lo tienen claro. Votar a Maduro es una lealtad necesaria con nuestra propia historia, nuestras posibilidades por venir.

Fuente: blog Hastaelnocau
coordinadora@solidaridadvenezuela.org