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domingo, 2 de febrero de 2020

Aida Merlano, por Borges, Carmona y dejar el injerencismo ya



Por J. Manuel Arango C.:
Como el “elegido por el universo”, se las creyó el Duque leal del tío sam; que no es sino despotricar, mancillar, violentar el derecho a la soberanía nacional y el Derecho a la Autodeterminación de los Pueblos; para que estos como el con su amo, cayeran arrodillados a sus pies obedeciéndole y aclamándole con su “todo poderoso”

Pues bien, hoy tendrá que definir entre continuar con un fuerte manto de impunidad cubriendo a corruptos y criminales, o demarcarse de sus amos el centro democrático y el imperialismo norteamericano; armonizando como debe ser las buenas relaciones públicas e internacionales indistintamente a los tipos de gobiernos e ideologías que sus gobernantes y sociedad hayan elegido.


Si en su férreo enamoramiento con el “juanito alimaña” -como en la hermana República de Venezuela le dicen a Juan Guaidó-, el señor Iván Duque de Colombia persiste en su obstinado odio infundado contra el Gobierno legítimo y Soberano de Venezuela en cabeza de su Presidente Constitucional Nicolás Maduro M, lo único que estará consiguiendo es la impunidad favoreciendo a criminales y corruptos, como en este caso de la prófuga Aida Merlano ex congresista colombiana, que podría continuar en Venezuela evadiendo una vez más la justicia Colombiana.

Y esto no porque el Gobierno de Venezuela se proponga ayudarla, sino por la antipatía y petulancia de Duque, que violentando la autodeterminación de los pueblos y la Soberanía Nacional de Venezuela, coadyuva en la profundización de un conflicto social que quienes deben resolverlo son los venezolanos mismos, como Colombia con los colombianos sin acatar órdenes del vecino para la resolución de conflictos y que son superiores a los e la vecindad.

Lógicamente que el Gobierno de Colombia, debe dirigirse es al presidente legítimo y constitucional de Venezuela para solicitar bien la extradición o deportación -como lo están llamando ahora en Colombia-, de la prófuga Aida Merlano y no ante el payaso ridículo del guaido en una farsa por el mundo que ni el mismo se las cree ya y que sus otrora escuderos comienzan a dejarlo solo por su barbarie incitada y apoyada por foráneos usa y sus lacayos como Colombia, contra toda Venezuela a través de embargos o sanciones comerciales, diplomáticas y demás.

Venezuela no es Colombia que otorgó el estatus de refugiado al prófugo de la justicia venezolana, Julio Andrés Borges, el día 11 de octubre de 2018, que como juanito alimaña, atentan contra la democracia y la vida del mismo Presidente Constitucional; o el caso del expresidente de Fedecámaras en Venezuela, Pedro Carmona Estanga, diplomático, desconociendo cuantas muertes y desgracias más ocasionó este vicho de mal agüero.

Muchas veces el Gobierno de Venezuela a solicitado la extradición de estos y otros por ahí que en nuestro suelo martirizado y patrio, posan de “héroes” venezolanos, encontrándose con una negativa rotunda por parte del régimen Colombiano que acatando las órdenes del imperio norteamericano, apoya todo aquello que desestabilice la democracia en la región, solo por el hecho de estos gobiernos progresistas no pensar ni actuar como los arrodillados ante el amo del tío Sam.

El canje….. 

Hoy este régimen encubridor e injerencista en los asuntos internos de otro país, lo que debe hacer, es dirigirse ante el Gobierno legítimo de Venezuela en cabeza de su Presidente Nicolás Maduro Moros, solicitar la extradición de la prófuga Aida Merlano permitiendo que la recapturada el día de ayer en Venezuela, pague su condena en la República de Colombia;  que ésta “cante” confiese todo lo que sabe sobre grandes capos o mafiosos politiqueros en Colombia; distencionar el ambiente hostil entre pueblos vecinos y hermanos, con la extradición a Venezuela de Borges y Carmona y Aida Merlano hacia Colombia.


No hacerlo Colombia, puede ser por varias razones, pero más que por no extraditar a Borges y a Carmona, es para evitar que la dama Merlano, “cante” mejor que el ruiseñor, mandando a las cárceles a politiqueros de muy alto “turmequé” que podrían ir no solo desde Congresistas, Gobernadores, alcaldes, concejales, ediles sino hasta mismos del gabinete ministerial -creo yo-

No hacerlo el régimen Colombiano por su soberbia, arrogancia y por creérsela el súper gendarme latinoamericano, también le puede estar costando un precio muy elevado, ya que el Gobierno de Venezuela podría darle el asilo político a esta allá y ella en gratitud, comience a cooperar ante organismos internacionales de justicia -menos la oea, así en minúscula- visibilizando los carruseles, tentáculos y de quienes son; que en ultimas por el poder se va viendo reflejado en unas alta ola de criminalidad a líderes sociales, defensores de los Derechos Humanos y ex combatientes de las farc-ep que un día le creyeron no al régimen sino a sus líderes en eso de la “paz”

Si Colombia contara con gobernante, no se darían las movilizaciones sociales desde 21N ni tan elevado número de asesinatos a contrarios del régimen, como tampoco tanta miseria, y crímenes esclarecidos, y penalizados y condenados sus autores; pero prefiere andar por el mundo buscando “ayuda humanitaria” para un sector de la sociedad en Venezuela, mas no para los colombianos.

Ojala, que este caso Merlano, lleve a Colombia a la reflexión y entendimiento de la necesidad de convivir en armonía con la vecindad, pues el caso Merlano es apenas uno de los minúsculos que tendrá que sortear, porque las cuestiones pesadas aún no se han dado y ojala no se den, como si fuera una intervención militar foránea contra Venezuela y está en su legítima defensa reaccione, con consecuencias muy funestas para quienes vivimos aun en Colombia, porque los misiles no tienen la capacidad de analizar en el tumulto popular, quien es uribista o no para golpear, que es lo que no analizan ni saben dimensionar los cabeza de aserrín que azuzan por la confrontación.

J. Manuel Arango C.
-Director  CLARIN de Colombia  www.clarindecolombia.info
-Integrante de  CONAICOP  -Consejo Nal e Internacional de la Comunicación Popular-


sábado, 29 de octubre de 2016

Dialogo o no dialogo, paz o no paz; ¿Por qué es un dilema en la posición?

Por Felipe Marcano

Para nadie, en el mundo entero, es un secreto el apoyo incondicional del gobierno estadounidense a la oposición venezolana, planes y más planes se imponen con el desarrollo de acciones anticonstitucionales para el derrocamiento del gobierno bolivariano. El fin último en esa dualidad imperio oposición es la toma del poder político nacional, sometimiento a políticas neoliberales y entrega absoluta de la soberanía, la independencia y los recursos naturales. Con esos objetivos es imperativo el derrocamiento del gobierno y el desmantelamiento de la institucionalidad republicana, la derogación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En ese esquema no puede ni deben existir diálogos fraternos que nos lleven a toda la nación venezolana a un clima de paz y estabilidad política, social y economía. ¡La guerra, destrucción y muerte es sin duda la mejor opción imperial en el desmantelamiento del estado, de la sociedad venezolana! Eso lo sabe y lo practica la oposición en Venezuela.


 En su prédica anti bolivariana, anti republicana, anti constitucional, apátrida, la dirigencia opositora ha convencido a buena parte de la sociedad que el problema económico es el modelo socialista, de equidad y justicia, el socialismo bolivariano del siglo XXI, para ellos el capitalismo neoliberal es el único modelo posible, desde luego; a través de él se entregaran nuestras riquezas al conglomerado industrial militar económico de los Estados Unidos, su mentor y titiritero, máximo exponente del capitalismo salvaje, del neoliberalismo. En su práctica no puede ni debe existir modelo alterno alguno. El dialogo entre venezolanos conduce a la estabilidad política, la paz social y mucho más allá, a la estabilidad económica.

La estabilidad económica, derivada de los diálogos políticos y la paz social, representa, sin equívocos, recuperación económica de la Nación sin intervención ni auxilios del FMI o BM ni políticas neoliberales. Esta recuperación económica nacional al amparo y control de un gobierno socialista, de un Estado Nación soberano e independiente significa prosperidad. Significa una alternativa posible a la imposición del modelo neoliberal, una alterativa peligrosa para quienes adversan al socialismo como sistema político, social y económico.

El dilema de la dirigencia opositora está entre la paz y prosperidad bajo la concepción social, política y económica de igualdad y equidad derivada de diálogos y acuerdos políticos fraternos o la guerra, imposición a sangre y fuego imperial de un modelo neoliberal del que ya, nosotros los venezolanos, los latinoamericanos conocemos sus nefastas consecuencias. En otras palabras; para la oposición venezolana, ¡la toma del poder político está supeditada a gobernar sobre las ruinas de un estado colonial anexo en lugar de un Estado Nación Soberano e Independiente bajo los principios establecidos en la Constitución Bolivariana! Su problema existencial es; ¿quién será el señalado por el dedo imperial para gobernar la tierra devastada? ¡Henry, Capriles, Borges, Corina, Leo, Chuo, o Mendoza?¿Quién?


felmar138@gmail.com